Disclaimer:Los personajes deTwilight son propiedad de Stephanie Meyer, yo solo los ocupo para jugar un poco con ellos en mi mente loca, esperando que les guste.
Cap. 27 (Cumpliendo una promesa)
En los días siguientes Edward se encargó de hablar con toda su familia para contarles de sus planes de matrimonio y los deseos de querer hacerlo mientras estuvieran de viaje y todos los Cullen estaban más que emocionados con la noticia y aceptaron encantados.
Emmett, Jasper e incluso Carlisle ser harían cargo de la empresa por casi dos meses que era el tiempo que tenían estimado duraría su viaje para después planear la boda del siglo, palabras dichas por Alice.
Por su parte las mujeres Cullen se encargarían de planear el viaje y hacer todas las reservaciones pertinentes y planear ciertas actividades y lugares que podrían visitar en cada lugar y al mismo tiempo comenzar a planear la boda.
Era un viernes por la tarde que Edward regresando de la oficina invito a todos a cenar incluidos los padres de Bella quienes también estaban emocionados con la noticia aunque un tanto nostálgicos al saber que su pequeña niña se hacía toda una mujer.
Después de una cena agradable y amena Edward ser puso de pie llamando la atención de toda su familia.
- Antes que nada me gustaría darles las gracias por su compañía esta noche, pero me pareció prudente una despedida en compañía de todos nuestros seres queridos porque pienso robarme a Bella por una buena temporada - dijo Edward tomando la mano de Bella para que se pusiera de pie a lado suyo.
- No entiendo que es lo que quieres decir con eso de robarme- dijo Bella con curiosidad.
- ¿Recuerdas aquellas postales? - pregunto Edward.
- Si las recuerdo, ¿pero qué tiene que ver en mi secuestro? - pregunto Bella.
- Pues muy fácil, toma - dijo Edward tendiéndole un sobre a Bella quien lo abrió con manos temblorosas descubriendo dentro un par de billetes de avión.
- ¿Es en serio? - pregunto una perpleja Bella.
-Claro que si amor, nos vamos mañana - dijo Edward regalándole esa sonrisa torcida que ella tanto amaba.
- Pero Edward aún tengo cosas que organizar antes de que salgamos de viaje, no puedo dejar todo botado así como así, además no tengo hechas las maletas - rebatió Bella moviendo la cabeza con incredulidad.
- Tu no te preocupes por nada de eso que ya lo hemos arreglado nosotras - dijo Alice sonriéndole cómplice a Edward.
- ¿Todos ya lo sabían cierto? - pregunto Bella viendo todos los rostros sonrientes incluidos los de sus padres y en ninguno de ellos había el menor rastro de sorpresa más que en el de ella.
- De eso se tratan las sorpresas no lo crees así Bells? - dijo Renne regalándole una sonrisa tranquilizadora a su hija.
- Oh, muchas gracias a todos por ayudarnos a que este viaje sea posible - dijo Bella agradecida de que le ayudaran a Edward a cumplir con su promesa.
- No tienes nada que agradecer que lo hacemos con gusto - dijo Esme tan cariñosa como siempre.
- No tienes nada que agradecer Bells al contrario nosotros somos los que te agradecemos el que te lleves a Eddy fuera de la empresa y deje de asustar a los empleados con su mal carácter que de repente de carga - dijo Emmett.
- Yo también te quiero Emmett - dijo Edward con sarcasmo.
- Ya lo sé Eddy, todos me aman - dijo Emmett mostrándole la lengua en un acto de gran madurez.
- Bueno yo sé de primera mano del mal carácter que tienes cuando estas bajo estas bajo estés - dijo Bella basando dulcemente su mejilla.
- Entonces no sé qué le viste a mi hermano si tú misma aceptas su mal carácter - dijo Alice moviendo la cabeza en un gesto de perplejidad.
- Vaya, con esta familia para que quiero enemigos - dijo Edward con un gesto dramático de las manos.
- Lo que pasa es que ellos no te conocen como yo te conozco - dijo Bella abrazando a Edward que hacia un tierno puchero que nunca le había visto, solo los había visto en Alice y en Esme, pero al parecer era todo un gesto con marca Cullen.
- Gracias cariño tu si me quieres - dijo Edward besando castamente los labios sonrosados de Bella que tan apetecibles se veían, pero no quería hacer todo un espectáculo al besar apasionadamente a Bella.
- Claro que debe de quererte y mucho si es capaz de aguantar tu genio de ogro que te cargas - dijo Emmett con burla.
- Bueno ya estuvo de divertirse a mi costa - dijo Edward fulminado con la mirada a sus dos hermanos que se la estaban pasando en grande con sus comentarios que en otro momento sabían les costaría una buena riña con Edward.
- Ya, está bien nos comportáremos - dijo Alice levantado la mano derecha poniéndola sobre su corazón.
- A veces me pregunto cómo es que ya son adultos si no se comportan como tales, parecen más unos críos que un hombre de familia y una mujer comprometida - les dijo Carlisle a los padres de Bella quienes hasta ese momento no habían emitido comentario alguno sobre la actitud de los jóvenes Cullen aunque ninguno estaba muy joven.
- Estoy seguro de que Bella haría lo mismo si tuviera más hermanos - dijo Charly sonriente ante la pequeña discusión que se llevaba a cabo delante de sus ojos.
- Bueno déjame decirte que sí que tiene esas mismas actitudes con Seth quien es casi un hermano para ella y un hijo para nosotros - dijo Renne.
- Lo que pasa es que lo queramos o no ellos siempre serán nuestros niños - dijo Esme.
- Tienes toda la razón Esme - dijo Renne.
Después de algunos comentarios más y la intervención de Carlisle, Esme, Charly y Renne logrando frenar las discusiones de sus hijos cada pareja se retiró a su respectivo domicilio despidiéndose de Edward y Bella prometiéndoles que los irían a despedir al aeropuerto al día siguiente.
Fue una despedida llena de abrazos y sugerencias pícaras de parte de Emmett que comenzaron su viaje llegando a Kioto, Japón después de una buena cantidad de horas de vuelo.
Visitaron los lugares más modernos y los templos más impresionantes, disfrutaron de un templo de meditación que ambos la sirvió para estar en paz ellos mismos.
Después de un par de días llegaron a la India visitando los sorprendentes edificios que conformaban el Taj Mahal, probaron comidas que en su vida se hubieran imaginado como la chana masala con arroz y el naan con curry.
Su siguiente parada fueron las islas griegas disfrutando de las zonas arqueológicas, su color tan pintoresco único en cada isla por la que pasaban y de las encantadoras playas rodeadas de tan cristalina agua azul.
Cuando llegaron a Italia fuero a la Toscana disfrutando de sus restaurantes tan pintorescos y esa comida tan suculenta que tanto fascinaba a Bella y tantos recuerdos le traía. Ahí recibieron una visita exprés de Gioele quien los felicito por lo felices que de verían.
Después llegaron a Roma visitando el vaticano y la catedral de San pedro donde dieron gracias por poder estar juntos al fin.
Cuando llegaron a Venecia Edward le hablo sobre la arquitectura de los edificios que ahí estaban mientras daban un paseo romántico en una góndola.
Llegaron al clima cálido del Cairo en Egipto visitando las impresionantes pirámides de Guiza quedando fascinados con la esfinge, y otra buena tanda de museos.
Después de ahí llegaron hasta España pasando por Madrid, Pamplona y Marbella siendo sus playas lo que más les gusto a ambos.
Su siguiente destino fue la ciudad del amor... Paris donde disfrutaron de la genial vista que les ofrecía la torre Eiffel. Visitaron una cantidad impresionante de museos como Louvre y el museo impresionista.
Fue ahí en París que Edward quería pedirle a Bella que fuera su esposa pero en el último momento decidió que no era el lugar perfecto porque insistía en que no quería una pedida cliché.
Dejaron la ciudad del amor para llegar a Londres disfrutando de un paseo tomados de las manos frente al Big Ben, visitaron el palacio de Buckingham y Bella admiro a los guardias del palacio por su inmovilidad.
Disfrutaron de la vista desde lo más alto de la Noria del Milenio y visitaron muchos museos más como el museo británico o el de natural de historia.
Luego de su travesía por Europa regresaban a América y Edward aún no había encontrado el sitio ni el momento indicados para pedirle matrimonio, esperaba que una vez que llegaran a climas más cálidos y una hermosa playa pudieran darle el valor y la inspiración que necesitaba para cumplir con su cometido.
Edward sabía que su travesía por América comenzaba en las Vegas y terminaba en Florida más en específico Walt Disney.
Cuando llegaron a las Vegas ser instalaron en una de las suites del Cesar's Palace y disfrutaron de la vida nocturna que el lugar les ofrecía.
Edward trato de enseñar a Bella a jugar póker pero Bella solamente dijo que no era algo que ella entendía y que casi no le gustaban los juegos de probabilidades porque no le gustaba perder así que lo que no le gustaba era apostar y perder.
Después de ganar unos cuantos miles de dólares adjudicándolos a su suerte de principiantes y ya entrada la noche decidieron que era tiempo de dejar los casinos y regresar al hotel y descansar un poco antes de tomar el próximo vuelo con destino a Cancún México.
Estaban llegando al hotel cuando Bella se detuvo quedándose hipnotizada por el juego de los chorros de agua y las luces de las mismas fuentes.
- Es hermosa - dijo Bella refiriéndose a la fuente.
- Claro que si es hermosa - le respondió Edward perdiéndose en la belleza que para él era Bella en especial esa noche en la que a pesar de ser ya entrada la noche no se le veía cansada, por el contrario la luz que reflejaba la fuente la hacía verse irreal, casi como una diosa y el deseo primitivo de querer reclamarla como suya se apodero de él y más que en otras ocasiones el peso del anillo que siempre cargaba con él se hizo notar en el bolsillo derecho del pantalón.
Edward instintivamente tomo el anillo en su mano y lo saco, se arrodilló delante de Bella quien salió del trance en el que estaba cuando vio los movimientos de Edward.
- Edward... - decía Bella hasta que se quedó muda al ver todas las emociones que se acumulaban en la mirada de Edward.
- Bella, nunca me cansaré de decirte cuanto te amo y no quiero perderte ya estuve a punto de hacerlo en una ocasión por una idiotez. Eres lo mejor que me ha pasado ¿y sabes porque? Porque contigo soy una mejor persona, porque contigo me siento completo, sé que estas hecha para mí así como yo estoy hecho para ti. No quiero volver a despertar y que tu no estés a mi lado, quiero que todo el mundo sepa que eres mi mujer, mía solo mía así como yo soy sólo tuyo y por eso quiero que te cases conmigo. ¿Quieres ser la señora Cullen? Mi esposa, mi amiga, mi amante y la madre de mis hijos - dijo Edward con un brillo especial en la mirada.
Bella se arrodilló a su lado.
- Acepto solo con una condición - dijo Bella dándole suspenso al asunto.
- Lo que quieras que yo solo estoy para complacerte - dijo Edward un tanto confundido por la respuesta de Bella.
- Quiero que me demuestres todos los días cuánto me amas y que me dejes amarte todo el tiempo que duren nuestras vidas - dijo Bella besando los labios de Edward sellando su compromiso.
- Claro que si cariño, no puedo negarte nada y menos si eso me hace inmensamente feliz a mí también - dijo Edward colocándole la alianza en el dedo corazón.
- Tengo una duda - dijo Bella.
- ¿Cual? - pregunto Edward curioso.
- ¿Cuándo compraste la alianza? y ¿cómo sabias que todo te saldría así? - pregunto Bella impresionada por la manera en la que le hizo la propuesta.
- Bueno, ¿recuerdas aquella salida de compras con mi madre y que te dije que tenía cosas que hacer con Emmett?, fue ese día y en cuanto a que como sabía que saldría fue algo espontáneo, llevo todo el viaje pensando en cómo pedirte que fueras mi esposa - admitió Edward para sorpresa de Bella.
- ¿De verdad? Es algo que no todos los días se ve y si me permites decirte algo… fue la mejor pedida de matrimonio que alguien se haya podido imaginar - dijo Bella estampado sus labios en los de Edward quien correspondió con gran entusiasmo al beso.
- Solo espero que podamos contener a toda nuestra familia con la planificación de la boda aunque la verdad es que lo veo un poco difícil - dijo Edward cuando terminaron ese apasionado beso.
- ¡Casémonos ya! - dijo Bella recordando donde estaban y al mismo tiempo aterrada ante lo que podrían hacer para una boda y ella solo quería algo sencillo.
- No crees que será mejor planearlo con tiempo, quiero que tengas la boda de tus sueños - dijo Edward acariciando las mejillas sonrosadas de Bella.
- Esta es la boda que quiero, aprovechemos que estamos en las Vegas y vayamos a una capilla – insistió Bella.
- ¿Estas segura de que eso es lo quieres? - pregunto dudoso Edward, si lo que Bella quería era casarse en ese momento pues lo harían no había nada qué más quisiera en el mundo que convertir a Bella en su mujer oficialmente.
- Estoy segura, a que no sabías que siempre quise casarme en jeans sin el estorboso vestido blanco y en una ceremonia íntima - dijo Bella guiñándole el ojo.
- Lo que pasa es que tú eres perfecta con lo que tengas puesto aunque si soy honesto prefiero tenerte sin ropa - dijo Edward susurrándole la última parte al oído.
- Y así me tendrás después de que nos casemos - dijo Bella en medio de un gemido que escapó de sus labios al imaginarse la estupenda noche de bodas quite pasarían.
- Entonces vayamos ya - dijo Edward tomándola de la mano.
Pasaron un taxi y le pidieron que los llevaran a la capilla más cercana, después de arreglar los permisos y pagos necesarios Edward y Bella está uno frente al otro en un pequeño altar.
- Yo Edward Cullen prometo amarte, respetarte y adorarte toda mi vida y estoy seguro que ni ese tiempo será suficiente - dijo Edward viendo directamente a los ojos de Bella.
- Yo Bella Swan prometo amarte y apoyarte estando a tu lado en las buenas y en las malas tanto como duren nuestras vidas y en el más allá también - dijo Bella con emoción en la voz.
- Por el poder que me confiere el estado, yo los declaró marido y mujer - dijo el oficiante de la ceremonia.
Edward coloco una de sus manos en la cintura de Bella y la otra en la nuca para poder atraerla hacia él, mientras que Bella enredo ambas manos en torno al cuello de su marido enterrando los dedos en la mata de cabellos cobrizos.
- Te amo - susurraron ambos sobre los labios del otro.
Realizaron un pequeño brindis por su unión y regresaron al hotel ahora como marido y mujer.
Una vez dentro del elevador Edward no pudo contener los deseos de besar a su esposa, la acorralo contra las una de las paredes y presionó su cuerpo sobre el de ella.
Se separaron cuando las puertas del elevador se abrieron dejándolos en el pasillo donde estaba su suite, sin previo aviso Edward levantó en vilo a Bella dejándola sin oxígeno en el proceso por la sorpresa.
- ¿Qué haces? - pregunto una sorprendida Bella.
- Cargando a mi esposa para pasar el umbral de la puerta tal y como dicta la tradición - dijo Edward dejando a Bella sobre sus pies junto a la cama.
- Te amo tanto - dijo Bella perdiéndose en la penetrante mirada verde que la observaba con detenimiento como tratando le leerle la mente.
- Tanto como yo te amo - dijo Edward acercándose al rostro de su esposa para fundirse en un apasionado beso que les robo la respiración a ambos.
Cuando la falta de oxígeno se hizo patente en sus cuerpos Edward comenzó a bajar con sus labios por el cuello de Bella quien levantaba la cabeza ligeramente para darle un mejor acceso.
Bella con desesperación al sentir que se quemaba comenzó a tirar de la ropa de Edward en un intento desesperado arrancando varios botones en el proceso.
- Vamos con calma cariño que tenemos toda la noche y toda la vida para amarnos - dijo Edward para no atacar furiosamente el cuerpo de pecado de su mujer.
- Si, pero entiende que te necesito ya o moriré de una combustión espontánea - dijo Bella siguiendo con su tarea de desnudar a Edward.
Una vez ambos ligeros de ropa Edward se encargó de recostar el cuerpo de Bella en la cama para seguir besando con suma eficacia deteniéndose más tiempo sobre sus pechos chupando y mordiendo hasta dejar duros y sensibles sus pezones arrancando incontables gemidos inteligibles de los labios de Bella que se arqueaba como un gato en busca de más caricias.
Después de la atención necesaria en sus pechos su lengua siguió su camino por el cuerpo de Bella llegando hasta sus tobillos para después volver a subir por su cuerpo jugando con la parte trasera de sus rodillas donde chupo y mordió ligeramente logrando desquiciar un poco más a Bella que no sabía que tanto le gustaría un beso en esa parte de su anatomía.
Cuando Edward llego a su paraíso hizo lo que todo hombre sediento aria... bebió ávidamente de los pliegues femeninos de donde brotaba el más dulce de los néctares que alguna vez haya probado.
Bella sabía que estaba a punto de llegar al clímax, pero como no hacerlo cuando Edward estaba poniendo todo su empeño en hacer que viera estrellas, con esa maestría que solo él tenía para mover su lengua y sus dedos en su interior flexionándolos hasta tocar el punto clave para llevarla a la locura.
- ¡Oh por Dios! - exclamo Bella tratando de hacer que el aire llegara hasta sus pulmones después de ese orgasmo demoledor que la dejo desmadejada sobre la cama.
- Solo estamos comenzando - dijo Edward despojándose de las pocas prendas que aún tenía encima mientras se relamía los labios.
Sin darle tiempo a que la mente de Bella volviera a procesar con claridad Edward coloco una almohada bajo las caderas de su esposa y le hizo apoyar los pies sobre la cama separados uno de otro para enterrarse en el cuerpo de Bella de una sola estocada provocando en ambos una serie de gemidos de placer y lujuria.
Edward comenzó con un mete y saca lento y desquiciante sintiendo todas sus terminaciones nerviosas cobrar vida.
- Por favor Edward - suplico entre gemidos Bella.
- Que es los lo que quieres - dijo Edward saliendo casi por completo del cuerpo de Bella.
- Te quiero a ti dentro de mí - chilló Bella moviendo las caderas en busca de fricción hasta que las manos fuertes de Edward se lo impidieron.
- ¿Así? - Pregunto Edward entrando de golpe hasta el fondo dejando a Bella apenas con aire.
- Si... Así... Más... Rápido... ¡Siiii! - grito Bella aprisionado el miembro de Edward cuando llego al clímax llevándose con ella a Edward quien deposito en abundancia su simiente caliente en el cuerpo de la mujer que tanto amaba.
Cuando ambos amantes lograron recuperar el movimiento Edward salió de la calidez de Bella dándole un casto beso en los labios.
- Gracias por todo Bella, nunca olvides que te amo con todo mi ser - dijo Edward mirándola fijamente a los ojos.
- No tienes nada que agradecer, yo también te amo más a que a la vida misma - dijo Bella incorporándose para posarse en el pecho de su marido.
Compartieron unos cuantos besos más logrando que la temperatura volviera a subir dentro de la habitación sucumbiendo al deseo y pasión en más de una ocasión rindiéndose al sueño cuando los primeros rayos de luz comenzaban a despuntar en el cielo.
Después de pasar unas cuantas horas reparadoras de sueño Edward despertó para ver a su sueño hecho realidad… su mujer quien descansaba aun segura entre sus brazos.
La tentación pudo más que él y comenzó a repartir dulces y castos besos por el rostro de su amada despertándola así de tan dulce sueño.
- Mmm - dijo Bella estirándose perezosamente correspondiendo a uno de los besos que le ofrecía Edward - que bien se siente despertar de esa manera.
- Me asegurare de que así sea siempre - prometió Edward.
- ¿Qué hora es? - pregunto Bella tratando de definir la hora por la luz que entraba de las ventanas.
- Esta casi oscureciendo - dijo Edward mirando también afuera - y ya hemos perdido el avión.
- Bueno siempre nos quedaran más vuelos que poder tomar - dijo Bella restándole importancia al asunto con un encogimiento de hombros.
- Me supongo que tienes razón, pero a lo que si debemos prepararnos será a enfrentarnos a Alice que pegara el grito en el cielo por no seguir con los planes como ella los hizo - dijo Edward acariciando los mechones chocolate de Bella que estaban esparcidos en la almohada.
- Bueno tomaremos el próximo vuelo y ya no habrá ningún problema - dijo Bella tranquila.
- No lo digo solo por el vuelo sino por la boda, ya que ella y estoy segura que con ayuda de Rose y nuestras madres ya planeando todo para la boda - dijo Edward ya que si de algo estaba seguro es de que Alice le amaría todo un escándalo por no hacer las cosas a su manera.
- Eso no me importa siempre y cuando estés a mi lado, porque estoy segura de que podremos con todo lo que se nos presente siempre que estrenos juntos - dijo Bella pegándose más al cuerpo desnudo de Edward.
- Para toda la eternidad porque grábate bien lo que te voy a decir: Tú eres y siempre serás mía - dijo Edward con emoción en la voz y mucha seguridad.
- Siempre seré tuya y tú serás mío, porque ambos nos pertenecemos y así será para toda la eternidad - dijo Bella sellando su promesa con un beso de amor.
Fin
Buenas noches, hoy despuésde tanto tiempo hay actualizacióny final de esta historia que tanto les gusto y no sabes como eso me alegro en mas de una ocasión, no me queda nada mas que agradecerles todo el tiempo que me acompañaron y que mejor que hoy 14 de febrero para un final feliz.
Pero no se preocupen que aun nos falta el epilogo y un par de sopresillas mas para esta historia que tanto les gusto.
Siento que aun no este beteado el capitulo, pero mi amada beta esta desaparecida y no podíadejarles tanto tiempo sin actualizar, pero ya saben una vez que lo tenga corregido lo cambiare.
Mil gracias por todo y ahora a contestar rr.
Yoliki: Espero que la pedida no haya dejado nada que desear y muchas gracias por tu paciencia.
Pera it: mi cielo mil gracias por seguirme en tantas locuras, de verdad que me haces el dia, que bueno que te guste este Edward a mi me encanta, mil gracias por los buenos deseos, si que fue mi regalo.
Tecupi: yo tambiénme alegre de que no estallara la tercera guerra mundial y la verdad es que no tenia porque, tanto Edward como Bella ya son mayorcitos como para saber que hacen bien y que no. Espero que te haya gustado la pedida de matrimonio. Mil gracias por acompañarme todo este tiempo.
Tifani: Claro que Edward sabe cuando hay que agradecer, pero si me gustaríaaclarar que Bella nunca estuvoembarazada en todo caso esa fue Rosalie.
Ahora si hasta la próxima, espero no tardar demasiadocon el epilogo.
Besos Ana Lau
