Disclaimer:Los personajes deTwilight son propiedad de Stephanie Meyer, yo solo los ocupo para jugar un poco con ellos en mi mente loca, esperando que les guste.

Epílogo

Pasaron el resto del viaje disfrutándolo como lo que era… su luna de miel, hicieron el amor en topos los lugares que se cruzaban en su camino desde una pulcra y fresca habitación hasta una desierta playa a la luz del ocaso.

Pero como todo lo bueno tiene que terminar su luna de miel no podía ser la excepción por lo que familia y trabajo ya los esperaban.

Una vez de vuelta en casa el trabajo comenzó a demandar de toda su atención a tal grado que no le habían comentado nada a su familia sobre su boda exprés, sabían que tenían que hacerlo pero no podían romper la ilusión en los ojos de sus organizadoras principalmente Esme y Renne.

Edward por su parte desde que había regresado a la oficina se comenzó a percatar de ciertas molestias principalmente por las mañanas, pero no les presto mayor atención.

Los días comenzaron a avanzar convirtiéndose en semanas llenas de felicidad y de malestares a los que Edward los aquejaba al estrés al que se veía sometido por esas fechas.

Por fin tenían un fin de semana en el que podían descansar y encerrarse en su burbuja personal o al menos eso creyeron hasta que recibieron una llamada de Alice recordándoles de la reunión que se llevaría a cabo en casa de sus padres y ambos sabían que sería el momento de hablarles acerca de su boda ya pasada.

- Me quiero quedar en casa – se quejó Bella tapándose la cabeza con las sabanas.

- A mí también me gustaría quedarme aquí contigo, pero tenemos que hacer acto de presencia o nos arriesgamos a que venga toda la familia al departamento – dijo Edward bajando las sabanas para poder besar los labios de su esposa.

- Solo cinco minutitos más – pidió Bella mientras besaba los labios tan adictivos de su marido.

De improviso el cuerpo de Edward cayó sobre Bella dejándola aturdida y sin aliento.

- ¿Edward estas bien? – pregunto angustiada Bella tomando el rostro de Edward entre sus manos para comprar su temperatura.

- Si, lo siento creo que me olvide de respirar mientras me besabas – dijo Edward incorporándose para dejar de presionar el cuerpo de Bella con el suyo.

- ¿Estás seguro?, te vez un poco pálido – dijo Bella tratando de incorporarse para examinar mejor a Edward.

- Estoy seguro, solo necesito otro de tus besos – dijo Edward acercándose al rostro de Bella.

Ese beso fue acompañado de muchos más y algunas caricias furtivas que lograron despojarles de las prendas haciendo el amor con infinita ternura y pasión.

Ya una vez en casa de los Cullen, Bella se vio secuestrada por las mujeres para conocer los detalles de su viaje a lo que Bella solo les pudo decir que fue maravilloso y que estaba sumamente agradecida de que les hubieran ayudado a hacer realidad la promesa de Edward.

Todas estaban ansiosas por conocer la manera en la que le Edward le había pedido matrimonio ya que no sabían que era lo que se traía entre manos a lo que Bella les conto la manera tan linda en la que le pidió matrimonio frente a la fuente y la primera que se quejó de su falta de organización fue Alice, pero Bella le dijo que lo que quería era eso que fue espontaneo que le naciera del corazón y que en esa noche quien hablo fue el corazón de Edward y ante tales palabras todas las mujeres soltaron sonoros suspiros.

- Les puedo robar unos momentos a Bella – dijo Edward asomándose por la puerta de la habitación en la que se encontraban.

- Claro, creo que será mejor que salgamos ya que hemos dejado a los hombres solos en la casa y lo peor de todo en la cocina – dijo Esme.

- Será lo mejor, no quiero que Emmett se coma todo lo que encuentre antes de que podamos nosotros probar bocado – dijo Rosalie encaminándose a la puerta.

- ¿Qué paso Edward? – pregunto Bella tomando las manos de Edward.

- No ha pasado nada, solo que te había ya tenido mucho tiempo para ellas y ahora quiero que estés solo conmigo – dijo Edward besando castamente los labios de Bella.

- Eres un caso perdido Edward y sumamente posesivo – dijo Bella riendo sobre los labios de Edward.

- Solo con lo que es importante para mí y tú lo eres todo – dijo Edward aferrándose al cuerpo de Bella tratando de fundirse en uno solo.

Después de una comida amena aderezada con los comentarios picaros de Emmett y las monerías que recibía la pequeña Lily la tarde comenzaba a terminar para dar paso a la noche y era el tiempo adecuado para comunicarles sobre su boda.

- Podemos pasar a la sala y seguir con la plática para que estemos más cómodos – ofreció Esme como la buena anfitriona que era.

- Oye mami, ¿no tendrás algún postre? – Pregunto Emmett viendo a Esme con una mirada suplicante.

- Creo que hay un poco de pastel, ¿alguien más gusta una rebanada? – Pregunto Esme mirando a los demás.

- Yo quiero, sobre todo si es de chocolate – dijo Edward entusiasmado ante la idea de una rebanada de pastel de chocolate a tal grado que comenzó a relamerse los labios.

Después de que les llevaran las rebanas de pastel los hermanos Cullen comenzaron a engullirlos como si la vida se les fuera en ello dejando sorprendidos a todos los presentes principalmente por las acciones de Edward quien estaba muy poco acostumbrado a comer cosas dulces.

- Edward ¿estás bien? – Pregunto Bella extrañada y al mismo tiempo antojada de la rebanada que con tantas ansias comía Edward.

- Claro que si cariño, solo un poco nervioso pero todo va a estar bien – dijo Edward volviendo a concentrarse en las sobras de su plato.

- Me gustaría agradecerles todo el apoyo que nos han brindado para que podamos estar juntos y ser felices, también me gustaría agradecerles por querer organizar la boda… – dijo Bella dudando un poco al final sin saber cómo concluir.

- No tienes nada que agradecer cariño, sabes que estamos todos emocionados con la idea – dijo Esme relajándole una sonrisa maternal.

- Lo se Esme, pero es que no sé si será aun necesaria una boda – dijo Bella bajando poco a poco la voz.

- ¿Por qué dices que no es necesaria, se han peleado? – Pregunto Alice poniéndose de pie de un salto fulminado con la mirada a Edward que solo atino a encogerse en su lugar tomando la mano de Bella.

- Claro que no Alice, ¿acaso me crees tan idiota como para perderla por una pelea? – pregunto Edward levantando la barbilla de manera desafiante.

- Es por eso que lo pregunte – dijo Alice confrontándose a Edward.

- Tranquila Alice, no nos hemos peleado lo que queríamos decir es que la boda no será necesaria porque ya nos hemos casado – dijo Bella pegándose más al cuerpo de su ahora marido esperando la explosión que no tardó en hacerse presente.

- ¿Pero cómo, cuándo, porque? – preguntaron todos al mismo tiempo tratando se salir del shock en el que había caído.

- Después de que le pidiera a Bella de que fuera mi esposa, decidimos que no podíamos perder más el tiempo sin ser marido y mujer… - dijo Edward con un brillo especial en la mirada.

- Y como ya estábamos en las Vegas aprovechamos y fuimos a una capilla para casarnos – término Bella con una enorme sonrisa.

- Eso no es justo, ya tenemos muchas cosas listas para su boda – se quejó Alice haciendo berrinche.

- Alice lo importante es que ellos son felices con su dedición y la tenemos que respetar – dijo Carlisle tratando de clamar a su hija.

- Sí, pero tenían que hacer las cosas bien – insistía Alice haciendo un puchero por no salirse con la suya.

- Alice tiene razón amor y ya estamos muy adelantadas en la preparación así que no da lo mismo que ya estén casados, se volverán a casar en una iglesia bien, con vestido, padrinos e invitados – dijo Esme dándole la razón a Alice que comenzaba a dar brinquitos de felicidad.

- Yo lo único que quiero es estar al lado de Bella, porque ella es la mujer que amo y en cuanto a la boda si Bella es lo que quiere así será y seré el hombre más feliz del mundo al presentarla a todo el mundo como mi esposa y si no quiere la fiesta en grande también seré feliz – dijo Edward tomando ambas manos de Bella.

- Yo… muchas gracias no podría romperles la ilusión de verme de blanco caminando hacia el altar y ser llevada del brazo de mi padre – dijo Bella imaginándose la marcha nupcial con ella como protagonista.

- Muchas gracias Bella ya verás que no te vas a arrepentir, todo será grandioso y tu vestido… oh Dios tu vestido, Rose tenemos que ponernos a trabajar ya en eso, tengo una idea… - Siguió con su parloteo Alice con unas entusiasmadas Rose y Esme.

- Creo que ya te arrepentiste – le dijo Edward al oído a Bella al ver la cara de terror que ponía Bella al escuchar todas cosas que pensaban hacer.

- No importa Edward, se los debemos – dijo Bella buscando los labios de Edward.

- Vamos ya a casa, tengo ganas de hacerte el amor –dijo Edward logrando que un estremecimiento recorriera el cuerpo de Bella.

Apenas traspasaron la puerta del departamento las prendas que llevaban puestas comenzaron a salir disparadas de sus cuerpos y caer con descuidado sobre las superficies de los muebles y del suelo.

Eran cerca de las dos de la mañana cuando Bella se removió en sueños buscando el calor del cuerpo que la protegía, pero grande fue su sorpresa al darse cuenta de que la cama estaba vacía y fría por lo que extrañada se levantó y salió de recamara guiada después por los ruidos provenientes de la cocina.

Sin tener la menor idea de lo que se encontraría detrás de la puerta una temerosa Bella se acercó y empujo la puerta para encontrarse con Edward solo con el pantalón del pijama que degustaba las sobras de la pasta que le había quedado de la cena anterior.

- Edward que haces a estas horas en la cocina - Dijo Bella provocando que Edward saltara del susto esparciendo un poco de comida en la mesa y el piso.

- Me asustaste, solo vine por un poco de comida tengo hambre, quería algo dulce pero no encontré nada así empecé con la pasta - Dijo Edward regalándole una mirada de culpabilidad.

- Estas muy raro a ti casi no te gustan las cosas dulces - Dijo Bella acercándose para sentarse en el regazo de su marido.

- Como no, me gustas tú y eres muy dulce y apetecible - Dijo Edward al oído de Bella mientras sus manos buscaban el camino al placer debajo del pijama de ella.

- Me refiero a golosinas - Dijo Bella posando sus labios tiernamente en los de Edward.

- No sé qué es lo que me pasa tal vez les estoy comenzando a agarrar gusto - Dijo Edward encogiéndose de hombros restándole importancia.

Edward se puso de pie con su esposa en brazos y olvidando la comida se dirigió a la recámara donde dieron rienda suelta a la pasión demostrándose cuanto se amaban hasta que los primeros rayos de luz colaron por la ventana.

Después de dormitar por un par de minutos Edward ser puso de pie de un brinco y corrió hasta el baño donde devolvió la cena y lo demás que aún estaba en su estómago.

- Amor ¿qué pasa, te sientes mal? - Pregunto Bella angustiada desde el otro lado de la puerta mientras escuchaba las arcadas de Edward.

- Estoy bien, tal vez no debí de haberme comido la pasta - Dijo Edward sintiéndose como si nada mientras tomaba su cepillo de dientes.

- Edward ¿estás seguro?, no quieres que vayamos a ver al médico, ayer también te sentiste mal - Dijo Bella recordando el mareo de la mañana anterior.

- Estoy bien Bella no necesito ir al médico - Dijo Edward quien se estaba comenzado a preocupar por sus malestares, sospechaba que se trataba del exceso de trabajo que tenía en la oficina, pero no podía dejar que se le volviera a acumular.

- ¿Estás seguro? Estas un poco pálido - Dijo Bella entrando por fin al baño.

- No te preocupes por nada cariño, solo dame un beso y ya verás que me pondré bien - Dijo Edward tomando por la cintura a Bella.

Bella lo dejo pasar y siguieron con su rutina de trabajo, claro no sin antes una buena dosis de cafeína.

Ya por la tarde cuando ambos regresaron de sus diversas actividades ambos estaban muertos por lo que sin más dilación se fueron a dormir abrazados.

A la mañana siguiente se repitió lo mismo de la mañana anterior con los mareos y el vómito.

- Ahora si nos vamos al médico - Dijo Bella poniendo los brazos en jarras en cuanto Edward salió del baño.

- Ya te dije que no me pasa nada - Dijo Edward tratando de persuadirla.

- Buen intento pero ya he dicho que vamos a ir al médico y eso haremos - Dijo Bella mirando a su marido de manera intimidante.

- Porque insistes tanto, de verdad que no me siento mal - Dijo Edward tratando de no enfadarse por la insistencia de Bella, sabía que todo lo que necesitaba eres descanso.

- Porque yo también quiero cuidar de ti y me preocupa tu salud, si fuera yo la que sintiera mal estoy segura de que me llevarías a rastras si fuera necesario - Dijo Bella aferrándose al pecho de Edward.

- Vale tienes razón y te entiendo, te agradezco que te preocupes por mí y para complacerte iremos al médico - Dijo Edward entendiendo el punto de vista de su mujer.

Una hora después ambos estaban en una pequeña salita de espera a que les llamaran.

Una vez dentro de la consulta el médico le pregunto de todo, sus actividades, su dieta, sus síntomas, sus hábitos de sueño y sobre su actividad sexual.

- Señor Cullen creo que estamos frente un caso muy singular y curioso, no me gustaría equivocarme así que si no le importa me gustaría poder comentar mis ideas con un colega mío - Dijo el médico después de la revisión general que le había hecho a Edward.

- Está bien - dijo Edward sin entender cómo era posible que el médico no hubiera podido decir que solo estaba casando y necesitaba de mucho reposo.

- Si me permiten aquí espero que no tarde más de cinco minutos - dijo el médico poniéndose de pie dejando a la pareja con algunas dudas rondando por su cabeza.

Algunos minutos después la puerta del consultorio se abrió dando paso a dos médicos entrando en la consulta.

- Buenos días mi nombre es Arthur me ha comentado mi colega sobre los síntomas que presenta señor Cullen y me gustaría hacer algunas preguntas – Pidió el médico que entre detrás del que los estaba atendiendo.

- Claro, ¿qué es lo quiere saber? – Pregunto Edward comenzando a impacientarse por la incompetencia del médico.

- Me supongo que la señorita que le acompaña es su esposa o su pareja – Dijo el médico observando sus manos unidas que descansaban sobre la pierna de Edward.

- Es mi esposa – Dijo Edward sin entender a donde quería llegar el medico con ese interrogatorio.

- Bueno espero no sonar indiscreto, le seguro que todo lo que me digan no saldrá de este consultorio… ¿qué tan activa es su vida sexual?

- No entiendo que tiene eso que ver, ¿acaso tiene en mente alguna enfermedad venérea? Porque le puedo asegurar que ambos estamos sanos – Dijo Edward indignado ante las suposiciones del médico.

- Claro que no señor Cullen no dudo de su buena salud, solo me gustaría saber que tan activa es su vida sexual, ¿Cuándo la fue la última vez que tuvieron relaciones? – Pregunto el medico con infinita paciencia tratando de no intimidarse ante la presencia de Edward.

- Es bastante activa a decir verdad y la última vez fue en la madrugada – Dijo Edward con orgullo mientras tomaba la mano de su amada viendo de reojo como se sonrojaba.

- Está bien, ¿señora Cullen ha notado algún cambio en su cuerpo? – Pregunto el medico con gran interés mientras estudiaba a la mujer castaña.

- Ninguno del que me haya percatado, ¿pero que no esta consulta se trata de mi marido y no de mí? – Pregunto a su vez Bella.

- Claro que sí, pero me gustaría hacerle una pregunta más… ¿Cuándo fue su última regla? – Pregunto el medico observando como la castaña se concentraba y comenzaba a hacer cuentas.

- ¿Qué tiene que ver el ciclo menstrual de mi esposa con que me sienta mal? – Pregunto Edward confundido por el tipo de preguntas que le estaba haciendo.

- No me había dado cuenta que tengo casi tres meses sin que tenga mi periodo, pero he estado envuelta en mil y un cosas que simplemente lo olvide – Dijo Bella sonrojándose.

- ¿Han escuchado acerca del síndrome de Couvade? – Pregunto el medico a la pareja.

- No hemos escuchado el termino, quiere de una vez por todas explicarnos que es lo que está pasando – Dijo Edward con voz contenida.

- Creemos que la señora Cullen está embarazada – Dijeron ambos médicos al mismo tiempo.

- ¿Y que no se supone que la que tendría que sentir algún síntoma soy yo? – Pregunto Bella acercándose aún más a su marido.

- Vera el síndrome de Couvade, afecta a algunos padres durante el embarazo de la mujer. El síndrome se manifiesta en el hombre con la aparición de los síntomas del embarazo propios de la mujer y es por eso que el señor Cullen tiene mareos matutinos, antojos y cansancio – Explico el medico con una enorme sonrisa en los labios.

- Podremos salir de dudas con un simple análisis de sangre que no tardara en darnos los resultados – Dijo Arthur mientras buscaba algunas cosas en una de las gavetas de consultorio.

- Entonces yo tengo los síntomas que debería de tener mi esposa si es que está embarazada, ¿Qué tan común es eso? – Pregunto Edward tratando de asimilar todo lo que le decían los médicos.

- Es un síndrome poco común y fue por eso que le pedí al doctor Arthur que me orientara un poco al ser el jefe de ginecología tiene más experiencia que yo en estos casos – Dijo el médico tomando asiento detrás del escritorio.

- Créanme normalmente las embarazadas agradecen no ser ellas las que sufran con los síntomas del embarazo, principalmente los mareos, vómitos y cansancio – Explico el medico mientras le indicaba a Bella como colocar el brazo para realizarle la punción.

- ¿En cuánto tiempo podremos salir de dudas? – Pregunto Edward tomando en sus brazos de nuevo a su esposa.

- Dentro de un par de minutos nos darán los resultados – Dijo Arthur saliendo del consultorio con la muestra en mano.

Algunos minutos después llegaba una enfermera con un sobre donde contenían los resultados del examen.

- Creo que ya podemos salir de dudas – Dijo el médico haciéndolos pasar de nuevo al consultorio.

- Bien que es lo que salió – Quiso saber Edward impaciente tomando la mano de Bella.

- Que usted está en perfectas condiciones y que seguirá con los antojos y mareos matutinos un par de meses más ya que su esposa está embarazada de unas diez semanas aproximadamente – Dijo el médico con una enorme sonrisa.

- Seremos padres - Dijo Edward sin creérselo aun.

- Ya no puedo pedirle más a la vida, soy tan feliz Edward, te amo – Dijo Bella abrazándose al hombre de su vida.

- Yo tengo que darte las gracias por el precioso regalo que me has hecho, aunque creo que si debemos de pedirle algo más a la vida y es paciencia mucha paciencia para darles la noticia a la familia – Dijo Edward besando dulcemente los labios de su mujer, porque Edward cumplió con su objetivo… prometió que Bella iba a ser de él y ahora ya lo era en cuerpo y alma para siempre porque él era de ella desde que esa mirada chocolate lo cautivo por primera vez.

Hola buenas madrugadas, como leen no estaba muerta, ni mucho menos de parranda, solo un poco perdida con esta historia que llega a su fin con el epilogo, aunque les habíadicho que les tenia un par de sorprecitas y claro que se las debo porque todo esto que hago es por ustedes, para su disfrute y por eso es que tengo que agradecerles el que me dediquen algunos minutos de su tiempo para leer las locuras de mi retorcida mente y que me tengan paciencia para esperar la actualización.

Bueno espero no tardar tanto tiempo esta vez, porque aunque lleguemos al final, les tengo dos outtakes que espero les gusten, digamos que es mi forma de pagarles toda la espera que les he hecho pasar.

Tambiéncomo se daráncuenta sigo sin noticias de mi amada Beta y entiendo perfectamente que tiene una vida que atender, una familia, hijos y trabajo que no le dan tregua, pero tambiénno me parece adecuado dejarles esperando por tanto tiempo y espo eso que espero y perdonen mis horrores de ortografía y de dedo.

Pero en fin, ahora responderéa sus rr que tanto me encantan.

*Pera it: que bueno que te desquitaste y claro que eres malvada, pero de vez en vez los hijos necesitan mano dura. A mi tambiénme gusta que Edward por fin hiciera las cosas de manera correcta redimiéndosey ganándoseel amor y perdónde Bella. Por otro lado mil gracias por las bellas palabras, no sabes lo que significa para una como escritora (o al menos eso intento jajaja) y adaptadora el ver que su trabajo es bien recibido ya que ese es nuestro únicopago. Besos y abrazos para ti tambiéncielo y una disculpa por el enorme retraso.

* Yoliki: espero que te haya gustado la boda y creo que no se podíaesperar menos de Alice verdad?

*Tecupi: si creo que se tardo un poco, aunque mas bien no creo que se haya demorado me parecio que fue el momento indicado, con palabras que salíande su corazóny no de un discurso ensayado. Por desgracia todo lo que empieza tiene que terminar, pero aun nos quedan dos outtakes que espero y te gusten.

*Tata xoxo: que bueno que te gusto el final y ya ves que solo nos faltaba el bebé en camino jajajaja.

* Fabiola: gracias a ti por la paciencia que me tienen para que actualice, eso es de agradecer.

Bueno nos leemos a la brevedad posible, aun estoy terminado los capítulosrestantes.

Besos Ana Lau