Hola Hola xD...Aqui les traje:

OVA Una nueva oportunidad

¿Traición en Fairy Tail?

Capitulo 2…


Todo estaba oscuro, sentía que flotaba, lo último que recordaba era haber llegado a su casa con Natsu y sus dos exeeds y de repente todo se volvió negro.

"Jajajajaja"—Escucha una voz riendo con maldad—"Pobrecilla, la niñita no sabe lo que sucede"—Dice con sarcasmo.

—"¿Quién eres?"—Piensa mientras flota dormida en aquel espacio oscuro.

—"¿Tan rápido te olvidaste de mi?"

Kagome abrió los ojos y frente a ella vio a una mujer que aparentaba su edad, su cabello era negro y largo hasta el suelo, sus ojos eran de color gris y estaba vestida con una especie de Kimono negro, uno muy antiguo, parecía el de una princesa de la época de Inuyasha.

—Se ve que aun no me reconoces—Dice la mujer mirándola con una sonrisa arrogante—Soy aquel espíritu que los ataco en las montañas.

Varias imágenes llegaron a su mente, si…ahora lo recordaba, era aquel espíritu que quería apoderarse de su cuerpo…oh no.

¿Por fin te diste cuenta?—Pregunta la mujer acercándose solo un par de pasos a la hanyou—¿No crees que ya es muy tarde para eso querida?

Kagome no supo porque, su cuerpo comenzó a temblar como gelatina, aunque a decir verdad sentía miedo, esa mujer, ese espíritu había logrado poseerla lo que significaba que sus amigos corrían un terrible peligro.

Puedo saber lo que piensas, déjame decirte que tienes razón—La mujer se acerca a ella hasta quedar frente a frente a pocos centímetros—Tus queridos amiguitos serán los primeros en caer ante mi poder…y tu vas a ayudarme—Sonríe con frialdad.

—Eso nunca—Dice Kagome poniéndose en pie, no supo cuando fue que quedo de rodillas.

¿Y quien dijo que tenias opción?—Dice la ojigris extendiendo su fría sonrisa—Jmjmjm, puedes estar tranquila, por ahora no hare nada, perdí mucho poder al entrar en tu cuerpo y necesito descansar por un tiempo, en cuanto a ti—Coloca dos dedos en la frente de la hanyou—Olvidaras esta conversación.

Una luz comienza a brillar y todo desaparece.

... ... ...

Los rayos del sol se colaron por la ventana dando de lleno en sus ojos, los abrió lentamente y trato de recordar que había pasado…si no mal recordaba se había sentido muy mal en el gremio y Natsu la acompaño a casa, al llegar se mareo nuevamente y perdió el conocimiento. Miro hacia un lado y pudo verlo, Natsu estaba sentado en una silla de brazos cruzados y se había quedado dormido, Kero y Happy estaban acostados a cada lado de ella también dormidos. Se sentó en la cama con cuidado de no despertar a los exeeds y luego extendió un brazo hacia el pelirosa para intentar despertarlo.

—Natsu despierta—Lo mueve ligeramente.

Natsu se quejo y abrió los ojos, sintió un terrible un dolor en el cuello, no fue buena idea quedarse dormido en esa silla. Al voltear a ver a la hanyou ésta le sonría con ternura a lo que no pudo evitar devolverle la sonrisa.

—¿Cómo te sientes?—Pregunta con preocupación.

—Ya me siento mucho mejor ¿Estuviste cuidándome toda la noche?—Pregunta Kagome sin borrar su sonrisa.

—Corrección, te estuvimos cuidando toda la noche—Dice Natsu señalándose a sí mismo y a ambos mininos que roncaban.

—Ya veo, lamento mucho haberlos preocupado—Dice la hanyou con algo de pena, Natsu negó con la cabeza y una sonrisa.

—No digas eso—Dice el pelirosa sentándose a su lado en la cama.

—Es verdad—Dice Kero recién despertando dejando escapar un bostezo.

—Nos preocupamos por ti porque te queremos—Dice Happy tallándose un ojo.

Kagome los agarro a los dos y los sentó en su regazo mientras Natsu la abrazaba con cariño.

—Es verdad, así que no te sientas mal por eso ¿Si?—Dice el pelirosa dándole un beso en la cabeza haciéndola sonreír más.

—Gracias chicos, yo también los quiero mucho—Dice la hanyou depositando un beso en la cabeza de Kero, otro en la de Happy y uno en los labios a Natsu que luego de separarse la abrazo con más fuerza uniendo a los exeeds al abrazo—Nunca lo olviden, yo siempre voy a quererlos muchísimo.

—Y nosotros a ti—Dicen los mininos.

Luego de esa conmovedora escena bajaron a desayunar y después se fueron al gremio.

—¿Estás segura de que ya estas mejor?—Pregunta Natsu una vez salieron de la casa y la tomó de la mano.

—Si Natsu, tranquilo—Responde Kagome con una sonrisa para luego darle un beso en la mejilla.

Llegaron al gremio y apenas todos la vieron comenzaron a hacerle preguntas de cómo se encontraba, si ya estaba mejor y si ya no tenía mareos. Algunos hombres sospechaban cosas -Posiblemente erróneas- sobre lo que podría estarle pasando a Kagome al igual que las mujeres que tomaron a la hanyou de un brazo y la apartaron de Natsu al igual que los hombres lo acorralaron a él.

—Kagome, necesitamos hablar muy seriamente contigo—Dice Mirajane haciéndola sentarse en una de las mesas mientras que Lucy se sentaba al frente con Erza y Levy y Mira se sentó a su lado junto con Lisanna dejando a Kagome en medio de ambas, Juvia y Bisca mientras se quedaron paradas a un lado de la mesa observándola al igual que Evergreen, Laki, Charle que estaba sobre la mesa e incluso algunos de los espíritus celestiales de Lucy, Acuario, Aries y Virgo estaban allí.

—¿Eh?—Pregunta la hanyou extrañada ¿Ahora qué?

—Natsu ¿Has tenido am…ya sabes…"eso" con Kagome?—Pregunta Gray un tanto avergonzado, Gajeel y Alzack estaban sentados a su lado, a ambos lados de Natsu estaban Loke y Elfman, y alrededor de la mesa estaban Macao, Wakaba, Freed, Bickslow, Max, Jet y Droy, entre otros y sobre la mesa estaba Pantherlily.

Natsu se sonrojo levemente al saber el "eso" del que estaba hablando.

—¡¿Para qué quieren saber eso bola de pervertidos?!—Grita el pelirosa furibundo.

—¿Lo hicieron sí o no?—Pregunta Lucy a la hanyou que estaba tan roja que hacia competencia con el cabello de Erza.

—C-Claro que no ¿En que están pensando?—Responde Kagome con nerviosismo, grave error.

—No seas mentiroso Salamander—Dice Gajeel al notar a su amigo tan nervioso.

—Es cierto—Dice Loke con una mano en el hombro del pelirosa—Debes ser sincero con todos.

Natsu agacho la cabeza más rojo que un tomate, eso confirmo las sospechas de todos que al darse cuenta de que habían dado en el clavo abrieron los ojos como platos.

—Si lo hicieron—Dice Macao impactado señalando a Natsu que parecía tomate maduro.

—¿Cuando?—Pregunta Wakaba.

—D-D-Después de que r-regresáramos de la…época de Inuyasha y los demás, l-luego de la fiesta—Responde Kagome a la pregunta de Erza, todas abrieron desmesuradamente los ojos—¡P-Pero juro que solo fue aquella vez!—Grita agitando los brazos más nerviosa.

—Entiendo, no han tenido tiempo para repetir—Dice Erza con un dedo en la barbilla.

—¡Erza!—Gritan todas excepto Kagome que volvió a agachar la cabeza tan roja que el cabello de Erza podría estar celoso.

—¿Qué? ¿Dije algo malo?—Pregunta Titania con inocencia.

—Olvídalo—Dice Lucy con una mano en la frente.

—Entonces nuestras sospechas son erróneas—Dice Loke con un dedo en la barbilla.

Natsu lo miro confundido ¿Sospechas de que…? Ay no ¿Acaso ellos pensaban…?

—Ustedes creyeron que estaba embarazada ¿No es así?—Pregunta Kagome cruzándose de brazos.

—Pues…seria mentira si te dijéramos que no—Responde Lisanna rascándose una mejilla.

—Pero basándonos en que la fiesta fue hace más de tres meses esa posibilidad queda descartada—Dice Mira con tranquilidad.

—No nos mires así, sus mareos y desmayos repentinos nos hicieron pensar en muchas cosas—Dice Gray cruzándose de brazos.

Luego de ese incomodo interrogatorio, Kagome, Natsu, Kero y Happy abandonaron el gremio tan rápido como pudieron, no podrían volver a ese lugar por algunas semanas.

... ... ...

—¡Fue algo realmente vergonzoso!—Grita Kagome sentada en el escalón de la casa para huéspedes que usaron -Y usan- cuando se quedaron allí antes del ataque de Izumi.

—No puedo creer que de verdad pensaran eso—Dice Natsu sentado a su lado con los brazos cruzados molesto y avergonzado.

—Lo que yo no puedo creer es que de verdad lo hayan hecho sin que nadie se enterara—Dice Miroku con una mirada pícara hacia la pareja que se sonrojo furiosamente.

—¡Miroku!—Reprende Sango a su esposo por haber dicho aquello.

—¿Qué? Solo decía—Dice el monje encogiéndose de hombros—Debieron estar muy felices en aquel momento y decidieron celebrar—Susurra de manera inaudible, pero aun así ambos Dragón Slayers y su esposa pudieron escucharlo, Sango lo golpeo en la cabeza.

—Ya deja de decir tonterías—Dice la castaña mirando a su esposo con los brazos en jarras.

—Miroku nunca va a cambiar—Dice Inuyasha con un tic en una ceja.

—Tienes razón—Concuerda Shippo parado a su lado, tenía la apariencia de un niño de ocho años, era solo unos centímetros más bajo que Wendy.

—Y díganme ¿Aun no saben lo que sucedió con aquel espíritu?—Pregunta Kikyo cambiando el tema.

—La verdad es que no—Responde Kagome desconcertada.

—Después de lo que ocurrió el espíritu desapareció como si nada—Comienza a explicar Natsu—Erza nos comento que cuando despertó vio que el cristal ya no era negro sino blanco y transparente—Alza una ceja.

—Es algo muy extraño—Comenta Kikyo con una mano en la barbilla—Deben estar pendientes por si algo extraño ocurre, esto me da un muy mal presentimiento—Los mira con preocupación.

Natsu y Kagome se miraron y luego la miraron a ella asintiendo, se levantaron y comenzaron a caminar con rumbo al pozo.

—¿Qué crees que haya pasado con ese espíritu?—Pregunta Inuyasha captando la atención de su esposa.

—No estoy muy segura, pero es muy probable que haya poseído a alguien—Responde Kikyo observando a los Dragón Slayers desaparecer en el bosque—Y creo…que va a ocasionar muchos problemas en su mundo—El viento sopla moviendo su cabello mientras que Miroku, Sango y Shippo se miraban preocupados.

De regreso en el mundo mágico Kagome preparaba el almuerzo, había algo que no la dejaba tranquila, era como una opresión en su pecho que conforme pasaban las horas se acrecentaba, Natsu lo había notado y estaba seguro que Kikyo y los otros también se habían dado cuenta de que la hanyou se veía muy preocupada, sin embargo prefirió no decirle nada pues no solo se veía preocupada sino también confundida, el pelirosa no podía evitar preguntarse ¿Qué estaría pasando por su cabeza en esos momentos?

Luego de almorzar y arreglar todo regresaron al gremio, aunque sinceramente hubieran deseado no regresar allí por lo que les quedaba de existencia, pero Kagome necesitaba hablar con el maestro con suma urgencia. Al llegar la ojidorada se dirigió directamente a la oficina del maestro donde lo encontró terminando de firmar unos papeles que le había mandado el consejo mágico, luego de hablar con él regreso con Natsu que estaba en la barra charlando con Mira y Lucy, al notar su presencia la miro a ella.

—¿Qué te dijo?—Pregunta el pelirosa con curiosidad, Kagome solo negó con la cabeza.

—No supo que decir al respecto, solo que está preocupado y al igual que yo tiene un mal presentimiento—Responde la hanyou sentándose a su lado.

—Pues no queda más que esperar a ver qué pasa-—Dice Mira con un dedo en una mejilla.

—No nos queda de otra ¿Verdad?—Dice Lucy apoyando su cabeza en ambas manos sobre la barra.

Pasaron varios días, los mareos de Kagome eran cada vez más constantes junto con aquel dolor en su cuello que se extendía al resto de su cuerpo. Natsu y todos los del gremio estaban muy preocupados, hasta Inuyasha y los demás estaban enterados de lo que había pasado, pero nada podían hacer.

Un día nuestro equipo favorito regresaba de un trabajo, Kagome había insistido en ir pues no le gustaba estar quieta y mucho menos encerrada en casa, ellos no querían arriesgarla pero ella insistió tanto que no tuvieron más opción que llevarla y mantenerla vigilada. Sabían que era una muy mala idea y lo confirmaron cuando regresaron, iban caminando de regreso al gremio cuando Kagome volvió a marearse y el dolor de su cuello era más intenso que antes, de un momento a otro la hanyou quedo inconsciente en brazos de Erza quien se había agachado a su lado.

—Ya han pasado tres días—Dice Lucy con desanimo.

—Si, Natsu no se despega de ella, fue una suerte que Lisanna lo convenciera de salir un rato—Dice Happy con tristeza mirando al pelirosa recostado en la barra mientras Gray y Erza trataban de levantarle el ánimo.

—¿Qué pasara si no despierta?—Se pregunta Kero mirando la mesa con preocupación.

—No digas eso Kero, Kagome despertara, es una chica muy fuerte—Lo reconforta Lucy con una sonrisa mas falsa que bigote postizo, pero que al parecer logro calmar al exeed.

Kero tenía un punto, ¿Qué pasaría si Kagome no despertaba?, Natsu estaría devastado sin duda alguna.

—"Por favor Kagome, despierta pronto, Natsu está muy preocupado por ti al igual que todos"—Piensa la rubia mirando al Dragón Slayer de fuego que se levanto y salió del gremio seguido de Kero y Happy.

Natsu llego a su casa y al entrar vio a Lisanna leyendo un libro sentada en una silla al lado del sofá donde Kagome dormía. Al notar la presencia del pelirosa la albina cerró el libro y lo observo.

—¿Nada?—Pregunta el pelirosa mirándola con preocupación, ella negó con la cabeza.

—No se ha movido ni pronunciado palabra alguna—Dice Lisanna mirando a su amiga—No ha dado indicio alguno de que vaya a despertar pronto—Dice con tristeza.

Natsu observo a la hanyou y apretó los puños, se sentía impotente al no poder hacer nada para ayudarla, sea lo que sea que haya pasado con aquella energía maligna estaba afectando a Kagome de una manera terrible. Se acerco al marco de la puerta y lo golpeo con fuerza asustando a Lisanna, debía haber alguna manera de ayudarla; sin decir nada salió corriendo de la casa dejando a Kero, Happy y Lisanna confundidos.

Llego a la casa de Kagome y salto al pozo, talves Kikyo sabría algo al respecto.

—Lo siento, pero no lo sé—Responde la miko sintiendo algo de culpa por no poder ayudar, el pelirosa agacho la cabeza volviendo a apretar los puños—Inuyasha ¿Sucede algo?—Pregunta al observar a su esposo mirando en dirección al pozo, el hanyou se veía bastante serio.

—Siento un olor muy extraño viniendo del pozo—Responde el peliplateado sin dejar de mirar en aquella dirección.

Natsu lo observo extrañado y olfateo el aire, el hanyou tenía razón, había un olor muy extraño viniendo de aquella dirección, sin embargo ese olor se le hacía familiar de alguna forma. De pronto un presentimiento se apodero de él.

—Kagome—Susurra con los ojos abiertos como platos para luego salir corriendo con rumbo al pozo.

Kikyo e Inuyasha se miraron y asintieron, mientras el hanyou alcanzaba a Natsu, Kikyo iba por Miroku y Sango, algo le decía que el Dragón Slayer necesitaría mucha ayuda. Inuyasha y Natsu ya habían salido al otro lado del pozo y se dirigieron a la casa del segundo, su corazón latía con tanta fuerza que podía sentirlo en sus oídos. Al llegar a la casa a Natsu se le cayó el alma a los pies, estaba completamente destruida.

—"¿Qué sucedió aquí?"—Piensa con angustia.

Ambos se miraron, se acercaron a lo que quedo de la casa y entraron, encontraron a Lisanna inconsciente debajo de una biga abrazando a Kero y a Happy, entre ambos quitaron la biga y los sacaron de allí, buscaron también a Kagome pero no la encontraron, algo andaba muy mal aquí. Fueron sacados de sus pensamientos cuando vieron a Lisanna despertando.

—El…el gremio…deben…ir al gremio—Dice con dificultad.

—Tu ve, yo la llevare a un lugar seguro y te alcanzare—Dice Inuyasha mirando a Natsu que asintió y se marcho de inmediato.

Natsu llego al gremio y se horrorizo al ver las puertas completamente destruidas, al entrar vio que todos estaban gravemente lastimados, el maestro estaba inconsciente en el regazo de Mirajane mientras Erza revisaba sus heridas y Lucy se acercaba con Wendy, Gray ayudaba a Juvia a salir de debajo de una de las mesas destruidas, los demás estaban inconscientes.

—¿Estás bien?—Pregunta el pelinegro ayudándola a levantarse.

—Sí, Juvia está bien joven Gray—Dice la peliazul sacudiendo su ropa.

—Chicos—Dice Natsu llegando con ellos—¿Qué fue lo que paso aquí?

—No tenemos la menor idea—Responde Gray cruzándose de brazos, por alguna extraña razón solo faltaba su camisa.

—Todo estaba bien hasta que una terrible explosión destruyo las puertas y alguien no ataco a todos—Dice Juvia mirando alrededor.

—¿Y no vieron quien fue?—Pregunta Natsu recibiendo una negación de parte de ellos.

No te preocupes, yo te responderé con todo gusto—Dice una voz bastante familiar resonando por todas partes.

Unas sombras se arremolinaron frente a la entrada y de ésta salió…Natsu, Gray, Juvia, Lucy, Wendy, Erza y Mirajane abrieron los ojos como platos, Kagome salió de las sombras con una sonrisa despectiva mirando el desastre con cierta diversión. Sin decir nada arrojo una esfera negra hacia Erza, pero ésta logro detenerla con el escudo de su armadura de adamantio que luego desapareció para dejar notar lo sorprendida que estaba de que su amiga la hubiese atacado.

—¿Qué significa esto?—Pregunta levantándose con desconcierto.

Kagome rio por lo bajo pero no dijo nada nuevamente, otra esfera brillo en una de sus manos y esta vez la arrojo hacia Natsu que la esquivo a duras penas.

Acabare con todos ustedes—Dice Kagome con una voz que helo la sangre de los conscientes presentes.

—¿Qué has dicho?—Pregunta Gray sorprendido.

Lo que oíste—Responde Kagome en el mismo tono mirándolo—Acabare con ustedes, y nada podrán hacer para impedirlo—Dice para luego reír.

El maestro despertó y miro a su alrededor, luego observo a Kagome con seriedad, el si había visto a Kagome entrar en el humo y atacarlos a todos, así como también se dio cuenta de que esa no era ella.

Kagome junto energía sobre su cabeza con ambas manos, una esfera negra más grande que las anteriores apareció y en cuestión de segundos la arrojo hacia ellos para luego desaparecer de allí. La explosión no se hizo esperar, cuando el humo se disipo se pudo ver el gremio hecho añicos.

Natsu no podía creerlo.

¿Cómo fue que paso esto?

¿Por qué les hizo esto?

Se levanto de entre los escombros y miro a todos lados, sus amigos también salían de entre los escombros del gremio, pero no había rastros de…ella.

Una risa despectiva se oyó en el lugar donde antes estaban las puertas, todos voltearon a ver, allí estaba ella con una sonrisa malvada surcando su rostro, y sus ojos…esos ojos dorados que tanto amaba no tenían brillo y mostraban odio puro. Kagome los miro a todos uno por uno hasta llegar al que le interesaba, Natsu se levanto con mucha dificultad pues al parecer tenía una pierna rota, tenía muchas heridas y en su mayoría eran graves.

—Kagome ¿Por qué haces esto?—Pregunta el pelirosa con la tristeza tiñendo cada una de sus palabras.

La hanyou no respondió, su mirada había sido oculta por su fleco y mantenía una sonrisa petulante. El cuerpo de Natsu no soporto por más tiempo su peso, se dejo caer de rodillas al suelo y empezó a respirar agitadamente sin apartar su mirada de ella. Kagome se rio como si todo aquello fuera lo más gracioso que hubiera visto en su vida, Lucy era ayudada a levantarse por Juvia y Gray, Erza ayudaba al maestro a mantenerse en pie.

Ustedes hadas son patéticas—Dice la ojidorada mirando a Natsu sin remordimiento alguno—Voy a hacerles un favor—En su mano derecha comenzó a brillar una esfera negra—Los hare desaparecer.

Lanzo la esfera hacia ellos y una luz brillo.

Continuara…


¿Si les gusto? No se ustedes, pero yo me rei muchisimo cuando escribi esa parte del "Interrogatorio" a Kagome y Natsu xD...Pobrecitos xP.

Natsu: ¿Es en serio? Eso fue lo más vergonzoso de toda mi vida ò_ó.

Aome: Oh vamos, debía añadirle un poco de humor a esto, y con el Gruvia me esforzare para que tambien tenga mucho humor xD.

Gray: ¬_¬...

Juvia: e.e...Gray-sama.

Kagome: Tranquila que con eso te ayudo yo Aome xD.

Aome: Lo se xD.

Ambas: jajajaja.

Natsu: Estas dos juntas me dan miedo.

Gray: Ya somos dos.

Natsu: En fin...Aome espera con muchas ansias sus Reviews n_n.

¡JA NE!