Bien, comenzamos a eliminar a la siguiente cohorte. Nadie se librará de nosotras. Muaaajajajajaja. Este personaje es mio y de Noche de invierno (se me olvido poner tu nombre real, en ese momento no me acordaba), el mundo le pertenece a Rick, y participa en las bolas de muerte del mes de septiembre del foro Campamento Greco-Romano.

Ya habíamos logrado eliminar a toda una cohorte completa, en definitiva este iba a ser nuestro turno de ganar en las bolas de la muerte. Pero los contrincantes eran numerosos todavía, al tener que pelear todas las cohortes. Seguíamos siendo un blanco fácil de vencer, solo dos de nuestra cohorte. Así que Stay y yo nos pusimos de acuerdo.

-Tienes razón, Sophie, debemos de acabar con los más numerosos y los que estén activos, pero creo que mejor vamos a por la segunda cabaña, su número de integrantes podría ser difícil de esquivar si ellos vienen contra nosotras. Estaríamos acabadas.

-Sí, así que ya sabes que hacer. Si alguien debe de ir a por ellos soy yo. Alguien debe de quedarse cuidando nuestro puesto, no podemos arriesgarnos a que nos atrapen a las dos.

-Bien, yo me encargo de los que vengan aquí. Suerte Trav.

Ya estaba decidido, así que tome todas las armas posibles que encontré, incluso iba a poder estrenar el francotirador de fuego griego, nunca lo había usado, a mí me gustaban más lanzar armas, pero para evitar un cuerpo a cuerpo con mi siguiente rival debía de usar algo potente y que no me expusiera.

Todavía dentro del bosque, me acomodé en un peñasco en una cavidad que daba justo a la medida de mi cuerpo. Gracias Poseidón por la complexión pequeña. Sin duda el ADN estaba jugando a mi favor por una vez en mi vida.

Tome el arma y observe en la mira a un objetivo que estuviera al descubierto. No tarde mucho en encontrarlo. O en este caso en encontrarla. Su posición elevada me daba una amplia posibilidad de disparo, pero también me podía arriesgar a ser descubierta, y ella no era un rival que quisiera enfrentar en las alturas.

Por precaución use mi detector de agua interno o como decía Stay, mi "water finder". Para mi significaba lo mismo así que no me importaba mucho cuál nombre usara. Justo a unos metros de mi había una corriente de agua que fluía de forma constante, así que al menos podría defenderme de manera justa.

Ella sobrevolaba el perímetro que defendía a su cabaña, y cuando me dio por completo en la espalda, dispare.

Nunca imagine que el fuego griego fuera tan potente, pero ella solo alcanzo a oír el disparo antes de que las llamas explotaran contra su armadura. Rápidamente la armadura se incendió y ella comenzó a lanzar gritos de ayuda. Bajo a tierra firme y trato de que el aire a su alrededor se convirtiera en un remolino para tratar de apagar las llamas, pero ella se sofocaba con el humo.

Así que tome la corriente de agua, se elevó como una cortina que al final cayó sobre ella, apagando las llamas. Ella escupió agua, sus ojos se fijaron en mí mientras yo bajaba del peñasco.

-Está bien, me rindo. Sólo déjame ir.

-Tienes razón, se ha terminado, pero no puedo dejar consciente a una hija de Zeus.

Y con eso la noquee. Pobre Noche de Invierno.