CAPITULO 2: VERDADES

Aunque ahora tenía un amigo en quien confiar, seguía sin ganas de ir a la escuela. Estaba dentro del baño cuando por fin tuve el valor de volverme a ver al espejo. No había rastro de la chica que fui hace unos años; en lugar de eso me encontré con una desconocida. Dos surcos oscuros delataban que mi cama me había traicionado y no había podido dormir, había perdido peso, mi pelo estaba crespo de las puntas, ya ni siquiera tenía forma. Todo este tiempo me había consumido poco a poco. Lucía enferma, y aunque no lo estaba también me sentía así. "¿Cómo llegaste hasta aquí Jade?", me preguntaba una y otra vez, "¿qué te paso?" "¿quién eres?" pero nunca había respuesta. No quería ir a la escuela, pero era mejor que estar en casa. No soportaba estar ahí sola, donde todo me recordaba a Kristen. Donde me enfrentaba diariamente a mis demonios.

Ryder y yo nos volvimos inseparables. Aunque todos le hablaban y lo querían conocer, el no me hacía a un lado. Muchas veces le hablaban mal de mí, pero siempre me defendía y nunca hizo caso a los comentarios de los demás. Inclusive Victoria se veía entusiasmada con el nuevo. Un día la escuche decir "Ryder es más atractivo que Beck…. ¡Oops tendré que remplazarlo!" Y todas sus amigas comenzaron a reír. Ese día sentí miedo, había conseguido un amigo y si Ryder le hacía caso a victoria, estaba perdida. De nuevo me quedaría sola. Y ese pensamiento no me gusto.
Ryder como de costumbre llegó tarde, se sentó junto a mí y me sonrió.

-Jadey necesito un favor-

-Dime Ryd-

-Pero no quiero que te molestes conmigo-

Aquí venía, lo sabía, me dejaría por esa estúpida.

-Dime-

-Necesito que me acompañes mañana a una cena con mis papas-

¿Qué? ¿Una cena? ¿Por una cena me iba a enojar? Puse cara de interrogación.
-Pero…. Necesito que… Hummm…. Seas mi novia… solo en frente de ellos lo juro, no me quiero pasar contigo ni nada por el estilo-

-¿tu novia?... ¿Ryd porque no le dices a Victoria? Seguramente ella estaría encantada y no tendrían que fingir mucho, se muere por ti-
¿Por qué dije eso? No lo supe, pero lo dije. Creo que me aterro que mi amigo me estuviera dando a entender que hubiera algo entre nosotros.

-Jadey… Victoria no me interesa, y… pues te lo voy a decir así…. Ehmmm….- ryder comenzaba a sonrojarse y yo a ponerme cada vez más nerviosa, "¡hay no por favor!" pensaba cuando ryder me tomo de las manos y se acercó a mi oído.

-Digamos que me gusta más Beck que Victoria-

Abrí los ojos tan grandes como pude dé la impresión. Ahora si me había sorprendido.

-Noooo, ¿en serio?- Por fin respiraba normalmente. Qué alivio sentí.

-No estoy jugando Jadey, de verdad necesito tu ayuda, si mis papas se enteran me matan- Ryder estaba angustiado.

-Ryd ¿Por qué no me lo dijiste antes? ¡Claro que cuentas conmigo!-

-Gracias Jadey, pero por favor no le digas a nadie-

-Ryder ¿a quién le voy a decir? ¿A Victoria? Jajaja-

-No claro que no jajaja-

Genial, ahora mi mejor y único amigo también era gay. Al día siguiente Ryder me llevo a mi casa. Según él quería prepararme para conocer a sus papas. Creí que me hablaría de ellos y de su relación la cual prácticamente era nula. En vez de eso me arreglo el cabello y me maquillo. Era la primera vez que lo veía de esa manera, emocionado por peinarme. Me trataba como si fuera una muñeca y el jugara conmigo. Era cómico verlo con el cepillo quejándose de los nudos en mi cabello.

-Jadey tienes que hacer algo con este cabello, no puedo creer que lo tengas tan maltratado- en ningún momento perdió la compostura.

No era amanerado como la mayoría de los gays que conocía, al contrario, siempre tan masculino y caballeroso, sin duda era una sorpresa que le gustaran los hombres, pero me hacía sentir orgullosa de ser su amiga. Yo solo sonreía y me dejaba manejar por sus delicadas manos, eso sí tenía manos de princesa según yo.

-Deja de criticar mi cabello, y limítate a arreglarlo-

-Deberías teñirlo, digo te ves bien de castaña, pero no sé, un negro te quedaría de lujo-

-jajaja que tonterías dices-

Me compre un vestido negro para la ocasión, cuando me vi al espejo de nuevo no parecía ser yo. Me toque los labios, ahora con labial rojo. Sin duda había hecho un gran trabajo y por un momento recordé a la jade que solía ser. El color azul de mis ojos resaltaba con el delineado. Y el vestido marcaba perfectamente mi figura. Me sentí feliz, me guste a mí misma, sonreí como una tonta y ryd sonrió conmigo.

-Wow eres bueno en esto-

-Te dije, eres muy bonita, solo que lo ocultas detrás de ese horrible cabello que llevabas jajaja-

Me puse sería y luego de dos segundos en que ryder dejo de sonreír asustado estalle en carcajadas.
En la cena él y yo platicábamos mientras sus papas charlaban con unos empresarios, me sentía a gusto con él y un poco fuera de lugar con los demás.

-Bien, mis papas te adoran.-

-Si, eso es bueno-

-Gracias Jadey-

-no tienes porque agradecerme, eres mi amigo y haría cualquier cosa por ti-

-Te quiero mucho-

-Y yo a ti… uff esa canción me encanta, vamos a bailar ¿sí?-

Nos levantamos a bailar; me recargue en su hombro y cerré los ojos.
-A Kris le encantaba venir a estas reuniones-

-¿Enserio? A mí se me hacen aburridas-

-A mi también, pero siempre estábamos juntas y los papas de Victoria siempre nos invitaban. ¡Esa era nuestra canción! siempre bailábamos las tres y Victoria hacía bromas-
De pronto Ryder dejo de moverse.

-¿Qué pasa?-

-Victoria…-

-si… aunque no lo creas tiene sentido del humor-

-No… Victoria… esta aquí, vámonos antes de que nos vea. Puede echarnos todo a perder-

-pero ella no sabe de ti-

-No jade, pero de ti si-

-Lo había olvidado… vámonos ya-

Rápidamente nos despedimos de sus papas inventando que tenía que regresar a casa, y salimos casi corriendo. Pero al llegar a la entrada estaba ella junto a algunos chicos que no reconocí. Así que regresamos casi corriendo al lado de sus padres.

-¿No que ya se iban?- nos pregunto su mama

-Si pero jade tenía que ir al tocador- contesto rápidamente Ryder.

-Deberían quedarse otro rato, aún hay gente que quiero que conozcas hijo- dijo su papa.

-Lo sé padre, pero de verdad Jade tiene que regresar a su casa-

-Si, disculpe. Voy al tocador y ahora vuelvo- volví a mirar hacia la puerta pero Victoria se me perdió de vista.

Entre al baño y respire profundo. Me recargue en el lavamanos y me mire al espejo. De pronto escuche susurros dentro de uno de los cubículos. Alguien estaba llorando, me acerque para preguntar si todo estaba bien. Pero entonces reconocí la voz.

-Porque te fuiste… porque me dejaste-

Era Victoria… Me iba a marchar antes de que me viera pero entonces sus palabras me dejaron helada.

-Yo te amaba… ¿Por qué? ¿Porque la preferiste a ella?… eres la única a la que eh amado – y de nuevo lloraba.

Yo me quede helada. Victoria también era gay y lo estaba ocultando. ¡Era el colmo de la hipocresía!

Suspiró y luego salió del cubículo. Se topo conmigo de frente, yo seguía petrificada. Ella me miro, pero su mirada no estaba llena de odio como siempre, si no de angustia, pánico podría decir. Salí corriendo. Tome a Ryder del brazo y salimos de lugar.
Ya en el auto no podía dejar de temblar.

-¿Que paso?-

-Ya entiendo-

-¿Qué?-

-Ya sé porque Victoria me odia tanto-

-De que hablas Jade-

- Ryd… Victoria también es gay-

Seguía sin poder entender, pero poco a poco se fueron atando los cabos en mi cabeza, eso explicaba todo.

-¿Bebiste?-

-¡no! estoy hablando enserio, la escuche, ryd ¡la escuche!-

-pero que escuchaste-

Y le conté con detalle el encuentro con Victoria en el baño. Ahora todo tenía sentido.
Al día siguiente volví a ser la misma de siempre, mi cabello volvió a su estado anterior y en mi rostro no quedaba huella de la mujer de la noche anterior. Me sonreí al espejo, recordando la satisfacción de sentirme bien conmigo misma. Me vestí y salí rumbo a la escuela.

Cuando cruce la puerta todos voltearon a verme. Algo estaba pasando, eso era seguro. No me gustaba ser el centro de atención. Y menos cuando me veían de esa manera con sus estúpidas sonrisas. En ese momento el mundo se me hizo enorme y yo sumamente pequeña, volvía la humillación, las burlas y los dedos señalándome. Cuando entre al salón Ryder me estaba esperando.

-¿Que está pasando?- me pregunto, pero yo no tenía la respuesta.

-No tengo ni idea- dije tan bajo que apenas y se escuchaba mi voz.

Victoria se nos acerco con su sonrisa de oreja a oreja.

-Hola Cenicienta-

Yo de inmediato baje la mirada al suelo. "Diablos si me reconoció" pensé.
-¡Hay West!, te aseguro que si tu amigo se entera de lo que eres se aleja de ti. Pobre tonta, ¿cómo crees que alguien como él se va a fijar en ti? Jajaja- Su voz era fría y calculadora, me lastimaba. -Ryder hay algo que no sabes de tu amiga-

-¿A si? ¿Y que se supone que no se?-

-Tu amiguita es lesbiana… ¿Hummm como se llamaba la novia?– Lo dijo tan fríamente que me quemo en el alma – ¿Cuál era su nombre? ¿Kristina? ¿Krisa?... Kristen, su nombre era kristen- ¿¡Que se creía esa estúpida?! Eso fue el colmo, ¡bruja!- No deberías juntarte con esa clase de chicas. West está enferma, hasta la otra lesbiana se dio cuenta y se alejo de ella, con decirte que se tuvo que ir de Hollywood para que Jade la dejara en paz-

Todos comenzaron a reír. Eso ya era el colmo. Mis manos se tensaron a mis costados, cerré los ojos fuertemente.

-Pobre chica… solo estaba con ella por lastima pero se canso de ella-

El coraje me inundo y explote. Sin pensarlo le propine una sonora bofetada en la cara. Ella cayó al suelo, tenía una mejilla roja; pero lo mejor era su rostro, una mezcla de miedo y sorpresa.

-No vuelvas a mencionar su nombre, ¿oíste?- grite con todo el coraje acumulado de esos años.

Estaba harta de su humillación, de su veneno. Todos dejaron de reír, todo era silencio; pero nadie me quitaba la mirada de encima. Solo quise salir corriendo de ahí. Ryder se arrodillo frente a Victoria.

-Eso ya lo sabía; pero antes de hablar de alguien mejor infórmate bien. No hay nada de malo en Jade, es mi amiga y yo decido quienes son mis amigos-

Ryder me tomo del brazo y juntos salimos de la escuela. Yo aún estaba muy enojada, pero él no dejaba de sonreír.

-¿qué es tan gracioso Ryder?- mi mandíbula aún estaba tensa de la ira.

-¡Te defendiste! Wow quien iba a pensar que le darías una cachetada a Victoria vega jajajaja-

Mi rostro se relajo, era cierto, era la primera vez que había respondido a sus insultos. Me defendí y la agredí en respuesta. Wow ahora si sabía lo que era estar satisfecha.

-Estoy harta de que me trate así, estoy harta de sus burlas, y estoy harta de mi misma.- mis palabras aun salían con la fuerza de un insulto, Ryder me abrazo muy fuerte, y seguía sonriendo.

-Bien, pues el primer paso ya lo diste, le pegaste a vega jajaja-
Entonces sonreí. En ese momento le agradecía por dentro a Ryder ser mi amigo, pero solo me limite a sonreírle.

-Si, bien vamos por el segundo- dije muy segura de mi misma.

-¿Y qué piensas hacer?-

-Ya lo veras-