CAPITULO 3: EL CAMBIO
A la mañana siguiente no podía esperar a llegar a H.A. Me levante muy temprano, y lo que una vez fueron pans y Jean viejos ahora eran pantalones y faldas de cuero entallados. Después de tres horas en el centro comercial cambie las blusas viejas y holgadas por unas más ajustadas y provocativas preferentemente negras y colores oscuros. Ya no podía esperar.
Me mire al espejo y ahora encontré en mis ojos a la chica que antes era. Esa emoción y satisfacción que emanaba por cada uno de mis poros ahí estaba frente a mí. Me sonreí y me prepare para lo que me esperaba. Victoria no se quedaría con los brazos cruzados y yo tenía que estar lista.
Llegue un poco más tarde de lo normal a la escuela, no porque no quisiera entrar, sino porque quería que todos me vieran. Al cruzar la puerta todos voltearon a verme, pero esta vez no hubieron burlas, ni sonrisas, solo caras de sorpresa. De nuevo me sentí satisfecha. Mi cabello ahora era de color negro con un mechón azul y otro verde, gracias al trabajo de Ryder.
Los amigos de victoria estaban parados a un lado de la puerta del salón, tenían los ojos tan abiertos que no pude evitar sonreír. Dentro todos estaban hablando como siempre en sus grupos de amigos; y cuando entre todos guardaron silencio. Me veían expectantes y sorprendidos. Victoria se levantó de su lugar, me sorprendió la cara que puso. No era de odio, ni de sorpresa, cerró los ojos y aparto su rostro de mí. Se mordió los labios y así como se había levantado así se sentó. Me volvió a ver y le soporte la mirada, pero agacho el rostro. Ryder se levanto de su lugar y me llamo con la mano. Al pasar junto a una chica que no conocía muy bien comenzó a aplaudir.
-Bien West!- gritaba y sonreía.
Varios chicos hicieron lo mismo, se levantaron y siguieron aplaudiendo. Yo solo sonreí.
-Muy bien West… has causado sensación eh!-
-Jajajaja calla… segundo paso hecho –
-Espero que no se vuelvan a meter contigo, si no vamos a tener que tomar medidas más drásticas-
-¿A qué te refieres con más drásticas?-
-Hummm… no sé, aun no lo eh pensado, pero eso que escuchaste en el baño nos puede servir de mucho, hay amor definitivamente eres mi obra de arte-
-jajajaja la verdad es que si, eres bueno en esto y ya te lo había dicho-
-Lo sé… lo sé… oye ya viste al chico rubio del salón de al lado… esta hermoso-
-¡Ryd! Calla te escuchas tan gay cuando hablas así –
-hay amiga te informo que no solamente me escucho, ¡soy!... –
Ryder siempre me hacía reír cuando hablaba así.
-Puff… me encanta como te quedo el cabello, lástima que no me lo puedo pintar si no ya te estaría haciendo la competencia.-
-jajajaja… seguro te verías muy bonita jajajaja-
- hay amor… yo… ¡ya soy bonita!-
-Si solo te faltan un par de cosas y entonces si me harás la competencia-
-Oye amor no te creas tanto eh… me voy a poner celoso de todos los idiotas que te siguen mirando-
-Cálmate… sabes que tú eres mi mejor amigo y gracias a ti salí del hoyo en el que estaba-
-hay ya calla o me vas a hacer llorar-
El profesor entro y todos guardaron silencio; durante toda la clase sentí como volteaban a verme y Ryder de vez en cuando me abrazaba orgulloso. Inclusive el profe me miro como intentando reconocerme.
Cuando termino la clase Ryder y yo salimos del salón; la chica que había gritado cuando entre se me acerco.
-Hola-
-Hola- respondí con una sonrisa
-Mi nombre es Catherine Valentine-
-Mucho gusto Cat-
-eh de decir que te ves muy bien, me alegra que tengas el valor de enfrentarte a vega y a los demás, eres muy valiente-
-Gracias Cat, ¿me tarde no crees?
-Si la verdad es que no sé cómo soportabas tanta humillación-
-Lo mismo me estaba preguntando- Ambas reímos.
Victoria paso a nuestro lado, me miro de arriba abajo. -Aunque la mona se vista de seda, mona se queda- Yo sonreí ya se estaba tardando en molestar.
-Si verdad, la que es bruja es bruja aunque parezca princesa.-
Victoria tenso su mandíbula y me miro con desagrado. -Oops creo que te deje morada la mejilla. No sabes cuánto lo siento- dije con sarcasmo. Ella se dio la vuelta y se fue con sus amigas.
Los tres comenzamos a reír. Cat era muy agradable y ocurrente e infantil y un sinfín de cosas más, nunca había hablado con ella antes, pero se notaba que era muy divertida.
Por los pasillos todos volteaban a donde yo estaba. Era la sensación del momento, la carne nueva. Cuando estábamos a punto de llegar a nuestra próxima clase alguien me toco del hombro.
-Hola-
-Hola- Beckett me veía como inspeccionándome.
-¿De qué escuela vienes?-
¿Escuela? ¡jajaja el idiota pensaba que era nueva en la escuela! -¡Como que de que escuela?... Hummm... de la secundaria No te incumbe-
-Mmmm… ¿Vas en primero?-
-No. Estoy en tercero-
-oh… ¿cómo te llamas?-
-Jadelyn West –
-Jadelyn… ¡West!- Su cara fue aún más divertida que todo lo demás.
-Si… Jade "la tonta" West… - complete.
Estaba completamente sonrojado, y con la boca abierta. -Me das permiso por favor-
Él se hizo a un lado y camine más orgullosa de mi misma. Todo el mundo hablaba de mí, me miraban y estaban atentos a lo que yo hiciera. Nunca había tenido esa sensación, era la primera vez que probaba el ser popular de esa manera tan satisfactoria.
Cat comenzó a juntarse con nosotros. Resulto que ella también era gay, y apenas estaba saliendo del closet. Dijo que yo había sido su inspiración para hacerlo y siempre que podía me daba las gracias. Según yo no había hecho nada del otro mundo, pero esto se estaba volviendo una epidemia de gays.
Eso era ser popular eh! Ahora llegaban chicas y chicos que ni siquiera conocía a preguntar mi nombre e invitarme a salir. Sin duda alimentaban mi ego. Ya nadie me agredía; Victoria me evitaba a toda costa, y yo me sentía cada vez mejor. La mesa de la cafetería donde alguna vez solo nos sentamos Ryder y yo ahora estaba a reventar. -Jade… ¿puedo hablar contigo?- Beck me estaba tocando el hombro de nuevo. Me fastidiaba esa sensación de proximidad, siempre que podía invadía mi espacio y eso me molestaba.
-Dime- Todos mis amigos estaban expectantes a lo que Beck diría
-Hummm… ¿podría ser en privado?-
-Discúlpame pero estoy comiendo con mis amigos, así que lo que tengas que decir dilo aquí o espera-
-Este… bien… yo… solo quería disculparme por cómo te trate antes; yo me deje llevar por lo demás. Sé que no tengo justificación pero espero que aceptes mis disculpas y pues comencemos de nuevo-
Sus palabras sonaron sinceras, pero se trataba del novio de Victoria, así que me iría con cuidado con él.
-¿Que te hace pensar que te voy a creer?-
-No tienes que creerme, pero pues solo me di cuenta de la clase de chica con la que estaba y no sabes cómo me arrepiento de dejarme llevar por ella-
-¡Ósea que Tori y tú ya no están juntos!- Dijo Cat con asombro. Uno de sus defectos era que se quería enterar de todo.
-No ya no estamos juntos-
-Hummm... ¿y qué esperas que yo haga?-
-Solo que comencemos de nuevo- Yo era la novedad del momento y él era el chico más popular, y si él estaba buscando algo conmigo estaba perdido.
-ok-
-Beckett Oliver- dijo extendiendo su mano hacia mí.
-Jadelyn West –
Después de eso no lo volví a ver con Victoria, aunque llegue a sospechar que todo era una conspiración para lastimarme. Y así pasaron los días, Beck se nos unía todos los días en la cafetería, Ryder y yo nos íbamos a estudiar a mi casa, y en nuestro tiempo libre nos íbamos a bares a tomar una cerveza. Eso de ser popular me asfixiaba todo el tiempo estar rodeada de gente no era lo mío, pero no es tan difícil acostumbrarse. Ryder comenzó a salir con el chico rubio Aarón. Y claro yo siempre lo solapaba con sus papas. Así que yo pasaba por él a su casa de ahí a casa de Aarón, Cat y trina (su novia) nos alcanzaban en el lugar y luego a beber hasta que terminábamos cansadísimos de bailar, como esa noche.
-Ryd ya no siento los pies- me tumbe sobre un sillón y se me cerraban los ojos
-Yo estoy igual Solo vamos a pagar y nos vamos-
-ok, tu traes mi cartera-
-sí, lo sé-
El alcohol ya me estaba nublando la vista. Ryder fue a pagar y yo seguía en el sillón. Los parpados me pesaban, solo quería llegar a casa y dormir. El antro ya estaba casi vacío. En medio de la pista bailaba una morena, no puede evitar compararla con Victoria, su forma de moverse, de caminar, no le llagaba ni a los talones. Me asuste de lo que estaba pensando, pero me justifique pensando que solo alguien como Victoria podía ser mi rival, no era cualquier chica, la conocía muy bien y sabía lo que valía y lo que era. Así como era una bruja conmigo, también había sido mi mejor amiga. Y entonces llego a mi mente algo en lo que no había pensado. Si Victoria me odiaba tanto era porque yo había tenido algo que ella también quería, Kristen. "¿porque me dejaste?, ¿porque la preferiste a ella?" ¡Victoria había estado enamorada de kristen todo este tiempo! Así que lo que Victoria sentía por mí era envidia. Entonces aumentó mi enojo contra ella. Me odiaba por ser algo que también ella era, por amar a alguien a quien ella había amado. Y me lastimo donde más dolía. Entonces sentí ganas de vengarme. De lastimarla y hacerle pagar cada una de sus humillaciones.
Cat se sentó junto a mí. -Que tanto piensas Jadey?-
-¿Qué piensas que es lo que más le molesta a Vega de mí?-
-¿Pues el que seas gay no?, esa Vega es una homofóbica –
-Sí, lo sé-
-¿No te ha molestado de nuevo con eso o sí? dime y le parto esa cara de angelito que tiene-
-No, no me ha molestado de nuevo-
-Bien, espero que ya haya entendido, si no, todos nos vamos sobre ella-
-jajajaja no… está bien, Hummm y que pensarías si te dijera que Victoria es gay-
-jajajaja no juegues Jadey, Tori es miss heterosexualidad. Digo la mayoría de lo homofóbicos tienen su lado gay y por eso les da tanto miedo; pero Victoria, no lo creo. O sea el lencharadar no hace bip con ella, entiendes.- Extendió su dedo como si fuera una antena de radio.
-Sí, lo sé… Hummm-
-Oye…- Cat me miro seria – ¿no te estarás enamorando de Vega o sí?-
-¡No! ¡¿Cómo crees?!-
-Hay amiga no me asustes, que me muero de un infarto- Se tocó el pecho a la altura del corazón y respiraba profundamente –Ya sabes que por ahí se dice que del odio al amor solo hay un paso. PORFIII no lo des-
-Jajajaja, ¡de verdad no sé de dónde sacas tantas tonterías!-
-Ok… puff es que de verdad pensar en soportar a Vega me revuelve el estómago-
-Si…-
Si mi orientación sexual era el motivo de sus burlas entonces lo compartiría. El punto era pensar ¿cómo?...
