CAPITULO 4: LA APUESTA
Victoria perdía cada vez más terreno conmigo y pronto me volví su más grande amenaza. Todo era una competencia entre nosotras, y eso me estaba ayudando con mis notas. Ya no volví a ver mis pies al caminar.
Estaba llegando a la escuela cuando la vi llegar en el auto de su papa. Estábamos a unas cuadras sobre la avenida principal; ella no me había visto; su padre se estaciono a un lado de mí, y comenzó a gritarle.
-¡Ya te dije Victoria! ¡No lo voy a permitir!… Así que has lo que te pedí o te la veras conmigo- David la miraba muy enojado. Aunque me vio, creo que no me reconoció.
-Pero papa…-
-Pero nada Victoria… ya te lo dije. ¡No hay vuelta de hoja solo haz lo que te digo!-
- Si papa-
Ella se bajo del auto y nos miramos por un segundo y luego yo seguí con mi camino. De reojo pude ver como se le escapaban un par de lágrimas. Sentí su mirada sobre mí, pero no la mire; seguí sin girarme e hice caso omiso de lo que había escuchado. Con lo poco que conocía a su papa sabía que Victoria estaba en problemas. Dos semanas antes de las vacaciones de invierno Beck organizo una fiesta. Sus fiestas eran populares por las apuestas. Solo asistían los de la "alta sociedad" es decir los más populares. Obviamente Victoria Vega nunca se perdía una de esas fiestas.
-Vamos Jadey tienes que ir-
-No lo sé beck, eso de apostar no es lo mío –
-Pero nos vamos a divertir, te lo prometo-
-¿Ya invitaste a los demás?- -Cat y Trina si van, Ryder y Aarón también… solo faltas tú-
Estábamos en la cafetería esperando a Ryder, le di un trago a mi jugo.
-Ok déjame pensarlo, no sé si mis papas me den permiso- Eso claro esta era una mentira, mis papas nunca me negaban nada; ventajas de ser hija única.
-Vamos Jade… no puedes faltar-
Ryder por fin llego, se sentó frente a mí. -Ryder por favor ayúdame a convencer a esta mujer de ir con nosotros el viernes- -¿Cómo? ¿No quieres ir?-
-Sí, pero le estoy diciendo a Beck que no sé si me dejen ir-
Ryder me miro interrogante. -No te preocupes yo convenzo a tus papas- Ryder seguía insistiendo
-Pues eso va a estar difícil porque están de viaje-
-Demo… bueno pero promete que harás lo posible-
-Lo prometo-
Mientras nos dirigíamos a nuestra siguiente clase Ryder me tomo del brazo.
-¿Por qué no quieres ir?-
-Si voy a ir- dije en un susurro- pero no quiero darle un pretexto a Victoria para no estar ahí-
-Hay, no te entiendo-
-Ni yo Ryd, ni yo misma me entiendo-.
Ese viernes Ryder pasó por mí. Era la primera fiesta de ese tipo a la que asistía. Cuando entramos vi que era tal y como lo imaginaba: la música a todo volumen, alcohol en todas partes, y claro la casa de Beck quedaría hecha un asco. La mayoría de los chicos que estaban ahí eran desconocidos para mí. Había tanta gente que se volvía difícil caminar, me empujaron un par de veces que regrese enseguida. Beck nos vio y nos invitó a pasar a otra habitación. La música quedo detrás de nosotros, y lo siguiente era como estar en una fiesta dentro de otra fiesta. La zona privada de su casa la adapto como si fuera un casino, dos mesas de billar y una para jugar cartas. Cuando entre todas las miradas se posaron sobre mí. De nuevo Ryder se lució en arreglarme, esa noche mí vestido fue la novedad. Ahí ya estaban Cat y trina, jugando y bebiendo cócteles. Ellas sí que se la estaban pasando bien. También estaban los amigos de Victoria, los cuales al verme simplemente se salieron de la habitación. Jugamos billar, bebimos y me estaba divirtiendo a lo grande.
Alrededor de las 11 estábamos jugando cartas, iba ganando 5300 dólares cuando la puerta se abrió dejando entrar a la morena que estaba esperando. Saludo a un par de chicos sentados a un lado de la puerta y luego se acercó a la mesa.
-¿Qué hace esta aquí?- Victoria… tan dulce como siempre.
-Yo la invite- Contesto Beck de inmediato. Victoria estaba muy molesta por mi presencia, (como si me importara su molestia). Me dirigió una mirada fría y desafiante. Beck me miro y luego a ella. -Estamos jugando Texas, ¿entras?- Le dijo esperando que Victoria se tranquilizara.
-Ni loca juego con lesbianas- no me quitaba la mirada de encima.
-Mejor… no me gustaría quitarle su dinero a la "heterosexual" de tu ex novia- dije con ironía apartando mi mirada de ella y dirigiéndome a Beck.
-Ja… no me ganarías ni un centavo- dijo más desafiante. Esto se estaba poniendo interesante
-Cierto… no ganaría ni un centavo… porque claro no tienes la agallas de apostarlo- Ahora sí la estaba retando.
-ja… bien… ¿de cuánto es la apuesta?- dijo indiferente… yo solo sonreí… por fin tendría la oportunidad de ganarle a esa niña estúpida.
-2000 de entrada- respondió Ryder sentándose junto a mí.
-Bien…- saco su cartera de la bolsa y se sentó. Sacó un par de billetes y los tiró en la mesa- 2000 dólares… se te acabo la suerte West- me dijo.
-Bien… veamos si es así-
Cat se levantó y se sentó detrás de mí junto a su novia. –Me salgo-
-ok, Ryder ¿entras?- dijo Beck. El negó con la cabeza.
-Solo somos tú y yo- le dije sonriendo
-Genial- me respondió
Beck mezclo las cartas de nuevo. Arrojo una a la parte de la mesa donde estaba Victoria y una hacia mí. Victoria levanto un borde de su carta y sonrió. Arrojo su segunda carta y luego la mía. Levante uno de los bordes de mis cartas para verlas.
-Apuesta- dijo beck.
-Todo- dijo Victoria
-Espero que tengas una muy buena mano- dije burlonamente poniendo 2000 dólares en el centro de la mesa. Victoria no me respondió. Beck puso una carta boca arriba.
-Rey- dijo. Puso la segunda carta. –Rey- de nuevo- Puso la tercera carta –tres- Victoria sonreía. -Ok… pongamos esto interesante West… si gano… te marchas de aquí- Yo comencé a reír.
-Bien… quieres poner esto interesante ¿eh?... OK… si ganas me marcho… si pierdes… Hum… me besas y sales conmigo - dije retadoramente –claro… que si no quieres… puedes retirarte- Todos voltearon a verla. Yo sonreí, no creí que aceptaría, por un momento no dijo nada. -Bien… sigamos- dijo segura de sí misma
-¿qué haces?- Ryder me susurro al oído.
-Voy a poner a esta tipa en su lugar… no creo que se atreva a seguir- respondí también en un susurro
-Será mejor que tomes tus cosas de una vez- me dijo Victoria. Yo solo sonreí. -A qué hora estas libre mañana?- pregunte sin quitar mi sonrisa. -A las tres, después de comer- contesto Beck. Victoria lo fulmino con la mirada provocando que tragara saliva. Tiró la cuarta carta –cuatro- Victoria se cruzó de brazos. – ¿Suben la apuesta?- pregunta beck un poco nervioso. Victoria sonrió de nuevo.
-Bien… si gano… te vas de la escuela-
-Tori….- comenzó Ryder.
-OK- lo interrumpí- si pierdo… me voy de la escuela… si gano… Hum… serás mi pareja hasta que termine el año-
-¡Jade! ¿Qué estás loca?…- Interrumpió Cat, pero ninguna hizo caso de lo que decía
-¿A qué te refieres con "pareja"?-
-me refiero a mi novia- Victoria se desconcertó, no terminaba de entender mis palabras. – Te encargaste de humillarme por mi sexualidad… de señalarme… bien… ahora vas a saber lo que es eso. Y no me refiero a solo de nombre. Vas a tener que ser buna pretendiendo ser mi novia-
-Jamás me vas a ganar West… eres un perdedora-
-No Vega, te equivocas. Pero si no tienes el valor de hacerlo mejor retírate-
-Nunca-
-Bien… averigüemos quien gano- respondí.
El espacio a mi alrededor se redujo… me sentí pequeña e indefensa. Tenía tiempo que no me sentía así. Sobre la mesa dos reyes seguidos, un 3 de tréboles y un 4 de corazones, mis cartas y las de ella seguían boca abajo. Mis manos se humedecieron y mi corazón latía desbocado.
-Ryd… sírveme otro vodka por favor- apenas y lo podía pronunciar, sentía un nudo en la garganta.
Ryder no me respondió simplemente lo sirvió y me entrego el vaso. Me lo tome todo de un trago, la situación lo ameritaba.
-Hummm… ¿ya estas nerviosa?- pregunto Victoria y yo no respondí.
-Bien- comenzó Beck- veamos- lanzo la quinta carta sobre la mesa. Un as de corazones. Baje la mirada y pensé que todos podían escuchar mi corazón latir. – ¿Que tienes Tori?-
Ella me miro y me sonrió burlona. Siempre era tan segura de sí misma. Bajo sus cartas y dijo triunfante –tercia de reyes-
"Dios que hice"
De nuevo baje mi mirada.
Todas las miradas estaban dirigidas a mí. Victoria comenzó a sonreír fervientemente. Se estiro y coloco su mano sobre el dinero en la mesa. De inmediato le detuve la mano.
-Paso por ti a las tres- dije volteando mis cartas, un par de ases- Full ases sobre reyes- dije para la sorpresa de todos. Victoria estaba aterrada… pero de inmediato su rostro cambio a una expresión de cólera.
Todos estaban en silencio.
Victoria se levantó y empujando la silla detrás de ella violentamente. Cogí el dinero sobre la mesa. –Bien… para nuestra cita- dije doblando los billetes. El rostro de vega estaba rojo por la ira. Tomo su bolso y se disponía a salir.
-oye, oye, ¿se te olvida algo no?-
Toda la sala se quedó en silencio. Victoria se acercó a mí y me miró a los ojos. -Esta me la pagas West- soltó con tanto veneno como pudo
-No Vega, la que está pagando eres tu.- hice énfasis en cada palabra
-Te equivocas si piensas que no me atrevo-
-Pues yo no veo que lo hagas-
Victoria se acercó más a mí, me miraba con rabia y dispuesta a pagar la primera parte de su apuesta. Sentí su respiración sobre mi rostro, vi sus ojos cerrarse, sus labios acercarse a mí y en el último momento gire mi rostro rápidamente rechazándolos.
-huy…- se escuchó en general, provocándome la más siniestra y sarcástica sonrisa.
-Luego me lo pagas, no quiero que me arruines la noche-
Victoria se molestó aún más.
-Vete al carajo-
-Acompáñame-
Se dio la vuelta y se fue.
