CAPITULO 7: DUDAS

Cuando llegamos a mi casa me fui directo a la cocina a preparar café. La temperatura estaba bajando rápidamente, ryder y yo nos estábamos congelando.
-¿Y tus papas?- me pregunto entrando conmigo a la cocina.
-Se fueron a New York con mi abuela-
-¿huy entonces nos podemos portar mal?- dijo sonriendo maliciosamente
-jajajaja sabes que no funcionaría-
-Lo sé, lo sé. No me funciona contigo- dijo riéndose

Nos sentamos en la barra de la cocina a beber nuestro café.
-Sabes que no estoy de acuerdo con esto-
-Ry, sabes que no me gustan los hombres- dije burlonamente.
-no hablo de eso tonta. Me refiero a tori-
-Lo sé- dije sin voltear a verlo
-Eres mejor que esto jade, no puedo creer lo que estás haciendo. No eres mejor que ella- Auch! Entonces si lo mire con una expresión entre interrogante y molesta.
-¿Porque me dices esto?-
-porque es la verdad. Estas haciendo lo mismo que ella.-
-Pero Ry no puedo Perm…-
-nada… no vas a sacar nada de esto más que devaluarte como persona y no quería que siguieras sin antes decírtelo-
-La estas defendiendo?-
-No jade, te estoy defendiendo a ti.

No sabía que responder a eso. La seguridad y las ganas de venganza se estaban disipando, pero sabía que tenía que ser firme o Victoria me destrozaría.
-¡Te quejabas de lo bruja que se portaba contigo pero estas igual, Y aparte estas convirtiendo tu sexualidad en un circo!-
-Lo sé ¿pero ahora qué hago Ry?, no me puedo echar para atrás, yo propicie esto-
-Lo sé, solo no seas tan perra con ella-
-¡Pero se lo merece!-
-Lo sé, pero si vas a ser su verdugo, entonces no eres la chica que conocí. Creo que ahora te prefiero con los nudos en el cabello- dijo antes de soltarse a reír.
Y entonces comencé a dudar. Victoria se lo merecía, eso estaba claro. Pero Ryder tenía razón me estaba volviendo igual a ella, en cierta forma.

-Sigo aquí- dije dejando mi tasa sobre la barra.
-Lo sé, por eso te lo dije-
-Pero no puedo dejar esto a medias, entiéndelo; mi orgullo está de por medio-
-te vas a lastimar tu misma-

A la mañana siguiente cuando desperté estaba lloviendo. Hacía mucho frío como el día anterior. Me encantaba ver las gotas de lluvia recorrer el cristal de mi ventana. Me senté sobre el baúl debajo de esta y saque un cigarrillo. Tenía mucho tiempo que no fumaba. ¿De verdad deseaba hacerla sentir así? Yo había pasado por lo mismo y sabía lo que se sentía estar sola. Alguna vez la quise mucho, ella me había hecho sonreír, y había sentido lo mismo que yo hacia la misma persona. ¿Que hubiera pasado si Kris se hubiera enamorado de Tori? ¿Hubiera reaccionado igual que ella? ¿O me hubiera hecho a un lado para que fueran felices? Me conozco y se que hubiera cortado en trocitos lo primero que tuviera enfrente pero de ahí a hacerle la vida imposible a tori… tal vez.

Luego estaba el beso que nos habíamos dado; por alguna razón no salía de mi cabeza la sensación de sus labios; suave, dulce, y tierna. Y estaba esa forma en la que me erizaban los bellos de la nuca; ¿acaso me estaba enamorando de ella? No, no, no, eso no podía pasar. Era inimaginable. Pero no pude evitar que las dudas llegaran.
Después de unos minutos me apresure a ponerme decente y salí casi corriendo de casa para recoger a Tori.

Camino a su casa me sorprendí de los pocos autos con los que me crucé. Estuve quince minutos esperando a que saliera, pero no lo hacía. Le marque con el celular e intente calentarme las manos frotándolas.

-¿Hola?-
-¿Dónde estás? Te estoy esperando-
-¿Estas afuera?-
-Obvio-
-¿Estás loca?, está haciendo un frío endemoniado, entra-

La reja se abrió y encendí de nuevo el auto. La calefacción estaba a todo lo que daba y aun así tenía frío. Lentamente comenzaron a caer pedacitos de hielo sobre el parabrisas del auto.

-Maldición-

Me estacione frente a la entrada de su casa. Ella salió y me hizo señas de que entrara. Se veía graciosa con su pijama de ositos. Salí del auto y me abrace con los brazos para protegerme del frío.

-¿No viste las noticias anoche verdad?- me pregunto cuándo entre a su casa.
-Tengo cosas más importantes y entretenidas que hacer-
-Hay de verdad que… bueno, anoche dijeron que iba a granizar… dicen que se va a poner horrible y pues recomiendan que nadie salga de su casa, ya sabes con eso de que hay accidentes por el hielo-
-Me lleva la… demonios… -
-¿Quieres desayunar?-
-No, mejor me voy a mi casa-
-No creo que debas, ya está lloviendo-
-Si ya lo note- dije con algo de enfado.
-¿En desventaja West?-
-¿Jajaja?- reí sarcásticamente
-Bueno al menos no te mataste-
-Sí, que mal ¿no?-
-¿Jajaja?- río tratando de imitar mi sarcasmo.
-¿Tori? Que haces afuera niña- pregunto su mama entrando al recibidor.
-Bueno días señora- dije de forma educada
-buenos días… ¿Jade?-
-Si soy yo- dije sonriendo

La señora Holly era muy similar a Victoria, su cabello castaño perfectamente peinado, su piel de un color canela brillante y pero sus ojos eran color miel.
-¡Pero mírate! ¡Qué bonita te ves!- me dijo abrazándome –que milagro que vienes a visitarnos, ya te extrañábamos por aquí-
-sí, ya ha pasado tiempo- la señora y yo teníamos gustos de piano en común y era agradable conversar con ella se podría decir que nos llevábamos bien, a comparación de su esposo ella era muy agradable.
-Sí, ya nos tenías muy abandonados. Pero que grosera soy ¿quieres desayunar?-
-Si gracias- dije mientras me guiaba hacia el comedor ¿Cómo decirle que no a esa mujer?
-Hija porque no le prestas ropa a jade, está haciendo mucho frío y mira a esta niña con esa ropa tan ligera-
-Si mama- salió y nos dejó solas a su mama y a mí
-me da mucho gusto que sean amigas de nuevo. Le dije a tori que no entendía como de un día para otro se separaron si siempre se llevaron tan bien-
-Si, pero pues supongo que ya me va a tener más seguido por aquí- dije sonriendo.
-Eso me da gusto. Ya sabes que eres como parte de la familia. Tú y kris eran las mejores amigas de mi hija. No sé qué paso entre ustedes pero es bueno tenerte de vuelta-
-Gracias señora-
Tori regreso con unos pans y me llevo a su habitación para que me cambiara de ropa. Aunque no tan convencida lo hice. Su pants me quedaba muy entallado y en conjunto con la blusa y la chamarra me hizo ver graciosa.
-jajajaja- ella comenzó a reír al verme salir de su habitación.
-¿Que es tan gracioso?-
-jajajaja Solo recordé lo pequeña que eras antes-
-Que graciosa Vega-
-jajajaja… hay jadey, que amargada te me estas volviendo-
Sentí como una sonrisa se formó en mis labios, una autentica.
-¿Qué?-
-nada es solo… que… ya no soy West. Ya soy Jadey-
-No te emociones ehh-
-¡Niñas a desayunar!- nos gritó su mama desde abajo.

Nos sentamos a la mesa y por más raro que fuera para mi me sentí de nuevo como en casa.

-Jade ese corte de cabello te sienta muy bien… y el color negro hace resalta el color de tus ojos… ¿verdad hija?- pregunto holly
-Si yo pienso lo mismo- respondió tori
-Bueno todo se lo debo a Ryder- dije sonriendo
-¿ryder daniels? ¿Tu novio?-
-No, solo es un amigo-

Tori comenzó a reír divertida de lo que su mama decía ¿Se había dado cuenta de que Ryder era gay? ¿O se reía porque sabía que yo lo era? No lo sabía pero yo también reía de las ocurrencias de holly.
-¿qué es tan divertido?- pregunto.
-Nada ma, es solo que Ryder y jade son como hermanos. Es impensable que haya algo entre ellos-
-Ah… pues que mejor que comenzar una relación con una bonita amistad. Así primero conoces a la persona y si te enamoras es mejor que sea de alguien a quien ya quieres-
-Estoy de acuerdo… pero definitivamente entre Ryd y yo solo existe cariño de amigos-

después de terminar de desayunar subimos a la habitación de tori y puso una película. Yo me acosté sobre la cama y cerré los ojos. Estaba tan cansada que no me importo estar con ella en la misma habitación por insoportable que me pareciera.
-hazte a un lado- me dijo empujándome.
-No- dije sin abrir los ojos y tomando la almohada discretamente con una mano.
-¡Jade! ¡Es mi cama déjame acostar!-
-¡West!-
-¡Vega!-
La almohada fue a dar directamente a su cabeza.
-¡jajajajaja! -
-¡esa me la pagas!- dijo divirtiéndose tanto como yo.
Tomo la otra almohada y comenzamos una guerra con plumas volando por todas partes.
-¡No, en mi cara no!- dije antes que sentir el almohadazo en mi nariz
-jajajajaja… ¡ya! Compórtate… jajajaja-
-¡Auch!.. ¡Ese si me dolió!- me puse la mano sobre la nariz y me gire ocultado mi rostro con mis manos.
-¿West?... ¿jade? ¿Jady? ¿Te lastime?- pregunto tori preocupada. No respondí por unos segundos.
-jady… perdóname… yo no quería lastimarte-
Me tomo del hombro y se acercó a mi rostro, y ahí estaba de nuevo esa maldita atracción haca ella y sus invitantes labios. Aproveche el momento para tomar la almohada y de nuevo impactarla contra su rostro.
-jajajaja ¡tonta!- el reír tanto ya me estaba provocando un dolor en el abdomen.
-Eso es trampa!... no se vale West-
-¡Hay ya no seas tan dramática!- dije tumbándome de nuevo en la cama para ver la película que ya había comenzado.
-Dramática tu… creí que te había lastimado-
-¡Pues si me dolió! ¡Espagueti!-
-¡Jade! Sabes que no me gusta que me digan así-
-Por eso lo dije… Es-pa-gue-ti-
-Ahora si West… ya sacaste boleto-

Y de nuevo comenzó la guerra de almohadazos. Unas horas después estábamos las dos acostadas en su cama, cansadas y adoloridas. (Aunque suene ridículo sus almohadazos duelen). Era extraño pero agradable. Había olvidado esos dos años de guerra sin almohadas entre nosotras.

Bajamos a tocar el piano que estaba en la sala.
-No jay, esa no. Baja un tono-
-Ya sé, pero me cansaste y tengo entumidos mis dedos- dije bajando mis manos y recargándome en el banquillo
-jajajaja tonta, te oxidas-
-Claro que no –

Ella puso su mano muy cerca de la mía. Nuestros meñiques se rozaban uno contra el otro. Otra vez esa sensación de electricidad, de nuevo las palpitaciones, el escalofríos recorrer mi nuca y de nuevo los nervios ¿Porque me pasaba esto con ella?

-Presumida- me dijo

Sonreí cínicamente y como si fuéramos imanes nos fuimos acercando lentamente sin pensarlo.