CAPITULO 10: MALAS NOTICIAS

A medio día creí que las cosas no podían estar peor. Mi confusión iba acrecentándose al igual que mis sentimientos hacia tori. Sentí como mi alma se partía en dos; mi corazón seguía queriendo a kristen, pero tori se colaba lentamente abarcándolo todo. Me sentí frustrada, por desearla y no poder tenerla; le era fiel a los sentimientos jurados por kristen pero tori comenzaba a llenar mi vida. No quería sentir lo que estaba sintiendo por ella. Pero el amor no es algo que puedas evitar. Me enamore de la persona de quien menos quería.
En ese momento escuche los pasos de tori acercarse a mi habitación. Visualice su sombra por debajo de la puerta, se detuvo un momento y luego dio media vuelta para retirarse.
Algo dentro de mí gritaba que saliera y me lanzara a sus brazos, pero no me lo permití.
Me recosté de nuevo en la cama y me quede dormida. Cuando desperté un par de horas más tarde encontré una nota en el suelo frente a la puerta. La levante y por un momento me asustó la idea de que tori se marchara y me dejara sola en aquella cabaña.

Jade:
Sería un honor para mí que aceptaras compartir la cena de noche buena conmigo… si aceptas te espero a las 8:00 pm en el comedor.
Atte.- Victoria

Hice la cuenta de los días, y si, era noche buena. Sonreí ante la ocurrencia de hacer una invitación formal.
Todo eso había comenzado por una apuesta en donde las dos nos estábamos arriesgando. El verdadero juego estaba comenzando y enamorarse significaba perder.
Entré al baño y me di una ducha rápida; el contacto con el agua me provoco un ardor. Sentí el calor subir a mis mejillas al recordar sus uñas clavadas en mi espalda.

-¿Que estás haciendo West?- me dije cerrando los ojos y dejando que el agua tibia recorriera mi piel. -¿Porque no son sus manos?- Me asuste de lo que estaba diciendo y salí corriendo del baño, como si el agua fuera ella metiéndose de nuevo en mi piel. No iba aguantar estar a solas con ella y no tocarla. Cuando entre a la recamara encontré de nuevo la comida sobre el buró.

Oscureció muy rápido y cuando me percate ya estaba sentada en el comedor esperando a que tori saliera de la cocina. Eran las 8:40, he creo que tarde un poco en decidirme a bajar.
-Hola-
-Hola- respondí
Tori traía un plato con la cena y una botella de vino tinto.
-Creí que no bajarías-
-Yo también lo creí-
-Ya sirve el teléfono, por si quieres llamar a tus papas-
-en un rato los llamo-
Puso el plato sobre la mesa en mi lugar
-¿pizza?-
-he… es que no compramos pavo… y pues no se me ocurrió otra cosa-
Sonreí y ella fue por su plato a la cocina.
-Es una extraña combinación… pero sabe bien-
-Si jajaja es extraño… pero eso lo hace encantador-
Extendió su copa hacia mi esperando que yo hiciera lo mismo
-¿Porque brindamos?- dije complaciéndola
-Por un futuro mejor-
-Por un futuro mejor- repetí chocando mi copa con la de ella.
Nos sentamos en el sofá cada una esperando a que la otra hablara… Me volví y ella tenía su mirada clavada en mis labios; estaba ruborizada y respiraba algo agitada. Supe lo que estaba pensando y me ruborice un poco pero no me sentí incomoda.
-Jade… yo… no sé lo que me paso hace rato… pero-
-¿pero?-
-Yo no me arrepiento, no quiero hacerte sentir incomoda y si quieres tomo distancia, pero… es lo mejor que me ha pasado en toda mi vida-
-Tori, yo estoy muy confundida y la verdad no sé qué pensar de todo esto- "Te conozco Vega ¿a qué estás jugando?"-Pero… sentí cosas que nunca antes había sentido-
-¿Lo dices en serio?-
-Claro-

Mi voz salía con cierta seguridad, pero la de ella temblaba al salir de sus labios.
-Lo que dije era cierto… yo te amo, por más estúpido que suene siempre eh estado enamorada de ti- tori miraba sus manos que se mantenían torciendo una servilleta de papel.
-¿Entonces porque me lastimaste tanto?-
-Porque estaba dolida, yo tenía la esperanza de ser correspondida y tú me rompiste el corazón. Yo me estaba muriendo… y luego tú llegas a buscar consuelo en mis brazos cuando estabas llorando por otra... Creí que te habías dado cuenta de lo que sentía por ti y solo te estabas burlando, y no te importo lo que yo sentí. Aparte todo el mundo se enteró de lo que había entre tú y kristen y ya sabes cómo son mis papas; si se enteran de lo que siento por ti… no me lo quiero ni imaginar-
-Lo sé, eso sería horrible-
-Si, me matarían-
-¿Pero porque le dijiste a sus papas? ¿También por eso?-
-jade yo no…-
El teléfono comenzó a sonar interrumpiendo nuestra conversación.
-¿Alo?... si aquí esta… claro… está todo bien… oh… enseguida se la comunico. ¿Jade?... es tu mama-
Me levante a atender el teléfono y tori se mantuvo cerca de mí.
-Alo?-
-Hay hija que bien que estén bien, estábamos preocupados llevamos dos días intentando localizarte-
-Me lo imagino, pero había una tormenta y no servía el teléfono… ¿qué sucede?-
-jade, tómalo con calma; no quiero que te alteres hija-
-Mama me asustas… ¿qué pasa?-
Un dolor nació en mi estómago, y un escalofrío recorrió mi espalda.
-Tu abuela… no está bien… está muy grave… y quiere verte… el doctor dice que no va a salir de esta-
-Voy para allá-
-jade, ten mucho cuidado hija-
-Si mamá, no te preocupes-

Mis ojos se llenaron de lágrimas. Colgué el teléfono con el corazón atorado en la garganta. Tori me abrazó y lloré sobre su hombro.
-Tranquila-
-Necesito irme- dije separándome de ella
-ok, yo voy contigo-
-¿Cómo vamos a salir de aquí?-
-Hummm, quizá si llamo al pueblo podamos conseguir un taxi-
-Tori es noche buena, nadie va a querer venir hasta acá-
-Pues, podemos irnos en la moto nieve, aunque no sé si sea buena idea-
-Bien, vámonos-
Tori salió del garaje arrastrando consigo la moto nieve.
-Hay que ponerle gasolina, o nos quedaremos varadas en medio de la nada…-
-Hummm… ¿y de donde vamos a sacar gasolina?-
-Del auto jade… toma, ponte estos guantes y el casco que esta atrás-
-¿Y tú?- dije tomando los guantes
-Yo estoy bien así, no puedo manejar con ellos-
Sé que era mentira, y me gusto que me cuidara tanto. Me subí detrás de ella y después de tres intentos la moto encendió.
-Vamos cosa, tienes que llevarnos hasta el pueblo-
dijo ella hablándole a la moto.
Llegamos hasta donde estaba el auto, aun lado de la carretera. El árbol contra el que nos habíamos estrellado evitó que cayéramos al despeñadero.
-Se ve peligroso- le dije.
-Si… pero no te preocupes, si ya logre subir cargándote a ti, bajar será pan comido-
-voy yo-
-Olvídalo yo soy más ágil, y no tengo mucho peso…- señalo a su pecho y yo me sonroje violentamente haciéndola reír. Tomo un garrafón de agua vacío de la moto y comenzó a deslizarse hacia abajo donde aún se encontraba el auto.
-¿Cómo me sacaste del auto?- pregunte viéndola bajar
-Por la ventanilla, jajajaja, lo bueno es que no estas pesada-
-¿Tori?-
-Dime- dijo volteando hacia arriba a donde yo estaba –Gracias-
-No hay porque-
El auto estaba cubierto de nieve, parte de él estaba enterrado en ella.
Tori llego hasta el tanque de gasolina y saco del garrafón una manguera.
-¿De verdad sabes hacerlo?-
-No, pero lo eh visto, así que aquí voy-
Introdujo un extremo de la manguera en el tanque.
-Me debes una grande West- dijo antes de introducir el otro extremo en su boca.
En realidad no podía ver bien lo que estaba haciendo pero vi cómo se agacho dos veces.
-¡Que asco!-
-¿Que? ¿Qué paso?-
-¡Lo que me faltaba! ¡Le di un trago a esta cosa! ¡Voy a morir intoxicada con gasolina!– Yo comencé a reír discretamente.
-No exageres, no pasa de que te de diarrea-
-¡Jade! ¡Cierra la boca!–
Empezó a escalar hacia mí, cargando con trabajo el garrafón.
-Toma… -dijo sosteniéndolo lo más alto que pudo.
Lo levante y coloque a un lado de mí. Tori se agarró de una rama con la mano izquierda y con la derecha tomo la mía; se impulsó hacia arriba, pero en ese momento la rama se rompió y ella resbaló. Su rostro se quemó al contacto de la nieve lo que provoco que gritara.
Apreté su mano con todas mis fuerzas y caí al suelo sobre la carretera, boca abajo, soportando su peso.
-Sujétate fuerte- le dije viendo el miedo en sus ojos.
-Jade, si vivimos recuérdame que te bese-
Sonreí
-Si quieres besarme ayúdame a subirte-
-Podemos caer las dos jade, suéltame… déjame morir aquí en medio de la nieve y márchate-
-Victoria, deja de jugar que me estas asustando-
Tori se irguió quedando arriba de mi rostro. Entonces me di cuenta de que estaba parada sobre una roca.
-Lo siento, pero tenía que hacerlo-
-¡Victoria! ¡Me estabas asustando! ¡Tonta!- la solté y ella estallo en carcajadas.
-No le veo la gracia- dije fingiendo estar enojada
-Pero yo si… te asustaste… entonces si me quieres-
Yo me puse roja y comencé a tartamudear.
-no… eh… yo…no… pff… no eso no quiere decir nada…solo no quería cargar tu cadáver-
-¿Y mi beso?-
-Ese ya lo perdiste por tus bromitas-
-¡OYE! No es justo… si me dolió, ¡mira mi carita!-
La mire y vi la piel enrojecida.
-¡Me merezco aunque sea uno chiquito!- dijo poniendo cara de puchero.
Sonreí y me acerque a ella. Tome su rostro entre mis manos y observe sus labios acercándose a mí. Cerró los ojos y antes de que hiciéramos contacto yo me desvié hacia su mejilla.
-Toma- le dije besando su piel enrojecida, no sé si por pena o por la caída.
-¡Eso no se vale!-
-Tu dijiste un beso, nunca dijiste donde… vámonos-
Llegamos a las afueras del pueblo y de ahí corrimos hasta la estación de autobuses.
-Necesito dos boletos para nueva york para el próximo autobús!-
-lo siento señorita, pero el ultimo autobús sale en 15 minutos y solo queda un lugar-
Tori estaba parada a un lado de mí y con un poco de desilusión me dijo
-Vete tú, no te preocupes por mí-
El vendedor me entrego el boleto y Tori saco dinero para pagarlo.
-Olvide mi dinero- dije con un poco de vergüenza
-No te preocupes, toma, necesitaras algo para llegar con tus padres- dijo dándome el resto.
-¿Y tú?-
-Yo tengo más en la cabaña-
-Gracias, recuérdame después de esto darte un beso- dije con un poco de ironía.
-Pero en los labios eh!-
-¡Tonta!- le dije sonriendo un poco. –Mi abuela- dije en un susurro.
Tori me abrazo.
-Tranquila, todo va a estar bien.-
Por poco olvidaba la causa de todo este desbarajuste, había recibido muy malas noticias.

CAPITULO 11: DESPEDIDA

Mi abuela era parte importante en mi vida y no quería decirle adiós. Mi mirada estaba perdida en algún sitio del otro lado de la ventanilla, y mis pensamientos eran una enredadera entre los besos de tori, mi abuela y kristen.
Cuando yo tenía seis años, mis papas trabajaban todo el día, por lo que yo me quedaba en casa de mi abuela la mayor parte del tiempo. Ella era como mi mamá, cuidándome y revisando que hiciera la tarea; pero era más como una amiga a la hora de jugar o contarle mis problemas. Cuando nos marchamos a L.A. lloré mucho por dejarla; pero el trabajo de mi padre nos llevaba lejos y no había nada que yo a mi corta edad pudiera hacer.
Entre corriendo al hospital general de nueva york. Mi madre estaba sentada en la sala de espera.
-Jade- me llamo cuando me vio pasar frente a ella.
-¿Cómo sigue?-
-Igual hija… tu papa esta desecho-
-Quiero verla-
-Te acompaño-

Cuando Entramos a la habitación el alma se me fue hasta los pies; el verla postrada en una cama de hospital me destrozo.
-August… jade ya está aquí-
Mi abuela abrió lentamente los ojos y sonrió al verme. August west era muy parecida a mí, con los ojos del azul más intenso que yo conocía. Su cuerpo estaba más delgado de lo que yo recordaba; en sus manos se marcaban visiblemente los huesos y las arrugas llenaban su piel.
-Hola pequeña- dijo quitándose la mascarilla de oxígeno.
Mientras respiraba se escuchaba un silbido en su pecho.
-Hola abuelita- Apenas y podía contener las lágrimas.
-Qué bonita te ves- dijo viendo el color de mi cabello
-Las dejo solas- dijo mi madre y salió de la habitación.
Me senté en una silla a un lado de la cama y tome su mano.
-Tienes que ser fuerte- le dije.
-Y lo soy… ¿o lo dudas hija?-
-No claro que no abue-
-El que me tenga que ir no significa que sea débil… y si yo me voy tú tienes que mantenerte igual que siempre, fuerte-
-Abue no…-
-jady, yo ya estoy vieja… es obvio que mi cuerpo ya no aguanta como antes… pero antes de irme quería verte y decirte que no importa lo que piensen de ti, tu siempre tienes que salir adelante. Eres una west, eres fuerte y puedes llegar a donde tú quieras. Te quiero mucho y estoy orgullosa de ti hija-

En ese momento me desmorone, llore como una niña pequeña y me aferre a su mano; me acarició el cabello con la otra como lo hacía cuando era pequeña.
-Shh… tranquila… vas a estar bien… y yo siempre voy a estar contigo-
-Pero no me vas a poder abrazar-
-Claro que si… mientras duermas voy a venir a abrazarte y a velar tus sueños-
-Te quiero abue, siempre fuiste como mi mama-
-y yo a ti te quiero como una hija, te quiero más que a nada en el mundo. Solo quiero que seas feliz y vuelvas a tener esa sonrisa que ilumina el mundo… prométeme que serás feliz-
-Lo prometo abue-

Sonrió, me dedico esa última mirada y luego se durmió.

Mi padre se encargó de todos los trámites y un par de horas después estábamos en su casa esperando la hora del entierro. La sala se llenó de gente que yo no reconocía y que hablaban en susurros. Me sentí aturdida, todos daban sus condolencias y repetían uno tras otro el típico "comparto su dolor" ¡Mierda!... ¡solo era mierda! No sabían lo que yo estaba sintiendo; la que perdió a su abuela era yo! Salí buscando un poco de soledad, me senté en el porche de la que una vez fue su casa y deje que mis lágrimas corrieran por mis mejillas. El sentimiento de tristeza era tan grande que no lo podía contener. ¿Cómo se supone que aprendes a vivir sin alguien a quien amas? ¿Cómo aceptas la idea de no volver a verla? Me giré viendo ahora la casa verde cubierta de nieve donde pase la mayor parte de mi infancia. Aun podía ver a mi abue corriendo tras de mí en el jardín y jugar tiradas en el pasto en primavera.
Me doble sujetando mi estómago y cerré los ojos con fuerza.

-¡jade!- No necesitaba abrir los ojos para saber quién me llamaba.

Tori estaba bajando de un taxi sujetando una maleta. Al mirarla no sé exactamente porque pero supe que todo iba a estar bien y en medio de tanta tristeza sonreí. Me levante y ella corrió hacia mí. Me abrazo y yo deje que sus brazos me cubrieran del dolor que sentía, era lo primero de esa mañana que se sintió sincero y real.
-ya estoy aquí y no te voy a dejar sola- me dijo al oído.
-Abrázame fuerte por favor-
Ella me apretó fuertemente y dejo caer su mochila. Mis brazos quedaron atrapados entre nosotras. Su calor, su olor y su fuerza fueron un consuelo en ese momento.
-¿Quieres que le llame a ryder?-
-No lo sé, no quiero que me vea así-
-Es tu amigo y sé que él quisiera estar contigo en este momento-
-Gracias-
-¿Porque? –
-Por estar aquí-
-No tienes nada que agradecer, no quisiera estar en ningún otro lado-
Sentí su nariz en mi cuello, y sin poder evitarlo temblé.
Entramos a la casa tomadas de la mano. Tori llamó a Ryder y a medio día llegó junto con cat, trina y beck. Me abrazaron y demostraron que estaban a mi lado.
-Te quiero mucho enana- dijo ryder levantándome del suelo en un abrazo.
-Y yo a ti amigo-
-Mucha fortaleza- me dijo trina, quien tomo un vuelo para llegar, dándome un abrazo menos efusivo.
-Sabes que cuentas con nosotros- dijo cat y beck solo se limitó a sonreírme mientras me abrazaba, tori no me dejo en ningún momento, cuando no me estaba abrazando me tenía sujeta de la mano. Nos sentamos juntos en un sofá.
-¿Ya estas más tranquila?- Me pregunto tori mientras me acariciaba el cabello.
-ujum- dije con los ojos cerrados recargada sobre su hombro.
-¿dormiste?-
-No-
-Duérmete, yo te despierto en un ratito-
-Jade- me llamo mi padre apenas 5 minutos después –Es hora-
-Si papa- dije levantándome del sofá.

Tome la mano de tori y vi como mi padre y sus compañeros levantaban el féretro donde August west duerme para siempre. Al ver como se la llevaban mis piernas me fallaron. Tori me sostuvo por un lado.
-¿Estas bien?-
Asentí y salimos de la casa rumbo al cementerio.

Veía mucha gente llorando, yo comenzaba a enojarme. Sentía la hipocresía de la gente. Solo buscaban quedar bien con mi papa.
Un sacerdote oficio la ceremonia de despida para August. Habló de lo buena persona que fue y eso solo me hizo enojar más. Jamás en mi vida lo había visto y tampoco mi abuela. Como se atrevía a hablar de ella si no la conocía.
Cuando comenzaron a bajar el féretro de nuevo comencé a llorar. Ryder me abrazo muy fuerte y sentí que parte de mí se iba con august. Después tome una rosa blanca la bese.
-Siempre te voy a querer- tire la rosa en la fosa antes de que comenzaran a ponerle tierra encima.
Ryder y tori se quedaron conmigo mientras todos los demás se marcharon. Mis papas se fueron con el abogado para revisar los documentos del testamento y después de un rato nosotros nos fuimos a la casa.
Entramos a la habitación que yo ocupaba cuando era pequeña. Tori me guio hasta la cama y yo me recosté. Me quito los zapatos y me arropo para que pudiera descansar. Cerré los ojos y casi de inmediato me quede dormida.
Cuando desperté tori estaba dormida junto a mí y ryder en el otro extremo de la cama. Tome su brazo lo pase por debajo de mi cabeza y me acomode sobre su hombro para después volverme a dormir. Descansamos hasta el anochecer. El flash de la cámara de ryder me despertó.
-¡ryder!- dije levantándome.
Tori sintió mi movimiento y se despertó-
-Lo siento pero se veían muy lindas- me dijo sonriendo aun con la cámara en las manos.
-¿Qué?- pregunto tori aun medio dormida.
-Nada…- le respondí
-¿Cómo te sientes?- me pregunto.
-Mejor, gracias-
-Bueno tórtolas creo que mejor las dejo solas… ¿puedo dormir en tu sofá?-
-Claro que si… ¿necesitas algo?-
-No, solo esto- dijo jalando la cobija de mi cama. –por cierto, tus papas llegaron hace rato y se fueron a dormir-
-Gracias- le dije antes de que saliera de la habitación.
Tori me jalo y me abrazo de nuevo.
-¿Tienes sueño?- le pregunte
-No-
-Yo tampoco-
-¿jade?-
-Dime-
-y… ¿mi beso?-
-¿Cual beso?- dije fingiendo no recordar.
-Este- dijo antes de besarme.

A comparación del beso de un día antes este era lleno de ternura. Nuestros labios se movían lentamente en una danza llena de cariño; sin prisas ni objeciones.
Cuando se separó de mi me regalo una sonrisa y volvió a envolverme en sus brazos.
-La voy a extrañar-
-Lo sé, pero piensa que ya está en un lugar mejor. No creo que quisiera verte triste.-
-Lo sé-
-¿Crees que te deje algo en su testamento?-
Esas palabras provocaron que explotara. Pero más que eso, me aterraron. Fue como si tori, mi tori, volviera a ser la Victoria vega a la que yo temía.
-¿QUE CREES QUE ESO ME IMPORTA?-
Me enoje mucho por sus palabras tan superficiales.
-No, claro que no. Fue solo un comentario-
-¡Pues guárdate tus comentarios! Mi abuela se acaba de morir, lo último que me importa es si me dejo algo-
-jade no te enojes, no fue mi intención…-
-¡Vete!-
-¿Qué?-
-¡Que te vallas, no quiero verte!-
-Pero jade…-
-¡Vete Victoria!-
Lena tomo su maleta del suelo junto a la cama. Camino mirando sus pies.
-Perdóname-

Yo no respondí y ella salió. Me tumbe sobre la cama y de inmediato me arrepentí de correrla. Había ido hasta nueva york para estar a mi lado. Me abrazó y consoló en todo momento. Y en ese momento que no estaba la necesitaba.
Esa noche soñé con August. Yo era una niña de 7 años jugando en el jardín. La vi saliendo de la casa con una maleta en la mano. Aunque lucía más joven, sus ojos me decían que era ella.
-¿Y la morena?- pregunto dejando su maleta en el suelo.
-Le pedí que se fuera abuelita- dije tirada en el pasto.
-¿Y quieres que se valla?-
-Noup- Dije algo apenada.
-¿Entonces porque la corriste?-
-Porque me da miedo-
-¿Que te da miedo pequeña?-
-Quererla. No sé si ella me quiere o solo está jugando-
-Pues descúbrelo hija, si la alejas nunca lo vas a saber. Arrepiéntete solo de las cosas que hiciste y no de las que dejaste pasar- Dijo sonriendo.-Ya me voy jady, solo vine a despedirme-
-Lo sé- dije con mi voz en un cuerpo que ya había dejado de ser mío.
-Te quiero mi niña-
-Y yo a ti abuelita… buen viaje. Hummm… ¿después te voy a encontrar?-
-Claro que si… luego nos encontramos hija. Descansa- Me dijo dándome un beso en la frente.
Sonreí sintiéndome más tranquila. Esa fue nuestra despedida.

CAPITULO 12: TE QUIERO

-Y bien ahora sí cuéntamelo todo- dijo ryder tirándose boca abajo en la cama y viéndome atentamente mientras yo fumaba un cigarrillo en la ventana.
-¿Qué quieres que te cuente?-
-Hay jady, tori traía un moretón en el cuello, es obvio que algo paso entre ustedes. Aparte estaba súper cariñosa contigo.-
-Lo sé-
- ¿Y bien?-
-Anteayer casi lo hacemos…-
-¡No! ¡De verdad?-
-Si, es la primera vez que siento algo así… no se… como si el no tenerla me doliera-
-Hay amiga estas grave-
-Pero es que sus besos, ryd, llevan al cielo. La necesito, necesito sus brazos y que me diga que todo va a estar bien. Necesito sus ojos y su sonrisa.-
-¿Y entonces que estas esperando?-
-Ryder ¡estamos hablando de Victoria vega! No sé qué tan cierto es lo que dice, aparte se te olvida que todo esto se trata de lastimar a la otra ¿Si todo lo está haciendo para que crea en ella y luego me lastima?-
-Pues eso sí, pero talvez la persona de quien hablaba en el baño, en la cena con mis papas, eras tú. Tal vez sea cierto.-
-Si lo sé- dije apagando mi cigarrillo.-No creas que no lo eh pensado-
-¿So?- me hizo un espacio para recostarme junto a él.
-So, no sé lo que siento. Aparte se te olvida que ya sé dónde está kris… ¿y si ella está esperándome? ¿Qué le voy a decir? Lo siento kris pero humm… recuerdas a tori?- dije con sarcasmo, tumbándome igual que él.
-Pues no amiga, pero en el corazón no se manda y ella tiene que entender que se fue… y tori está aquí. Aparte no sé, se le nota que te quiere, te ve como si quisiera grabarse cada detalle de ti.-
-¿De verdad?-
-Sí, ¡y tú también eh! Ayer que les tome la foto se veían muy lindas juntas. Ella como si quisiera cuidarte hasta del aire y tu dejándote querer. Hacen bonita pareja… ¡y se quieren!... No sé qué más tiene que preocuparte.-
-Pues no me consta que me quiere.-
-¿Tú qué piensas?-
-Que no… SI, pero no importa ella no es para mí-
-Claro que sí importa. ¡Si la quieres no dejes que lo demás afecte! Solo cuentan ustedes dos.-
-¿Y tú?... no me has dicho como te va en tus vacaciones.-
-Pues… Aarón y yo ya terminamos-
-¿Y eso?-
-Hay amiga… es que su hermano nos encontró en una situación algo comprometedora.-
-¿y que paso? ¿le dijo a sus papas?-
-No lo sé, Aarón quería hablar con ellos, pero, yo ya no quise-
-¿Porque?-
-Porque si se ponen las cosas feas y mis papas se enteran no quiero ni saber lo que pasaría. Me matan.-
-Pero ryder ¿tú lo quieres o no?-
-Si jay, pero tengo miedo.-
-¿Pero si Aarón quería enfrentar las cosas porque tu no?-
-No se jay, pero no puedo. No lo entiendes, tu tuviste suerte de que a tus papas no les molestara el que te enamoraras de una chica pero los míos son muy diferentes. Mi papa espera que me case con alguna chica de renombre y tenga hijos que sigan con su apellido. ¿Cómo le digo que no se va a poder?-
-¡Pero Ryder Acabas de decir que lo único que importa es lo que hay entre los dos! ¡Y que no hay que dejar que lo demás afecte!-
-Lo sé, soy bueno dando consejos; pero es muy difícil seguirlos- Sus ojos comenzaron a humedecerse y él se recargo sobre sus brazos.
-Me estas decepcionando- le dije con dureza.- No puedo creer que seas tan cobarde-
-Lo se jay, lo sé-

Lo abrace mientras yo intentaba poner orden en mis pensamientos. Kris no había luchado por lo nuestro; simplemente dejo que sus papas decidieran en nuestra vida. Se la llevaron y ella no hizo nada por contactarme, ni una carta, ni una llamada, nada. Se la había tragado la tierra ¿Y tori? Nada me decía que con ella sería diferente, pero había algo que me hacía realmente querer intentarlo. Estaba en una encrucijada, el sentimiento de necesidad hacia ella me intimidaba mientras crecía. "No quisiera estar en ningún otro lado". ¿Qué me hizo? ¿Porque se metió tan adentro de mí? ¿Dónde estaba? ¿Qué estaba haciendo? ¿Estaba molesta conmigo? ¿Era tan fácil ver que estaba loca por ella? Me podía lastimar… y... todo se trataba de una apuesta ¿no?... y cuando apuestas puedes perder todo lo que pones sobre la mesa… o… ganar.

-La amo- dije en un susurro.

-Lo sé, ve por ella amiga-
Me levanté y tomé una mochila donde metí unas cuantas cosas. Guardé mi dinero en mi pantalón y salí casi corriendo. En la puerta me di vuelta y mire a ryder.
-Yo le aviso a tus padres-
-Ok-
-¡Suerte!-
-¡Gracias!-
Regresé corriendo a la habitación.
-¿Me llevas a la estación?-
-¡Claro Vamos!-
ryder conducía lo más rápido que podía.
-Oye, ya eh tenido dos accidentes en menos de un mes así que ten cuidado que en el siguiente si me voy eh!-
-¿Accidentes, pues que paso?-
Sonreí al recordar el trago que le dio tori a la gasolina.
-Larga historia- dije aun con la sonrisa en los labios.
-Bueno, luego me la cuentas. Me da gusto que al menos uno de nosotros sea feliz.-
-Los dos lo seremos, ya verás.-
Cuando llegué a upper red tomé un taxi hasta la cabaña; en el camino comencé a ponerme nerviosa. ¿Que se suponía que diría? Hola tori he… ¿te amo? Pero la idea de perderla me hizo entristecer; ni siquiera la tenía y ya tenía miedo de perderla.
Entre casi corriendo a la cabaña. Tori estaba sentada en el sofá con un libro en sus manos. Me sentí insegura. No era tan bonita como ella y no tenía el valor que ella mostraba al decir las cosas. Tenía miedo pero todo valió un comino. Me miro, la mire, ella suspiro. Cerré los ojos; apenas podía respirar. Las manos me temblaban. Ella aparto su libro y clavo su mirada en la mía.

-Vic… Tori-

Ella se levantó del sofá y se lanzó a mis brazos. Pude ver mi reflejo en el café de sus ojos. No fueron necesarias las palabras. Nos acercamos tan lentamente que se volvió dolorosa la espera. Para mí el tiempo se paró en cuanto sus labios rozaron los míos. "te amo" pensé, pero no fui capaz de decirlo. Mis manos despertaron acariciando su espalda. Sentí como si estuviéramos flotando en el aire. Camine empujándola hasta el sofá. La recosté lentamente sin separarme de sus labios. Ella me jalo de la blusa y me acerco a su cuerpo. Entreabrí mi boca dándole paso a su lengua, me causo una sensación húmeda y cálida. No había nada que pudiera perder, ni fuerza humana que rompiera con ese momento.

Enredo sus dedos en mi cabello y desvió sus labios hacia mi cuello. Sentí como un hueco en mi corazón que gritaba necesitarla y decidí regalarle esa parte de mi que la haría única para toda mi vida. Metió sus manos con un poco de miedo debajo de mi abrigo. Acarició mi espalda mientras yo besaba su cuello. Tiró de mi abrigo hasta sacarlo y arrojarlo al suelo. Ya no sentía frío, ni miedo. Se incorporó en el sofá y me permitió quitarle el suéter. Me rodeó la cintura con las piernas y el cuello con sus brazos. La levante y camine hasta las escaleras. Sería mi primera vez haciendo el amor, y los nervios desaparecían al verla a los ojos; estaba segura. En el tercer escalón la fuerza me fallo por el cansancio y caímos juntas. Me puse roja de la vergüenza; ella sonrió en complicidad dándome a entender que todo estaba bien. Me tomo de la nuca y me beso de nuevo sin dejar de sonreír. Nos levantamos, ella me tomo de los glúteos y me cargo como antes yo lo había hecho con ella.

Entramos a la habitación en una rutina de caricias y besos plasmados de cariño. Me acostó sobre la cama y se inclinó sobre mí. Mi corazón latía acelerado, mis manos temblaban y mi respiración aumentaba cada vez más. Colocó mis manos por encima de mi cabeza y su mano izquierda comenzó a acariciarme, subió desde mi abdomen hasta el borde de mis senos. Su lentitud resulto más excitante que su agresividad y ya comenzaba a hacer estragos es mi entrepierna. Me tocó delicadamente apenas rozándome por encima de la ropa. A ese paso terminaría rogándole que me hiciera suya. Levante su blusa, ella colocó ambas manos contra la pared para sostenerse permitiendo que se la quitara. La arrojo al suelo y nos sentamos de frente con mis piernas encima de las de ella. Luego mi blusa tuvo el mismo destino que la de ella. Nos observamos detenidamente. Si viendo a tori con ropa pienso que es hermosa, en ropa interior me quedo sin palabras para describirla. Sus ojos estaban llenos de deseo y sus manos volvieron a su lugar en mi pecho, diciéndole adiós a mi sostén. La abrace con las piernas y la apreté contra mi cuerpo. Me besaba el cuello mientras desabrochaba mi pantalón.

Mis manos recorrieron cada centímetro de su perfecta anatomía. Acaricie sus piernas a mis costados mientras besaba su mandíbula deslizándome suavemente hacia el sur; ella se dejaba llevar por mi boca. Ambas inexpertas jugábamos a seducirnos hasta la locura. Tome los tirantes de su sostén y la atraje hacia mí. La bese demostrándole mi necesidad de su cuerpo. Desabroche su sostén en un movimiento rápido. Ella se separó un poco cubriendo sus senos con su brazo. Le acaricie el brazo y lo atraje hasta mi boca, deposite besos a todo lo largo y al llegar a sus dedos los lamí lentamente excitándola más de lo que ya estaba. Me volvió a acostar y termino de bajar el cierre de mi pantalón. Levanté mi cadera dándole espacio para bajarlo. Ella se acostó sobre mí y comenzamos con el vaivén de caderas. Nuestras respiraciones se volvieron pequeños gemidos. Me di vuelta quedando encima de ella y quite su pantalón con desesperación.

-Jade… yo nunca-
-Yo tampoco- respondí sabiendo a lo que se refería.

La despoje de su ropa interior y subí en ella para besarla en los labios. Después emprendí la retirada desde sus labios, pasando por su cuello, sus senos, su abdomen y llegue por fin a sus piernas. Ella las cerró con un poco de pena, y yo la acaricie, las bese y con mis manos en sus rodillas las separe. Cree un camino de besos hasta llegar a su sexo, donde me embriague de su olor, de su pasión y su tacto. Cruce con mi lengua separando los pliegues de su piel. Ella se aferraba a las sabanas y emitía gemidos cada vez más fuertes. Enredó sus dedos entre mi cabello y me apretó contra su piel tersa y húmeda; para después volverme a atraer hasta sus labios.

-Solo hazlo con cuidado- me dijo en un susurro.
-Shh-
Puse un dedo sobre sus labios callándola.
Lentamente me adentre en ella, teniendo cuidado de no lastimarla. Llegué a un punto donde algo evitaba que siguiera mi camino.
-¿Te duele?- pregunte con algo de preocupación.
-Si- me respondió con los ojos cerrados.
-¿Me salgo?-
-No-
Tome un respiro y volví a empujar mi mano dentro de ella rompiendo así con su inocencia. Me deslice hacia fuera de la misma forma en la que entre y antes de salir por completo entre nuevamente.
-Te amo- dijo entre gemidos que no supe si era de dolor o de satisfacción.
Luego el entrar y salir se hizo cada vez más rápido. Su espalda se arqueó y con sus manos se aferró a mi espalda. Dejo escapar un gemido largo y profundo. Me deje caer sobre ella agitada y cansada.
-Es mi primera vez- dije sonriéndole.
-No, es la mía.- dijo mientras me besaba de nuevo. – Pero tú no te escapas-

Se inclinó sobre mí y todo comenzó de nuevo solo que ahora yo era la victima de sus caricias. Me entregue a ella con el cuerpo y con el corazón.
Y así seguimos el resto de la noche aprendiendo a amar.
El frío me hizo buscar el calor de su cuerpo. Aun estábamos desnudas sobre la cama. Desperté y me encontré prisionera entre sus brazos. Me giré quedando frete a ella. Se veía hermosa dormida. No me pude resistir y besé sus labios.
Ella sonrió y me apretó contra ella.
-Hola-
-Hola-
-¿Cómo dormiste?- me pregunto aun con los ojos cerrados, y con flojera en la voz.
-¡Mejor que nunca!... ¿y tú?-
-De maravilla. Aunque me duelen las piernas-
-Igual a mí-
Intente levantarme pero ella no me dejo.
-Voy al baño- le dije sonriendo.
-No, quédate conmigo-

La abrace, ella se recostó en mi pecho y volvió a quedarse dormida.
Pensé en todo lo que había sucedido esa noche; no me arrepentí aun sabiendo que podía no resultar. En ese momento estaba segura de que tori me quería y de que yo la quería a ella. Estuvimos un rato así, ella dormida y yo enredando su cabello entre mis dedos. Después yo me levante me puse ropa y fui al baño. Cuando regrese tori ya no estaba en la cama. Baje a la sala y nada. Entre a la cocina y en cuanto me vio se abrazó de mi cintura.

-¿Porque me dejaste?- me dijo hundiendo su nariz en mi cuello.
-Solo fui al baño-
-Creí que te habías ido-
-No me voy a ir-
Ella me sonrió y me llevó a la sala, hasta el sofá. Nos recostamos juntas, ella recargada en mi pecho, sin saber que decir.
-tori… Te quiero-
-Y yo a ti jade…-

N/A: Lo siento tanto! No actualice a tiempo x.x pero ya lo hice :3 espero me perdonen algún día *7* ahí les dejo el triple cap :3 espero actualizar a tiempo la el jueves a mas tardar el viernes :D

Seeya!