CAPITULO 15: "OH OH"

-¡Jade mi amor!- dijo la joven rubia al lanzarse a mis brazos.

"Oh Oh" pensé en ese momento. Lucia exactamente igual a la última vez que la vi. Su cabello rubio, sus ojos verdes, sus labios gruesos y suaves.

Se aferro a mí, golpeando mi estabilidad. -Hola- me dijo separándose de ese abrazo que entonces yo comenzaba a corresponder. -Hola- le respondí aun impactada de verla frente a mí. -¡TORI!- hasta entonces recordé que mi novia estaba a mi lado esperando en silencio.

-kristen… que… ¿qué haces aquí?- pregunto con la misma cara de terror que puso al escuchar su voz.

-Parece como si no te alegraras de verme-

-No, no, no claro que si… es solo que me sorprende mucho verte aquí- intentaba disimular su angustia con una sonrisa fingida y un abrazo. Me miró fijamente como esperando encontrar alguna respuesta en mi cara. Yo seguía en estado de shock sin articular palabra alguna.

-Bueno, hoy es el cumpleaños de mi novia y me escapé para verla- respondió kristen sonriendo. "mi novia?"

-Me da mucho gusto ver que todavía son amigas… no sé porque creí que no. Pero es bueno verlas juntas, no saben cómo las extrañe… bueno mas a jade obviamente-

-obviamente- repitió tori.

–Creo que tienen muchas cosas que hablar, las dejo solas- sus ojos seguían posando su mirada sobre mí. -tori- dije sin pensar, aunque después pensé que sonó como una disculpa. -No te preocupes jade, voy con ryder y los demás. Nos vemos luego; supongo que vienes con nosotros a celebrar el cumple de jade- le dijo a kristen y se fue.

-¿Tori está molesta?- me preguntó mientras veíamos a mi pelirroja alejarse. -No, solo esta tan sorprendida como yo-

-Bueno, quería sorprenderte y lo logré.-

-Así es- Me abrazó y me miró con ese gesto que había extrañado tanto tiempo, y ahora simplemente me parecía normal. No sabía cómo comenzar a hablar, no sabía ni que decir y ella lo notó.

-Ahora todo estará bien. Ya estoy contigo- Hundió su nariz en el espacio entre mi clavícula y mi hombro. No sabía qué hacer ¿Salir corriendo? ¿Decirle que estaba enamorada de tori y que ya habíamos comenzado una relación? ¿Que durante dos años la estuve esperando? ¿Reclamarle el haber desaparecido así de mi vida?

-te extrañé mucho- dijo separándose de mí.

-y yo a ti- Nos sentamos en una banca y ella comenzó a hablar.

-Todos los días pensé en ti, en este momento. Te extrañaba y solo pensaba en que sería lo que estabas haciendo. No sabes lo que sufrí al pensar que alguien pudiera acercarse a ti y conquistar tu corazón; esa idea me atormentaba

-¿Por qué no me llamaste? ¿Porque nunca me escribiste una carta? ¿Un mensaje? Lo que sea-

-No te imaginas como se pusieron mis padres. No me dejaban ni un momento sola, inclusive me hicieron tomar clases dentro de casa. ¡Fue horrible! Pero ya estoy aquí.-

-¿Y cómo te escapaste?-

-Pues mi madre me ayudo, dijimos que iba a casa de mi tía mientras mis padres salían de viaje y aquí estoy. Tuve que pedir aventón en la carretera, no sabes qué experiencia fue eso.-

-¡Estas loca! ¡Eso es peligroso! ¡Pudo haberte pasado algo!-

-Lo sé, pero no paso nada, llegue a tu lado. Después de tanto esperar me hubiera venido caminando de ser necesario.- A cada palabra complicaba más la situación.

Durante dos años había anhelado tanto este momento y después estaba intentando escapar de él.

-Paso mucho tiempo-

-Si lo se, tori me dijo que estabas bien, pero nunca mencionó que te cambiaste el look tan drásticamente-

-No tiene mucho- dije intentando ocultar mi mirada de ella. -Te ves mucho mas bonita, ese estilo de mala te queda muy bien-

-Gracias-

-Espero que no te enojaras con ella por no decirte donde estaba, pero si me buscabas las cosas se hubieran complicado mas.-

-Lo se-

-Jade, creí que te habías ido con tori- dijo Ryder acercándose a nosotras.-No, Ryder, te presento a kristen-

-Hola- le dijo ella sonriendo. Ryder también puso cara de sorpresa, aceptó el saludo de kristen y después se creo un silencio incomodo entre nosotros. -¿Y tori? ¿No estaba contigo?-

-No, no entró. Creí que estaba contigo- me respondió ryder sin dejar de mirar a kristen. -Se fue hace rato, dijo que iba a buscarte- le dijo kristen.

-Entonces tal vez esta buscándome. Aun sigue en pie el plan?- me pregunto.

-Claro. Hay… que celebrar… supongo-

-Entonces voy a buscar a tori, un gusto conocerte, nos vemos- kristen me tomo de las manos y me sonrió."Perdóname" pensé en cuanto vi su rostro.

Me sentía mal, mi estomago se encogía al sentir su mirada. Si yo la hubiera buscado, y la hubiera encontrado con otra, simplemente me hubiera roto el corazón.

Tenía que ser sincera con ella, pero no encontraba las palabras para decírselo. -¿Que pasa jade?, estas muy seria-

-Perdón, pero aun no puedo creer que estés aquí-

-No te preocupes mi amor, no me volveré a ir así. No voy a dejar que nos vuelvan a separar- Mientras ella me contaba lo que había sucedido en eso años yo no dejaba de pensar en tori, solo esperaba que estuviera bien, y que estuviera segura de lo que había entre nosotras.

Más tarde nos fuimos con Ryder, Cat, Trina y Beck a "the rose". En el auto nadie decía nada, todos sentían la tensión que generaba la presencia de kris. -¿Alguien sabe dónde está Tori?- pregunté con la esperanza de que alguien tuviera la respuesta. Los mire por el retrovisor, y todos voltearon a verme.

-En su casa- respondió Trina –dijo que tenía que recoger algunas cosas; nos alcanza en un rato-

-Gracias- "demonios… nuestra cena. ¿Ahora qué vamos a hacer?" kristen estaba sentada junto a mí, en el lugar de mi morena sin quitarme la mirada de encima. Sonreí más por obligación que por ganas de hacerlo. -No te preocupes, tori no se perdería tu cumpleaños por nada del mundo- me dijo. Pude ver la cara de interrogación que todos tenían. -Por supuesto que no- dijo Trina. Ryder le dio un codazo para callarla y Cat casi lo mata con la mirada. -Claro es nuestra mejor amiga, sería una traición que no estuviera presente- "¿Traición?" traición era lo que le estábamos haciendo a kris. Se me hizo un nudo en la garganta e intente calmar mis nervios aferrándome al volante.

¿Cuando habían cambiado tanto? Hubiera dado mi vida por ella, nunca le hubiera hecho daño, sin embargo ahora mi pensamiento y mi corazón eran solo de Tori. Kristen me tomo de la mano al entrar al bar, habían un par de mesas libres y nos sentamos ahí.

-¿Te das cuenta de que nunca fuimos juntas a un bar?-

-Si lo sé- respondí por inercia.

-La única vez que nos embriagamos fue ese día en mi casa cuando nos besamos por primera vez-

-Lo recuerdo- dije comenzando a irritarme. -¡FELIZ CUMPLEAÑOS!- gritaron mis amigos levantando su primera cerveza. Yo me tomé una muy rápido. Y luego otra y otra… kris me jalaba del brazo insistente para que fuéramos a bailar. Lo bueno de la música era que evitaba que escuchara su voz. Ya cansada y un tanto fastidiada me levante y fuimos hasta la tarima. Kris bailaba muy bien, se movía provocadoramente hacia mí y yo cada vez me hacía más hacia atrás para evitar el contacto de su cuerpo con el mío. Sentí (por más extraño que parezca) como si le estuviera siendo infiel a Tori solo por estar bailando con esa chica.

Fije mi mirada en nuestra mesa y ví que Tori estaba llegando y poniendo su bolso en mi silla. Se veía hermosa y con un semblante de seguridad y decisión.

Tan solo de verla una ola de tranquilidad me envolvió. Sonreí en cuanto su mirada se topo con la mía. Su rostro era serio, era obvio que no le causaba gracia verme bailar con kris. -Mi amor- me llamo kris. -kris yo…-

-Shh… -dijo poniendo un dedo sobre mis labios. –Feliz cumpleaños- Ni siquiera vi como se acercaba a mí. Sentí sus labios sobre los míos en un roce suave y sus manos en mi nuca presionándome hacia ella. La tomé de los hombros y la intenté alejar de mí, pero no me lo permitía. No correspondí el beso y sentí su lengua intentando separar mis labios que cada vez estaban más presionados. Sin lastimarla emplee más fuerza y la separé por fin.

-¿Que pasa jade?- Rápidamente me giré buscando a Tori, tenía los puños apretados.

-¿No me digas que te da pena que nos vean besándonos amor? Estamos en un bar gay, no hay problema.- dijo intentando acercarse de nuevo a mí. Yo me hice para atrás y casi me caigo de la tarima. En un movimiento por mantener el equilibrio el primer botón de mi blusa se desabrocho dejando al descubierto el dije que tori me acababa de regalar. Kris me tomo de la mano y me jalo hacía ella evitando que me cayera.

-Mejor vamos a sentarnos parece que ya estas algo ebria- me dijo aun sonriendo -¿y eso?- tomando mi placa entre sus dedos. Su sonrisa se puso de cabeza y sus ojos se abrieron como platos al leer lo que decía. "oh oh" -¿Por eso estas tan rara? ¿Tienes algo que ver con Tori?-

-kris, yo no sé cómo decirlo- comencé a decirle, pero ella no me dejo terminar.

-No te preocupes- me asombre por esa reacción tan tranquila y por un instante sonreí; quizá las cosas serían más fáciles de lo que esperaba –Tori entenderá que ya estoy de regreso y que lo que había entre ustedes ya no puede seguir- quizá no.

-kristen, no lo entiendes déjame explicarte-

-Claro que lo entiendo, tú estabas muy triste y como tori es tu amiga te ayudo. No te culpo de tener algo con ella, es muy bonita. Pero ya estoy aquí y no te voy a dejar ir así de fácil.- Antes de poder responderle la tenía de nuevo colgada del cuello presionando mis labios con los suyos. -¡Déjala!- gritó tori quitándomela de encima

– ¡No la vuelvas a tocar!- su rostro estaba rojo de ira, tensaba su mandíbula intentando controlarse.

Con una mano aprisionaba la muñeca de kris y con la otra me jaló hacia atrás de ella. -hay tori, tori, tori, no puedo creer lo buena amiga que eres.-Dijo zafándose de su mano

-Te pedí que cuidaras a Jade ¡Pero nunca que te hicieras su novia! – dijo acercándosele y escupiéndole a la cara las últimas palabras. Tori apretó la mano que sujetaba mi brazo. La gente hizo un espacio a nuestro alrededor; todos nos observaban. Ryder se acercó con los demás detrás de él suponiendo que las cosas se pondrían peor. No sabía qué hacer, ni que decir.

-¡Si hablamos de buenas amigas tu me ganas! ¡Sabias que yo estaba enamorada de ella y no te importo!. ¡La enamoraste sabiendo que mi corazón se haría pedazos!-

-¡Pero ella me escogió a mí! ¡Estamos juntas y eso no lo vas a cambiar!-

-¡Te equivocas! ¡Tú te fuiste y la dejaste! ¡Ahora vienes como si no hubiera pasado nada! ¡Pues lástima porque ella es mi novia!- kris estaba igual de enojada que tori y sin pensarlo dos veces la abofeteo con toda su fuerza.

El que Kris supiera que Tori estaba enamorada de mi era algo nuevo en nuestra historia, me llene de enojo al ver la mejilla enrojecida de mi novia.

Tori le regresó el golpe pero con el puño cerrado. Entre gritos y burlas la morena tenía en el suelo a kristen, dejando que su coraje fuera a parar al rostro de su "amiga".

Cuando finalmente pude reaccionar tome a Tori de los hombros y la jalé hacia mi.

-tranquila- le dije al oído abrazándola por la espalda. Kristen se puso de pié y se acercó amenazante a nosotras.

-¡Aléjate de ella!- le dijo

-no, esta vez no va a ser tan fácil. No voy a dejar que me la vuelvas a quitar.-

-¡Pues vete acostumbrando a la idea, porque jade es mía!-

-no amiga, las cosas ahora son diferentes. Jade y yo estamos juntas, ¡nos amamos y eso no lo vas a romper! no te voy a dejar el camino libre- kris tenía la intención de volver a golpear a mi novia, pero Cat corrió a sujetarla y a cambió recibió un golpe por parte de ella.

Trina se enojo y se fue contra kris y así comenzó una pelea general en el bar donde celebrábamos mi cumpleaños. "oh oh".

CAPITULO 16: ADIÓS

Botellas volaban en el aire. Trina y Cat trataban de esquivar los golpes de dos niñas con pinta de machos que se abalanzaban contra ellas. Se oían gritos por todas partes y en segundos perdí a Tori de vista.

-¡Jade!- me grito Ryder

Me giré a buscarlo esquivando una silla que fue a parar al suelo junto a mí.

-¡Ayúdame con esta loca!- dijo refiriéndose al tipo que manoteaba frente a él. Me acerque y lo deje quieto con un puñetazo.

-¡Vámonos de aquí!- nos grito Beck mientras otro chico quería golpearlo de nuevo con un zapato con tacón de color rosa.

-¡Ash bruto!- le decía con un tono de frustración. Todo a mi alrededor era un gran estruendo de gritos y golpes Beck tomo la mano del muchacho y lo empujo lejos de él para después acercarse simulando querer agredirlo; sus amigos y el muchacho salieron corriendo al instante.

-¿Alguien ve a Tori?- grite lo más alto que pude.

-No ¡y tampoco está tu noviecita!- me respondió Cat con cólera en su tono de voz. No le preste atención y me dirigí hacia la puerta. Sentí miedo de que kristen le pudiera hacer algo a mi morena y supuse que se habrían salido en algún momento de la pelea.

Salí a la calle y no las vi por ninguna parte. -¿Donde carajos están?- dije con desesperación.

-No sé, pero si vuelvo a ver a la rubia estúpida esa ¡la mato! ¡Mira como me dejo!- dijo Cat detrás de mí. Me giré para verla y vi el hematoma que se comenzaba a hacer evidente alrededor de su ojo.

-Lo siento, no quería que pasara todo esto-

-Lo sé, lo sé, no es tu culpa. Puff esto está mejor que una novela de televisión- dijo sonriendo de nuevo. -Sí, mucho drama- dijo beck – Nunca imagine que tori se pelearía a golpes por ti-

-Ni yo. Me sorprendió mucho que llegara tan decidida-

-Pues a mí no. Ella te ama y tiene que defender su territorio- dijo Cat levantando un puño hacia el cielo.

-¿Y qué es lo que vas a hacer jade?- me pregunto trina

-Ya no hay nada que hacer, mi corazón ya tiene dueña. Siempre lo ah tenido- dije pensando en el chocolate intenso de los ojos de mi morena.

Siempre sabía cuando se acercaba a mí, mi piel se eriza al sentir su presencia en el ambiente; se cuando esta cerca sin antes verla.

La conozco, conozco su aroma, su tacto, su voz. Tori acababa de salir y estaba parada justo detrás de mí.

Lo supe antes de girar a verla, lo supe antes de que alguien pronunciara palabra. -¿Estas bien?- le pregunte viéndola a los ojos, los cuales se mantenían estáticos. -Si- me respondió kris, a la que entonces vi su lado.

-Oh… ¿y tu tori?- regrese mi mirada a esos ojos achocolatados. -Si- dijo sin emoción alguna en su voz.

-Mejor vámonos de aquí- dijo ryder rompiendo ese silencio tan incomodo.

-Yo ya me tengo que ir- dijo kris.

-Antes tengo que decirte algo- dije interrumpiéndola. La tome con fuerza del brazo y la aleje de todos los demás.

-kris esto no está bien-

-No, nada está bien. Tori no se puede meter entre nosotras- aseguró.

-Te equivocas, tori es la mujer que amo. Perdóname, pero ella es mi novia, la amo y nada ni nadie nos va a separar-

-Jade… ¿Y qué paso con nosotras?... ¿ya olvidaste todo el amor que nos teníamos?-

-No kris, eso nunca se me va a olvidar… tú fuiste la primera persona a la que amé. Pero, ya no siento lo mismo por ti-

-No puedo aceptarlo jade… Tori te tiene idiotizada, pero cuando eso se acabe voy a estar aquí para ti. Y tú te vas a dar cuenta de tu error.

-No kris, no es un error. Y no vuelvas a agredir a tori, porque el cariño que todavía te tengo se me va a olvidar ¿Oíste?

-No lo puedo creer. Jade ¡ella solo nos quiere separar!-

-¡Basta! ¡Ya te lo dije!... ¡la amo!-

-jade solo piénsalo, y si cambias de parecer búscame-

-No hay nada que pensar. Adiós- Ella solo agacho su rostro y comenzó a llorar.

-Yo te amo, siempre te eh amado-

-Perdóname-

-¿Por qué no pudiste esperar?-

-¡kristen te estuve esperando dos años!. Estuve esperando que regresaras ¡Pero no me diste ninguna señal de estar viva! No me llamaste, ni me enviaste una carta! ¡NADA! Y créeme que yo no creí que todo esto pasaría ¡Pero la amo!-

-¡No puedes amarla!... Jade estás confundida… eso es lo que pasa-

-piensa lo que quieras, pero mi decisión está tomada y es ella-

-Ok, como quieras, se que vas a regresar a mi llorando-

-Ni lo sueñes-

-Adiós- me dijo. Se acerco a mí y dejo su último beso en la comisura de mis labios. Regrese a lado de mis amigos más tranquila. Ahora todo estaba en orden. Todos se mantenían expectantes a lo que yo dijera. -¿Ya se fue?- me pregunto Cat, refiriéndose a kris.

-Ya-

-¡Por fin!... vamos a celebrar!-Todos comenzamos a reír. Nadie quería seguir "festejando", pero Cat es una bomba de energía.

-Vamos a mi casa- dijo beck

-Sí, compramos unas cervezas y ahora si celebramos- Nos subimos a mi auto y nos marchamos dejando el caos a nuestras espaldas. Unos minutos después entramos a su casa con 3 cartones de cerveza.

-Me duele mi ojo!... mira, se me está inflamando- Le dijo Cat a trina.

-Hay amor, no pasa nada-

-Ahora les traigo hielos- dijo tori.

-Yo voy contigo- le dije tomándola de la mano. Pasaba lentamente un hielo por su mejilla intentando no lastimarla. -¿Siempre es en esa mejilla verdad?-

-Sí, siempre es en esta- dijo sujetando mi mano entre las suyas. Estábamos en la cocina de la casa.

Los demás estaban en la sala esperando.

-¿te duele?- le pregunte - Un poquito, pero estoy bien, creo que fuimos las que mejor salieron de ahí-

-Si – dije sonriendo al recordar las botellas volando por todas partes, las sillas rotas y las mesas de cabeza en todo el bar. Me acerque a besar sus labios, ella me tomo de la cintura y elimino la distancia entre nosotras.

-Al menos ahora lo vemos divertido- dijo terminando nuestro beso. -Si en especial ver correr a una bola de gays de Beck; nunca se me va a olvidar-

-Perdón, no quería algo así para hoy-

-Lo sé, pero no te preocupes, todo estará bien- dije volviendo a besarla.

-jade, tengo miedo.- El verme reflejada en sus ojos era lo mejor del mundo, me causaba una sensación de plenitud y bienestar. Pero tenían un dejo de tristeza mezclada con intranquilidad.

-No tengas miedo- dije enredando mis dedos en sus cabellos. Me acerque otra vez a ella y sentí su respiración en mi mejilla. Rozo mi piel con su nariz y presiono sus labios contra mi mejilla.

-No me dejes-

-Nunca- le respondí segura.

Nuestro beso se volvió mas intenso acelerando mi ritmo cardiaco. Sus labios temblaban al separarse de los míos cuando tomaba aire, para después, mostrarse seguros y expertos al hacer suya mi boca. Tori estaba sentada en el borde de la mesa y yo parada entre sus piernas frente a ella. Me sujetaba por detrás de la cabeza, guiando el ritmo de nuestros labios.

Su lengua hurgó los rincones de mi boca, sus manos comenzaron a deslizarse de arriba a abajo por mi espalda. Ya teníamos la confianza de tocarnos si pedir permiso, pero me encantaba cuando me miraba esperando la aprobación para subir de nivel. No dije nada, ni asentí; con mis manos acaricié sus piernas hasta los muslos y las separé un poco mas para estar mas cerca de ella. Tori suspiraba. Poso sus manos en mis hombros y lentamente las bajo al mismo tiempo, cruzando mis clavículas y llegando hasta mis senos. Metí mis manos debajo de su falda hasta su entrepierna. Su ropa interior estaba húmeda y sonreí al sentirla en las yemas de mis dedos.

Ella tenía los ojos cerrados dejándose llevar por mis caricias. Su lengua se deslizo por el borde de mi mandíbula y luego hacía abajo por mi cuello.

-Hazme tuya- me susurro.

-ya eres mía. Y yo soy tuya- Quería seguir hablando, pero volvió a besarme y no me dejó. Se bajo de la mesa y me empujo hacia atrás arrinconándome contra la pared.

-Pues necesito volver a sentirte mía – Sus manos fueron directo al zipper de mi pantalón. Se agacho llevándoselo consigo. Me desnudo tan rápido que apenas y me di cuenta; solo sentí sus besos en mi abdomen y como subían por una piel ya descubierta. Cuando abrí los ojos ella me estaba cargando en el espacio entre el refrigerador y la puerta. Se adentro lentamente en mi intimidad y con sus labios devoró uno de mis pezones. Me encanta esa sensación de fragilidad que causa la fortaleza de sus brazos; me envestía una y otra vez adentrando su mano y empujando con su cadera.

Me moví frenéticamente contra ella hasta que una explosión se extendió desde mi vientre hasta cada músculo de mi cuerpo; contrayendo e incrementando cada estimulo. -Nunca olvides cuanto te amo Jade west- dijo envolviéndome con su brazo.

No pude evitar dejar salir un gemido en ese instante en el que sientes que acabas de morir y regresar a la vida. Me aferre a su espalda. Mi mente se quedó en blanco por unos segundos. No existía nada externo a nosotras. El sonido, el espacio, el tiempo, todo desapareció esos instantes. Solo sentía su piel fundida con la mía, el calor de su cuerpo traspasando cada poro de mi ser. -Nos están esperando- me apresuro separándose de mi. -Lo sé.-

Me abrace de su cuello y volví a besarla. Esos momentos eran los que hacían mágica nuestra relación. Hacían que valiera la pena todo lo que pasamos, solo para terminar juntas. -¡Jay!- Me gritó ryd desde la sala. –Tu teléfono esta vibrando!-Puse cara de fastidio, siempre que intentaba decirle que la amaba se interponía algo -Ya voy- Me vestí aun algo agitada de una manera mecánica y apresurada. Toro se lavó las manos, donde quedaban rastros de nuestra intimidad y buscó el resto de los hielos. -¿Alo?- respondí tomando mi celular.

-Hija, ¿a qué hora vas a regresar?-

-No se mamá, quizá me quede a dormir con tori-

-Ah, ok, pórtate bien y no te desveles mucho; recuerda que mañana tienes escuela.-

-Si mamá-

-Tu papá te manda un abrazo. Que te diviertas hija-

-Gracias ma-

-Hasta mañana-

-Hasta mañana-Todos estaban juntos en un sillón, ryder recostado en las piernas de todos; Cat y Trina abrazadas y beck casi dormido.

-¿Y los hielos?- Pregunto ryder.

-Ahora los trae tori-

-¿Y estaban esperando a que se congelaran?- dijo Cat y todos comenzaron a reír.

Yo solo me puse roja, y baje la mirada. En ese momento tori salía de la cocina. "Nos van a acabar" pensé.

-Tori… ¿por qué golpeabas a mi amiga eh?- le pregunto trina.

-¿Cómo?- pregunto tori extrañada y sorprendida. -Hay amiga hasta acá se escuchaban sus gritos- dijo ryder. Tori también se puso roja, pero nunca bajo la mirada. -Ah, eso…. tenía que enseñarle a no dejar que otra la bese.- dijo siguiendo la broma.

Yo solo me ponía cada vez más roja. –Pero bueno ya saben lo escandalosa que es jade, un golpecito y ya está llorando-

-¡Oye!- dije dándole un pequeño empujón en su brazo. Todos seguían riendo. Pero esas burlas no eran ofensivas y yo lo sabía.

-¡Bien eso es saber controlarlas!- dijo Trina

-Óyeme ¿a quién quieres controlar?- le reclamo cat. -¡A nadie amor! a nadie-

-Más te vale-

-Huy… perdón…. ¿Quién las controlaba?- dije aprovechando la oportunidad de regresársela a trina.

Mi vida no podía estar más completa. Tenía amigos a los que adoraba y con los que pasaba momentos increíbles; las pocas personas por las que daría mi vida. Y tenía a la mujer que amaba a mi lado. Simplemente era feliz. No necesitaba nada más, ni a nadie más.