Capítulo 2

Teppei ahogó un bostezo, sentado hasta el final de la fila de pupitres de madera sintética en el salón donde les estaban dando la orientación, no les estaban diciendo nada diferente a las orientaciones que tomó en la tierra. Estaba rogando al poder celestial de turno, si existía, que la orientación acabara antes de quedarse dormido, cuando fue escuchado y la orientación dio por finalizada, mientras el instructor de nombre Kagetora Aida sacaba una carpeta.

-Ahora se les anunciaran sus parejas y posiciones –dijo el hombre serio- Shinji Koganei, tu compañero será Mitobe Rinnosuke ambos estarán destinados a ingeniería -les informó.

-Señor -interrumpió Koki con una mirada confundido- Fui reclutado para ser piloto de Reapers.

-Los exámenes arrojaron que estarás mejor en la sala de Ingenieros que sobre un Reapers.

-Pero…

-Los exámenes no mienten, ahora calla -le ordenó impaciente pasando a los próximos. Teppei frunció el entrecejo, así que lo que Kotaro había dicho era verdad, la mayoría de ellos habían sido traídos aquí con promesas de ser un Kiseki. El instructor los fue asignando a todos y al final sólo quedaron Yukio y él, Teppei suspiró suponiendo que le emparejarían con el pelinegro, pero el instructor pasó por alto tanto a Yukio como a él- Pueden retirarse -les indicó Kagetora Aida. Teppei se levantó para salir como todos los demás cuando el instructor los detuvo-. Ustedes dos no. –les detuvo.

Yukio y Teppei intercambiaron una mirada, Teppei frunció el entrecejo y Yukio se encogió de hombros.

Supongo que debo felicitarlos, sus exámenes son muy buenos, entrareis al programa de Reapers, felicidades, sólo uno entre mil está realmente destinado a ser un Kiseki y ustedes lo están -les informó. Teppei no pudo evitar sonreír, sí, sería un artillero. Incluso el serio Yukio dejó aflorar una tenue sonrisa.

-Sí, señor -saludaron militarmente ambos chicos emocionado.

-Sí, sí, como sea, sus compañeros deben estar por llegar en un minuto -les informó mirando su reloj de pulsera.

-Eh… ¿No somos compañeros? -preguntó Teppei mirando a Yukio y al entrenador.

-Nada que ver, ambos han sido aceptados como artilleros -negó Kagetora cuando alguien llamó dos veces a la puerta cerrada del aula y entró, un alto chico rubio con pintas de modelo, ojos dorados, cabello lacio y dorado, un pendiente en el lóbulo de la oreja, buen cuerpo, cerca de un metro ochenta y nueve. A su lado un chico de cabello largo color violeta con ojos a juegos, con una paleta metida en la boca y las manos en los bolsillos de su uniforme, debía ser el bastardo más alto que hubiese visto Teppei alguna vez, él siempre se creyó alto, pero al lado de esa mole era un enano, debía medir fácilmente dos metros con ocho poco más o poco menos.

-Kagetora-sensei -saludó el rubio alegre.

-Ryota Kise -dijo Kagetora con expresión aburrida-. Te presento a Kasamatsu Yukio tu nuevo artillero. Alégrate, vuelves a tu posición habitual de piloto -le informó.

-Demonios, sí -dijo el rubio con alivio-. Digo, nada personal, Murasakibarachii, amigo te quiero, pero apesta tener que ser tu artillero, además soy mejor piloto que artillero -aseguró. El de pelo violeta se encogió de hombros.

-Así es mejor, aun con tu habilidad de copiar para hacer que nuestras ondas cerebrales funcionaran bien juntas, abríamos acabado muriendo en los Reapers, no estamos destinados a volar juntos -dijo el pelivioleta ahogando un bostezo aburrido, el rubio asintió de acuerdo con él.

-Murasakibara Atsushi, te presento a tu nuevo artillero, Kiyoshi Teppei -dijo Kagetora-. Mostradles sus nuevas habitaciones, les enviaran sus nuevos uniformes y el manual… ya largasen -los despidió Kagetora.

-Sí, señor -dijeron los cuatro a la vez apurándose a salir del aula.

-Hola, Yukio-chii -saludó Kise abrasando a Kasamatsu a quien le salió una vena en la frente y piso fuertemente al rubio.

-Mi nombre es Kasamatsu Yukio, nada de Yukio-chii -le advirtió mirándolo mal.

-Moo, yo tanto que esperé por ti y me tratas mal -se quejó Kise.

Teppei encarnó las cejas, pero no dijo nada y corrió un poco para alcanzar a su nuevo compañero quien con sus largas zancadas se estaba alejando rápidamente de él.

-Espera -le pidió alcanzándolo-. Hola, soy Kiyoshi Teppei, espero que nos llevemos bien -le dijo tendiéndole su mano. Murasakibara bostezó y se la estrechó mientras caminaban.

-Soy Murasakibara Atsushi, puedes llamarme como quieras, me da igual, yo también espero que nos llevemos bien, no me gustaría acabar flotando en el espacio sólo por que seas un mal artillero, chibi -le dijo. Teppei parpadeo deteniéndose un segundo… ese… ese gigante de actitud infantil y vaga ¿le acaba de llamar enano? Vale que no media sus monstruosos dos metros, pero no era ningún enano, media sus buen metro noventa y algo. Teppei sacudió la cabeza y corrió detrás del gigante que se había vuelto a alejar. Lo siguió hasta el área de los Kiseki, más precisamente al área de las habitaciones donde Murasakibara entró, Teppei miró el lugar, no era excesivamente grande, pero se veía cómodo, una puerta abierta que daba a un baño privado, por lo que podía ver una amplia cama, un escritorio lleno de dulces, un gavetero a un lado y nada más. Era una habitación individual, pensó extrañado ¿Dónde se suponía que dormiría? Bueno tal vez había un catre en algún lado que le tocaría usar-. Esta es nuestra habitación -le informó el chico echando el palito de paleta que ya se había comido a la basura y tomando uno de los dulces del escritorio abriéndolo y echándoselo a la boca mientras se acercaba a una ventanilla metálica en la pared y la abría, de ella sacó un paquete y un libro-. El nuevo uniforme y el manual -le informó Murasakibara a Teppei.

-Eh gracias -sonrió Teppei acercándose y abriendo el paquete que contenía su uniforme con la estrella de los Kiseki-. Por cierto, tengo diecinueve ¿y tú?

-Acabo de cumplir dieciocho -le dijo Murasakibara dejadnos caer de espaldas en la cama.

-Oh ¿Entonces también eres novato? -sonrió Teppei con alivio.

-Este es mi segundo año, entre a los diecisiete, de hecho se me hiso el ofrecimiento a los quince, pero mi mamá no me dejó aceptarlo hasta que acabé la escuela -se encogió de hombros.

-Oh, eres uno de los Kiseki no Sedai -dijo Teppei, todo el mundo había oído de ellos el año anterior, los tres jóvenes que habían entrado a una edad especial al programa por sus increíbles actitudes.

-Así nos llaman -dijo el peli violeta aburrido. Teppei enarcó las cejas, al parecer su nuevo compañero era algo… especial–. Así que tú quieres ser artillero -dijo Murasakibara incorporándose un poco recostando su cabeza en su mano.

-Sí, supongo que sí, tengo una gran coordinación de ojo-mano y una puntería muy buena -le aseguró.

-Eso espero realmente, Ryota-chii no era mi pareja soñada, sobre todo porque quería decirme como pilotear, supongo que porque él también es piloto, pero al menos de artillero no lo hacía mal no me gustaría acabar flotando en el espacio -aseguró-. Así que esperó que realmente seas bueno.

-Lo soy -aseguró Teppei sin ninguna duda. Murasakibara asintió levantándose de pronto con andares calmados, alguien tan grande no debería moverse tan fluidamente ni parecer tan elegante cada vez que se movía, debería parecer desgarbado, pero a pesar de lo alto que era Murasakibara cada uno de sus miembros se veía en perfecta armonía, Teppei estaba tan metido en sus propios pensamientos de su nuevo piloto que no lo sintió moverse hasta que lo tuvo a sus espaldas abrasándolo de forma que lo inmovilizaba y recostaba su barbilla en su cabeza castaña- ¿Qué demonios haces? -exclamó Teppei sonrojándose, forcejeando para que el peli violeta lo soltara, pero sin mucho éxito, Murasakibara era más grande y más fuerte que él, por lo que lo tenía completamente atrapado -Suéltame en este momento o lo…

-Cállate, novato -le ordenó con una voz dura e inflexible-, sólo estoy probando lo bien que te vas a ajustar y si tu altura va a ser una molestia para mí -le dijo soltándolo y como si nada hubiese pasado tomó otro dulce del escritorio y se lo metió a la boca-. Eres un poco más alto que Kise, pero tu estatura no me molesta para pilotear -decidió.

-No tenías por qué tocarme así -le dijo molesto.

-Acostúmbrate -le dijo Murasakibara con tono infantil mirándolo aburrido–. No sabes ni siquiera como es el interior de una nave Reaper ¿verdad? Ni siquiera sabes cómo es el exterior ¿verdad? Por supuesto que no, después de todo es información confidencial -le sonrió con burla infantil.

Teppei le miró mal y con una vena en la frente, aprontando los puños a sus costados le estaba empezando a gustar la idea de darle un puñetazo a ese gigantón estúpido.

-Sabes que no, el interior de un Reaper es un misterio para los civiles.

-Bueno, te adelantaré que es un lugar muy pequeño y que tú y yo vamos a estar muy juntos en un espacio diminuto -le dijo Murasakibara levantándose. Bueno, Teppei podía entender esa parte, aun así el otro no tuvo que tocarlo, así tan poco era que fuera a estar tan exageradamente juntos. Murasakibara sonrió como si supiera que pensaba Teppei-. Bueno ya lo veras por ti mismo -aseguro- Cámbiate y vamos -le ordenó.

-¿A dónde?

-Al campo de tiro a ver esa coordinación ojo-mano tan espectacular de la que presumes –se burló infantilmente Murasakibara. Teppei suspiró seguro, el examen salió mal en algún punto si le asignaron de compañero a ese idiota, aun así tomó su uniforme y corrió al baño a cambiarse en el campo de tiro, sin duda podría callar a ese idiota.

Continuará…

Shershiya Runa-Como dije al principio esta basado en la novela Rompiendo los limites de Evangeline Anderson es una novela homoerotica buenisima te la recomiendo. Y no me lo tomo a mal muchas gracias por los consejos ^_~

KateJAzee -Es bueno ver que no solo a mi me gustan estos guapos chicos XD