= Derek Kofman =

En la actualidad… (Casi dos años después)

Campo de entrenamiento del Bayern Munich

Era viernes y como todo cierre de semana, el entrenamiento de aquella ocasión, había anunciado el merecido descanso que cada jugador se merecía. Al menos, hasta el día siguiente, en que tendrían una corta práctica sabatina, que más que nunca no podían hacer de lado, por las fechas tan cruciales que estaban atravesando, en la competencia europea más importante del momento, la Champions League.

El martes de aquella semana, el equipo número de Alemania, se había enfrentado en los dieciseisavos de final, al Chelsea, un equipo Inglés que había demostrado ser un fuerte contrincante, pero que había terminado perdiendo el encuentro, con un gol decisivo de Stephan Levin.

Para ese momento del día, el campo debería de hallarse vacío, pues hacía ya un buen rato que los jugadores se habían retirado uno a uno, a los vestidores o sus hogares directamente. Los únicos que aún se hallaban en el campo, eran Genzo, Schneider y Sho, quienes desde la orilla de la cancha y con el cabello aún húmedo por la ducha que se habían dado, miraban al chico que desesperadamente, se había apoderado de la máquina lanza balones y había decidido perderse de todo mientras pateaba una y otra y otra vez los balones que le llegaban. ¡Y parecía no cansarse!

—Lo detenemos o dejamos que siga un… ¿rato más?— preguntó Sho a Schneider que estaba debatiéndose en la misma elección. Genzo, habló por el capitán.

—Vamos, no se puede quedar aquí, Arianne le estará esperando en el set—

—Vamos a por él…— susurró Sho, juntos, los tres se acercaron a su compañero, Genzo se colocó delante, obstruyendo su dirección a la portería. Sho a su lado y Karl se dirigió directamente a la máquina de balones para apagarla.

—Quítate Genzo, no quiero porteros— refunfuñó Levin de mala gana.

—¿Qué te pasa?— le preguntó el arquero haciendo caso omiso de su comentario.

—Nada, nada en absoluto— Levin dejó su posición de tiro y alzó el balón con un pie, mientras comenzaba a hacer dominadas.

—Desde cuando parecemos tontos ¿eh?— bufó Schneider acercándose— Escúpelo ya, ¿Qué te paso?—

—Ah…— suspiró Stephan entonces y dejó las dominadas, se sentó en el césped y agachó la cabeza, sus amigos le imitaron, a sabiendas de que el rollo del chico saldría en unos instantes— ¿Ya saben que Ari está filmando para una nueva serie de vampiros, no?— preguntó abatido.

—Sí, ya sabemos, pero y ¿qué? La está filmando desde hace dos meses, la primera temporada realmente me gustó— opinó Sho, jovialmente.

—Lo sé, a mí también me gusto, de hecho soy gran fan y no solo porque ella sea mi novia. Pero ese no es el punto… el problema del asunto, es la coestrella de Ari— se lamentó Stephan mientras arrancaba uno que otro césped.

—Ah, ya… el "vampirillo sexy" ¿no?— comentó Karl— ¿Cómo se llama? Jett…—

—Ese es su nombre en la serie, pero en realidad se llama Derek, Derek Kofman— le explicó Stephan— Y yo en verdad no estoy pasando un ataque de celos… no tenía ningún problema con el tipejo ese, porque Arianne dijo que no era más que lo que era, su coestrella. Y hasta ahí, todo iba bien. Hasta hace una semana…— contó con aire deprimido.

—Y eso ¿por qué?— le inquirió Genzo

—Pues… al parecer la serie ha tenido más éxito del que todos pensábamos, están pensando en una tercera temporada y mucho más romance entre Jett y Helena, los protagonistas. La idea me puso celoso, pero Ari siguió diciendo que era solo su trabajo y que no tenía de que preocuparme… ¿cómo no creerle? Durante todo este tiempo, siempre le he creído y siempre todo ha estado bien… Pero… Bueno… la cosa empeoró para mí el miércoles que fui a recogerla al set. Habíamos quedado que ese día iríamos a celebrar la victoria sobre el Chelsea, solo ella y yo... no pudimos. Su manager me retuvo y habló con los tres, incluyendo a Derek y más adelante al director y productor de la serie. "Las encuestas dicen que Jett y Helena son la pareja perfecta… Tanto como vampiros como Arianne y Derek"— vociferó Levin en un tono agudo, como el de la manager de Arianne.

—Y eso que rayos quiere decir ¿eh? ¿Qué Arianne y tú deberían terminar para que sus estrellitas sigan en la fama?— le cuestionó Schneider comprendiendo la irritación de su amigo.

—Pues… básicamente… sí…— terminó diciendo Levin.

—Oh, venga, Arianne no pudo haber aceptado eso— le espetó Genzo

—Pues no… al principio… verán, todo estuvo así…—

Flash-Back

La oficina de los manager era tan amplia como la del entrenador del Bayern, un gran escritorio y varios libreros, una computadora y a diferencia de la de un entrenador de soccer, aquella gran oficina, tenía en marcos de madera y colgados en la pared, varios de los éxitos que un manager había impulsado.

La manager que tenía delante de él, era alta, delgada y de cara afilada, su nariz aguileña y sus ojos pequeños detrás de unas gafas cuadradas le daban un aspecto no muy agradable y si Stephan tenía que ser sincero, no le agradaba demasiado, prefería a Louis, el que había sido manager de Arianne desde que la conocía, hasta un año atrás, cuando por salud, había tenido que retirarse. En su lugar, Jennyfer, la de cara aguileña, había tomado la carrera de Ari en sus manos y siempre que miraba a Levin lo hacía con una pizca clara de desdén.

Muy bien, esperemos a Derek— dijo Jennifer con altivez, Stephan miró a Arianne, como buscando una explicación a aquella situación, ella lo miró diciendo con una sola de aquellas miradas que tampoco sabía lo que sucedía. Y de un momento a otro, él llegó.

Abrió la puerta y entró pavoneándose, sabiendo que era todo un galán. Se trataba de un chico alto, delgado, pero de cuerpo atlético, su piel era clara, pero con un perfecto bronceado, su cabello castaño con reflejos cobrizos a la luz del sol, se agitaban cuando caminaba y como rebeldes que eran, le otorgaban todo el look de una estrella de cine, lo que era, su rostro estaba bien definido, una mandíbula recta y una nariz perfecta, sorprendentemente natural. Sus ojos, grises plata, brillaban con la luz y para rematar, su sonrisa perfecta y con dientes blanqueados, le daba derecho al sobre nombre que en las revistas de chica le habían dado: el vampiro perfecto.

Derek Kofman, como siempre que se le veía, presumía su guapura, derritiendo a su paso a toda chica que se cruzaba y haciendo menos a cualquier varón, con solo una pizca de cerebro.

Perdonen el retraso, tenemos fans en la puerta delantera, firmé algunos autógrafos— comentó sonriente— Jenny, Ari… Levin…— saludó mirando a casa uno de los presentes, Stephan, no le prestó atención.

Bueno, ahora que estás aquí, podremos comenzar. Y la cosa está así— comenzó Jennyfer— Nuestra audiencia ha incrementado en las últimas semanas, lo que obviamente nos dará la seguridad que necesitamos para lanzar una nueva temporada… que a un no se decide, si se firmará aquí o en otra ciudad, pero bueno. Lo que quería y debía hablar con ustedes dos, es sobre nuestra hermosa publicidad. El equipo de marketing ha realizado encuestas y se ha llegado a la conclusión de que nuestro público coloca a Helena y Jett como la pareja perfecta del año. Y no solo eso ¡Arianne Clark y Derek Kofman! Como pareja, es lo que todo el público espera ver…— terminó de decir, muy entusiasmada. Levin, que sostenía la mano de Arianne la apretó sin darse cuenta, visiblemente molesto por lo que escuchaba, Ari intercedió, antes de que su novio abriera la boca…

No comprendo Jenny, digo, como Helena y Jett, okey, es una pareja ficticia, trabajo. Pero… ¿Arianne y Derek?— cuestionó Arianne con una mueca confusa, Derek y Jennyfer la miraban sin comprender el problema.

Ari, es obvio, nuestro público quiere que no solo seamos pareja en pantalla sino…— comenzó a explicar Derek.

Sí, ya sé, no soy tonta Derek. Pero no veo como eso se puede llevar a cabo, yo tengo novio— Arianne alzó su mano, con la de Levin unida a ella— Y créanme, no tengo deseos de dejarlo— aseguró con convicción, Jennyfer carraspeó y se acomodó los lentes.

Creo que no entiendes querida, no te estoy pidiendo tu opinión, es una orden como manager y de parte de los productores. No podemos perder rating y tenemos que ocuparnos de que todo nuestro público este contento para los premios de televisión que pronto…— se apresuró a decir Jennyfer, visiblemente irritada.

Pues tal vez yo no fui clara, pero no voy a terminar con Stephan… no, no y no…— Arianne se plantó firme y segura ante su manager y Derek, sabiendo que no podía perder la fama que siendo la pareja de Arianne ganaría, se apresuró a dar una propuesta.

Vale pero… ¿Qué te parecería si no terminas, pero sales conmigo? Como en la serie, todo sería una farsa, un romance montado para que el público sea feliz, tendremos cuidado, solo nos dejaremos ver en entrevistas y ocasiones especiales, un romance como Helena y Jett, fingido y sin ningún compromiso— habló el chico y para que su propuesta tomara fuerza, miró directamente a Levin que no había dejado de observarlo con recelo. Arianne lo meditó por un momento y declaró al fin:

Lo haré, si Stephan está de acuerdo con ello— Stephan la miró sorprendido, pero ella le sonrió, de esa hermosa forma en que solo le sonreía a él y algo dentro de sí, cedió ante lo inevitable.

De acuerdo, pero…— Levin miró a Derek y soltó a Arianne, se acercó al chico y afirmó severamente— No te permito besarla en su romance fingido, si la obligas a hacer o decir algo que ella no quiera, te juro, que tu bonito rostro no volverá a salir en televisión, ¿queda claro?— Derek tragó saliva, de ninguna forma habría podido ganarle a un deportista, asintió con la cabeza y Jennyfer no muy contenta, terminó por aceptar el trato.

Fin del Flash-Back

—Y así es como terminamos, cediendo al estúpido trató de publicidad— terminó Stephan con una mueca de disgusto y arrancando de golpe, varios pastitos.

—Bueno, pero si tu aceptaste… ¿por qué estás molesto?— preguntó Genzo

—Pues porque Derek no cumplió ni un poco de lo que dijo… El muy inepto está en toda la red con mi novia, presumiendo su nuevo noviazgo y eso no es todo— Levin se buscó el celular en el bolsillo y lo encendió, buscó unas cosas y luego de extendió el móvil a Genzo, quién al tomarlo tuvo a Schneider y Sho pegados a él, mirando con interés:

"Derek nos da una entrevista:

El vampiro más sexy de todos los tiempos, nos ha brindado la oportunidad de entrevistarle y saber a detalle los por menores de su tan anunciada relación con su coestrella, Arianne. Esta mañana, nos hemos acomodado en una bonita sala, para charlar con el vampiro más encantador y hemos encontrado una relación mejor y más romántica que la de Jett y Helena, Derek, nos responde así:

Dime Derek, ¿cómo le pediste a Arianne que fuera tu novia?

Pues verás— nos dijo el recordando ensoñadoramente aquella especial ocasión— Hace un tiempo tuvimos una fiesta, ella se veía hermosa, yo era un simple chico encantado y ella toda una princesa. Recuerdo con claridad que nos unimos más que como amigos, en medio de una pieza de piano que fue más mágica que cualquier libro de Harry Potter.

Suena encantador. Pero… ¿No es así como ella inició su relación con el futbolista, Stephan Levin?

Oh dios, no… En aquella ocasión, Arianne me contó que tuvo un buen baile, pero que en realidad no fue tan mágico como lo nuestro. Levin aseguró esa versión a la prensa, claro, porque era un truco de publicidad, pero mi hermosa novia me ha asegurado, que la peor relación que ha tenido en su vida, ha sido con Stephan Levin. ¡El chico ni siquiera la valoraba! Prefirió mil veces el tonto futbol que a una hermosa chica. Arianne y él, terminaron hace más de 3 meses, pero él insiste en buscarla, aunque ella ni siquiera quiera verle— ¡Vaya! Secretos futboleros, de jugadores nada honorables."

El reportaje continuaba, pero Genzo no dio click en "Seguir Leyendo", en vez de eso, devolvió el móvil a Levin que lo arrojó sin cuidado alguno sobre el césped.

—Ese idiota se hace con nuestra conocida historia y ahora afirma que hemos terminado, que soy un mentiroso, que ella me odia, que la utilicé como él lo está haciendo y aparte que soy un rogón— refunfuñó Stephan con ira— Lo peor de todo, es la fotografía, Arianne está con él, muy juntos y permitiendo que él le bese la mejilla… Ni siquiera me ha cogido el teléfono cuando llamé, para que ella me explicara la mugrosa entrevista de ese inepto—

—Venga, no te enfades— le espetó alguien por detrás, al girarse y alzar la vista, los cuatro chicos presentes se encontraron con dos chicas, una rubia y de ojos violeta y una pelinegra de ojos plata, las novias de Karl y Genzo: Edeline y Allison. Ambas se acercaron a sus novios respectivamente y luego de saludarlos, con un dulce beso en los labios, tomaron asiento al lado de cada uno

—Hemos ido a ver a Arianne— explicó Edeline

—Y ella nos ha recibido, solo por dos minutos. Se está volviendo loca, persigue a esa mujer horrenda para convencerla de re escribir esa entrevista y al parecer don "soy lo mejor del mundo" no quiere apoyarla. La está pasando en grande con toda la atención que le dan, por ser el novio perfecto— continuó Allison irritada, ella como Schneider, odiaban con creses al chico bonito.

—¡Tonterías! El novio perfecto… soy yo— aseguró Karl con una sonrisa, ganándose un codazo de Edeline.

—Ella tampoco está feliz Stephan, trata de no enfadarte más, porque solo le reclamaras cosas a ella, que no son para nada su culpa— dijo la rubia con una sonrisa. Levin pareció meditarlo… Había pasado toda la mañana rememorando sus recuerdos, desde que había visto la nota en la revista, que era la búsqueda número 1 de internet.

Había recordado con claridad el día que la conoció, el día que le pidió que fuera su novia… y había hurgado en su recuerdo perdido, aquel de su primer día en Alemania… cuando al subir al taxi, una chica, se detenía a buscar un transporte. Arianne… una chica cualquiera, que había visto y olvidado al salir del aeropuerto, pero que más adelante, habría reconocido como su alma gemela.

Desde donde le viera, su relación siempre había sido sincera, agradable, confiable… No tenía razones para hacerle un verdadero drama a la americana y menos, después de enterarse, de que ella tampoco la estaba pasando de las mil maravillas. Con el pensamiento de que al terminar el día, estaría con ella, olvidándose de todo lo que pasaba a su alrededor, se calmó por fin y dio un largo suspiro… relaciones entre famosos, ¡que difíciles eran!

—Bueno… entonces… ¿Me acompañan al set? Iré a recoger a mi novia, le pese a quién le pese— pidió a sus amigos, Genzo, Sho y Schneider se miraron. Ninguno llevaba auto. Todos los carros, incluyendo el de Stephan habían sido llevados esa tarde al servicio mecánico que habían contratado como parte de sus privilegios como jugadores famosos.— Digo, es que la camioneta del equipo me llevará, entonces, pensé que así, luego nos podrían llevar a casa a cada uno… a menos que quieran tomar un taxi— se explicó al ver las caras de sus amigos

—Sí, vale, vamos en la camioneta— accedió el Kaiser, Allison y Edeline se unieron a ellos, la pelinegra, que era la dueña de un Beetle no había llevado su auto por pensar en que Genzo tendría el suyo y habían llegado al campo en taxi.

Así pues y decididos a meterse los 6 en una camioneta Hummer H2 con capacidad para 8 personas en toda comodidad, se dirigieron a la salida del complejo para buscar el auto que los llevaría al set de grabación donde Arianne se encontraba.

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—Arianne, que bueno que te veo… ven, ya es hora de irnos— dijo Derek apenas se hubo cruzado con la chica en el pasillo que llevaba a la salida del lugar. Arianne lo miró con recelo, molesta por la falta de apoyo que el castaño le había brindado al enfrentarse a Jennyfer, abogando por quitar o reescribir la entrevista que esa mañana, Derek había dado.

—No me hables, si no es para filmar— le espetó de mala gana y acomodándose el bolso al hombro. Levin no había ido a recogerla, tal vez porque ya se había enterado de la entrevista repleta de mentiras y estaba molesto o tal vez porque su entrenamiento se había alargado, no sabía… Pero sí sabía, que en cuanto saliera de ahí, iría al departamento de su novio, abriría con la llave que él le había dado y le prepararía alguna sorpresa, quizás una rica cena o el ambiente para una peli romántica.

—Oh, vamos, ya te he dicho que yo solo dije lo que me escribieron en el papel— explicó Derek una vez más— Así como solo saldré contigo, porque Jenny me lo ha ordenado.

—Pues yo no. Esto no me gusta. Tú no me gustas… eres mi amigo, pero mi novio es Stephan, quiero salir de aquí con él, quiero dar una entrevista con él y quiero presentarme a los premios, con él, con mi rubio oji azul futbolista, casi ganador de la Champions League… ¿te quedó claro?— le espetó completamente desesperada.

—Aunque sinceramente no comprendo que es lo que le ves y porque preferirías salir con él que conmigo, que soy la perfección andante, me queda claro y no pretendo quitarte de sus manos… Solo quiero que mi carrera despegué con todo lo bueno y que se elevé más allá de los cielos…— le aseguró Derek, en tono firme y serio. Arianne estaba por hablar y dar un argumento a aquellas palabras, cuando escucharon varios gritos enfurecidos y vieron por el vidrio de la puerta de salida a las fans locas y vueltas contra algo o alguien… Se apresuraron a salir y en cuanto lograron divisar el centro del borlote, Arianne reconoció la camioneta que se había estacionado frente al estudio de grabación.

Era la Hummer del Bayern Munich, la que usaban cuando un jugador o varios no tenían sus autos disponibles, la que muy seguramente tendría a Stephan acorralado y encerrado, rodeado de decenas de fans que habían apuntado sus carteles de "A+D AMOR POR SIEMPRE" como si se tratara de lanzas a punto de acribillar a alguien.

Arianne ahogó un gritito y sus ojos se surcaron de lágrimas amargas. ¡Como odiaba a Jennyfer! ¡Como odiaba las series románticas! ¡Como odiaba no tener a Stephan, justo en ese momento!

Continuará…

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Sin palabras… solo espero, que esto les guste y que se animen a comentar. Millones de gracias a quien ya lo hizo y notó que de nuevo, vengo con todo, en esta historia.

GRACIAS A:

CANDY, Kaarlaa

Con cariño,

JulietaG.28


¡El balón es nuestro amigo!