=8. Un nuevo problema…=

Viernes, una semana después…

=Departamento de Levin=

La puerta se cerró brutalmente, el cielo, fuera del lugar se oscureció y las nubes pronto cubrieron al sol. Todo se tornó sombrío, terrorífico. El miedo se acrecentó y entonces, él apareció. Deslizándose como si fuera un fantasma, como una capa de viento que acaba de entrar y tomó asiento en una silla, justo al lado de donde una chica se encontraba. Sus ojos grises se clavaron en ella, su cuerpo se mostraba tenso, aun con la pose de indiferencia y perfección que tomó al sentarse. Mientras ella, la chica a su lado, con sus cabellos castaños y su mirada fría, casi glacial, correspondieron a su tensión e imitaron su pose indiferente. A su alrededor, otras tres personas se encontraban reunidas y todas miraban por las ventanas, como esperando algo… a alguien.

Helena…— susurró él, el de los ojos grises. Ella le miró, el mismo terror reflejado en sus ojos.

Lo sé, Jett… ha regresado— sentenció. Y todo se tornó negro.

La pantalla se vio invadida entonces por las letras que anunciaban el "Continuará…" más esperado desde ese momento. Luego los nombres de los actores fueron a pareciendo con una canción de fondo que Stephan no reconoció pero que le traía sin cuidado. Cuando el programa finalmente acabó, se volvió y miró con orgullo a la chica a su lado, Arianne sonreía. Ese había sido, el capítulo de final de temporada de su serie vampírica. Todo acababa ahí… al menos de momento, para Helena y para ella.

—Eso estuvo genial—le dijo Levin al tiempo que besaba su mejilla.

—Ja, ja, ja no pensé que dirías eso…— respondió ella riendo.

—Bueno, está bien que esa serie nos haya causado un montón de problemas y que tu coestrella no me agrade, pero en verdad, pienso que eres fantástica en lo que haces, me impresionas cada que te veo en pantalla— se explicó el rubio. Ambos chicos, estaban sentados en la cómoda sala del departamento de soltero de Levin, acurrucados uno contra otro, con un tazón de papitas en las piernas de ella, mientras miraban el final de temporada. Hacía solo 4 días que el equipo de la serie había terminado de editarlo y lo había tenido listo para transmitir, revelando así a todos sus fans, que el trabajo y tiempo que les había llevado, había valido la pena.

Arianne se zafó rápidamente de Levin y su abrazo y lo miró directamente a los ojos, miel y azul fusionándose de un momento a otro. Una radiante sonrisa apareció en su rostro y un momento después, la chica se arrojó a los brazos de su novio, con toda la alegría que sentía desbordándose en su ser.

—Por fin soy libre, mis vacaciones comienzan oficialmente mañana y ya he dejado en claro a Jennyfer que no pretendo seguir con la farsa de Derek. Además él, se ha mostrado muy interesado en una chica que recién conoció, creo que es modelo o algo así… así que… ¡soy toda tuya! ¡Puedo hacer lo que yo quiera! No más grabaciones, comerciales, nada, nada, nada… hasta que dentro de dos o tres semanas, me llamen para firmar mi nuevo contrato y aproximadamente, comenzar a filmar, el mes que viene, pero iremos con calma, la nueva temporada está planeada para enero del siguiente año— explicó la chica. Levin rió con ella y la abrazó, mientras llenaba su rostro de pequeños besos.

Las cosas habían mejorado, como debían haberlo hecho desde antes, como debían de haber permanecido desde el principio, porque una vez más, lo habían demostrado… se necesitaba más, para romper su burbuja de amor.

:-:-:-:-:

Cuatro días después… Martes.

=Turín, Italia=

Como debía haber sido desde los cuartos de final, aquella nublada mañana de mayo, Arianne, Allison y Edeline, habían viajado junto al Bayern Munich para apoyarles en las tribunas (zona VIP para ellas), mientras el equipo número uno de Alemania, se disputaba como era debido, la victoria por el partido de ida, en lo que eran las semifinales de final. El elegido como contrincante, había resultado ser la Juventus de Turín, equipo élite de Italia, donde además de todo, jugaba un compatriota japonés del portero del Bayern, Kojiro Hyuga. El chico, había guiado a su equipo hasta las semifinales, venciendo en el camino, incluso, al equipo español, Valencia FC, capitaneado por el brasileño Carlos Santana, conocido también como el hijo del Dios del soccer, quién aparentemente se había enfrentado a que el mismo dios, le diera la suerte a otro.

Al final, como se había decidido y como les había sido anunciado, el Bayern viajó una vez más a Italia, para enfrentarse a un nuevo contrincante, esta vez, con un Levin que desde el primer momento mostró una seguridad y una técnica que no se le había visto en el encuentro que tuvieron anteriormente con el Milán. Aunque no había jugado para nada mal y habían conseguido la victoria, Levin se había mostrado abatido y nostálgico al hallarse sin la compañía de Arianne, esa mañana para alegría suya y de sus amigos, sus respectivas parejas habían acudido, enfundadas las tres, en la playera del Bayern y sosteniendo un cartel con el nombre de Schneider, Genzo y Levin, además de uno de Sho, para mostrar todo su apoyo y cariño.

Cuando el encuentro comentó, el Bayern se hizo pronto con el dominio del balón, aunque ni Levin, ni Sho, ni el mismo Schneider, logró superar la defensa tan buena que impuso Gentile Salvatore, libero del equipo italiano y miembro de su selección nacional. Para muchos de los jugadores, al menos los que eran convocados para sus selecciones, el partido de ese momento, que se hallaba tan cerca de la final del torneo, representaba más que la semifinal de una Champions, una oportunidad extra para analizar a los jugadores de distintas nacionalidades y evaluar sus técnicas y métodos de juego, para el mundial que estaba por llegar en junio de ese año, tan solo un mes después de esa Champions.

Ahora bien, aunque el Bayern logró conservar por un buen tiempo el esférico, el minuto 20' del encuentro llegó con una tremenda barrida de parte de Hyuga que terminó por enviar al suelo a Levin y hacerse con el completo poder del balón, comenzado así, el ataque italiano.

—¡Que bruto! Espero que Stephan este bien…— comentó Arianne a sus amigas, un poco más alto de lo que debía, dado el ruido de los aficionados. Un poco más allá de ellas, en una zona predestinada para los invitados especiales de la Juventus, Allison alcanzó a ver a una chica, castaña y de ojos ámbar, que miró con recelo a Arianne apenas hubo esta, llamado bruto al jugador llamado Hyuga, que bien sabía, era compañero japonés de Genzo.

Dentro de la cancha, las cosas se volvieron riesgosas para el Bayern, cuando Hyuga logró derribar la defensa y quedó frente a frente con él portero japonés. A Allison le pareció, desde la distancia, que Genzo sonría de medio lado, igual que hacía cuando se sabía con la victoria de algo. Si bien, Allison sabía cómo era su novio y un poco de su historia juvenil, no se creía del todo eso de que Genzo se llevaba mejor con Hyuga de cómo había sido en el pasado y lo confirmó cuando al tirar, Genzo recibió el balón, deteniendo el extraordinario tiro del tigre de Kojiro, que refunfuñó, pero se retiró a su área, para el nuevo saque.

—Creo que debes practicar más, si deseas anotarme dentro del área— espetó Genzo con una sonrisa, cuando Hyuga estaba por irse a su sitio, el chico se giró y sonrío.

—No es lo que quiero, pero si insistes, me emplearé a fondo— respondió el tigre con suficiencia.

En las gradas, Allison observó con detalle como la chica castaña del otro extremo vitoreaba el intento de Hyuga y cómo a su lado, una peli roja, hermosa de pies a cabeza, apoyaba a la castaña, clamando no el nombre de Hyuga, sino el de Gentile. Y fue ahí, cuando se dio cuenta, de que el partido se había reanudado.

El minuto 40 llegó, con un nuevo ataque de la Juventus, que se comenzaba a emplear a fondo para anotar, utilizando una nueva jugada. En una excelente mancuerna, Hyuga y Gentile, se habían unido para acercarse a la portería, pasando el balón de un lado a otro, dribleando, barriéndose y tirando si era necesario a quién se le cruzara. Por un momento, Edeline estuvo por gritar alguna maldición a Gentile quién estuvo a nada de tirar a Schneider, pero el rubio se pegó al suelo y mantuvo el equilibrio. De nada sirvieron los esfuerzos, cuando al minuto 44' la Juventus ya había llegado a la portería y era turno de Hyuga, nuevamente para tirar y marcar, desde fuera del área, dado que de acercarse más corría el riesgo de no marcar y era eso lo que deseaba, ya en otra ocasión tendría su duelo personal con Genzo.

Cuando el tiro del dragón salió disparado, Genzo se lanzó veloz al extremo en que el balón caería, pero su mano se retrasó un segundo y el balón rozó sus dedos, justo cuando entraba en la portería, anunciando así el 1-0 en el marcador y la llegada del medio tiempo. Fue entonces, cuando Allison, reconoció a la chica que tanto recordaba haber visto, sí, por supuesto, su frase la delató:

—¡Ese es mi tigre! ¡Vence a ese tonto!— exclamó la chica con una sonrisa. La novia de Hyuga… Allison la reconoció, por el artículo que salió la noche en que ella viajó a Francia con Genzo para un amistoso con el PSG, esa noche, Taro Misaki, amigo de Genzo, le había llamado al portero para pedirle que revisara en internet, la exclusiva: Hyuga tenía novia, el gran tigre se había vuelto un gato, al ser domado. Con una sonrisa al recordar el artículo, Allison dejó de mirar a la chica y dio paso a una nueva emoción, irritación, la chica tenía algo contra Genzo.

—¡No te rindas Genzo! ¡Demuéstrale quién es el mejor!

Los 15 minutos que siguieron para que los jugadores descansaran, se pasaron entre miradas fugaces e irritadas entre la chica del tigre y Allison, charlas que incluían una jugada inventada por Edeline y Arianne para que los chicos remontaran el juego y una refrescante soda para los jugadores que planeaban el contra ataque, que efectivamente, llevaron a cabo.

Cuando el partido se reanudó, el Bayern no perdió ni un poco de tiempo y con su conocida jugada en Alemania, comenzó con la lluvia de fuego, que incluía a Sho, Levin y Schneider, disparando como dementes contra la portería apenas tuvieran oportunidad. Gentile que se estaba concentrando en Levin y Sho, que le marcaban mientras era el turno de Karl de tirar, no pudo evitar que el capitán alemán anotara, con su ya conocido tiro de fuego. El portero italiano golpeó e suelo enfadado, al tiempo que la tribuna alemana se alzaba en vítores pues una vez más, se sentían orgullosos de su grandioso equipo.

Con un marcador empatado, el encuentro siguió el mismo ritmo a partir del minuto 79', haciendo parecer así, que ambos equipos eran tan buenos, que las oportunidades de anotar eran escasas. Cuando el minuto 90 llegó, el marcador continuaba igual y todo dependía entonces del encuentro de vuelta que se jugaría, una semana después exactamente, en Alemania.

Apenas abandonaron las gradas, Edeline y Arianne corrieron deseosas de encontrarse con sus novios, Allison se rezagó un poco para mirar por última vez a la chica del tigre y su amiga peli roja, por alguna extraña razón, le parecía que no podrían llevarse bien y la chica que también había notado su mirada, pensó exactamente lo mismo, lo bueno era, que no tenían que conocerse, sus novios, no eran amigos.

Cuando Allison llegó con sus amigas, ellas ya estaban encantadas con sus novios y pronto la peli negra encontró a su portero. Arianne y Levin decidieron no volver al hotel donde se hospedaban de inmediato, pues la chica deseaba pasear por los alrededores de la ciudad y Levin, anhelante de una cita normal, un viaje romántico y una tarde mágica, aceptó de inmediato y no tardó en sacar a Arianne del lugar para llevarla a conocer Turín, una ciudad que el ya conocía, por las 3 veces que con anterioridad había jugado ahí, tiempo atrás de conocer a Arianne.

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Una semana después… de nuevo Martes.

=Estadio Allianz Arena. Munich, Alemania=

La semana se había pasado con velocidad, Arianne y Levin estaban cada vez más envueltos en su propia burbuja y como Arianne ya había declarado abiertamente que no tenía ninguna relación con Derek, que seguía en su romance con Levin y que su coestrella ya tenía novia, podían salir a donde les placiera y disfrutar de su relación, como nunca antes lo habían hecho. Aprovechando las vacaciones de Arianne, Levin había sido consentido a lo bonito, recibiendo la visita diaria de su novia, teniéndola en su departamento o el de ella, cocinando para él, charlando de lo mucho que ella esperaba que ganara la Champions y una noche… una antes de que la semifinal decisiva se llevara a cabo, Stephan se encontró pensativo en su sofá, con Arianne dormida en sus piernas, imaginando… un nuevo futuro.

Quizás ya era hora, quizás era lo que siempre había estado destinado a vivir. Nunca lo había pensado, ni siquiera en sus más locos sueños. Una vez, se había enamorado tanto y había sufrido por igual, pero… el destino le había dado una nueva oportunidad, un nuevo sueño y quizás una nueva vida… con esos pensamientos, se quedó dormido aquella noche y en su interior, recordando a quién tenía mucho de no invocar en sus memorias, se preguntó:

¿Qué crees que diría? ¿La puedo hacer, así de feliz, Karen…?—

El martes llegó con esplendor, desvelando una mañana preciosa y un día propicio para un encuentro de futbol. Las nubes habían permanecido despejadas, el sol aunque brillante no quemaba como las llamas del infierno y por supuesto, la brisa fresca del mes de mayo, que pronto comenzaría a llegar con la temporada de tormentas, recibiendo a Junio, sirvió para desperezar a cualquiera que lo necesitara. Cuando el estadio se hubo llenado, cuando las gradas se hubieron puesto a vibrar con las porras y bendiciones de los aficionados, el encuentro dio por fin comienzo y el Bayern emprendió la marcha dispuesto a ganar.

En aquella ocasión, fue el equipo italiano el que había viajado a Munich y el que se había hecho con el poder del esférico desde el inicio del encuentro. El minuto 15 había llegado, una vez más, con un ataque italiano, que había sido preparado y practicado durante toda la semana, un ataque que logro derribar a los centrocampistas del Bayern y también a la defensa, un ataque que culminó con un tiro doble de Gentile y Hyuga y que fue… ¡detenido! En el último momento, por Genzo, cuya meta de esa mañana era no recibir ningún gol.

Al minuto 35', las gradas alemanas retumbaban de emoción, pues su equipo se había puesto en marcha, haciéndose con el poder del esférico, para anotarle a Italia. Los carteles de apoyo se alzaron y un cartel con la frase "Stephan, te amo" resaltó entre los demás, cuando el rubio cenizo anotó el primer tanto del encuentro. Arianne había preparado su propio cartel para apoyar a su novio, con la consigna de que solo lo alzaría si Levin anotaba y para su suerte, así había sido.

Cuando el medio tiempo llegó, Arianne siguió alzando su cartel desde las gradas, robando grande sonrisas de parte del rubio que la miraba desde la banca.

—En serio te ama— le dijo Schneider con sinceridad

—A pesar de que estás tan feo, concuerdo con Schneider, ella en serio te ama— secundó Sho. Levin sonrió y asintió con la cabeza, con el corazón rebosante de alegría, sí, Arianne lo amaba de verdad y más que nadie en el mundo.

—Yo la amo a ella— respondió al cabo de un momento.

—Entonces… demuéstraselo también— Genzo lo miró y le giñó un ojo, justo cuando el partido tenía que reanudarse. Levin no comprendió entonces, pero habría de hacerlo más adelante, mientras tanto…

La llegada del segundo tiempo, con el minuto 56, marcó un nuevo ataque de la Juventus, una vez más frustrado, pero en esa ocasión no por el arquero sino por Sho, que se había barrido de una manera impresionante, raspándose el muslo derecho en el acto, pero desviando el tiro de Gentile.

Al minuto 78', la pelota pasó a ser de Levin y este, decidido a ver de nuevo el cartel de Arianne en alto, se empleó a fondo para lograr anotar. Pese a sus intentos, Hyuga fue más rápido y desvió su balón, enviándolo al suelo. Grata fue su sorpresa al ver que el cartel de Arianne estaba de nuevo en alto y que Allison y Edeline le secundaban arremetiendo en contra del tigre japonés, que pareció no prestarles atención.

Para el minuto 90', Schneider decidió terminar el encuentro de buen modo y dribleando solo como él podía, se escabulló entre la defensa y marcó él solito, su segundo tanto para el partido. El marcador global, terminó en un rotundo 3-1 que envió al Bayern a la final y a la Juventus a casa. Gentile y Hyuga mostraron su apoyo a Schneider y a Genzo, cuando al despedirse se vieron obligados a regresar sin la victoria, pero como buenos orgullosos, con la cabeza muy en alto y con la sonrisa bien marcada. Cosas de la vida… no siempre se gana.

Antes de que todos se retiraran y de que las tribunas se vaciaran, Levin alcanzó a notar lo que Genzo le había dicho, encontrando un bote de pintura azul fuerte y un cartel para que lo tomara y pintara. Siendo presa de una nueva ansiedad y un deseo de que Arianne viera su cartel, se apresuró a garabatear una frase clara y se apresuró a llegar al centro del campo donde alzó su obra en lo alto, antes de que Arianne bajara de la tribuna.

"Eres más que el amor de mi vida

Te amo, Arianne…"

Pero ella no se quedó parada y sonriendo como el esperaba. En su lugar, bajó las gradas corriendo y a penas se hubo introducido en el área de los futbolistas, se lanzó a los brazos de su novio, para besarlo con el más infinito de los cariños, con el más grande de los sentimientos y el único que podría sentir hacía aquel rubio perfecto: AMOR.

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Al otro día… Sábado.

=Oficina de Jennyfer=

Una vez más y contrariada por el tiempo en que se le llamaba, Arianne tomó asiento en la silla frente al escritorio de Jennyfer, la manager revisaba unos papeles con una radiante sonrisa en los labios y no se inmutó ni un poco por el hecho de que hubiera sido Derek el primero en llegar. Cuando la actriz tomó su lugar, aguardó como su compañero, con una calma excesiva a que la manager les mirara y les explicará el porqué, del repentino llamado que habían recibido.

—Bien… muy buenas noticias— indicó Jennyfer al cabo de un momento en que cruzo los brazos por encima del escritorio y miró a ambos actores completamente feliz— Arianne, me entusiasma asegurarte que en esta temporada, no tendrás porqué fingir una relación con Derek— Arianne la miró sorprendida y luego miró a Derek, que como ella sonreía.

—Eso en verdad es fantástico, porque bueno, yo… he empezado a salir con alguien— confirmó Derek un poco apenado. Jennyfer lo miró ceñuda.

—No, no, no creo que no me han comprendido los dos. En esta tercera temporada, no tendrán que fingir nada, porque todo será real— explicó, Arianne tuvo solo 2 segundos de confusión antes de saltar disparada del asiento, visiblemente enfadad, Jennyfer alzó una mano y la cortó, haciéndola sentar— Antes de que comiences a gritas y decirme algo, termina de escuchar, cariño— indicó la manager— La segunda parte de mis buenas noticias, es precisamente esto. No tendrán que fingir nada, ni sentirse mal, ni nada por el estilo, dado que no conocerán a nadie, dado que solo se tendrán a ustedes y dado que sus respectivas parejitas de momento no estarán ni un solo instante presentes. Esto, por la nueva locación que se ha decidido tomar para grabar la tercera temporada…

Su silencio dramático puso a Arianne de nervios. De por sí, al escuchar la última oración de la chica, había presentido que nada bueno saldría y considerando los planes que su manager tenía a futuro, efectivamente, esa temporada no iba a llevar nada bueno para Arianne. Al menos, una sola cosa tenía en mente, que alcanzaba a subirle un poco el ánimo: ¿Qué ciudad podría quedarle tan lejos para no arreglárselas con Stephan? Alemania podía ser relativamente grande, pero jamás lo sería tanto para apartarlos completamente.

—La tercera temporada, tendrá lugar, en Londres, Inglaterra— terminó de decir Jennyfer y el alma de Arianne, se le fue a los pies. ¿Inglaterra? ¿Cómo rayos le haría para continuar su relación desde otro país? ¿Sería en verdad, todo eso, una premonición de que su relación ya no tenía futuro? ¿Cómo se lo diría a Stephan?

Continuará…

:-:-:-:-:-:-:-:-:-:

NOTAS:

*Quisiera corregirme en una dato mal que he estado repitiendo. Para el encuentro Milán VS Bayern, nos encontramos en los cuartos de final, no en los octavos.

* Te invito a conocer, la historia del tigre japonés en: "Los rugidos del tigre". ¡No olvides comentar!

Bueno… esperando que es capitulo les guste, tanto como a mí me gusto escribirlo, les dejó mi octava entrega, esperando se animen a comentar y acompañarme a la semifinal, de esta linda historia que aún, tiene muchas sorpresas que darles.

GRACIAS A:

Kaarlaa, CANDY

Con cariño,

JulietaG.28


¡El balón es nuestro amigo!