LES PRESENTO ESTE MI PRIMER PROYECTO, ESTA ES UNA ADAPTACION YURAM DE EL 2º LIBRO SIN RESERVAS DE LA SAGA WITH OR WITHOUT DE LA ESCRITORA J. L. LANGLEY.
PARA AQUELLOS QUE NO CONOCEN LA HISTORIA ESTOY SEGURA LES ENCANTARA, Y AQUELLAS QUE YA HAN LEIDO EL LIBRO (COF*LA SAGA COMPLETA*COF), ESPERO Y SE DIVIERTAN CON ESTA VERCION
AGRADESCO ESPECIALMENTE A TLACUILO 1 e Izumi Masen v.B; POR TODO EL APOYO Y AUXILIO BRINDADO, (CON ESTO YA HAN CUBIERTO SU CUOTA ANUAL DE BUENAS ACCIONES.)
LAS ACTUALIZACIONES LAS REALIZARE CADA SEMANA, O ANTES SEGUN EL TIEMPO DISPONIBLE
ESTA HISTORIA ESTA RECOMENDADA PARA MAYORES DE 16, UNA VEZ ACLARADO CONTINUEMOS
DISCLAIMER: La Historia no es mía, es una libre adaptación del 2º Libro SIN RESERVAS de la Saga WITH OR WITHOUT, la cual es ceacion y propiedad de J. L. LANGLEY. Asi como tampoco me pertenecen los personajes de KYO KARA MAHO sino que son creacion Y propiedad de TOMO TAKABAYASHI.
Capítulo 4
Yuuri esta sentado dentro de su camioneta, se había estacionado frente al edificio donde vivía Wólfram para esperar a que este se le uniera.
Cuando Wolf bajó las escaleras de su apartamento esa noche y se dirigió a la camioneta. En cuanto Yuuri lo vio, olvido cualquier pensamiento. En su mente solo había lugar para la imagen frente a el. — ¡wow! El hombre lucia realmente bien. —
— En algún momento, el hecho de que Wolf fuera un chico se convirtió en un problema menor para Yuuri. De hecho, después de pasar la noche con Wólfram, conocerlo mejor, ver sus ―ooh y sus ―ahh por los cachorros... Yuuri sabía que no había manera alguna en que lo dejaría ir. Wolf era suyo y ambos iban a tener que lidiar con ello.
Independientemente del hecho de que se tratara de un hombre, Wolf era todo lo que había buscado en una pareja. A Yuuri realmente le agradaba el joven, se sentía intrigado por él. Si bien, tenía que admitir que la atracción física instintiva por su compañero aún estaba presente, esa no era la principal razón para querer quedarse con él.
Yuuri sonrió cuando Wolf entró en la camioneta y cerró la puerta tras él.
Wólfram llevaba un par de pantalones color caqui y un jersey azul, y olía endemoniadamente bien. Yuuri se endureció dolorosamente. En realidad, se excito solo con la idea de ver a Wólfram nuevamente. Quizás debería sentirse avergonzado sabiendo que Wólfram podía oler su excitación, pero no era así. Después de todo fue el destino quien por alguna razón, le había dado una pareja masculina. Así pues. ¿Quién era él para cuestionar los poderes supremos?
Tras haber reflexionado largo tiempo en el hecho de haber encontrado a su pareja. Yuuri se dio cuenta de que tuvo mucha suerte, ya que algunos lobos nunca conocen a sus parejas.
— Hay, Wolf. ¿Cómo estuvo tu día? — Dijo Yuuri a modo de saludo
Wólfram esbozo una sonrisa de medio lado y sacudió la cabeza. — Puedo ver que voy a tener que encontrar un apodo igual de molesto para ti, ¿no?
— ¿Por qué dices eso?
— Porque insistes en llamarme Wolf. Y mi día fue bueno, gracias. ¿Cómo estuvo el tuyo? — Wólfram miró a Yuuri de arriba a abajo, y luego tomó su cinturón de seguridad para abrocharlo.
Yuuri miró hacia abajo y pese a los discretos esfuerzos de Wolf por ocultarlo. Yuuri alcanzo a notar un bulto en sus pantalones. De alguna manera, se sintió mejor sabiendo que no era el único afectado. Y el hecho de que, por una vez, Wolf no le gruñó, lo hizo sentir aun mejor.
— Fue muy bueno. — respondió Yuuri acerca de su día. — Hoy estás de buen humor. — afirmo
Wólfram se encogió de hombros. — Supongo que es por la idea de comer comida casera.
— Hmm, ¿la idea de la ensalada de patatas de mi madre te excita?
Los ojos de Wolf se abrieron cómicamente, sus labios se abrieron ligeramente y luego se echó a reír. Y el chico, con esos brillantes ojos verde esmeralda, ligeramente cerrados y de buen humor era un maravilloso espectáculo.
— Bueno, evidente mente no soy el único. — Wolf miró hacia el regazo deYuuri. — Aparentemente, es una ensalada de patatas condenadamente buena.
Yuuri rió. Esto era muy divertido. Wolf era muy agradable cuando no estaba quejándose por involucrarse con un hombre heterosexual.
— Oh, Dios. Espero que no sea parte del menú esta noche. No creo que pueda mantener la cara seria, si mi madre la sirve.
Wolf asintió con la cabeza, todavía riendo. — tienes razón y, no quiero ser yo quien trate de explicarlo. — Se secó las lágrimas de sus ojos. ¿Te imaginas esa situación? — Hola, Sr. y Sra. Shibuya, gusto en conocerlos. No es la comida algo gracioso... Yuuri encuentra excitante la ensalada de patatas.
— No es a la ensalada de patatas, lo que me resulta excitante, Wolf.
Wolf parpadeó, con los ojos muy abiertos. — No quiero explicar eso tampoco.
Y ciertamente, Yuuri tampoco. La idea de anunciar ante su familia el lugar que Wólfram ocuparía en su vida y por consiguiente en la ellos, bien podría ser algo poco agradable — para ellos. — siendo así no podía entender ¿porque se estaba riendo tanto sin poder controlarse? — pensó Yuuri.
Una vez recuperado de su pequeño ataque de risa, Yuuri arranco la camioneta y emprendieron el camino con rumbo a la casa de sus padres.
— Sabes, Wolf, eso bien podría no ser un mala idea después de todo. Es decir, que crees que les resultaría mas perturbador, ¿el que mi pareja sea un hombre? ó ¿que he resultado ser un pervertido que se excita con la comida? — Yuuri decía aun en un tono de broma tratando de restarle importancia al asunto.
— Buen punto. — Wólfram guardo silencio y parecía estar reflexionando las palabras de Yuuri. Después de unos minutos Wolf volvió a hablar esta vez con un tono mas serio. — No está pensando decirles, ¿verdad? — Su voz dejaba tras lucir ligeramente un dejo de preocupación.
Yuuri lo miró sintiéndose algo ofendido por la pregunta de Wolf. Después de todo el le había dicho que no lo haría y Yuuri nunca rompía sus promesas. — No, no todavía. Relájate. Tienes mi palabra. No voy a decir nada hasta que decidas qué está bien. — Wólfram parecía haberse relajado un poco, cuando se reacomodo en el asiento del copiloto junto a Yuuri.
Tras un breve silencio Wólfram volvió a hablar — No estoy tratando de ser obstinado, Yuuri. Pero el hecho es que... es... que a ti no te gustan los chicos de esta manera y eso me lo dejaste claro cuando nos conocimos. Y ahora, ¿dices que me quieres? Discúlpame, pero tienes que aceptar que resulta un poco difícil de creer. No te estoy llamando mentiroso de ninguna manera, pero simplemente no es una declaración en la que pueda confiar así de fácil simplemente...
Yuuri lo entendía perfectamente. El mismo había tenido un momento bastante complicado reconociéndolo para si mismo. Sin embargo, una de las cosas que había sacado en claro tras las interminables horas de reflexión e insomnio que le habían tomado, fue el hecho de que realmente deseaba formar una pareja con Wólfram, y en realidad la idea de hacer el amor con él no le desagradaba, más bien era todo lo contrario.
— No sé cómo explicarlo Wolf. Eres mi compañero y eso es todo lo que importa, podemos afrontar el resto. — Respondió Yuuri
— Pensándolo bien ahora, Yuuri se dio cuanta de que el sexo gay si bien nunca le había interesado, tampoco le disgustaba la idea, simplemente había preferido a las mujeres. Pero, ¿qué le sucedía con Wólfram?
Wólfram tenía lo que había buscado en una pareja. De hecho mucho más en realidad... un bono adicional por así decirlo. Yuuri frunció los labios tratando de ahogar la risa que amenazaba con salir, pero logró controlarse rápidamente. De alguna manera, dadas las circunstancias, no creía que Wólfram compartiría su diversión.
— Cuando era pequeño solía soñar contigo. — Yuuri confeso
— ¿Conmigo? — Wolf pregunto como respuesta, en un tono de voz algo alto por la sorpresa
Yuuri asintió. — Sabía que mi pareja tendría los ojos verdes y cabello rubio. — Sonrió con cariño. — Mi madre y hermano solían decirme que eso era algo muy poco probable por no decir imposible. En especial mi hermano el Insistía en que mi compañera sería una Japonesa ó quizás Medio-Japonesa al igual que mi madre. Pero yo sabía que ellos se equivocaban. No me sorprendió cuando entré en esa habitación y vi la pálida piel blanca.
— Eres un perfecto mentiroso Yuuri. — Wolf río entre dientes.
— No, no lo soy. Yo solía soñar con mi pareja des de que era un niño. Cabello tan claro como el sol, y el color del bosque en los ojos... es lo que solía decirle a mi madre.
— No, no es eso. Creo que yo puedo decir que no he soñado contigo, pero siempre he tenido una preferencia por los hombres que se parecen a ti. Me refería a mentir acerca de no haberte sorprendido. Apuesto a que te asusté. Quiero decir que sé condenadamente bien que me hubiera asustado de saber que a quien rescaté es mi pareja, una mujer convertida en lobo.
Yuuri sonrió. — Sí, Ok, estaba un poco sorprendido, y traté de averiguar cómo es que había lobos hembras. Nunca había oído hablar de ninguna. Pero no me sorprendió tu pelaje blanco.
— Yo hubiera huido. — Wolf susurró.
— ¿Huh?
— Quiero decir, si mi pareja fuera una mujer, me habría marchado. Bueno, quizás no la hubiera dejado abandonada a su suerte, me habría asegurado que estaba bien, pero nunca le diría que yo era su compañero.
Yuuri arqueó una ceja. Él lo había considerado brevemente, pero sabía que nunca podría haberse alejado. Y no creía que Wólfram pudiera hacerlo, la atracción era demasiado fuerte. — ¿Estás seguro de eso?
Wolf asintió. — Sí, lo estoy. — Dijo con absoluta seguridad.
Yuuri sonrió. — ¿Acaso tratas de decime algo, Wolf?
Wólfram sacudió la cabeza, sonriendo. — ¿No me crees? Eres un hombre y estoy tratando de botarte a la calle.
— ¿Adivina qué? No lo lograrás. — Yuri respondió con humor en su voz.
Wolf no lo refutó en lo absoluto. Yuuri lo tomó como una buena señal y esperaba que Wolf tarde o temprano se diera cuenta de que su interés y sentimientos eran verdaderos.
Durante el resto del camino, Wólfram comenzó a hacer preguntas. El hombre tenía un interés real en la historia y tradiciones del país, no era del todo sorprendente ya que tenía un doctorado en historia.
A Yuuri le gustó ver lo emocionado que Wolf se puso. Lo archivo en su memoria. Wólfram + historia = un eufórico y emocionado Wólfram.
Después de eso, Wolf soltó todo tipo de preguntas. ¿Hablaba Yuuri Japonés antiguo? ¿Alguna vez participó en alguna de las danzas tradicionales ó ceremonias que se realizaban en los templos? Y así sucesivamente. En el momento en que llegaron a casa de los padres de Yuuri. Este se sentía abrumado por la cantidad de preguntas que Wolf le había hecho.
Yuuri estaciono frente a la casa de sus padres y Wolf guardo silencio nuevamente. Yuuri Apagó la camioneta y guardó las llaves. — ¿Qué sucede, Wolf?
— ¿Y si me odian?
— No lo harán. Vamos. — Dios, esperaba no equivocarse. Su hermano podía ser un verdadero idiota a veces. Shori no era especialmente amigable, de hecho tenia un gran prejuicio contra todo aquel que se acercara a su pequeño hermano.
Yuuri abrió la puerta y salió del vehículo. Por costumbre se dio la vuelta y tomó la manija de la puerta de Wolf.
Wolf le frunció el ceño y abrió la puerta. — Puedo abrir mi propia puerta, Yuuri.
Yuuri se rió entre dientes, esperando un poco para decirle a Wólfram que esto no era una cita y que él no estaba tratándolo como a una chica. Pero Wólfram sólo caminó por el pasillo delante de él ignorándolo. Yuuri se concentró en admirar la definida espalda de Wolf, su pronunciada cintura y el muy bien formado trasero balanceándose delante de él. Wolf tenía un bonito trasero. —Maldición. — Estaba duro nuevamente.
Wolf se detuvo en el porche y giró la cabeza hacia él. — ¿Yuuri? ¿Vienes?
Aún, te burlas de mí, pero, puedes apostar a que seremos aún más cercanos. — Pensó para si mismo Yuuri — Si. — Dio un último vistazo al trasero de Wolf. Respiró profundamente, dispuestos a relajarse, camino hacia la puerta y abrió.
— Yuuri. — Shoma Shibuya se levantó del sillón para darles la bienvenida y cogió a su hijo en un abrazo cariñoso, golpeándolo ligeramente en la espalda.
Yuuri, devolvió el gesto. — Papá, él es Wólfram von Bielefel.
Dio un paso atrás y señaló a Wolf. — Wolf, este es mi papá.
Wolf lo miró fugazmente y se volvió hacia el padre de Yuuri. Le ofreció la mano, bajó los ojos y e inclinó la cabeza, mostrando su cuello como señal de respeto. — Gusto en conocerlo Mr. Shibuya.
Los ojos de Shoma se abrieron como platos. — Hijo, por lo que mis sentidos me dicen, debería mostrarte mi garganta. Eres un lobo muy fuerte, pero también es un placer conocerte. Por favor, llámame Shoma. Tú debes de ser el lobo que Yuuri mencionó el otro día.
Yuuri frunció el ceño. ¿Por qué su padre creía que Wolf era un lobo fuerte? Su padre era el beta de su manada. Él era muy fuerte. — Un momento. — Él no le había dicho a su padre sobre Wólfram, ¿cierto?
— ¿Cómo te enteraste de eso? — Pregunto Yuuri.
La frente de su padre se arrugó ligeramente. — Shori me lo contó.
— Yuuri giro los ojos mental mente, — ¿como pudo haberse olvidado de su hermano? Después de todo Shori era el próximo en línea para ocupar el puesto de beta o incluso convertirse en el próximo alfa de la manada. Siendo así no había nada que ocurriera respecto a la manada sin que Shori se enterara.
— Shoma volvió a mirar a Wólfram y sonrió. — Así que, Wólfram, dime ¿de dónde es eres?
— De Alemania. Sr.
— ¿Planeas quedarte en Japón?
— Si. Al menos por algún tiempo.
— Shoma le dio unas palmaditas en la espalda a Wólfram y lo llevó al sofá. Lo invito a sentarse y se sentó frente a él. — Háblame de ti, hijo. ¿Cómo está tu cabeza? ¿El disparo no fue demasiado profundo?
— Miró a Yuuri.
Yuuri negó con la cabeza. ¿Qué demonios estaba haciendo su padre? El hombre siempre era amable, pero nunca había tenido este tipo de interés por los amigos de Yuuri.
— Bien, bien. ¿No eres demasiado joven?
Wólfram parpadeó. Al parecer, Wolf estaba tan confuso como Yuuri. — No, señor. Tengo veinte y cinco años.
— Eres sólo un poco más joven que Yuuri. — ¿A qué te dedicas Wólfram? Y por favor llámame Shoma. Somos familia después de todo.
— ¿Qué? — Yuuri no estaba seguro de quién hablo más fuerte, si él o Wolf.
Yuuri se aclaró la garganta y preguntó nuevamente en un tono más normal. — ¿Qué? — Wólfram sólo miraba con los ojos muy abiertos. Debido ala impresión
Su padre lo miró con una gran sonrisa en su rostro. — Va a integrarse a la manada ¿no? Quiero decir, él dijo que no iría a ninguna parte. Volvió a mirar a Wólfram. — ¿Cierto?
Wolf asintió, relajándose un poco. — Si, señ… Shoma.
Sip. Su padre estaba tramando algo, pero Rayos si Yuuri sabía lo que era. De ninguna manera podría su padre saber que Wólfram era su pareja. Yuuri se sentó junto a Wólfram, viendo fijamente a su padre.
Se sentaron allí durante varios minutos, Wolf continuaba respondiendo preguntas sobre él, hasta que la madre de Yuuri se asomó fuera de la cocina. — ¿Yuuri? ¿Dónde está tu nuevo ami — Oh. – Miró a Wólfram y caminó hacia el totalmente deslumbrada.
Yuuri evitó soltar un suspiro. Vamos, mamá,... por favor.
Wólfram, se puso de pie, extendiendo su mano y tomo la mano de Miko besando su dorso de forma galante. — Sra. Shibuya, un placer conocerla. Soy Wólfram, un amigo de Yuuri.
Miko se sobresaltó, ante el saludo pero estaba encantada con el porte y los modales de Wolf. — Mucho gusto, Wólfram. Admito que no eras lo que yo esperaba. — dijo con una sonrisa.
— ¿Alguien un poco más alto? — Preguntó Wólfram sonriendo.
— Alguien un poco más oscuro. — Se escucho la voz de Shori desde la puerta de entrada que cruzaba justo en ese momento.
— Shori. — Yuuri se puso de pie molesto con su hermano
— Shori — Shoma hizo lo mismo. Había un claro tono de reprobación su voz.
Wólfram le tendió la mano para saludarlo. — Mucho gusto. Soy Wólfram un amigo de Yuuri.
— Bienvenido — fue todo lo que Shori respondió antes de dirigirse a su madre. — Mama ya esta lista la cena, muero por algo de tu comida casera — Miko a pesar de estar molesta por la actitud de su hijo se dirigió a la cocina.
Yuuri colocó una mano sobre el hombro de Wolf. — Lo lamento. El es un poco, bueno, el no...
Shoma dio unas palmaditas en los hombros Yuuri y Wolf. — Lo que Yuuri trata de decir, es que mi hijo Shori es un poco prejuicioso y tal vez algo sobre protector respecto a Yuuri. Pero no te preocupes, hijo. Eres bienvenido en nuestra casa. Ahora... vamos a comer. — Se dirigió lentamente a la cocina, dejando a Yuuri a solas con Wolf.
Wólfram arqueó una ceja de color marrón claro. — Podrías haberme advertido.
— Lo siento. No sabía que el sería tan evidente. Después de todo, tolera mi amigo Ken.
— ¿Es extranjero?
— Algo. Bueno... eso probablemente no cuenta ya que es Medeio-Japones.
— Vamos, muchachos. La comida se enfría. — El gritó de Shoma resonó por toda la casa. Seguido de el de Miko. — Yuu-chan, Wolf-chan los estamos esperando.
Wolf sonrió. — Me agradan tus padres.
Yuuri asintió. — A mi también. Vamos antes de que Shori se coma toda la comida.
A pesar de la fría y algo hostil actitud por parte de su hermano la cena había sido muy agradable. Wólfram pareció relajarse y disfrutarla. El hombre podía ser realmente encantador cuando quería. Yuuri se sorprendió mirándolo más de una vez durante la cena. No podía evitarlo. Wólfram lo atraía como la polilla a la llama. No podía esperar para enredar sus manos en los rizos rubios. Quería saber si ese pelo era tan suave en la forma humana como lo era en la de lobo. Y esos ojos, maldita sea, tenía bonitos ojos. Realmente brillaban cuando Wolf reía. Yuuri no lo había notado antes. Por supuesto, podía ser debido a que no había visto muy seguido la sonrisa de Wolf.
— Me agrada tu familia, Yuuri.
Miró hacia el lado del pasajero de la camioneta, la mirada fija en ese rostro angelical. — Bien. Creo que también les agradaste. Por lo menos a mis padres. Shori... lo hará con el tiempo. — Eso espero. — Yuuri pensó casi como una plegaria
— ¿Lo crees? De hecho, no creo que me ayudara el hecho de reírme en su cara cuando me preguntó si quería ensalada de patatas.
Ambos soltaron una carcajada. – Puede que tengas razón. Pero eventualmente, aceptará el hecho de que eres un extranjero.
Wólfram se rió. – Sí, tal vez, pero algo me dice que cuando se entere que somos compañeros, tendrá un problema más grande con mi orientación sexual que el que tiene por mi nacionalidad
Yuuri sospecha que Wolf tenía razón. Entró en el estacionamiento del edificio de Wolf y rodearon el edificio. Se estacionó a un costado del auto de Wólfram.
— Gracias, Yuuri. Disfruté la cena.
— Yo también, Wolf. Yo también.
Cuando Wolf tomó la manija de la puerta, Yuuri sujetó lo sujeto por el otro brazo y lo jaló hacia él. Antes de que Wolf pudiera protestar, Yuuri hizo lo que había estado soñando con hacer. Sujetando la cabeza de Wolf en sus manos, enredó sus dedos en los mechones rubios e inclinó su boca sobre la de Wolf. Si, el cabello de Wolf se sentía tan suave en su forma humana, era mejor de lo que había imaginado
Wolf dudó medio segundo antes de relajarse y permitirle continuar a Yuuri.
Yuuri tomó completa ventaja de la situación. Empujo su lengua en la boca de Wólfram, tocando, probando, devorando.
— Esto es bueno. — era el único pensamiento de Yuuri en ese momento. El sabor embriagador de Wólfram y, por Dios, cómo besaba ese hombre.
Cuando terminó, Yuuri se enderezó en el asiento, sintiéndose tan bien por lo obtenido, incluso había chupado el labio inferior de Wólfram.
Yuuri sentía su pene tan duró como una roca. No podía recordar ponerse duro tan rápido antes. Tal vez en su adolescencia, pero no recientemente. Si no se detenía ahora, no lo haría. No es que fuera malo, pero se lo había prometido a Wolf. — Yuuri retrocedió jadeando por la falta de aire.
Wolf lo imitó, poniendo su cabeza sobre el hombro de Yuuri, respirando con dificultad. Yuuri enredó los dedos en el cabello Wolf una ultima vez — Lo siento, Wolf. Perdí la cabeza.
Wólfram asintió. — Sí, es-es-esto... es lo que se supone que no debemos hacer.
Yuuri sonrió. Un Wolf tartamudo era muy lindo. Yuuri quería continuar y ver si podía hacer que Wolf tartamudeara un poco más, pero estaba bastante seguro de que Wólfram no le permitiría besarlo nuevamente. Yuuri se conformó con una caricia en esa pálida mejilla.
Wolf disfrutó la caricia por un segundo, después abrió la puerta y salió.
Yuuri bajó la ventanilla. — Mañana por la noche, jugaremos cartas.
Wólfram se detuvo a medio camino y giró. — ¿Cómo dices?
Yuuri sonrió, poniendo la camioneta en reversa. — Nos vemos mañana alrededor de las seis. Iremos a cenar y después juagarás una partida de cartas conmigo.
Wolf sacudió la cabeza cuando Yuuri comenzó a subir la ventanilla. De ninguna manera iba a permitir que el hombre le dijera que no. — Seis de la tarde no lo olvides… — Yuuri salió del estacionamiento con una gran sonrisa en el rostro. Tarde o temprano Wólfram se daría cuenta de sus trucos, pero, sería divertido mientras durara.
ESTE CAPI ME COSTO MUCHO POR LA APARICION DE SHORI, PORFAVOR ATODOS SUS FANS NO ME ODIEN. ESPERO SUS REVIEWS.
