LES PRESENTO ESTE MI PRIMER PROYECTO, ESTA ES UNA ADAPTACION YURAM DE EL 2º LIBRO SIN RESERVAS DE LA SAGA WITH OR WITHOUT DE LA ESCRITORA J. L. LANGLEY.

PARA AQUELLOS QUE NO CONOCEN LA HISTORIA ESTOY SEGURA LES ENCANTARA, Y AQUELLAS QUE YA HAN LEIDO EL LIBRO (COF*LA SAGA COMPLETA*COF), ESPERO Y SE DIVIERTAN CON ESTA VERCION

AGRADESCO ESPECIALMENTE A TLACUILO 1 e Izumi Masen v.B; POR TODO EL APOYO Y AUXILIO BRINDADO, (CON ESTO YA HAN CUBIERTO SU CUOTA ANUAL DE BUENAS ACCIONES.)

LAS ACTUALIZACIONES LAS REALIZARE CADA SEMANA, O ANTES SEGUN EL TIEMPO DISPONIBLE

ESTA HISTORIA ESTA RECOMENDADA PARA MAYORES DE 16, UNA VEZ ACLARADO CONTINUEMOS


DISCLAIMER: La Historia no es mía, es una libre adaptación del 2º Libro SIN RESERVAS de la Saga WITH OR WITHOUT, de J. L. LANGLEY. Asi como tampoco me pertenecen los personajes de KYO KARA MAHO sino que son creacion y propiedad de TOMO TAKABAYASHI.


Capítulo 5

La tarde del siguiente día, cuando escucho que tocaron a su puerta, Wolfram sonrió, e inmediatamente se arrepintió de hacerlo, al darse cuenta, que la sola idea de que se tratarse de Yuuri lo emocionaba. Se había dicho que no iba a emocionarse cada vez que Yuuri viniera. Pero no podía evitarlo, cada vez que Yuuri se presentaba lo sentía como una pequeña victoria, lo cual alimentaba su ego.

Yuuri había cumplido con su palabra y realmente llegó a la hora acordada. A Wolfram le fue imposible no compararlo con su ex. El cual nunca fue capas de llegar puntualmente a ninguno de sus encuentros. Yuuri ya había demostrado ser mejor que su ex.

Wolfram había prometido a Yuuri que le daría una oportunidad, y por Dios que lo estaba intentando. Eso incluía no compararlo con el idiota de su ex — novio.

Cuando volvieron a llamar a la puerta nuevamente y fue capaz de distinguir el olor de Yuuri eso le confirmo su presencia justo antes de escucharle. — Wolf. Sé que estás ahí. Vamos. Abre.

—Wolfram lucho por controlar un poco su emoción y fue a la puerta. Realmente le gustaba que Yuuri fuera persistente y difícil de disuadir eso le ayudaba a crear una pequeña esperanza. Tal vez Yuuri podría quedarse a su lado. Wolfram negó con la cabeza. Había un largo camino por recorrer y él lo sabía. No volvería a equivocarse, no nuevamente. A Yuuri le gustaba ahora. Eso no significaba que el hombre seguiría queriéndolo cuando sus amigos y familia descubrieran que eran mucho más que amigos. Podrían su familia y amigos ejercer presión sobre Yuuri para que este lo rechazara? — Esa era la pregunta que había estado rondando su cabeza, y para la cual aun no tenía respuesta.

Cuando finalmente abrió la puerta Yurri casi cayó sobre él.

— Hola, Wolf. — Yuuri sonrió, se acerco a el y sin mas lo beso. Wolfram se derritió en cuanto sintió los labios de Yuuri.

El beso era lento, suave, lleno de ternura. Sin darse cuenta mientras se dejaba llevar por el momento, Wolfram profundizo el beso, y enredo su lengua con la de Yuuri. Después de unos minutos su cerebro fue recuperando lucidez. Desafortunadamente, ya se encontraba excitado lo cual era bastante evidente. El, aroma de Yuuri, combinado con el beso y la atracción natural por su compañero, todo estaba en su contra.

Wolfram retrocedió jadeando sin aire. Cuando miró hacia arriba, los ojos de Yuuri habían cambiado a los de lobo .— Yuuri.

— ¿Huh? — Su mano acariciaba la mejilla de Wolfram, pero su mirada no se despegaba de sus labios. — Tienes unos labios deliciosos, Wolf.

Maldición —. ¿Cómo podía Wolfram ser indiferente a eso? .Resultaba obvio que el hombre no podía fingir el cambio en sus ojos o una erección, Yuuri lo quería. Y el cuerpo sobre-estimulado de Wolfram reaccionaba dándole la bienvenida a cualquier avance por parte de Yuuri.

— Con los ojos nublados, Yuuri intentó besarlo nuevamente. Pero Wolfram retrocedió, parpadeó varias veces, tratando de recuperar el control. Nunca había sentido una atracción física tan grande por alguien.

— Yuuri, pensé que iríamos por algo para comer.

Yuuri parpadeó varias veces mientras retrocedía, el aturdimiento se reflejaba en su rostro. — Oh, cierto, Tenemos que comer. Por lo general cuando nos reunimos solo hay algunas bebidas y alguna botana.

Así que es mejor tener algo en el estómago antes de ir. — Se hizo a un lado para permitirle salir a Wolfram, y se aseguró de cerrar la puerta con llave.

— No bebo, ¿recuerdas? — apunto Wolf

— ¿Ni un poco? — pregunto Yuuri algo curioso.

Wolfram sacudió la cabeza negando. — No. Hago cosas estúpidas cuando bebo

Yuuri sonrió y abrió la puerta del lado del pasajero de su camioneta para Wolfram. — ¿Como qué?

Wolfram hiso una mueca ante la puerta abierta, pero no dijo nada. Se sentía ridículo por que Yuuri le abriera la puerta, pero también era agradable, por lo que optó por callarse y no decirle nada. — Me rio de todo; y tampoco logro mantener el equilibrio por lo que termino andando a gatas.

—¿Te arrastras? — Yuuri cerró su puerta y se apresuró a abrir la del lado de Wolfram. ¿Por el suelo, a gatas?

— Sí. ¿Hay alguna otra forma, además de andar sobre tus rodillas?

— Uh, no, pero la visión de ti andando por el suelo a gatas con ese lindo trasero…, debe ser muy buena…

Wolfram se atragantó. ¿Yuuri pensaba que tenía un lindo trasero? Infiernos, se preguntaba que haría Yuuri si se lo ofreciera. — No. Mal Detente. — Se suponía que debía tomar las cosas con calma. — Uh, ¿Yuuri?

— ¿Sí?

— Déjalo.

— Sí, buena idea, lo siento. Supongo que necesito calmarme, no creo que los chicos aprecien que llegue con una erección.

Sí, eso era algo que a Wolfram también le preocupaba, dado que el se encontraba en la misma situación. Dios, ¿en qué se había metido? se pregunto y no por primera vez ¿En que había estado pensando cuando acepto ir donde los amigos de Yuuri?. Oh Buen Dios. — Esto es una mala idea.

— No, no lo es. Conocerás a mis amigos tarde o temprano.

— Yuuri, soy un antisocial. No me llevo bien con los demás.

— Lo hiciste bien con mis padres y Shori.

— Sí, pero tus padres son mayores. Y no fue exactamente bueno con tu hermano. De todos modos, siempre me he llevado bien con las personas mayores. Pero con la gente de mi edad... Prefiero estar en casa leyendo o viendo un documental sobre las tácticas de campañas militares de la Guerra Civil. Incómodo a la gente.

Yuuri rió. — ¿Estás tratando de decirme que te estás perdiendo un programa sobre la Guerra Civil?

— Claro que no. Deje programada la hora para que se grabe.

— Estarás bien, Wolf. Y para dejarlo en calor, a mi no me incomodas.

Wolfram suspiro de forma dramática. — Sí, pero tú eres extraño. Incluso eres un lobo y no te intimido.

— ¿Qué quieres decir? — Yuuri lo miró con clara confusión en sus facciones.

— Yuuri, la mayoría de los lobos se alejan de mí. ¿No viste la reacción de tu papá?

Yuuri solo encogió de hombros. — Dijo que eras fuerte.

Eso era cierto. La mayoría de los lobos sentían la fuerza de Wolfram y lo evitaban. Yuuri era una extraña excepción.

— ¿Tus amigos son miembros de la manada?

— No. Sólo uno de ellos, Ken. El resto no tienen ni idea de que existen los hombres lobo.

Wolfram suspiró. No estaba seguro de si eso era bueno o malo. Al menos podía estar seguro de que los lobos no lo molestarían.

Después de la cena pasaron a comprar algunas bebidas para los amigos de Yuuri agua para Wolfram, y luego se dirigieron la casa de uno de los amigos de Yuuri. Después de las presentaciones se sentaron a jugar cartas. Había sólo tres amigos de Yuuri. Ken, el único lobo además de ellos, Takahiro, el dueño de la casa y Jannus

Jannus era un tema totalmente aparte. Lucia como Japonés, su largo cabello negro le llegaba al hombro, pómulos salientes y hermosa piel bronceada, y poseía los ojos más obscuros que Wolfram jamás había visto. Por otra parte Ken, su cuerpo... era de la misma estatura y constitución a la de Yuuri. De hecho, el hombre podría ser el clon de Yuuri visto de espalda. Wolfram pensaba que los tres hombres eran simplemente magníficos. Desafortunadamente para Wolfram, Shori también había asistido, el hombre era uno de los más grandes idiotas que Wolfram había conocido.

Estaban jugando y hablando de deportes cuando Shori dejo sus cartas, saliendo así de la ronda, y se recostó en la silla. Su atención se centró en Wolfram.

— Así que, dinos Wolfram, ¿alguna vez saliste con alguna de las chicas de la universidad en la que enseñas? — pregunto Shori

Wolfram sabía que esto sucedería, no eso específicamente, pero si una pregunta sobre su sexualidad o algo similar con la cual obtener de manera indirecta una respuesta. Shori había estado observándolo toda la noche, haciendo comentarios maliciosos aquí y allá. Wolfram miró Yuuri.

Esta solo se encogió de hombros y regresó la vista a sus cartas.

—Por supuesto que, no lo he hecho. No es ético que un profesor salga con sus alumnos. Pueden despedirme por eso.— contesto Wolfram con tono ofendido.

Shori bufó. — Vamos. Está bien, ¿pero no lo has pensado? Quiero decir ¿Cómo puedes no hacerlo?

Wolfram rodó sus ojos. — Nunca. Me gusta mi trabajo.

— Lo sabía. Eres un marica. — dijo casi en un grito Shori y con claro rechazo en la voz

— Shori. — Yuuri, Ken y Jannus le gritaron a la vez.

Wolfram sonrió de medio lado. Sabía desde el momento en que accedió a venir con Yuuri que esto podría suceder. No era que se comportara como una chica o algo así, pero su apariencia siempre hacía pensar a los idiotas machistas de forma automática —"gay"—. Que él lo era, y por ello resultaba un punto discutible. Wolfram tenía toda la intención de responder en forma afirmativa, pero antes de hacerlo la mesa tembló ligeramente.

El momento que casi tira la mesa resulto a consecuencia del movimiento de Yuuri al tratar de golpear a Shori, fallando por muy poco.

Shori se levantó de un salto, mirando furioso a Yuuri. — ¿Por qué hiciste eso?

Yuuri se puso en pie, mirándolo de igual manera. — Deja de ser un idiota. Te has comportado como uno con Wolfram desde que lo conociste. Primero te portaste descortés con el durante la cena en casa, y ahora... ya deja de ser un imbécil. — Yuuri estaba tan furioso con su hermano que prácticamente le estaba gritando frente a todos.

Januus arrojó sus cartas sobre la mesa y miró a los dos hombres. — Déjalo Yuuri, todos sabemos lo intolerante e idiota que siempre ha sido Shori. — Januus miró a Wolfram. — Lo siento, hombre. Simplemente ignóralo. No lo tomes demasiado personal. Shori siempre es un idiota con todos lo que se acercan a Yuuri.

Takahiro le dio a Wolfram una mirada de disculpa y se aclaró la garganta para llamar a los Hermanos quienes seguían enfrascados en una pelea de miradas poco fraternal. — Uh, ¿Yuuri? ¿Shori?

— ¿Qué? — Ambos respondieron. Ninguno de ellos se movió una sola pulgada. Sopesando la idea de golpear al contrario.

— ¿Jugaremos o no? — Ken preguntó al tiempo que mostraba su mano de cartas y les dedicaba una ligera sonrisa.

Yuuri suspiró y se sentó. — Sí.

— Yuuri es el que ha saltado sobre mí. — Shori tomó asiento. Le dio una última mirada a Wolfram y tomó un trago de su bebida

Las cosas se calmaron durante unas tres rondas más, después de eso Shori reanudo su poco sutil interrogatorio sobre Wolfram. Miró de Yuuri a Wolfram mientras preguntaba. — ¿Dime Wolfram dónde conociste a Yuuri?

Wolfram miró a Yuuri, y de nuevo a Shori. — Lo conocí en su clínica. Cuando le lleve un herido, un perro.

Ken se reacomodo los anteojos que usaba haciendo que estos le ocultaran la mirada tras el brillo de los cristales. — ¿Tú eres quién llevó al perro? — Aun que lo hiso sonar como una pregunta era claramente una afirmación — Escuche del guardabosque que alguien disparó a un perro y Yuuri lo atendió. Me alegra que lo hiciera. Las autoridades tienen que tener eso en cuenta, no podemos tener gente a nuestro alrededor que le dispara a los perros.

Wolfram asintió con un movimiento de cabeza. Primero, Shoma Shibuya, y ahora Ken. Al parecer, en la manada de Yuuri las noticias circulaban de forma veloz. — Ese fui yo. — Respondió.

— ¿Ya conociste a Flynn? — Shori preguntó con una sonrisa burlona

- ¿Flynn? — Wolfram arqueó una ceja.

Yuuri se aclaró la garganta y abrió la boca para hablar, pero Shori se le adelanto y antes de que pudiera decir nada . — Es la novia de Yuuri. — Dijo Shori con clara diversión en la voz

¿Qué? — Wolfram trató de no reaccionar, pero no estaba seguro de que tanto lo consiguió, en el momento que escucho aquella declaración sintió un puñetazo en el estómago. El aire no llegaba a sus pulmones. ¿Puede una persona perder el conocimiento a causa del dolor? No miró Yuuri. No podía. Sacudió la cabeza y le sonrió a Shori.

— No, no lo ha hecho. Tal vez Yuuri me la presente después, podríamos tener una cita doble en algún momento. — Está bien, fue mezquino, pero no estaba contento con Yuuri en el momento. Él "Enclenque" bien podría haberle dicho a Wolfram sobre su novia.

— No, no podemos, por que Flynn no es mi novia. Solo salimos un par de veces. Eso no constituye una relación.

— Pero igual intimaron, cierto. — Shori sonrió tan grande que sus blancos dientes brillaron, y alternó la mirada entre Yuuri y Wolfram.

Oh, Dios. — Wolfram se sentía mal del estómago.

Lógicamente, él sabía que Yuuri no era virgen. Incluso sabía que había estado con mujeres, pero ¿por qué le dolió tanto oír al respecto? Él no tenía ningún derecho sobre Yuuri... no realmente.

¿Yuuri habria estado saliendo en serio con esta mujer antes de que Wolfram apareciera en la mesa de operaciones?

Yuuri se recostó en la silla y tomó un trago de su bebida, actuando como si la conversación no fuera importante. Aunque Wolfram podía oler el aroma de inquietud emanado de él.

— ¿Ella prácticamente se compromete con todo aquel con el que sale? — Yuuri respondió, y Wolf pudo detectar la irritación en su voz.

Shori se encogió de hombros. — Ok, buen punto. — Recogió sus cartas y fingió atender al juego, pero lo cierto era que los miraba a ellos de nuevo. Sus ojos brillaban, Wolfram podía sentir su mirada sobre él.

El hombre realmente lo tenía en contra de él. Esto no molesto a Wolfram, hasta que Shori y Yuuri comenzaron a recordar algunas anécdotas — (por insistencia de Shori, por supuesto) — dejando en claro que los dos eran hermanos después de todo.

En el momento en que se marcharon, Wolfram se sentía realmente desanimado y para empeorar las cosas, el regreso a casa lo hicieron en completo silencio.

— Esto no es bueno. — era el pensamiento que no paraba de repetirse durante todo el trayecto en la mente de Wolfram.

Wolfram era consiente de que Shori lo había molestado a propósito, y maldita sea, lo había hecho muy bien. El hombre había sacado a la luz lo que Wolfram no había parado de repetirse desde el principio. No pertenecía al mundo de Yuuri.

De algún modo, después de la reunión con los padres de Yuuri, el había estado imaginando sobre la idea de que todo sería más relajado después de que Yuuri hubiera superado la cuestión gay. Lo cual era una estupidez por varias razones. Número uno, a él realmente le importaba Yuuri. Yuuri era una buena persona, de ninguna manera estaba dispuesto a ver como la vida del hombre se va a al demonio por su culpa. Número dos, Yuuri sería miserable si sus amigos y familiares lo llegaran a rechazar. A diferencia de Wolfram, el hombre era un ser social, que le gustaba a la gente. Número tres, al infierno, la número tres en realidad no importaba, porque la número uno y dos hicieron a Wolfram cambiar de opinión.

Wolf, lo siento. No sé qué se le metió a Shori esta noche. Por lo general no es tan desagradable...

Wolfram suspiró. Maldita sea, le había pedido a Yuuri que dejara de llamarlo Wolf. — No te preocupes, Yuuri.

La camioneta se detuvo junto al coche de Wolfram. — ¿Y si mañana conseguimos algo para comer aquí y vemos el documental que grabaste? — propuso Yuuri.

Wolfram cerró los ojos y presionó su frente contra la ventana de la camioneta. Sería fácil aceptar y no estar en casa mañana, cuando Yuuri llegara hasta aquí, pero él no era un cobarde.

— No. No creo que sea una buena idea. — respondió Wolfram usando un tono tan frio como le era posible.

— Miró de manera muy seria a Yuuri. — Esto no está funcionando, —. Tenemos que seguir adelante.

— ¿Qué? No, Wolf. No me alejarás solo porque mi hermano fue una idiota contigo.

¿Por qué esto no podía ser fácil? Wolfram debería haber sabido que quien estuviera destinado a ser su compañero sería igual de obstinado que él. Por otra parte, habría pensado que su compañero sería gay también.

— Yuuri, no voy a discutir contigo sobre esto. No quiero volver a verte. Adiós. — Salió de la camioneta y no regresó. Hizo todo el camino a su apartamento y se apoyó contra la puerta antes de comenzar a cuestionar su decisión.

Esperaba como el infierno estar haciendo lo correcto para que su corazón no doliera. Apenas conocía a Yuuri, pero la idea de no volver a verlo lo destrozaba como un cuchillo.

Wolfram una vez que se encontró dentro de su apartamento, se dejo caer deslizándose por la puerta y abrazó sus rodillas, con la cabeza apoyada en ellas. ¿Por qué todo en su vida tenia que ser complicado? ¿Por qué Yuuri no podía haber sido gay? ¿Por qué tenia que querer a ese hombre en tan poco tiempo? Dios, su pecho dolía... mucho. Su nariz estaba tapada por lo que respiraba dificultosamente y sus estúpidos ojos estaban borrosos. — Con un demonio. — Estaba llorando.

Yuuri se quedó sentado, aturdido, durante unos cinco minutos, antes de que el enfado se hiciera presente. No iba a pasar esto cada vez que Wolf se molestara por algo. Yuuri salió de su camioneta y subió las escaleras hasta el apartamento de Wolfram. Ni siquiera se molestó llamar. Sabía que Wolf podía oírlo, e incluso olerlo.

— Wolfram, abre la puerta. — La cerradura giró y la puerta se abrió. El ceño fruncido de Wolf apareció por la rendija de la puerta.

— ¿Por qué sigues aquí? — lo cuestión Wolfram, mientras que Yuuri lo miraba tratando de comprender lo que percibía.

— ¿Los ojos de Wolf estaban rojos? ¿Olía lágrimas? Yuuri lo empujó y entró en el apartamento.

— Sigo aquí porque mi compañero está haciendo una rabieta.

— ¿Qué? —Wolf cerró la puerta, se dio la vuelta y se apoyó en ella. — No estoy haciendo una rabieta. ¡Maldita sea, Yuuri! . Eres un enclenque, es que acaso no lo puedes asimilar con esa cabeza dura... Tú no me quieres.

— ¿Qué? — Yuuri estaba asombrado y sumamente enfado por la declaración que acababa de escuchar.

— Wolfram eres tu quien no tienes ninguna idea de lo que yo quiero. Puedes ser un maldito genio, Dr. Bielefeld, pero no lo sabes todo. ¿Por qué no lo entiendes? — Yuuri atrapo la cabeza de Wolf entre sus manos. Fue más brusco de lo que debería ser, pero se consideraba con derecho. Estaba molesto. Inclinó su boca sobre la de Wolf. Su lengua se hundió apoderándose de la boca de Wolfram, ahogando sus protestas.

Por favor Wolf, entiéndelo. —

Sorprendentemente, Wolf le devolvió el beso. Sujetó los antebrazos de Yuuri e hizo un dulce gemido que fue directamente a la entre pierna de Yuuri. — Maldición, que dulce sonido. — Pensó Yuuri

Finalmente Yuuri rompió el beso con la mirada fija en su compañero. Podía ver claramente que Wolfram había estado llorando. Había lágrimas en su rostro. Yuuri relajo su agarre sobre la cabeza de Wolfram. ¿Qué más podía decirle al hombre para llegar hasta él? Finalmente se decidió por la verdad.

— Siempre te he querido. He deseado a un compañero desde que tenía cuatro años. Y siempre has sido tú. Yo no lo sabía al principio, pero lo hago ahora. — Yuuri pasó la mano por ese rostro angelical sintiendo la mejilla de Wolf. — Yo soñaba contigo. Con este rostro. — Se inclinó y besó la mejilla de Wolf, donde había acariciado. — Con estos impresionantes ojos verdes. Este pelo tan rubio. Eras tú. ¡Dios mío, eres precioso! — Exclamo Yuuri. Había adoración en su voz.

Wolfram gimió de nuevo y deslizó sus brazos alrededor del cuello de Yuuri.

Yuuri gimió. Demonios, estaba tan duro. Su pene se sentía tenso contra sus pantalones, lo que le molestaba como el infierno. Antes de sellar sus labios, Yuuri mordió el labio inferior de Wolf. Esta vez el beso fue sensual, destinado a explorar y saborear, no a castigar. Yuuri trazó cada centímetro de la boca de Wolf antes de buscar la lengua. Aquello era dulce y excitante.

Yuuri olía lágrimas nuevamente y retrocedió, mirando a Wolf. Los ojos de Wolf se llenaron de lágrimas. Yuuri parpadeó, dándose cuenta de que todo apareció en blanco y negro, sus ojos habían cambiado.

— Tú no me quieres. — Wolf sacudió la cabeza. — Y yo no te quiero. Vete a casa Yuuri. — Wolf intentaba alejarlo, pero sus palabras sonaban vacías.

Maldita sea, el hombre era terco. Su cuerpo y corazón, decían una cosa mientras su mente otra. — Yuuri pensó en ese momento que Wolfram era demasiado analítico para su propio bien.

Yuuri sonrió. Al darse cuenta de que Wolf era perfecto. Absolutamente perfecto. Terco, hermoso, divertido, inteligente... él era todo lo que siempre había querido Yuuri. — Si no me quieres, ¿por qué estás tan condenadamente duro? — Yuuri sujetó el duro pene a través de los vaqueros de Wolfram, probando su punto. No estaba seguro de quién de los dos gemía más fuerte. Wolfram estaba duro y, valla sorpresa, Wolf, no era pequeño allí. Yuuri lo sujeto y comenzó frotar.

Wolf cerró los ojos y se empujó en la caricia. — Debido a tus feromonas, Enquencle. Odio tus feromonas.

Yuuri se echó a reír y se apoyó en el joven, apretando su bien formado cuerpo contra la puerta. –— Mis feromonas te odian también. — Respondió Yuuri, al mismo tiempo que acariciaba el cuello de Wolf, mordisqueando y lamiendo.

Wolf le hacía lo mismo, y ahí estaba ese dulce sonido nuevamente. Yuuri deslizo su mano en el interior de los pantalones de Wolf. Se mantuvo hurgando hasta que alcanzo su objetivo. El pene de Wolf se sentía duro como una barra de acero cuando Yuuri lo envolvió con su mano. En ese momento Yuuri le desabrochó los vaqueros y los deslizó hacia abajo de las caderas de Wolf.

Wolfram jadeó, retrocedió y parpadeó mirando a Yuuri.

Yuuri retrocedió también, mirando la polla gruesa que acariciaba en su mano. Gimió sin poder evitarlo.

Wolfram era tan grande como él, y Yuuri no era un hombre pequeño según los estándares. No podía decidir si era una cosa buena o no. Sin embargo, era estéticamente agradable. Yuuri nunca había considerado que el pene pudiera resultar agradables a la vista, pero el de Wolf lo era. Largo, grueso, de un atractivo tono rojizo y curvado ligeramente hacia el vientre. El bello en su pubis era del mismo hermoso color rubio que su cabellera

Yuuri envolvió su mano alrededor del atractivo pene, deslizándola hacia arriba y abajo, ligeramente, antes de sujetarlo firmemente. Su propio pene dio un pinchazo dentro de sus ajustados vaqueros.

El pene de Wolf latía envuelto por la mano de Yuuri, comenzando a escurrir pre semen de él. Para Yuuri saber qué Wolf estaba duro por él era un poderoso afrodisíaco. Demonios, Wolfram había dado un giro inesperado a su vida. Todo en el hombre atraía a Yuuri. Wolfram lo hacia querer cosas que nunca había admitido, ni siquiera para sí mismo.

Wolf se retorcía en los brazos de Yuuri, sus los ojos muy abiertos, lo blanco engullido por el verde, era asombroso como aun en su forma de lobo conservaba ese hermoso color esmeralda.

—¿Yuuri? — Wolf le llamo con voz temblorosa

Yuuri continuaba acariciándolo. Lento y suave al principio, luego más rápido cuando las caderas de Wolf se inclinaron hacia delante, frotando su mano. Yuuri capturó la boca de Wolfram, la lengua empujando profundo, sumergiéndola dentro y fuera al mismo ritmo de su mano. Sus dientes picaron sus encías cuando sus caninos se alargaron.

Yuuri Necesitaba un alivio, pero no iba a dejar ir a Wolf para conseguirlo.

Tenía a Wolfram justo donde y como lo quería, retorciéndose, jadeando y gimiendo dentro de sus brazos. Sin lugar a dudas esa era la cosa más atractiva que Yuuri había presenciado jamás. No podía recordar estar tan caliente por nadie más... nunca. Nunca había perdido el control de su estado de lobo con nadie más que Wolf. Ninguna mujer había hecho que sus dientes y ojos cambiaran. Se apretó contra Wolfram, frotando su pene contra la cadera de Wolfram, mientras seguía bombeando el pene de Wolf.

Wolf estaba por terminar. Sus movimientos eran erráticos, su corazón se había acelerado y sus gemidos subieron de tono. Por último, Wolf se retiró. Sus ojos miraban a los de Yuuri. Su espalda se arqueó contra la puerta y un gemido gutural surgió de su pecho cuando terminó.

El intenso olor de semen llenó el aire cuando Wolf terminó por correrse en la mano de Yuuri. Wolf se deslizó por la puerta, quedando sentado, y jadeando.

Yuuri mordió su labio inferior, podía sentir como sus testículos estaban increíblemente apretados ante la vista de Wolf tendido a sus pies, con los jeans abiertos, el pene fuera, y las gotas de esperma que todavía se aferraban a él... a los vaqueros y la parte inferior de la camisa también.— Demonios el hombre era demasiado sexi—. Yuuri apoyó la cabeza contra la puerta. Estaba demasiado cerca y no quería conducir a casa con los pantalones pegajosos. Respiró profundó y cerró los ojos, concentrándose en la fría puerta debajo de su cabeza.

Yuuri no estaba seguro de cuánto tiempo se quedó allí, pero un rumor sonaba por debajo de él y luego los dedos de Wolf comenzaron a abrir la bragueta de sus pantalones. — Wolf, ¿qué… —

Wolfram tiró de los pantalones y bóxers de Yuuri hasta sus rodillas en un solo movimiento. Inmediatamente su pene estaba envuelta en el calor húmedo de los labios de Wolf. — Oh, demonios

Wolf lo sujeto por las caderas, instándolo a moverse. Wolfram deslizó la mitad del miembro de Yuuri en su boca y retrocedió tomando más del pene en el siguiente movimiento. Para Yuuri eso se sentía condenadamente bien. Y estaba muy seguro que de seguir así, esta seria la más corta mamada de la historia.

Yuuri miró hacia abajo sólo para encontrar ese rostro angelical que apareció ante él, con las mejillas suaves de Wolf ligeramente abultadas por estar chupando. Aquellos grandes ojos tan verdes como las esmeraldas sostuvieron su mirada. Entonces, Wolf hizo lo más sorprendente, tomó cada centímetro del pene de Yuuri en su boca y tragó. La visión de la nariz de Wolf enterrada en los rizos oscuros de su pubis fue la gota que derramo el vaso. Yuuri estaba perdido. Sintió claramente el momento en que su saco se apretó contra su cuerpo, su pene se sacudió dentro de la boca de Wolfram y se vino. — ¡Wooooolf!

Wolf tragó hasta la última gota. No soltó el miembro de Yuuri hasta que estuvo completamente limpio. Yuuri decidió en ese momento que el hombre era un Dios. Se deslizó hasta el suelo y terminó tumbado junto a Wolf. Lo sujetó de los brazos tirando de él, sosteniéndolo con fuerza, y besó la parte de atrás de su cuello.

— ¿Supongo que esto significa que no te irás? —Wolf se acurrucó junto aYuuri.

— No. Y es mejor que te acostumbres a mí presencia en tu vida. Estoy aquí para quedarme. — respondió Yuuri

— No va a ser fácil Yuuri. Probablemente terminaras odiándome.

— Nada de lo que vale la pena es fácil. — Yuuri besó la nuca de su compañero de nuevo y lo apretó a un más. — Nunca podría odiarte, Wolf. Mis feromonas, por otra parte, no pueden resistirse a tu trasero.


MIL PERDONES POR LA DEMORA EN LA ACTUALIZACION PERO ESTA SEMANA REALMENTE FUE MUY PESADA PARA MI. PROMETO COMPENSARLES Y SUBIR LA SIGUIENTE ACTUALISACION EL PROXIMO JUEVES.

Y BIEN QUE LES PARECIO?, YA SABEN ESPERO SUS REVIEWS CON TODAS SUS CRITICAS, QUEJAS, SUGERENCIAS, ETC.

HASTA LA PROXIMA CIAO.