LES PRESENTO ESTE MI PRIMER PROYECTO, ESTA ES UNA ADAPTACION YURAM DE EL 2º LIBRO SIN RESERVAS DE LA SAGA WITH OR WITHOUT DE LA ESCRITORA J. L. LANGLEY.

PARA AQUELLOS QUE NO CONOCEN LA HISTORIA ESTOY SEGURA LES ENCANTARA, Y AQUELLAS QUE YA HAN LEIDO EL LIBRO (COF*LA SAGA COMPLETA*COF), ESPERO Y SE DIVIERTAN CON ESTA VERCION

AGRADESCO ESPECIALMENTE A TLACUILO 1 e Izumi Masen v.B; POR TODO EL APOYO Y AUXILIO BRINDADO, (CON ESTO YA HAN CUBIERTO SU CUOTA ANUAL DE BUENAS ACCIONES.)

LAS ACTUALIZACIONES LAS REALIZARE CADA SEMANA, O ANTES SEGUN EL TIEMPO DISPONIBLE

ESTA HISTORIA ESTA RECOMENDADA PARA MAYORES DE 16, UNA VEZ ACLARADO CONTINUEMOS


DISCLAIMER: La Historia no es mía, es una libre adaptación del 2º Libro SIN RESERVAS de la Saga WITH OR WITHOUT, de J. L. LANGLEY. Asi como tampoco me pertenecen los personajes de KYO KARA MAHO sino que son creacion Y propiedad de TOMO TAKABAYASHI.


Capítulo 8

Wólfram terminaba de hacer la cama, apagó la luz y salió de la habitación. No le importaba el hacer la limpieza, nunca había sido su actividad favorita, pero si eso mantiene feliz a Yuuri... Yuuri resultó ser una especie de maniático del orden.

Aun que al fin habían llegado a un acuerdo, dado que Wólfram se mostro bastante especifico respecto de su servicio de lavandería, así como su absoluta falta de conocimientos con respecto a lo que a cocinar se refiere, después de aclararlo la organización de su vida había estado bastante bien.

Wólfram se había mudado una semana después de que Yuuri se lo había pedido. No había significado la gran cosa, gracias a que Wólfram sólo había firmado un contrato de tres meses y todo el mobiliario había sido alquilado con el apartamento. No había desembolsado nada de dinero — (a excepción de los dos meses de alquiler del apartamento) — así que todo el papeleo había sido bastante simple.

La mala noticia era que ni él y ni Yuuri tenían la menor idea de como cocinar. Lo que no era bueno, porque terminarían esperando hasta que ambos murieran de hambre, antes de que cualquiera de ellos hiciera algo para la cena. Hasta ahora, la cena consistía en comidas congeladas, ordenar pizza o algún otro servicio a domicilio, o siempre estaba la opción de comer fuera.

Wólfram había intentando convencer a Yuuri para tomar clases de cocina, pero hasta ahora Yuuri se negaba. El hombre había puesto el número del servicio a domicilio en los números rápidos en respuesta a la sugerencia de Wólfram.

Wólfram comenzaba a preguntarse ¿qué tan difícil sería enseñar al perro a cocinar? El cachorro era inteligente, y ya estaba domesticado. Si sólo pudieran conseguir que el pequeño durmiera en su cama en lugar de la de ellos...

Oooh cama. A Wólfram le gustaba ir a dormir. Ellos en realidad aún no habían tenido sexo propiamente dicho. Ya que siempre conseguían distraerse y terminar demasiado excitados para llegar a ese punto, pero seguro que ya conocían a la perfección el cuerpo del otro y también se habían masturbado mutuamente.

Wólfram se estremeció, el solo pensar en Yuuri y sexo lo excitaba, abandono sus reflexiones para continuar con la lavandería, se inclinó para tomar una cucharada de detergente para la ropa. Depositó la taza de detergente en la lavadora y cerró la tapa.

Wólfram no pudo evitar el sonreír al pensar en Yuuri, preguntándose dónde estaría y cuánto tiempo tenían antes de que llegara la hora de reunirse con el resto de la manada.

Esta era la primera luna llena que pasarían juntos. Wólfram no podía esperar para ir a cazar con su compañero.

Wólfram se encontraba sumido en sus pensamientos cuando fue sacado de ellos al percibir ese aroma que ya le resultaba tan familiar. En ese momento unos cálidos labios besaron la parte posterior de su cuello y un par de brazos lo envolvió. Un brazo lo sujetó aún de espalda, tirando de él contra un pecho musculoso, la otra mano se deslizaba de forma juguetona por debajo de su cintura.

Oh, había encontrado a Yuuri. ¿O Yuuri lo había encontrado a él? A Wólfram no le importaba cuál era la respuesta. — Me preguntaba dónde estabas. — Programó la lavadora y se apoyó en su compañero.

— Umph. — Yuuri había mordido el hombro de Wólfram.

La piel de sus brazos se erizo, como la piel de gallina. – ¿Terminaste de poner la puerta para perros?

- Ummm... – La mano en su pecho se deslizó bajo la camisa y le pellizcó los pezones.

Wólfram soltó un chillido. Fue bastante vergonzoso, pero no podía evitarlo. Sus pezones eran sensibles. Yuuri lo había encontrado por accidente la otra noche y había estado jugando con ellos desde entonces.

La mano que Yuuri había deslizado por debajo de su cintura, ahora acariciaba sus testículos, Yuuri comenzó a deslizarla perezosamente por su cadera hasta su erección la cual comenzó a masajear a través de sus vaqueros, presionándolo más cerca de su compañero. Esto provoco que el pene de Wólfram se endureciera aún más.

Wólfram era muy consiente de el pene de Yuuri presionándose contra la parte baja de su la espalda. Dios, Wolfram realmente amaba saber que la excitación de Yuuri se debía a él.

El cabello de Yuuri cayó sobre el hombro de Wólfram al enterrar la cara en el hueco del cuello de Wólfram, lamiendo y mordisqueando. Le hacía cosquillas, pero también se sentía agradable. Wólfram trató de girar y envolver sus manos alrededor del cuello de Yuuri, pero Yuuri se le adelantó girándolo hasta tener su rostro frente a él.

Yuuri lo sujeto por las caderas de forma algo brusca y jaló a Wólfram contra él. Sí, alguien estaba realmente caliente. Wólfram sintió como sus pies abandonaron el suelo cuando Yuuri lo subió a sus caderas.

Wólfram se estremeció y llevó sus manos hacia atrás, en la lavadora

— Me vuelves loco, Wolf. Vine para preguntarte si querías comer antes de ir a cazar y lo primero con que me encuentro es contigo inclinado buscando el jabón. ¡Dios, eres tan sexy! — La voz de Yuuri sonaba profunda y sensual cuando empujó sus caderas contra Wólfram.

Quizás los dos eran ese alguien que estaba caliente. Esa voz suave y sexy provocó un tirón en el eje de Wólfram y que sus testículos se endurecieran. Movió las caderas contra Yuuri, mirando a los grandes ojos negros. ¡Por Dios!, el hombre era un sueño húmedo andante.

Sin apartar la mirada de Wólfram Yuuri le hablo con la voz llene de deseo — Quítate la camisa. — Yuuri demando al tiempo que cerraba los ojos. Cuando los abrió de nuevo, brillaban de un color ámbar.

— ¿Qué? — Wólfram no era capaz de hacer que su cerebro trabajara de forma adecuada, mientras se perdía en la profunda mirada de su compañero.

— Quítate la camisa. — Yuuri gruñó.

— No puedo, me caeré. — fue la respuesta de Wolf. — No, no lo harás, yo te sostengo. Suelta la lavadora y sujeta mi cuello. — Lo apremio Yuuri

Wólfram hizo lo que le indicaron, apoderándose del hombro de Yuuri con una mano y sujetó su camisa con la otra.

Yuuri bajó la cabeza y atrapó el pezón de Wólfram entre los dientes, al tiempo que movía sus penes juntos a través de sus pantalones.

Todo el cuerpo de Wólfram se sacudió y contuvo el aliento al sentir la succión de los dientes en su pezón. Su miembro latía dentro de sus vaqueros y su cuerpo se estremecía.

Yuuri, se trasladó al otro pezón, luego levantó la cabeza. Sus dientes se alargaron. El control de Yuuri se desvaneció con la aparición de la luna llena.

Wólfram sabía que era mejor hacer algo antes de terminar masturbando a un lobo en el suelo de la sala de la lavandería. Por triste que sonara, estaba tan condenadamente caliente que iba a hacer precisamente eso. Se inclinó hacia adelante, hundió sus dientes en el hombro de Yuuri y bajó sus caderas con más fuerza contra Yuuri. — Más rápido, Yuuri. — Yuuri tuvo que acercarse más, ya que Wólfram estaba a punto de perder su mente. Sintió la mirada borrosa a medida que cambiaba, y cerró los ojos.

Finalmente Yuuri gritó contra él, sus caderas moviéndose de forma errática cuando se vino.

Wólfram llegó al clímax casi de inmediato. Su cuerpo se tensó contra el de su compañero. Sus testículos se apretaron y se vacío en los pantalones. – ¡Oh, Demonios! ¡Yuuri!

Yuuri colocó los pies de Wólfram en el suelo antes de que sus cuerpos dejaran de temblar por el clímax.

Las rodillas de Wólfram cedieron y se deslizó hasta el suelo.

Yuuri lo siguió. A Wólfram le tomó varios segundos darse cuenta que Yuuri estaba cambiando. Se quedó allí y vio como Yuuri terminó convirtiéndose en un gran lobo negro y fuerte. Maldición, el hombre era incluso hermoso como lobo.

Wólfram sonrió y sacó la camisa de Yuuri fuera de él.

Yuuri salió de sus vaqueros y Wólfram lo despojó de los bóxers. La piel en el vientre de Yuuri y los costados estaban húmedos.

Wólfram se rió. — Tendrás semen seco pegado a la piel. — Yuuri gruñó y luego le lamió la cara. — Ok, ok, te limpiaré. Tan pronto como mis piernas funcionen nuevamente.

Yuuri se recostó junto a él ociosamente, lamiéndole el mentón, los labios, el cuello.

Wólfram rascó detrás de las orejas de Yuuri y hundió el rostro en el pelo negro y espeso, mientras se relajaba, haciendo a sus ojos cambiar. Uno de ellos necesitaría pulgares. — Supongo que esto significa que seré yo quien nos lleve a la reserva.

Wólfram permaneció allí varios minutos, se acurrucó contra el tibio cuerpo peludo de Yuuri. Ambos estaban casi dormidos cuando escuchó el sonido de uñas contra el suelo de linóleo de la sala de la lavandería. Oyó el jadeo y olfateó el apestoso olor – (había estado afuera jugando) – del cachorro.

Entonces Yuuri aulló.

El aullido fue seguido de un pequeño gruñido feroz poco inmaduro.

Yuuri aulló de nuevo y saltó.

Wólfram abrió los ojos a tiempo para ver a Liesel rodar por el suelo, terminando con la espalda contra la secadora. Volvió a mirar a Yuuri

Wólfram se echó a reír.

Yuuri lo miró.

El cachorro, sin embargo, se levantó y se lanzó nuevamente contra Yuuri, su cola moviéndose. Al parecer, Yuuri en su forma de lobo no se preocupaba de la plaga en absoluto. Liesel quería jugar. y esta vez consiguió morder la piel del pecho de Yuuri, gruñendo y sacudiendo la cabeza.

Wólfram se sentó. No podía parar de reír. Se preguntó si Liesel se daba cuenta que en realidad se trataba de Yuuri y luego decidió que eso era lo más probable, porque el olor de Yuuri era el mismo. Probablemente eso fue lo que hizo que el cachorro creyera que era tiempo de jugar. Yuuri permanecía en el piso jugando con él. o al menos eso es lo que parecia

Yuuri gruñó y sujetó al cachorro con el hocico por la piel de su cuello, y se lo llevó a Wólfram. Yuuri dejó a Liesel en el regazo de Wólfram y le mordisqueó la barbilla.

— Ok, Ok, Lo siento, no fue... Demonios, sí que fue divertido. Lo siento... — Wólfram comenzó a reír de nuevo.

Cuando Wólfram finalmente consiguió poner su alegría bajo control, se levantó. Terminó encerrando a Liesel en el cuarto de lavado porque no dejaba de saltar sobre Yuuri dando mordiscos. Primero, fueron las orejas de Yuuri, después la cola. Esto provoco que Yuuri se pusiera muy nervioso, por lo que Wólfram había tenido piedad de él.

Wólfram se limpió a sí mismo y a Yuuri, se cambió de ropa y le consiguió algo de ropa a Yuuri para mañana. Wólfram condujo a la tierra de la manada en su Impala y se estacionó en un grupo de árboles junto al auto de Shoma Shibuya. Yuuri le había dicho sobre el lugar el otro día. Era aislado y nadie se metía con sus vehículos aquí. — Bueno, aquí estamos. ¿Se supone que alguien vendrá por nosotros? — Wólfram pregunto mientras veía a Yuuri

Yuuri, sacudió la cabeza como respuesta.

— ¿Estamos por nuestra cuenta?— Wólfram aventuro

Yuuri asintió con un movimiento de cabeza.

— Ok, entonces en marcha. —Wólfram salió del auto y se dirigió hacia el lado del pasajero. Abrió la puerta para Yuuri y arrojó las llaves y la cartera debajo del asiento del pasajero. Cuando Yuuri salió, Wólfram se sentó en el asiento del pasajero y comenzó a quitarse los zapatos y los calcetines. Miró hacia arriba y se dio cuenta que Yuuri lo estaba mirando. Sonrió, extendiendo la mano y acariciando la cabeza de su compañero.

— Escucha, Yuuri, hay algo que olvidé decirte.

Yuuri inclinó la cabeza hacia un lado.

Wólfram respiró hondo y se sacó la camisa. Wólfram sabia que no debería haber dejado pasar este tema, tendría que haberle dicho esto antes. Esperaba como el infierno que Yuuri no se asustara. — En forma de lobo y en la de hombre lobo, puedo comunicarme telepáticamente.

Los ojos de Yuuri se agrandaron.

Wólfram se apresuro para disculparse y explicar — Sí, lo siento. Supongo que tendría que haberlo dicho antes. Es sólo que es un poco raro. Sé que muchas personas no pueden hacerlo, y bueno... si te asusta de alguna manera, no hablaré contigo de esa forma.

Yuuri se adelantó, poniendo sus patas delanteras en el coche y levantó la cabeza para lamer la mejilla de Wólfram.

Wólfram suspiró con alivio y abrazó el cuello de su compañero. Después de un momento se levantó y terminó de desnudarse. Cerró la puerta del auto y cambió rápidamente. Una vez cambiado completamente, miró hacia arriba y vio a Yuuri mirándolo.

Wólfram inclinó la cabeza y luego se dio cuenta que Yuuri estaba esperando por él para hablar con él. Si en ese momento Wólfram hubiera podido, habría sonrió en cambio movió la cola y se acercó a Yuuri, se colocó a su lado, con la cabeza bajo la barbilla del lobo más alto. — Bueno... ¿A dónde? Tú conoces esta zona mejor que yo. — Wólfram le habló telepáticamente a Yuuri. Wólfram contuvo la respiración, esperando la reacción de Yuuri. Esto no era algo que la mayoría de los lobos podían hacer. Su padre y él podía comunicarse entre ellos, pero los lobos, sin el poder sólo podían escucharlo. Su hermano siempre lo había odiado por hablarle de esta manera.

Yuuri le lamió el hocico, y luego le dio un leve empujón en el hombro y se echó a correr.

Hey, espera — Wólfram salió en persecución de su pareja

Jugaron y exploraron durante varias horas hasta que finalmente atraparon un conejo para compartir. Varias veces durante la noche, Wólfram sentía como si alguien los seguía, pero no había ningún olor. Quien quiera que fuera permanecía a favor del viento. Preguntó a Yuuri al respecto, pero Yuuri no podía oler a nadie. Probablemente eran algunos de los jóvenes lobos jugando con ellos. Por último, alrededor de las dos o tres de la mañana, Yuuri, lo llevó a una pequeña cueva donde se acurrucaron juntos y se quedó dormido.

Yuuri despertó tan excitado que prácticamente sus caderas se restregaban en el aire. Lentamente se dio cuenta del calor en su espalda. El olor de su compañero bullía en su nariz, haciendo dolorosa su necesidad. Se puso de pie, mirando al pequeño lobo blanco.

Wolf estaba sobre su estómago, su cabeza descansaba entre sus patas delanteras, las patas traseras acurrucadas bajo él y la cola hacia fuera.

Yuuri, antes de darse cuenta lo que estaba haciendo, estaba de pie sobre el cuerpo pálido, su boca se pegó a la parte posterior del cuello de Wolf.

Las orejas se Wólfram se levantaron, pero no se movió. El acento extranjero arrastró lentamente las palabras en su cabeza. – ¿Uh,Yuuri? Odio ser aguafiestas, pero no tenemos pulgares, ni labios para hablar, y nada de lubricante. ¿Te importa si terminamos esto en casa?

Yuuri parpadeó y soltó el cuello de Wolf.

Wolf se dio la vuelta, sus grandes ojos verdes de lobo miraron hacia arriba, a Yuuri.

¡Demonios! ¿Qué estaba pensando? No podían hacer eso en esa forma. Bueno, sí, probablemente podrían, pero no aquí, no ahora y definitivamente no para su primera vez. Podrían cambiar y... No, no desfilaría con el trasero desnudo al aire todo el camino de regreso al auto. Se arrastró lejos de Wolf y le golpeo ligeramente en la nariz para ponerlo en movimiento.

Aparentemente, Wólfram captó el mensaje. Se levantó sobre sus patas y lamió el hocico de Yuuri. — Muéstrame el camino.

Yuuri no perdió tiempo. Salió de la cueva y corrió hacia el coche, sabiendo que Wólfram le seguía d cerca, debido ala intensidad con que percibía su olor. De hecho, eso era todo en lo que Yuuri podía concentrarse. El aroma lo enloquecía y apostaría a que Wolf estaba tan excitado como él.

Sabes, realmente tienes una linda cola.

Sí, Wolf estaba caliente como él. Yuuri habría reído si hubiera podido, en cambio, apresuró el paso.

Cuando Yuuri y Wólfram llegaron al coche, varios miembros de la manada estaban allí, incluyendo a su padre. Por lo menos ellos pensarían que su excitación se debía a su edad y al hecho de que acababa de despertar. No es como si importara, ellos lo ignorarían. Era una mala forma de reconocer la emoción de otros. Yuuri sólo esperaba que ninguno de ellos decidiera entablar una conversación. Realmente quería llegar a casa.

Wolf cambió antes que él y abrió la puerta del coche, obteniendo su ropa. No iba a ver el bonito, redondo y pequeño trasero de Wolf. No, no lo haría. Oh, maldición, ese no fue su gemido ¿cierto?

— Buenos días, chicos. ¿Los dos pasaron una buena noche? — Shoma gritó por encima del capó de su auto.

Wolf saludó y se puso los calzoncillos, cubriendo ese tentador trasero... Yuuri no pudo más que dar gracias a Dios por ello. — Hola, Shoma. Tuvimos una caza agradable. ¿Y tú? La próxima vez tendremos que ir todos juntos. — Wolf respondió mientras continuaba vistiéndose.

El padre de Yuuri se acercó cuando Yuuri ya había cambiado. Mentalmente gimió, pero no podía ser grosero y salir corriendo. Llamaría la atención y la especulación. No es que le importaba que todo el mundo se enterara, pero no tenía ganas de explicarlo ahora. Yuuri solo quería llevar a casa a Wolf y desnudarlo otra vez.

Yuuri llegó al lado de Wolf, localizo sus calzoncillos y vaqueros en el asiento y rápidamente se los puso.

— Hola, papá. — saludo Yuuri

— Buenos días, hijo. ¿Quieren ir a desayunar? — Shoma pregunto con su eterna sonrisa.

Diablos, no. No, a menos que Wolf esté en el menú. Yuuri comenzaba a pensar que su padre tenia un espantoso sentido de la oportunidad — Uh... — Yuuri no sabia como zafarse de esta amable pero in oportuna invitación.

Wolf se puso la camisa y le entregó a Yuuri la suya. — ¿Podemos verificar el control de la lluvia primero? Tenemos que llegar a casa y dejar que el cachorro salga. Lo encerramos la noche anterior.

Sí. Gracias, Wolf. Yuuri tiró de su camisa por encima de su cabeza y asintió. — Sí, Liesel probablemente esté cruzando las piernas.

Shoma rió. — O la casa esta inundada.

Wolf se rió. — Espero que no. Creo que lo tenemos entrenado.

— Me voy a desayunar. Chicos, si cambian de opinión, llámenme. — Shoma dio media vuelta y regresó a su automóvil y se detuvo. — Por cierto, los espero para la cena de la próxima semana. Hablaré con tu madre y les avisare qué noche será.

— Yuuri Saludó y se metió en su coche. Wolf levantó la vista de sus zapatillas de deporte y arqueó una ceja.

Maldición, Wolf tenía sexis cejas. Yuuri gimió. ¿Sexy cejas? ¡Por dios!. Al parecer, una importante cantidad de sangre que usualmente bombea a su cerebro se había desviado a su pene... eso o había perdido la cabeza. La única cosa buena era que su pene estaba haciendo todo el trabajo de pensar. Yuuri se encogió de hombros y se puso los zapatos y los calcetines. — Siempre tengo una cena con mis padres una vez a por semana. En las últimas dos semanas no las soporté. — se explico

— ¿Estás listo? — Pregunto Wolf mientrastomanba su posición frente al volante

— Infiernos, Sí. — En un tono de voz más tranquilo Yuuri se apresuro a añadir, en beneficio de los otros que podrían estar escuchando. — Debemos apresurarnos. Liesel, probablemente, estará hambrienta.

Wolf le guiñó un ojo, subió en el asiento del conductor y arrancó el coche. — Yuuri, saca mi cartera de debajo de tu asiento.

Yuuri entró por el lado del pasajero, cerró la puerta y buscó debajo de su asiento. — ¿Por qué? ¿Tienes un condón en ella?

Wólfram resopló. — De ningún modo. — Después de todo los lobos no atrapan o transmiten enfermedades.

— Sí, pero casi lo hacemos y estás pre-lubricado…

Los ojos de Wólfram se abrieron grandemente mientras conducía a la carretera. — ¿Significa esto que vamos…–— Wolf no se atrevía a terminar la frase

— Diablos sí. Quiero decir, si estás de acuerdo, por supuesto. — de pronto Yuuri se sentía sumamente inseguro.

El auto aceleró. — Estoy de acuerdo. He estado esperando por ti. — Wolf respondió sin apartar su concentración del camino.

Yuuri lo miró, notando el bulto en los jeans de Wolf y no pudo evitarlo. Extendió la mano y la poso suavemente sobre la entrepierna de Wolf. Sí, Wólfram estaba duro. Yuuri ya sabia que así era, debido al aroma que se desprendía de su compañero pero... Maldición. Le encantaba la sensación del miembro palpitante en su mano. — Demonios, Wolf, date prisa.

Llegaron a casa de Yuuri en un tiempo récord y apenas cerraron la puerta, Wolf, prácticamente había saltado sobre Yuuri.

Yuuri sujeto el firme trasero de su compañero y tiró de él al sentir como la boca de Wolf se pegó a su cuello. Los delgados brazos lo envolvieron. Los muslos de Wolf se enroscaron alrededor de la cintura de Yuuri. Yuuri movió a Wolf de arriba a abajo, frotando sus miembros juntos, su eje ya goteando. Ellos iban a llegar al final. No había manera de que no lo haría dentro de ese sexy cuerpo apretado antes de estallar, como los fuegos artificiales de año nuevo.

Yuuri avanzó por el pasillo hacia el dormitorio. — Realmente no dejaste cerrada la puerta del perro, ¿cierto?

— Mumph. — Wolf mordisqueó la piel y se apartó, mirando al cuello de Yuuri. Sacudió la cabeza negando a modo de respuesta y se zambulló de nuevo, chupando con su boca.

Yuuri se estremeció, Wolf lo estaba marcando. Yuuri llegó a la habitación y lo bajo lentamente en la cama. Se quitó la camisa cuando Wolf se apoyó en los codos, observándolo. Yuuri arrojó sus zapatos y se despojó de sus jeans, quedando en ropa interior.

Wolf le miró, mientras con una mano se acariciaba así mismo de forma más que sugestiva a través de su pantalón. Wólfram lucía imposiblemente comestible. —Por Dios, Wolf desnúdate. — Ni siquiera le dio tiempo al hombre para responder, Yuuri sujeto los tobillos de Wolf y le retiro los zapatos, luego atacó a los calcetines y los pantalones. Tiró de ellos y los sacó fuera de Wolf junto con su ropa interior. El excitado miembro de Wolf saltó libre.

Wólfram tiró de su propia camisa descubriendo su torso hasta las axilas, inmediatamente se dejo caer sobre su espalda y comenzó a acariciarse a sí mismo.

Yuuri estaba seguro que eso era la cosa más sexy que jamás hubiera visto. Yuuri gimió y se subió a la cama entre las piernas abiertas de Wolf, permaneciendo en las rodillas. Wolf sujeto el pene de Yuuri y tiró de el masturbándolo mientras Yuuri le observaba. Yuuri estiro una mano para envolverla alrededor del pene de Wolf.

Wolf sujetó su labio inferior entre sus dientes y gimió. Realmente gimió, y miro a Yuuri a las profundidades de esos ojos de media noche que tanto amaba. Su mano bombeaba más rápido, ahora con los ojos pegados al miembro de Yuuri. — Dios te ves bien. — dijo Yuuri entre jadeos, cuando la cabeza del pene de Wolf brilló con pre-semen.

Yuuri gimió, su propio pene, más duro que un tubo de acero, palpitaba en la mano de su compañero. Con la otra mano Yuuri masajeaba el saco de Wolf, apretando ligeramente. — Termina para mí, Wolf. Termina para mí para que pueda reclamarte.

Wolf gimió fuertemente, con sus caderas elevándose sobre de la cama. Su cuerpo se tensó y disparó en la mano y su estómago.

La mirada vidriosa en ese bello rostro y el olor de esperma empujaron a Yuuri al límite. Empujó dentro de la mano dos veces y sintió un tirón más fuerte en su saco. Se inclinó sobre Wólfram y observó la salpicadura del espeso líquido blanco en ese vientre pálido. — Oh. Oh. ¡Wólfram!

Wolf pasó los dedos por el esperma sobre su vientre y los llevó a la boca, los lamió dejándolos limpios. —Mmm...

caderas de Wólfram rotaron hacia adelante. Rápidamente se sentó sobre sus talones, mirando a su compañero.

El pene de Wólfram estaba sólo medio duro cuando se sentó y jaló su playera sobre su cabeza, tirándola al suelo.

Su pene nunca perdió el interés.

— ¿Quieres entrar en mi, Yuuri? ¿Estás bien con eso? — pregunto Wolf

— Diablos, Si. He estado esperando para Reclamarte durante semanas. — Fue la respuesta de Yuuri

— ¿Por qué no lo hiciste? — Wólfram estaba realmente confundido.

— Tú querías tomar las cosas con calma. — Wólfram gimió y sujetó el pene de Yuuri.

Yuuri siseó, empujándose hacia arriba en la mano deWolf.

— Nunca escuche nada de eso, pero tu escuchaste lo que dije…— Wolf gimoteó, y se inclinó hacia adelante, llevándose el miembro de Yuuri profundamente en la boca.

Todo el cuerpo de Yuuri temblaba. Ya estaba muy sensible. Esa boca húmeda y caliente era el cielo. Pasó los dedos por los rubios rizos, observando la bonita boca tomar su miembro. Maldita sea, Wolf podía chupar su pene. El hombre tenía un talento natural. Tenía la mejor garganta profunda que Yuuri había conocido. — Maldita sea, Wolf. Esto es agradable, pero... — Se apartó de Wólfram y abrió el cajón de mesita de noche. Dios, esperaba tener algún lubricante allí.

Bingo. Lubricantes y condones. No necesitaban los condones, los había tenido como un anticonceptivo. Los lobos podrían lograr embarazar a las mujeres.

— ¿Cómo me quieres? — pregunto Yuuri.

Wolf balbuceó. Yuuri sujetó a Wolf y lo llevó hasta la cama, oprimiéndolo contra el colchón en un beso. — ¿Cómo me quieres? — Yuuri repitió la pregunta

— Yo... yo... como tú quieras. Depende de ti. — Wolf miró alrededor antes de posar la mirada sobre Yuuri.

Yuuri le mordió los labios de su compañero. Volvió con su interrogatorio — No, no depende de mí. ¿Dime cómo quieres que sea?

Wolf se atoró con su saliva. — En mi espalda si no te molesta.

Yuuri parpadeó. — ¿Molestarme? Por supuesto que no, no me molesta, ¿por qué debería?

Wolf se encogió de hombros.

— Oh, no. No salgas con eso. —Yuuri sujeto su pene y golpeó la pierna de Wolf con el. — No creo que esto vaya a alguna parte. Tengo tiempo.

Wólfram gimió y giró los ojos. — No importa. — Yuuri se sentó y sacudió la cabeza. Algo estaba molestando a su compañero y él iba a averiguar lo que era. Sólo esperaba como el infierno que no decidiera clavarlo en los talones y ser el endemoniado testarudo que Yuuri sabía que podía ser, porque realmente quería reclamar pronto el firme, sexy, trasero de Wolf.

Wólfram suspiró. — Es difícil pretender que no soy un hombre si…—

— ¿Qué? — Yurri no alcanzaba a comprender de que estaba hablando Wólfram.

Wolf hizo una mueca de dolor.

¿De dónde diablos había salido eso? Yuuri había pensado que habían logrado superar todo sobre lo gay/heterosexual. Dejó caer el lubricante, sujetando las piernas de Wolf y tirando hacia arriba, haciéndole doblar las rodillas. Se agachó y recorrió con la lengua los testículos de Wólfram antes de succionarlos. Yuuri empujó las piernas de Wolf más cerca al pecho, prácticamente doblándolo por la mitad, y trazó su lengua hacia abajo. Pasó la lengua por el pliegue de Wolf y jugueteó con su entrada.

— ¡Oh Dios mío! ¡Oh, Dios mío! ¡Yuuri! — Wólfram se agitó y retorció. Actuó como si no pudiera decidir si quería parar o continuar.

No importaba, Yuuri no le dio la oportunidad de hacer cualquiera de las dos cosas. Continuó trazando el estrecho agujero con la lengua, y regresó nuevamente al saco de Wólfram. En algún momento durante su —beso negro, el miembro de Wólfram se había despertado de nuevo. Yuuri tomó el pene de Wólfram en su boca y la chupó.

— ¡Oh!

Dio un paso atrás y atrapó la mirada sorprendida de Wólfram. — ¿Crees que trato de pretender que eres una mujer?

La mandíbula de Wolf cayó. Sacudió la cabeza lentamente de un lado a otro.

Yuuri sonrió. — Bien. No quiero oír eso de nuevo.

Wolf asintió con la cabeza, incapaz de articular palabra y con los ojos vidriosos.

Yuuri le soltó las piernas y recuperó el lubricante. Deslizándolo sobre su miembro. El gemido de Wólfram fue más largo, excitando a su pareja. Maldita sea, también se sentía bastante bien. Él podía simplemente... El pequeño canal apretado de Wolf. Concéntrate, Yuuri. Soltó su polla y exprimió un poco más de lubricante en sus dedos.

Wolf aferro la mano de su compañero y lo detuvo, miró a Yuuri con sus ojos.

— Shhh... Relájate, bebé. Sé condenadamente bien que eres tú. Nunca he fingido que eres alguien más. No voy a empezar ahora. — Agarró el pie de Wolf con su mano libre y besó el arco. — Además, nadie consigue ponerme tan caliente como tú. — Yuuri chupó el dedo pulgar con su boca mientras sus dedos se deslizaron sobre el anillo de músculos.

Wólfram gimoteó. Yuuri empujó un dedo y ambos gimieron.

¡Santo Dios!, Wolf era tan estrecho. Su miembro vibró con anticipación. Yuuri metió otro dedo, observando el rostro de su compañero en busca de cualquier signo de molestia.

No había ninguno. El pene de Wolf nuevamente se sentía duro contra su estómago. Yuuri cerró los ojos con una ligera sonrisa en los labios. Wolf era un atractivo hombre. — ¿Listo para otro dedo, mi Hermoso Wólfram?

— Listo para tu pene.

— ¿Estás seguro?

— Uh-huh.

Yuuri deslizó un tercer dedo, observando cuidadosamente el rostro de Wolf.

Wolf suspiró.

Sacó los dedos fuera y alineó la cabeza de su pene con la dispuesta entrada de Wolf. Se empujó en él y el cuerpo de Wólfram le dio la bienvenida. — Oh, por Dios, te sientes tan bien. — Siguió adelante lentamente, ignorando las ansias de su cuerpo, instándolo a ir más aprisa. Tomando su tiempo, saboreando la sensación del cuerpo de su compañero apretándolo estrechamente.

Wólfram gimió. — Muévete. Por favor, muévete.

Yuuri lo hizo, empujando suavemente al principio. Ya había hecho esto antes con mujeres, pero ahora era diferente, mejor. Se trataba de Wolf, su compañero.

Wolf soltaba dulces sonidos, jadeos y suspiros. Yuuri lo sentía cerca. Olía las gotas del pre-semen escurrir del pene de Wolf. Yuuri sujetó las piernas de Wólfram por debajo de las rodillas y tiró de él para satisfacer sus impulsos, moviéndose más rápido.

Wolf gimió, con los ojos abiertos como platos.

Yuuri lo hizo otra vez.

Todo el cuerpo de Wólfram se tensó, apretando su entrada.

Yuuri gimió también. Aumentó la velocidad de sus movimientos y observó el placer en el rostro de Wólfram. Yuuri sonrió y tomó nota mental de ello. Había olvidado todo fuera de lo que sentía. Ni siquiera había considerado que debía sentirse bien cuando se estimula la próstata. — ¿Te gusta eso, Wolf?

— ¡Dios, sí! Más rápido, Yuuri, Más duro — Wólfram demandaba a gritos

Un escalofrío recorrió la columna vertebral de Yuuri. Por todos los Dioses, si eso no es estar excitado, entonces, no sabía lo que era. Comenzó a golpear su cadera más rápido. — Tócate tu mismo. Hazlo para mí, Wolf.

Wolf agarró su pene, tirando al mismo tiempo que los embates de Yuuri. Era lo más erótico que Yuuri había visto.

Los dientes de Wólfram se hundieron en su labio inferior cuando bombeó su pene. En cuestión de segundos se apretó alrededor de Yuuri, al tiempo que balbuceaba.

Yuuri no sabía lo que Wolf estaba diciendo, no entendía una palabra, pero sabía lo que Wólfram pedía. Yurri le hizo el amor a Wólfram de forma tan apasionada que el cuerpo de Wolf tembló por segundos, sus gemidos cada vez más fuertes. Sus músculos se apretaron alrededor de Yuuri y el olor de esperma llenó el aire.

Wólfram siempre fue hermoso, pero había algo en la expresión de su rostro cuando terminó que derritió a Yuuri.

Yuuri se vino con un gemido errático, derramándose sobre el cuerpo de su compañero. Se desplomó sobre Wólfram, respirando con dificultad.

Los brazos de Wolf lo envolvieron y acarició su cara contra la de Yuuri. Besándolo cuando encontró los labios de Yuuri.

Yuuri gimió en la boca de Wolf, devolviendo el beso. Dios, Yuuri amaba a este hombre.

Yuuri prácticamente estaba flotando, cuando un jadeo de asombro provino desde la puerta de la habitación.

— ¡PERO QUE DEMONIOS ES ESTO! — Fue el grito que resonó por toda la casa.


Hola a todos, les ofrsco mil disculpas por ausentarme de esta manera y dejarlas esperando por este tan ansiado capitulo, espero que sea de su agrado y no se preocupen que no voy a dejar inconcluso el fic es solo que en esta temporada estoy realmente corta de tiempo para todo. como de costubre espero por todos sus comentarios

y para aquellas que dejaron su correo en brebe les enbiare el archivo, estas son algunas pag que visito en busca de libros: Olompo del Amor sin Frnters, El Mundo de la Luna Roja, y Blue Sensation. Hasta pronto