LES PRESENTO ESTE MI PRIMER PROYECTO, ESTA ES UNA ADAPTACION YURAM DE EL 2º LIBRO SIN RESERVAS DE LA SAGA WITH OR WITHOUT DE LA ESCRITORA J. L. LANGLEY.

PARA AQUELLOS QUE NO CONOCEN LA HISTORIA ESTOY SEGURA LES ENCANTARA, Y AQUELLAS QUE YA HAN LEIDO EL LIBRO (COF*LA SAGA COMPLETA*COF), ESPERO Y SE DIVIERTAN CON ESTA VERCION

AGRADESCO ESPECIALMENTE A TLACUILO 1 e Izumi Masen v.B; POR TODO EL APOYO Y AUXILIO BRINDADO, (CON ESTO YA HAN CUBIERTO SU CUOTA ANUAL DE BUENAS ACCIONES.)

LAS ACTUALIZACIONES LAS REALIZARE CADA SEMANA, O ANTES SEGUN EL TIEMPO DISPONIBLE

ESTA HISTORIA ESTA RECOMENDADA PARA MAYORES DE 16, UNA VEZ ACLARADO CONTINUEMOS


DISCLAIMER: La Historia no es mía, es una libre adaptación del 2º Libro SIN RESERVAS de la Saga WITH OR WITHOUT, de J. L. LANGLEY. Asi como tampoco me pertenecen los personajes de KYO KARA MAHO sino que son creacion Y propiedad de TOMO TAKABAYASHI.


Capítulo 10

Se encontraba en la sala de la casa, disfrutando de una tarde relajada, cada uno absorto en su propia lectura; cuando de la nada Yuuri hace un extraño comentario.

— ¿Sabías que hay pingüinos gay?

— ¿Qué? — Wólfram levantó la vista de su libro. — ¿Perdón?

Yuuri se encontraba recostado en el sofá al otro lado de la sala, leyendo una revista que tenía algo que ver con animales, veterinarios y cosas similares. Yuuri asintió con la cabeza. — Sí, realmente existen. Hay todo tipo de relaciones homosexuales en las especies animales.

Wólfram parpadeó dirigiéndole a Yuuri una mirada perpleja.

— Hay monos, carneros, vacas y hasta delfines. Incluso hay — ¿qué? ¿Ocurre algo? ¿Por qué te ríes Wolf?

— Yuuri Yo realmente no tenía idea que eras tan nerd.

— ¿Qué? — Yuuri parecía no entender de que estaba hablando Wólfram.

Wólfram sonrió ligeramente. ¡Oh Dios! ¿Realmente se preguntaba cómo había hecho Yuuri para saber sobre animales gays? Por supuesto, podría ser algo del conocimiento ordinario de un veterinario, pero Wólfram lo dudaba. Era más que probable que se debía a que Yuuri había visto demasiado Discovery Channel. O tal vez fue sólo la revista que estaba leyendo. — ¿Lo leíste ahí? — pregunto Wólfram haciendo referencia a la revista que Yuuri había estado leyendo.

— No. Estaba leyendo un artículo sobre las nuevas incubadoras de huevos y eso me hizo recordar un documental acerca de los pingüinos. En el lograron captar algunas parejas de machos que intentaron eclosionar rocas.

Wólfram sonrió. Esto era demasiado bueno. Todo parecía indicar que Yuuri el Sr. Popularidad era un nerd disfrazado. — ¿Yuuri, quien inventó la imprenta? — Wólfram necesitaba confirmar su teoría.

— ¿Huh?

— Sólo responde la pregunta.

— Uh… ¿Johann Gutenberg?

Wólfram reprimió una sonrisa y continúo. — ¿Quién inventó el vagón del tren para dormir?

— George Pullman

Maldita sea, esto se ponía cada vez mejor. Wólfram esta vez no fue capaz de contener su sonrisa — ¿Qué hay de la desmotadora de algodón?

— Eli Whitney. ¿Wolf? No entiendo por qué me haces esas preguntas sin sentido?

Ignorando el desconcierto de Yuuri. Wólfram continuo con su pequeña prueba. — ¿Puedes decime cuántos huesos hay en el cuerpo humano?

— El esqueleto humano se compone de doscientos seis huesos. Hay aproximadamente trescientos veinte en un canino. Cerca de doscientos cincuenta en felinos y ciento setenta y cinco en equinos.

¡Eso fue genial! No era de extrañar que se llevaran tan bien. — Es mi deber informarte, Dr. Shibuya, que eres un nerd.

Yuuri puso los ojos en blanco, tomó su revista y comenzó a leer de nuevo. "Toma uno para conocer a otro" — murmuró entre dientes.

Wólfram puso el separador en su libro de historia del periodo Shogun y lo colocó en la mesa de al lado. Era consiente de que en este momento se encontraba sonriendo con sobrado orgullo, pero no podía evitarlo. No ahora cuando puso en evidencia a su amado Enclenque quien se había esforzado por ocultar el hecho de que era inteligente. Wólfram sabia que Yuuri era un hombre inteligente, que tendría que serlo al haber entrado en la facultad de veterinaria, pero nunca mostró lo inteligente que realmente era.

Wólfram lo miro aun sonriente. — Nunca dije que no lo fuera. ¡Diablos, yo soy el rey de los nerds! Si usara camisas con bolsillos, tendría un protector de bolsillo.

Yuuri gimió y se cubrió el rostro con la revista. — Un protector de bolsillo no te hace un nerd. Ni la cinta en los anteojos. — Argumento Yuuri

— Tienes un protector de bolsillo, ¿verdad? — Wólfram no fue capas de disimular la diversión en su voz.

— En mi bata de laboratorio. — Yuuri finalmente admito.

Wólfram se levanto del sillón y se escabulló al sofá junto a Yuuri. Haciéndole retirar la revista de la cara.

Yuuri tiró de él y le besó la nariz. — Muy bien, Ricitos de Oro. ¿Por qué es divertido el hecho de que no soy un atleta sin cerebro?

Wólfram parpadeó, abrió la boca y la cerró. Él no iba a responder a ese apodo. No lo haría. Yuuri lo había estado llamando por esos apodos ridículos para obtener una reacción de él. Si ignoraba el nombre, se iría. Los únicos que se quedaron fueron de los que se quejó. Pero con un demonio, ese era realmente malo.

— ¿Y bien, Ricitos? — Yuuri lo provoco

— ¡No! Absolutamente no. De ninguna manera. No puedes llamarme así.

— ¿O? — Yuuri tenía un brillo perverso en sus ojos.

— O te lo hare pagar. — Wólfram lo miró, tratando de parecer feroz.

Yuuri simplemente rió divertido desestimando la amenaza de Wolf.

¡Maldito enclenque! Wólfram considero por un momento simplemente comenzar a llamar a Yuuri Enclenque a partir de ese momento. No, probablemente no seria el mejor curso de acción, después de todo, el hombre tenía un perverso sentido del humor. Wólfram suspiró.

En ese momento Yuuri enterró los dedos en las costillas de Wólfram, haciéndole cosquillas.

Wólfram chilló y sin ganas se defendía. Cayeron al suelo en una maraña de brazos y piernas. Trató de hacerle cosquillas también a Yuuri, pero Yuuri tenía una mayor ventaja al superarlo en fuerza y peso. Wólfram terminó recostado en el piso, sobre su espalda con Yuuri sentado encima de él. Ambos riendo. No pasó mucho tiempo antes de que Liesel se sumara a la acción. El cachorro corría en círculos alrededor, sin parar de ladrar, solo se detenía el tiempo suficiente para lamer la cara de Wólfram cada vez que pasaba junto de él.

Wólfram sujetó una de las manos de Yuuri tratando de defenderse cuando Liesel le mordió en la nariz. — ¡Oww! — Wólfram dejó de luchar contra Yuuri el tiempo suficiente para alejar a Liesel.

El cachorro reacciono dejando caer su pecho al suelo, manteniendo la parte posterior de su cuerpo en guardia y lista para saltar sobre su oponente, soltando lo que pretendían ser feroces gruñidos.

Yuuri se echó a reír. — Supongo que esto significa que no se nos permite jugar sin él.

— Creo que tienes razón. No puedo creer que me mordió la nariz. Esos dientes de cachorro realmente duelen. — Wólfram se quejaba mientras masajeaba su lastimada nariz.

Yuuri dejó de hacerles cosquillas y le besó en la nariz. — Dímelo a mí. El pequeño mocoso mordió mi oreja la otra noche, ¿recuerdas?

Wólfram se rió. — Síp, lo recuerdo.

— Eso no fue divertido. — Se quejo Yuuri

— Sí, lo fue. El lobo feroz derribado por un pequeño cachorro. Fue divertido. — Wólfram sonrió aun más.

— Muy bien, Ricitos de Oro. — Contra ataco Yuuri.

— Wólfram se quejó al escuchar nuevamente el ofensivo apodo. — Muy bien. Haré un trato con tingo. Tú no me llames Ricitos de Oro nunca más y yo no le diré a la manada entera que fuiste derrotado por un cachorro de siete semanas de edad.

Yuuri suspiró. — Ok, añade un beso a eso y tendremos un trato.

— Oh, vaya, no lo sé. — Wólfram fingió pensarlo seriamente

Yuuri reforzó su agarre sobre Wólfram. Gruñendo y comenzó a mordisquear el labio inferior de Wólfram. — Sé bueno y bésame, Wolf. — Yuuri susurro antes de que su lengua rozara los labios de Wólfram.

Wólfram abrió la boca con un suspiro, permitiéndole a Yuuri entra. El beso fue suave al principio, con largos roces de lengua y unas pocas mordidas. No pasó mucho tiempo antes de que Wólfram percibiera el característico aroma de la excitación de Yuuri lo cual solo aumentaba su propia excitación.

Yuuri gimió dentro del beso, su duro miembro presionándose contra el muslo de Wólfram, rápidamente la ternura inicial del beso se transformo en una pasión desbordante. Yuuri los hiso girar para quedar sentado a horcajadas sobre Wólfram, e inmediatamente comenzó a sacar la camisa de Wólfram sobre su cabeza y la tiró en el sofá. Su boca se cerró sobre el hombro de Wolf renovando su marca de acoplamiento. Sus manos se movieron por todo el cuerpo de Wólfram, acariciando cada parte que tocaba, la espalda, sus caderas, su cabello.

Wólfram se arqueó en las manos de Yuuri, disfrutando de las caricias. Su pene rogaba por atención. Wolf se movió hacia abajo, sacando los dientes de Yuuri de su hombro, y empujó su pene contra el de Yuuri.

Yuuri jadeó y se bajó de Wolf recostándose a su lado para comenzar a trazar un camino de besos por el pecho de Wólfram descendiendo por su abdomen hasta que llegó a la cinturilla de los pants de Wólfram, Yuuri inmediatamente los retiró fuera del cuerpo de Wólfram.

Wólfram soltó el aire contenido y luchó por mantener sus caderas quietas cuando sintió los labios de Yuuri envolver su pene, comenzando un lento y torturante ritmo de profunda succión. — Dios. Yuuri ven aquí. Necesito probarte

Yuuri se deslizó al lado de Wólfram rea comando su cuerpo, y se dispuso para darle un mejor acceso.

En cuanto estuviera en posición Wólfram tiró del cordón que sujetaba los pantalones del pijama de Yuuri hasta deshacer el nudo y los empujó fuera de sus piernas. Wolf envolvió el pene de Yuuri con sus labios y comenzó a, igualar el ritmo y los movimientos que Yuuri realizaba sobre su propio pene.

Wólfram no pudo contener un gemido de placer cuando sintió a Yuuri acariciar sus testículos con un rose de su lengua y alternándolo con pequeñas succiones, eran tan suaves y a la vez tan provocativas. Que ahora Wólfram se encontraba con el miembro de Yuuri entre los labios, tratando de concentrarse en el placer de su compañero en lugar del suyo. La longitud caliente y suave del miembro de Yuuri se deslizó dentro y fuera de la boca de Wólfram, con la misma facilidad con que Yuuri lamia su eje. Sus caderas se impulsaron antes de que Wolf pudiera detenerse. Quería la boca de Yuuri alrededor de su pene. Yuuri no lo defraudó. Yuuri lo chupaba sin llegar hasta la base, tomando la mitad de su pene en la mano y apretando la base.

Wólfram se quejó y se movió más rápido sobre la cabeza del pene de Yuuri para hacerle saber a su compañero lo que quería. Wólfram estaba realmente en ello, sus caderas realizaban golpes cortos y rápidos dentro de la cálida boca de Yuuri, cuando repentinamente Yuuri echo su cabeza hacia atrás, dejando que toda la longitud del miembro de Wólfram saliera de su boca. Wólfram lo dejo pasar y continúo chupando a su compañero.

— Uh, Wolf. — Yuuri llamo

— Uh. — Wólfram contestó con el pene de Yuuri en la boca.

— Liesel me esta mirando.

Wólfram casi se atragantó. Dejó que el miembro de Yuuri se deslizarse fuera de su boca y miró a su compañero. Yuuri le dicaba una mirada bastante incomoda al cachorro frunciéndole el ceño.

— ¿Y qué? Continua. — respondió Wólfram

— No. De ninguna manera lo haremos mientras el cachorro está observando. — fue la rotunda negativa de Yuuri.

Wólfram suspiró y se levantó. No veía el problema siempre y cuando Liesel no decidiera unírseles, pero Yuuri, evidentemente, no iba a continuar con su audiencia. — Recamara. — fue todo lo que dijo antes de tenderle a Yuuri una mano para ayudarlo a levantarse y caminaron por el pasillo.

Una vez que llegaron a la cama, recuperaron sus antiguas posiciones rápidamente.

La boca de Yuuri se envolvió alrededor del pene de Wólfram, provocándole un jadeo. Wólfram rápidamente le devolvió el favor y se tragó la polla de Yuuri hasta la base. Después de algunos segundos ambos estaban gimiendo, las caderas de ambos moviéndose con el miembro de su compañero en la boca.

Yuuri comenzó a mover las manos por el trasero de Wólfram, instándole a moverse, con una lo acomodo y con la otra jugueteó con su pliegue.

¡Por Dios! el hombre era algo especial. Yuuri quizás no podía tomar hasta la base el pene de Wólfram el no tenía una profunda garganta como Wólfram, pero lo compensaba con el entusiasmo y la inventiva. Y era malditamente bueno en eso.

Yuuri deslizo un dedo en su boca, al lado del pene de Wólfram, mientras seguía chupando. Los testículos de Wólfram se endurecieron cuando se dio cuenta de la intención detrás de eso. Yuuri hizo exactamente lo que el esperaba. Yuuri sacó el dedo de su boca y lo deslizo por la entrada de Wólfram empezando a meterlo suavemente.

Un escalofrío corrió a lo largo de la columna vertebral de Wólfram cuando el dedo presionó dentro de él. Wólfram deslizó fuera de su boca el pene de Yuuri. — Si. Así. No te detengas.

Yuuri movido su dedo dentro y fuera de Wolf, al mismo tiempo que su boca, succionaba.

Wólfram miró hacia su cuerpo, observando su pene deslizarse dentro y fuera de la boca de Yuuri. Estaba tan caliente como el infierno, viendo a su compañero tomar su pene. Wolf no pudo contenerse y se empujó sobre Yuuri. Wólfram se puso rígido, sus caderas avanzando aún más profundo en la boca de Yuuri no paso mucho antes de que se encontrara llenando la garganta de Yuuri con su esencia.

Yuuri sacó su dedo del interior de Wolf y apoyó la cabeza en la almohada, jadeando por aire.

A Wólfram le tomó unos segundos recuperar el aliento y que su cuerpo dejara de temblar.

— ¿Estás bien? — Yuuri pregunto entre jadeos.

Wolf no le dio una respuesta, en su lugar tomo el miembro de Yuuri, notando las gotas de semen sobre la punta, y se lo tragó, llevándoselo hasta el fondo.

Las caderas de Yuuri se agitaron y se quedó sin aliento. — ¡Por todos los cielos!. — En cuestión de segundos Yuuri terminó, llenando la boca de Wolf con blanco líquido caliente y salado.

Wólfram se quedó allí chupando suavemente hasta que el pene de Yuuri se volvió flácido. Wólfram estaba casi dormido cuando Yuuri lo arrastró hasta acomodarlo correctamente en la cama.

De alguna Wólfram se las arregló para entrar en la cama, con Yuuri pegado a su espalda. Yuuri besó su cuello y se arrimó aún más, haciéndole sentirse amado y apreciado.

¡Esto es vida!.— ¡Qué gran manera de pasar una tarde de sábado! — pensó Wólfram mientras iba quedándose dormido.

Wólfram casi estaba dormido cuando la voz de Yuuri lo sacó del placido adormecimiento

Wolf. Liesel me esta mirando nuevamente.

- o - O - o -

Yuuri sentía como si su estómago estuviera tratando de comerse así mismo, tenía tanta hambre. Yuuri gimió y se levantó de la cama con cuidado de no despertar a Wolf. Definitivamente esa era una terrible manera de arruinar un perfecto día. Yuuri odiaba la cocina y si no recordaba mal, había utilizado todos los ingredientes disponibles para hacerse un sándwich en el desayuno. Había tenido que usar los ingredientes de un sándwich en el desayuno porque Wolf había agotado la última de las sopas instantáneas en la cena de anoche. Yuuri sabia que el Iba a tener que cocinar, si quería comer. Maldición. ¿Tal vez debería contratar a un cocinero? Demonios, él se conformaría con un Cocinero de Comida Rápida en este momento.

Yuuri fue a la sala para recoger su ropa. Se puso los pantalones y arrastró los pies todo el camino a la cocina. Revisó la despensa y se decidió por una lata de macarrones y queso. Ahora, si pudiera encontrar algún tipo de carne, terminaría su búsqueda.

Yuuri se encontraba de pie delante de la nevera mirando cuando oyó algo fuera. Probablemente, el gato del vecino. Oh, bueno, debería revisarlo, permaneciendo de pie delante de la nevera no habría comida hecha por arte de magia. Cerró la puerta y se dirigió a la sala de estar.

Liesel salió de la sala. El cachorro lo vio y movió la cola

— Hey, cachorro. ¿También tienes hambre?

Liesel brincó colocando sus patas delanteras sobre la espinilla de Yuuri y ofreció su cabeza, pidiendo ser acariciado.

Sonrió y rascó detrás de las orejas de Liesel.

Un fuerte ruido metálico había hecho a ambos saltar y se dirigieron a la puerta de entrada. ¿Qué había hecho ese gato ahora?

Yuuri abrió la puerta.

Un hombre corrió por el camino de entrada. ¿Qué...? – ¡Hey! — Yuuri intento llamarle.

El hombre miró hacia atrás, y hecho a correr más rápido.

Liesel gruñó y saltó fuera de la puerta.

— ¡Demonios! ¡Liesel espera! — Yuuri corrió tras del cachorro. Él lo agarró a mitad de camino. El hombre, sin embargo, fue bueno para escapar. Yuuri olfateó el aire. El hombre era un lobo, pero el olor no era familiar. Pensó en perseguirlo, pero ¿para qué? Una rápida mirada alrededor no mostró ningún daño. Nunca antes había tenido problemas con ladrones o vándalos. Vivía en un barrio relativamente tranquilo. Era antiguo, pero estaba aún en gran forma.

El viento hizo volar las hojas, arremolinándose alrededor de sus pies. Yuuri se estremeció, hacía frío. El otoño definitivamente había llegado. Yuuri se colocó a Liesel bajo el brazo y caminó alrededor de la casa, en una inspección más a fondo. Aún no veía nada. Nada parecía fuera de lugar. Debió haber espantado al hombre antes de que pudiera robar algo. ¿El hombre era un lobo visitante? O ¿tal vez era un hombre sin hogar tratando de entrar en calor? No era como si Yuuri no hubiera visto personas sin hogar en su vecindario antes. El hecho de que el hombre era un lobo, no significaba que no pudiera tratarse de un criminal también.

Sólo para asegurarse revisó su camioneta y el auto de Wolf. Todo parecía en orden. Yuuri Se encogió de hombros y regresó a la casa, rascando la cabeza del cachorro a su paso. — Ibas tras él, ¿no es así, chico?

— ¿Qué diablos haces en la calle, descalzo, y sin camisa con este tiempo. Enclenque? — Wólfram estaba en la puerta en un par de pantalones de chándal y una camiseta.

Wolf se frotaba los brazos y su cabello sobresalía por todas partes. Dios, era lindo.

— Hey, Wolf. — Yuuri besó la frente de Wólfram al entrar en la casa y le entregó el cachorro.

Yuuri cerró la puerta con llave. — ¿Qué estabas haciendo afuera? — Wólfram pregunto

— He oído algo y fui a revisarlo. Vi a un hombre corriendo. Liesel salió corriendo detrás de él.

Los ojos de Wólfram se abrieron sorprendidos. — ¿De veras? ¿Lo atrapaste?

Yuuri sacudió la cabeza en negativa. — No. Pero Liesel lo intentó.

Liesel se retorcía en los brazos de Wólfram y rindiéndose Wolf lo puso en el suelo. Corrió hacia la parte trasera de la casa. Se oyó la puerta del perro abrir y cerrar.

— ¿Sera seguro para Liesel estar ahí fuera solo? — Cuestiono Wólfram

Yuuri se encogió de hombros. — Supongo que es bastante seguro para el, ya espantamos al tipo. No he podido encontrar ninguna prueba de que robó algo

— Hmm... — Wolf pasó junto a Yuuri, todavía frotándose los brazos. — ¿Conseguiste olerlo? ¿Era alguien que conoces?

Yuuri siguió a Wolf en la cocina.

Wolf estaba en la puerta de la nevera, apoyándose en ella, mirando hacia adentro.

— Sí, tengo su aroma, el hombre era un lobo, pero no lo reconocí. — fue la respuesta de Yuuri.

Wólfram removió algunas cosas de la nevera y volvió a levantarse, una vez más, con la mirada fija en el refrigerador abierto. — ¿Yuuri. Tú crees que deberíamos llamar a la manada? ¿O tal vez la policía? —

Yuuri se preguntó cuánto tiempo le tomaría Wolf a darse cuenta de que necesitaban ir de compras. – ¿Y decirles qué? No reconocí el olor, no es de nuestra manada y no desapareció nada. Además, no creo que volverá, sabiendo que lo vi.

— ¿Cómo luce? — Wolf comenzó a frotar sus brazos nuevamente.

— No logré verlo bien, pero creo que era de constitución delgada. Llevaba una chaqueta de color verde oscuro, una gorra roja y jeans negros.

— Hmm. ¿Yuuri tú crees que sólo era alguien husmeando? — Wolf se notaba algo preocupado.

— Probablemente estaba revisando las cosas, para ver si hay algo fácil de robar. Llamaré a Bob mañana y ver si algún lobo visitante se ha comunicado con él.

— Sí, eso es una buena idea. ¿Por qué no encerramos a Liesel por esta noche, por si acaso?

Justo en ese momento Liesel entró saltando en la cocina.

— Estoy de acuerdo. Es mejor prevenir que lamentar. — Yuuri. Se apoyó en el gabinete y observó al cachorro ir al refrigerador, poner las patas delanteras en el borde y echar un vistazo.

Wólfram alejo al cachorro. Y después de haber observado el refrigerador por un minuto, cerró la puerta y se volvió hacia Yuuri. — ¡¿Yuuri puedes decirme que demonios se supone que vamos a comer?!.


BIEN UN POCO ATRASADO PERO AQUI ESTA LA CONTI, ESPERO Y SEA DE SU AGRADO, Y SI OTRA COSA NO SE INTERPONE TENDRE EL SIGUIENTE PARA EL SABADO.

COMO SIEMPRE ESPERO POR TODOS SUS COMENTARIOS Y SUGERENCIAS, HASTA LA PROXIMA.