LES PRESENTO ESTE MI PRIMER PROYECTO, ESTA ES UNA ADAPTACION YURAM DE EL 2º LIBRO SIN RESERVAS DE LA SAGA WITH OR WITHOUT DE LA ESCRITORA J. L. LANGLEY.
PARA AQUELLOS QUE NO CONOCEN LA HISTORIA ESTOY SEGURA LES ENCANTARA, Y AQUELLAS QUE YA HAN LEIDO EL LIBRO (COF*LA SAGA COMPLETA*COF), ESPERO Y SE DIVIERTAN CON ESTA VERCION
AGRADESCO ESPECIALMENTE A TLACUILO 1 e Izumi Masen v.B; POR TODO EL APOYO Y AUXILIO BRINDADO, (CON ESTO YA HAN CUBIERTO SU CUOTA ANUAL DE BUENAS ACCIONES.)
LAS ACTUALIZACIONES LAS REALIZARE CADA SEMANA, O ANTES SEGUN EL TIEMPO DISPONIBLE
ESTA HISTORIA ESTA RECOMENDADA PARA MAYORES DE 16, UNA VEZ ACLARADO CONTINUEMOS
DISCLAIMER: La Historia no es mía, es una libre adaptación del 2º Libro SIN RESERVAS de la Saga WITH OR WITHOUT, la cual es creación y propiedad de J. L. LANGLEY. Así como tampoco me pertenecen los personajes de KYO KARA MAHO sino que son creación Y propiedad de TOMO TAKABAYASHI.
Capítulo 11
Esa mañana Wólfram fue despertado por un ruidoso e insistente lloriqueo procedente de Liesel. ¿Qué diablos? El cachorro lanzo un nuevo lloriqueo, el cual fue seguido por un ruido constante del cual Wólfram no se había percatado hasta ese momento. Wólfram parpadeó para conseguir enfocar y miró el reloj.¿Ocho a.m? ¿Pero que demonios ?
Wólfram estiro un brazo hacia el otro lado de la cama buscando a Yuuri y no lo encontró. El lado de la cama de Yuuri estaba frío. Lo que explicaría el ruido. El hombre estaba loco por salir a ejercitarse a las ocho de la mañana de un domingo. Y ¿Cómo podía escuchar esa cosa a la que se atrevía a llamar música?
Liesel empezó a lloriquear de nuevo. — Maldita sea. –— Wólfram se sentó y se pasó las manos por la cara. ¡Por Dios!, definitivamente Wólfram tendría que trabajar más duro para agotar al hombre por la noche. La idea de que Yuuri podía levantarse a esta hora de la mañana después del ejercicio intenso de la noche anterior fue un verdadero golpe para su ego.
Al parecer, el cachorro también había despertado por la partida de Yuuri. Wólfram echó las mantas a un lado, salió de la cama y desnudo salió de la recamara, caminó por el pasillo hacia la puerta principal de la casa para permitir salir al cachorro.
Wólfram abrió la puerta para Liesel y el aire fresco silbó enfriando su cálida mañana. ¡Maldita sea! ¡Qué frío hacía fuera! Debería conseguir algo de ropa, pero su estómago gruñó un poco. Ya estaba cerca de la cocina. Qué dilema. Wólfram se encogió de hombros y se dirigió a la cocina planeando ya como iría el resto de su mañana. Tomaría un poco de pizza fría de la noche anterior y regresaría a la cama para comer. Vería algo en la televisión. Sólo porque Yuuri era un demente y salió a ejercitarse, no significaba que el tenía que hacerlo también.
Wólfram entro en la cocina solo para encontrarse con la caja de pizza vacía sobre la mesa. — Maldición. —Wólfram se quejo pensando que Yuuri podría haber dejado al menos una rebanada para el — Demonios —Wólfram en definitiva no era un madrugador ni en el mejor de sus días. Despertar sin nadie acurrucado junto a ti, un lloriqueo de perro, música de porquería, un endemoniado frio congelante y sin nada para comer. — Gruñó.
Liesel llegó desde el exterior cuando Wólfram salió de la cocina. Fueron juntos a la habitación que Yuuri utilizaba como sala de entrenamiento.
Cuando Wólfram abrió la puerta la música ensordecedora de cualquiera que sea el maldito nombre de la banda asaltó sus oídos. Fuera lo que fuese Liesel también pensó que era una porquería ya que dejo salir un quejido y salió de la habitación. Wólfram al ver la actitud del cachorro se limito a rodar sus ojos.
Yuuri estaba sentado en un banco enfundado en un par de pantalones cortos negros y zapatillas de ejercicio, haciendo flexiones de bíceps.
Wólfram parpadeó ante la flexión de los músculos sudorosos. Ooh, ese era un espectáculo agradable. Su miembro lo confirmó también. Su estómago, sin embargo, no podría importarle menos, le exigió alimentos. Wólfram se acercó al setero y bajo el volumen.
Cuando Yuuri se percato de su presencia le dedico una de sus radiantes sonrisas. — Buen día, Wolf. ¿No te desperté, cierto?
— No. Liesel lo hizo.
- ¡Oh, diablos, Wolf! Tenía la esperanza de terminar de ejercitarme y luego ir a buscar algunas rosquillas. Me comí toda la pizza.
Wow. ¿Qué descaro fue eso? Pensó Wólfram. Bueno, quizás no estrangularía a Yuuri por lo de la pizza. Aún tenía un problema con despertar en la cama solo y con algún estruendo que pretendía ser música ... bueno y el clima también, pero supuso que no era culpa de Yuuri, por lo que lo dejaría pasar una vez.
Yuuri soltó las pesas y caminó hacia él. Se inclinó y rozó sus labios sobre los de Wólfram.
En ese instante Wólfram consideró no responder por un segundo, entonces, decidió no ser tan infantil, y no mencionar el deje de rencor en su rostro. Abrió su boca y le regresó el beso a Yuuri. Yum, pizza Su estomago gruño nuevamente.
Yuuri retrocedió, sonriendo. — ¿Quieres que me vista y vaya a buscar algunas donas?
Dios, Wólfram amaba a este hombre Wólfram decidió en ese mismo instante que lo de la música también estaba perdonado. — Nah. Voy a vestirme y conseguir algo. Incluso te traeré algo también, si me prometes comer en la cama conmigo.
Yuuri sujeto el semi-erecto pene de Wólfram y lo apretó. — ¿Me perdonas por no despertarte apropiadamente?
Wólfram se estremeció, su pene tomando interés. Parecía que iba a tener que perdonar eso también. Él se agitó en la mano de su compañero, endureciéndose completamente.
El brillo en los ojos de Yuuri fue positivamente malvado cuando tiró del pene de Wólfram. — Si yo como donas en la cama contigo, ¿jugaremos a ensartar los aros?
Wólfram resopló. — No con mis donas, me muero de hambre. Tú puedes hacer lo que quieras con las tuyas. Pero te lo advierto. Tú me salpicas el trasero y yo me mudó a la habitación de invitados.
Yuuri se echó a reír y acaricio el miembro de Wólfram más rápido. Wólfram cerró los ojos y se dejo ir. Yuuri tenía una buena manera de conseguir ser perdonado por cosas que ni siquiera había hecho aún. — Maldita sea, eso se sentía bien.
Wólfram disfrutaba como los dientes mordisqueaban su mandíbula y el puño alrededor de su pene se movían con fuerza, más rápido. Wólfram estaba tan cerca que sentía como las rodillas se le doblaban. Se empujó dos veces más en la mano de Yuuri antes de sentir la falta de aire y soltar su esencia por todo el lugar.
Yuuri lo besó una vez más y lo soltó. Wólfram se tambaleó un poco y se sostuvo en el marco de la puerta. Infiernos. Se sentía como si hubiera sido golpeado por un camión.
Yuuri volvió con una toalla y limpió a Wólfram, el suelo y su mano. Yuuri se tiró la toalla al hombro. —Ya sabes, hablando de la habitación de invitados, he estado pensando en eso. Desde que uso esa habitación como mi cuarto de ejercicios, ¿por qué no tomas la otra habitación extra y haces algo con ella? Puedes convertirla en una oficina o tal vez una biblioteca.
Wólfram parpadeó. ¿Eh? ¿De qué demonios estaba hablando Yuuri? Es obvio que no tenían invitados. Después de unos minutos Wólfram, finalmente comprendió a lo que Yuuri se refería y se encogió de hombros. — Sólo fue un pensamiento — se apresuro a decir Yuuri. — Wólfram pensó que el quizás podría... después de todo ellos eran compañeros. — Lo pensare — Fue todo lo que Yuuri recibió como respuesta — Wólfram miró hacia abajo y descubrió la tienda de campaña en los pantalones cortos de Yuuri. — ¿Quieres que me encargue de eso por ti? — Wólfram ofreció justo antes de que su estomago gruñera en protesta.
— Nah, estoy bien. Ten por seguro que se mantendrá hasta que regreses. Ve a buscar algo para comer. — le respondió Yuuri.
Wólfram comenzó a discutir, pero sus entrañas hambrientas decidieron protestar. — Está bien. Me has convencido. Me muero de hambre. — Besó a Yuuri en la barbilla y salió.
Yuuri le pellizco el trasero cuando paso a su lado al salir de la habitacion.
Wow. ¡Qué mañana! Y Wólfram pensado que iba a ser un asco.
Wólfram buscó las llaves del auto antes de ir a vestirse. Una de las cosas que el había conservado era su auto, un Chevy Impala plateado 2004, con un arranque automático. Él podría encenderlo con el control remoto y el auto estaría cálido en el momento en que entrara en él. Tecnología... la amaba. Bueno, no era la única razón. Era un auto bastante bonito y rápido también. Encontró sus llaves en la mesa de la sala de la entrada, encendió el auto y se dirigió por el pasillo a la habitación para vestirse.
En tiempo casi record Wólfram se puso unos pantalones y los zapatos, tomó su cartera y salió corriendo hacia el auto. Maldita sea, hacía frío. Odiaba el invierno. Bueno, técnicamente era otoño, pero... hacía mucho frío. Afortunadamente, el interior de su auto era cálido y agradable. El viaje a la tienda de donas fue bastante tranquilo. Toda la gente cuerda se encontraba todavía en cama. Que es donde estaría si supiera cocinar. Iba a tener que considerar aprender a cocinar si no lograba convencer a Yuuri sobre las clases de cocina.
Había muchas otras cosas que podría hacer si no tenía siempre que conseguir comida. Era una triste situación, cuando todos en el local de las hamburguesas lo conocían de vista. Y en la pizzería sabían su nombre.
Se estacionó en la tienda de donas y notó que sus frenos estaban un poco flojos. Hmmm, eso no era bueno, necesitaba que alguien los revisara. El pedal no debería bajar tanto. Se encogió de hombros, ¿quizás era aire en la línea de freno? Dejó el coche en marcha y lo cerró con el control remoto. Pidió una docena de donas cubiertas de chocolate, una docena glaseada y dos docenas normales. Imaginó que tenía suficiente para mañana por la mañana, o conociendo a Yuuri, sólo durarían hasta el almuerzo. Yuuri podría comer su peso en donas. El hombre tenía un diente dulce que pondría a la madre de Wólfram en vergüenza.
En el camino de vuelta, Wólfram comió algunas donas y cambió los canales de radio. ¿Por qué todos los comerciales salían al mismo tiempo? En la carretera había un niño en una bicicleta roja, montado en la acera. Wólfram no estaba seguro de por qué, pero tenía la sensación que el chico iba a lanzarse frente de él. Pisó los frenos para reducir, en caso de que su intuición fuera correcta. No pasó nada. ¿Qué...? Bombeó el pedal. El coche disminuyó la velocidad, pero no suficiente. ¡Mierda! Sus frenos estaban rotos. Alcanzó el freno de emergencia y puso su pie sobre él al mismo tiempo que el niño montaba su bicicleta en la calle.
Wólfram no tenía tiempo suficiente para detenerse, por lo que se desvió a la izquierda. Un enorme roble detuvo su avance.
- o = O = o -
— ¿Es usted Yuuri Shibuya?
Yuuri, levantó la vista para encontrar una pequeña mujer enfundada en un par de pantalones verde oscuro de pie frente a él. Yuuri asintió y se levantó de su asiento. — Sí, señora.
—Acompáñeme por favor, él ha estado preguntando por usted. — La enfermera pulsó un botón en la pared y lo condujo a través de un conjunto de puertas dobles. — El médico va a querer hablar con usted antes de darlo de alta. Le dará una lista de instrucciones. Oh, y el sheriff está esperando, pero pensé en llevarle a ver a Wólfram en primer lugar. — La enfermera se detuvo ante una puerta abierta y se volvió hacia él. — Está un poco atontado y sin mucho sentido. Eso es debido a la conmoción cerebral. El médico ordenó una tomografía cuando lo trajeron y se veía bien. En un par de horas debería estar recuperado.
Yuuri asintió. — Él sólo quería ver a su compañero. Tan pronto como entró en la habitación, Wolf sonrió.
— Hola, Yuuri. Tú no estás herido, ¿verdad? — Wólfram tenía una venda en la frente y parecía un poco más pálido de lo normal, o ¿solo era la iluminación? Parecía muy pequeño tendido allí, miró a Yuuri con sus grandes ojos verdes parpadeando adormilado.
— ¿Qué? — Yuuri se acercó a la cama y le sujetó la mano, le dio un beso en la parte sana de la frente. — Estoy bien, Pequeño. — Dijo Yuuri para tranquilizarlo
— Ok. Me preocupaba que estuvieras herido también.
— Yo no estaba contigo, Wolf . Estabas solo. Fuiste a buscar donas.
La sonrisa de Wolf se desvaneció. Su rostro parecía un poco verde, colocó su mano sobre su estómago. — Sí, creo que no quiero comer donas ahora. Tú puedes hacerlo si quieres.
Wolf realmente estaba fuera sí. Yuuri se preguntó si sabía siquiera lo que pasó. Él sonrió para tranquilizarlo y besó a su compañero nuevamente. — Las donas se han ido, Wolf. No te preocupes por ellas. Simplemente descansa. Nos marcharemos a casa tan pronto como nos lo digan.
— Ok — ¡Hola, Shoma! — La mano libre de Wolf se levantó en el aire y comenzó a agitarse.
Yuuri pensó que Wolf estaba alucinando hasta que oyó la voz de su padre.
— Hola, hijo. ¿Cómo estás? — Shoma caminó al otro lado de Wólfram y le acarició la mano, una vez que la bajo.
Wolf giró la cabeza hacia Shoma y bostezó. — Mi auto está muerto, pero el de Yuuri está bien. Creo que comí demasiadas donas.
Su padre le dio a Yuuri una sorprendida mirada.
Sí, Yuuri conocía el sentimiento. A Yuuri tampoco le gustaba ver a Wólfram de esta manera, pero al menos se había enterado de por qué Wolf estaba actuando tan tonto. — Wolf estará bien papa. El está un poco fuera de sí a cusa de shock. Por lo que he podido averiguar hasta ahora Wolf perdió el conocimiento en el impacto. Según la enfermera, le hicieron una tomografía cuando lo trajeron y no encontraron ninguna hemorragia. — Concluyo Yuuri — ¿Qué haces aquí, papá?
Shoma frunció el ceño. — El Compañero de mi hijo tuvo un accidente de auto
Yuuri jadeó y se quedo boqui abierto.
Wólfram se rió. — Oh, eso es genial. Él lo sabe. — Wólfram tiró de la mano de Yuuri . Cuando Yuuri miró a Wolf, sonrió. — No tienes que decirle ahora, él ya lo sabe. Creo que tampoco está enfadado. No suena enfadado. — Wólfram bostezó y volvió la cabeza hacia Shoma. — ¿Estás enfadado?
— No, Wólfram, no estoy enfadado. — Shoma suavemente despeinó a Wólfram, y miró nuevamente a Yuuri.
— Aún no le he dicho a tu madre. Lo admito, soy un cobarde. Ya sabes cómo es. Y yo no tengo la menor idea de cómo va a tomar la noticia.
Wólfram comenzó a roncar suavemente. Yuuri apartó un mechón de cabello de la frente de Wolf.
Shori ya lo sabe, y no lo tomo muy bien. El nos encontró juntos la última vez que deicidio aparecerse sin avisar.
Shoma sacudió la cabeza. — No, no lo hará. Pero él no lo puede cambiar por lo que tendrá que superarlo y tratar con ello. El sabe perfectamente que nosotros no elegimos a nuestros compañeros. — ¿Y tu cómo estás? ¿Estás bien con él? Pareces estarlo, pero...
— Sí. Estoy bien con eso. Me asusté un poco al principio, pero ahora... — Yuuri Inclinó la cabeza. — Ahora no importa. Wolf es mío, ¿sabes? — Con los ojos le suplicó a su padre comprenderlo.
Su padre sonrió. — Sí, hijo, lo sé. Me alegro por ti. Sé lo mucho que siempre has querido a un compañero. Y admito que estoy un poco decepcionado porque no tendré nietos que malcriar. Pero me gusta Wólfram. Será agradable tener otro hijo. Además, ese cachorro es condenadamente lindo. Se supone que será un cachorro genial. — Guiñó un ojo.
Yuuri parpadeó conteniendo las lágrimas. Odiaba a admitirlo, incluso a sí mismo, pero había sentido miedo a que su padre le diera la espalda.
Shoma caminó alrededor de la cama y tiró de él en un abrazo. — Podrías habérmelo dicho.
Yuuri asintió con la cabeza y abrazó a su padre con el brazo libre. — Me daba miedo, supongo. Después de cómo reacciono Shori. Él...
Shoma se echó hacia atrás y suspiró. — Dale un poco de tiempo. Deja que lo asimile. Regresará.
Yuuri se encogió de hombros. — No importa. No sacrificaré a Wólfram. No por la salud mental de Shori y tampoco por mamá, por ninguna razón.
— Así es como debe ser, Hijo. — aprobó Shoma
—¿Papa cómo es que lo sabes? — pregunto Yuuri francamente intrigado
Shoma sonrió con cariño. — Porque lo sé, Hijo. Lo supe cuando me llamaste después de que te llevaron a Wólfram. Me di cuenta por el tono de tu voz.
— Se lo dijiste a Bob. — No era una pregunta pero Shoma respondió de todas formas.
— Sí.
De repente, Wólfram se despertó gratando. — ¡Oh, Dios! — Wólfram tiró de la mano de Yuuri. – ¿Dónde está Liesel?
Yuuri simplemente acaricio tierna mente el dorso de la mano de Wolf. — Está en casa, Wolf
— Oh, bien. Estaba preocupado. — Wólfram miró a su alrededor, y luego parpadeó fijando la vista en Yuuri. — ¿Dónde estamos, Yuuri?
— Hospital, Wolf.
— ¿Por qué?
— Chocaste tu auto.
— ¿Lo hice?
— Sí, lo hiciste.
Shoma se aclaró la garganta. — ¿Yuuri, es esto normal? — Pregunto su padre quien parecía asustado.
Yuuri, levantó la vista, y al ver la preocupación en los ojos de su padre, trató de tranquilizarlo. — Sí, papá, Wolf tiene una conmoción de tercer grado.
— Hola, Shoma. — Saludo Wólfram
Los ojos del padre de Yuuri se abrieron, y luego miró hacia abajo a Wolf. — Hola, Wólfram.
Yuuri se inclinó y beso la frente de Wolf nuevamente. –— Shhh... Estás asustando a papá.
Wólfram bostezó. — Lo siento.
— ¿Sr. Shibuya? — Pregunto un hombre desde el marco de la puerta, al tiempo que les mostraba una placa de policía se acercó y los miró.
— ¿Sí? — Shoma contestó.
Yuuri se aclaró la garganta. — Papá, creo que él oficial se refiere a mí. —Yuuri le tendió la mano al oficial. — Yuuri Shibuya.
Su padre frunció el ceño y murmuró entre dientes, — él dijo el Sr. Shibuya. — Yuuri, no pudo contener una sonrisa. Refiriéndose a él como Sr. En lugar de Dr. fue siempre un punto sensible para su padre. Su padre estaba orgulloso de él y le gustaba que todos supieran que su hijo era un doctor, no un mero señor.
— Soy el Oficial Benson —. ¿La enfermera le dijo que podía permanecer con el Sr. von Bielefeld?
— Dr. von Bielefeld, — Shoma lo corrigió.
Yuuri sonrió y le dio un codazo en las costillas a su padre. – Sí, oficial Wólfram es... mi pareja.
El oficial miró sorprendido al Sr. Shoma y después a Yuuri antes de reponerse rápidamente. — ¿Quiere salir un momento conmigo? Me gustaría hablar con usted.
— Claro. — Respondio Yuuri y volvió a mirar a Wolf notando que estaba dormido de nuevo. — Papá, ¿nos acompañas o te quedarás con Wolf?
Shoma extendió su mano hacia el oficial. — Soy el padre de Yuuri, Shoma Shibuya.
El oficial asintió correspondiendo al saludo. — Sr. Shibuya, usted puede acompañarnos también
— Está bien. Dejaré a Yuuri hablar con usted primero. Yo me quedo aquí, en caso de que mi otro hijo despierte.
Yuuri parpadeó para contener las lágrimas de emoción que amenazaban salir al escuchar a su padre referirse a Wolf como su hijo. Yuuri se acerco para hablar con su padre. — Ya vuelvo. No dejes que su disociación temporal te ahuyente. Si se despierta de nuevo, y sigue igual solo tranquilízalo. Avísame si el médico viene, ¿de acuerdo?
— No te preocupes Yuuri, lo tengo. — Su padre le dijo con absoluta confianza y para su tranquilidad, Yuuri vio como su padre colocó una silla al lado de la cama de Wólfram y tomaba asiento.
- o = O = o -
Yuuri volvió a entrar en la pequeña habitación de la sala de urgencias totalmente aturdido. Su pecho realmente dolía. Quería correr junto a Wólfram abrazarlo y nunca dejarlo ir.
Al ver el estado alterado de Yuuri su padre no tardo en acercarse para saber que era lo que lo había alterado — Hijo, ¿qué pasa? Parece que has visto un fantasma.
— Alguien cortó los frenos de su coche. No fue un accidente. — Yuuri apenas pudo articular las palabras con voz estrangulada
Shoma soltó una exclamación y se dejó caer en la silla.
Yuuri se dirigió la derecha de su padre y hacia el lado de Wólfram. Se quedó mirando el maltrecho y golpeado rostro y sintió revolvérsele el estómago. Apenas había encontrado a su compañero y ahora alguien estaba tratando de llevárselo. Alguien intenta matar a Wolf.
Hola a todos, si ya se van a decime que no tengo perdon de dios por haberles abandonado por tanto tiempo, pero en verdad que no tenia ni el tiempo, ni los animos para dedicarlo al fic y poder presentarles algo bien hecho.
La pricipal razon fue que mi hermana se encontraba con un embarazo de alto riesgo por lo q yo no estaba en la mejor dispocicion de animo, afortunadamente ya todo esta bien y ahora soy tia de una preciosa beba
Eso es todo por el momento, asi que espero todos sus comentarios, criticas, quejas etc, etc, hasta pronto
