Seamus quedó como puerco al tener una pijama huffepluff para prestarle a pansy, después de que esta, estuviese en el baño y lo esperase envuelta en una toalla dentro del baño. Cuando vio los colores amarillos con tintes negros frunció el ceño

—¿Y esto?

— Se le quedó a mi ex— Seamus se volvió al Tristan—. ¿Quieres leche con chocolate caliente?

Seamus le tiró la pijama a su invitada y fue junto al pequeño a la cocina donde rápidamente le pidió a su empleada que hiciera lo que quería Tristan. Este miraba con mucha curiosidad al conocido de su madre y se preguntaba por que ella lo había mirado de esa forma

—¿Fuiste algún enamorado de mi mamá?

Seamus que estaba masticando un chicle se mordió la lengua y pegó un aullido de,dolor al escuchar tales barbaries

—¡Jamás! Digamos que tu mami y yo pensábamos de diferentes maneras, ni si quiera nos hablábamos por así decírtelo

Ojos castaños claros profundos y cabello azabache totalmente desordenado ¿quien sería el padre?

—¿Qué es hufflepuf?— preguntó

—Es una casa de...

Un abrazo por detrás lo tomó por sorpresa, pues sentía los pechos firmes de la slytherin directamente en la espalda y una de las manos de ella le cubrían la boca con fuerza demoledora

—No le hables sobre Hogwarts, más tarde te explico— susurró ella en su oído

Pansy se sentó junto a su hijo, algo incómoda de estar llevando puesto una pijama hufflepuff y el rostro sin un toque de maquillaje, todavía más estando en la casa de finnigan. Regañó a Tristán por ser tan preguntón sobre cosas que no eran de su incumbencia

— Mamá! — se quejó este

—¿Le agradeciste a Finnigan?

Él asintió con la cabeza mirando con complicidad a Seamus que en su rostro se dibujó una sonrisa juguetona

—¿Por qué no le llamas por el nombre mamá?

Pansy parpadeó varias veces ante esta pregunta

—Seamus... ¿Ese es tu nombre verdad?— dijo algo ruborizada y ofuscada de tener que decir el nombre de una persona con la que casi nunca se dirigió la palabra