Los dedos de Erwin cada vez husmeaban y abrían más la pequeña entrada de Eren, quien por cada movimiento que estos hacían, se retorcía de forma "exquisita", y aunque pareciera que no se defendía, intentaba hacer todo lo posible en su mente para manifestar un poco de fuerza y quitárselo de encima, le era difícil pero cada vez recordaba que él había prometido a la persona que amaba ser solo de él y entregarle su cuerpo cuando él lo quisiera – Solo le amo a él, solo él puede tocarme de esta forma, debo proteger este cuerpo con todo mi ser – Se decía a sí mismo, a tal punto de no pensar en nada más que "Levi", la persona que quería.

-Basta… - Lloraba mientras estiraba las manos hacia Erwin – No…ah…quiero… más…n-no…más…

-Tranquilo… seré gentil… - Diciéndole esto, quitó sus dedos del lugar y presiono su pene en el agujero rosa brillante – Pareciera que me estuviera llamando, como si rogara por mí – sonrió

-¡No! – De pronto se escuchó el sonido de una canción, lo que alerto a Erwin y lo indujo a detenerse

-Eso es… - Se quedó mirando el celular de Eren un poco extrañado

-Mi celular… - Respondió aliviado, mientras lo tomaba para responder – ¿Diga?

-Ah! Eren soy yo, ¿estás en clase ahora?

-Levi…san…no… no lo estoy – Dijo mientras miraba a Erwin – Ahora estoy en la enfermería así que puedo hablar

-Con Erwin, eh? Hoy por la tarde tengo libre, ven a ayudarme a limpiar el desastre que hiciste ayer, te cocinare algo

-¡Si! ¡Iré! – Sonrió – Gracias por invitarme – Mientras lo decía se levantó bruscamente

-Ahora dame con ese tipo – Espero un poco

-Levi… es raro hablar contigo a estas horas del día

-No me vengas con eso ahora, ¿Le hiciste algo a Eren?

-No he hecho nada malo

-Eres un… - Suspiro – ¡Si te atreves a ponerle un dedo encima te matare!

-¡Oh! Que cruel, a pesar de que somos amigos desde hace tanto tiempo e incluso trabajamos juntos en la clínica

-Eso me importa una mierda

-No deberías dudar de mi… - Hablaba mientras se acomodaba la ropa – Yo… ¿Levi? – Se cortó la llamada – Me colgó – Sonrió

Eren apresurado se vistió rápidamente, como si su vida dependiera de ello, arrebato el celular de las manos de Erwin dándole una mirada fulminante y se fue corriendo – ¿Qué fue esa mirada? ¿Me odia? – Se dijo asimismo

Eren llego a clases sin aliento, no tuvo grandes complicaciones ya que Mikasa y Armin estaban a su favor. Aun así el muchacho parecía estar en su propio mundo, no podía poner atención a lo que los profesores decían, no escribió nada y las horas se pasaron muy rápido, a la tarde como si no estuviera presente, se quedó mirando por la ventana, por un rato, Jean lo llamaba pero éste no respondía, estaba helado, ni siquiera pestañaba, hasta que de pronto golpeo la mesa y se levantó, tomo sus cosas y salió del lugar.

Caminó lentamente donde sus pies le llevaran, de pronto levantó la vista, y miro a su alrededor, no podía identificar el lugar donde estaba, sin embargo algo le decía que siguiera por donde iba.

-¿Eren? – Se escuchó - ¿Qué haces aquí?

-Le…vi… - Un calor le inundo – Yo…creo que me perdí – Levi se acercó hacia el muchacho y le tocó la frente

-No tienes fiebre… ¿En serio no sabes dónde estás?

-Lo siento…

-No te disculpes – Suspiró – Es algo temprano, pero con tu condición es preferible tenerte cerca, vamos a mi casa – Se volteó para caminar – Tu… este camino lleva al lugar donde nos conocimos… y queda cerca de donde vives

-Eso quiere decir… - Sorprendido se cubrió la boca – Por aquí yo paso todos los días… y no… logro recordarlo…yo…

-Tranquilo, vamos – Eren no se movía, su cuerpo temblaba – Oye… - Sus palabras no eran escuchadas

-Yo… - Se repetía el joven, hasta que sintió un calor recorrer su cuerpo, subiéndole desde su mano derecha - ¿Qué? – Se dio cuenta de que Levi le había tomado de la mano

-Sigues siendo un niño, caminar de la mano es problemático, pero así me harás caso, vamos

-Levi…- Su rostro se enrojeció – ¡Si! – Dijo sonriendo – Apropósito Levi-san, ¿Por qué vamos a su casa si donde vivo está más cerca? – Se detuvo

-¿Acaso eres idiota? – Miro hacia la izquierda – En mi casa están los implemento que necesito para examinarte, además debes ayudarme a limpiar tu desastre

-Ya veo… - Sonrió maliciosamente – Entonces quizás deba quedarme a dormir con Levi-san, no creo que recuerde el camino a casa en toda la noche

-¡¿Ah?! No tengo ropa para un mocoso de tu tamaño

-No importa, hace calor últimamente y puedo dormir solo con mi ropa interior, no es problema

-Pero ¿Qué dices?