LA CABAÑA

Autora: -AdmiRo

Rated: M

Género: Terror

Beta: Beteado por Srta. Rose – Florencia Lara.

Summary: #FFTH #HalloweenMovies. Luego de su graduación un grupo de amigos decide relajarse en unas merecidas vacaciones. Destino: Ucrania; pero nada es lo que parece. Algo oscuro los acechara. Algo perverso. Maligno. Una cabaña, una organización oscura, cinco amigos y una muerte segura.

Disclaimer: Este es un Fiction Rated M (16+). Basado en la película de terror "Hostel" con muchos cambios. Los personajes son propiedad de Stephenie Meyer.

Este fiction participa del concurso de #HalloweenMovies de #FFTH. Para votar debes dejar un review con cuenta activa de "FanFictionNet"

Agradezco a mi beta Srta. Rose y a Zashsundown por la portada.

PARTE II

Alice POV

Me desperté algo confundida, había bebido un trago algo amargo y luego rapidamente sentí como mi conciencia se desvanecía. El grito desgarrador que esuche luego terminó de despertarme.

—¿Qué rayos? — Pregunte abriendo mis ojos para notar que estaba amarrada a una silla de metal en un cuarto oscuro.

—¿Quieres jugar? —Pregunto una voz masculina.

—¿Quién es? ¿Qué quiere? — Exclame nerviosa intentando zafarme.

El ruido de una sierra me espanto.

—Ahhhhhh ¡Ayuda! –grite desesperada.

¿Quién es? ¿Qué quiere? — dijo burlón imitando mi voz —Todos preguntan lo mismo. Shhhhh… Silencio, no hay necesidad de gritar. Solo jugamos. — Susurro la voz.

—¡Déjame ir! —Grité asustada.

—Me has costado mucho dinero niña, no te dejare ir. — Gruñó.

—¿Dinero? ¿De qué habla? — Exclame sollozando.

—He pagado por matarte. — Exclamo prendiendo nuevamente la sierra. El sonido era aterrador.

—¡No!¡No!¡Por favor! — Suplique desesperadamente. No podía ver nada, solo oía ese ruido espantoso de la sierra prendiéndose y apagandose. Lo único que sabía era que estaba cerca.

—¡Ayuda! — Grite luego y el lugar se iluminó dejandome momentaneamente cegada por la fuerte luz.

El cuarto era de color verde musgo, tenía las paredes llenas de humedad, había un hombre parado frente a mí con una sierra en sus manos. —Déjeme ir… Por favor –susurre con lágrimas cayendo continuamente de mis ojos.

—Shhhh

Camino hacia una mesa mirando antentamente lo que había dentro. Dejando la sierra y comenzó a elegir entre varias cosas. Estaba lleno de armas, cuchillos, escopetas, sierras, pinzas, sopletes, todo tipo de objetos de tortura. El hombre levantaba cada uno mirandolo, analizandolo, bajo la brillante luz antes de dejarlo para buscar otro. Era aterrador, y lo peor de todo es que no tenía ni una jodida idea de como había acabado metida ente embrollo.

—¡Por favor no lo haga! —Exclame intentando zafarme desesperada.

—Hermosa niña. — Susurro acariciando mi mejilla con el acero frio de un afilado cuchillo.

—¡No! — Grite mientras sentía como aquel filo desaparecia dentro de mis entrañas. Directo en mi estóomago.

—¿Duele? –pregunto divertido.

—¡Por favor no lo haga! –Volví a gritar antes de que el dolor me cegara.

Esto era agonizante. Una y otra vez él enterraba la daga para luego retorcerla y sacarla sin nada de í sangre, sentía mucho dolor, sentía que iba a morir. Estaba muriendo, poco a poco. La sangre bañaba mis ropas, mi camisa estaba desgarrada y sabía que por más que llorara y gritara no iba a salir viva de esto.

—Cambiemos de práctica. —Bajando el cuchillo acarició su barbilla con una mano bañada con mi sangre.

—No. Por favor. — susurre débilmente, las lágrimas bañando mi rostro.

—¿Qué tal esto? — Pregunto entonces apuntándome con un arma directo en la frente. Comencé a llorar más fuerte todavía.

—Muy rápido. — Casi desilucionado dejo el arma a un lado. Tomo nuevamente el cuchillo y antes de que pudiera preever su siguiente movimiento, me hizo un corte profundo en la pierna.

—¡Ahhhhhh! – No gritar de dolor era casi imposible. La sangre salía a borbotones roja, llamativa, chorreando por el pantalón hacía el borde de la silla y el suelo.

—Por favor, no… — Suplique una vez más, con horror, antes de ver como el cuchillo salía volando y clavado directo en mi garganta.

—Se siente tan bien. — Escuche su voz desvaneciéndose a lo lejos mientras la oscuridad nublaba mi vista. Estaba muriendo.

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Bella POV

—Despierta, amor. Tenemos que empacar se nos está haciendo tarde. — Casi grite despertando a Edward.

—Ya voy, ya voy. — Susurro dando vueltas en la cama. Rapidamente me dirigí a la habitación de Alice y le toque la puerta.

—¡Haz la maleta! ¡Es tardísimo! — Exclame y luego le toque a Jacob.

—Estoy despierto, ya hice mi maleta. — Gruñó abriendo la puerta.

—Genial, avísale a Emmett…

—Ya toque su puerta, no contesta nadie… Es muy extraño, Bella. — El comentario de Jacob provocó que los bellos de mi cuerpo se erizaran.

—Avísale a Edward. — Ordene y me dirigí a mi habitación para empacar.

Al rato alguien toco la puerta. —¿Quién es? –pregunte.

—Yo. — La voz de Edward se escuchó amortiguada por el grosor de la puerta.

—Ya casi termino… ¿Alice esta lista?

—No lo sé, no abre la puerta…

—¿Cómo que no abre la puerta? — Pregunté corriendo a ver que sucedía.

—Creo que no está dentro. — Su mirada reflejaba la preocupación que empezaba a asotarme a mí también.

—¿Qué hay de Emmett?

—Lo llame al teléfono celular, no atiende. Pero tampoco contesta la puerta, Bella. — Respondió Edward cada vez más alterado.

—¿Y Jasper? — Pregunte quedandome sin opciones.

—Jake fue a hablar con él… ¿Quieres que te ayude mientras?

—Claro, gracias. — Respondí entrando nuevamente, antes de besar tiernamente sus labios.

—Permiso. — Susurro Jake abriendo la puerta, luego de quince minutos.

—¿Qué paso? ¿Alguna novedad? — Pregunto Edward rápidamente.

—No hay señales de Jasper, hay otro recepcionista, el que está ahora en la entrada dice que Jasper se tomo la semana libre.

—¿Semana libre? ¿Dónde está Alice? — Exclame cada vez más nerviosa.

—No lo sé… Anoche los vi tomando unos tragos juntos, pero luego no los vi más. Esto es demasiado extraño, chicos. — Dijo Jacob rascandose la nuca, un tic nervioso que ya le había visto hacer varias veces.

—Se fueron juntos… Quizás se quedaron dormidos. —Susurro Edward.

—Evidentemente no en la habitación de Alice ¿Y que hay de Emmett?

—Emmett es un desastre. — Afirmó su hermano con furia. — Tendremos que pagar un día mas, y lo más probable es que aparezca borracho tirado en algún lado. Probablemente a estas horas esté despertando y ni siquiera sepa donde está; y lo peor es que no podemos irnos sin él.

—¿Tienes la tarjeta de crédito? — Pregunto Jake.

—Si — Respondió Edward — Si no regresan iré a pagar un día más, debemos esperarlos aquí por si vuelven hasta tarde.

Asentí y me senté en la cama cada vez más preocupada. —Tranquila, seguro es como dice Edward, y Alice también se quedo dormida en lo de Jasper. — Susurro Jacob acariciando mi espalda, tratando de darme animos.

—Puede ser…

—¿Ustedes son novios? — Su pregunta atolondrada me atonita unos minutos.

—¿Quiénes?

—Tú y Edward. — Gruñó.

—Si. — Respondí incomoda, temía como reaccionaría.

—Creí que tú y yo teníamos algo…

—¿Nosotros? Solo somos amigos, Jacob. — Susurre cada vez más nerviosa.

Me tomo del rostro sin darme respiro y me beso. —¿Es una puta broma? — Edward estaba parado en la puerta de mi habitación, su rostro enrojecido de la furia.

—No es lo que crees. — Exclame enojada empujando a Jacob fuera de mí.

—¿Saben qué? Voy a dar una vuelta…

—¡No! ¡Edward! — Grité tomándolo del brazo.

—¡Déjame! ¡Sueltame, maldita sea! — Él estaba demasiado furioso, no quería estropear las cosas así. — Dejame solo, necesito despejarme… Estoy muy molesto ahora mismo...

—Lo siento, amor. — Susurre dejandolo ir. Golpeando la pared con la palma, mire a Jacob con odio.

—Arruinaste todo… ¿Por qué me besaste? ¡Te odio! — Grite y salí corriendo hacía las escaleras.

—¡Bella! — Grito Jacob corriendo detras de mí. Rápidamente me escondí tras una puerta para que no me viera, luego camine por el pasillo de la recepción y me senté en unos grandes sillones a pensar. Había arruinado todo; ahora Edward estaba furioso con nosotros. ¡Odiaba a Jacob con toda mi alma!

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Edward POV

"Estoy en el Castillo Pidhorodetsky. Emmett"

¡Joder! ¡Hijo de perra! Esta paseando en un castillo cuando tendríamos que estar volviendo a Kiev. Furioso camine hacia un hombre que estaba fumando y le pedí un cigarro hablandole en ingles. Al rato me llego otro mensaje…

"Ven a buscarme, tengo problemas. Emmett"

Rápidamente pare un taxi y le pedí que me llevara a ese castillo. Como no podía pronunciarlo tuve que mostrarle el mensaje. Y en ingles me respondió que me dejaría a unos metros porque al ser propiedad privada no podía ingresar. Asintiendo le pague el viaje.

Ni bien baje note que el lugar estaba vallado. ¿Cómo coño se metió ahí dentro? Le envié un mensaje avisándole que estaba fuera y no tuve que esperar mucho para la respuesta.

"Entra. Emmett"

¿Estaba de coña? Saltando el alto alambrado caminé inseguir hacia el castillo. Era bastante aterrador y se veía algo abandonado. Tenebroso. Subiendo las grandes escaleras de la entrada empuje con fuerza la puerta pensando que sería demasiado vieja, pesada y atascada para que se abriera facilmente, pero en cambio se abrió con un rechinido de película de terror. No llegue a dar más de unos pasos cuando sentí un golpe fuerte en la nuca y caí al suelo perdiendo la consciencia.

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Respire entrecortado e intente abrir mis ojos desiado pesados; Dios, me sentía tan malditamente débil. Intente mover mis manos, pero no podía, parecía estaban atadas. ¿Por qué coño tenía las manos atadas? ¿Emmett estaba jugándome una broma?

—¿Emmett? — Pregunte desorientado abriendo mis ojos.

—Aquí esta Emmett. — Se burló una voz masculina.

—¡Joder! ¡Emmett! ¡EMMETT! — Grite desesperado cuando vi a mi hermano destripado en una silla.

—Encontré en su celular tu teléfono, me pareció divertido matar a dos hermanitos. Por eso te escribí. — El hombre sonrió de forma perversa, agitando el familiar telefono maltratado de mi hermano.

—¡Dios, Emmett! — Grite desesperado, estaba muerto. Las lágrimas cayeron por mi rostro. Esto no podía estar pasando.

—Lo mate con esto ¿Te gusta? –Preguntó el hombre mostrándome una sierra eléctrica.

—¡Hijo de puta! — Estaba furioso.

—Me gustaría verte sufrir como lo hizo tu hermano, suplicando por su vida. Girtando como una maldita perra. — Rió con una mueca maníaca. —Pero no tengo mucho tiempo, asique seré rápido. — Exclamo tomando un hacha enorme de un costado.

—¿Qué va a hacer? ¡Por favor, no! ¡No, no lo haga! — Grité.

Mientras el rostro de Bella diciéndome "te amo" vino a mi mente, el filo del hacha atravesó la piel y la carne. Mi cabeza se desprendió, pude sentirlo.

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Bella POV

—¡Rose! — Grite al ver a la rubia caminar por el hall del complejo.

—Alice esta con Emmett en el castilloPidhorodetsky. Fueron de excursión con Jasper –explico nada más verme.

—¿Excursión? ¿Ellos solos? ¿Simplemente nos dejaron? Tenemos que irnos, Edward tuvo que pagar otro día más…

—Qué pena… ¿Quiéres que te lleve con ellos? –pregunto con una gran sonrisa.

—Está bien, espera que iré por mi bolso. — Sin perder tiempo me gire y tome el ascensor rápidamente. En la habitación tome mi celular y le escribí a Edward un mensaje.

"Perdóname, lo que viste no significo nada. Solo te amo a ti. Voy a buscar a tu hermano aparentemente está en un castillo de excursión. Te amo, vuelve a mi Edward."

Baje por las escaleras cruzandome con Jacob de camino.

—¡Aquí estas!

—Voy a buscar a Alice y Emmett…

—¿Dónde? Te acompaño.

—No, voy con Rose. Quedate en caso de que alguien aparezca.

—Esa chica no me gusta… Tiene algo raro, ya te he dicho.

—Tú tienes algo raro Jacob, me besaste. ¡Por el amor de Dios! Me preguntaste si estaba de novia con Edward y luego me besas, despues de que dije que ¡SI! Estas completamente loco… ¡Te odio! ¿Comprendes? ¡Te odio! — Grite y baje corriendo sin prestar atención a lo que dijo luego.

—¡Espera! ¿A dónde vas?

—Maldita sea, no te importa.

—¡Dime!

—¡Joder! Al Castillo Pidhorodetsky –grite.

Corrí más rápido en dirección al coche de Rose que estaba esperándome en la entrada.

—¿Sabes cómo ir verdad? –Pregunte cruzandome de brazos enojada con todos. Malditos sean, habían arruinado nuestro viaje perfecto.

—Claro, de memoria. — Contestó con una extraña sonrisa decorando su rostro.

El viaje no fue tan largo, cuando llegamos note que conocía ese castillo. Lo había visto antes desde mi ventana en la cabaña, a lo lejos.

—Puedo verlo desde mi ventana, pero de cerca se ve más arruinado ¿Esta abandonado? —Pregunte bajando del auto.

—Si. –respondió pasando el vallado que estaba abierto.

—¿Podemos entrar cierto?

—Si, Emmett y Alice están dentro.

—Gracias por traerme, Rose. — Comente subiendo las escaleras.

—Un placer. — Respondió e ingresamos en el castillo.

El lugar estaba oscuro y lleno de humedad. Podía sentir un olor putrefacto y estaba casi segura que nunca me iba a olvidar de ese maldito olor.

—Que olor asqueroso. — Susurre. —Creo que voy a vomitar.

—Camina. — Ordeno ella señalando un pasillo.

Mirandola extraña por la oden, camine por ahí notando que había muchas puertas; justo antes de escuchar un grito desgarrador que me asusto hasta el infierno.

—¿Qué fue eso? — Exclame en voz baja tomando a Rose de la mano.

—No tengas miedo, no es nada.

No quería pero aún en contra de todos mis instintos seguí caminando, cada vez más agachada, como si eso pudiera salvarme del peligro que mi cuerpo presentía. Al final note que una de las puertas estaba abierta. Mientras todo me gritó que no viera no pude evitarlo me asome y entonces lo vi. Edward estaba muerto, despedazado, su cabeza estaba fuera de su cuerpo tirada casi despreocupadamente junto a sus pies atados.

—¡Edward! — Grite desesperada cayendo al suelo de rodillas, las lágrimas bañando mi rostro, mientras mis manos cubrían mi boca como si eso fuera a evitar el horror que tenía delante.

—Lo lamento, me dieron una buena paga por ustedes…

—¿Qué? –pregunte mirando a Rose que se alejaba de mi —¿Qué es todo esto? ¿Qué hiciste?

—Ellos lo hicieron. — Mirando en la dirección que señalaba vi unos hombres que venían hacia mi.

—¡Nooo! –grite e intente correr, pero me agarraron. Fue inútil.

—Buena muerte. — Susurro Rose soltando una macabra carcajada.

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Jake POV

En un momento de iluminación busque con el teléfono celular en internet "Castillo Pidhorodetsky"

"El castillo Pidhorodetsky fue construido entre 1635 y 1640, estuvo una vez ricamente decorado, pero durante la Primera Guerra Mundial los soldados destruyeron todo su lujoso interior. Después de la Segunda Guerra Mundial, la Unión Soviética utilizó el castillo como un sanatorio para tuberculosos pero en 1956, el histórico edificio se incendió y ardió durante tres semanas. Actualmente está abandonado"

¿Qué fueron a hacer Emmett y Alice a un castillo abandonado? Decidí dejar mi orgullo de lado y acabe por mandarle un mensaje a Edward.

"Lamento lo que hice. Necesito que vuelvas, hay problemas."

Luego intente llamar a Bella por teléfono, pero parecía estar apagado.

—¡Joder! — Exclame furioso, sabía que no era una buena idea venir a este lugar de mierda. Hecho una furia fui a la recepción.

—¿Tienen autos para alquilar? — Pregunte de forma no muy amable.

—Claro señor, ¿necesita uno? — El hombre me miró extrañado por el comportamiento.

—Si. — Respondí y completando un gran formulario me entregaron las llaves de uno.

Era un coche algo viejo, pero no importaba. Arranque antes de buscar como llegar al maldito castillo. Tenía que llegar lo más rápido posible para ver lo que estaba sucediendo, algo no estaba bien. Revise al rato mi teléfono a ver si Edward había respondido, pero no había señales de él tampoco. De ninguno de ellos, era como si la tierra se los hubiera tragado por completo.

Llegue al lugar y era más escalofriante en persona que en las fotografías que había visto por internet. Dejando el auto a un costado del camino hice el resto del tramo a pie. Camine rodeando el castillo y encontré una puerta trasera que parecía renovada hecha de chapa y blindada. ¿Por qué un lugar abandonado hace años tendría una puerta como esta?

Sacando mi navaja intente abrir la puerta. —¡Mierda! –exclame, era imposible abrirla.

Luego de un rato de intentarlo decidí seguir caminando. En una de las vueltas divisé a lo lejos un grupo de hombres vestidos de negro.

—Hoy mate a dos americanos… Me costaron seisientos mil euros. —Dijo uno de los hombres evidentemente alardeando ante el resto. ¿De qué mierda hablaban?

—Yo acabe a una niña americana hoy, costaba docientos cincuenta mil euros, gritaba demasiado… Me dio migraña. — Exclamo otro.

Me sentí repentinamente enfermo al punto que comencé a vomitar en los arbustos. ¿Acaso hablaban de mis amigos? Me escondí tras unas plantas y espere a que se fueran en dirección a dos grandes coches. Rápidamente corrí hacia donde estaban los autos estacionados y note que había una especie de alcantarilla en el suelo. Si pensarlo dos veces me metí, quizás alguno de mis amigos aun estaba vivo, debía salvarlo, no podía ser cobarde.

Camine por el túnel lleno de agua, el ruido de las ratas espantadas era espeluznante. Abriendo una de las tapas mire a mi alrededor; estaba dentro del castillo en lo que parecía ser una cocina o algo por el estilo. Al salir y me arrastre hacia la habitación contigua donde podía sentir un olor espantosamente putrefacto, al segundo me quede paralizado. Frente a mi vi el cuerpo mutilado de Alice.

—Mierda… mierda — Susurre nervioso, ¿Dónde mierda me había metido?

Arrastrandome por un pasillo vi a un hombre parado entre dos puertas y escuche un grito desgarrador: era Bella, estaba seguro de que era ella. Me levante, sigilosamente camine hacia el cuerpo de Alice notando que al lado había una bolsa con un par de cuchillos. Tocando su cuerpo con mis manos susurre un suave "descansa en paz", antes de tomar dos cuchillos caminar hacia el hombre que estaba parado entre las puertas. Con furia le clave un cuchillo en el estomago un par de veces antes de que cayera al suelo. Intente abrir la puerta de donde salían los gritos de Bella, pero no podía, era imposible.

—¡Dime como se abre! — Exclame amenazando al guardia con el otro cuchillo.

—Dos, Cuatro, Cero – susurro.

Marque el código en una placa y la puerta se abrió.

—¡Bella! –Me detuve unos segundo al ver como un hombre estaba torturándola —¡Noooo! –grite desenfrenado ante la escena, y apuñale al hombre múltiples veces.

—Jacob –susurro ella algo atontada por la perdida de sangre.

—Estarás bien, lo prometo, te sacare de aquí…

—Tenias razón, fue Rose, ella nos vendió como juguetes. — Su voz era demasiado debil. Tenía un golpe en la cabeza y que le faltaba el dedo anular de la mano derecha.

—¡Joder! ¡Tu dedo!

—Me lo corto ¿cierto? Pude sentir cuando se desprendía. — Jadeo respirando agitada.

—Te sacare de aquí. — Intenté desatar las sogas pero al girar note que el guardia estaba hablando a través de un teléfono. Una alarma comenzó a sonar al instante.

Tome un arma de allí y le dispare dos veces pero era demasiado tarde.

—¡Agárrate de mi! –Grite y comenzamos a correr. Bella me rodeaba con un brazo el cuello ya que estaba demasiado débil para correr por su propio pie.

No avanzamos mucho cuando apareció otro hombre; le dispare sin siquiera darle tiempo a decir nada. No quise ni verle el rostro tampoco.

—Ya casi. — Gruñí por el esfuerzo de cargarla. Como no había forma de salir acabé por romper una ventana que estaba a un metro del suelo —¡Cuidado! –exclame haciendo que Bella saliera por allí.

—¡Vamos, Jake! — Girtó ella en lo que tardaba en lanzarme afuera.

—¡Corre! –grite disparandole a otro hombre que nos perseguía, pero de repente seis más estaban siguiendonos. No tenía balas para todos, así que dispare al azar, pero ellos me hirieron primero.

—¡Jake! —Grito Bella volviendo por mí.

—¡Corre! ¡Corre! ¡Ve al coche!

—¡No! – Ella llorando, casi no podía mantenerse en pie, pero insistía en volver por mí. –No te odio Jake, nunca lo haría… Perdóname…. –Exclamo alejandose.

—¡Corre! –volví a gritar con el último aliento.

—¡Mátalo! No nos sirve herido. — Exclamo una voz detrás de mí y me dispararon dejandome paso a la muerte.

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Bella POV

Corrí y corrí, lo más que pude. Me sentía mareada, con mi estómago revuelto, me faltaba un dedo y casi no me llegaba aire a los pulmones… Oh por Dios, no tenía mi dedo, me habían cortado un maldito dedo. Me paralice un segundo despues de ese pensamiento vanal, justo antes de sentir otro disparo, Jake había muerto estaba segura de ello. Me subí al auto a duras penas, y arranque. No sabía cómo iba a agarrar el volante, porque mi mano no paraba de sangrar.

Tenía que escapar, iban a matarme. Tome el camino que decía "Estación de trenes". Tenía que irme, debía dejar todo. No podía volver a la cabaña. Llorando llegue a la estación, revise el coche y encontré un paño. Envolví mi mano impotente ante las lágrimas que seguian cayendo por mi rostro manchado de sangre. Edward había muerto, Alice había muerto, Emmett había muerto, Jake había muerto y yo estaba mutilada por esos monstruos.

Camine hacia la parada de los trenes y comencé a sentirme nerviosa, necesitaba irme ya mismo, mire hacia atrás y note que los hombres que habían matado a Jacob habían llegado ya. Estaban revisando el carro y se los veía furiosos. Comence a desesperarme antes de darme cuenta que necesitaba mezclarme con la gente. El ardor en la mano estaba matándome. Tenía ganas de gritar.

Por una vez la suerte estuvo de mi lado y un tren llego justo. Cuando freno y sus puertas se abrieron subí a él. Me senté esperando que arrancara antes de que me descubrieran. Recé al ver que uno de ellos casi se sube al tren, pero este cerró sus puertas momentos antes.

—Por favor Dios, por favor –susurre sollozando.

El tren comenzó a moverse y me sentí a salvo. Mire mi mano envuelta en ese trapo lleno de sangre y me di cuenta que estas habían sido las peores vacaciones de mi vida.

—¿Necesitas atención medica? –pregunto un hombre rubio de unos cuarenta y tantos en ingles mirándome atónito, con su ceño fruncido con preocupación.

Levante mi vista nublada por las lágrimas y asentí. —¿Entiendes lo que digo? Mi nombre es Carlisle, soy médico, déjame revisarte ¿sí? –Dijo luego en mi mismo idioma y retiro el paño.

Al hacerlo se quedo impresionado. —Quiero ir a casa –susurre.

—Tranquila, te ayudare –prometió él.

Fin