-Hermano…-
-No es divertido-
Edward Elric había luchado contra infinidad de enemigos, cada uno más fuerte más vil o más enfermo que el anterior, los había vencido a todos y a cada uno de ellos sin despeinar su perfecta trenza en lo más mínimo, pero había una rival aún más vil y venenosa que Edward jamás podría enfrentar, esa maldita y liquida cosa blanca que llenaba más de la mitad de un vaso de vidrio frente a él, su mirada mortal solo se volvió peor cuando su hermano menor levanto dicho vaso y bebió de la leche mirándolo con irritación.
-¡Aun no puedo creer que puedas beber esa cosa!-
-Solo es leche, hermano. Si la tomaras tal vez serias más alto...- Alphonse hablo carente de emoción, Edward no había madurado en absoluto.
-¡¿A quién estas llamando pequeño, tu minúsculo bebé?!- Ed se levantó de su silla golpeando las palmas de sus manos en la mesa.
- Tengo 13, definitivamente no soy un bebe…-
-¡Sigo siendo más alto que tú, pequeñín!- Edward se sentó de nuevo sintiéndose más que satisfecho de llamar a alguien pequeño, una dulce sensación en el pecho de superioridad ¿Así se sentía Mustang cuando le llamo enano? La sensación se hacía mejor si era dirigido a Alphonse, quien siempre había sido el alto de los dos cuando eran niños, pero ahora Edward iba a disfrutar la pequeñez adorable de su hermano menor mientras pudiera.
-Espera, ¿Dijiste 13?... ¿ No deberías tener 17?- Ahora que lo pensaba detenidamente, Alphonse no debería verse tan pequeño como ahora, aunque siempre hubiera sido el alto tenía los ojos más grandes y su cara siempre se vio aún más joven de lo que era, pero esta vez era demasiado. Alphonse miro el vaso de leche en sus manos.
- Si, debería. Pero cuando me trajiste de vuelta de la puerta mi cuerpo regreso justo como lo perdí, de diez años- Alphonse dijo en voz baja, no le importaba mucho el no haber tenido un cuerpo correspondiente a su verdadera edad, pero sin sus recuerdos era como tener realmente 13 años, pasos sus dedos por las gotas frías del vaso nervioso de la reacción de su hermano a esto, ¿y si a Ed no le agradaba que ahora fuera más joven? ¿Si Edward todo este tiempo espero por el Al que debería tener 17 y compartir todos los recuerdos de su viaje juntos?
Alphonse salió de sus pensamientos por una mano enguantada que se pone en su cabeza, alborotando su cabello.
-Está bien, Al. Con que estés en tu verdadero cuerpo es suficiente – Edward le sonrió con cariño, Al le miro sorprendido por el tacto cariñoso pero asintió con la cabeza y sonrió ampliamente ¿Cómo podía pensar así? Edward nunca lo defraudaría, ni siquiera por algo tan tonto como esto, estaban juntos, ambos en un cuerpo vivo. No necesitaban más.
Edward estiro sus brazos sobre la cabeza con un gran bostezo, toda la "charla" Que había tenido con ese maldito profesor le había cansado mentalmente , sumándose a su desvelada de anoche tendría ojeras mañana si no se iba a dormir ahora. Se levantó de la silla y Alphonse siguió su ejemplo. Al no le había preguntado nada sobre su reunión con el profesor, Edward había salido de esa oficina con una mirada de muerte y Alphonse no quería probar su suerte haciendo a Ed contarle de lo que sea que hubieran hablado, Edward le diría después, ellos siempre se dicen todo.
Alphonse recogió los platos de la cena y los llevo a la cocina, agendándose mentalmente para lavarnos mañana antes del desayuno, salió de la cocina y escuchó el sonido de la ducha, probablemente Ed dándose un baño (Que ya necesitaba), caminó por el pequeño pasillo para llegar al que ahora era su habitación, abrió la puerta y la cerro detrás de él, camino al armario y tomo la manija de la puerta, tiro de ella pero esta no se movió, intento de nuevo usando más fuerza esta vez, pero la puerta se resistió a moverse, debía de estar atorada con algo. Tomo la manija con ambas manos y tiro de ella con toda su fuerza, en el momento en que escucho el sonido de madera crujiendo era demasiado tarde, la manija se desprendió de la medara de la puerta del armario, trayendo un gran pedazo de madera junto con él y enviando a Alphonse de espaldas al suelo, cayendo con un golpe sordo y un gemido adolorido. Varias cajas que habían estado sobre el armario cayeron en el mismo tambaleo del armario, Alphonse cubrió su cabeza con los brazos en el temor de que el armario caería sobre él pero este simplemente se tambaleo peligrosamente hasta quedar en su posición inicial. Alphonse miro la manija en su mano y suspiro, ¡Edward iba a enojarse! Se levantó y se froto la cadera mientras observaba el desastre de las cajas que habían caído del armario y ahora todo su contenido se desparramó por el suelo a su alrededor, Edward había subido esas cajas justo antes de darle esa habitación, y dijo que eran cosas "personales" del anterior dueño de esa habitación, cuando Al pregunto sobre ese dueño y porque aún se conservaba sus cosas Ed evito el tema mostrando una obvia mirada de dolor en sus ojos y dijo que el dueño ya no podría volver por las cosas.
Alphonse se agacho y comenzó a juntos los diversos artículos de nuevo en las cajas, la mayoría eran libros y aunque Al hojeo las páginas del libro la escritura era demasiado compleja para el ya que eran de cálculos complicados o física. Al pasar la mano debajo de un libro sintió algo filoso cortando uno de sus dedos, instintivamente se quejó y retrocedió su mano para ver una fina línea de sangre que se escurre de una herida de la menos dos centímetros de largo en su dedo índice, metió el dedo en la boca para limpiar la sangre y con su otra mano levanto el libro con más cuidado para ver lo que le había cortado. Era un vidrio, salido del cristal ahora roto de una fotografía, en ella estaba su hermano, sonriendo melancólico y pasando el brazo sobre los hombros de un joven, tenía el cabello rubio pálido y los ojos azules.
Alphonse conocía a ese joven, él había asistido a su funeral, y aunque nunca lo vio de cerca podía reconocerlo en esta fotografía a grises. Era el amigo que Edward tenía aquí en Alemania, del cual todas las personas evitaron hablar mucho al respecto o cuando se llegó a mencionar Edward pondría su mano sobre el hombro de Al instintivamente por alguna razón, observo la foto detenidamente, este chico se parecía a él de una manera aterradora, si no fuera por las pequeñas diferencias del color de cabello y ojos serian la misma persona.
La misma persona.
Este chico era su yo de este mundo, el Alphonse de este mundo.
Edward había trotado al baño en cuanto Alphonse se fue a la cocina, no solo necesitaba un baño, más bien la soledad y privacidad que este ofrecía, deslizó sus ropas por su cuerpo y las arrojo a una esquina haciendo un montón arrugado, deshizo su coleta del cabello y entro a la ducha abriendo la llave. Todo su cuerpo dio un escalofrío en el agua helada siendo arrojada repentinamente por su cuerpo cálido. Una vez más, la conservación con aquel profesor volvía a invadir su mente, este hombre es definitivamente peligroso, tendría que cuidar sus movimientos si quería salir ileso de esta situación. Una pequeña e inocente voz en el fondo de su mente le decía que ese hombre solo quería investigar la bomba por motivos científicos, pero su cerebro le gritaba que nadie podría estar tan desesperado en obtener esa información como para llegar a amenazar a alguien si no tuviera algún plan malévolo detrás de ello.
Edward golpeo el puño contra una de las paredes de la ducha, "¡Maldición! " Pensó "Era demasiado bueno para ser verdad…"
Por un momento creyó que su vida finalmente se asentaría, con Alphonse en su verdadero cuerpo y finalmente reunidos, viviendo juntos…era demasiado bello para ser verdad, y una vez más alguien estaba amenazando su felicidad, a su hermano…
Edward bajo la mirada al suelo, viendo el agua que caía sobre su cabeza escurrirse por sus largos mechones y finalmente al desagüe del baño. ¿Debía de contarle esto a Al? Lo más seguro era que Al no recordara el incidente con la bomba de uranio, y contarle esto sería darle una gran explicación y consolarlo de que no era ni remotamente su culpa de que ahora esa bomba que debían de haber detenido ahora estaba causando problemas en este mundo, Al aun no superaba el hecho de que la masacre en Central hubiera sido su culpa, probablemente jamás lo superaría, no necesitaba cargar su joven corazón con más remordimientos. Por el otro lado, Alphonse tenía derecho a saber, y si Al sabia las medidas de precaución que serían necesarias tomar serían más fáciles de aplicar, pero si Al no sabía podría seguir siendo feliz en este mundo del cual desconocía sus peligros, pobre, indefenso e ingenuo Al…
Si, definitivamente le explicaría lo que estaba pasando, pero solo cuando el mismo tuviera clara la situación.
Edward había estado cambiándose después de su baño, agradeciéndose de que había metido su ropa de pijama al baño antes de ducharse, no le gustaba salir mojado al aire frio de la casa, donde su cabello escurría dejando gotas en el suelo con las que se resbalaría después. Cuando termino de abrochar su camisa escucho un golpe sordo proveniente de otra habitación, seguido por el ruido de cosas cayéndose. Una vez término de abrochar la camisa salió del cuarto de baño (después de luchar con sus pantalones) y trotó al cuarto de donde lo escuchó. Cuando llego ahí vio a Alphonse, uno de sus dedos en la boca, libros y otros diversos objetos cubrían el suelo a su alrededor y un armario roto, la manilla que hacía falta habia dejado un horrible agujero en la madera. Alphonse volvió su mirada hacia su hermano y le miro con grandes ojos inocentes.
-¡La puerta estaba atorada, lo juro! Yo no quería romperlo, lo siento. ¡Lo reparare!- Alphonse comenzó a juntar las cosas nuevamente, tomando en cuenta meter la fotografía antes que anda, estaba hablando demasiado rápido y agudo, Edward noto la delgada línea color rojo del corte en el dedo que su hermano había tenido en la boca, no parecía ser algo grave. Suspiro y se agacho para ayudarle a juntar las cosas en el suelo antes de que Al empezara a llorar por disculpas (Cosa que ya no hacía, pero una imagen de hermano bebe llorón nunca se borra de tu mente)
-Hermano, me eh estado preguntado... Me explicaste que en este mudo existen las mismas personas que nosotros conocemos pero que son diferentes en su forma de ser, el sujeto con el que vivías, el del funeral...era el yo de este mundo, ¿verdad?-
Ed se detuvo unos segundos con un libro en sus manos, después lo guardo en una caja –Así es- dijo tranquilo, después miró a Al –Realmente no era tan parecido a ti, tenían rasgos distintos aunque sus voces eran las mismas-
-¿Cómo fue que murió?- Al preguntó en voz baja, sin detenerse de acomodar cajas
-Fue asesinado, no se por quien pero fue antes de que atravesara el portal a Amestris- Ed estaba usando ese tono de voz que indicaba que ya no quería hablar de ello.
-ya veo- Al no quería presionar más el tema que tan claramente hacia a Ed entristecer, así que dejaría sus preguntas para después.
Una vez que las cajas estuvieran cerradas y devuelta a su lugar en lo alto del armario. Después se acercó a la puerta rota del armario y la examino, sería más que complicado arreglar únicamente ese pedazo, probablemente necesite hacer una puerta nueva por completo. Alphonse era mucho más fuerte de lo que parecía. Edward se volvió hacia su hermano y le indico que se callara cuando Al había comenzado a pedir disculpas de nuevo. Las cosas en las cajas eran las cosas de Alfons Heiderich, le había costado bastante a Edward guardarlas en primer lugar, hacerlo de nuevo no hacía más fácil aceptar que ya no estuviera aquí.
-No te preocupes, Al. Lo arreglaremos mañana- Edward le dio una sonrisa cansada y le alboroto el cabello a Al, interrumpiendo sus disculpas de nuevo. – Ahora ve a dormir, ya es tarde- Alphonse asintió con la cabeza y se acercó lentamente al armario, caminando con precaución y abriendo la puerta con lentitud, apenas rozar sus dedos con el agujero para evitar más accidentes, Edward se rio de él, le dio las buenas noches y se fue a su habitación.
Si Edward pudiera dormir lo que quisiera, lo haría durante años. Pero esta mañana cierto hermano menor le estaba empujando la espalda repetidamente diciendo quien sabe que sobre lo tarde que era, quejándose de lo mucho que dormía entre otras cosas que el cerebro Ed no se molestó en analizar, Edward rodo sobre su lado y jalo a su hermano a la cama, Al dio un grito de sorpresa al ser arrastrado a la cama, solo su espalda estaba contra el colchón mientras sus piernas salían por el borde de la cama, comenzó a quejarse y a gruñir mientras trataba de escapar del brazo automail de su hermano.
-¡Tienes que levantarte, hermano! – Al grito mientras pataleaba y empujaba a Ed, quien hizo un sonido "hmmgh" pero no se movió ni dio a entender de que lo haría. Al se detuvo de su lucha y suspiro.
-Esto no es divertido, hermano- Alphonse hizo un puchero, pero se quedó quieto y espero hasta que la respiración de Edward volvió a normalizarse indicando que se había dormido de nuevo, tomo el brazo automail que le aprisionaba en la cama con ambas manos y jalo del brazo de su hermano hasta rodarlo sobre sí mismo y tirarlo de la cama, el puño de Edward había tomado de la ropa de Al en un intento de evitar la caída, pero solo jalo a ambos al suelo cayendo con un golpe sordo, un quejido y una maldición.
Al golpeo en la cara a su hermano y salió del cuarto murmurando cosas sobre Edward, quien solo se rio y sonrió para sí mismo, realmente las cosas eran demasiado hermosas para ser verdad…
Ed considero quedarse dormido justo donde estaba en el suelo, pero el olor a pan tostado y café recién hecho le invadió dándole una energía que no sabía que tenía para ponerse de pie, cambiarse a su ropa normal, peinarse su acostumbrada coleta y bajar de dos en dos por los escalones hasta llegar a la cocina, donde un muy mal humor Alphonse estaba sentado en la mesa y comer su desayuno, el plato de Ed estaba servido en su lugar habitual frente a Al.
Ed se sentó y agradeció por la comida a Al, quien solo asintió con la cabeza. Alphonse había empezado a usar ropa alemana hoy (que habían comprado el día anterior después de su "reunion" con el profesor) pero Al actuó como si fuera su ropa de siempre y le dio poca o ninguna importancia, aunque tenía los tirantes que sujetaban el pantalón sobre sus hombros al revés (Edward había tenido el mismo problema cuando empezó a usarlos)
Cuando el desayuno término, Edward se levantó, camino a la puerta y se puso su abrigo.
-¿A dónde vas?- Alphonse pregunto desde el comedor, los ojos muy abiertos.
- ¿Se me olvido contártelo ayer? ¡Conseguí el empleo!- Edward sonrió ampliamente, Al lo miró pensativo unos momentos pero después sonrió también.
-¡Suerte en el trabajo!-
Edward se despidió y salió por la puerta.
Estaba enojado, muy enojado, pero no llegando a la ira. El Profesor Lethood le había metido a un laboratorio parecido a una bodega a lo profundo del edificio de ciencias, sin ventanas, solo dos puertas, una para la salida y la otra que podría ser un baño, el lugar estaba lleno de mesas y distintos instrumentos científicos impecables y en perfecta pulcredad organizados por tamaño y tipo en armarios de cristal junto a los libreros altos y grandes que cubrían por completo una de las paredes laterales del lugar, había una ducha en una esquina igual de limpia que el resto de las cosas. Todo era nuevo y escogido a la perfección para esta tarea. Lo que más llamaba su atención era la perfectamente acomodada bomba de uranio en el centro de todo el lugar, sujetada con metal duro a un pilar que llegaba a la cintura, para evitar su movimiento o su robo.
Pero esto no tenía enojado a Edward, si hubiera estado en otra situación este lugar le habría encantado. Lo que le enojaba era que todo este trato aparentemente amable que el profesor Lethood le estaba dando solo era para encubrir la idea de que él estaba aquí por la fuerza y bajo amenaza, la falta de ventanas y la seguridad de la puerta lo decían claramente.
-¿Esta todo a su agrado, señor Elric?- Lethood pregunto, con su babosa y empalagosa sonrisa. Edward le miró con dureza y no contestó.
Lethood ignoro la falta de respuesta – Quiero los avances de la información al final del día- explico en un tono demandante – Además, quiero el aparato desmantelado para el final de la semana- Edward se percató que Lethood se había referido como "aparato" en lugar de "bomba" Era posible que este profesor no tuviera idea que se trataba de una bomba y solo estaba desesperado por saber lo que era para poder presumir en su comunidad científica o algo por el estilo, si las cosas eran así a Edward no le importaba tanto trabajar en ello, sobre todo porque el sueldo era más que bueno.
Edward asintió con la cabeza con firmeza, pero no dijo ni una palabra. Su boca se mantuvo en una fina línea apretada, Lethood palmeo su cabeza como si fuera un especie de perro y se marchó. Ed se froto la cabeza con enojo despeinando su coleta.
Finalmente y a regañadientes, se quitó su abrigo y lo colgó en el perchero cerca de la puerta, tomando la bata blanca de laboratorio en su lugar. Tenía trabajo que hacer…
Alphonse termino de lavar los platos y se sentó con un suspiro en el sillón de la sala, recuperar su libro del suelo que sorprendentemente había permanecido en el lugar donde lo dejo hace dos días, pero Al no estaba leyendo, su mente estaba ocupada en los eventos recientes ¿Edward olvidando decirle que había conseguido un empleo, cuando había estado quejándose al respecto desde hace una semana? Eso no sonaba como Ed, quien presumía de sus logros una vez que lo consiguió. ¿Por qué Ed ocultarle algo como eso? ¿Acaso estaría enfermo y realmente olvido contarle? Tal vez se golpeó la cabeza muy duro cuando lo tiro al suelo esta mañana….
Alphonse negó con la cabeza, se estaba preocupando demasiado al respecto, su hermano y él se cuentan todo y debe de haber una razón perfectamente lógica a porque no se lo contó. Edward le diría en que estaba trabajando después, y aunque no lo fuera a decir por sí mismo, Alphonse sabia como sacarle las respuestas a su hermano, solo tenía que ser paciente.
