Capítulo 4:
Después de lo que parece ser un año y medio he vuelto para terminar lo que dejé empezado, para aquellos que esperan la continuación les informo que los tres primeros capítulos han sido modificados, no es necesario volver a leerlos para seguir con la historia pero son libres de hacerlo, ¡Gracias por leer!
Edward descubrió pronto el por qué el profesor había estado tan desesperado en conseguir que Ed trabajara para él, con un gruñido y un golpe a la mesa con su cabeza, Ed se sintió derrotado.
Era casi imposible hacer progresos con esta bomba, simplemente estaba fuera de cualquiera, incluso de los expertos.
La única manera de poder trabajar a fondo era desarmarla, pero hasta ahora parecía algo imposible, el menor movimiento en falso y mandaría toda la ciudad a volar, necesitaría más de una semana para poder llegar a examinar lo suficiente para apenas intentar abrirla o rezar para que el maldito que la construyó siguiera vivo y obligarlo a hacerlo el mismo.
La peor parte, Ed sabía muy poco sobre estas cosas, había estado estudiando sobre este tipo de mecanismos junto con los cohetes que ayudó a construir a Alfons, pero Edward era un genio en la química, no exactamente en maquinaria, la parte complicada era desmantelar y Ed podría seguir muy bien desde ahí.
Antes de poder volver a golpear su cabeza contra la mesa la puerta del laboratorio se abrió para revelar al hombre que Ed tanto había maldecido en sus pensamientos.
-Se ha acabado el plazo de la semana que tenías, ¿algún progreso interesante?- el hombre cerró la puerta detrás de él y camino hasta estar delante de Ed, quién se sentó con la espada en alto para no sentirse más pequeño de lo que es
-Es imposible, no soy un experto en este tipo de trabajos. Supongo que escogió al hombre equivocado- estiró su espalda con un bostezo -¿Puedo irme ya?- preguntó con molestia
Lethood lo pensó un momento –Ya veo, traeré a alguien quién pueda ayudar en ello- y dicho eso procedió a marcharse
Ed salto de su silla -¿¡Todo el tiempo tuvo a alguien que podía hacerlo?!- la ira emanaba de cada palabra, pero Lethood apenas de inmuto de los gritos.
-Esperaba a que te quejarás de que no podías hacerlo, de ese modo sabría que realmente estabas trabajando- sonrió –Y cómo has comprobado que, supongo que mereces tu primera paga- metió una de sus delgadas manos en el abrigo y entregó una carpeta a Ed, quien la tomo con algo más de fuerza de la necesaria, al abrir el sobré la ira se desplomó al suelo y no pudo evitar sonreír un poco.
-No significa que hayamos terminado, señor Elric. Recuerde que como fui capaz de dárselo también puedo quitárselo- dicho eso se marchó, Edward solo espero unos segundos antes de salir también, evitar tener que caminar al lado del sujeto para que la ira no sustituyera al alivio que estaba sintiendo. Al se pondría feliz.
Alphonse se sentó en la mesa del comedor sonriendo, su segunda semana no había sido tan tortuosa como la primera, había terminado de leer el aburrido libro romántico y había entendido más de la mitad de la historia por sí mismo en lugar de tener que esperar a Ed para traducir las palabras que le había hecho imposible entender la primera vez, ahora tenía un libro de cocina y estaba poniendo las recetas en práctica, dos platos quemados y uno crudo después y realmente estaban saliendo bien, Ed había comido los quemados tratando de levantar el ánimo de Al, pero su cara de disgusto era tan exagerada que Al había reído y estaba más que dispuesto a mejorar, si su hermano tenía el trabajo al menos Al debe encargarse de la casa. Justo ahora acaba de terminar un estofado que haría a la abuela Pinako orgullosa, o al menos eso le gusta pensar, ya que la abuela nunca podría juzgarlo por sí misma.
Volviendo sus pensamientos al presente, Al no quería deprimirse después de haber logrado con éxito uno de sus nuevos propósitos, sólo quedaba esperar a Edward para cenar juntos.
Hablando del hermano mayor, Al escucho el sonido de las llaves en la puerta y después el chirrido de la madera, seguido la cara sonriente de su hermano apareció en la puerta de la cocina
-¡estoy en casa!- Ed mostró su más amplia sonrisa mientras se acercó y alborotó el cabello de Alphonse interrumpiendo su saludo
-Pareces feliz hoy, hermano.- Al le devolvió la sonrisa y acomodó su cabello, Ed no era muy dado a mostrar afecto físico, lo que significa que algo muy bueno debió de haber pasado hoy que lo tenía saltando de alegría. Ed se quitó su abrigo que había olvidado colgar en el perchero al llegar debido a la emoción, lo colgó de la silla y dejando caer el portafolio al lado de la mesa se dejó caer en la silla frente a su hermano y puso los brazos detrás de la cabeza en una posición relajada
-Lo estoy- Ed asintió con la cabeza –Pero eso puede esperar, ¡me muero de hambre y pude oler tu comida desde la entrada! ¿Qué es? – se podía decir que estaba babeando en este momento.
Al sonrió más amplio -Espera y verás – se levantó y fue a la cocina, un minuto después regresó con los platos de estofado, puso uno delante de Ed y uno para sí mismo
-¿¡Es lo que creó que es?!- Ed pregunto emocionado mientras tomaba la cuchara y tomaba un gran respiro del delicioso olor que había hecho agua su boca, Al asintió con la cabeza y esperó a su hermano a tomar el primer bocado, Ed no estaba para dramas y llevo la una cuchara rebosante a su boca.
Fue glorioso, Ed no podía estar más feliz de lo que estaba en ese momento –oh, Al. ¡Es como estar en casa de nuevo! –Tomó un par de cucharadas más – Por eso eres mi hermano favorito-
Al detuvo su cuchara –Es porque no tienes otro hermano, Ed-
-Aunque lo tuviera seguirías siendo mi favorito- Envidia no contaba como su hermano, aunque fuera un medio hermano jamás iba a considerar a ese monstruo como su familia, él solo tenía a Al.
El resto de la comida fue en silencio, Ed estaba demasiado ocupado comiendo en éxtasis y Al estaba disfrutando del momento.
Una vez que los platos estuvieran vacíos, Ed se inclinó para levantar el portafolio y ponerlo en sus piernas, sacó de el una carpeta amarilla y la lanzo sobre la mesa de modo que la carpeta se deslizará hasta llegar delante de Al, Ed sonreía con arrogancia
-¿uh? ¿Qué es? –Al tomo la carpeta y la abrió, había documentos escritos en alemán, así que se esforzó en entender lo que decía-..."registro" ..."nación" no, dice...-
-Nacionalidad- Ed interrumpió pero hizo un ademan para que Al continuara
- Aquí dice mi nombre y...oh- Al no necesitaba seguir leyendo para entender de que se trataba, sonrió y miro a su hermano, estos papeles fueron su registro como ciudadano registrado alemán en Múnich, finalmente los tenía, ya no sería un marginado y podría salir a hacer lo que quisiera, conseguir un trabajo, buscar una novia o lo que fuera.
-Ahí específica que soy tu tutor legal, domicilio, fecha de nacimiento, entre otras cosas, ya eres parte de este mundo- Ed sonrió y Al sonrió también antes de levantarse y abrazar a su hermano.
Ed palmeo la espalda de su hermano menor antes de separarse, Al comenzó a hablar sobre los planes que tenía, pero Ed había desviado su mente, había conseguido esos papeles gracias al profesor Lethood, gracias a estar trabajando en esa maldita bomba, pero la sonrisa de Al hacía que todo valiera la pena, su vida había sido así desde hace muchos años, dando todo por la felicidad de Al, claro que ese sentimiento vino en ambos sentidos entre los hermanos, pero Ed tenía la mayo por responsabilidad al ser el hermano mayor, esta era la forma en la que a Ed le gustaba hacer las cosas, por sí mismo. Claro no iba a dejarse utilizar por ese hombre, había cometido el primer error al darle lo que Ed primordialmente necesitaba, sólo era cuestión de tiempo y algún plan antes de que Ed tuviera las manos limpias en ese asunto.
-Me gustaría que fueras a la escuela- Ed dijo en tono casual, causando a Alphonse levantar la vista y cortar lo que estaba diciendo
-¿Escuela? –Parpadeo pensativo – No creo que sea una buena idea, hermano-
-¿Por qué no? Aprenderías el idioma mucho mejor, y más importante en este mundo no podemos vivir de la alquimia, necesitas estudiar para conseguir un empleo-
-¿Tú también fuiste a la escuela?- Al preguntó, inconscientemente inclinarse hacia adelante en la curiosidad, Ed se froto el cuello
-Bueno, no. Pero yo era mayor que tu cuando llegue aquí, además de que tuve a alguien que me instruyo para saber sobre cohetes, con lo que trabajó ahora. Pero estamos hablando de ti, no de mí. ¿Por qué crees que es una mala idea?-
Al miro al suelo apenado –No, ahora que lo dices así creo que está bien, iré.- realmente no estaba seguro sobre ello, pero Ed tenía razón, y al menos podría salir y hacer cosas como un adolescente de su edad.
-Mañana tendré el día libre, así que vamos a practicar tu alemán e iremos inscribirte en la escuela. ¿De acuerdo?-
-Si, hermano- Al sonrió.
Alphonse Elric, de 14 años de edad, se paró con nerviosismo en la reja de entrada delante de lo que ahora sería su escuela, un gran edificio cerrado de varios pisos de altura, no era nada parecido a las escuelas de Amestris, ni siquiera parecía una escuela en absoluto, más bien como una gran casa, tenía grandes ventanales en lo que supuso eran los salones, el edificio era color gris y en lugar de patios eran jardines, el único que parecía un patio de juegos estaba en la parte trasera y sólo consistía en un campo con pasto. No había otros estudiantes en la escuela debido a que estaban una hora antes de la hora de entrada. Habían ido al día anterior para inscribirlo, más bien, Edward había hecho todo el registro y hablar con el director sobre la condición Alphonse de no hablar con fluidez, finalmente y por suerte había un profesor que hablaba un poco de español y podría ayudar a Alphonse en algunas clases extra, como una tutoría.
La parte de la escuela estaba bien, pero mirando a así mismo, a diferencia de Amestris, aquí tenía que usar un uniforme, debido a que era un instituto de secundaria el uniforme fue un pantalón gris, camisa de botones blanca con una corbata y sobre ella un suéter, Al se sentía un poco torpe, tiro con nerviosismo de la corbata y miró a Ed, quien había insistido en acompañarle.
-Te dije que era demasiado temprano, podría estar dormido justo ahora- Ed bostezo exageradamente y estiro los brazos
-Podía haber venido sólo, no tenías que acompañarme-
-Es el primer día, tenía que hacerlo- Ed le dio unas palmadas en la espalda a su hermano –Suerte y no te metas en problemas-
Al se burló –Tu eres el de los problemas-
-exacto, no sigas mi mala influencia. Volveré por ti a la salida.-
-No soy un niño, hermano. Puedo regresar sólo.- Al finalmente soltó la corbata y miró con una sonrisa a su hermano –¡Nos veremos más tarde!- Agitó la mano y caminó dentro de la escuela. Por el rabillo del ojo pudo ver a Ed agitando su mano levemente y seguir su camino a paso tranquilo, y en contra de su voluntad dio el primer paso dentro del edificio, como la leve esperanza de que tal vez todo iba a salir bien, no podía ser diferente de sus otras escuelas y dudaba que había algo que podrían enseñarle que Al no supiera ya, su hermano y él eran considerados genios en Amestris.
Lamentablemente el semana se convertiría en un infierno.
Hola de nuevo, sé que es un capítulo corto en comparación a los otros pero más que nada lo escribí para hacerles saber que iba a continuar, por favor déjeme saber lo que opina, si hay algún error o críticas serán bienvenidas y apreciadas. Gracias :3
