2: Inexplicable fraternidad.

"Has notado al Capitán?" murmuró al oído del científico, el cual simplemente negó con la cabeza y siguió anotando los números que iban llenando cifra a cifra la hoja de cálculos que tenía bajo la mirada "Los últimos dos días no ha ido a entrenar, ni ha salido de su cuarto más que por comida" repitió esa voz femenina en su oído y suspiro cansado.

"Y qué? Todos necesitamos privacidad" Contesto Bruce algo molesto y volvió su mirada a las hojas que sostenía entre manos.

"Wanda tiene razón, algo le paso a Steve y no quiere decirnos" Natasha contrapuso y Bruce inmediatamente soltó las hojas que sostenía prestándole completa atención a su novia.

"Tal vez solo quiera estar solo" Bruce dijo dócilmente y ambas mujeres le mandaron una mirada asesina, el científico le dio una larga mirada a sus hojas y exhalo, al parecer hoy no tendría tiempo para trabajar "Esta bien, hablaré con él" dijo resignado y Natasha le regalo una sincera sonrisa, Wanda simplemente asintió y salió de la sala.

Cuando el científico al fin se armó de valor y fue a tocarle al Capitán se dio cuenta que Steve ya no estaba en su cuarto, le pidió a Friday un análisis del sitio y ella confirmo que el Capitán había dejado la torre hace más de 20 minutos. Miro el reloj que tenían colgado en lo alto de la sala, 1:30 pm. ¿A dónde iría Steve a esta hora?

"Hola, te molesta si me siento?" Preguntó Steve tímidamente y vio como el pequeño niño que estaba sentado en una piedra con un sándwich en las piernas y un jugo en el pasto asentía sin siquiera voltearlo a ver. Steve se sentó en el pasto junto a él y comenzó a desenvolver los sándwiches que él también llevaba, Peter volteo a verlo y abrió los ojos asombrado.

"¿Te comerás todos esos?" pregunto impresionado y Steve sonrió

"Sí, quieres probarlos?" peguntó ofreciéndole amistosamente un pedazo de sándwich, el niño lo vio atento.

"¿Tiene maní?" Preguntó inquieto y Steve sonrió ampliamente recordando la fascinación que Tony sentía por la mantequilla de maní.

"No, no me agrada tanto. Es solo de jamón" dijo lo último en un murmullo, dándole una segunda mirada su sándwich ya no se veía tan apetente.

"Soy alérgico al maní, solo jamón está bien" dijo Peter amistoso y le dio una tierna sonrisa, después volvió su mirada al suyo, Steve se sentía cómodo estando con el niño, se sentía de una utópica manera cerca de Tony.

"¿De qué es el tuyo?" Preguntó Steve intentando sacarle conversación

"De varios jamones y quesos extraños. Esta rico" dijo y comenzó a partir su único sándwich para darle la mitad a Steve, Steve intento detenerlo pero el niño no lo escucho y después de manchar su camisa blanca de aderezo logro dividirlo, le ofreció una mitad a Steve y este la tomo avergonzado.

Una mordida fue suficiente para transportarlo 5 años atrás con Tony debatiendo animadamente sobre la importancia de comprar más de un solo tipo de jamón para hacer un sándwich, recordó la noche en la que el billonario había comprado diversos tipos de queso para enseñarle la diferencia entre un Roquefort y un Gouda. Sonrió para sí mismo, un dolor punzocortante en su pecho. Extrañaba a Tony. No había un solo día que no lo extrañara.

"Me encanta" dijo con la boca llena, sentir el sabor tan familiar era como volver a la vida, Peter lanzo una pequeña risa.

"Sí, es la especialidad de mi papá" Steve sonrió, no era la especialidad, sino que era lo único que Tony Stark era capaz de cocinar: Sandwiches.

"No te pareces mucho a él" pensó Steve en voz alta y rápido intento cambiar el tema "Ya viste aquel gato?"

Peter obedeció y volteo hacía donde Steve señalaba, sonrió al ver a un enorme gato café corriendo entre el alto pastizal.

"Me parezco más a mi mamá" dijo después de un silencio y Steve sintió una incomodidad tan grande en su interior, una asfixia momentánea en su garganta, un dolor insoportable en el pecho, se mordió el labio con fuerza intentando no llorar.

Tony se había casado, había tenido un hijo, una familia. Había olvidado rápidamente la guerra, los Vengadores, lo había olvidado a él. Steve. Había olvidado 7 años en 5 años. Bueno, no era de extrañar, cualquier persona sana habría olvidado una relación pasado y habría seguido su curso, simplemente Steve ingenuamente había creído que lo que él y Tony tenían no era una simple relación. Había pensado…. Estúpidamente pensado en que toda la vida iba a ser poco tiempo con él.

Exhalo suavemente y volteo a ver a Peter, los grandes ojos azules de Peter destellaban curiosos.

"Por qué siempre que hablamos de mi papá te pones triste?" preguntó curioso y Steve le regalo una mirada rota

"Me cuesta hablar de padres" Mintió y Peter asintió pretendiendo que entendía.

"Sí, entiendo. Mi papá jamás me ha contado de sus padres" Peter confesó y Steve sintió la necesidad de protegerlo, por un momento pudo jurar que la mirada de Peter lucía algo intranquila.

"Pero eres suertudo de tener un papá como él y una mamá como seguramente es ella" dijo las últimas palabras en un murmuro e intento reprimir la inquietante oleada de celos y enojo.

"Mi mamá murió cuando yo nací" Peter dijo en un murmullo y clavo su vista en el pasto. Steve entendió que había cometido un error al sacar esta clase de temas.

Su mamá murió.

Tony al final había encontrado a alguien con quien compartir su vida y la dicha de un hijo y ella había muerto. Sintió un nudo en la garganta de nuevo y una mezcla de emociones embriagar sus sentidos: Culpa, dolor, arrepentimiento, celos, ira, coraje, envidia.

Trato de exhalar e inhalar las veces que fueran necesarias. No. Tony no debía estar con nadie más que con él, era extraño pensar en un Tony comprometido…pero evidentemente el Tony que odiaba a los niños y el concepto de familia y de una vida monótona no era el mismo Tony de ahora que se había casado y concebido la idea de una familia y una vida sin los Vengadores.

Eran dos personas distintas, por un momento dudó si ambos hablaban del mismo individuo.

Volteo de nuevo a ver al pequeño Peter que seguía con la mirada clavada en el piso, no, no debía permitir que su miseria se contagiara al pequeño.

"Ven Peter, vamos a darle de comer a los peces" dijo forzando una sonrisa y Peter sin decir nada se levantó del lugar donde estaba y lo siguió obedientemente.

12 días después

"Solo tienes que inclinarte más, mira" Steve dijo y repitió el movimiento, lanzando una piedra al río y viendo como rebotaba varias veces, Peter sonrió y asintió. Tomo una piedra de la bolsa que Steve cargaba y lo intento de nuevo, la roca solo salto una vez y después se hundió.

"Es demasiado complicado" dijo molesto y Steve sonrió

"Vamos niño genio, yo sé que tú puedes" dijo y Peter sonrió. Tomo otra roca de la bolsa y lo volvió a intentar.

"¿Steve puedo hablar contigo?" preguntó Sofía que llegaba a la orilla del río donde ambos se encontraban

"Claro, dime" dijo y camino hacia ella no sin antes decirle a Peter que no se acercara mucho a la orilla.

"Tengo un problema" dijo con mirada ansiosa y Steve la miro preocupado

"¿Te puedo ayudar en algo?" preguntó como siempre ofreciéndole su ayuda a cualquier persona que tuviese una dificultad.

"Me acaba de marcar el papá de Peter, su vuelo se retrasó y me pide que lo lleve a su casa y me quede con él hasta que él llegue. La cosa es que hoy tengo una cita con este chico nuevo con el que estoy saliendo y ya compramos los boletos de la obra" Se puso una mano en la frente y bajo la mirada avergonzada, Steve tragó con dificultad "Podrías llevarlo tú y acompañarlo hasta que su papá llegue, dijo que puede pagarte lo que quieras" rápidamente contrapuso y Steve negó con la cabeza.

Un escalofrío recorrió su cuerpo.

"No quiero dinero, no te preocupes, yo te cubro" dijo lo último en un hilo de voz y ella lo envolvió en un abrazo diciéndole varias veces "gracias"

"Peter de verdad es un niño muy inteligente" dijo Sofía al ver al pequeño ayudando a otra tortuga a llegar al río.

"Sí, es un pequeño genio" Steve dijo con una sonrisa amplia, llevaba más de una semana yendo diario al curso de verano, más de una semana hablando diario con Peter, le había tomado un cariño mayor al que hubiera esperado.

"No se puede esperar menos con esos padres" dijo sonriente aun contemplando a Peter y Steve volteo a verla, dudó por un segundo pero su curiosidad pudo más que su sensatez.

"¿Conociste a la mamá?" Preguntó ilusamente intentando sonar indiferente, para su buena suerte Sofía no le prestaba demasiada atención a sus alteraciones en el tono de voz cuando hablaba de Tony.

"No, pero el señor Stark una ocasión que le pregunté por ella me dijo que era una mujer brillante, doctora" Steve asintió pretendiendo que esas palabras no le atravesaban el alma.

"¿Doctorado en mecánica igual que él?" preguntó curioso

"No, médica. Doctora en medicina. Al parecer era muy gentil y él la amaba mucho, tiene una foto de ella en su cartera" dijo y Steve asintió de nuevo, esta vez el dolor se hizo insoportable, se fue desmoronando poco a poco, su mente consumiéndolo en un mar de desvaríos e imágenes mentales de su Tony con una mujer, su Tony amando a alguien más… Tony lo había olvidado, era un hecho.

Dirigió su mirada al pequeño niño que ahora estaba en busca de piedras para seguir lanzando al río.

"Yo lo llevo, no tengas pendiente" dijo Steve intentando cortar aquella conversación que él mismo había comenzado, ella solo asintió y se fue silenciosamente caminando de vuelta a la cabaña de Scouts.

Steve camino cauteloso hasta pararse al lado de Peter, aclaro su garganta.

"Peter, tu papá marcó diciendo que su vuelo se había retrasado, te llevaré a casa y me quedaré contigo hasta que él llegue. ¿Te parece?" el niño le regalo una sonrisa deslumbrante y asintió emocionado.

"Te va a encantar conocer a mi papá! Todas las personas que lo conocen dicen que es genial" dijo orgulloso mientras metía más rocas a la bolsa, Steve exhalo pesadamente

"Espero a él también le encante verme ahí" Dijo sarcástico y ayudo al pequeño a juntar piedras.

Una sola idea ocupando su mente: Volvería a ver a Tony.

Después de 5 años de silencio e incertidumbre.