3: Reencuentro.

"Bruce puedo hablar contigo un momento?" Bucky pregunto mientras se secaba el cabello con una toalla blanca, su cara lavada y su pecho desnudo, Bruce lo vio sorprendido, no era particularmente cercano a él y jamás le hablaba fuera de campo, así que simplemente asintió y dejo el StarkPad que sostenía entre las manos.

"Dime" dijo y se sentó en la pequeña sala que tenía en su laboratorio, Bucky asintió y lo imito, vio como Bruce entrelazaba ambas manos y le clavaba una mirada perspicaz.

"Es sobre Steve" Bruce asintió aun callado, esperando escuchar más, Bucky torció los ojos y exhalo frustrado "Sé que sabes que ha estado viendo a Tony" dijo lo último en un tono amenazante que hizo que Bruce perdiera la calma por una fracción de segundo, después comenzó a soltar aire lentamente y una sonrisa se formó en su cara.

"No, no sabía que lo estaba viendo" dijo Bruce cortante y Bucky se levantó molesto, dando vueltas alrededor del laboratorio, intentando mantenerse con calma para no empezar una guerra interna "Bruce dime la verdad" demandó serio y Bruce sonrió cínicamente.

"Por qué te mentiría? Llevo más de seis meses sin saber nada de Tony" dijo lo último en un murmullo, le dolía la distancia que el ingeniero había impuesto entre ellos, sin embargo hacía su mejor intento por entenderlo, Bucky identifico el altibajo de su voz y exhalo resignado.

"No me consta que esté con Steve, es solo que últimamente Steve está más alejado, nunca está en la torre, cuando sale no me dice a donde va" Bruce soltó una risita "Qué es tan gracioso?" pregunto Bucky molesto

"Suenas a una novia controladora" dijo sincero y Bucky soltó otra risa

"Sí, tal vez sí suene así. Es solo que no sé qué pasaría con él si se enterara" dijo preocupado y Bruce se mordió el labio.

"Si se enterara de Peter?" preguntó Bruce y Bucky asintió.

"De qué más?" pregunto irritado y Bruce sonrió de nuevo, se levantó del sillón y camino hasta el laboratorio de nuevo

"Creo que es más grave que se enterara que todos sabemos de Peter menos él y que todos se lo hemos ocultado durante 5 años, incluyéndote a ti" dijo y tomo un marca textos de su caja de bolígrafos y comenzó a subrayar un libro que mantenía abierto sobre la mesa metálica.

"Siempre haces sonar peor todo" dijo Bucky molesto y Bruce solo sonrió "Si sabes algo de él dime por favor" demandó y tomando una manzana del frutero que Bruce tenía en la mesa del pequeño estar salió del laboratorio, una vez que Bruce vio que este se había marchado tomó el teléfono y le marco a Pepper, una suave voz femenina contesto después de dos tonos.

"Dr. Banner, que sorpresa. ¿Todo en orden?" preguntó gentil y Bruce trago saliva con dificultad.

" Pepper que posibilidad hay de que Steve este viendo a Tony?" preguntó nervioso y un silencio se formó en la otra línea.

"Nula" contesto cortante y Bruce identifico una respuesta algo cortante y evasiva por parte de Pepper, la conocía, así que el genio replanteo su pregunta.

"Y qué posibilidad hay que conozca a Peter?" De nuevo un silencio en la línea.

"Probable" dijo Pepper y Bruce soltó el teléfono debido al shock, comenzó a hacer inhalaciones procurando que su tez no se pigmentara, se rasco la cabeza agresivamente y con ambas manos en la frente comenzó a caminar en círculos. Esto iba a ser el inicio de otra guerra, y de nuevo se dividirían bandos.

Bandos dispuestos siempre a juzgar las acciones de Tony o de Steve, gente entrometida que inconscientemente hacía las situaciones más difíciles de lo que realmente eran. Frustración y paranoia sacudiendo su cuerpo, rogaba, rogaba al cosmos que ninguno de sus miedos se hiciera realidad. Mantener un secreto durante tantos años jamás desenlazaba en un final feliz. Sintió su piel sudando en frío y contemplo un ligero pigmento verdoso en sus manos, un mareo lo destanteo. Mierda.

Steve caminaba de la mano de Peter al interior de la torre B-21, era la torre habitacional más exclusiva de Manhattan, ¿Cómo no se le había ocurrido buscarlo aquí? Era tan sencillo y evidente que lo descarto desde el principio porque obviamente Tony Stark no iba a perderse ni ocultarse en el lugar más lógico de Manhattan para un millonario, pero al parecer Tony sabía que lo descartaría desde el principio y por eso lo habría escogido. Maldito genio.

Entraron ambos al elevador y Peter le indico que por favor presionara el botón que los llevaba al penthouse, sí… evidente.

El elevador se abrió en un espacio ajardinado con un pequeño estar y un muro a doble altura de cristal que permitía ver toda la ciudad, Steve sonrió nostálgico, le recordaba tanto al penthouse que ambos habían compartido mientras vivían en la torre Stark, o torre Avengers ahora. Extrañaba despertar viendo la espalda desnuda de Tony y en segundo plano las nubes envolviendo la cúspide de los edificios, este espacio era tan… él.

Una falsa sonrisa en sus labios y un temblor descontrolado en sus manos, Peter lo observaba atentamente pero no dijo nada.

"Jarvis, soy yo" dijo el pequeño viendo hacía la puerta.

"Señor Peter, un gusto que esté de vuelta a casa. Su padre llamó informando que volvería dentro de dos horas" informó Jarvis y Peter asintió como si el AI pudiera verlo.

"Traje a un amigo, se llama Steve" dijo entusiasmado y Jarvis pretendió no conocerlo.

"Mucho gusto Steve" dijo y Steve sintió de nuevo ese asfixiante nudo torturándolo, era insoportable volver a estar en territorio Stark.

"El gusto es mío" respondió educadamente e ingreso al loft detrás de Peter.

Peter corrió a la cocina y comenzó a sacar la caja de sus galletas favoritas, abrió el refrigerador en busca de la leche, por su parte Steve caminaba cauteloso por la sala lujosa y sobria que Tony tenía, todo el espacio elegantemente decorado, muebles de diseño exclusivo, un estilo minimalista racional predominante. Libros de diseño y de arte, entonces los vio detenidamente. Eran sus libros de arte que había olvidado en el penthouse antes de… bueno, antes de la guerra. Tony los había conservado, un gusto y una melancolía hicieron que retrocediera sin fijarse que atrás de él había una credenza de madera obscura que sin querer golpeo e hizo que tambaleara un portarretrato, lo tomó en reflejo salvándolo de caer y fracturar el cristal en miles de pedazos.

Lo volvió a colocar en su sitio y entonces observo detenidamente la fotografía, era Tony vistiendo una bufanda gris, un abrigo negro y su largo cabello enmarañado, lucía radiante, su barba más poblada y sin perfilársela, su cabello más largo de lo común, sonreía sinceramente y le daba un beso en la mejilla a una mujer que aparecía justo junto a él, envuelta en los brazos de Tony, era de tez pálida, grandes ojos castaños, cabello caoba rojizo que caía delicadamente hasta su cintura, sus labios eran gruesos y su nariz afilada. Ambos lucían felices.

A veces resulta indescriptible externar un sentimiento tan abrumador, no podía encontrar las palabras exactas para plasmar la manera en que sentía su interior desintegrarse, estaba suspendido en un estado de shock, dolor y desesperación. Su estómago estaba revuelto y sus nervios caían en una crisis emocional, respirar no ayudaría esta vez. Una súbita necesidad de golpear algo o a alguien, de saltar de la azotea de este rascacielos. Una exaltación punzocortante le enloquecía.

Un grito ahogado permanecía sedentario en su garganta, luchaba a través de sus lágrimas de salir y retumbar audiblemente en el cristal.

"¿Steve?" Escucho una voz asustada detrás de él, volteo y vio al pequeño Peter contemplándolo con una mirada aterrorizada.

La inocencia y el miedo de los ojos idénticos que lo observaban lo hicieron volver en sí, no podía quebrarse delante de Peter, no podía permitirse asustarlo.

"Solo veía las fotos, vamos a la cocina ¿Preparaste algo?" preguntó burlesco y Peter aun con desconfianza asintió, ambos fueron a la cocina.

Tony entro al ascensor apresurado, maldijo entre dientes al contabilizar los segundos que pasaban antes de poder llegar al apartamento, malditas sean las tormentas tropicales, a través del cristal del ascensor se contemplaba una lluvia feroz, huracanada, nublaba toda la visibilidad de la ciudad, la luz parpadeaba inconstante. Mierda. A Peter le asustaban las tormentas, siempre les había temido, y él no estaba ahí para él.

Salió del ascensor casi corriendo, Jarvis le abrió la puerta automáticamente, entro corriendo buscando con la mirada a Peter, nada.

"¿Peter?" preguntó asustado intentando moderar su voz para no sonar exasperado, no obtuvo respuesta "PETER?!" esta vez grito más audiblemente y lo hizo al pie de la escalera, estaba a punto de sacar su starkphone para marcarle a Sofía cuando escucho aquella voz tan conocida.

"¡Papá!" siguió el sonido de la voz hasta llegar a la sala, donde vio diversas cobijas armando una casa de campaña con velas en el interior, todos los cojines de la sala en el suelo, la caja de galletas sobre la mesa, sonrió ampliamente al ver a su pequeño vistiendo una pijama azul correr hacía él.

"Te extrañe mucho" dijo y se inclinó para atrapar a Peter en sus brazos, lo levanto fácilmente sentándolo en su brazo, le dio un suave beso en la mejilla y después volteo hacía la sala para buscar a Sofía entre las cobijas.

Su sorpresa fue encontrar a Steve sentado en los cojines contemplándolo atentamente.

Tony se desmorono.

Sintió sus piernas temblando, un vacío devorando sus entrañas, su latido se aceleró, comenzó a sudar en frío, la mirada de Steve lucía tan rota, tan melancólica, Tony abrió la boca intentando formular una palabra, sin embargo fue inaudible. Jamás había considerado el hecho de volver a ver a Steve, debido a una simple razón, sabía, sabía perfectamente que al momento de volver a verlo su vida volvería a ser un caos de emociones e intensidades.

No estaba equivocado. Miles de ideas cruzaron su mente sin embargo no pudo externar ninguna de ellas, su estómago se revolvía salvajemente, quería pedir perdón, quería abrazarlo, tocarlo… Un recuerdo llego a su mente y lo hizo retroceder inconscientemente. 5 años atrás cuando intentó hablar con Steve después de que la guerra civil había terminado, entró a su cuarto y le pidió una disculpa de nuevo, Steve se había mostrado indiferente y había seguido empacando su ropa, Tony por primera vez en su vida rogo, rogo que no se fuera, que tenía que decirle algo importante, a lo que Steve había contestado un frío: "Ya no tengo nada que ver contigo"

Y esa había sido la última vez que se habían visto.

Steve lo miraba conmovido, ver a Tony, su Tony con un niño en los brazos y esa mirada cristalina le despertaban el impulso de levantarse a abrazarlo, pedirle perdón, hablar todo lo que quedó inconcluso a través de los años. Todo esto había sido su culpa, lo sabía, lo podía leer a través de la mirada aún herida de Tony. El arrepentimiento es inservible cuando el tiempo sigue su curso.

"Papi, te presento a mi amigo Steve" dijo el pequeño Peter e intento bajarse de los brazos de Tony, el ingeniero lo dejo suavemente en el piso y el niño tomo su dedo con su mano y lo jalo hasta donde Steve estaba, Tony estaba anclado al piso, no podía moverse, pero tampoco podía hacerle notar la evidente tensión a Peter, así que caminó obedientemente hasta Steve y le regalo una ligera sonrisa. Steve se puso de pie inmediatamente y contemplo a Tony si poder articular una palabra. Peter soltó a Tony de la mano y corrió hacía la escalera "¡Hagamos noche de películas!" dijo emocionado y subió las escaleras en busca de películas, dejando a ambos hombres solos y viéndose de frente.

Después de la guerra todo había cambiado. Todo menos el sentimiento abrumador que los hundía a ambos hasta ahogarlos en recuerdos.

"La vida se esmera en que tengas que ver conmigo de alguna forma" Tony comentó burlesco intentando aligerar el ambiente, recordando perfectamente las últimas palabras que Steve le había dicho.

Steve estaba destruido, si había algo que lo mataba era contemplar la mirada cristalina de Tony y sus sonrisas rotas, no pudo contenerse. Dio un paso hacia delante tomando a Tony de la cintura con una mano y sujetando su cuello con la otra, no lo pensó dos veces ni dio tiempo para que Tony lo digiriera, capturo los labios del ingeniero en un beso asfixiante, necesitado, pesado.

Entreabrió los labios sintiendo la calidez del mayor, cerró los ojos inhalando el aroma penetrante de la piel, lágrimas de éxtasis resbalando por sus mejillas, succiono el más puro aire a través de los labios de Tony, sus manos temblando, sus sentidos degustando su dulciamargo sabor. Tony por su lado se derritió ante el contacto tan suplicante de Steve, lo beso con una entrega indomable, su corazón agitado y el vacío que lo consumía salió en forma de lágrimas y sollozos. Ambos se separaron para contemplarse durante un segundo, Steve estaba a punto de hablar cuando Tony lo besó de nuevo, enterrando sus dedos en la camisa de Steve, sujetándolo con fuerza, Steve apretó más su mano en su cintura, pegando su cuerpo más al suyo.

Fue un volver a la vida para ambos.

Steve escucho pequeño pasos hacía la escalera y se separó, Tony intento separarse aún más debido al susto que le provoco la simple idea de que Peter contemplara la escena, Steve no lo dejo, lo tenía sujeto de la cintura.

"Te extrañe tanto" Steve murmuro en un suspiro y Tony sonrió sinceramente, escucho los pasos de Peter en la escalera y se secó las lágrimas, no dijo nada. No podía decir nada, eran tantas las emociones y tantas las palabras que quería decir que no pudo articularlo en una sola idea. Solo sonrió, estúpidamente sonrió y Steve le regalo una sonrisa amplia y sincera, de esas tímidas que solía darle cuando ambos cruzaban miradas.

Tony sintió como un rayo de dolor lo sacudió, nada de esto era real. Steve no era parte de su vida, ahora solo eran él y Peter, no iba a dejar lo que había construido en 5 años. Se soltó gentilmente del agarre de Steve y volteo a ver a Peter que bajaba con una torre de películas Blu-ray en sus brazos. Steve reconoció la mirada de Tony, era de dolor, de recuerdos… de pasado.

Después de la guerra solo había devastación, sintió su corazón palpitar arrítmicamente, se sintió a punto de estallar.

"Debo irme" murmuró y Tony le dio una mirada llena de ira y de desprecio, esas miradas tan características que Tony siempre le había dado antes de conocerlo, antes de quererlo.

"Como siempre" murmuro por lo bajo Tony y tomo las películas de las manos de Peter, caminando hacía la sala sin siquiera voltear a ver a Steve.

Steve entonces se dio cuenta que estaba repitiendo la historia de hace 5 años, huir, irse, pedir tiempo y perderse era lo que siempre hacía. Se mordió el labio, era demasiado doloroso estar aquí y contemplar a Tony en su nueva vida, sentirlo tan cerca pero al mismo tiempo saber que estaba demasiado lejos, demasiado inalcanzable. Era un martirio estar ahí, sin embargo era aún peor no estar.

"¿En serio debes irte? Hay una tormenta tropical" Peter dijo con voz tímida, intentando no contradecir la decisión de su amigo, Steve sonrió al verlo, se acuclillo frente a él.

"Podría quedarme a ver la película" dijo y Tony volteo asombrado a verlo, Steve le daba la espalda pero contemplo la mirada iluminada de Peter y su sonrisa resplandeciente, aún sentía el agarre de Steve en su cintura, lo necesitaba. Maldita sea.

Steve tomo a Peter en brazos y camino hasta la sala, Tony pretendió ignorarlo "Iré por palomitas" dijo cortante y caminó hacía la cocina.

"Esta será una larga película" dijo Steve en un murmullo y Peter lo miró confundido.