4: Ójala
La película no fue literalmente larga, lo largo fue el suspenso entre el agónico juego de miradas que Steve y Tony sostuvieron durante toda la película, Peter se había adentrado a la trama inmediatamente, sin embargo Steve no podía concentrarse en otro hecho que no fuera Tony sentado de piernas cruzadas al otro extremo del sillón con un bowl lleno de Doritos sobre sus piernas, su mirada danzaba de Peter a Steve y raramente a la pantalla, Peter estaba en medio, sentado con las piernas estiradas, sus pies rozando con las piernas de Steve, quién estaba petrificado a la otra orilla del sillón.
La vida era tan irreal, primero llevaba años sin saber nada de él, buscándolo incansablemente, preguntando por doquier sin obtener una respuesta, meses de incertidumbre donde cada noche armaba una hipótesis diferente sobre su posible paradero, y ahora de la nada se encontraba a metro y medio de él, con un niño de 4 años y grande sonrisa inocente entre ellos.
Cuando la película concluyo Peter dormía plácidamente en el sillón, su cabeza apoyada en las piernas de Tony y sus dedos de los pies rozando las piernas de Steve, un nudo en la garganta impedía que cualquiera de los dos rompiera el silencio, Tony tenía la vista clavada en su starkphone y aunque Steve veía claramente que no estaba haciendo realmente nada, pretendía respetar su "momento de trabajo"
Después de largos minutos carraspeo la garganta y al fin habla "Bueno, la vida es impredecible" dijo sin voltearlo a ver y Tony soltó una risa irónica.
"Tenía la certeza que te volvería a encontrar" dijo Tony sin mirarlo, las últimas palabras en un murmullo, Steve sonrió y volteo a verlo, procurando no mover a Peter.
"Peter fue sorpresa" Steve dijo y Tony sonrió ampliamente, dirigiéndole al fin su mirada castaña.
Sus ojos brillaban naturalmente, su sonrisa sincera marcaba las profundas arrugas alrededor de sus labios y sus ojos, Steve quedo cautivado con el destello amenazante de su iris café. El único café que le quitaba el sueño. Había olvidado esta oleada de nerviosismo estupidizante, sonrió gentil.
"Te ves hermoso de papá" pensó en voz alta y vio el ligero sonrojo que tiño las mejillas del mayor, bajo la mirada hacía Peter y entrelazo los dedos en el cabello quebrado del niño, masajeando suavemente su cabeza.
"Peter es un gran niño" Tony murmuró y Steve asintió.
"No podía esperar menos de ti" dijo de nuevo y Tony volteo a verlo incrédulo
"Yo no recuerdo lo mismo" dijo en un murmullo y de nuevo su mirada se vio perdida, Steve no dijo nada, recordaba perfectamente el océano de palabras hirientes y golpes que habían estallado una guerra entre ellos y entre el mundo de superhéroes, tragó con dificultad y vio como Tony le dirigía una sonrisa hipócrita y se levantaba del sillón, disponiéndose a tomar a Peter entre brazos para subirlo a su cuarto.
"Te ayudo" Steve se ofreció y Tony negó con la cabeza rotundamente.
"Puedo solo" dijo orgulloso y tomó a Peter del sillón, levantándolo fácilmente, cargándolo como a un bebé, caminó hacía las escaleras, Steve no dudó y lo siguió, Tony no dijo nada.
Una vez arriba Tony lo metió en la cama, lo tapo delicadamente y planto un tierno beso en la frente del pequeño, Steve no pudo evitar notar que en la cama del pequeño había dos peluches solamente, uno de IronMan y otro de Capitán América, sintió un hormigueo en el estómago.
Ambos salieron del cuarto cerrando cautelosamente la puerta tras de ellos, estaban parados en medio de un puente de cristal que unía el cuarto de Peter con el de Tony, una doble altura y un muro de cristal dejaban ver la tormenta indómita y los relámpagos aluzaban intermitentemente.
"Es tan difícil estar aquí" Tony dijo en un murmullo y Steve tomo la mano del ingeniero entre sus manos, Tony levantó la mirada, lucía expuesto, desprotegido, asustado.
"Si quieres puedo irme" Steve ofreció y Tony asintió automáticamente, cuando el Capitán se disponía a soltar la mano del ingeniero esté lo agarro, Steve lo volteo a ver dudando.
"¿Puedes quedarte?" pregunto en un susurro, Steve asintió y acorto la distancia entre ambos, abrazándolo cálidamente, Tony enterró su cara en el cuello de Steve, inhalo profundamente aspirando todo el aroma tan particular de lavanda con testosterona, su fortaleza se derrumbó y rompió en un llanto silencioso, Steve no dijo nada, simplemente lo sostuvo con más fuerza, dando ligeros besos en su cabello castaño.
"Perdón" murmuró con voz entrecortada Tony y se soltó del agarre, camino hacía su cuarto dejando la puerta abierta tras de él, Steve lo tomó como una invitación, lo siguió.
"¿No te molesta que duerma contigo?" preguntó Steve y Tony lo vio incrédulo.
"No es como si jamás te hubiera visto desnudo" dijo burlesco y se quitó el saco negro y la camisa blanca, Steve lo miró atónito, su cuerpo se veía muy distinto a como lo conocía anteriormente, aún tenía los deliciosos músculos de los brazos marcados, su estómago plano, sin embargo su cuerpo lucía más femenino, más delicado que antes, su cadera redondeada, y podía ver su vientre y los costados de su torso rayados con varias líneas más claras a su tono de piel ¿Estrías?
Tony se percató de la mirada analizante de Steve y rápido se puso una playera negra, carraspeo la garganta nervioso y se metió al baño, cerrando la puerta tras de él, Steve se quedó inmóvil.
¿Por qué Tony tendría la piel cubierta de estrías? ¿Qué había hecho cambiar tanto a su cuerpo? ¿Cuántos años tenía Tony ahora? ¿Qué había pasado en estos 5 años? ¿Le contaría acerca de su esposa? ¿Acerca de Peter? Miles de preguntas lo transportaban a cientos de hipótesis.
Tony salió del baño vistiendo un pants gris y una playera negra, caminó hasta un lado de la cama, el lado junto al muro de cristal, como siempre elegía el lado derecho, Steve sonrió. ¿Desde cuándo Tony dormía tan cubierto de ropa? A lo que él recordaba Tony odiaba las pijamas, unos boxers eran suficientes para él.
"¿Desde cuándo duermes con tanta ropa?" preguntó Steve mientras se quitaba la playera azul que traía.
Tony tragó con dificultad, la luz perimetral del cuarto creaba un juego de sombras entre el relieve definido del perfecto cuerpo de Steve, cada musculo perfectamente contorneado, intento no verlo, después contempló las piernas desnudas de Steve, solo un bóxer rojo cubriéndolo, contrastando dramáticamente con su piel marfilina, intento quitar la mirada de él. Se metió en las cobijas e intento cubrirse totalmente con ellas.
"No soy el mismo" murmuró y Steve lo vio confundido, camino hasta la cama distendiendo su parte de la cama, se metió en las cobijas acostándose a 40 centímetros de Tony, su mirada clavada en él.
"5 años no es tanto" Steve dijo burlesco y Tony sonrió. No, no se refería a edad, se refería a las circunstancias que habían provocado que su cuerpo no fuese ni la sombra de lo que antes era, en cambio Steve… Steve seguía viéndose de perfectos 27 años, la edad que tenía cuando comenzó su relación. Se sintió en desventaja e intimidado al mismo tiempo, no dijo nada, solo clavó la mirada en los ojos de Steve, una mirada perdida.
"¿Qué pasó contigo?" Steve no pudo contener su curiosidad y preguntó, Tony solo negó con la cabeza y se mordió el labio, incapaz de hablar.
"Las personas cambian" dijo cortante y Steve se recorrió hasta estar a 10 centímetros del ingeniero, Tony lucía asustado.
"Me estas ocultando algo Tony" Steve dijo y Tony se sintió perdido, miedo carcomiendo su interior, la mirada acusatoria del Capitán siempre había tenido ese efecto en él, el efecto de simplemente declarar la verdad, no… debía evitarlo a toda costa.
"¿Tal vez que tengo un hijo?" preguntó sarcástico y Steve soltó un bufido risorio.
"Eso fue inesperado, lo admito" confesó y Tony sonrió, no dijo nada.
"Tony… necesitamos hablar" dijo y el mayor cerró los ojos y exhalo pesadamente.
"¿Qué tal si mejor no?" dijo sin verlo y Steve frunció el ceño.
"¿Mejor no? ¿Y despertar mañana y que cada quién siga en su camino como si jamás nos hubiéramos topado de nuevo?" Steve interrogó
"No es como si alguno de los dos hubiera muerto por no saber uno del otro, la vida sigue" dijo fríamente y Steve sintió su corazón fracturarse.
"Quiero que mi vida siga contigo" dijo firme y Tony abrió sus ojos cristalinos, Steve pasó su dedo pulgar por la mejilla de Tony.
"No. Las cosas cambiaron, el pasado es solo eso, pasado"
Steve sintió una agitación en su interior, ese enojo característico e impulsivo que solo Tony podía causar en él.
"Veme a los ojos y dime que no sientes nada" Steve demandó molesto y Tony bajo la mirada, Steve se acercó más sujetando su barbilla con la mano, forzándolo a verlo a los ojos "Dímelo" ordenó de nuevo y los ojos castaños de Tony se humedecieron más.
No pudo.
Lo intento, intento mentir, decirle que nada sentía, que se fuera de su vida, que no quería volver a amar de esa manera, que no quería volver a sentir ese éxtasis que lo hacía sentir inmortal, ni ese dolor que lo había hundido en el más profundo abismo, no quería volver a desear estar muerto.
Lagrimas salieron silenciosamente de sus ojos y Steve lo tomó de la cintura, acercándolo más, lo beso profundamente, Tony lo beso por impulso, adentrándose en la experiencia sensorial de su lengua en la boca de Steve, sintió las manos del Capitán indagar su espalda baja, descendiendo hasta su redondo trasero. Recordaba esas manos grandes pero gentiles, el roce de Steve en su piel lanzaba escalofríos por todo su cuerpo, espasmos de placer tensando su cuello.
La piel de Tony en cambio era mucho más suave, mucho más cálida, Steve aún con su pobre experiencia podía jurar que la piel de Tony se asemejaba demasiado a la de una mujer desnuda, su delicadeza y sumisión despertaron una hambrienta excitación en él, se movió rápidamente rodando sobre la cama, acomodándose exactamente arriba de Tony, los besos se tornaron más feroces, Steve levantó la playera de Tony pasando su mano por su pecho, descubriendo la suavidad de su piel, bajo hasta su estómago sus labios succionando en su cuello, soltó un gemido en el oído de Tony, bajo su mano lentamente buscando la erección del mayor, antes de llegar a su objetivo sintió el vientre bajo, y entonces cometió un error.
Sintió la piel suelta de Tony y sus manos se detuvieron curiosas sintiendo el pequeño rollo de piel que se le formaba al mayor.
El ingeniero al sentir las manos de Steve tocar su piel flácida sintió una vergüenza devastadora, lo aventó con fuerza hacía el otro lado de la cama y se levantó como resorte, Steve quedo petrificado en la cama, con una creciente erección y una arritmia inusual.
Contemplo al Tony Stark playboy, guapo, excitante, sensual, arrogante caminar en círculos al extremo de la cama, ambos brazos cruzados sobre el pecho, llorando silenciosamente, sin decir nada.
Steve se levantó de la cama tragándose su súbito enojo por haber sido empujado tan agresivamente, más que el empujo le frustraba su creciente excitación, quería cogerse a Tony, lo quería desde hace 5 años, fantaseaba con él casi diario, Tony sentado sobre él moviéndose rítmicamente, Tony en cuatro gritando su nombre. Estaba molesto, pero al mismo tiempo contemplar a un Tony tan nervioso e inseguro le partía el alma.
Se levantó cauteloso caminando hasta el mayor.
"No me toques" Tony dijo con voz rota y encendida en coraje.
"¿Qué hice mal? ¿Te lastime?" Steve preguntó inocente y asustado, tal vez no había medido su fuerza con el mayor. Tony le lanzo una mirada de odio.
Y entonces exploto.
"No me hagas esto Steve, por favor no de nuevo" dijo devastado
"¿Hacerte qué?"
"Esto maldita sea! Esto. Aparecer en mi puta vida y llegar con tu maldita inocente sonrisa y derrumbar mi mundo, besarme, tocarme, hacerme sentir tan seguro, tan estúpidamente feliz" Grito y tomó aire para seguir, sus manos aleteando en el viento "Hacerme feliz y luego irte. Irte como si jamás hubieras sentido nada, dejarme solo. Ignorarme con una maestría impresionante en desprecio! No puedo derrumbarme, no puedo volver a perderme en alcohol, no puedo volver a…" lloro descontrolado "Peter me necesita" dijo lo último en un susurro y Steve lo abrazó, Tony intento soltarse, lo golpeo, lo golpeo con fuerza, pero su fuerza no era nada comparada a la de Steve, que lo sostuvo en sus brazos sin decir nada
"¡Maldita sea di algo! Te odio" Tony dijo las últimas palabras en un murmuro cortado por sollozos, Steve sintió como su alma se fracturaba "Te odio tanto, odio despertar todas las mañanas sintiendo el vacío de tu cuerpo en la cama, odio ver tus putos informes en el gobierno cada que pasa algo y sales en defensa, odio tu cuerpo perfecto y mi cuerpo tan transformado…odio a la perra novia que tuviste hace dos años" grito lo último y al fin logro soltarse del agarre de Steve, su cara roja destellando de coraje, de dolor "Simplemente te fuiste"
Steve había intentado mantenerse sereno, así que contestó calmadamente
"Te busque Tony, te busque durante dos años" dijo paciente y Tony lo empujo frustrado
"Me cambiaste por Sharon, todas las malditas revistas con fotos de la feliz pareja" murmuro molesto y entonces Steve explotó.
"Disculpa, ¿Yo te cambie? Después de 5 malditos años me encuentro a un niño de 4 años que resulta ser tu hijo. Anthony te casaste, te putas casaste" Steve rompió en llanto "Olvidaste todo, no te importo ni siquiera avisarme o invitarme, no te importo saber que sentía, tú simplemente seguiste tu vida… Y está bien, se supone que eso es lo que se hace… Es solo que… Odio el hecho de que ella haya podido hacerte feliz, odio ver como yo no soy necesario en tu vida, odio verte con Peter y saber que no soy parte de ti, de ustedes. Porque sabes, al final eso era lo que yo quería contigo. Lo que tú tuviste con ella, quería que tú fueras mi familia"
Tony permaneció callado, estupefacto. Ambos soltando el dolor que habían intentado enterrar a través de los años.
"Y solo para que sepas, yo también te odio. Odio haber estado con ella y jamás haber sentido ni una milésima de lo que siento cada que tus ojos me penetran, me atraviesas. Odio no poder odiarte, sentirte. Sentirte tanto"
Ambos hombres viéndose molestos, el aire tenso.
"Ojala se te acabe la mirada constante, la palabra precisa, la sonrisa perfecta" Tony dijo molesto, sus ojos tiñéndose más oscuros.
"Ojala pase algo que te borre de pronto, una luz cegadora, un disparo de nieve. Ojala por lo menos que me lleve la muerte, para no verte tanto, para no verte siempre en todos los segundos en todas las visiones!" la voz de Steve entrecortada, llena de altibajos emocionales.
"Ojala pase algo que te borre de pronto" murmuro entre dientes Tony y Steve se llevó las manos a la cabeza, sumergido en una profunda frustración.
"Lo peor de todo Tony, lo peor de esto es que aquí estoy. Aquí sigo, amándote. Ilusamente amándote"
Tony levantó la mirada y Steve lo vio molesto, su mirada idéntica a la de Peter, Tony tragó con dificultad.
"¿Qué? ¿Te cuesta oírlo? Te amo Tony. Te amo" Steve repitió exasperado y los dedos de los pies de Tony se arquearon, Steve sonrió inevitablemente, conocía perfectamente el lenguaje físico del ingeniero, sus dedos arqueados reflejaban nerviosismo.
"No soy el mismo de antes" repitió Tony y Steve torció los ojos, caminó hasta él y lo beso suavemente, al separarse sostuvo la cara de Tony a centímetros de la de él
"Dime que no sientes nada y desaparezco de tu vida"
Un silencio prolongado.
"Nunca deje de amarte" Tony murmuró y Steve sonrió ampliamente "Pero eso no quiere decir que podamos seguir juntos" el ingeniero dijo y Steve exhalo pesadamente.
"No cambias, siempre haciendo todo más difícil de lo que es" murmuro enojado y Tony torció los ojos molesto.
"No me voy a ir Tony. No te voy a dejar"
"No te creo"
"Entonces tendré que probártelo"
"Después de la guerra…" Tony murmuró y Steve puso su dedo índice en los labios del genio, callándolo delicadamente.
"Después de la guerra viene la paz"
Tony no dijo nada, se dejó abrazar por el hombre que amaba, sin embargo una revolución de emociones estallaba en su interior, tener cerca a Steve solo complicaba más las cosas, lo ponía más expuesto a que su verdad construida se derrumbara. Exponía a Peter a la verdad, a herir a ambos gracias a su red de mentiras. No, no podía herir a ambos, no podía herir a Peter… Peter.
Tragó con dificultad.
