5: Amor
Las gruesas y largas pestañas comenzaron a tambalearse delicadamente, abriendo poco a poco el campo de visión, sus brillantes ojos castaños adaptándose a la definición de los objetos, segundo a segundo viendo más claramente, bostezo aflojerado estirando ambos brazos y arqueando la espalda como gato. Parpadeo levemente hasta que se percató de la extensión de la cama, abrió los ojos de golpe.
Estaba solo, las sábanas blancas revueltas, un espacio frío junto a él, vacío. Tragó con dificultad y se sentó de golpe tratando adquirir una mejor perspectiva del cuarto, involuntariamente buscándolo con los ojos… Nadie.
Tragó con dificultad y un suspiro pesado salió sin permiso de sus labios, se acostó de nuevo, rodó sobre la cama volteando su cuerpo hacía ese espacio que hace unas horas había estado ocupado, ¿Habría sido un sueño? Tomo la almohada entre sus brazos, aferrándose a ella como si de eso dependiera su vida, inhalo profundamente al almohadón de plumas, el aroma tan peculiar de Steve fue un golpe vivo que despertó todos sus sentidos, no, no había sido un sueño.
Dobló las rodillas entrelazando sus piernas alrededor del almohadón, hundió su rostro de nuevo entre las plumas contenidas. Steve se había ido.
Justamente lo que le había prometido que no haría, tal vez había cambiado de opinión, tal vez Tony no valía tanto la pena como para quedarse, tal vez la sola idea de un Tony con Peter lo había agobiado… Peter, de nuevo solos. Como siempre.
No supo el momento en el que sus ojos comenzaron a humedecerse, humedeciendo también el almohadón que sostenía cada vez más cerca de él.
Steve caminaba de regreso a la torre que acababa de conocer hace unas horas, llevaba un café caliente y una caja de granos de café, había sonreído cuando en su camino encontró una pequeña tienda colombiana dedicada cien por ciento al café, no que sus conocimientos en la materia fueran amplios, pero por generalidades sabía que el café colombiano era de los mejores y que Tony jamás se resistía a probar algo nuevo.
Entro cauteloso al penthouse, todo en un orden impecable, dejo la caja en la cocina y abrió el refrigerador, comenzó a preparar hot cakes, no era que le gustarán demasiado, sino que sabía que era lo único que Tony no se rehusaba a desayunar. Intentaba no voltear a ver las demasiadas fotos que Tony tenía de él con la misma mujer, en todas Tony lucía radiante, feliz, inclusive más joven. Ninguna foto era de cuerpo entero, todas solo mostraban del pecho hacía arriba vistiendo ropa diversa.
Steve tragó con dificultad, una vez que los hot cakes estuvieron listos intento dejar de pensar en ella, ver esas fotos lo agobiaban, sentía un respeto hacia aquella desconocida, pero también celos y coraje, iba subiendo las escaleras cuando vio sobre la mesa de la sala una foto grande en un marco simple de fibra de carbono, ella llevaba un velo translucido, su cabello castaño recogido y se veía el inicio de un vestido blanco, Tony vestía un traje negro, su cabello revuelto y ambos hacían una mueca, Tony arrugaba la nariz juguetón y ella sonreía sinceramente.
Se veían demasiado felices, tanto que hacían a Steve infeliz, caminó hasta la foto y dejándose llevar por el impulso la tumbó sobre la mesa, no quería verla. Al momento de tener el portarretratos hacía abajo alcanzo a ver una nota escrita en tinta blanca al reverso, levanto el portarretratos e intento leer, la letra ya estaba desgastada por los años, sin embargo en letra pulcra y cursiva se leía:
"Tony, no hay palabras para describir cuanto te amo y lo feliz que me has hecho en breves meses, eres una persona grandiosa, no lo vuelvas a olvidar.
Siempre tuya, Agatha"
Tragó amargamente y su mirada descendió hasta la esquina inferior del portarretratos "Enero 2017"
Enero 2017.
Comenzó a hacer cuentas, le guerra había comenzado en Mayo del 2016, había concluido en Julio, 28 de Julio había sido el último día que había visto a Tony.
5 meses, 5 meses después Tony ya estaba con alguien más mientras que él lo estaba buscando desesperadamente, se mordió el labio molesto, que rápido Tony lo había superado, que poco había significado para él.
No, debía dejar de envenenarse, dejo la foto hacía abajo y reanudo su camino con el vaso de café y el plato de hot cakes, subió las escaleras en silencio, intentando mantener su expresión calmada, al entrar a la recamara principal encontró a Tony hecho ovillo sobre la cama, sollozando tenuemente, llorando en silencio con la cara enterrada en la almohada blanca.
"Tony ¿Estas bien?" Steve pregunto con la voz quebrada, no, por supuesto que nada de esto estaba bien, ni Tony ni él.
Tony brincó asustado al escucharlo y levanto la cara, sus ojos hinchados y cristalinos, su tez rojiza, se secó las lágrimas avergonzado y dejo de abrazar la almohada.
"Steve" murmuró con voz temblorosa, Steve lo miró incrédulo, en las últimas horas con Tony lo había visto llorar más que en los 7 años de relación que tuvieron, caminó cauteloso hasta él, se sentó en la orilla de la cama, dejando el café y los hot cakes en la mesita de noche junto a la cama, frotó delicadamente su mano en la mejilla del mayor, Tony cerró los ojos al contacto.
"¿Qué pasa amor?" Steve preguntó sorprendido y Tony abrió los ojos asustado, se separó de él parándose de la cama en un segundo.
"No me llames así" respondió molesto.
"¿Por qué?" Steve preguntó desafiándolo
"No somos nada" Tony dijo cortante e intento salir del cuarto, Steve lo tomó de la mano, estaba irritado y se sentía quebrantado, su mente no dejaba de darle vueltas a las fechas, a las fotos de esa mujer y Tony cubriendo la casa, era un infierno domiciliario.
"Eres mi nada" Steve contrapuso tranquilo y Tony torció los ojos molesto, jaló su mano agresivamente soltándose del agarre de Steve.
"No puedo hacer esto" Tony grito desesperado y vio como el calor del enojo se encendía en el rostro de Steve.
"No puedo creerlo, estamos de vuelta al principio" Steve dijo divertido e irónico, su voz burlesca y su mirada aguda, los ojos de Steve se tornaban más oscuros cuando se frustraba, cruzo los brazos sobre el pecho.
"¿Al principio de qué?" Tony contrapuso molesto, inconscientemente siempre le había encantado orillar a Steve al precipicio de sus nervios, y entonces verlo estallar, verlo perder su paciencia tan característica y contemplar la severidad se su voz y el fuego en su azul mirada. Solo Tony podía ocasionar eso en el Capitán.
"Al principio de todo, 12 años atrás cuando te bese y caíste en una crisis emocional, ¿Recuerdas?" a pregunta de Steve era retórica, su voz comenzando a elevarse de tono, Tony bufó molesto "Tenías miedo, miedo de sentir, de sentirte amado y feliz por primera vez en tu vida, de tener lo que todos decían que tú eras incapaz de tener, perdona si te llamo amor pero tú fuiste el primero que lo hizo"
Tony tragó con dificultad y clavó la mirada en el piso, no dijo nada, Steve lo miró incrédulo, generalmente Tony era el que más buscaba pelear, y ahora se veía tan dócil. Después como un rayo una idea cruzó su mente.
"Creíste que me había ido, por eso llorabas" dijo Steve como alguien que acaba de descubrir vida alienígena o la cura contra el sida, Tony torció los ojos, el rubio camino hasta él y lo tomó de las muñecas "Tienes miedo de que te deje" Steve dijo y Tony lo vio molesto.
"Nada te detiene a volver a hacerlo"
"Tony perdón, perdón una y mil veces por haberte dejado un tiempo, discúlpame, estaba demasiado molesto con tu decisión de apoyar al gobierno, de dejar de ser tú. Eres un rebelde, un revolucionario innato y de la nada te vas al bando de SHIELD, te haces director y empiezas a cazar, a obligar a las personas que solo hacían lo correcto a mostrarse públicamente. No te importo el riesgo, nada… Discúlpame, estaba muy enojado contigo, ilusamente creí que si te dejaba ibas a considerarlo, me ibas a seguir" La voz de Steve se cortó y levanto su mirada celeste cristalina, lagrimas humedeciendo sus mejillas "En verdad perdóname, fui un estúpido. Debí de haberme quedado, debimos de haberlo hablado, estaba muy molesto con tu posición y que ni siquiera me hayas pedido opinión, solo lo decidiste y creíste que estaría de tu lado"
Tony soltó una risa entre sus lágrimas silenciosas, su risa era amarga e irónica, fría "¿Cómo mierda iba a adivinar que el honorable Capitán América fuera a pensar diferente al ejército?" Preguntó con voz ahorcada.
"Debiste haberte acercado, habérmelo dicho" Steve contrapuso impotente.
"El hubiera no existe, lo hice porque creí que por primera vez en mi puta vida hacía algo correcto, Ultron fue un error devastador y aun así te quedaste junto a mí y luchamos juntos ¿Por qué esta vez iba a ser diferente siendo que había tomado la decisión "correcta"?"
Steve exhalo pesadamente.
"Perdóname Tony, no debí haberme ido jamás. No hay un maldito día que no me arrepienta. Bucky te seguía espiando, sé que me oculto varias cosas pero otras tantas eran difíciles de digerir incluso para él. Perdón" dijo sinceramente y agacho la mirada.
El silencio se hizo presente entre ambos, Tony levantó la mirada y encontró el profundo y devastador arrepentimiento en Steve.
"Maldita sea, aquí voy de nuevo" dijo Tony exasperado y sonrió sinceramente al ver la cara intrigada de Steve "Te amo, más que a nadie, más que siempre, y no sabes, no podrías comprender la felicidad que sentí al verte ayer con Peter. Prefiero vivir con el dolor de tu ausencia que con la cobardía ante tu presencia"
Steve sonrió ampliamente y lo abrazo delicadamente.
"Amor" murmuró tenuemente en su oído.
2 semanas después
Los niños platicaban animadamente entre sí, solo uno estaba aparte del grupo sentado sobre una roca al lado de Capitán América y de Sofía que lucía una sonrisa brillante y entretenida.
"¿Color favorito?" Preguntó y ambos contestaron al unísono
"Azul"
Peter soltó una carcajada y volteo a ver a Steve quién también sonreía incrédulo.
"¿Perro o Gato?"
"Gato"
Steve soltó una risa "Esto no es posible, me estas engañando de alguna manera" Peter lo veía con grandes ojos brillantes y negó con la cabeza, Sofía los contemplaba entretenida.
"¿Comida favorita?"
"Hot-Dogs" Ahora fue el turno de Peter de reírse
"Creí que en eso no estaríamos iguales" dijo sonriente, sus grandes ojos azules viéndolo atentamente.
"Más bien es extraño que Tony te permita comer eso" dijo Steve sonriente y el niño levanto los hombros en ademan de indiferencia.
"Él es demasiado… exótico" dijo buscando la palabra adecuada, Steve no pudo más que asentir, sí, ese era un buen adjetivo para Stark… exótico.
"Ahora solo falta que digas que eres asmático" dijo Steve burlesco y Peter sonrió pero negó con la cabeza, sus pestañas oscuras y sus cejas gruesas y pobladas enmarcaban perfectamente sus ojos azules.
"No, pero mi papá tenía miedo que lo fuera" confesó y Steve lo vio ya un poco más asustado.
"¿Por qué?" inquirió curioso, Peter sonrió tenuemente
"No sé, así es él"
Sí bueno, si era difícil para Steve descifrar a Tony sería aún más difícil para el pequeño genio, Sofía se acuclillo delante del niño y lo levanto en brazos.
"¿Ya le pediste permiso a tu papá para el campamento?" preguntó sonriente y Peter negó con la cabeza, Steve sonrió para sí mismo.
Se había encariñado con Peter, no podía negarlo, aun cuando Peter mismo era la prueba de un intenso matrimonio extinto y desconocido que lo torturaba día a día, aun así lo quería. El niño era inteligente, noble, trabajador, creativo y perspicaz. Era imposible no amarlo.
Vio como Sofía se llevaba en brazos al pequeño hasta el grupo de niños que se organizaba en filas para empezar las actividades diarias de los scouts, sonrió para si mismo, las últimas dos semanas había tenido más oportunidad de convivir con Peter y aun cuando él no lo cuestionaba acerca de Tony o su mamá, Peter le platicaba lo poco que sabía acerca del tema, era como si el niño supiera lo mucho que le dolía esta incertidumbre.
Al pasar las horas tomó a Peter de la mano y comenzaron a caminar en dirección a la torre. Llevaba poco más de dos semanas solo yendo a SHIELD para dormir, y eso solo a veces ya que algunos días se quedaba con Tony, los días que el ingeniero no salía con un ilógico pretexto para no dormir con él. Se le hacía extraño, Tony generalmente era adicto al sexo, le encantaba, la única persona capaz de agotar su condición de súper-humano, y ahora… bueno, llevaba 5 años sin verlo y dos semanas viéndolo diario e inclusive compartiendo cama y aún Tony no le había permitido tocarlo, no que él lo hubiera intentado demasiado.
El primer pretexto era Peter "¿Y si Peter escucha?" "¿Y si Peter nos ve?" Tony vivía con un constante miedo de que el pequeño descubriera un tipo de amor distinto, sin embargo Steve no lograba entenderlo como un problema, eran situaciones completamente naturales, no podía comprender porque Tony de la nada se había convertido en un moralista ejemplar.
Steve caminaba absorto en sus pensamientos cuando escucho una liviana voz hablarle.
"Tengo un amigo…" comenzó, Steve salió de su trance y lo volteo a ver, le dedico una inocente sonrisa y vio como unos ojos idénticos a los de él se relajaban "Se llama Wade y mi papá lo odia, pero hará una fiesta y quiero ir. Pero sé que no me dejará" dijo lo último en un murmullo y Steve soltó una risita
"¿Por qué lo odia?" inquirió
"No lo sé"
"¿Wade te trata mal?"
"No!" el niño expresó rápida y enérgicamente, Steve sonrió ampliamente.
"¿Cuándo es la fiesta?" preguntó y Peter sonrió esperanzado
"El viernes"
"¿El viernes antes del campamento?" El pequeño simplemente asintió.
"Muy bien, veré que puedo hacer" dijo Steve y Peter susurro un "gracias"
Ambos llegaron al Pent-House encontrándose con Tony en la cocina, era un desastre. Peter estaba acostumbrado a verlo así que solo le dio un beso en la mejilla y caminó hacía su cuarto, Steve sonrió complacido.
"Te ves hermoso" dijo y Tony torció los ojos
"Sí… claro"
Después de la gourmet comida que Tony preparó y de la ardua labor de convencimiento que Steve y Peter hicieron para lograr conseguir permiso tanto para el campamento como la fiesta de Wade, el Capitán se encontraba en el marco de la puerta principal despidiéndose de Tony.
"Te veo mañana en la tarde" dijo Steve y Tony sonrió, se acercó más al Capitán y plantó un tierno beso en sus labios, Steve tomó su mentón con su mano y lo pegó más a él, después lo abrazo cálidamente plantando un suave beso en su cabello.
"Te amo" murmuró Tony y Steve sonrió de oreja a oreja.
"Yo más" dijo y dándole un beso juguetón en la nariz entró al elevador.
La noche cayó y Peter se encontraba en su cama, las cobijas hasta el pecho y su mirada perdida en el techo, sus dedos se movían compulsivamente haciendo un sonido rítmico, Tony iba caminando por el pasillo cuando escucho la voz de su hijo llamándole, entró al cuarto sin dudarlo y lo vio totalmente despierto, hacía más de dos horas que lo había despedido y Peter aún no conciliaba el sueño.
"¿Pasa algo?" preguntó Tony y se sentó en el espacio que Peter siempre le dejaba a su lado.
"Algo así" dijo el pequeño con voz temerosa y Tony sonrió involuntariamente, la ternura de Peter era invaluable.
"No me enoja que vayas a la fiesta de Wade, Peter" dijo calmado y Peter sacudió la cabeza
"Es acerca de ti" dijo muy serio y entonces Tony sintió su inseguridad carcomiéndolo.
"¿Estoy haciendo algo mal?" preguntó temeroso
"Sí" el pequeño lo dijo de una manera acusatoria, firme y tajante, Tony sintió un temblor interno.
"Dime" dijo en un hilo de voz y el pequeño se sentó en la cama, clavo su azul mirada en los ojos castaños de Tony.
"¿Te acuerdas una vez que íbamos por el parque comiendo una nieve y vimos a un señor atacando a una pareja de dos hombres que se estaban besando?" Preguntó y Tony estúpidamente asintió.
"Tú me pediste que no me moviera de donde me dejaste y te metiste a defenderlos, golpeaste al señor y él te reconoció, te pidió perdón" Tony asintió de nuevo.
"Después te pregunté que por qué los golpeaban y dijiste que era gente tonta que no entendía que era amor" dijo gesticulando con ambas manos, intentando sonar lo suficientemente serio y maduro para que su papá lo entendiera, Tony asintió de nuevo.
"El amor no tiene etiquetas, simplemente se vive, es algo que te hace feliz" dijo Peter repitiendo las palabras que Tony ocasionalmente le decía cuando Peter hacía preguntas curiosas acerca de parejas extrañas u actos diferentes que encontraba en su vida cotidiana, Tony sonrió orgulloso.
"Sí, recuerdo todo eso. ¿Qué tiene que ver conmigo?" preguntó Tony algo impaciente.
"Steve te hace feliz" Peter dijo con una sencillez e inocencia digna de su edad, Tony sintió un nudo en la garganta.
"Es diferente"
"No lo entiendo, te hace feliz y es bueno con nosotros. Él te quiere"
"Es otro tipo de amor Peter"
"Los vi besándose" susurro con la vista clavada en la cama, huyendo de la mirada de su papá.
Tony se sintió acorralado, quería disculparse con Peter, maldijo por un instante a Steve, ¿Por qué putas se había aparecido en su vida? La frustración y el miedo carcomiéndolo lentamente. No tenía un argumento para esa acusación. Tony tragó con dificultad, cada vez sintiendo la garganta más estrecha.
