Hola de nuevo mis queridísimos lectores. He traído otro capítulo de mi fic. Disculpen si los hice esperar mucho pero me cortaron el internet por exceso de pago (u.u) Pero eso a quien le importa?

Espero sea de su agrado.

Disclaimer: Fire Emblem no me pertenese.


Chapter 6: Futuro castigo.

-Hola, tío Soren ¿Cómo te va?- dijo la joven algo nerviosa, tratando de cambiar el tema.- Que sorpresa verte por aquí.

-No me cambies el tema. Ve por tu hermano. Ahora.

-Y trae a Raiu también.- un hombre de cabello color azul celeste y ojos muy inusuales, uno de color violeta y el otro azul celeste, hablo con ese mismo tono serio, su cola felina se movía de un lado a otro como si fuera una serpiente.

Justo detrás de ambos hombre, estaban Sothe y Micaiah

-Sí tío Ranulf.-Elena bajo la mirada y se fue con paso apresurado a despertar a su hermano y a Raiu.

Al llegar a la alcoba de Greil, Elena no se molestó en entrar silenciosamente.

-¡Greil! ¡Tienes que despertar, levántate!- gritó mientras zarandeaba al muchacho.

-Elena, te dije que nos despertaras en dos horas.- respondió Greil tratando de hacer que su hermana lo soltara.-Y, baja un poco la voz, es muy temprano para que estés gritando de esa manera.

-¡El tío Soren está aquí!- dijo quitando las cobijas que cubrían a su hermano.

-No inventes.- Greil se calló de la cama y sin mostrar señales de dolor, o algo por el estilo, busco sus zapatos lo más rápido que pudo y al encontrarlos se puso de pie.- ¿Cómo demonios nos encontró?

-No sé, el tío Ranulf también vino.- Elena ahora estaba más calmada.

-Ya se armó la gorda.- Greil amarro la cinta que siempre llevaba en la frente y antes de salir de la habitación se dio la vuelta para hablarle a su hermana.- Yo voy a despertar a Raiu, tu trata de calmar a las fieras.

-¿Y yo porque? Si nos hubiéramos ido cuando yo les dije…

-Nos hubieran encontrado antes de salir del castillo.- la interrumpió Greil.- Creo que ellos eran los del escándalo que dijo Raiu

-¿Y por eso me echas a la boca del lobo?- pregunto la joven con indignación.

-Tranquila, no te regañaran si estas tu sola, no quieres a los tres.- Greil no se quedó a discutir más y salió corriendo como alma que lleva el diablo, dejando a su hermana, con cara de "si salimos vivos de esta yo te matare," completamente sola. La joven dio un pesado suspiro y antes de salir del cuarto observo algo que había en la mesita de noche, era el "vendito" libro. Lo contemplo por un instante mientras su mente se debatía entre tomarlo o no. Al final, decidió llevárselo. Corrió hasta llegar a su habitación y lo metió debajo de la cama, después volvió a donde Soren y Ranulf los estaban esperando.

-Y bien.- dijo Soren con cara de pocos amigo.- ¿Dónde está tu hermano y Raiu?

-Enseguida vienen.- respondió Elena con una sonrisa nerviosa.- Y… ¿Cómo estuvo el viaje?- dijo para tratar de relajar a sus tíos, aunque sabía que sería inútil, parecían leones enjaulados, y tomando en cuenta que Ranulf, aunque fuera el más sereno, era un laguz de la tribu de las bestias, realmente lucían intimidantes.

Ellos se limitaron a mirarla con cara de "Atrévete a preguntar otra cosa y no vivirás para contarlo." por lo que la joven desistió.

-¡Tío Soren, tío Ranulf!- dijo Greil tratando de sonar feliz.-Cuanto tiempo si verlos.

Soren se limitó a lanzarle una mirada asesina.

-¡Papá, tío Soren!- dijo ahora Raiu tratando de fingir felicidad.- Los extrañaba.

-Raiu, no lo intentes, tú no sabes mentir.- dijo Ranulf con voz fría.

Raiu trago saliva y mantuvo la distancia entre su padre y el.

-Antes de que castiguen a estos muchachos,-interrumpió Micaiah viendo la situación en la que se encontraban los tres jóvenes.- quiero decirles que ellos fueron quienes salvaron a nuestros hijos.

-¿Es eso cierto?- pregunto Soren con ese mismo tono de voz gélido que provoca escalofríos.

Los tres muchachos asintieron con la cabeza pero no se atrevieron a mirar a los adultos.

-Tal vez eso haga que su castigo no sea tan malo.- dijo Ranulf con la mirada clavada en su hijo.- Disculpen ¿Podríamos hablar con estos "niños" a solas?

-Por supuesto.- respondió Sothe.- déjenme llevarlos a una habitación para que estén cómodos.

-Como si se pudiera estar cómodo mientras se habla de castillos.- dijo Raiu a sus dos compañeros en un susurro para que solo ellos escucharan.

-¿Qué dijiste, Raiu?- pregunto Ranulf al instante.

-Nada.- se apresuró a decir el joven laguz.

Dieron unos cuantos pasos hasta llegar a una pequeña sala con una ventana enorme al fondo y unos cuantos asientos esparcidos alrededor. Elena se puso nerviosa en el momento en que la puerta se cerró. Todos permanecieron callados por unos segundos, fue Soren quien rompió el silencio.

-¿Se puede saber porque carajos se fueron?- pregunto con un tono calmado y frio que, en lugar de hacer sentir mejor a los muchachos, lo empeoro todo.

Greil, Elena y Raiu se mantuvieron callados y con la mirada clavada en el suelo.

-Estoy esperando una respuesta.

-Fue mi culpa.- dijo Elena subiendo la mirada para encontrarse con los ojos rojos de Soren.-Fui yo la que se fue primero, y Greil y Raiu me siguieron porque no querían que viniera sola. Me dijeron que era estúpido venir a buscar a papá pero yo no les hice caso y al final tuvieron que acompañarme. No los castiguen a ellos, yo tengo la culpa.

-Claro que no.- dijeron Greil y Raiu al unísono.

Soren y Ranulf se mantenían como estatuas, mirando a los muchachos.

-Quiero decir… si tratamos de convencerla, bueno al menos yo sí, pero no por eso la van a castigar solo a ella.- Greil miraba a Soren con mucha determinación.- Nosotros podemos tomar nuestras propias decisiones, y decidimos acompañar a Elena, los tres debemos recibir un castigo.

-Greil tiene razón. O nos castigan a los tres o ninguno.- Raiu ahora se veía más seguro.

Ranulf dio un suspiro y cruzo los brazos, Elena logro ver como una pequeña sonrisa se dibujaba en su rostro.

-Me alegra que sean lo suficientemente maduros para aceptar las consecuencias de sus actos.- dijo Soren con un tono un poco más tibio.-Elena, sabes bien que Ike dijo que no se fueran ustedes solos a buscarlo ¿Por qué desobedeciste?

-Porque hace como un mes que no tenemos noticias suyas, me preocupe.- respondió la joven.- Y si te decía que quería ir a buscarlo, nunca ibas a aceptar.

-Lo dices como si tu padre fuera un niño que necesita que lo cuiden.- dijo Ranulf con un dejo de ironía en su voz.-Raiu ¿tu porque fuiste con ellos?

-Pues porque también quería saber si mi tío Ike está bien, además tenía que ayudar a Elena y a Greil, son como mis hermanos.

-Bien, Soren, creo que los motivos de los muchachos están muy claros.- de pronto, la mirada de Ranulf se volvió algo maliciosa.- Ahora, a pensar en un buen castigo.

Al ver esto, los tres muchachos tragaron saliva y permanecieron quietos y casi sin respirar.

-¿Tu que propones?- dijo Soren con un pequeño toque de malicia en su voz y su mirada, lo cual era algo anormal en él ya que siempre se mantenía frio e indiferente.

-Bueno, creo que yo me puedo encargar del castillo de mi hijo.- la mirada de Ranulf se veía más atemorizante. Raiu se limitó a dar un pequeño paso hacia atrás.-Y para Elena y Greil, creo que estaría bien llevarlos con su padre.- dijo el laguz sonriendo ampliamente.

-Eso no es un castigo.- dijo Greil con voz casi de burla.- Era lo que queríamos desde un principio.

Elena estuvo a punto de golpear a su hermano pero, debido a que eso solo empeoraría la situación, se limitó a suspirar con fastidio.

-Créeme que será un castigo cuando se entere de que sus hijos se fueron sin nuestro permiso.- la voz de Soren tenía maldad y un poco de burla, la mescla de ambas provocaba escalofríos.

-Sí, creo que no lo pensé.- Greil se había puesto ligeramente pálido.

Elena se quedó cayada. Los castigos de Ike no eran precisamente encerrarlos durante varios días en sus cuartos sin hacer nada, eran todo lo contrario, les daba trabajos que los dejaban totalmente agotados. Aun recordaba lo que le paso a su hermano, de diez años, cuando uso la espada favorita de su padre. De alguna manera, el pequeño Greil se las ingenió para sacar la espada del cuarto de su padre y romperla por la mitad, como la rompió es algo que Elena aún desconoce, y por más que le pregunta a su hermano, este, se niega a contestar. El niño tuvo que hacer trabajos para los aldeanos durante dos semanas, trabajos como ayudar a en las tareas diarias de los trabajadores y en el peor y más humillante de los casos, ayudarlos a limpiar las viviendas de los vecinos, baño incluido, o asear a sus mascotas. Había ocasiones en las que, después de hacer todos los otros trabajos, tenía que ayudar a su padre con tareas de mercenarios, no muy exigentes claro, había que tomar en cuenta que solo tenía diez años. En fin, desde ese entonces Greil ni siquiera se atreve a mirar de cerca las pertenencias de su padre.

-Partiremos a Begnion mañana.- dijo Soren saliendo de la habitación.

-Pero…-Elena quería irse lo antes posible de ese lugar.

-Sin peros.- dijo Ranulf siguiendo a Soren.- Ya hablamos con los reyes y ellos están de acuerdo en alojarnos aquí esta noche. Siéntete dichosa, tienes un día más de descanso placentero porque los demás serán de viaje y después viene el castigo que les va a dar su padre. Raiu, ya discutiremos tu castigo más tarde.

-Sí papá- dijo el joven laguz con desanimo.

Los adultos salieron de la habitación y dejaron a los tres muchachos en ese pequeño salón. Al ver como la puerta se cerró, los tres, dieron un suspiro de alivio.

-No fue tan malo como yo creí.- dijo Greil dejándose caer en uno de los pequeños asientos aterciopelados del salón.- Nos dieron tiempo de prepararnos mentalmente para el castillo.

-No me gustan los castigos de papá.- dijo Elena sentándose al lado de su hermano.

-Vamos, a ti solo te ha castigado cuatro veces en toda la vida.- le reprocho Greil a la joven dándole un ligero empujón.-El más largo duro como cinco días y solo tenías que ayudar a la señora que tenía un millón de libros aburridos.

-Ese era el problema, después de limpiar todos esos libros me hacía leer hasta memorizar las primeras 20 páginas. ¿Y sabes quien le pidió que lo hiciera? Fue papá.

-De cualquier manera, papá es muy suave contigo, a mí me hacía ayudar a todas las personas en cosas tan estúpidas y agobiantes.

-Perdóname, pero si papá es muy "suave" conmigo tal vez es porque yo no rompí su espada favorita, o porque yo no ralle los tomos de magia del tío Soren, o tal vez porque yo no estuve a punto de cortarle la cola al tío Ranulf. Tuviste suerte de que él sea una persona muy apacible.- respondió Elena con una sonrisa burlona en su rostro.- O quizás porque yo no…

Greil cubrió la boca de su hermana con una mano.- Esta bien, admito que era un desastre.- todos miraron a Greil como esperando a que hiciera una corrección.- Bueno, soy un desastre, pero sigo creyendo que papá es muy suave cuando se trata de castigarte o regañarte.

-Bueno, creo que eso se resolverá cuando lleguemos a Begnion.- dijo Raiu con cara de preocupación.- Los dos hicieron lo mismo y por lo tanto, el castigo tiene que ser el mismo. Yo tengo un mal presentimiento, creo que mi padre esperara hasta que lleguemos a Begnion y probablemente el y mi tío Ike se pondrán de acuerdo para castigarme junto con ustedes.

-No lo dudes.- Greil sonrió ligeramente para después cambiar la expresión de su rostro a una cara seria.- Oye, Elena ¿Vas a decirles lo que te paso anoche?

-Ni que estuviera loca.- respondió la joven despreocupadamente.-Si así me tratan como si fuera una niña de cinco años, imagina lo que harían si les dijera que una anciana me asusto.

-Sí, creo que tienes razón.- Greil se puso de pie.- En fin, yo me muero de hambre, creo que iré a la cocina, donde quiera que este, a buscar algo de comer.

-Yo te acompaño.- dijo Raiu al parecer más animado.- ¿No vienes, Elena?

-No, gracias. Mejor espero hasta que todos coman.

-Como quieras.

Elena espero unos segundos, hasta que dejo de escuchar las voces de Raiu y Greil, y salió de la sala para dirigirse a su habitación. El libro tenía que seguir debajo de la cama.


¿Qué les pareció? Apoco no suena lindo, tío Soren, tío Ranulf y tío Ike. Me hace reír cada que lo pienso. Muchas gracias por leer el próximo capítulo lo subiré tan pronto como mi mente se desbloque.

Esperare por sus reviews como un niño espera que sea 25 de diciembre para abrir sus regalos (jaja). De nuevo les agradezco que lean.