17: Eso es vivir
Después de la guerra presenciada en el laboratorio de Banner, Tony subía las escaleras victorioso, su sonrisa amplia por haber obtenido tal vez no la completa aprobación de Steve pero al menos sí la donación de sangre con suero que necesitaba para continuar con este segundo embarazo. Camino lentamente por el pasillo contemplando el árbol que adornaba el interior del penthouse, sonrió al pensar en volver a tener un bebé entre sus brazos. Un extraño sentimiento casi maternal calentándolo.
Empujo ligeramente la puerta del cuarto de Peter y lo encontró durmiendo plácidamente, Peter… se había sentido tan distante de él por ya algunos meses, lo extrañaba demasiado. Exhalo pesadamente plantando un suave beso en el cabello revuelto del niño y salió de su recamara.
Caminó por el puente acristalado hacía la recamara principal, entró a la habitación sonriente y encontró las luces apagadas, era demasiado temprano para que Steve ya durmiera. Caminó hasta la cama, Steve estaba cubierto en cobijas dándole la espalda tajante, Tony exhalo molesto.
"¿Te vas a poner en ese plan?"
No obtuvo respuesta. Stark comenzó a irritarse, las hormonas comenzaban a hacerse notar.
"Steve te estoy hablando"
Steve se mantenía firme, sus dientes mordiendo su labio reprimiendo cualquier momento de debilidad de sucumbir ante él. No era la primera vez que le aplicaba la ley del hielo a Stark, pero siempre todas las veces Tony lograba sacarlo de su silencio en menos de un minuto, tenía que aguantar toda la noche callado.
Tal vez así Tony entende… Un objeto pesado se estrelló en su cabeza, Steve volteo encendido en coraje, sentándose sobre la cama como resorte.
"¿Qué te pasa?"
"Mira, tu oído ha vuelto" Tony dijo sonriente, su mirada cínica y sus brazos cruzados.
"¿Qué te pasa Stark?" Steve usó su apellido para demostrar que tan enojado se encontraba, no solo por el golpe imprevisto, sino por la actitud aferrada de Tony ante la situación suicida.
"No, más bien ¿Qué te pasa a ti Rogers? ¿Estás en esto o no?"
"¡Esto es el colmo!" Steve se levantó agitando las manos en el aire, su mirada exasperada y su ceño fruncido "Estas arrojándote a una situación sin salida ni beneficio y te importa un carajo lo que yo te diga o lo que puedas afectar a Peter con esto, es como si de la nada todo se tratara de ti, como siempre, como en todo"
Tony río burlesco "Creo que no has entendido que es mi cuerpo, es mi embarazo, es mi decisión"
"¿Ah sí? A ver como la libras sin que te done un mililitro más de sangre para mantener a ese… feto aún con vida"
Tony le dirigió una mirada asesina.
"Me las arreglaría sin problema. No te necesito"
Steve lo miró incrédulo
"¿Cómo puedes ser tan idiota?" dijo molesto, por primera vez en un año sin medir la gravedad de las palabras que decía por miedo a contemplar a Tony llorando.
"No lo sé, la vida supongo" dijo cínico y con una gran sonrisa burlesca.
Steve estaba desacostumbrado a este Tony Stark, este genio arrogante y fuerte del que se había enamorado hace 12 años, con el que no había convivido desde hace 7. Caminó en círculos frustrado, tomó una almohada y salió de la habitación. Tony exhalo pesadamente y contemplo la cama vacía. Por un momento considero salir en busca de Steve, sin embargo un ligero movimiento en su interior lo hizo mantenerse firme, sonrió para sí mismo y se acostó. Apagó la luz.
"Alguien no tuvo una buena noche ¿Cierto?" Era la voz de Natasha y sonaba burlesca, Steve entreabrió los ojos pesadamente pare encontrarla sentada en la mesa de centro justo enfrente del sillón en el cual dormía.
"¿Qué haces aquí?" Steve preguntó adormilado
"A Bruce le dio pena subir a preguntarte que había pasado, pero creo que ya tengo todas las respuestas que necesitaba" Steve se talló los ojos confundido y se sentó aflojerado en el sillón, bostezo.
"¿Qué respuestas?"
"Tony ha vuelto"
"Natasha es muy temprano para solucionar acertijos, por favor"
Natasha sonrió ampliamente y le dio tenues palmadas en la espalda
"Te darás cuenta antes de lo que crees" dijo y con la misma sonrisa juguetona se levantó de la mesa, caminó hacía el elevador.
"Peter, buenos días" Steve escuchó su voz dulce y volteo a verla hincada junto al pequeño de cabello castaño revuelto y pijama de Iron Man, sonrió.
Se levantó estirando la espalda, varios huesos tronaron placenteramente, caminó hasta ellos, Peter sonrió alegremente al verlo.
"Fui a buscarlos al cuarto y no estaban ¿Por qué no dormiste arriba con papá?"
"Tenía trabajo que terminar y me vine a la sala a acabarlo"
"¿Y terminaste?" Peter preguntó inocentemente creyendo toda la historia que Steve le decía.
"Sí, todo en orden" Peter sonrió de nuevo y dio un cálido beso en la mejilla de Steve, el Capitán sonrió aliviado y lo tomó en brazos levantándolo.
"¿Dónde está papá?" Peter preguntó y Steve volteo a ver a Natasha.
"Esa es una excelente pregunta, creí que aún dormía"
"Está abajo" Natasha dijo fríamente ya de pie junto a ellos.
"¿Abajo en el laboratorio de Banner?" Steve preguntó temeroso.
"No, abajo en su taller" Natasha dijo con una sonrisa pícara que solo Steve entendió.
"Lleva todo el año sin bajar"
"Exacto" dijo sonriente y se metió al ascensor, las puertas se cerraron dejando a Steve solo con Peter.
"¿Por qué crees que haya decidido bajar?" Peter preguntó curioso, Steve debía admitir que la misma pregunta estaba danzando por su mente, angustiando sus nervios.
"No tengo idea" contestó honesto y con el niño en brazos camino hasta la cocina.
Peter leía en silencio un libro que Bucky le había regalado hace unas semanas, Steve estaba a su lado hojeando varios documentos de SHIELD, llenando reportes y analizando pistas de una posible misión, Banner entró a la estancia con su taza de té vacía, caminó hasta la cocina.
Eran pasadas de las seis de la tarde y Tony había bloqueado el ascensor para que nadie pudiera bajar al taller, ni siquiera Steve. El capitán estaba furioso sin embargo intentó ocupar su mente en pendientes que hacía falta resolver. Inclusive había recogido la habitación de ambos y ayudado a Peter a recoger la de él.
En eso el sonido del elevador se escuchó y los tres hombres que se encontraban en planta baja involuntariamente dirigieron la mirada hacía el ascensor.
Tony salió de él sin dirigirle la mirada a nadie, ni siquiera a Peter, caminó hasta la cocina yendo directamente hasta la cafetera. Bruce lo vio incrédulo.
"Tony no puedes tomar café en este estado" Bruce dijo en un tono algo severo pero intentando no levantar la voz para no llamar la atención de Peter y Steve, fue inevitable, el pequeño Peter dejó el libro en el piso y se levantó lleno de júbilo, corrió hasta la cocina y abrazo a Tony de las piernas, sus manos entrelazadas en su cadera. Tony sacudió juguetonamente su cabello.
"Papi ¿Por qué decidiste bajar a tu taller?" Peter preguntó inocentemente y Tony esbozó una amplia sonrisa. Se acuclillo y extendió los brazos para levantar a Peter, el pequeño abrió los brazos para facilitar el trabajo, entonces una voz nada amigable se escuchó:
"No debes cargar nada pesado Tony" Era la tan bien conocida voz de Steve en su habitual modo de regaño para Tony, Peter lo volteo a ver casi molesto.
"¿Por qué no?" preguntó desafiante, su barbilla levantada haciendo la misma mueca que Tony solía hacer cuando su arrogancia lo cegaba. Steve sonrió por dentro, sin embargo sus labios permanecían tensos.
"Dile a papá Tony que te explique" dijo con una sonrisa fría y Tony levantó la mirada molesto, su mirada era fría, penetrante y hostil, Steve sonrió inevitablemente, esta mirada de Stark le recordaba tanto a los primeros meses en los que se conocieron y peleaban por todo. Peter dirigió su mirada curiosa a Tony, el ingeniero exhalo pesadamente.
"Mira, préstame tu mano" dijo y Peter obedeció, Tony puso delicadamente la mano del pequeño en su vientre "Vas a tener un hermanito" Peter retiró la mano inmediatamente asustado y volteo a ver a Steve esperando que su papá más sensato lo negara, Steve exhalo pesadamente y asintió. Peter de nuevo volteo a ver a Tony.
"¿Por qué?" Peter preguntó serio, su semblante rígido y su mirada ofendida, a Tony lo tomó por sorpresa.
"Porque papi Steve no puede ponerse tranquilo" dijo Tony cínicamente y Steve bufó molesto, caminó hasta ellos tomando no tan amigablemente a Tony del brazo, obligándolo a ponerse en pie.
"Tenemos que hablar" dijo fríamente.
"No entiendo" Peter dijo comenzando a molestarse, Banner permanecía en un incómodo silencio, incapaz de salir de la cocina puesto que Steve y Tony obstruían la circulación.
"En un rato te explico Peter, tengo que hablar con Tony un momento" dijo nada amigable y tomándolo de la playera de manga larga que vestía lo arrastro hasta el elevador cerrando las puertas, Tony alcanzó a agarrar su taza llena de café.
"¿Qué te pasa?" preguntó Steve intentando contener su coraje.
"Nada" respondió Tony cínico y dio un sorbo a su taza de café, las puertas del elevador se abrieron. Steve le arrebató la taza aventándola al concreto pulido del taller, la taza de porcelana estallo en miles de pedazos creando una gran mancha de café en el piso.
"¿Qué te pasa?" Tony gritó alterado empujando agresivamente a Steve, el Capitán retrocedió un paso y gritó exasperado intentando controlar su enojo para no dañar físicamente a Tony.
"Primero mandas al carajo a todos y te adentras en una situación suicida…"
"Otra vez con eso, no tengo tu tiempo" dijo arrogante y caminó hacia adentro del taller, Steve lo siguió cada vez más irritado.
"Escúchame Stark"
"No, escúchame tú. Vamos dejando algo en claro desde el principio Capitán. Todo lo que eres, lo que siempre has sido y seguirás siendo es gracias a mi apellido. Comenzaste como un experimento de laboratorio, si no fuera por Howard hubieras muerto de un ataque de asma hace más de 80 años, si no fuera por mí jamás hubieras salido de tu obsesión por una época que ya pasó, fuiste el líder de los Vengadores solo porque yo lo decidí, has sobrevivido porque yo así lo he querido. Vives en mi penthouse, de mis acciones, tienes una vida gracias a mí, inclusive te comparto a mi hijo, porque tú bien sabes que Peter es mío. Así que Rogers, tú no tienes por qué venir a poner en duda mis decisiones, suicidas o no son mías y lo mínimo que puedes hacer es apoyarlas"
Los labios de Steve temblaban notablemente, un nudo atado a su garganta impidiendo que cualquier palabra se articulara, inclusive ahogaban los sollozos que involuntariamente querían salir, sus ojos cristalinos y sus pulmones reteniendo el aire que bien sabía que si dejaba escapar saldría en forma de un llanto incontrolable.
Jamás se había sentido tan herido, tan hecho mierda. La sola factibilidad de que Tony realmente pensara eso de él lo destruía, intentaba no romperse frente a esos ojos castaños encendidos, intentaba no demostrar lo mucho que Stark lo había herido. Él jamás había buscado algo que no fuera el bienestar de Tony, toda esta situación era debido a lo suicida del problema… Steve sintió sus piernas temblando y su vista nublosa, retrocedió un paso.
La mirada de Tony se iba ablandando segundo a segundo, sus facciones se empezaban a suavizar y sus ojos cristalinos denotaban que acababa de analizar las palabras que venenosamente habían escapado sus labios en un impulso.
"¿Quién putas eres?" Steve preguntó con voz quebrada e inevitablemente rompió en un llanto incontenible, Tony avanzó un paso comenzando a tomar conciencia de sus palabras.
"Steve…"
Pero Steve sacudió la cabeza, sus ojos totalmente cristalinos y sus mejillas húmedas, el nudo en la garganta se desato provocando que varios sollozos salieran de sus labios, se metió en el elevador cerrando las puertas tras de él.
Tony gritó su nombre, pero ya era tarde, se llevó ambas manos a la frente intentando recordar las palabras que acababa de decir ¡maldita sea!
En cuanto el elevador regresó al taller Tony lo tomó subiendo hasta la cocina, busco con la mirada sin encontrar rastro alguno de Steve, subió hasta planta alta y encontró la luz del cuarto de Peter encendida, camino agitado entreabriendo la puerta, vio a Banner y a Peter sentados sobre el tapete viendo una película animada de Disney… Mierda. Buscó por todos los cuartos del penthouse, no encontró nada, entonces caminó hasta la puerta principal del penthouse y la encontró sin seguro. Las llaves de Steve arrojadas sobre la mesa de cristal de la estancia.
"¿Qué acabo de hacer?"
Steve caminaba sin rumbo, lloraba descontrolado, sus manos temblando y las palabras de Tony haciendo eco en su mente, no sabía dónde estaba y no le importaba. El cielo comenzó a oscurecerse, las luces de la ciudad iluminando su camino, fina lluvia caía sincronizada haciendo de la ciudad de Nueva York nocturna un espectáculo delirante.
Miles de diversas ideas cruzaron su mente, desde pelear la custodia de Peter hasta apoyar a Tony en esta estúpida y suicida idea de un segundo embarazo que no llevaría a nada más que a la inminente muerte.
Entre divagaciones mentales se fue perdiendo por las angostas calles de un barrio desconocido, no sabía dónde se encontraba y tampoco sabía cómo volver, su corazón latía agitado, tampoco sabía qué hora era. Escuchó pasos pesados atrás de él, cada vez más cerca, en un impulso de valentía y coraje volteo desafiante, encontró a Bucky detrás de él.
"Perdón, creí que eras alguien más" Steve dijo con voz quebrada, Bucky levantó los brazos en ademan de paz.
"Solo soy yo, te vi cruzar Central Park, ibas llorando y te seguí, perdón"
Steve asintió secando sus patéticas lagrimas con la manga de su sweater, sonrió tímidamente, Bucky sonrió instantáneamente al verlo.
"Ven, mi departamento no queda muy lejos, te invitó un té"
Steve lo miro confundido, sus labios aun temblando.
"O si quieres te puedo indicar el camine de regreso al Penthouse..."
"No" Steve contestó impulsivamente y Bucky sonrió involuntariamente "Esta bien, un té"
Bucky asintió y se quitó cautelosamente la chamarra de piel que llevaba puesta, la puso delicadamente sobre los hombros de Steve.
"Ven, hace frío" dijo y lo tomó delicadamente de la mano, Steve tembló al tomar la mano de un hombre que no fuera Tony, sin embargo no rechazo el contacto
Una vez sentado en aquel modesto apartamento y con una taza de té en sus manos se sentía un poco más sensato, Bucky lo veía fijamente esperando a que Steve comenzará la conversación. Steve entreabrió los labios sin embargo se sentía tan herido que no quería recordar los recientes sucesos, no quería de nuevo esas palabras punzocortantes atormentando su mente.
"No puedo…" dijo débilmente y Bucky asintió, no lo iba a forzar. Se levantó cauteloso del sillón que estaba y se sentó junto a Steve.
"¿No te molesta?" preguntó cauteloso y Steve le regaló una ligera sonrisa
"No"
"Ven" Bucky dijo cariñoso y abrió los brazos, Steve lo dudó por un momento, sin embargo se sentía tan roto, tan frágil, apoyo su cabeza en el cuello de Bucky e inclinó su cuerpo hasta quedar semi-acostado encima de él, Bucky entrelazo sus dedos humanos en el cabello rubio de Steve, inhalando pacíficamente su aroma, extrañaba tanto tenerlo así.
"¿Recuerdas cuando éramos chicos?"
Steve sonrió inmediatamente
"¿Chicos de 5 años? ¿Chicos de 70?" Bucky soltó una risita.
"Antes del suero, cuando solo eras un debilucho golpeado" Steve soltó la primera risa del día.
"Sí"
"Solía hacerte un té, te acostabas así y platicábamos acerca de tonterías"
"De nuestros sueños y nuestros miedos"
"Sí"
Hubo un momento de silencio, Bucky seguía masajeando delicadamente la cabeza de Steve.
"Bucks…"
"¿Sí?"
"¿Crees que todo lo que soy es por Tony?"
"Por supuesto que no" Bucky dijo inmediatamente, su voz sonaba al borde del enojo.
"Solo lo pienso y si no fuera por Howard Capitán América no existiría, y si no fuera por Tony, Steve tampoco existiría" dijo con voz apagada y Bucky se movió del sillón, levantándolo, Steve lo vio confundido, Bucky se sentó frente a él, clavando su azul mirada en los ojos azul cielo de Steve.
"Escucha algo, Capitán América siempre ha estado aquí" dijo y apunto al corazón de Steve "Sin Howard o con Howard lo que significa Capitán América siempre ha estado ahí Steve, noble, valiente, honorable, honesto. Siempre has sido él, naciste para ser él y nadie jamás puede decir que lo eres por ellos, si lo hacen entonces no te conocen. Y Tony… Podría decir tantas cosas acerca de él. Steve, tú lo volviste a la vida"
"Él ya tenía una vida cuando yo aparecí Bucks"
"¿A qué le llamas una vida? ¿Sexo desenfrenado? ¿Alcohol? ¿Una relación enfermiza con la pobre de Pepper? ¿Un ego intolerable? Tony Stark aprendió que era vivir por ti Steve"
"Tony Stark siempre ha sabido que es vivir"
"Cada quién tiene su concepto de vivir Steve y lo respeto, al menos para mí eso no es vivir"
Steve con la mirada clavada en el piso de madera soltó un sollozo, Bucky levantó su barbilla con una tenue sonrisa en los labios.
"¿Qué es para ti vivir?" Steve pregunto con labios temblorosos.
Bucky clavó su mirada en él, pensó la pregunta por un momento, intentando dar una respuesta honesta, entonces se dio cuenta que todos los momentos que recordaba acerca de vivir estaban relacionados con Steve, desde que conoció a aquel pequeño niño de 5 años en medio de un ataque de amnesia, hasta el momento en el que ambos compartían cama en el ejército. Las pláticas de Steve, los dibujos de Steve, los discursos socio-políticos que no podía evitar dejar salir cada que una injusticia pasaba frente a sus ojos. Los labios de Bucky temblaron por un instante, después con su mirada oceánica decidida en un impulso puso ambas manos sobre las mejilla de Steve y capturó sus labios en un beso hambriento.
Steve no supo cómo reaccionar, permaneció estático sintiendo por primera vez al hombre que conocía desde hace más de 100 años. Sus labios cálidos, su tacto tan gentil, su cabello largo rozando su cuello.
El beso no fue largo, el soldado del invierno se separó cauteloso esperando el inminente rechazo de Steve, sin embargo el Capitán permanecía estático.
"Para mí eso es vivir" dijo sincero y Steve lo penetró con la mirada.
Lucía tan frágil, tan herido, tan vulnerable… Sentir a Bucky cerca lo había hecho sentir tan protegido, tan seguro… Titubeo por un momento, sin embargo en un arranque de coraje y melancolía se levantó del sillón imitando la acción de Bucky, besándolo profundamente, sintiendo como las manos del soldado lo abrazaban gentilmente, saboreando como el beso se convertía de pasional a desesperado, Bucky se levantó del sillón con su brazo de vibranio alrededor de la cintura de Steve. Lo llevó letamente a su cuarto.
