22: I'll be good

Steve volvió en exactos 20 minutos, sus ojos rojos y le era imposible hablar, todo su cuerpo estaba cubierto en sudor y su mirada lucía perdida, Natasha se levantó del asiento alarmada al verlo entrar.

"Tony" fue lo único que pudo articular

"No ha despertado aún"

Steve asintió y caminó hasta la cocina, su mano temblorosa tomo un vaso de cristal, Natasha contemplo la inestabilidad de sus movimientos y le quito el vaso de las manos.

"Yo te sirvo ¿Agua?" dijo amablemente y Steve asintió de nuevo.

Después de tomarse todo el vaso desesperadamente levantó sus ojos azules, estaban hundidos en desesperación, lucían más claros que de costumbre, un azul celeste contorneando la dilatada pupila.

"No sé, no sé qué está pasando Nat" dijo con voz quebrada y ella lo abrazo, dando un tierno beso en su pecho.

"Me siento muy desconcertada" dijo honesta y él asintió.

"No sé cómo voy a ayudar a Tony, me siento tan destruido… como si me hubiera roto en miles de pedazos" dijo y Natasha asintió.

"Lo sé, no debes hacerlo tú solo Steve"

"No, pero él no tiene a nadie más" dijo y Natasha asintió.

Steve se mantuvo callado varios minutos, su mirada ausente y sus labios tensos.

"Me bañare" dijo en un susurro y subió las escaleras corriendo, Natasha se quedó estática, en eso Bruce entró a la cocina.

"¿Cómo ves a Steve?"

"Nada bien"

Bruce hizo una mueca al escucharla y se rascó la nuca.

"¿Cómo le dirán a Peter?"

Peter

Natasha había olvidado por completo que el pequeño también esperaba el nacimiento de su hermano, se mordió el labio y sus ojos comenzaron a humedecerse.

"¿Por qué Bruce? ¿Por qué no pueden simplemente ser felices? ¿Por qué les sigue ocurriendo esta clase de cosas?" Banner exhalo difícilmente y la envolvió en un abrazo.

"No lo sé" dijo en un susurro, sus palabras rozando el cabello rojizo de Natasha, plantando suaves besos en su frente.

El despertar de Tony fue agónico, recordó vívidamente el dolor, la desesperación que había sentido los tres meses de cautiverio en Afganistán, el pánico cuando lo ahogaron, la ansiedad al estar atado a una batería de carro… esa desesperación, esa tristeza no era nada comparada con este momento, el momento en que sus manos descendían hasta su vientre y lo encontraban plano de nuevo.

Vacío.

Ethan ya no estaba, la ilusión de verlo jugar con Peter, de ver a Steve viviendo las primeras etapas de un hijo, tal y como él lo había hecho con Peter… No, Steve jamás sabría la emoción inmensurable que se siente cuando un bebé de 1 año logra articular la palabra "papá". Steve jamás sabría la angustia de dejar a un bebé de 9 meses ponerse de pie y dar los primeros pasos… No sabría cambiar un pañal, ni las incontables noches sin dormir.

Y Ethan… Ethan jamás vería formas en las nubes, ni conocería quien era él, o Peter, o Steve… no sabría reír, ni llorar, no había tenido siquiera la oportunidad de ver más allá del interior de su cuerpo.

Tony soltó un sollozo tenue, intentaba que Agatha no se diera cuenta que estaba consciente de nuevo, su cuerpo hecho ovillo intentando proteger una panza que ya no tenía, un embarazo fallido… Ethan. Se mordió el labio hasta probar el sabor metálico de la sangre.

"Perdón" murmuró en el silencio, quería pedirle perdón a Ethan por no haber sido lo suficientemente fuerte para salir con esto, perdón a Steve por haber asesinado a su hijo… asesinado. No, jamás había sido su intención.

"Perdón" murmuró de nuevo, esta vez Agatha se dio cuenta y caminó hasta él.

"Tony…"

Tony no se movió, intento contener el aliento. Ojala pudiera simplemente dejar de respirar.

Hubo un silencio sepulcral en el laboratorio, la mente de Tony divagando en todos los recuerdos que tenía de un Peter recién nacido. De repente esa voz tan familiar lo sacó de su trance.

"Tony, soy yo"

Sí, era él, conocía perfectamente su voz. El hombre que había amado desde el primer impulso, el hombre que lo había besado con su traje de Capitán aun puesto, el hombre que había enfrentado a Fury, a Pepper, a él mismo por estar con él, el hombre con el que había luchado frente a frente, el que lo había golpeado y a quién había estado a punto de matar, el hombre con quien salvó al mundo y lo puso en riesgo con una guerra… Ese hombre que lo volvía loco, lo sacaba de su mente, de su estúpida genialidad, quien lo volvía tan humano, tan frágil…. Tony no pudo contenerse, no podía ocultarle nada a él, podía ser un desalmado mercenario para el mundo, para él… para él no era más que un humano.

Tony se dio la media vuelta, encarándolo, sus ojos castaños inundados en lágrimas y su respiración inconstante, encontró a Steve en las mismas condiciones.

Steve… ese hombre que lo suspendía en el más delicioso elixir y lo sumergía al más profundo infierno, el hombre que había encontrado después de la guerra, quién había aceptado a Peter, al nuevo Tony, quién siempre aceptaba todos sus errores, todas sus palabras, todo… Sí, era también el hombre que lo había traicionado, quién no podía apegarse a él completamente, quién estaba dividido entre el deber y él.

Sintió rabia, sintió culpa, sintió ganas descontroladas de golpearlo al recordar la mirada burlesca de Bucky cuando le había contado todo aquello… pero también lo necesitaba, su amor era exponencial comparado a su rabia, así que no dijo nada, solo recorrió su cuerpo, aún con su mano en su vientre vacío… dejo un espacio en la cama y Steve entendió.

Se acostó junto a él sin decir nada, abrió sus brazos y Tony instintivamente busco refugio en ellos, al sentirlo tan cerca no pudo sostener más tiempo su fortaleza, rompió en un llanto audible, temblando compulsivamente. Steve intentó ser fuerte por unos momentos, sin embargo el dolor sobrepasaba cualquier limite humano, tomo la mano de Tony entre la de él y dejo salir su tristeza entre sollozos.

Las horas corrieron así, entre amargura y un abrazo interminable.

Los siguientes días fueron en extremo difíciles, Tony no había querido ver ni estar con nadie, no soportaba mucho tiempo con Steve y en 4 días no había siquiera preguntado por Peter. Steve había sido el que había llevado la parte más difícil del trabajo, él le había contado al pequeño de ojos azules toda la situación, Peter había llorado hasta que su aliento se había ido por completo, también había preguntado por Tony y Steve había mentido, no podía decirle la verdad… no podía decirle que Tony estaba escondido y encerrado en su taller, que no había siquiera preguntado por él.

Steve con ayuda de Natasha y Banner había hecho todo el trámite legal, había registrado al bebé como Ethan Rogers, dejando el espacio de Stark en blanco ya que Tony se negaba siquiera a mencionar el nombre de Ethan. Había hecho la cremación y guardaba las cenizas en una pequeña caja de madera.

Steve lo entendía, había buscado ayuda con Agatha y ella con una sonrisa rota había dicho que Tony estaba pasando por una depresión compleja y que no sabía cuando iba a mejorar, menos cuando terminaría, así que Steve no había indagado más. Él iba a esperar.

Pasó así una semana, le resultaba increíble como Peter sin intentarlo lo estaba sacando de esta amarga tristeza, lo contemplaba alimentar a los patos en el lago central de Central Park, y al ver los pies de Peter humedecerse se levantó apresurado, supervisando que Peter no corriera riesgo.

Aún había algo porque luchar, no podía sumergirse en llanto, Peter lo necesitaba más que nadie.

Pasaron así 3 semanas, Steve no sabía si Tony estaba bien, el ascensor estaba bloqueado y Jarvis le aseguraba que Tony estaba con vida y con suficiente comida en su taller, Steve intentaba creerle, sin embargo Jarvis "sabía" que no le creía completamente, por eso una noche decidió mostrarle los videos en vivo de Tony en su taller.

Steve lo contempló difícilmente, todos los muros estaban rayados, su cuerpo lucía más delgado que lo común, varías latas de cerveza por doquier, muchas botellas de whiskey por el piso, esto no podía seguir así, Tony parecía un lunático. Trabajando en nada concreto, perdiendo la razón, escribiendo en idiomas desconocidos por los muros, le rompía el alma verlo así.

Entre sus noches de insomnio y llanto Steve decidió que ya era tiempo de cerrar ciclos, de cerrar el ciclo de Ethan y comenzar de nuevo, no era sana la condición de Tony, ni era sano contemplar aquella caja de madera todas las noches antes de dormir, si Ethan había sacrificado su vida por Tony, no dejaría que esto fuera en vano.

Esa noche de insomnio llego al ascensor, sus pies descalzos y su cabello rubio revuelto.

"Jarvis, déjame bajar"

"El señor Stark aún tiene bloqueado el ascensor"

"Desbloquealo, necesito hablar con él"

"Esta en contra de mi programación hacerlo"

"Jarvis, por favor, es en extremo delicado"

"Me encantaría hacerlo Capitán, sin embargo de verdad soy incapaz, sin embargo si usted supiera el código…"

"¿Cuál es el código?"

"Está relacionado con usted"

"¿Qué tanto?"

"En extremo, es una parte de una canción que siempre le dedica a usted"

Steve sonrió tenuemente, que Tony usara detalles de él para sus códigos que resguardaban no solo su trabajo sino billones de dólares en múltiples cuentas… Sintió un escalofrío, a veces no podía del todo creer que alguien como Tony, como Tony Stark lo amara.

"¿Lo ha dicho en voz alta?"

"No"

"Vamos Jarvis, se mas especifico"

"Le escribió una carta con la canción"

"I'll be good"

"Le recuerdo, es una parte de la canción, no el título"

Steve recordó la letra en una milésima de segundo, cerró los ojos analizando que parte podría ser con la que Tony más se identificara, con la que Tony lo identificara…

"I've been cold, I've been merciless, then you came, maybe I'm waking up today. I'll be good"

"Acceso aprobado"

Steve sonrió ampliamente al ver las puertas del elevador abriéndose, se metió sin dudarlo , en menos de un segundo estaba de pie frente a las puertas del cristal del taller, sus piernas temblando y un vacío en su estómago, los nervios de enfrentar a Tony carcomiéndolo, sin embargo se armó de valor y caminó con la vista fija en el ingeniero.

"Tony" murmuró al encontrarlo sentado, sus piernas pegadas a su pecho, su mirada perdida y ese aroma a alcohol penetrando en todo el espacio.

"Te acordaste de la carta"

"Fue la primera que me diste" Steve dijo sonriendo y Tony asintió.

Steve se sentó junto a él, puso su mano delicadamente en la rodilla de Stark, sintió el ligero temblor del mayor.

"Tony, es momento de cerrar el ciclo"

"¿Cómo fui tan tonto de creer que podría dar vida?"

"Ya lo hiciste Tony"

"Peter… Peter fue un milagro, un acto antinatural… no puedo… inclusive cuando me resisto a asesinar, termino asesinándolo…"

"No Tony, no fue tu culpa, jamás lo pienses de esa manera" Steve dijo alarmado y tomó la mano del mayor.

"Da igual como lo piense Steve, él murió, murió dentro de mí porque no fui lo suficientemente bueno"

"No Tony, no tuviste nada que ver"

"Sí bueno, mi versión es algo diferente" dijo y de la bolsa del saco negro que vestía saco un frasco con pastillas, se tomó dos sin dirigirle la mirada a Steve.

"¿Qué estas tomando?" Steve preguntó alarmado e intentó extender la mano para agarrar el frasco, Tony se mostró hostil, así que Steve exhalo molesto.

"Tony no hagas tonterías"

"Al parecer es lo mejor que hago"

"Tony…"

Hablar con Stark era inútil en estos momentos, sin embargo Steve se sentía tan completo al volverlo a ver que permaneció sentado junto a él, en silencio. Después de incontables minutos se atrevió a hablar.

"Quiero hacerle una ceremonia. Tengo las cenizas arriba, creo que es una manera armónica de despedirnos y volver a empezar"

"¿Lo vamos a olvidar? ¿Lo quieres abandonar bajo tierra?" Tony preguntó indignado, su voz quebrada, Steve tragó con dificultad.

"No, jamás lo vamos a olvidar. Es solo dejarlo descansar en paz, él siempre va a estar presente Tony"

"No puedo dejarlo, no puedo dejar de sentir sus movimientos en mi interior… me siento tan vacío"

"Sí, pero Peter te necesita. Llevas un mes sin verlo Tony"

Tony había pensado en Peter, pensaba en él diario sin embargo no se sentía preparado para volverlo a ver, para tratar con un niño, se sentía de nuevo el antiguo Tony…

"Está bien" murmuró después de varios minutos y Steve asintió.

"Mañana a las 10 de la mañana podemos hacerlo"

"¿Dónde quieres… enterrarlo?"

"Había pensado junto a Howard y María… claro que si no estás de acuerdo podemos buscar otro lugar"

No, Tony no quería que Ethan estuviera junto a Howard, Howard simplemente no lo merecía, sin embargo recordó el canto dulce de su mamá, sus ojos verdes y su sonrisa sincera.

"Junto a mi mamá" dijo y Steve asintió, se iba a asegurar que la nueva y pequeña tumba estuviera del lado de María y no del lado de Howard.

Después de más minutos en silencio Steve contempló el reloj digital holográfico que estaba junto a Dummy, marcaba las 2 de la madrugada, no podía irse y dejar a Tony entre el alcohol, no podía dejarlo menos ahora que había visto que estaba consumiendo pastillas desconocidas en un frasco naranja que jamás había visto en su vida.

"Tony, ¿Quieres acompañarme?" preguntó inocentemente, el ingeniero titubeo unos segundos sin embargo al final asintió.

Sería la primer noche con Tony después de todo esto, Steve sintió una mecha de esperanza encenderse en su interior.