Acabo de empezar a desayunar cuando veo a Leo bajar las escaleras. Me ha dado el tiempo justo a darme una ducha rápida y cambiarme de ropa, si hubiese llegado 30 minutos más tarde se habría dado cuenta de que anoche no volví.

"Buenos días" dice bostezando.

"¿Sabes que pierdes gran parte de tu encanto cuando das los buenos días bostezando?" le suelto burlona. Exacto, soy incapaz de dejar escapar cualquier oportunidad de meterme un poco con él.

"¿Sabes que a ti tampoco te favorece ese bigotito de leche?"

Touché. Me apresuro a limpiarme y Leo se ríe de mi. La verdad es que sienta bien estar en casa, hasta ahora no me había dado cuenta de lo mucho que lo extrañaba. Se sienta en la mesa conmigo y, tras pedir un café con leche, se dedica a observarme.

"¿Y me miras por...?"

"Se me sigue haciendo raro que estés realmente aquí. Por cierto, anoche volviste tarde"

Asiento mientras veo como Bob sonríe con disimulo.

"Me crucé con la Policía Militar cuando volvía y tuve que esconderme hasta que se fueron" al menos esta excusa suena mejor que decirle 'Me quedé dormida en el campo de reclutas esperando a que alguien me viese y me arrestasen'.

"Me alegro de que no te descubriesen"

"¿Qué tenéis pensado hacer hoy?" pregunta Bob sirviendo el café de Leo. "Necesito que alguien se acerque a hacer la compra por mí. Estamos bajo mínimos y hoy tengo que hacer las entrevistas para contratar un ayudante así que yo no puedo ir. Me estoy haciendo viejo, ya no puedo pasar tanto tiempo trabajando" recalca.

"No hay problema, yo me encargo" respondo enseguida. "De todas formas tengo que ir a comprar comida para Neith y ver si consigo algún trabajo para conseguir dinero"

"¿Neith? ¿No crees que es un poco irónico que le pongas a tu ardilla el nombre de una supuesta deidad de la caza?" pregunta Bob con curiosidad. Debí haber imaginado que sabría de donde he sacado el nombre.

"No sé por qué me sorprende que lo sepas, ¿tu también lo has leído no?"

"Pequeña, he leído todos y cada uno de los libros que tenemos en el sótano" responde sonriendo.

"Cambiando de tema. Si estás buscando a alguien para que te ayude, ¿por qué no la contratas a ella?" apunta Leo. No sé que tiene en contra de los libros que siempre desvía la conversación cuando sacamos el tema. No le haría daño leer alguno de vez en cuando.

"Creo que todos sabemos que Lynn no sería capaz de aguantaros a ti y a los demás sin terminar echándoos a patadas. La paciencia nunca ha sido una de sus virtudes"

Sonrío ante su comentario porque no le falta razón. La única vez que intenté hacer de camarera acabé rompiéndole la nariz a un cliente. El muy idiota me hizo cambiarle el plato tres veces por tonterías como que le faltaba sal, que la carne estaba poco hecha y, por último, que la carne estaba demasiado hecha. Me estaba sacando de mis casillas quejándose por todo y cuando iba a irse golpeó accidentalmente la bandeja donde llevaba las bebidas y me lo tiró todo encima. Fue un acto reflejo, cuando me quise dar cuenta mi puño ya se había estampado contra su cara borrando su sonrisita de suficiencia. Aunque intenté convencer al dueño del bar de que se lo había buscado (se notaba por su sonrisita que me había tirado la bandeja aposta) esa misma tarde me despidieron. No tengo la paciencia suficiente para aguantar cretinos de esa clase.

Bob se va dejándonos solos de nuevo y Leo se ofrece a acompañarme. Dice que cree conocer a alguien que pueda tener un trabajo para mi. Miedo me da. Siendo Leo, puede ser cualquier cosa.


Lo primero que hacemos es ir a comprar. La lista de la compra es inmensa por lo que cuando Thea, la dependienta, nos dice que sus hijos pueden llevar la compra por nosotros se convierte inmediatamente en una de mis personas preferidas.

Thea y Bob son amigos desde hace muchos años. Su marido murió al poco de nacer su séptimo hijo y Bob la ayudó económicamente para que pudiese alimentar a sus hijos. Siempre ha sido una especie de buen samaritano intentando ayudar a todo el que puede. Según Leo, si aún no han hecho pública su relación es porque Thea teme que sus hijos se lo tomen mal lo que parece una tontería, ¿cómo podría alguien no querer a Bob?

Pasamos un rato charlando con la mujer mientras decido que llevarle a Neith para comer. Al final me decido por coger un poco de fruta y algunas semillas pero Thea no me deja pagar. Dice que son un regalo por haber vuelto y que espera volver a verme pronto por aquí. Antes de marcharnos, le doy las gracias y le aseguro que volveré.


"¿Donde me llevas?"

Hace media hora que salimos de la tienda y Leo me ha estado guiando quien sabe donde por numerosos callejones. Ahora mismo, no tengo ni idea de donde estoy.

"Te lo he dicho antes [Y/N]. Creo que sé de alguien que puede tener trabajo para ti"

Observo atentamente mi alrededor esperando que en cualquier momento alguien nos ataque. Esta zona no parece ser muy segura. Nos cruzamos con algunos indigentes y señoritas de compañía y empiezo a tener un mal presentimiento. ¿Qué clase de trabajo puede haber aquí para mi?

Tras cruzar dos calles más, veo una casa de citas justo delante de mi y miro de reojo a Leo. No puede ser lo que estoy pensando. Me detengo y veo como Leo avanza hacia el edificio. ¿En qué demonios está pensando?

"¿Que te pasa?" me pregunta al darse cuenta de que he dejado de seguirle.

"No voy a entrar ahí Leo. Ya encontraré otra cosa pero no pienso prostituirme"

Leo me mira confundido.

"¿Prostitu-? ¿En serio? ¿De verdad crees que en eso consiste el trabajo? Me ofende que pienses eso de mi, [Y/N]"

La forma en que dice mi nombre muestra lo mucho que le ha dolido el comentario.

"¿[Y/N]?" respondo imitando su tono.

"Eso he dicho. Mi [Y/N] nunca pensaría eso de mi"

Ahora mismo me siento fatal pero ¿qué se supone que tengo que pensar si nos estamos dirigiendo a una casa de citas?

"Leo yo... lo siento. No creo que seas así es solo que... sabes que no me gustan estos sitios"

"Si quieres venir bien, y si no también" dice y, enfadado, empieza a alejarse de mí.

Me apresuro a seguirle para que vea que sí que confío en él. Cuando casi estamos llegando a la puerta del edificio Leo se desvía y salimos a una calle con bastante mejor aspecto que la zona anterior.

Entramos a uno de los edificios y subimos a la segunda planta. Leo llama a una de las puertas y enseguida nos abre una mujer pelirroja que al ver a Leo se abalanza sobre él.

"¡Estás guapísimo! No sabes cuánto me alegro de verte, te hemos echado de menos. ¿Qué has estado haciendo para no venir a vernos?"

No puedo evitar sentir que sobro. Leo se suelta de la mujer y me hace un gesto para que me acerque.

"Erika, esta es [Y/N]. [Y/N], esta es mi hermana Erika"

¿Su hermana? ¿Desde cuándo tiene una hermana?

"Se ve que después de abandonarnos mi padre tuvo un hijo con otra mujer. Nos conocimos hace un par de años en el entierro de mi padre" me explica Leo. La sorpresa deber haberse reflejado en mi rostro.

Aunque Leo no tenía apenas relación con su padre me siento mal por no haber estado ahí para apoyarle. Por mucho daño que nos hagan, la familia siempre es la familia.

"Venga, no os quedéis ahí. Pasad" dice Erika.

Nada más entrar un niño corre hacia nosotros y se abraza a una de las piernas de Leo. El pequeño también es pelirrojo y se parece un montón a Leo cuando era pequeño.

"Walter cariño, deja que tu tío se siente. Luego podréis jugar un rato. Vete a tu cuarto"

Para mi sorpresa, el niño asiente y obedece sin rechistar. Físicamente puede parecerse todo lo que quiera a Leo pero no en la forma de ser. Para que Leo hubiese hecho caso habría que haberle amenazado de muerte y, aún así, no estoy muy segura de que lo hubiese hecho.

Nos sentamos en el sofá y Leo me cuenta que su hermana necesita alguien que lleve y recoja al pequeño de la escuela porque ella trabaja por las mañanas en una sastrería. No puede pagarme mucho pero yo tampoco tengo muchos gastos y más que un trabajo es como si le estuviese haciendo un favor a un amigo. La mayoría de días solo tendría que estar con él un par de horas hasta que ella vuelva a casa. Acepto encantada y sonrío hacia Leo para mostrarle mi gratitud. Walter parece un encanto.

El resto de la mañana se nos va hablando con Erika y jugando con Walter. Leo se ve muy feliz y relajado cuando juega con su sobrino, es como si en este pequeño apartamento el resto del mundo desapareciese. Cuando nos damos cuenta es hora de volver a Wingless. Nos despedimos de ellos no sin que antes Erika le haga prometer a su hermano que vendrá a verlos más de seguido. Se ve que le adora.

"Tu sobrino es adorable" le digo a Leo de camino a casa, rompiendo el silencio que se ha instaurado entre nsotros nada más dejar el apartamento.

"Lo es, ¿verdad?" responde con ojos brillantes. "Siempre consigue ponerme de buen humor"

No sé que más decirle. Quiero volver a disculparme por haber desconfiado de él pero ahora que está relajado no quiero volver a sacar el tema.

"Gracias" digo finalmente.

"No me las des, no lo hago por ti. Lo hago por Walter, sé que cuidarás bien de él"

Sonrío con su comentario y le doy un abrazo rápido. Después de ver cuanto quiere a su sobrino el hecho de que confíe en mi para cuidar de él significa mucho para mi .

"Esta tarde voy a ir a ver el entrenamiento. ¿Quieres venir?" le pregunto cambiando de tema. Creo que va siendo hora de que conozca a los chicos. Al fin y al cabo todos son importantes para mi y me gustaría que alguna vez pudiésemos hacer algo todos juntos. Quiero intentar difuminar un poco la línea que impuse entre mi vida anterior y la de ahora, esa línea que separa una [Y/N] de otra.

"Claro" responde con una sonrisa.


Y... ¡por fin actualicé! *se monta una fiesta de celebración ella sola*

Siento haber tardado tantísimo pero entre unas cosas y otras no pude sacar tiempo apenas para escribir (Sé que es lo que todos dicen pero es cierto)

Sé que en este capítulo no aparece ninguno de nuestros queridos personajes de Shingeki pero es lo que tiene que nuestra Wen tenga algo así como dos vidas.
Supongo que algunos estaréis pensando 'Si, si pero ¿cuando sale Levi? Nos prometiste Levi, queremos a nuestro enano gruñón' *mira a su alrededor para asegurarse de que el susodicho no la ha escuchado llamarle enano*. Levi no aparece hasta que los chicos lleguen a la legión ya que nuestra protagonista intenta estar siempre cerca del trío de oro. Aun así es probable que haga alguna aparición breve antes de eso (y hasta aquí puedo leer).
Sobre el capítulo, es más bien de transición así que para los que estéis pensando en matarme por tan breve actualización bajad las antorchas *intenta calmar a ¿la muchedumbre? ¿dos lectores? ¿nadie?... llora en un rincón al no ver a nadie*, procuraré tener el siguiente para la semana que viene aunque no prometo nada porque tengo dos exámenes (╥﹏╥)
Breve nota sobre los nuevos OC, Erika se lee más bien como 'Érika' (aunque los lectores sois vosotros así que lo podéis leer como queráis).

Por ultimo, gracias a todos los que comentáis y/o leéis la historia. Sois los mejores.

Pd.: Probablemente le cambie el nombre a la historia ya que este es el único sitio donde se llama 'El jardín de las Hespérides', en el resto se llama 'A golden tree'