03/12/2015
Hay por Dios, les pido una enorme disculpa. Por la hora en la que la subí, no me di cuenta que no estaban los guiones.
Ahora si, ya esta editado... DISFRUTEN!
CAPITULO 2
La reina de belleza
El torbellino blanco y rojo divisó a lo lejos a su fiel amigo… y Jackie.
No le agradaba mucho la idea de pasar menos tiempo con él. Pero era honesto consigo mismo, jamás había visto Gunther tan feliz.
Era común verlos en todos lados, así que no se sorprendió al encontrarlos juntos tirados en el césped del parque
Paró casi de inmediato al tenerlos cerca, el rubio saludó con los ojos mientras su "bella" novia se sentaba para verlo mejor
-Gunther, no vas a creer lo que me sucedió ayer - dijo con rapidez casi sin parpadear
-¡REVIVISTE A UN MUERTO!
-¿Qué? ¡Claro que no!
-entonces chocaste un auto
Kick rodó los ojos y Jackie se golpeaba la cabeza con la palma de su mano, Gunther podría ser un chico muy grande y parecer rudo, pero tenía una imaginación inigualable
-Perdón Kick, pero es que si revivieras a un muerto, sería algo fantástico
Kick al ver la cara de su amigo, se dirigió a la novia de este
-¿otra vez vio el maratón de THE WALKING DEAD? – Jackie asintió - como sea, no, no reviví a un muerto - Gunther bajo la cabeza decepcionado -como sea, anoche, por circunstancias que aun no entiendo… Pero, Besé a Kendall Perkins
Soltó el acróbata sin más rodeos, vio a sus amigos, imaginó que gritarían, de emoción, de terror o lo que fuera, pero no.
Al contrario, la pareja se le quedaba viendo de lo más normal, como si hubiera dicho que el clima era agradable.
De pronto, Gunther se volteo hacia su novia y estiró la mano
-¡Págame!
La castaña suspiró derrotada y sacó de sus bolsillos un billete de 20 dólares. Kick los vio algo molesto
-Jackie, ¿apostaste en mi contra?
-claro que no Kick - le respondió algo ofendida - yo aposte que nunca te darías cuenta de que estas enamorado de Kendall
Kick abrió muchos los ojos
-¿queeee? Es la verdad, serás el mejor acróbata doble de riego del mundo, pero en verdad, eres muy despistado en eso del amor
-nadie dijo que estuviera enamorado, solo que la besé - gritó molesto
La casta se dirigió en automático hacia su novio y estiró la mano
-aun no se da cuenta, regrésame mi dinero
-¡QUE NO ESTOY ENAMORADO, DIJE!... Y ya basta de sus… de sus... - Kick veía como sus amigos abrían mucho los ojos y le empezaban a hacer señas con las manos -… ella esta atrás de mi, ¿cierto?
La pareja asintió nerviosa, Kick quiso voltear, pero un fuerte golpe lo aventó contra el suelo.
Kendall lo había golpeado con su bolso de mano
-Eres un Idiota Clarence - dijo en tono bajo pero audible, y empezó a caminar a paso rápido.
Kick la vio irse, y una extraña punzada en el pecho le empezó a molestar
-hay, sopas… - pensó mientras se sobaba el golpe
Una hermosa rubia contemplaba las cajas llenas de listones, trofeos y coronas que había ganado en los certámenes de belleza a los que asistia de pequeña. Había ganado muchos en su etapa infantil, pero al crecer se dio cuenta que ese mundo no era para ella, mas bien lo hacia para complacer a su madre. Cuando notó que se estaba perdiendo en ese mundo frívolo lleno de pelucas, uñas y pestañas falsas, decidió cortar de tajo todo eso y dedicarse a estudir.
Ya habían pasado varios años desde su último concurso de belleza, ya era hora de desaserse de todas esas cajas de recuerdos bizarros. Desempolvo una fotografía, se veía a si misma con un enorme vestido blanco con muchísimos holanes en la falda, un peinado gigantesco con caireles rematado con una corona de flores, plastas de maquillaje y uñas postizas (que si mal no recordaba, le dolían mucho)
Todo eso, simplemente para llenar el ego de su madre por ser reina de belleza.
Era estúpido. Muchas veces pensó que debió meterse ella a esos horrendos concursos y evitarle la pena a ella de no ganar. Por eso, en su último concurso corrió hacias los brazos de su madre desconsolada por el haber perdido y esta solo se limito a decirle:
-"la próxima vez te pondré DIENTES postizos, ¡así ganarás!"
Al escuchar eso, la rubia jaló su peluca y la arrojo al primer bote de basura que vio. Subió al auto de su padre y no volvió a hablarle a su madre en semnas, tenía tan solo 11 años de edad y ya había tomado una dura decisión.
Ahora se encontraba en el atico limpiando todos esos recuerdos, no sentía remordimiento.
Últimamente no sentía mucho por sus padres. De hecho, últimamente no sabía NADA acerca de sus padres, cada que se iban de viaje era como si se olvidaran de ella; ni una llamada, mensaje de voz, ni siquiera un texto… NADA.
A estas alturas con la tecnología tan avanzada, podrían verla si quisieran usando el facetime de su celular. Pero no, al parecer los señores Perkins olvidaban por completo que existía su hija.
Kendall terminaba de empacar todos los recuerdos que quedaban de su infancia en certámenes de belleza, tenía planeado convertir ese espacio del ático en un invernadero, pondría paneles solares y ese sería su nuevo refugio. Sus padres ni cuenta se darían de ello.
Dejo caer pesadamente las cajas y bolsas para basura llenas de sus recuerdos, los vio y suspiro… ¿Qué abría pasado si hubiera seguido ese camino? ¿Su madre sería diferente con ella? ¿La hubiera querido más si se hubiera convertido en reina de belleza?
-probablemente no – dijo en voz baja para si misma, su madre era un caso muy especial. Dio media vuelta, decidida a dejar en la basura todos esos recuerdos malditos
-OH MY GOD! - fue lo único que pudo descifrar porque lo siguiente fue un chillido idéntico al que se escucha cuando pasan las uñas sobre un pizarrón.
Su tímpano nunca volvería a ser el mismo.
Volvió la cabeza y pudo ver como Brianna Buttowski tomaba con fuerza uno de sus trofeos con una mano y la otra 2 de sus tiaras
-¿ESTO ES UN TROFEO PREMIUM? - volvió a chillar - Kendall asintió con la cabeza mientras se le enchinaba la piel al volverla a escuchar
-¿POR QUE TIENES UN TROFEO PREMIUM? - La rubia mayor rápidamente le tapo la boca
-si tu prometes no volver a chillar de esa manera, yo te prometo que te diré todo lo quieras, pero por lo que mas quieras deja ¡DE HACER ESO! - siseo amenazante
Brianna asintió
-bien - suspiro - cuando tenia más o meno años mi mamá me inscribió en un concurso de belleza infantil, fue divertido, lo admito. Pero mi gran error fue haberlo ganado.
-¿bromeas? Yo gane mi primer concurso hasta como la tercera ocasión de intentarlo. ¿Me estas diciendo que tu lo ganaste en el primer intento? - Kendall asintió
-la verdad, yo era una niña preciosa. Realmente no teníamos intención de ganar, era un juego, pero gané. Así, sin esforzarme. - empezó a sobar uno de sus brazos, se veía nerviosa - es difícil de explicar, al parecer mi madre lo vio como algo bueno para mi. Pero a medida que pasaba el tiempo me ponía coreografías mas difíciles, peinados más extravagantes, pestañas más pesadas y uñas realmente dolorosas - esto último lo dijo mientras le agarraba la mano a Brianna y contemplaba las delicadas y falsas uñas que portaba -son muy lindas, te hicieron un buen trabajo - la menor se sonrojo -un día ya no fue divertido y mi madre se estaba obsesionando. El día que no gane y vi que estaba decidida a hacerme ganar a costa de mi bienestar, fue cuando bote todo por la borda. No hablamos en semanas
La menor de las rubias sintió como sus ojos se empezaron a aguadar, recordó como sus padres la apoyaron en todo momento, recordó como la abrazaban si no llegaba a ganar, lloraban con ella y después la llevaban a comer helado para levantarle el ánimo. Pero algo que su madre siempre le dijo fue que siempre la apoyarían incluso si ya no quería concursar. Pero para Brianna Buttowski ese momento nunca llego, aun concursaba en certámenes de belleza pero en el área juvenil. Su sueño dorado era llegar a ser miss universo
Kendall sonrió melancólica y regreso a su casa.
Brianna no imaginaba el tormento que su vecina vivía a diario; volvió a su hogar con las tiaras aun en su mano y se sentó en un escalón
-Hola pastelito - saludo su madre mientras guardaba la aspiradora en el closet de la sala -¿te pasa algo querida? - le pregunto al verla tan seria
-mamá… tu… - titubeo
-¿Brianna que sucede? - volvió a preguntar su madre mientras se sentaba a su lado en las escaleras preocupada
-mamá… - la vio directo a los ojos -¿seguirías queriéndome si nunca hubiera ganado un concurso?
La pelirroja madre sintió que le sacudían el suelo
-pero que cosas dices hija, por supuesto que te seguiría queriendo - la abrazo fuertemente -tus hermanos y tu son lo más importante para mí. No importa que tan mal se porten, no importa si destrozan media ciudad - se separo y le limpio una lagrima -o incluso si nunca ganan un estúpido concurso - la joven rubia sonrió -ustedes son mi vida, mi razón de vivir cada día. - La beso tierna mente y la volvió a abrazar.
Brianna Buttowski se dio cuenta de lo afortunada que era.
Esa misma tarde, cuando su madre les llamaba para que bajaran a cenar, salió de su habitación vestida con ropa deportiva y no con su usual blusa rosa y mini short de mezclilla.
Kick y Brad la vieron y se empezaron a burlar de ella
-oye Brianna, te llamaron de la maratón 10k de Boston, dicen que te extraviaste en la última vuelta - dijo Brad con burla
La rubia lo ignoro por completo. Kick al notarlo se tenso
-¿Qué te pasa Brianna? Nunca antes te habíamos visto con ropa deportiva
-y mucha gente de este pueblo nunca te habían visto sin ese estúpido casco de medio doble de riesgo, y nadie te dijo nada
*huuuuuuuuuuuuuuuuuuu*
Se escuchó a lo lejos de Brad
-oye tranquila ¿Qué te pasa? ¿Acaso estas en esos días del mes?
La joven rubia lo fulminó con la mirada, Kick solo levanto los brazos en señal de paz.
Honey al verla suspiro y la abrazo
-querida ya no estés triste, tú no eres ella. Desgraciadamente le toco una mala familia.
-lo sé mamá, pero no puedo dejar de pensar que si ustedes no fueran tan maravillosos, correría su misma suerte. Es que, hubieras visto su mirada, estaba llena de tristeza
-pobre Kendall
El medio doble de riesgo al escucharla nombrar de inmediato levanto la vista
-¿Perkins estaba triste? - dijo tratando de unirse a la plática. Su hermana asintió y de inmediato se imagino que fue por la conversación que tuvo con Gunther en la mañana. Se sintió culpable
-mamá… ¿puedo invitarla a cenar? Si yo estoy triste no quiero imaginarme como esta ella
La pelirroja madre asintió y se dirigió a la cocina para poner otro plato en la mesa mientras la joven rubia corría a la casa de su vecina
Al principio Kendall se negó, no quería ver a Kick después del incidente matutino, pero Brianna fue tan insistente y amenazo con volver a hacer ese molesto chillido, que termino por aceptar.
Pollo frito, el plato principal de la cena de esa noche.
La plática entre las dos hermosas rubias fue lo más delicioso de la velada, era como si después de la conversación de esa tarde se hubiera abierto un nuevo mundo entre ellas dos. Platicaron de tantas cosas, trucos de belleza, accesorios de moda e incluso contaron un par de anécdotas graciosísimas que hicieron a Brad lanzar el refresco por la nariz.
Todos reían y disfrutaron la noche.
Casi al finalizar, la joven rubia le confió que a pesare de que su madre siempre estaba con ella y la apoyaba, siempre sintió la necesidad de tener una hermana con quien compartir momentos como esos.
Kendall recordó a su propia hermana, Dios ¿hace cuanto que no hablaba con ella que apenas y recordaba que tenía una?
Sonrió…
-si tu prometes ayudarme con mi invernadero, yo te prometo asesorarte en el próximo certamen
-¿estarás conmigo? - dijo emocionada
-tras bambalinas - y le extendió el dedo meñique para hacerle una promesa, Brianna grito de felicidad. Kendall se tapo los oídos, pero al verla tan feliz empezó a gritar y saltar junto con ella.
Ya en su casa, algo mareada por tanto brincoteo, la joven Perkins se sentó en el balcón de su ventana, contemplaba la hermosa luna en todo su esplendor. Sintió ganas de llorar, pero mordió su lengua tan fuerte, había recordado a sus padres. Pero no iba a llorar, había estado tan feliz que el recuerdo de ellos no iba a empañar su felicidad, no otra vez.
A lo lejos un joven Buttowski la contemplaba a ella, la vio tan serena, quería hablar de lo ocurrido en la mañana, pero al verla tan tranquila en ese lugar, prefirió no alterarla, había tenido una noche muy relajada
-tal vez mañana… - se dijo así mismo, mientras se acomodaba en la obscuridad.
Kendall Perkins nunca se dio cuenta que unos ojos amorosos la observaban esa noche
CONTINUARA…
NOTAS DE LA AUTORA:
Buenas noches a todos, lamento enormemente la tardanza para continuar este fic. Leí todos y cada uno de sus comentarios, y me alegra mucho que les guste esta historia.
Prometo ya no ausentarme tanto. Pero la verdad había tenido problemas con el internet (el ingrato de mi esposo tuvo la genial idea de cambiar de compañía telefónica e internet, ya se imaginaran el calvario que tuve que soportar, pelea tras pelea con los monopolios. Pero bueno, creo que al fin quedo)
¿Qué les pareció el capitulo? ¿Se habían imaginado a Kendall como concursante de reina de belleza?
A que no se esperaba eso, verdad
Bueno, ya solo falta uno o dos capítulos para el final. No pienso hacer esta historia laaaarga y tediosa. Prefiero hacerlas reír un rato y que queden conformes con poco y no decepcionarlas, ¿okidoki?
Las quiero mucho, su paleta favorita de despide de ustedes
TUTSIPOP
