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Capitulo IX
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Estrategia #4: Relajarse mientras el enemigo se agota a sí mismo.
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Emociones, lágrimas y amor.
-Es doloroso, no te imaginas cuantas veces desee con toda mi alma no haber existido –por un momento se detiene y toma una gran bocanada de oxígeno- la miraba y pensaba: "Esta persona, que tiene por concepto divertirse salir cada fin de semana, rogarle a un hombre casado por atención, simplemente porque no le gusta estar sola… ¿Por qué tuvo que ser mi madre?...
El moreno la aprieta más contra su pecho, pasa delicadamente su mano por su espalda y se detiene en la zona baja.
-A veces sencillamente cuando ya no tenía las fuerzas me echaba la culpa de todo, me decía a mí misma, que todo era mi culpa, que sí lo conseguía podría librarme del dolor, dejar atrás todo, aun me pregunto cómo fue que me libre de la muerte aquella vez, tenía todo los papeles para una muerte segura… Aún sigo sin comprenderlo, y me regaño a mí misma, pensando que debí hacerlo mejor…
El pelinegro aprieta con fuerza sus manos y al mismo tiempo entierra sus dedos en la piel suave y joven de la rubia, esta al sentir el agarre sonríe amargamente.
-Pienso que no es justo que yo tenga que cargar con este tipo de dolor, ¿Acaso fui yo la que decidió empezar a follar desde los quince? ¿Fui yo la que decidió tener un hijo tan joven?... Ella siempre me compara con mi padre, me dice que soy idéntica a él… Y yo no quiero, a veces no sé cuál de los dos era peor….
Darien frunce el ceño pensando que ninguno de los dos lo era, que preguntarse algo como eso, es una pérdida de tiempo y energías, pero no puede decírselo, no ahora.
-Vas a odiarme… Tú realmente no me conoces, y no entiendo porque dices que me amas…. ¿Qué rayos amas de mí? No puedes amar a alguien que no conoces, no sabes que soy depresiva, que puedo estar feliz un momento y al siguiente deprimirme al punto de empezar a crear modos de acabar con mi vida… cuantas veces, por sus comentarios, no sostuve un cuchillo contra mi piel… ja ja ja pero la cobardía pudo conmigo… no soporto el dolor físico…
El moreno cierra sus ojos un momento, el dolor que le transmiten aquellas palabras está perforando cada poro de su piel, su sangre comienza a calentarse cada vez más, casi puede sentir como su lado "oscuro" le ruega por su salida.
-Recuerdo que una vez de pequeña, esa persona me dijo que era un estorbo, que meramente había sido un accidente, que era demasiado joven y estaba temerosa de morir si abortaba, yo nací, por el único motivo de su miedo a la muerte…
Comienza a darle un suave masaje en su espalda, en forma de pequeños círculos, siente como ella se mueve un poco inquieta, pero él continua, al cabo de un momento la siente de nuevo relajarse.
-Ella dice que ha sufrido mucho, me pregunto qué pensaría si le dijera lo que me ha pasado a mí… odio a su marido, una vez salimos a una discoteca…. Tenía dieciocho años, me saco a bailar….ese tipo se restregó contra mí… me sentí sucia, asquerosa. Por culpa de ese desgraciado recordé cosas esa noche.
Otro más en su lista, los padres biológicos y ahora un gilipollas más que no tenía ningún derecho de tocar su cuerpo. Por su mente pasan vagos recuerdos de esos años, y se pregunta porque rayos no la busco entonces… su cobardía le había salido caro a ella, a su niña.
-Por eso me pregunto…. ¿Porque cuando tú me tocas no siento repulsión?...pienso mucho sobre ello, y no encuentro una respuesta, mi psiquiatra piensa que no tengo problemas en cuanto al sexo….he leído un montón de libros sobre violaciones… los síntomas y eso….duele cada vez que leo una línea y entro en el perfil de una mujer violada…
Sonrió levemente al escuchar sus palabras, una felicidad gloriosa se instala en su pecho, agradeciendo que no le tuviera miedo en ese sentido, aunque él tampoco entendía porque ella no se alejaba de su toque, él esperaba una ardua batalla en cuanto al contacto físico, pero lo que se encontró fue a una dulce, tierna y deliciosa gatita con ganas de ser acariciada y amada y él estaba más que dispuesto a complacerla en ambas cosas.
-Trato constantemente de no pensar en ello, antes era más difícil, cuando vivía con mi madre y su marido, temía que ese hombre me hiciera algo….no podía dormir bien, era un auténtico infierno. Ahora mi mente solo lo ignora… no siempre lo consigo, en las noches lo recuerdo… en las mañanas despierto asustada… son tan pocas las veces cuando despierto tranquila, me gustan esas veces… me siento relajada y tengo un día normal… casi se siente como si yo fuera normal…
Darien entrecierra sus ojos, aquellos desgraciados pagarían caro, de ese se encargaría el mismo. Haber provocado que su niña se sintiera excluida y sola en el mundo, eso nunca se los perdonaría.
-Mi madre nunca comprendió porque encontraba más entretenido leer, ver las series que me gustan, a salir… y cuando lo hacía, me regañaba y hacia que volviera a casa pronto… ¿Sabes que decía? Ja ja ja me decía que algo podía ocurrirme en las calles….yo en mi mente pensaba: ¿A sí, como qué, una violación?...estuve muchas veces tentada a decírselo, solo para que deje de joderme… odiaba cuando soltaba por allí que su hija aun es una "niña", sabes a lo que me refiero, sentía tanta vergüenza, me sentía aún más expuesta, tenía la sensación de que las personas lo sabían, que yo estaba sucia.
El moreno la abraza más fervorosamente, se acerca más a ella y deposita un casto y suave beso en su frente. La rubia al sentirlo sonríe irónicamente.
-No quiero oír las típicas palabras de, "no fue tu culpa", "eras una niña"…. Eso no ayuda en nada, solo es un recordatorio de que era indefensa y no podía protegerme y que las personas que se suponen debían hacerlo, estaban más concentradas en su mundo que en cuidar a su hija de ocho años.
El pelinegro asiente ante sus palabras pero vuelve a besar su frente y retoma su actividad anterior, continua dando pequeños masajes en su baja espalda, casi cerca de su trasero.
-Soy patética, recuerdo que de pequeña lloraba por todo, no soportaba que me dijeran algo hiriente, porque enseguida ya estaba llorando… por eso…ahora, debo parecerte insensible, una persona normal, estaría llorando….y no es que no duela, pero aprendí a no llorar frente a nadie, aprendí a controlarme, las personas ven las debilidades y se aprovechan de eso.
El pelinegro frunce el ceño, así que no lloraba delante de él porque no quería mostrar sus debilidades, a pesar de oír sus palabras asiente quedito, sabe que no es fácil abrirse con cualquiera, estaba seguro que ella estaba hablando debido a su estado de embriaguez.
-Te he observado Chiba, y pienso que en un mundo diferente, si no hubiera tenido que pasar por lo que pase, me hubiera entregado a ti sin reserva alguna, me hubiera enamorado de ti enseguida, pero…no te amo. Ni siquiera sé si me gustas, me atraes sí, eso debo admitirlo… te he dejado llegar bastante lejos, eso es algo por lo que aún me cuestiono…
Darien siente un poco de tristeza ante sus palabras, sabe que el camino no será nada fácil.
-A veces pienso que me estoy comportando como ella… como una zorra en busca de sexo y compañía, yo no quiero ser de esa forma, terminaría odiándome… pero tampoco puedo evitar querer tenerte cerca… Me estoy volviendo loca Chiba, y es solo por tu culpa… ¿Dime que harás conmigo cariño?
Se quedó dormida, había escuchado atentamente su monologo, no quiso interrumpirla ni una sola vez, suelta un leve suspiro y la aprieta más contra su pecho, enseguida ella se aferra a él abrazándolo por completo, la mira atentamente y se pregunta, cómo alguien pudo hacerle daño a tan hermoso ángel, lo peor de todo, es que estaba seguro que ella no había contado nada, su relato más bien parecían cosas sueltas, una mera y simple explicación de lo que realmente siente, frunce el ceño, un dolor se instala con más fuerza en su pecho y se pregunta si su presencia no estaría perturbándola más, forma un puño con su mano derecho, sí hubiera sabido todo eso, se lo hubiera llevado de esa casa hace años.
Pensando en cuantas veces quiso raptarla para él, cuantas veces no sintió el deseo egoísta de tenerla para él solo, de cuidarla, de mantenerla para sí mismo. El solo saber que no supieron aprovechar de su calidez y su amor, hacía que la sangre le hirviera aún más, deja a un lado esos pensamientos cuando la escucha balbucear su nombre y acto seguido sonríe con picardía, eso lo hace sonreír a él también.
-¿No me amas pequeña? –Sonríe y acomoda su cabello, la apega más a su fornido abdomen y siente el calor que el cuerpo de su mujer desprende, además de disfrutar la suavidad de su cuerpo- No te preocupes amor, poco a poco, ya verás que terminaras amándome y al final no podrás vivir sin mí. Me necesitaras para todo, como yo te necesito a ti.
Besa su frente y la continua acunando durante horas, vigilando su sueño, para él también muchas cosas pasaban por su mente, y los sentimientos de protección que se habían despertado, resopla dejando salir el aire por su nariz, la rabia está latente, sonríe, gracias al cielo que ella no puede ver su sonrisa; porque es la sonrisa de un depredador, de un animal enfurecido, su mirada se ha oscurecido por completo.
-No te preocupes amor, yo me encargare de todo, cazare a todo aquel que te haya hecho daño –susurra sobre sus rubios y largos cabellos- Les voy a hacer pagar caro.
Al cabo de unos quince minutos el moreno por fin pudo dormir. Al día siguiente decidió quedarse durante la mañana con ella, ya se ocuparía de sus asuntos en la tarde, verla reír, acompañarla a hacer campana por un día de universidad, juguetear con ella, comer, hacer el vago recostados en la cama, depositando su cabeza sobre su estómago y echar una siesta, justo así es como quería pasar el resto de su vida, sencillamente junto a ella. Pero debía marcharse, dejarla sola le produjo una sensación de vacío en su pecho, mirar sus ojos, ver la necesidad de querer estar acompañada ese día, no sabía lo que le pasaba, tampoco había querido tocar el tema de la confesión nocturna, ya hablarían de eso más adelante.
Cuando llegó a la oficina apenas si le dio tiempo para terminar de revisar la propuesta de contrato, en momentos como ese agradecía tener a un amigo como Jedite, el rubio no preguntó nada importante, más bien lo ayudo a finalizar el trabajo, aunque sí estuvo un poco curioso. Por primera vez en su vida, no sintió adrenalina a medida que avanzaba la reunión, se encontraba casado, aburrido, ansioso pero por la espera de ver a su rubia. Su mejor amigo lo noto, era obvio que se daría cuenta, Darien era conocido como un ser sin sentimientos, frio y calculador a la hora de los negocios, pero este día en particular lo encontraba más cortante, podía ver el miedo en los ojos de la contraparte, parecían temerosos de que el moreno no quisiera comprar un empresa en caída.
Su expresión, si es que a no mostrar nada se le puede considerar una expresión, es distante, con la mirada perdida y llena de cansancio, al final terminaron accediendo a lo que el moreno impuso, más que nada por no enfadarlo más, cuando la reunión acabo y los contratos estuvieron firmados él moreno se levanta y agradece serio, y caballeroso por la reunión. Se despide cuanto antes y se marcha, cuando en principio lo lógico sería una cena de celebración, sin embargo los mayores en vez de intentar retenerlo suspiraron de alivio en cuanto se marchó.
Jedite les mostro una leve sonrisa y procedió con el protocolo establecido, el mismo los llevaría a una cena y luego… luego hablaría con el pelinegro.
Conducir siempre había sido uno de sus hobbies, amaba sentir la adrenalina fluyendo por su cuerpo, esa sensación de vértigo cuando le daba al acelerador, ahora sí lo pisaba con tanta fuerza no era debido a buscar un poco de emoción automovilística, era más bien porque anhelaba llegar cuanto antes junto con su mujer. Eran las once de la noche y agradecía que la autopista estuviera vacía, en tiempo record llego a la finca de Serena, sin embargo perdió tiempo mientras buscaba donde aparcar, gruño incontables veces hasta que hayo un parking a tres cuadras.
Prácticamente corrió hasta la casa, en ese momento un joven castaño salía de la finca, lo que le sirvió de ayuda para poder entrar sin tener que picar primero, el joven al verlo le frunció el ceño, Darien al sentir que lo golpeo accidentalmente –debido a su rapidez por querer entrar- bajo la mirada, y vio directamente sus ojos, un verde musgo lleno de rabia, para el moreno esa mirada fue confusa, pero no quería meterse en problemas, así que simplemente se disculpó y se dirigió al ascensor.
En cuanto llega a la puerta de su mujer, recuerda algo, abre la boca sorprendido y busca ansioso entre sus bolsillos por el obsequio que pensaba darle el día anterior, siente pánico al comprobar que no se encuentra en ningún sitio, frunce el ceño y gruñe a medida que el enojo se apodera de él, está convencido que lo tenía en el saco en la mañana. Bueno casi convencido.
Se lleva una mano a la cabeza y se revuelve el cabello debido a la frustración, el cabreo y el cansancio comienza a pasarle factura y sin darse cuenta, su mano en forma de puño vuela directa y con fuerza contra la puerta, provocando un sonoro golpe; pero él sigue perdido en sus cavilaciones, rebuscando en su memoria con cada detalle y cuidado que había hecho a lo largo del día y en qué momento pudo perder las joyas. Iba a volver a descargar su ira contra la puerta cuando esta se abrió de improviso, asustándolo en el acto.
La hermosa rubia dueña del piso lo mira con asombro y con enojo, este al ver su rostro se tranquiliza y sonríe, se ríe nerviosamente y la saluda dándole un beso en la frente.
-Dándome besitos no te vas a salvar Chiba, ¿Porque rayos golpeaste así la puerta de mi casa? –pregunta cruzando los brazos en la zona de sus pechos, dándole una excelente vista al moreno, que no perdió la oportunidad de checar a sus "niñas".
-No es nada cielo, fue algo involuntario –dijo mientras la empujaba para que entrase.
-¿Estas enfadado por algo? –Está la mira preocupado- ¿Pasó algo por no haber ido en la mañana?
-Cariño soy el dueño de la empresa, no es como si tuviera un jefe que fuera a regañarme o algo –le sonríe para tranquilizarla, a pesar de que aún seguirá enfadado por la pérdida de su regalo.
-¿Entonces porque el golpe? ¿No me digas que la golpeaste así porque quisiste?
-No…-se queda mirando al suelo un segundo, gruño entre dientes y suelta un suspiro- Perdí algo cielo… aunque tal vez lo deje en…
Inicio del flashback
Deja su maletín sobre el escritorio y enciende el ordenador, se despoja de su chaqueta y la coloca en el respaldo de la silla, suelta un suspiro en cuanto se sienta, entonces recuerda el obsequio olvidado y justo cuando lo va a buscar en su bolsillo, un rubio de ojos verdes entra en la oficina sonriendo burlón y se sienta frente a él, provocando que olvide en ese momento que lo iba a buscar, este trae consigo un portafolios y carpetas en las manos, todo esto lo coloca sobre la mesa y lo mira divertido.
-¿Cómo te fue con tu novia? –pregunta sonriendo descarado, el moreno solo rueda los ojos y comienza a revisar todos los informes.
-Ya te he dicho que aún no es mi novia.
-Eso da igual, ¿Qué tal te fue? –pregunta mientras le indica los papeles de suma importancia, que debe comprobar antes de la reunión.
-Bien, iba todo muy bien hasta que llegaron sus amigos.
-Oh te arruinaron la noche, entonces –dice y observa como él pelinegro lee con atención los documentos.
-No, estábamos bien, pero…-cierra con fuerza sus ojos y olvida por un momento el dossier que estaba corrigiendo, la rabia vuelve por unas milésimas de segundos- Ese gilipollas aún no aprende que ella ya tiene dueño.
El rubio mira a su amigo sorprendido, frunce el ceño ligeramente al no comprender de qué habla, aunque una cosa si es segura para él, el moreno está lo suficientemente cabreado para desconcentrarse.
-¿Ese gilipollas? Perdón que me pierda Darien, pero ¿Quién es ese gilipollas? Recuerda que yo no estuve ahí –le mira alzando una ceja.
-El desgraciado de Kou, ese maldito se apareció por la casa de Serena, nos encontró a todos allí y se sintió ofendido por no ser invitado, el muy imbécil insulto a mi mujer y me ofusque.
-Te cabreaste, lo insultaste y terminaste golpeándolo, que te conozco Darien, tú no ibas a dejarlo pasar –suelta un hondo suspiro- Creí que por el momento no le mostrarías esa "parte" tuya.
-Ya lo sé.
-Debes controlarte un poco más.
Fin del flashback
-Lo cierto es que no tengo la más remota idea de donde lo deje –agacha la mirada sintiéndose triste- Creo que lo he perdido.
-¿Y que era? –La rubia lo mira esperando una respuesta, pero al ver la cara de preocupación del moreno, ella comenzó a sentirse inquieta- ¿Qué pasa, que era?
-Era un regalo –hace una mueca con sus labios, debido a la decepción que siente, por haber perdido algo de tan suma importancia.
-¿Algo como esto? –pregunta mientras saca unas pequeñas cajas de un armario, el moreno al verlas sonríe, solo entonces cae en la cuenta de que ella seguramente ya había visto su contenido.
-¿Y, qué te parece? –le mira nervioso, sintiéndose de pronto como un adolescente, demasiado tímido y preocupado.
-¿Qué cosa? –la joven inclina su cabeza.
-A su interior ¿Te gusta? –los nervios están comiendo lentamente sus fibras nerviosas, una por una.
-No lo he visto –el pelinegro retrocede sorprendido y la mira con los ojos bien abiertos, solo entonces se da cuenta de algo.
El semblante de la rubia no es nada bueno, se ve pálida, ojerosa con los ojos rojos y el rostro hinchado, el rostro típico de alguien que ha llorado durante horas, frunce el ceño y gruñe suavemente, se acerca a ella y la pega a su pecho con fuerza, envolviéndola en sus fuertes y duros brazos, encerrándola, pega su barbilla a la cabeza de la rubia y aspira suavemente el aroma de la rubia, se impregna de el, acaricia con delicadeza su espalda, la besa en la frente y vuelve a mirarla a los ojos.
-¿Está todo bien, mi amor? –la rubia alza la mirada impactada, y se pierde en los zafiros del moreno, siente otra vez aquella conocida picazón y sin darse cuenta de nuevo, las lágrimas comienzan a caer por su rostro. Calientes, saladas, dolorosas, son como ajugas que van pinchando con fuerza y van marcando sus mejillas, dejándolas adoloridas y en carne viva, de ese modo al caer las siguientes el dolor es aún más insoportable.
El pelinegro al verla llorando vuelve a besar su frente, a apretarla más contra su cuerpo, con sus labios limpia las lágrimas, para ella ese simple toque se siente como una brisa fresca y sanadora, Darien dando pequeños y tiernos besos en todo su rostro, va eliminando cada lágrima que cae. Al final ambos terminan yendo a la recamara, recostándose y abrazándose, como la noche anterior.
-Ella me dejo un mensaje –gimotea y se acurruca más entre los fornidos brazos del moreno- Casi se siente como si me dijera que es mejor que me largue y deje de causarle problemas.
-¿Y sí te marchas de aquí? –el moreno siente como ella se tensa- Amor, esta no es tu casa, no la sientes como tal y por ello vives incomoda estando aquí, sí tú me dejaras yo podría cuidarte como se debe…
-¿Te refieres a mantenerme? –pregunta entre dientes.
-Solo quiero que este bien, si continuas aquí terminaras enfermando, noto cómo te sientes extraña en este lugar. Por favor yo puedo…
-Y que me garantiza a mí, que de aquí a mañana no te canses tú también y me dejes, por dios Darien no me conoces, yo no te conozco a ti, podrías tener cosas que odio y eso aún no lo sé.
-Hare todo lo posible por gustarte –casi se oye como una súplica, la rubia se aleja un poco de él y lo mira sorprendida.
-¿Y sí yo no te gusto al final? ¿Qué harás entonces Darien, me dañaras como todos y entonces me dejaras cargando con toda la culpa?
-¡Ya te dije que nunca voy a dejarte, maldita sea!
Se levanta de la cama cabreado y sale de la habitación camina directo a la sala y busca en el piso las cajas, había escuchado cuando se le cayeron de las manos a su mujer, al verlos comprueba si están con las correspondientes joyas, sonríe al ver la cadena y el brazalete. Regresa a la habitación solo para hallar a una joven con la cabeza entre las piernas y sollozando. Al verla así gruñe provocando que la rubia alce la mirada y se sorprenda al verlo, el pelinegro se sube en la cama y deja a un lado las joyas para dedicarse a devorar sus labios, la recuesta por completo y se posiciona sobre ella, continua besándola en los labios, en la frente, en sus pómulos, en la barbillas en la nariz, en el cuello, en cualquier zona que la ropa no cubra su sedosa y cálida piel.
Cuando deja de llorar y se tranquiliza, el moreno busca de nuevo las cajas, las recoge con una mano y abre una frente a ella.
-Para ti –susurra cálidamente, la rubia siente como un calor invade todo su cuerpo, mira el hermoso dije en forma de corazón y siente como algo se remueve en su interior, como algo la subyaga hasta el punto de privarla del oxígeno. Se levanta un poco y mira con más atención el collar y sonríe temerosa al verlo, mira al moreno que está expectante y mordiéndose los labios, preso de nerviosismo.
-Es hermoso –dice con una voz muy suave- ¿Estás seguro?
-Podría intentar ponérmelo, pero creo que a ti te quedara mejor –dicen riendo. Él mismo se encarga de colocárselo, sonríe satisfecho al ver que le siente maravillosamente, es como si estuviera hecho a su medida- ¡Tengo otro!
-¡Darien no tienes por qué darme regalos!
-Me gusta comprarte cosas, dame el gusto quieres, además iban en juego, no podía darte el regalo incompleto –dice mientras abre la otra caja más pequeña, la rubia ahoga un gemido al ver el brazalete.
-¡Oh dios mío, es mucho más que hermoso!
-Sí es muy bonito, pero en tu mano… –dice mientras se lo coloca- Hará que resalta aún más tú belleza, es para hacerte resaltar cariño no para ensombrecerte.
-Oh Darien –dice y unas gotas cristalinas se forman en sus ojos, él moreno al verla llorar se conmueve y vuelve a abrazarla, tratando de transmitir en ese abrazo, todo el amor y la confianza necesaria para que termine aceptándolo.
-Te amo pequeña, no te haces una idea de cuánto te amo. Puede que ahora no me creas y lo encuentres una mentira, pero desde que te vi, no puedo sacarte de mi corazón. Por favor entiende eso.
-Darien yo…-las palabras no salen y lo peor, es que tampoco sabe que decir.
-No te pido que me digas nada, ni mucho menos que digas que me amas, pero dame la oportunidad de demostrarte que las cosas pueden ser buenas. Que existen motivos por los cuales vivir, ambiciones por las que luchar, sueños que cumplir. Déjame demostrarte que no todo en esta vida es tan malo, déjame protegerte.
-Darien –susurra su nombre con delicadeza, el suspira que suelta a continuación se pierde entre las veces que repite su nombre, una y otra vez, el moreno acalla su voz besándola, moviendo con consideración sus labios sobre los suyos, disfrutando del simple rose, dejando que sus alientos se entremezclen, sus respiraciones van al unísono, sus cuerpos se amoldan de tal modo que no se sabe dónde comienza uno y termina el otro. Poco a poco el beso cobra intensidad, pero no como otras veces, no es el fuego de la lujuria, es una pasión distinta, seguramente no tiene nombre, y es de aquellas pasiones que no tienen nombre, porque seguramente no existe ningún nombre dado, al sentimiento de sentirse por fin en casa, de encontrarse entre las nubes y sentir un calor por todo el cuerpo, de dejarse amar de esa forma, de una forma pura y sin nada perverso entre en medio, sus cuerpos están encendidos, pero no de deseo carnal, bien podrían continuar besándose de esa forma toda la vida y seguramente estarían satisfechos.
Ella coloca una mano sobre el pecho del moreno, guiándola suavemente hasta su corazón, deteniéndose allí y sorprendiéndose al sentir el estruendoso y claro palpitar de este, al buscar sus ojos, ve en él una mirada llena de paz y amor, y se pregunta sí en ella también existe esa mirada, una pequeña vela de esperanza se enciende en ella, al pensar y tener la esperanza de que ella también podría alcanzar ese tipo de nirvana, de éxtasis y tranquilidad en su alma.
Se quedan mirándose, perdiéndose en el azul del otro, para ella su inmenso mar y para él un maravilloso cielo despejado y tranquilo, sus almas se conectan de tal modo que sus corazones van al mismo ritmo, al mismo son, fuerte, sonoro y entusiasmado. Sonríen como chiquillos al darse cuenta de que se examinan, que se estudian cuidadosamente, que buscan cada detalle, cada rasgo del otro, que estudian minuciosamente como es el ser amado, solo para gravárselo a fuego en la memoria, en los recuerdos.
El pelinegro acaricia con cuidado su rostro, pasando las yemas de sus dedos con apremio por su frente, sus cejas, el puente de su nariz, sus rojas mejillas, deteniéndose en la comisura de sus labios, la rubia llena de una valentía lo imita y acaricia su rostro del mismo modo, impregnándose de cada detalle del hombre que…
Frunce el ceño ligeramente al tener un pequeño corte en sus pensamientos, ¿Qué es para ella el hombre que está a su lado? No lo sabe, pero al sentir de nuevo como él se mueve y continua con sus caricias, cierra los ojos y se deja arrastrar por las emociones que despierta en ella, y entonces las palabras del moreno hacen que abra sus ojos y mire con atención su hermoso rostro.
-En un momento u otro, terminaras aceptando cariño… que yo te cuide… –él moreno la mira fijamente, su mirar es tan intenso que la rubia se siente inmediatamente transportada a otro mundo- Y cuando llegue ese día, no te dejare escapar nunca más, hare todo lo posible por retenerte a mi lado.
-Darien…
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Nota de autora:
¬¬ me paso algo horrible! mientras escribia se me borro todo! tuve que volver a transcribirlo ¬¬...
Estoy enfadada, asi que por ahora no escribire mucho aqui!
Disfrutad el cap!
para toda aquella persona que no tiene cuenta y me deja un comentario, por favor ponganse un Nick, de ese modo podre responderles! Gracias por leerme!
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Reviews:
princessqueen: jajajaja bueno no explique del todo como paso...dijo..uhh
PARA TODAS: DARIEN TIENE PESIMO CARACTER, LO DIRE MEJOR ASÍ, DE JOVEN ERA MUY VIOLENTO Y SE ENCENDIA POR CUALQUIER COSA...ES POR ESO QUE JED LE PIDE TRANQUILIDAD SIEMPRE...YA SABE COMO ES...
yssareyes48. he creado un Darien que no necesita de mucho para entrar a los golpes...excepto con Sere claro!
brujitadcc: Si la historia es muy compleja, espero que te siga gustando. woooo una de las primeras? Eso se siente bien ^^...yo todavia recuerdo mis primeros fics...esos son los que mas marcan! Espero que te guste!
Phillyel : jajaja me alegro que te guste, lo siento pero no puedo actualizar tan seguido como me gustaria, en realidad trato de actualizar al menos 2 caps por mes! y este ya voy retrasada, si todo me sale bien, posiblemente publique uno el proximo finde! gracias por leerme! cuidatee
SELENE 333 : con un cavernicola así, cualquiera jajajaja
luxy1985: jajajajaa me alegro que te haya gustado la escena del bebe-poli-Dar jajajaja yo tambien la ame XD me reia mientras la esribia
giselamoon: Gracias! Trato de actualizar 2 por mes, lo siento, el tiempo no me da para más.
maria paolini: gracias por leerme! me alegra que te guste! ^^
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A PESAR DE QUE YA HA PASADO 22 DIAS, FELIZ AÑO!
