Advertencia: Los personajes de K-ON! le pertenecen a Kakifly.
Capitulo X: Primer disco, Primer concierto.
"La perseverancia lo lleva a uno al éxito"
Tokyo, Japón.
Oficinas de la KEM-CE
Dentro del edificio de oficinas, estaban todas las oficinas correspondientes a la dirección de cada área. Por algo era: el Edificio Principal de la KEM-CE. A pesar de que la disquera, la academia, y los demás lugares estaban esparcidos por toda la ciudad de Tokyo. Todas las decisiones importantes se tomaban bajo las cuatros paredes de ese edificio. El Centro de Entretenimiento Global, efectivamente, había reemplazado a la ya extinta Disquera de la familia Tainaka. Sin embargo, una pequeña porción de la misma, aún lanzaban discos tanto físicos como a través de la red.
Mugi lo había planeado todo meticulosamente, incluso, sus padres se llevaron una sorpresa cuando se enteraron de lo que había pasado en esa reunión. Ni ellos fueron capaces de hacer lo que hizo su hija primogénita con Asano. Y en el fondo, el señor Kotobuki saltaba de felicidad y orgullo de saber que había educado muy bien a sus hijas. Porque sí, Sumire también era una hija para ellos, aunque no sea de sangre.
—Todavía no puedo creer lo que has hecho, Tsumugi.
—Papá, ya. Para por favor —Mugi estaba colorada hasta la punta de las orejas de escuchar los halagos de su padre.
El señor Kotobuki había ido a las oficinas a visitar a su hija de manera sorpresiva. Cuando diviso la recepción de la oficina principal (que es la presidencia de toda la corporación), sonrió entre divertido y nervioso. ¡No sabía cómo reaccionar! Le dijo a Fabi que no dijera nada y le pregunto si su hija estaba ocupada. Al ver la negación, supo que tenía el camino libre para entrar y darle esa sorpresa a Mugi.
Y sí que fue sorpresa.
Tsumugi estaba concentrada revisando unos documentos más unos planos de un nuevo edificio que tenía pensado construir en un futuro no muy lejano, cuando sintió la presencia de alguien en la puerta. Se asustó al ver a su papá ahí, pensando que había pasado algo grave. Se tranquilizó cuando vio la sonrisa afable que tenía siempre que estaba relajado. Y su inicio de conversación fue de lo más sorprenderte:
—No puedo creer que hayas sacado a patadas, de una manera muy elegante, cabe decir, a ese idiota de Asano. Por cierto, cariño, buenos días.
—Buenos días, papá. ¿Ahora todo el mundo habla sobre aquello? ¡Eso fue hace más de un mes, por Kami-sama!
—Y seguirán hablando, cariño. Al menos le calculo —el señor Kotobuki puso su dedo índice en la mandíbula, y entornó sus ojos color celeste en forma muy pensativa. No estaba pensando, claro está —, si quiera un par de meses más. Tal vez seis u ocho meses.
—¡Oh por Kami-sama! —exclamo desesperada Mugi.
Era cómico ver la escena. Mugi casi nunca perdía los estribos como ahora. Y desde que empezó el cuchicheo de la manera en que saco a Daichi del camino para siempre, nadie ha podido parar de hablar. En el fondo de su corazón, ella lo hizo motivada, no por dinero, sino por ayudar a sus amigas, y porque muy en el fondo de su ser, ella quería volver a las viejas andanzas de tocar su preciado teclado con la banda.
Y otra que no daba crédito a lo que había pasado en las oficinas de la empresa de Mugi, era Ritsu. Se imaginaba que era como una pelea, en donde el rival, caído en el suelo, perdido en el espacio, trata de levantarse, y de repente, BUM, una patada directa al estómago, haciendo que vuelva a caer, quedando, esta vez sí, tendido en el suelo. Mugi lo había sacado a Asano de una manera elegante. No conocía esa faceta de ella, tal vez, aún tenía el recuerdo de aquella adolescente que le brillaban los ojos azules por cualquier cosa mínima que hiciera la "gente normal".
Ritsu reía por dentro mientras caminaba hacia la oficina de su amiga. Dios, ¿cómo se las ingenia la Ojou-sama para hacer cada cosa, dejando a más de uno con la boca abierta? Y no sólo era eso, no. La gente le tenía miedo. Sin embargo, también esa misma gente, le tenía respeto. Tsumugi se hizo respetar de una manera elegante y educada, sin presiones, siendo ella misma con su carácter fuerte y su personalidad.
—¿Vas a donde Mugi, Ritsu? —le pregunto muy entusiasta Yui. En el camino se toparon.
—Sí, Yui. Voy para allá, ¿tú?
—También. Necesito que revise unas cosas para la revista. Con esto de que volvemos a las viejas andanzas, hay que promocionar a las tres bandas: HTT, WG y D.E.
—¿D.E.? —Ritsu encaro la ceja derecha muy sarcásticamente.
—Death E… Demonios. Siempre me confundo. Es Death Devil. Así que la abreviatura sería D.D. Y no, Ritsu. No es DareDevil*, esa película más fea que me tocó ver hace muchos años.
Tainaka soltó una fuerte carcajada al ver como se expresaba su mejor amiga. Yui también sonreía, ¿hace cuánto tiempo no sonreía de esa manera? Ritsu sintió que de a poco esa Yui infantil que conoció, volvía. Pero ahora estaba más madura y mucho más enfocada en sus metas. Intuía también, que Azusa tenía mucho que ver en ese proceso. Estaba consciente que al igual que Mio, ambas les tomaría tiempo en derretir ese hielo que se formó alrededor del corazón de ambas castañas.
Yui se la veía más suelta y relajada. Asano no volvería a meterse más en los negocios, pues Tsumugi, Eriol, Shaoran y Tomoyo se encargaron de hacerlo muy discretamente. Obviamente, Daichi quedó con la imagen de que la Disquera, ahora KEM-CE, estaba bajo el mando total de los Kotobuki. Lo que no sabía, y nunca se enteraría, es que cada porción de negocios las manejaba sus respectivos dueños. Salvo que ahora, todo pertenecía a una Corporación y que estaban apoyadas por la empresa de Mugi. Por algo el nombre es: Corporación KEM-CE.
—¡Ni se te ocurra, Ritsu! —dijo por todo saludo Mugi, echando chispas de sus ojos azules cuando las vio entrar.
—Sólo venía hablar contigo. Paz y amor. Hagamos el amor y no la guerra, por favor —contesto atropelladamente Ritsu. Yui se contenía las ganas de soltar una carcajada al igual que el señor Kotobuki.
—¡Oh…! Perdón —era cómico ver una empresaria, que siempre ha sido la más calmada de todas, con un color sonrosado por la pena, provocados por los "halagos" de las demás personas. Seguramente Mugi no estaba tan familiarizada con ello.
"Es cómico ver a mi hija mayor en ese estado. Bueno, bien dicen que siempre hay una primera vez, y ahora veo en Tsumugi algo más que una empresaria de respeto. Veo a la hija, amiga, novia, y siempre con una sonrisa en sus labios. Esa es la hija que nosotros criamos." Pensó el señor Kotobuki con cierto aire de nostalgia.
Tokyo, Japón
Edificio de Producción
WG estaba trabajando en un disco que recopilaba grandes éxitos. Las chicas se reunían los fines de semana a trabajar en ello. También lo hacían desde el jueves. Agradecían que hubiese un edificio de producción musical detrás del edificio de oficinas. Era el edificio donde producían los discos de artistas cuando estaban bajo el mando de la disquera. Así que, los jueves y viernes, Nao, Sumire, Jun y Ui salían después de almuerzo, eso de las 14:00, atravesaban un paso peatonal que unía ambos edificios y enseguida estaban reunidas con Sawako y las chicas de Death Devil.
Ambas bandas estaban trabajando a la par. La una, como se dijo anteriormente, estaban trabajando en un disco de recopilación de éxitos, y sería la banda telonera del concierto de las HTT. Ese sería su últimas vez como banda, pues las integrantes decidieron dedicarse a otras actividades, aunque no muy lejos de la música. La música las había transformado de una manera sorprendente, en especial a Jun.
Death Devil era otro cantar. Ellas decidieron seguir los pasos de grandes grupos musicales como Rolling Stone, Metallica, Aerosmith, entre otros, y seguir sacando álbumes, y dando giras. Inclusive tenían una propuesta interesante de presentarse en el mítico estadio del Budokan. Sawako está analizando esa idea, sin embargo, quería hacerlo con sus pupilas.
Negocios son negocios.
Tal vez, y saque más de una tajada del pastel, beneficiando a ambos.
—Bien. ¿Qué tienes Nao? —pregunto Sawako con tranquilidad.
—Tengo estas ideas, sensei. No sé si les agrade a las demás —y enseguida, Nao Okuda ocupaba el puesto de empresaria y estaba seria, exponiendo las ideas, con hojas y en la pantalla del computador que estaba conectada a un infocus* que proyectaba unas diapositivas directamente a la pared.
Norimi observaba como su mejor amiga estaba seria, prestando atención a cada detalle que le indicaba Nao. Era algo lamentable que las WG no siguieran tocando, sin embargo, entendía que al tener la ausencia de Azusa, ya que la pequeña Neko había decidido tocar con las HTT, no tenían tantas ganas como para seguir tocando juntas. Pero al menos sacarían un álbum con sus mejores éxitos, y Nakano colaboraría en ciertas canciones.
Se le ocurrió una idea.
¿Sería tan descabellada?
No lo sabía, pero se acordó cuando las chicas, estando aún en la preparatoria, habían accedido a su petición de tocar en la boda de una de sus amigas. Fue una mezcla de sentimientos, ver a la hasta en ese entonces calmada Sawako, "digna profesora" como se hacía llamar ella, volver a las viejas andanzas de tocar Heavy Metal. Fue increíble aquello. Y ahora que veía cierta madurez en las chicas, ¿por qué no proponerles tocar una canción propia de ellas, todas juntas?
Ritsu ya experimentaba un sonido más metalero, sin salirse de lo clásico. Y Yui también.
—Desde que Sawako acepto sus sentimientos por la señorita Tsumugi, se la ve distinta —comentó Della.
—Dirás: desde que son pareja —corrigió Norimi con una sonrisa divertida.
—¿Por fin andan juntas ese par? Porqué recuerdo a Sawako lamentarse de no poder ser "sincera con sus sentimientos" y que "no estaba bien salir con su antigua alumna", decirlo casi como si fuera su mantra del día, todos los días.
Norimi soltó una carcajada. Y movió la cabeza negativamente, mientras seguía riendo.
—Sí. Llevan ya un tiempo juntas. ¿Sabes que es lo mejor? Sawako se la ve más suelta, risueña y tranquila. Como si Mugi-san le hubiese quitado muchos años de encima.
—¡Pero si Sawako es una anciana, prácticamente!
—¿A quién le dices anciana, Della? —detrás de su amiga apareció Sawako con un aura muy negra y sus ojos estaban rojos de la furia.
—A... —miró a todos a su alrededor buscando una salida — ¡Norimi!
—¿Qué? A mí no me metas en tus cosas, Della.
Todos estallaron en carcajadas.
Sumire miro con ternura a Nao, y la niña de pelo corto, color negro, con anteojos, que la hacían ver muy "intelectual", le robo un beso corto en los labios de su novia. Jun estaba concentrada en su bajo, practicando un par de canciones, y Ui le daba mantenimiento a su guitarra. ¿Estaban seguras de retirarse del mundo de la música? ¿Estaban conscientes de no seguir tocando como WG a partir de ese disco?
—Sería divertido quedarnos como grupo, al menos, un par de años más —murmuro con aire de tristeza, Ui.
—Quién sabe, y tal vez haya cambio de planes para ustedes, Ui —comento, como quien no dice nada, Jane.
Jane se había encariñado con las chicas de HTT y WG, y tenía cierta relación estrecha, así como el resto de la banda de Sawako. A pesar de que son tres géneros diferentes, se complementaban muy bien. Ui sonrió con ternura, y murmuro un "gracias, Jane", para seguir puliendo a su guitarra. En el estudio, el ambiente era tranquilo, y se notaba que había armonía.
Después de hace tiempo separadas, volvían para producir su primer álbum de estudio. La gira, sería otra cosa, y se debían planificar las tres bandas con sus representantes, con suma tranquilidad y con un análisis profundo. Por lo pronto, la gira empezaría internamente, dentro del territorio nipón. Después, estarían evaluando la gira internacional, y que lo más seguro, sería antes de la fecha prevista.
Tokyo-Japón
Departamento de Ritsu – Esa noche…
—Mmmm… Rit-Ritsu —gimió con suavidad Mio.
—¿Te gusta, Mio?
—Sí. Sigue por favor… —Mio se perdía en el placer que le estaba proporcionando su novia.
Había sido un día muy cansado para ambas, y por eso, a la luz de la luna, Ritsu había decidido darle un masaje placentero a SU asistente. Y sí, recalcaba bastante él "SU", porque Mio Akiyama era de Ritsu Tainaka, de nadie más. Bueno, tampoco había que darle tanta vuelta al asunto, si estaba más claro que el agua de cristal.
Tainaka había vivido ya demasiado tiempo alejada de su gran amor, como para permitirse o darse el lujo de perderla de nuevo, y que la razón sea: por una tontería e infantilismo. No, Ritsu buscaba las maneras de mantener viva esa relación, sea cual sea, y darle a Mio lo que realmente se merecía. Ya no estaba en edad para perder más tiempo en experimentos o intentos de tener alguna relación, cuando enfrente de sus narices, estaba la mujer que siempre ha amado y que seguirá amando.
En un giro inesperado, Mio se puso encima de Ritsu, sus ojos grises brillaron con cierta perversión, y muy sensualmente movió las caderas, provocando que Ritsu se curvara un poco, y se perdiera en el placer. Sabía que si permitía aquello por parte de Mio, esa noche no dormiría. Tampoco es que le parecía una mala idea. Al contrario, le gustaba y mucho.
Caricias van, caricias vienen.
Besos van, besos vienen…
Mio soltó el último suspiro, mezclado entre gemido y jadeo. Ritsu era sin duda alguna, una excelente amante. ¿Realmente ambas son amantes, o son algo más? El corazón noble de Mio se encogió de pensar que sólo estaban juntas para no perder su valiosa "amistad", o que en el fondo, simplemente eran "amigas con derecho", porque no quieren dejar a la otra. Todo era confuso. Bueno, hasta ese momento.
Ritsu tomo la palabra, una vez que acomodo a Mio en sus brazos. Le gustaba tener a Akiyama abrazándola, y con la cabeza puesta sobre su pecho, mientras que ella le acariciaba la espalda con ternura.
—¿Hacia dónde vamos, Mio?
—¿Qué quieres decir, Ritsu?
—Me refiero a: ¿qué somos tú y yo?
—Mejores amigas… Baka —lo último lo susurro para sí.
—¿Sabes? No quiero ser tu amiga… —Mio alzó la cabeza para ver mejor el rostro de su amada. Grises vs Dorados — Quiero ser tu novia. Tu mujer, por si lo quieres llamar así. Lo que yo siento por ti, es más fuerte y profundo de lo que me imaginaba. Y no me molesta, en absoluto. Pero si a ti…
—¡No! Me agrada la idea. Llevamos mucho tiempo alejadas, y ahora, bueno, en realidad no sabía que pensar como era nuestra relación. Me refiero, soy tu "asistente" —remarcó la palabra, e hizo el gesto de las comillas con las manos. Mio había terminado sentada sobre el colchón —, pero yo quería algo más. No sabía qué mismo éramos, por obvias razones, Ritsu.
—Cuando estuve alejada de ti, mi vida fue un infierno, ¿sabes? No soportaba estar sola, lejos de mi familia y de ti. Pero papá… —Ritsu cerró los ojos, y luchaba con sus fuerzas por no llorar. Le era imposible no hacerlo. Por primera vez, se estaba abriendo. Estaba entregando una parte de ella, de su corazón. Y Mio lo entendía.
—Eso ya pasó, amor.
—Lo sé. Sin embargo, la herida está ahí, como si recién la hubiese hecho ayer —Mio le acariciaba el rostro de su amada con amor —. Quédate conmigo, Mio. No seré la mejor, pero al menos, hago el mejor esfuerzo por serlo. Sólo por ti.
Por respuesta, Mio la beso y se acomodó de nuevo en los brazos de su amada. A partir de ese momento, era oficial: Mio Akiyama era la novia de Ritsu Tainaka. Su mujer, su mitad, su alma gemela.
Tokyo-Japón
Departamento de Ichigo
Ichigo contemplaba el dormir de Himeko. Su respiración era suave, lenta y el aura que irradiaba a su alrededor era de color blanco: cómo un ángel. La señorita Wakaouji recordaba el tiempo que habían sido compañeras de clases, cuando estudiaban en el Instituto Sakuragaoka, y que apenas se pasaban del saludo. Tachibana se dedicaba al softball y otras actividades, muy alejadas a la de ella. Y ahora, ambas, por cosas del destino, estaban juntas.
Sonrió con ternura.
Habían hecho el amor, y esta vez Himeko fue mucho más suave y sutil que las anteriores veces. Querían guardar ese momento tan íntimo dentro de sus corazones. Ahora que ambas tenían sus negocios en crecimiento, y que estaban juntas, ¿hacía donde irían en su relación? Por la parte de Ichigo, preferiría ir de manera lenta, pensando y analizando algunas cosas en su favor y en su contra, pero no estaba segura por parte de Himeko.
Se levantó con cuidado de la cama, procurando no despertar a su novia; cogió la camisa de ella, se la puso y salió de la habitación. Misteriosamente le dio hambre. Se prepararía un sándwich de jamón y mortadela, con un poco de mermelada de Frutimora y adicionaría rodajas de queso fresco, su favorito. Al pasar por la biblioteca del departamento, vio la luz encendida. Entró como si fuese una ladrona, y con cuidado reviso los papeles que estaban encima del escritorio. Ninguno fuera de lugar.
Algunos hablaban de contratos, otros eran datos contables de las dos empresas, y otros, sobre inseminación artificial. Nada del otro mun… "¿Qué cosa? ¿En qué estás pensando, Himeko?" Y añadiendo al primer misterio, el pensamiento de llevar un su vientre a un bebé no le parecía una idea tan descabellada. Pero no se sentía muy segura, por todo lo que han tenido que pasar.
Las cosas estaban apareciendo de manera misteriosa, por lo que veía.
Ichigo deseaba ser madre, y por lo que veía, su novia también.
Suspiro.
Mejor se prepararía el sándwich y ya vería como organizar las ideas al respecto a eso.
Todavía eran jóvenes.
Tokyo, Japón
Departamento de Sokabe-Manabe
—¡Kami-sama! Nodoka sí que es una dinamita en la cama. Mira que dejarme exhausta, después algunos orgasmos. Hasta perdí la cuenta —Megumi sonrió ante ese hilo de pensamientos.
Se levantó con cuidado de no despertar a Nodoka, se puso su Baby Doll negro transparente, ajustado a su cuerpo, y salió para la biblioteca. Tenía que terminar de ultimar detalles para el lanzamiento de los discos de las tres bandas, y encima, analizar cómo sería la gira musical. De hecho, eso estaban haciendo, hasta que unas acaricias y unos besos, empezaron a subir de tono, llevando la situación al otro extremo: terminar en la cama haciendo el amor como si no hubiera mañana.
El tiempo corría, y no daba tregua. Necesitaban tener al menos tener bosquejos y un par de ideas anotadas para hablarlas en la reunión con las bandas, e ir modificando acorde a las sugerencias que podrían ir saliendo; pero no tenía el inicio de una. Bueno, tenían ciertas cosas, pero estaban dispersas y mezcladas. Megumi pensaba en cómo había cambiado su vida después de que Mugi sacara del camino a Daichi.
Había paz.
Podían hacer lo que siempre han querido hacer, sin una tonta pelea de por medio.
Podían ser ellas mismas de nuevo.
Ahora, Megumi se pondría avanzar con ciertas ideas, bosquejando y poniendo en agenda, fecha y hora, para reuniones y demás cosas. Ese concierto debe salir excelente. Y el lanzamiento de los discos, entraran como el mejor "return" de todos los tiempos. Eso estaba ya decretado.
Seis meses después…
Houkago Tea Time!
Houkago Tea Time!
Houkago Tea Time!
People were mad screaming for their idols. Oh my God! This is a real crazy thing. The first band, WG, was presented, and people started scream more loudly. Then continued Death Devil, and the stage was about fall from euphoria. The band played emblematic songs, among Hikari, Love, Hell the world, and more. But now, at few minutes to begin, Houkago Tea Time, the best band in the music history, will do their presentation of their Tour: HTT and Friends World Tour.
Dijo el presentador para la cadena BBC de Londres, desde es el mítico Budokan. Escenario de grandes músicos a nivel internacional. La transmisión del concierto se estaba realizando en vivo, directamente y simultáneamente en los canales: BBC de Londres, Fox de Estados Unidos, HBO de Estados Unidos, KBS World de Korea, NHK de Japón, y no podía faltar el Live Stream en Internet.
Eran famosas.
Ni ellas se imaginaban que tan famosas eran.
El disco, el primero que lanzaban después de tanto tiempo de estar separadas, había sido bien recibido tanto por el público como por la crítica. Las tres bandas se estaban posicionando muy bien dentro de los chart a nivel mundial. Cada una con su estilo. Finalmente, y después de algunas discusiones, decidieron hacer un concierto de transmisión múltiple a todo el mundo.
Tomoyo estaba contenta de ver a Mio feliz junto a la persona que ama. Ella mismo conocía lo que era el amor, y que a pesar de las circunstancias y obstáculos, ese amor que sentía por Eriol cuando estudiaban juntos en la preparatoria, jamás se extinguió. Por el contrario, se fue fortaleciendo y rezaba cada noche, para que él volviera. Y así fue…
Los gemelos Kinomoto estaban saltando al ritmo de las canciones de su grupo favorito. Tenían puesto la camiseta original de la banda, obsequio de Mio y además de eso, tenían otra que estaba autografiada por ellas y la tenían enmarcada en la casa. Las chicas enseguida se encariñaron los niños, y de vez en cuando, Yui y Mio les manda obsequios. Incluso Touya uso de sus influencias, gracias a su prima, Tomoyo, y su cuñado, Shaoran, para obtener el disco de las tres bandas antes que salieran al mercado.
La juguetería Daidouji aumento su producción gracias a las altas ventas de las muñecas de las tres bandas. Además han ido innovando, y agregando accesorios. Era ver una réplica igual. El museo de cera que queda en New York, mando hacer una réplica de la banda tocando Listening, y una de Sawako tocando su famosa guitarra. El regreso había sido mejor de lo planificado.
Daichi perdió absolutamente todo, y aunque quiso poner un negocio, las puertas le fueron cerradas. Murió de un paro cardiaco, de manera repentina, y su muerte paso de lo más desapercibida. Su hermana, fue la única que estuvo presente en su entierro. Sus amigos y algunos familiares, le dieron la espalda al enterarse de que iban sus planes. La familia Kotobuki se enteró de lo sucedido, y le mandaron un pésame a la Srta. Asano. Nadie volvió hablar de él.
—¿Cuánto puede cambiar en tan poco tiempo, Akiyama?
—Mucho, Tainaka. Al menos, nuestras hijas están juntas y Ritsu ha vuelto a ser un poco más abierta y compresiva.
—Sí. Genkei tomó decisiones pensando que era lo "mejor" para Ritsu, y no se dio cuenta que lo único que hizo fue separar a nuestra hija, y convertirla en un ser solitario y triste…
—Él pensó que iba a perderlo todo, por esa tonta pelea que tenía con Asano, Tainaka. No es su culpa. Él se movió bajo el miedo, y no por el sentido común.
—Lo perdí a él, y tuve miedo de perder a mi hija. Ahora…
—Ya no lo pienses más. Ahora tu hija ha vuelto a trabajar en lo que realmente le gusta hacer. Y Mio está ahí para ser su soporte en los momentos difíciles.
—Siempre optimista, ¿eh? Mio es una excelente niña, y ahora es toda una mujercita hecha y derecha. Siempre fue otra hija más para nosotros. Tendrá que tener mucha paciencia para con Ritsu.
Akiyama asintió con la cabeza muy sutilmente, mientras veía por televisión el concierto de las chicas. La logística empleada por la empresa de Nodoka y Megumi dio un resultado excelente. Sus ideas se mantuvieron firmes, aunque en el proceso se fueron modificando un poco. Sonrió al pensar que a pesar que el tiempo pasó volando, tuvo paciencia y sabiduría para ponerlas juntas de nuevo y empezar lo que tenían que haber empezado hace muchos años atrás.
Ese sería el primer disco que marcaba el regreso de ellas.
El primero de muchos.
Ese sería el primer concierto que marcaba el inicio de una nueva etapa como músicas.
De seguro, habrá más.
The End
Notas de la Autora:
Finalmente el último capítulo de la historia. Por un lado siento tristeza el haber terminado la historia, pero por otro, me siento feliz de haber llegado hasta aquí, compartiendo muchas cosas con ustedes.
Lo deje así de abierto, porque me salió dejarlo así. No quería poner algo tan cliché con esos "finales felices", porque he aprendido que no existe el final feliz. Ese final, lo creas tú cuando te aceptas y aceptas la situación, aprendes a manejar ambas cosas de manera equilibrada, obteniendo mucho más de lo que si no lo hicieras.
Tendrá un epilogo, y si mis cálculos no me fallan, estaría subido a finales del siguiente mes.
Sin más que decir, espero que disfruten de la lectura.
Por cierto, ¿me podrían dejar un Review? Es muy importante para mi, y mi crecimiento.
