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Capitulo XI
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No me odies pero necesito tiempo, necesito tiempo para….
Refunfuña, se muerde el labio mientras entrecierra los ojos y suelta un suspiro, el hombre frente a ella sonríe contento, mira el ordenador, escribe algo con diligencia y vuelve a verla, sonríe de nuevo al ver el enfado de la joven, se ríe entre dientes y eso solo provoca que la muchacha infle sus mejillas con aire, mientras voltea el rostro sonrojada y avergonzada.
-Así que… ¿Este hombre ahora vive contigo? –pregunta mientras alterna la mirada entre el ordenador y su paciente.
-No –dice contundente.
-¿Duerme contigo?
-Sí –responde sin verle a la cara, demasiado enfada y avergonzada para verle al rostro.
-¿Come contigo?
-Sí, claro que come conmigo.
-Y se va en las mañanas, solo para regresar por las tardes a hacer todo lo antes dicho. ¿No es así? –pregunta alzando una ceja, la rubia le frunce el ceño.
-Odio cuando te pones irónico.
-Creí que te gustaba por eso, es más creo que era el único motivo por el cual sigues viniendo.
-Necesito un consejero que me cure, no que me regañe. No eres mi padre.
-No, no lo soy. Si fueras mi hija, no dejaría que el señor desconocido viva contigo, aun eres muy joven.
-Ryuto, a ti no hay quien te comprenda. Me dices que debo establecer relaciones series, pero cuando lo hago te enfadas.
-¿Es tu novio?
-¡No, claro que no!
-¿Entonces en donde está la relación seria de la que me hablas?
-¡Me la comí con pan esta mañana! –responde mientras le gruñe.
-Ese habito de gruñir me imagino que es una nueva adquisición de algún drama que ves, ¿Verdad?
-No, no lo es. –dice y mira de nuevo a la pared.
-Ahh entonces pertenece al señor "D", bien, hay algo de lo que quieras hablarme.
-Es un intenso y pesado. A veces pienso que sabe más de mí, de lo que dice.
-¿A que te refieres con eso?
-Él cree que no me doy cuenta, o que soy demasiado despistada –se ríe sarcástica.
-Eso es culpa tuya, haces creer a todo el mundo que no te enteras de lo que ocurre a tu alrededor, cuando lo cierto es que estas más atenta que cualquiera.
-Es más fácil de ese modo, el punto es, que esta persona algunas veces dice cosas que es sencillamente imposible que yo se las haya dicho. Y lo peor del caso es que son cosas tontas, ni siquiera puedo echárselas en cara. Me diría que son fruto de mi imaginación.
-¿Como que cosas? –pregunta mientras escribe con rapidez sobre el teclado.
-Debe ser porque leo mucho y veo demasiadas películas y doramas, pero a veces….-se acerca más a él, mientras mira alrededor en busca de algo que no está allí- Creo que me conoce de antes.
-¿Porque piensas eso?
-Te resultara ridículo, pero hay veces en la que creo haberlo visto antes –hace una mueca con los labios, mientras piensa cuidadosamente- Creo haberlo visto en una ocasión en un centro comercial, otra por la calle e inclusive creo que lo he visto en un restaurante. Todo es muy confuso.
-Bueno, el mundo es un pañuelo, existe la posibilidad de que sea cierto y lo hayas visto en varias ocasiones.
-¿Entonces estas diciendo que es el destino o algo así?
-¿Crees que esta persona es tu destino?
-Pienso que todo esto es muy extraño, y no, no lo sé. Sí supiera si esta persona va a ser mía para siempre, no estaría aquí.
-¿En donde estarías?
-¡Vigilándolo! –dice mientras se cruza de brazos.
-¿Ya le has dicho que eres celosa?
-¡Yo no soy celosa! –dice indignada.
-La otra vez lo vi, estaba con una hermosa morena y me parece que él iba a…-se detiene al escuchar el grito de la joven frente a él, sonríe satisfecho al ver su rostro totalmente rojo de la rabia.
-¡¿Donde?!
-Serena, eres una mujer muy celosa. Eres incapaz de regalar algo tuyo, simplemente porque no puedes dar a otros aquello que te pertenece.
-¿Por qué habría de dar a otros lo que es mío? ¿Tiene eso siquiera sentido?
-¿Me crees cuando te dijo que eres celosa?
-Eres una persona muy molesta Ryuto.
-Lo sé, mi trabajo es ser una persona molesta y llena de pegas, sino, ¿Dónde estaría la gracia? –sonríe de oreja a oreja, mientras la rubia niega con la cabeza sonriendo- Por cierto, ¿Cómo vas las cosas con tu madre?
-Como siempre… entre ella y yo las cosas nunca van a cambiar Ryuto, ¿Por qué no lo aceptas? Yo ya lo hice.
-Porque algún día las cosas pueden cambiar, lo he visto y creo que…
-Está embarazada, y me lo ha dicho porque dice que en verano se ira de luna de miel con su marido, y que deberé hacerme cargo del crio –el hombre frente a ella asienta lentamente con la cabeza, mientras suspira y escribe otra vez en el ordenador.
-Sabes, mi trabajo es decir que algún día las cosas mejoraran. Pero si te soy franco a mí tu madre no me cae nada bien.
-¡Genial! Ves como no es tan difícil, así es como se aceptan las cosas –el castaño se ríe y la mira sonriendo cálidamente.
-¿Y lo vas a hacer?
-¿Qué cosa? –pregunta frunciendo el ceño, ya se ve venir la pregunta.
-¿Cuidaras de tu hermano o hermana?
-No.
-Esa criatura no tiene la culpa de nada –dice serio.
-Sí y yo tampoco tengo la culpa de haber sido violada de pequeña, o de haber sido golpeada por mi madre, o de ser tratada de puta continuamente.
-Es solo un niño.
-Es un engendro. Un bastardo Ryuto, deberías tenerlo claro, ese engendro pasara por lo mismo que yo.
-¿Cómo estás tan segura? –la mira a los ojos, el negro atraviesa fríamente el cielo azul, que ahora mismo está cubierto por nubes que amenazan una tormenta.
-No hay que ser un genio, me temo que él o ella tendrá que despabilarse solo.
-¿No piensas que puedes ayudarlo?
-Eso sería cruel, imagínate, con sus padres durante la mayor parte del tiempo y solo unos meses con su cálida y protectora hermana, para entonces volver a lo mismo. Sería como dejarle probar el más delicioso de los manjares para luego arrebatárselo.
-Aún a pesar de eso, no tendría la culpa.
-Yo no he dicho que sea su culpa. Pero tampoco puedes pedirme que quiera a algo que no es mío y del que no tengo responsabilidad.
-¿El señor "D", sabe sobre esto?
-Sí.
-¿Qué piensa? –la mira y nota un nerviosismo en ella, espera pacientemente a que ella diga algo pero pasan los minutos y decide volver a tomar la riendas- ¿Él sabe que piensas dejar a un lado a ese niño?
-¿Porque habría de decírselo?
-Porque es tu pareja.
-Él no es nada mío –dice entre dientes. Ryuto suelta un suspiro.
-Bien, él no es nada tuyo, sin embargo dejas que se quede a tu lado.
-Él sabe a lo que atenerse conmigo, no le he mentido.
-¿Que tanto te importa? –la mira un momento y vuelve su mirada al ordenador- En una escala del uno al diez, ¿Qué número le pones?
-No lo sé, un seis supongo.
-Si esa persona estuviera aquí, y te escuchara darle esa puntuación, ¿Qué expresión crees que pondría?
-Se pondría como Brownie cuando quiere más comida –dice mientras sonríe de lado.
-Ahora bien, imagina que está con nosotros –ella suelta un suspiro- ¿Qué número le das?
-Un ocho.
-Woo subiste dos números, ¿eso te dice algo?
-¿Que soy una mentirosa compulsiva? –pregunta sarcástica.
-Bueno también eso, pero nos dice, que esa persona te importa lo suficiente como para no querer hacerle daño –la mira detenidamente y deja que procese la información- No quieres ver a ese hombre triste Serena.
-No lo conoces. Es como un cachorrito que quiere amor constantemente, si lo felicito se pone feliz, pero si lo regaño se deprime. –dice mientras mira la nada, recordando fugazmente los momentos que había pasado a su lado.
-Así que….-la mira a los ojos- ¿Quieres a ese animal contento o triste?
-¡Esto es injusto! ¡Estoy estudiando para ser veterinaria, claro que quiero que sea feliz, me sentiría horrible si lo dejo ponerse triste!
-Entonces, lo tienes en tu casa, lo alimentas y dejas que duerma contigo. ¿Porque para ti es un cachorrito que requiere atenciones y cuidados? –ella abre la boca impactada.
-¡Él no es un animal, es una persona con sentimientos!
-¿Entonces, estás jugando con él?
-¡Claro que no! ¡Yo también quiero que esto funcione! –se tapa la boca al darse cuenta de lo que dijo, sus pupilas se dilatan y mira desesperada al hombre castaño que esta frente ella, que como siempre, se dedica a escribir lo que ella dice.
-Bien, dejas que este contigo, no porque sientas que es tu necesidad de hacerlo o porque él no se sienta mal. Lo haces porque quieres darte una oportunidad –ella sigue viéndolo como si fuera el diablo- Si por azares del destino, tu futuro hermano o hermana, es dejado a tu cuidado no solo por meses, sino….para siempre. ¿Qué harías?
-No es responsabilidad mía.
-No, no le es. Pero te conozco lo suficiente para saber lo que harías.
-Ilumíname señor que todo lo ve y todo lo sabe –dice levantando una ceja irónica.
-Lo cuidarías, lo querrías y lo protegerías como si fuera tu propio hijo. Y si en dado caso quisieran arrebatarlo de ti, harías lo imposible para quedártelo ¿Y sabes por qué?
-¿Me lo vas a decir, no? –pregunta viéndolo aburrida.
-Porque eres una mujer celosa que nunca, jamás dará algo suyo a alguien.
-Me sorprendes Kyuto, hay veces en las que me pregunto porque te pago. Luego recuerdo que te gusta enredar todo y me causa gracia ver cómo te las ingenias para hacer que todo lo que digo sea usado en mi contra. Pero aun te falta un punto.
-En eso no puedo ayudarte. Yo también la odio y comprendo tu sentimiento, así que mejor dejemos eso así. No se puede querer a todo el mundo, es necesario odiar a alguien. Solo para sentirte humano, no quiero crear un ser perfecto.
-Woo psicología inversa, casi, casi pero nooo –dice riéndose contenta.
-¿Casi, verdad? –Dice mientras le sonríe- Tengo que intentarlo con más fuerza la próxima vez.
-Debo marcharme, tengo que llegar pronto a casa –explica mientras recoge sus cosas.
-¿Tienes que prepararle la cena a tu marido?
-Sí, tengo que…-mira el suelo al darse cuenta de lo que digo, alza la mirada cabreada.
-¿Qué? –pregunta inocentemente.
-Te odio.
-¿Por qué? No es un secreto para ninguno de los, que eres una mujer chapada a la antigua. Te gustan estas cosas.
-Te odio.
-Aun así vendrás la próxima semana.
-Lo dudo, estaré ocupada –dice mientras se aproxima a la puerta con Ryuto detrás suyo.
-¿Ocupada? –pregunta confundido.
-Sí, comienzan mis semanas favoritas.
-Oh vaya, que lastima.
-Un poco más y me pongo a llorar al notar tu dolor por mí –dice sarcásticamente.
-Ya pase por ello, es tiempo de que tú lo disfrutes.
-Sí, sí, ya nos veremos –dice mientras se despide con una mano.
-Cuídate y suerte.
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Había preparado su comida favorita para cuando el moreno llegó a casa, él bebe de la casa ya había cenado y andaba por allí jugando con el millar de juguetes que le compraban, podía escucharlo mordiendo con fuerza el muñeco de goma, de esos que hacen ruido, el pelinegro estaba colocando la mesa con tranquilidad, cenaron en una amena tranquilidad, hablaron con pausa y rieron de las anécdotas del día. Solo entonces la rubia se sintió llena de valor y lo condujo a la sala, donde le pide que se siente.
Presa de nervios confiesa aquello que tenía por decir, sabía que el moreno no se lo tomaría bien, pero tampoco esperaba lo que se le vino encima.
-¿Por qué? –Dice parándose y viéndola con los ojos llenos de lágrimas, sus azules zafiros se habían vuelto oscuros y tristes- ¿Hice algo mal?
-No, no has hecho nada pero realmente necesito tiempo sola, yo…-no pudo continuar, el hombre frente a ella se lanzó a sus piernas, ella abre los ojos llena de sorpresa al verlo arrodillado frente a ella.
-Por favor no me dejes, hare lo que sea –dice mientras las lágrimas caen en forma de cascada, su respiración se vuelve superficial y cansada, las lágrimas no lo dejan respirar con normalidad, se aferra a ella, como si fuera su único salvavidas, hunde su rostro en la cintura estrecha y pequeña de ella, mientras con sus dos manos aferra sus caderas y la apega más a él.
-Darien no llores, por favor, no es para tanto, solo…-vuelve a ser cortada.
-Por favor mi amor, no volveré a tocarte, si estas molesta por eso, no lo volveré a hacer, lo juro, pero por favor mi vida te necesito, no me dejes –continua diciendo, mientras sus constantes y abundantes lagrimas empapan la camisa de la rubia, esta al ver el estado de su hombre se muerde el labio y muere de ternura y amor, justo allí mismo.
Siente como sus piernas se debilitan y la amenazadora risa sube por su garganta, el defecto que posee, su cuerpo nunca había podido con tanto exceso de ternura.
-Dios mío eres tan mono –susurra, mientras ríe, ya sin poder controlarse. El pelinegro al escucharla reír levanta la mirada y trata de enfocar sus ojos en ella, solo para verla sonrojada y mordiéndose los labios en un intento en vano de parar su sonrisa- Sí dejaras que las personas terminen de hablar, podrías haberte evitado esas lágrimas.
Dice mientras con delicadeza y aun riéndose, solo que suavemente, limpia las lágrimas del rostro del moreno, que al escucharla reír, había parado su llanto. La observa con amor, mientras ella borra con sus finas y suaves manos, el resto de humedad de su rostro.
-Necesito un tiempo, Darien, pero para la universidad –el moreno frunce el ceño- Voy a entrar en exámenes y no es fácil, y tu aquí me distraes constantemente.
El pelinegro se queda quieto por unos momentos, mientras su cerebro trabaja rápidamente y procesa lo dicho por la rubia, una especie de fuego sube por su cuerpo, llenando y recorriendo cada parte de su anatomía, creía que era imposible que su mujer pudiese causarle enfado, en este momento había descubierto que sí podía enfadarse con ella y mucho. Su mandíbula se tensa, al igual que su cuerpo, la rubia al notar la tensión deja de reírse para ponerse igual de seria que él; traga saliva al ver la oscuridad de sus ojos. Un tipo de miedo desconocido recorre cada parte de ella, pero extrañamente se detiene en una zona, en el triángulo de su entrepierna.
-Quiero que vayas a la habitación y te quites la ropa. Para cuando este allí, te quiero totalmente desnuda para mí –expone entre gruñidos.
-Darien –dice murmurando.
-¡Ahora!
La rubia pega un brinquito y sale corriendo en dirección a su alcoba, sin saber ni como, pero en cuestión de segundos su ropa estaba tirada en el suelo, su pequeño hijo al ver la ropa de su madre se lanzó a morderla, ella lo mira y se muerde el labio.
-Bebe es mejor que salgas de la habitación hoy, creo que papi será un poco rudo hoy –le dice mientras se sube a la cama, y justo así es como la encuentra el pelinegro, gateando para llegar al cabezal, mostrando su redondo culo.
-Vaya, no sabía que fueras tan atrevida señorita Tsukino, pero no es de extrañar, si también le gusta hacer bromas de mal gusto.
La rubia se voltea asustada y frunce ligeramente el ceño, al ver el pote de crema chantillí que trae consigo el moreno, traga saliva ruidosamente al imaginarse lo que le va hacer.
-¿Qué harás con eso? –pregunta entre temerosa y excitada.
-Castigarte, esta noche te enseñare que no debes jugar conmigo.
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-¿Quieres que me vaya? –pregunta mientras bebe un sorbo de café.
-Básicamente esa es la idea, no digo que no puedas venir en la noche a dormir, pero te quiero fuera hasta las diez –explica mientras pone un poco de mermelada a una tostada y se la pone en el plato al pelinegro, él suspira.
-Ayer podrías haber empezado por eso –dice mientras muerde con fuerza un pedazo del pan.
-Entonces no hubiera sido ni un tercio de divertido de lo que ocurrió ayer –dice sonriendo.
-Tengo que plantearme lo de los castigos, creo que lo disfrutaste.
-No te haces una idea de cuánto, creo que empezare a portarme mal a partir de ahora.
-Pequeña sucia –dice riendo.
-Es tu culpa, yo era una niña inocente y pura hasta que te conocí –dice mientras hace un puchero.
-Cariño he visto cómo te calientas viendo a esos tipos.
-Amor, la mujer que no se caliente viendo a Choi Siwon desnudándose, no puede ser considerada mujer. ¡El tipo esta como quiere!
-¿Y yo como estoy? –Se señala a sí mismo- Tú más que nadie sabe lo que hay debajo de esta camisa.
-Cariño, tú vas por muy buen camino.
-Uhuuu
Cuando termina de desayunar, le da un pequeño beso en los labios y va al baño a cepillarse los dientes, cuando regresa su mujercita está cogiendo el saco para ayudar a ponérselo.
-Sabes, cada vez que te veo hacer eso, haces que me ponga duro.
-¿Qué cosa? –pregunta mirando con intensidad su entrepierna.
-Coger mi chaqueta, ayudarme a ponérmela, eso, haces que me recuerde a esas mujeres de los años sesenta, que vivían por sus maridos. Es sexy.
-Woo y mi psicólogo dice que estoy enferma, debería llevarte con él para que le digas que es caliente fantasear con esas cosas.
-¿Tu psiquiatra sabe eso? –frunce el ceño enfadado, otra vez lo celos están presentes.
-Y ya que estamos decir que los celos, son normales en las personas.
-¿Lo celas?
-No claro que no cariño, pero deberías decírselo.
-Le diré lo que quieras, pero espero que no le sigas contando más tus fantasías sexuales, sino por el contrario me las digas a mí.
-Eso es un trato Chiba, pero ahora debes marcharte, se te hará tarde.
-Increíble, el jefe llegando tarde.
-Da el ejemplo y no seas tan llorica –dice mientras abre la puerta.
-Cariño tendré que matar el tiempo en la oficina estas dos semanas, adelantare trabajo como lunático.
-Eso es bueno, cuando termine con mis exámenes podrás follarme duro…contra el muro.
Ambos iban a reírse cuando escucharon la voz ahogada de alguien, se giraron y vieron a una mujer muy mayor viéndolos con los ojos bien abiertos, la rubia se volvió una cereza al ver que se trataba de la señora más amable del edificio, aquella abuelita que le regalaba dulces cuando volvía de sus vacaciones de navidad. La señora los miro unos instantes más, y entonces se refugia en la seguridad de su hogar, mientras la joven se daba contra la pared.
-Vaya –carraspea el moreno- Bueno, al menos ya se hacen una idea de la recompensa que recibirás por tus esfuerzos académicos.
-Adiós pasteles, golosinas, chocolates y fresas –murmura entre lamentos y lágrimas de cocodrilo. El moreno suelta una carcajada, se acerca y la abraza con fuerza mientras le da un beso en la mejilla, en la frente y por último en los labios, un beso tierno y lleno de amor.
-Te veré luego amor, hasta que yo llegue pon seguro, ¿De acuerdo?
-Está bien.
Ambos se despiden con otro beso y él se va directo al ascensor, ella sonríe cálidamente mientras lo despide con una mano, a pesar de que el elevador ya tenía varios segundos de comenzar su descenso, ella aún sigue viendo la puerta metálica de este. Tan embelesada se encuentra que no nota la presencia de la señora mayor, que se acerca a ella y la mira, cuando la rubia se da cuenta, pega un brinquito hacia atrás y ahoga un grito.
-¡Señora Roberts!
-¿Quieres un consejo muchacha?
La rubia al escucharla se incomoda, en su mente piensa que seguramente será regañada, aquella dulce abuelita que siempre le sonreía con ternura, seguramente nunca más le vería como una niña, sino como una furcia asquerosa, que follaba con cualquier cosa que tuviera un pene entre las piernas.
-Si señora Roberts, dígame –murmura tímida y avergonzada.
-Disfrútalo, lo he visto, tienes buen gusto muchacha.
-¿Qué? –pregunta sorprendida.
-Has lo que tengas que hacer, envuélvelo, a los hombres les gusta que las mujeres se muevan en la cama, tienes que embobarlo y entonces…
-¿Y entonces? –pregunta curiosa y acercándose más ella, esperando que le diga el secreto.
-¡Embarázate! Tienes que embarazarte para atraparlo niña.
La rubia abre la boca y asiente del puro impacto, mientras la dulce abuelita asiente frenética con la cabeza.
-Yo hice eso, y mi marido aún ni se entera. Me embarace tres veces más, cada vez que notaba que se interesaba por otra.
-Oh
-Solo hazlo, si crees que es el indicado claro, no te ates a cualquiera.
-Oh.
-¿Crees que es el indicado joven?
-Yo…
Se queda pensando unos momentos y entonces con decisión observa el verde agua de los ojos de la mujer, una mirada llena de sabiduría y experiencias.
-Sí, es el indicado.
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Nota de Autora:
Antes que nada, debo volver a disculparme, lo siento, el capitulo estaba listo desde el lunes, e iba a publicarlo ayer viernes por la tarde...pero lo olvide O.o
Choi Siwon es mio, el y mis otros Choi...tengo un trio Choi XDD
...si quieren matarme por hacerlas creer que Sere iba a terminar con Dar, por favor...a la historia le falta mucho por acabar...no me maten...
La idea del "rompimiento" vino de una amiga..que le paso eso..mas o menos ^^
Siento que este capitulo ha sido corto, pero lo creo necesario, ya que no voy a escribir muchas citas medicas, pero quiero que os hagais una idea de como son, esta es la personalidad de nuestro sexy psiquiatra...si es sexy... ;)
Esperemos que los examenes terminen pronto...seguramente no ocuparan mas de dos lineas en el proximo capitulo, a partir de ahora, que ya comprendeis que ocurre con cada personaje, la historia comenzara con mas intensidad...
Las dudas en Serena aún existen, pero como Ryuto especifica, es celosa y jamas dejara de un lado, aquello que es suyo...y Darien es suyo XD
Para aquellas personas que quieran dejarme un comentario y no tienen cuenta, por favor usad un nickname, de ese modo podre responderles ^^
Creo que no se me olvida nada, si hay algo que no entendais...como algun insulto o algo por el estilo, podeis preguntar..utilizo muchas expresiones españolas...lo siento tias! XDD (la expresion "tias" o "tia" es cuando te refieres a una amiga)
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Reviews:
yssareyes48: jajajaja enfadada?...jajajajaja aún no es tiempo para rompimientos...y bueno...reacciono como un calenturiento XDD vamos que con esos castigos, una encantada se vuelve mala.
brujitadcc: Exacto, yo aclare las dudas...mas tranquila?...Al imbecil de Kou, lo nombre al principio, porque en toda historia debe existir un estorbo...el es el estorbo XDD
princessqueen: Ahora la desalmada soy yo?...XDD
Carmenn: jajajajajaja yo tampoco lo puedo creer XDD jajajaja todas cayeron jajajaja XDD fue algo que le paso a una amiga...ella solo queria un tiempo para la uni...pero su novio dejaba que terminara la frase XD jajajaja
giselamoon : seee Skip Beat...te lo has visto y leido? esta buenisimo! ^^. Te gusto lo que paso de verdad? XDD
Monik chiba : wooooo tu fuiste la unica que no le dijo mala a Serena XDD jajajaja que bien ^^...no, Serena no va a romper con su no novio, por otro XDDD.
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Estoy segura que la unica persona que sabe, y es basicamente porque hablamos (hablabamos bastante), esta persona sabe que la ardilla -Kou- y Serena jamas, nunca, en sencillamente impensable para mi, hacer que ellos dos salgan juntos...asi que...bueno, no se preocupen por eso ^^.
