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Capitulo XII
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Estrategia #5: Saquear una casa en llamas.
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Cuando tienes un enemigo, lo mejor es arrebatarle su más preciada posesión. Aunque esa persona aun no lo sepa.
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Había estado a punto de volverse loco, su mente había colapsado momentáneamente cuando escuchó las palabras "darse un tiempo", para él eso sencillamente era impensable, el solo hecho de alejarse de ella, no existe en su cabeza, en su alma, en su cuerpo y mucho menos en su corazón, ya cuando había probado la dicha de sentirla entre sus brazos, de besar sus carnosos y dulce labios, de probar cada centímetro de su cuerpo, de saborear su sedosa piel y hundirse en sus zonas más sensibles, primero tendrían que matarlo antes de alejarlo de ella.
Y para ser sincero estaba preocupado, ese lado oscuro, ese lado que había estado manteniendo bajo recaudo, estaba saliendo, lentamente, asomándose con cuidado, apenas dejándose ver, pero para él era notorio sus cambios, cuando ella explico la situación, una parte de él se alegró, pero la otra quería verla sufrir, quería que ella sentiría el mismo dolor que él sintió, quería ver su cuerpo retorcerse de agonía, por ese motivo prácticamente la torturo hasta que la dejo correrse.
Para ella, había sido un juego, si tan solo supiera que él no estaba jugando, sino disfrutando de su ardiente dolor, aunque si era sincero consigo mismo, verla gimiendo, pidiendo por su liberación, ver su ceño fruncido y sus labios entreabiertos y secos, hizo que se pusiera aún más duro de lo que ya estaba, si no hubiera reaccionado cuando lo hizo, hubiera entrado con fuerza en su cuerpo, había estado a segundos de follarla. De follarla de verdad, de hundir su polla entre sus pliegues y provocar la deliciosa y ansiada fricción que anhelaba su polla.
Cierra sus ojos con fuerza y se recuesta en el sillón, ya quedaba una tarde más, era el último día de exámenes y ella por fin estaría libre, por fin podría disfrutarla como tal. Además de que las vacaciones habían llegado para todos, navidad, estaban a mediados de diciembre, el mes de los regalos y festividades familiares, suelta un suspiro cansado, su madre ya le había informado sobre la cena del veinticuatro; el problema, era que su querido y estúpido hermano también estaría allí. Maldice su suerte.
Y maldice también a Jedite, ese rubio de bote le había contado a su hermano de su Serena, ahora la familia al completo esperaba por la llegada de ambos, y eso era bastante preocupante, aún no se lo había dicho a la rubia y estaba un poco ansioso de cómo tomaría la decisión de acompañarlo, no quería obligarla pero otra vez esa parte suya salía, y exigía que la obligase, esa parte necesitaba marcarla como su propiedad y dejarlo claro inclusive en su familia. Sobre todo con su hermano mayor.
Sí, es notorio la rivalidad que existe entre ellos, siempre había sido así, nunca había sido una rivalidad en los estudios, ni mucho menos con sus padres, ya que ellos habían sabido darle amor a ambos por igual o más bien consentirlos por igual, en los estudios, los dos eran bastante inteligentes y se les daba todo muy bien, el problema vino en la adolescencia, ambos eran muy lindos, pero a los quince, Sebastian se volvió sencillamente irresistible, él por el contrario, sufrió lo que todo adolescente le aqueja.
El problema no duro mucho, unos tres años después él se volvió igual de hermoso que su hermano mayor, pero esos largos y lentos años lo marcaron más de lo que estaba dispuesto a aceptar, a ningún adolescente le gusta ser jodido por acné y por ponerse rellenito, su metabolismo había sido bueno antes, pero en la pubertad, todo se volvió en su contra, por eso, cuando salió del instituto e ingreso a la universidad, lo primero que hizo fue buscarse tiempo y entrar en un gimnasio, el acné se fue solo, no pasaron ni seis meses, cuando su rostro volvió a ser liso, suave pero más varonil. Se había convertido en todo un hombre.
Y claro, cuando se había vuelto tan atractivo probó el sexo, aquello de lo que tanto escuchaba de su hermano, cuando por fin experimento el acto por sí mismo, se dijo que el asunto tenía bastante gracia, pero también descubrió ese poder que nació con la satisfacción de ver a una mujer correrse perdiendo el control por completo, saber que el había sido el causante solo hacía que se pusiese más cachondo. Estaba en sus años de experimentar las dichas del placer, cuando la conoció. A ella, a su niña.
Decir que después de conocerla no tuvo relaciones con otras mujeres, seria toda una blasfemia, pero lo cierto es que muchas veces se corrió pensando en ella, y supo que había comenzado a amarla cuando se vio a si mismo incapaz de tocar a otra mujer, incapaz de excitarse viendo el cuerpo de otras mujeres, entonces decidió solo disfrutar de ella, verla de lejos bastaba para él, y saber que su mujer, era un dulce y tierna niña que se preocupaba más por jugar y ver películas infantiles a sus diecinueve años, lo dejaba bastante tranquilo, sabiendo que no saldría en las noches a buscar placer en cualquier lugar.
Pero los años pasaban y contenerse como él lo había hecho había llegado a su punto más culmine, se daba cuenta cuando se encontraba a sí mismo marcando su número, escuchando su voz y colgando enseguida, su parte oscura quería decir un simple hola, saludarla y decirle que la estaba esperando, que estaba esperando a que crezca para poder poseerla. Pero colgaba enseguida, el solo pensar que podía asustarla lo frenaba de golpe, jamás se perdonaría ahuyentarla de ese modo.
Pero cuando ella llego a los veintiuno no pudo más, y había terminado explotando en su oficina, destruyéndolo todo, fue entonces cuando Jedite entró y lo encontró en pleno acto, tuvo que contarle todo, explicárselo y pedir consejo, al final su querido amigo había tenido razón, y realmente se sentía morir cada vez que recordaba la vida que había llevado su niña, se muerde los labios con fuerza, el solo pensar que él pudo aparecer antes y darle la vida que se merecía, le hacía hervir la sangre, y todo por no darse cuenta. ¿Pero cómo podía hacerlo? Si ella siempre había parecido muy feliz…
Ahora puede cuidar de ella, mientras su lado oscuro planea como comérsela cada noche, ambas partes se complementan, él lo sabe y lo entiende, solo esperaba que su mujer comprendiera que necesitaba de ella de esa forma, esperaba que algún día ella fuera capaz de entregarse por completo, de abrirse a él y dejarse penetrar; él quiere demostrarle que una cosa es ser usada para el sexo y una muy distinta es hacer el amor, entregarse a esa persona, amarla y ser amada.
Vuelve a morder su labio cuando recuerda su cuerpo, su estrecha cintura, sus pequeños, firmes y redondos senos, su largo y sedosa cabello cayendo en forma de cascada, sus esbeltas piernas, su redondo trasero y sus amplias caderas; gruñe cuando siente un palpito proveniente del polo sur, agita la cabeza y trata de alejar esos pensamientos, cuando checa la hora se da cuenta de que es hora de ir a casa, sonríe, por fin podrá disfrutar de ella libremente, se levanta y recoge sus cosas, al salir de la oficina se despide gentilmente de su secretaria, cuando sube el ascensor frunce el ceño, al sentir una insistente mirada, pero cuando se da la vuelta las puertas ya se han cerrado.
Mueve la cabeza y deja ese pensamiento, al subir al coche vuelve a sentir una extraña sensación, gira la cabeza buscando a alguien, entonces divisa una mata de cabello rubio.
-¡Hombre! ¿Se puede saber porque caminas tan rápido? –pregunta soltando el aire y con las mejillas rojas- Te fui a buscar a tu oficina y no estabas, por poco y no te alcanzo.
-¡Ah eras tú! –Suelta un suspiro, medio gruñido- ¿Qué quieres?
-Darte un mensaje de Sebas, me ha dicho que no te intentes escaquear de las fiestas…Que todos los estarán esperando y que no te olvides de los regalos.
-Podría haberme llamado –pregunta mientras va entrando en su coche.
-¿Y darte la oportunidad de apagarle el móvil? –pregunta irónico.
-Ya le dije a papá que iría, no sé porque tanta desconfianza.
-Están ansiosos por conocer a la "indicada".
-Sí bueno, eso no depende de mí, si ella dice que no, no iremos –dice contundente, mientras el rubio se ríe entre dientes, el moreno enciende el motor- ¡Ya nos veremos y felices fiestas!
-Claro, ya nos veremos –se despiden ambos con un gesto.
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Golpea el volante con fuerza mientras resopla enojado, le había tomado cuarenta minutos encontrar un parking disponible, y cuando por fin lo hayo se acordó de que tenía que pasar por su casa por mas ropa, se deja caer sobre el volante, dándose un golpe en la cabeza, gruñe cabreado y decide subir, ya luego iría por alguna cosa a su departamento. Lo que no se imaginaba era que en unas horas, su departamento pasaría a tener una invitada muy importante. Y cuando entro al piso de la rubia descubrió el porqué.
-¿Así que esto es lo que has estado haciendo? –Escucha la voz de una mujer chillando- ¡Abriéndole las piernas a cualquiera! Seguramente con lo idiota que eres, también le has estado dando dinero, ¿verdad? ¿Mi dinero?
-No, ya te dije que no –frunce el ceño al escuchar una voz débil.
-¡Quiero que te largues de mi casa, Akira tenía razón, quien sabe cuántas veces hayas metido hombres cuando vivíamos todos juntos, eres una asquerosa perra! Cuando vuelva no te quiero aquí.
El moreno frunce el ceño y entra en la cocina a tiempo para que la mujer no lo vea, la sangre hierve, sus músculos se contraen al sentir más odio, el día solo está empeorando, cuando escucha la puerta principal cerrarse, se dirige a la habitación de la rubia, solo para encontrarla en el piso llorando, temblando como una niña pequeña, abrazando con fuerza a su cachorro, se mantiene estático por un momento, traga saliva ruidosamente, pero ella ni se da cuenta de su presencia, para él mejor de esa forma.
Con la energía que tiene acumulada, comienza a moverse por la habitación buscando maletas, y comienza a meterlo todo, a llenarla de las cosas de ella, su ropa, su maquillaje, sus accesorios, frunce ligeramente el ceño al ver algo que llama su atención, pero lo mete rápidamente en la maleta por lo que no le da tiempo a examinar que era aquello.
-¿Qué estás haciendo? –Escucha la débil voz de la rubia- ¿Qué haces Darién?
-No es obvio, esa perra te hecho de aquí y ¿Sabes qué? No voy a permitir que nadie menosprecie a mi mujer y mucho menos la echen de un lugar. Nos vamos –dice mientras cierra las maletas.
-No hagas esto Darien, ella solo está enfadada, no es la primera vez que me…
-¿Espera, me estás diciendo que no es la primera vez que pasa esto? –ahora sí lo ve todo rojo, respira hondamente antes de volverse loco.
-Ya te había dicho que las cosas no son buenas para mí –agacha su mirada y deja que las lágrimas caigan- Luego vendrá y hará como si nada. Es lo que siempre hace.
-Eres muy ingenua sí crees que dejare que esto pase de nuevo. Coge a Brownie, nos vamos.
-Darien no…
-¡Nos vamos! –Chilla, haciéndola temblar y parar rápidamente- Ayúdame a recoger todos los juguetes de Brownie. Mira si se queda algo.
-Tengo muchas cosas, yo…
-Bajare esto y lo dejare en el coche. Cuando vuelva espero que ya tengas más cosas recogidas.
-Darien…-suspira y él la mira fijamente.
-No voy a besarte ahora, porque sí lo hago te follare Serena, y cuando digo que te follare, significa que voy a entrar en ti y no seré nada amable. Así que guarda todo lo que quieras llevar, ya regreso.
Baja rápidamente y mete todo en el maletero, suelta un gruñido y regresa corriendo al departamento, para cuando vuelve la rubia ya había metido unas cuantas cosas del perro en bolsas, mientras el terminaba de guardar todas las pertenecías de la rubia, gruñó de nuevo al ver que solo en sus cosas personales se hacían dos maletas, cargo con las bolsas llenas de juguetes y repitió la acción, cuando regreso la rubia estaba metiendo en una canasta un montón de utensilios de cocina.
-¿Qué haces? No es necesario que lleves eso –dice tratando de alejarla del lugar.
-Esto lo compre con mi dinero y me lo quiero llevar, no es todo Darien, solo son cosas para hacer repostería.
-Está bien –dice mientras suspira cansado. Vuelve a dar una vuelta por todo el departamento buscando por si algo se dejan.
-Darien creo que ya está todo… ¿Nos vamos? –pregunta dudosa.
-¿Segura que no se te queda nada más? –pregunta mirando de nuevo por todas partes.
-¿Metiste el ordenador en la maleta, no? –Él asiente- Bien, yo tengo a Brownie…No creo que se quede nada.
-Bien –sonríe de lado, al darse cuenta de que para ella lo más importante de esa casa, son su ordenador y el cachorro. Agarra la canasta con las cosillas que quería llevarse y salen del lugar, ella pone seguro y ambos abordan el ascensor. Cuando por fin llegan al coche, la rubia se voltea en dirección a la finca.
-Pequeña, no lo pienses tanto y entra –dice con la voz más controlada y calma que puede encontrar en su estado actual.
-¿Estás seguro Darien…yo…?
El moreno al ver su indecisión, rodea el coche y se acerca a ella, la abraza fuertemente y pega su frente contra la de ella.
-Te amo pequeña, no te haces una idea de cuánto, por favor ya no hagas más esto, estas lastimándome. Ven conmigo, te cuidare –promete fervorosamente, mientras besa su frente, ella asiente con delicadeza y se deja querer.
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La rubia suspira con fuerza al entrar al departamento del moreno, baja con cuidado al labrador y deja que explore por su cuenta, entra a la cocina y deja sobre la encimera las bolsas que ella subió, los utensilios y los juguetes del perro, al cabo de unos minutos escucha los pasos de dos hombres, curiosa se acerca y ve al portero ayudando al pelinegro con una de las maletas, el hombre asiente y deja la maleta, Darien le agradece con la cabeza y entra en el piso.
-Voy a dejar esto en la habitación.
-De acuerdo –susurra la rubia.
Ella regresa a la cocina y abre las bolsas con los juguetes masticables del perro y se los queda mirando, mira el suelo y frunce el ceño.
-¿Qué ocurre, porque esa cara de consternación?
-El piso se ve demasiado limpio para ensuciarlo con estas cosas –dice mientras observa los trastos.
-Cariño, la señora April ya ha tenido bastante vacaciones estos meses –explica mientras ríe- Solo déjalos por allí, por cierto, ¿Dónde está ese monstruo destructor?
-No lo sé, solo espero que no se haya perdido aquí.
-Bueno ya aparecerá –susurra cerca de oído, muerde coqueto el lóbulo de su oreja izquierda y la apega a su pecho.
-Darien…
-Uhh –murmura mientras continua besando su cuello y descendiendo poco a poco, haciendo perder el control de la joven.
-¿Qué haces? –pregunta en apenas un susurro.
-Besando a mi mujer –le contesta mientras la aprisiona con sus brazos y la pega a su cuerpo, haciéndola saber el notorio estado de su anatomía.
-Eres insaciable Darien –su voz es si apenas un débil susurro.
-Me has dejado abandonado dos semanas, cielo, realmente te necesito –mete su mano debajo de su blusa y comienza a palpar la cálida y suave piel de la mujer.
-Y yo a ti…
Luego de eso, él la alza en brazos y la lleva al que sería el novio dormitorio de ambos, la recuesta con cuidado y se regocija al ver extender sus manos y tocar las sabanas de seda, ver su cara de desee y lujuria, de sentirse una diosa en su cama. Sonríe jactándose, ella está destinada a las riquezas, a la buena vida y el planea dárselo todo.
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-No, es no Darien –lo mira fijamente y él hace lo mismo.
-¡Es mi familia, quieren conocerte! –exclama, realmente le había dicho a Jed que si ella no quería no la llevaría…pero de verdad ansiaba presentarla en su casa.
-Yo no formo parte de tu familia Darien –refunfuña.
-Eres mi mujer, claro que formas parte cariño –dice y toca su hombro con delicadeza- Ellos van a amarte te lo aseguro.
-No lo creo, no soy el tipo de nuera que quieren las madres –voltea ligeramente su rostro.
-¿Y según tú que tipo es el que buscan? –pregunta mientras le sonríe juguetón, coge su barbilla y hace que le mire a la cara.
-Una mujer sumisa, eso es lo que quieren, una mujer que haga todo en casa, que cuide a su marido y que hagan todo lo que ellas dicen –infla sus mejillas, dando toda la apariencia de una infante.
-Amor mi madre no te pedirá que hagas nada en casa, es más, me regañaría si algún día se entera que te dejo hacer algo. Cariño mi familia siempre ha tenido dinero, tanto papá y mamá tenían dinero por su cuenta, cuando se casaron solo aumento estrepitosamente, mi madre nunca ha lavado un plato.
-Entonces debe ser una mujer pedante –vuelve a girar su rostro, cuando se dio cuenta de lo que dijo. Para su sorpresa el moreno se rio.
-No, no lo es, es bastante "humilde" si es que una mujer rica puede serlo, a ella le gustan los lujos porque siempre vivió así, pero te aseguro que no es mala persona –toma su rostro con ambas manos y le da un beso en la nariz- Te va a encantar, ella realmente es agradable.
-No lo sé Darien yo…
-Vamos amor, quiero ver a dos de mi más importantes mujeres juntas y llevándose bien –besa su frente- Hazlo por mí, sí, por favor.
-Eres un chantajista –exclama mientras es besada con amor en los labios, al cabo de unos minutos ella había sido completamente convencida de ir a conocer a sus futuros suegros.
-Te divertirás en la casa de la montaña tenemos muchas cosas que te gustaran, a mamá también le gustan las cosas antiguas. Hay muchos muebles con ese estilo.
-Uhhh
-Tendremos que comprarlo ropa a Brownie, o si no pasara frío. Aunque podríamos encender la chimenea.
-¿…Darien…? –inclina su rostro un poco dudosa.
-Sí cariño –la mira fijamente mientras le sonríe.
-¿Acabas de decir que tienen una casa en la montaña? –pregunta un tanto perpleja.
-Sí, mis padres tienen una casa en la montaña, yo pienso comprar una cuando…-se corta así mismo antes de soltar "cuando tú y yo nos casemos"
-¿Darien…Qué tan rico eres?
-Lo suficiente para complacerte en todo lo que quieras –le sonríe y al mismo tiempo acomoda un mechón de su cabello rubio.
-¿Darien y sí tus padres creen que me estoy aprovechando de ti? –pregunta mordiéndose el labio inferior, realmente preocupada. Él moreno se ríe con fuerza.
-Amor creo que será al revés, ellos piensan que me estoy aprovechando de ti –dice para calmarla.
-¿Así, cómo? –pregunta sarcástica.
-Eres una hermosa jovencita que según la versión de ellos ha entrado en la madriguera del lobo –explica sonriendo coqueto.
-Ah el lobo me quiere comer ¿Es eso, no? –acaricia su pecho y recuerda fugazmente las veces que se ha dejado comer por su lobo.
-Exacto, y ahora que vivirás conmigo, para ellos realmente has entrado en mi cueva y para serte sincero, no pienso dejarte ir.
-Eso me sonó a una amenaza Darien –le mira intentando descifrar que se oculta detrás de esa mirada azul zafiro oscura.
-Solo es una promesa cielo, es solo una promesa de que nunca te voy a dejar sola –susurra, la rubia por un momento siente un escalofrió recorriendo su columna vertebral, entonces alza la mirada para verle y tratar de decidir si él la había hecho sentir así.
-Eso me siguió sonando a una amenaza –traga saliva, él moreno al darse cuenta de su inquietud, la abraza y besa en la frente.
-Amor, es una amenaza para todo el mundo, para ti debe ser una promesa de amor –la mira a los ojos, esperando poder transmitir sus sentimientos, en ese momento la rubia comprende, se sintió como una especie de rayo que fulmino una parte de su cerebro, estaba entendiendo sus palabras, esa amenaza iba para cualquiera que quisiera hacerle daño y en ese momento la persona que aún debía seguir en la mente del pelinegro, era su madre. Estaba diciéndole que la cuidaría inclusive de ella. Al darse cuenta, su cuerpo entero se debilitó, pega su frente contra el pecho del moreno y lo abraza.
-Quiero dormir –susurra.
-Bien, cierra los ojos –su voz ha bajado unas cuantas octavas, escucha un ruido de su lado de la cama y cuando medio voltea, ve al cachorro, estira con cuidado una mano y lo deja subir a la cama, para que duerma con ellos.
-Gracias… amor.
-De nada cielo, no iba a dejar a nuestro hijo por allí solo –responde, pero ella ya se había quedado dormida.
Pero él se había equivocado, el gracias no iba por subir al perro, iba por todo lo que había hecho por ella en el transcurso del tiempo que estaban juntos, y ese día, el día que él había llevado a su lado, iba a quedar gravado a fuego en su memoria. Al cabo de unos minutos, después de contemplarla y amarla en silencio, se dio cuenta de que estaba consiguiendo todo lo que quería, sabe que ahora solo debe ser paciente y esperar a que ella le permita hacerle el amor, esperaba que con una vez bastara, solo necesitaba asegurar un hijo en su vientre para saberse dueño de ella para siempre.
Iba a conseguir ese bebe, fuera como fuera, la seduciría, a partir de ahora la miraría como una mujer, empezaría a verla con su verdadera mirada, dejaría salir más su lado oscuro para que tomara control de la situación, necesitaba que ella también se diera cuenta de cómo era realmente, que comprendiera que su parte "mala" jamás osaría en hacerle daño, pero quería poseerla, devorarla y sumergirla en su mundo; quería encerrarla en una jaula de oro, para que nadie pudiese acercarse a ella, para protegerla y para hacer de ella solo suya.
Con ese pensamiento se quedó dormido mientras la abraza con fuerza, ella va a ser suya, y él solo debe saber jugar bien sus cartas, solo debe moverse con precisión y cuidado, al final una sonrisa queda en sus labios cuando cae completamente dormido.
Al día siguiente cuando despiertan –por los constantes ladridos de Brownie- comienzan a planear su día, sábado, día de descanso para ambos y comienzo de vacaciones para ella, sabían que tenían que aprovechar ese fin de semana para comprar todos los regalos necesarios, después de desayunar y pasear al perro para que se acostumbre a su nuevo vecindario, y de paso para que la rubia también conozca el sector, ambos se embarcaron en el coche del moreno para ir a Gran Vía, ambos realmente tenían que pillar muchas cosas y que mejor que un centro comercial con esas dimensiones.
El llegar no supuso ningún contratiempo, encontrar un aparcamiento fue el dilema, él moreno se la paso gruñendo y rubia riendo al verlo tan enfadado, cuando por fin pudieron aparcar él pelinegro ayudo a bajar del coche a su mujer, iban caminando con bastante tranquilidad, cuando entraron el calor del lugar les dio la bienvenida, con el frío que estaba haciendo lo agradecerían, estaba siendo un invierno bastante frio. Comenzaron a ver todos los escaparates y de vez en cuando ella se detenía al ver alguna cosa que llamara su atención.
-Amor, primero compremos tu ropa y luego los obsequios –la agarra del brazo y la jala a una tienda, Serena se siente incómoda ya que sabe que su madre seguramente le bloqueo el paso de dinero a sus cuentas bancarias, y eso significaba que solo debía estar el ultimo ingreso que obtuvo. Darien al verla decaída, frunce el ceño, se imagina el porqué de su estado de ánimo y pasa su brazo por su estrecha cintura, pegándola a él.
-Serena –la llama con suavidad, ella le mira con una expresión triste- Eres mi mujer, a partir de ahora yo cuidare de ti en todos los sentidos. Si aún te queda algo de dinero de esa mujer, no quiero que lo uses, yo correré con todos los gastos.
-Pero Darien…-él la corta dándole un beso feroz y enojado, casi se siente salvaje peor duro muy poco y ella no pudo decidir si la asusto o si ese temblor de sus piernas y su acelerado corazón era, irrevocablemente porque le gusto saborearlo de esa manera.
-Ahora deja de pensar en dinero y elige todo lo que te guste.
-Eso no deberías decírselo a una chica –dice con una voz aun débil, aún se siente de gelatina.
-No se lo estoy diciendo a cualquier chica, se lo estoy diciendo a mi mujer, he ahí la diferencia amor –se ríe contento- Tú solo elige lo que quieras, necesitaras ropa pronto, este invierno parece que será fuerte.
-Entiendo.
Pasaron horas yendo de tienda en tienda, comprando de todo, desde blusas, hasta jersey, abrigos, chándal, chaquetas, bufandas, gorros, botas, él moreno estaba dándole todo aquello que él cree que ella se merece y aun así sentía un sabor extraño en la boca, la mira riendo y viendo contenta muchas cosas, había visto a su madre comprar muchas veces, y siempre parecía una niña feliz, pero su rubia, ella parecía entre dichosa y temerosa. Y verla así, solo provocaba que el odio crezca aún más, sus pensamientos se tornan oscuros, necesitaba sangre, ansiaba cobrar cada una de las lágrimas de su niña, necesitaba hacerlos pagar por cada minuto que ella lo paso mal.
-Dar tengo hambre –escucha la voz de Serena, ella le está viendo con el ceño fruncido- ¿Ocurre algo?
-No cielo, solo me distraje, lo siento. ¿Tienes hambre?
-Sí, ya son las tres de la tarde –dice mientras observa su reloj de mano.
-¿Bien, que se te antoja comer?
-¿Uhh pizza? –en vez de afirmar, pregunta.
-Lo que se te antoje cielo.
-Eres demasiado complaciente –le mira de reojo y gira su rostro cuanto antes, no quiere que él vea que la risa esta por volver.
-Solo quiero alimentar a mi mujer, eso no es malo.
-Eres demasiado tierno –suelta y la risa comienza a salir, intenta cubrir su boca para que él no la escuche, pero él no solo se había dado cuenta, sino que además estaba riendo con ella.
-Sí soy tan bueno para ti, no deberías pensarlo tanto y deberías quedarte conmigo.
-¿Estas ofreciéndote? –le mira mientras sus labios aun forman una inmensa sonrisa.
-Sí, y pienso decirte todo lo bueno que te llevaras contigo si me eliges para siempre.
-¿Woo para siempre, eso no es mucho tiempo?
-Cariño tendrás garantía de por vida y podrás hacer conmigo lo que se te plazca.
-Vaya eso realmente suena muy tentador –se muerde el labio pensando en todo lo que en el futuro puede hacerle. La mirada del pelinegro también se vuelve turbia debido al deseo.
-Y lo mejor de todo, es que te garantizo que nunca, ni siquiera en tus sueños veré a otra, solo te veré a ti, serás la única para mí –dice y la sujeta con firmeza.
-Eso es realmente una promesa muy fuerte.
-¿Mucho más que cuidar de ti?
-Para mí, sí lo es, no soporto que "otras" –lo dice en tono despectivo- toquen lo que me pertenece. Realmente odio cuando alguien toca lo que es mío.
-Estamos entonces iguales pequeña, yo tampoco soporto que gilipollas jueguen con mis adorados juguetes.
-¿Soy tu juguete? –pregunta y alza una ceja irónica.
-Eres mi más preciado juguete cielo, eres la hermosa muñeca de porcelana que está en la cima de mi repisa.
-Solo tú puedes convertir algo que suena mal a algo romántico –dice y se sonroja con fuerza, carraspea al sentirse tan nerviosa.
-Lo mejor de todo –se acerca y susurra las siguientes palabras- Es que esta muñeca cuando la follo, no solo no se rompe, sino que además lo disfruta.
La rubia se atraganta con su saliva y comienza a toser, el moreno se ríe, ella al ver su rostro, ve por primera vez una mirada que nunca había visto en él; una mirada oscura, de posesión y frialdad, con una mezcla de deseo y amor, sus piernas vuelven a temblar debido al impacto de ser testigo de esa mirada, pero lo cierto es que no estaba del todo segura de sí sentir miedo o por el contrario, excitarse, sentía que su entrepierna se había contraído fuertemente, anhelando sentirlo dentro.
Pero esa mirada, ese tipo de mirada, sabía que había mucho más de lo que se dejaba ver por el momento. Y para ser sincera consigo misma una parte de ella le gusto.
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Nota de Autora:
Ayer alguien pregunto cuando actualizaría...y bueno me puse a escribir a ver si salia el siguiente capitulo...No me fue mal en ello XD
Aunque siento que no ha pasado mucho desde el anterior capitulo...uhh
Bueno, las cosas han dado un gran salto, no se si alguna esperaba esto...pero tenia que darse, la mejor forma de romper esa relacion enfermiza de Serena, era ser alejada de alli...si, si se dieron cuenta Sere de boca para fuera dice mucho, pero la sigue queriendo y acepta todos sus malos tratos...es asi de masoquista XDD
Bueno, como siempre si hay alguna palabra o expresion que no se entienda, diganme, gustosa explico ^^
Espero que disfruteis el capitulo, el siguiente Sere conocera a su futura familia! UNA VERDADERA FAMILIA! un tanto excéntrica...pero buena gente XDD
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Reviews:
princessqueen: jjaajajajaja Sere y yo somos unas desalmadas, sin corazón XD si bueno...el castigo...quien fuera ella XD Los consejos de la señora, parece que Dar quiere hacer uso de ellos. jajaja
Hellomoon: Me alegra que te guste mi historia, ^^ espero que la sigas leyendo...a pesar de que soy un tanto lenta para las actualizaciones.
yssa reyes: jajajaja todas las mamochas por el mundo pecando, solo para que su Darien personal las castigue XDD si la señora muy amable (?) con sus consejos...uhhh Siwon es de la Chula...pero realmente me encanta...
ANYACHIBA: lo quieres dos semanas? quiere que Sere te mate?...espero que comprendas que no puedo hacer eso...XDDD
giselamoon : jajajaja see un grupo de raritos vestidos de pandilleros XDD jajajaja si, el susto se lo llevaron muchas...^^ la abuela dio consejos buenos...y divertidos de llevar a la practica. XD
Jan: Durante la trama iran saliendo todos los trapos sucios de la familia, todo lo que Sere vivio y vivia, Darien la ama y trata de demostrarselo continuamente...aunque una parte de él, es un tanto "oscura" XDD yo no lo creo tanto asi, mas bien pienso que con lo que respecta a ella, es un pervertido...con el resto del mundo, si es un cabrón. No te preocupes, espero que a partir de ahora puedas disfrutar de mi historia, espero que la continues leyendo. Si, son la pareja perfecta! *-*
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Bueno nenas mías, espero que lo hayan disfrutado...el verdadero Darien esta saliendo de a poco, con ella no sera malo...por dios la ama XD nunca le haría daño...pero el resto...jajajaja el resto del mundo debería cuidarse.
