..
.
.
Capitulo XVIII
La tercera es la vencida.
.
.
.
—Adelante, pueden sentarse —medio sonríe al ver como el pelinegro lleva de la mano a la rubia. Se acomoda frente a ellos y les deja tiempo para relajarse en el asiento, tranquilidad que no llega ni por asomo a la rubia.
—Bien, ¿Qué era eso de lo que quería hablarme? —pregunta Darien después de unos minutos de silencio.
—¿Cómo te están yendo las cosas? —la pregunta descoloca al pelinegro.
—¿En la empresa? —devuelve la pregunta sin comprender nada. Serena a su lado se muerde el labio, nerviosa y comienza a mover su pierna otra vez.
—De lo quieras hablarme —responde sonriendo el castaño. Darien entrecierra los ojos y piensa unos segundos su respuesta.
—Bastante bien, en la empresa, en casa —no dice más.
—¿Tus amigos?
—No tengo muchos —replica.
—Pero los que tienes, ¿cómo te va con ellos? —vuelve a interrogar.
—Bien. Mi mejor amigo trabaja conmigo, así que básicamente lo veo todo el tiempo; pero aunque no fuera así, igualmente lo vería mucho. Es como un grano en el culo, siempre jodiendo —la rubia se ríe entre dientes.
—Ya veo… ¿Y tu familia? ¿Qué hay de ello?
—Los vimos hace unas semanas, ¿no se lo dijo? Fuimos de vacaciones a la montaña por las fiestas.
—Sí, me lo contó, pero me gustaría saber cómo crees que fue el asunto.
—Fue espléndido. A mis padres les gustó ella y mi hermano... bueno, él es otro grano en el culo, pero mi mujer le cayó bien—sonríe.
—¿Y el ataque de pánico? Eso es algo para preocuparse, incluso alarmarse, ¿Qué dijeron tus padres sobre el asunto?
—Que esperaban que se mejore. Estaban preocupados obviamente, como cualquier persona en la misma situación.
—¿No piensan que ella no te conviene?
—Ellos más bien están de su lado. Dicen que yo no le convengo.
—¿Tú piensas eso?
—Yo soy lo mejor que le ha pasado. Si me deja, se arrepentirá por el resto de su vida —sonríe de lado. Ryuto alza la mirada un segundo, sonríe y continúa escribiendo.
—Es un narcisista —murmura la rubia.
—Egocéntrico es la palabra, Serena —la corrige el castaño.
—No soy egocéntrico —la rubia se lo queda mirando, mientras alza una ceja y niega con la cabeza, con cara de incredulidad —. No tanto.
—Bien, dejemos de lado eso. Me alegra saber que te va bien en el trabajo, la familia y con tus amistades. Ahora pasemos al plano sentimental, ¿Cómo vas con eso?
—Afortunado —responde. La rubia se lo queda mirando sin poder creer en sus palabras; hace una mueca y gira el rostro para ocultar su enojo. Ryuto observa su cara y fija la mirada en Darien.
—Define la palabra "afortunado" —le pide.
—Estoy como quiero estar, con quien deseo estar y con quien amo. No encuentro mejor forma de poder describirlo, soy afortunado.
—Entonces, ¿no te molesta su pasado? —deja de observar el ordenador para prestarle absoluta atención al pelinegro.
—No del todo. A veces quiero buscarlos y acabar con sus vidas yo mismo, pero no es algo que pueda permitirme hacer. Debo cuidarla —el castaño frunce el ceño.
—Me refiero a ella en sí misma, no a su familia —el castaño abre los ojos, al escuchar la carcajada que soltó el moreno al escuchar sus palabras.
—Debería considerarse una broma de muy mal gusto, llamar a esos desgraciados, su familia. En mi definición de familia no entra la mierda que le hicieron a mi mujer. Definitivamente no puedo considerarlos de esa forma.
—Bien, entonces vamos a dejarlo simplemente con "ellos" —hace unas comillas en el aire —. Volveré a formular la pregunta ¿Cómo te sientes respecto a Serena, en cuanto a su pasado?
—Que debo protegerla.
—¿No te molesta su actitud? Últimamente ha estado de muy mal humor, está muy sensible y reacciona ante cualquier comentario, ¿No te molesta eso? ¿No prefieres una chica normal?
—¿Qué, si me molesta? ¿Qué, sí prefiero una "chica normal"? Ahora le pido yo que me defina esa palabra. ¿Qué considera usted qué es una chica normal? —le devuelve la pregunta mirándolo fijamente. Un creciente enojo está burbujeando dentro del moreno.
—Una chica que, evidentemente, no tenga ese pasado; que solo se preocupe por cosas cotidianas, como lo que come, lo que va vestir, el chico con el que quiere salir. Ese tipo de chica.
—Ella ya se preocupa bastante por lo que come, ¿Cómo se viste? ¿Sabe cuántas horas puede tomarle arreglarse? Un montón. Yo sencillamente ya he perdido la cuenta del tiempo que le dedica a maquillarse, a arreglarse o a ponerse en las noches todas esas cremas reafirmantes, aunque sinceramente no sé qué rayos se está reafirmando, si todo está como debe estar. Soy testigo de ello.
—Darien —lo regaña en silencio, pero el moreno no la escucha.
—¿Los chicos que quiere ligarse? Dios bendito. Estoy agradecido de que a ella le importe un comino si hay chicos detrás de ella. Entre más los ignora, más feliz soy yo. Prefiero tenerla en casa, babeando por sus coreanos, a que estuviera siendo conquistada por quien sabe que don juan de quinta. Es un alivio saber que se excita por un tipo que seguramente nunca va a conocer, así que me da igual que se ponga a fantasear con ese tipo, mientras ella no...
—Darien —gruñe. El moreno la voltea ver y abre un poco sus ojos al ver la mirada de enfado de la rubia, y como con esa cristalina mirada, le advierte que si continúa, se las vería con ella en casa. El moreno se muerde el labio.
—Bien, ya entendí.
—Bueno, supongo que sigue siendo una mujer, pero ¿qué hay de su pasado? ¿Es algo que realmente no te molesta o simplemente lo estás ignorando?
—No puedo ignorar lo evidente pero no voy a voltear la cara ante ese problema. Ya me gustaría a mí que ella lo olvidara, simplemente para no verla atormentándose por ello en las noches o durante el día. A estas alturas ya no sé qué es peor, si verla mal durante el día o llorando en las noches, en pesadillas.
—¿Cuánto tiempo crees que podrás aguantar esta situación?
—No tengo medida para ello, tampoco existe un tiempo definido. Da igual que sean meses, años o siglos; mientras me deje permanecer a su lado, cuidándola, me quedaré el tiempo que haga falta y si es posible, aún más.
—¿La amas? —pregunta, y mira de hito en hito a la rubia y su pareja.
—Más que a mi propia vida, y daría lo que fuera porque ella me amara de la misma forma —dice mirándolo directamente a los ojos. El castaño asiente y observa a la rubia.
—Bien, ahí tienes tu respuesta, Serena, ¿Ahora estarás más tranquila? —le pregunta. La rubia no dice nada y solo suspira.
—Yo no te pedí que preguntaras nada. Tú eres el único que ha querido involucrarlo en esto —responde arisca y sin ver a ninguno de los dos. Darien la observa triste, pero a pesar de eso sonríe y aprieta ligeramente su pierna para que se tranquilice.
—Yo creo que él ya está bastante involucrado en el asunto, después de todo, tú te abriste con él, ¿No es cierto? —el castaño se ríe al ver la cara roja de la rubia. El pelinegro mira la escena sin comprender lo que pasa; hacía un minuto estaba enojada y ahora su mujercita estaba como una granola, roja de la vergüenza.
—Te odio —gruñe en su dirección.
—Y yo te quiero mucho —Ryuto sonríe con afecto. El moreno, al ver esa complicidad, siente aparecer el gran monstruo de los celos y como todo macho cavernícola, marca su territorio, pasando su brazo detrás de ella y acercándola hacia él. La rubia lo voltea a ver y reconoce esa mirada y rueda los ojos. Ryuto solo sonríe.
—Es la segunda vez en el día —dice, mirándolo.
—Tú, hoy estás demasiado hermosa, es por eso —él sabe que ella se dio cuenta, y también es consciente de que el psiquiatra se tiene que haber dado cuenta, pero poco le importa.
—Eres un adulador.
—Al menos no es un don juan de quinta —dice Ryuto, sonriendo de oreja a oreja. La rubia al escucharlo se ríe y el pelinegro frunce el ceño.
—Supongo que tendría que haberte advertido. Ryuto usará todo lo que le digas en tu contra. —explica la rubia.
—Es mi especialidad —se defiende el castaño.
.
.
—¿Qué te apetece comer? —pregunta poniendo en marcha el coche. La rubia está mirando hacia el exterior, sin prestar atención a lo que el moreno dice; solo puede repetir en su cabeza, una y otra vez, todo lo dicho por Darien, sin poder creer que la ame. Sabe que seguramente es cierto, o que al menos, el pelinegro por el momento cree amarla, pero está convencida de que en cualquier momento, se dará cuenta del desastre que representa ella misma, y que todo lo que simboliza y puede ser, es simplemente un desastre andante.
—Amor, ¿me estás escuchando? —gira su rostro suavemente con la mano. La rubia despierta y mira al frente asustada, ve el semáforo en rojo y regresa la vista hacia el moreno.
—¿Qué ocurre? —pregunta temerosa. Su corazón se había acelerado de golpe; aún sentía miedo de lo que él pelinegro pudiera decirle por no haberle avisado con tiempo sobre la reunión con su psiquiatra.
—Te pregunto qué te apetece comer ¿Estás bien, cielo? Estás un poco pálida —la estudia con la mirada y observa como ella traga saliva de forma nerviosa mientras vuelve a esconder la mirada, esta vez, mirando el tapiz del coche.
—Estoy bien —responde escuetamente. Darien hace una mueca y respira hondo. No está enfadado con ella, pero le molesta no saber cómo ayudarla; a veces se siente como un estorbo que no es capaz de cuidarla debidamente, sobre todo cuando ella se queda en silencio mirando la nada, frunciendo el ceño y poniendo una mirada triste y vacía.
—¿Estás segura? Está mañana no te vi comer nada y no estoy seguro de que hayas comido algo al mediodía —explica preocupado mientras la rubia aprieta con fuerza su bolsa.
—No eres mi padre, así que deja de controlarme todo el tiempo. Es mi puto problema si como o dejo de comer —gruñe con la respiración acelerada. Darien se queda frío ante sus palabras y se la queda mirando sin saber qué decir, entonces recuerda ver al frente y observa justo a tiempo cuando el semáforo cambia de color; con rapidez arranca, provocando que el coche haga un ruido raro. La rubia ahoga un gritito que asusta al moreno, este la mira de reojo, solo para encontrarse con una mujer totalmente pegada a la puerta y temblando.
—¡Dios mío! ¿Estás bien? —pregunta más que preocupado ya que verla en ese estado lo ha descontrolado un poco. Busca un lugar donde estacionarse rápido y solo entonces se permite voltearse completamente y observarla con cuidado —. Cariño, ¿qué te pasa? Me estás asustando Serena ¿Qué rayos te pasa?
—Nada —susurra.
—No puedes estar bien cuando estás temblando como un cordero y susurrando como si temieras que escuche tu voz. Amor, dime qué estoy haciendo mal, porque no sé cómo ayudarte y me está volviendo loco esto, el no poder hacer nada por ti. Quiero protegerte… déjame cuidarte y amarte. —su voz preocupada y ronca, le permite a la rubia tomar un poco de valor y volverse hacia él; se lanza a sus brazos, agarrando con fuerza la camisa blanca que lleva el moreno, pegándose a su pecho, hundiendo su rostro en él —. Cariño —su ronca y apasionada voz se escucha en el vehículo. La rubia siente en el alma su dulce susurro, se deja envolver por su cálida voz y muestra su rostro cubierto de lágrimas, con los labios temblorosos y las mejillas rojas. El pelinegro, al ver su redonda cara, comienza a besarla, limpiando con delicadeza las saladas gotas; ella se deja cuidar, tal y como él se lo había pedido.
La besa en la frente. Ella siente la suavidad de sus gruesos labios y cierra los ojos, sintiendo como él, con sus dos manos la toca; una detrás de su cuello, y la otra sobre sus mejillas; sus labios continúan descendiendo, besa la punta de su nariz y a continuación su pómulo derecho. Ella le hace saber que quiere sus labios sobre los suyos, pero él a pesar de eso, besa antes el lado izquierdo y solo entonces decide complacerla; como un adolescente casto, posa sus labios sobre los suyos, con ternura, sin pedir permiso para entrar en ella, dando ligeros besos y haciendo del acto, algo inofensivo y completamente puro.
Ambos se sonríen, pero ninguno de los dos sabe que el otro lo está haciendo. Tienen los ojos cerrados y solo están disfrutando de la sensación, de la emoción que esta despierta en ellos, por el simple hecho de estar junto al ser amado. Descansan frente con frente, respirando el mismo aire y escuchando la cálida respiración del otro. El pelinegro es el primero en abrir los ojos, la observa y se queda embelesado, cautivándose por su belleza y sintiendo que la respiración se le corta, ya que para él no existe ser más hermoso que la mujer que tiene entre sus brazos. Al cabo de unos minutos, ella abre con cuidado sus ojos y se sonroja fuertemente al ver la azul mirada del moreno tan de cerca, viéndola, casi hasta el punto de parecer un acosador.
—Deja de mirarme así —susurra avergonzada y tímida. El moreno no se detiene y continúa viéndola, a pesar de que ella se ha alejado un poco.
—Así ¿cómo? —pregunta acomodando su cabello rubio.
—Como si fuera hermosa —explica, sonrojándose fuertemente al ver la cara de tonto que pone el pelinegro.
—Eres hermosa. Simplemente tu belleza me supera y me dejas tonto, cielo; no puedo pensar en nada cuando te veo —le sonríe cálidamente. Ella alza una ceja.
—Pero me incomoda… deja de hacerlo —hace un puchero —. Hazlo cuando duermo, así no me avergonzaré.
—¿Quién dice que no lo hago? —pregunta, y sonríe de oreja a oreja al ver la cara de incredulidad de la rubia —. He estado observándote, más tiempo del que puedas imaginar.
—Eres un cursi de lo peor —voltea su rostro, jugando con él.
—Tú me vuelves cursi. Yo no suelo ser así amor, ya que muchas personas me tienen miedo.
—En tu imaginación puede ser, porque dudo mucho de que alguien pueda temerte, viéndote como te veo.
—¿Cómo me veo?
—Como un cachorrito que quiere mucho amor.
—¿Así como Brownie? —pregunta, riendo entre dientes.
—Justo así. Bueno, de alguno de los dos tenía que sacar lo coqueto y regalón que es.
—Amor, ¿vas a decirme qué pasó hace un rato? —pregunta cauteloso, cambiando el tema drásticamente, para pillarla por sorpresa y con la guardia baja.
—Temía que estuvieras enfadado por no decirte lo de Ryuto—explica, el pelinegro frunce el ceño al no entender por qué habría de estar molesto con ella.
—¿Por qué tendría que estar enfadado por algo como eso? —la observa esperando una respuesta. Ella agacha la cabeza y suspira con tristeza; él coge su barbilla y la alza, para poder verla a los ojos —. Odio cuando haces eso, cuando evitas mi mirada; odio que te pongas temerosa por decirme cosas. No me gusta verte así.
—Yo... lo siento —se disculpa, con una voz baja y nerviosa. Darien bota el aire que estaba reteniendo en sus pulmones, ya que él no quiere una disculpa.
—Ahora sí que me he enojado. No quiero una disculpa, porque para comenzar no has hecho nada y en segundo lugar —sonríe juguetón —¿Es una disculpa verdadera o solo lo estás diciendo por decir?
—Darien —abre sus ojos impactada. Ve como él sonríe, picarón, ya que está jugando descaradamente con ella —¿Te acuerdas de lo que te dije?
—Amor, yo recuerdo absolutamente todo de ti, todo lo que dices, todo lo que comes, de todo lo que sonríes, por lo que te enfadas, tus gestos. No quiero perderme absolutamente nada de ti, quiero grabarlo a fuego en mi memoria, todo; cada minúsculo momento contigo, quiero atesorarlo y guardarlo para nosotros.
—En alguna vida pasada tendrías que haber sido poeta —ella se recuesta en el asiento y él coloca unos mechones rubios detrás de su oreja después de que estos, con el movimiento, cayeran sobre su rostro.
—No lo creo. No tengo alma de poeta, sino de conquistador —la rubia alza una ceja.
—¿En serio? —pregunta en forma de desafío.
—De tu conquistador —termina el moreno. La rubia se sonríe y comienza a reír nerviosa.
—¡Dios, eres de lo peor!
—¿Por qué? Creí que esas cosas te gustaban.
—¿Cuándo? —pregunta, haciéndose la ofendida.
—No lo sé —se hace el que piensa con cuidado —. Puede que las veces que me pones frente al ordenador a ver todos esos dramas o esos programas coreanos donde se casan.
—¿We got Married? Ja, debería ser una institución para todos los hombres del mundo. Esos hombres sí que saben cómo conquistar a sus parejas, sobre todo los de bandas de k-pop. Entre los de Super Junior y CNBlue, están matando mis ovarios.
—No sé si me gusta la idea de otros hombres "matando" tus ovarios —hace un morrito.
—Oh, no hagas eso. Me recuerdas a mi oppa —se ríe como tonta recordando el cuerpazo de su oppa.
—Uhu —mira hacia otro lado. Los celos habían vuelto.
—Tú también eres guapo, pero él, simplemente me vuelve loca.
—Uhu.
—De verdad. Terminaré viajando a Corea para secuestrarlo —dice y trata con todas sus fuerzas de no reírse para que el pelinegro no se dé cuenta de su broma. Él continúa con la cara volteada.
—Vaya, te convertirás en toda una secuestradora —dice, medio gruñendo.
—¡Sí! Es que los morenos de ojos oscuros me matan —sonríe de lado y observa como el moreno también, a pesar de que sigue sin voltearse.
—¿Ah sí?
—Sí.
—¿Y yo te mato? —pregunta volteándose y sonriéndole.
—Debería preocuparme el que sonrías así por acabar conmigo ocasionalmente. No creo que sea éticamente correcto.
—Lo que no es correcto, es que disfrutes volviéndome loco de celos.
—Te ves adorable cuando te pones así, realmente te pareces a mis sexys oppas —sonríe infantilmente y el pelinegro no puede hacer nada más que reírse a carcajadas.
—Bien, bien. Ahora, mi hermosa señorita, ¿quiere comer algo o prefiere ir a la casa con nuestro monstruoso hijo? —enciende el coche, mientras espera por su respuesta.
—¿Por qué mejor no vamos por comida y la llevamos a casa para estar con nuestro pequeñito?
—Amor ¿tengo que llevarte a una óptica? ¿Pequeñito? Brownie es un monstruo.
—Es un bebé —defiende haciendo puchero.
—Un bebé muy grande… Entonces ¿qué quieres comer? —pregunta entrando en la Diagonal.
—Uhh, me apetece comida china —sonríe mirándolo. El moreno se ríe al verla así.
—Ya sé, ya sé. A tu restaurante favorito.
—Es tu culpa. Tú fuiste quien me llevó allí —se queja como una infante. El moreno se muerde el labio al ver el exceso de ternura de su mujercita.
—Realmente eres la cosita más dulce que he visto en toda mi vida.
.
.
—¡Brownie, no hagas eso! Bebé, tú no puedes comer eso, te hará daño.
—Tú bebe es un monstruo que come todo lo que se le atraviesa por delante, cariño —dice, mientras se lleva a la boca una porción de tallarines japoneses en salsa de curry.
—Amor, ayúdame —le suplica la rubia, agarrando con fuerza al animal, que intenta como desesperado lanzarse sobre su comida.
—Amo cuando dices eso —sonríe.
—¿Vas a ayudarme? —vuelve a suplicar.
—Brownie —silva de una forma especial que hace que el perro se voltee enseguida y se acerque a él —. Acuéstate y deja comer a tu madre.
La rubia suspira de alivio cuando observa fascinada como el perro le hace caso al moreno. Con Brownie lejos, se permite llevar una porción de fideos chinos a la boca.
—Necesito ir al menos una vez a esas clases. Tengo que aprender a hacer eso o sino dependeré de ti, toda la vida.
—Por mí no hay problema en que dependas de mí —la rubia se ríe al escuchar sus ocurrencias.
—Esto cada vez está más bueno, aunque para ser sincera, ya no siento el picante.
—Eso sí debería preocuparme. Ese plato es ochenta por cierto picante y veinte por ciento comida, y si tú no sientes el ají, amor, estás acabando con tus papilas gustativas.
—Está muy bueno así. Deberías probarlo.
—Cielo, si yo comiera una mínima porción de lo que tú comes con picante, estaría muerto… muerto.
—No seas exagerado. Intoxicado tal vez, pero no muerto.
—Por cierto amor, ¿mañana qué haremos?
—¿Dormir?
—Aparte de dormir, me preguntaba qué haremos en la tarde.
—Uhh ¿quieres hacer algo? —le pregunta curiosa.
—¿Tú no quieres hacer algo?
—¿Por qué tanta pregunta?, ¿Dime qué pasa?
—Tus amigos... —el moreno mastica despacio y ella se lo queda mirando— Tu amigo está convencido que te tengo aquí, encerrada como un "cisne" en una jaula, aunque yo diría que una jaula de oro, si se me permite.
—Ahh ¿Te refieres a los chicos? —frunce el ceño y busca su móvil —¡Mierda! —maldice al ver la cantidad de llamadas perdidas y el número de mensajes en el whatsapp.
—¿Alguna invitación para salir?
—Más que eso. Mamá oso debe estar cabreadísima así que tengo que llamarla ahora —busca entre sus contactos y le da a marcado. Espera unos segundos hasta que descuelga la llamada —. Hola mamá... No grites Lita, por Dios… por supuesto que estoy bien… Que no conteste las llamadas solo significa que he olvidado quitar el silenciador, tranquila, sí, lo siento, lo olvide, lo dejé así toda la tarde. He estado con Darien, ¿Con quién sino? ¿Con mi amante? Apenas si puedo con uno y tú quieres que tenga otro. ¿Salir? ¿Cuándo, dónde, a qué hora y por qué?... ¿Mañana? Es posible, dependiendo de la hora. Si es en la mañana, olvídate de mí, ¿a Arco? ¿Otra vez el friki de Tony quiere ir? Bien, bien, lo pensaré… No lo sé, déjame preguntarle. Darien ¿quieres venir con nosotros?
—¿Puedo? —pregunta el moreno impresionado. La rubia rueda los ojos.
—Sí, dice que sí… Bien, mañana a las cinco en... espera. Darien ¿vamos en tren o vamos directamente por nuestra cuenta? —el moreno le hace una seña, para que ella decida —. Vamos por nuestra cuenta. Sí, es una pena… ¿Es mi culpa que tenga coche? Cariño, tú misma lo dijiste una vez, si lo tienes, osténtalo… No pienso ir en tren un fin de semana, la última vez casi muero asqueada… ja ja ja bien, bien… No me interesa, estaba bueno pero se veía muy joven… ¡Por Dios Lita, no puedo hacer ese tipo de cosas, mujer! Además, ahora tengo a Darien así que ten un poco de respeto. Deja de pasar tanto tiempo con la oxigenada de Minako… Bien, que me escuche, ese es su nombre Mi-na-ko, no solo Mina… Por cierto, mañana se viene... ahhh ya falta poco entonces. Bien, me alegro por Ante, esa chica no era para él; ella no es mala, pero no están hechos el uno para el otro… ¿Cómo le está yendo a Nick y Rei?... No Lita, no lo sé, no he podido hablar con ellos; ja ja ja ¿En serio? Vaya dilema, ¿así que ya tuvieron su primera pelea? me extrañaría que ese par no discutiese, ¿Y por qué fue? ¿No lo sabes? Bien, bien yo misma preguntaré mañana… sí, sí, iré. Ok, hasta mañana mamá osa. Adieu.
La rubia colgó el teléfono y se dirigió a Darien.
—Bien, ya oíste, mañana a las cinco en Arco; aunque bien podríamos llegar unos veinte minutos tarde ya que ellos tienen por regla general, aparecerse con 15 a 20 minutos de retraso —se lleva otra porción de fideos a la boca.
—¿Va a ir tu amiguito? —mastica con fuerza. La rubia alza la mirada y observa a un moreno enfurruñado con su comida.
—¿Sabes? dicen que la tercera es la vencida —le sonríe—. Esperemos que contigo también se aplique esa regla… Darien, sabes que entre Kou y yo no hay nada ¿verdad? Porque una de las cosas que más odio, son los malentendidos, y mucho más los sentimentales. Él no me gusta, en absoluto, así que deja de comportarte como un crío y de jugar con la comida.
—¿Estás enfadada conmigo? —pregunta un poco asustado al ver que la rubia que se lo queda mirando; ella suspira.
—Darien, ¿tú de verdad crees que puedo jugar con dos hombres a la vez? ¿Aun sabiendo lo que me pasó? Apenas y me doy abasto contigo y los sentimientos que me despiertas, como para intentar estar con dos a la vez… ¿Es el sexo? ¿Estás preocupado por eso? Porque si es así, estaría muy decepcionada de ti, Chiba… No puedo abrirte las piernas ni a ti ¿Y voy a hacerlo con otro? Eso no tiene ni pies ni cabeza.
—¡Dios no, Serena! Jamás podría pensar eso de ti. Yo solo... —se queda callado. Los dos quedan en silencio, cada uno en su asiento, respirando el aire incómodo que los envuelve.
—Yo solo quiero que comprendas que por mi parte, nunca va existir una traición, Darien; básicamente soy incapaz de ser infiel. No puedo y no quiero.
—Lo sé amor. Yo tampoco sería capaz de hacerte una bajeza como esa porque te amo.
—Eso espero, porque si no te dejaré sin descendencia Chiba. Y no es una advertencia, es una amenaza.
—Eso es pasar directamente a la agresión verbal.
—Y si lo haces, será física —le sonríe risueña.
.
.
.
.
Nota de Autora:
Hola nenas, otra vez por aqui...antes de que vuelva a olvidarlo. Muchas gracias Kary ^^, eres de gran ayuda, de verdad, esta mujer me quita un peso de encima, yo sinceramente soy espantosa con la ortografia...eso y la poca paciencia que tengo para esas cosas, así que muchas gracias de todo corazón, espero (esperemos, incluyo a todas las que me leen) que puedas ayudarme hasta el final de este proyecto ^^, del que evidentemente ya formas parte de una manera más especial ^^...eso salio cursi...supongo que es la vena rosa que hay en mí.
Bueno mis chingus -amigas en coreano- Espero que os guste este capitulo, me reí de lo que escribia yo misma, así que espero lo mismo para ustedes.
Nos vemos en el siguiente capitulo, cuidense!
.
.
Reviews:
SELENE 333 : tranquila, las cosas parece que estan mejorando de a poco. Sí Ryuto es amor, jajajaja trillizos? jajajaja dios, no lo se, en mi cabeza ya tengo claro los hijos y cantidad de ellos...es más te he dado ya información de ello...ahora ya sabes que es más de uno...en el siguiente cap, saldra un poco sobre eso.
princessqueen:Me conoces, primero se congelara el infierno antes de dejar que serena piense de esa manera en la ardilla...^^...por otra parte, cosas pasaran, ya lo sabes! jojojojo
ANYACHIBA : que va mujer, escribir me relaja...ustedes, vuestros comentarios tambien me ayudan, me dan ese empujoncito que necesito ^^. Gracias.
yssareyes48: Me da gusto que todos quieran a Ryuto, trate de hacerlo divertido pero serio a la vez, espero estar consiguiendo eso. Tranquila, las cosas mejoran en mi vida ^^.
usagui michiru: Gracias, mi madre esta mejor. Espero que te guste el capitulo de hoy!
Pao Tsukino : espero que te haya gustado la conversación entre este par, jajaja las cosas comienzan a revelarse, espero que me sigas leyendo! ^^
maria paolini: Muchas gracias, ahora estoy mejor, espero que te siga gustando la historia, y sí, Darien es un amor ^^
zury bello: Holaaaa! eres nueva, por aqui? no recuerdo haber leido un comentario tuyo antes...y si es así, gomen, soy despistada...por otra parte, las cosas me van mejor, muchas gracias...lo que dijiste de la secretaria...fue como..woooo? esta chica me ha leido el pensamiento? dioss acertaste de lleno!...para la primera versión que iba a ser XDD jajajajaja desde que pense en esa idea y hasta donde van las cosas, ese asunto va a cambiar bastante, ya no sera esa zorra, si bien es cierto que pensaba ponerla como la perra egoista y bla bla, vamos lo tipico, luego me di cuenta que con Serena y sus traumas, ya tenia bastante material, no estoy diciendo que esa perra no hara nada..pero vamos, tendre que ver como evolucionan las cosas. Espero que disfrutes de este capitulo, gracias por leerme!
.
.
Wooo Espero que sigan siendo pacientes, este mes estoy tratando de ponerme al día...lo estoy consiguiendo? Espero que os guste lo que está pasando, nos leemos en el siguiente capitulo! Cuidense!
