POV DARIEN
.
.
.
Capitulo XXIII
Te amo, es mi única defensa.
Es hermosa, nunca había conocido a alguien tan hermosa y de hecho he conocido a muchas mujeres, valgame aclarar que fueron ligues sin valor antes de conocerla, no pueden culparme, soy un hombre en pleno siglo veintiuno y sí soy sincero; hoy en día somos nosotros los débiles, los sensibleros, los románticos; las mujeres, ustedes hermosos especímenes de la naturaleza, os habéis vuelto un tanto insensibles, al parecer hoy en día nosotros somos los que buscamos el matrimonio, la estabilidad que trae un hogar, sin embargo mis hermosas señoritas, ustedes solo quieren disfrutar del momento; y no, no me estoy cachondeando, lo he visto, doy fe de ello, yo soy un claro ejemplo de lo que hablo. Pero nadie puede culparlas, porque cuando se les pregunta, la respuesta es: Ustedes cabrones de mierda, nos volvieron así, justo como ustedes, así que os aguantáis.
Yo no se que tan cierto sea eso, pero la historia así lo dice; somos los culpables y ahora que ya no encontramos en cada esquina, una mujer dispuesta para formar un hogar, nosotros somos los desesperados, llámenme de ese modo, se me hace más cómodo, porque en cuanto la ví, en cuanto pude perderme en su pequeño cuerpo, en su cristalina mirada, me volví un desesperado, jamás creí que eso me pasaría, porque bueno, desde joven siempre he gozado de poca confianza, ¿Qué soy guapo? Mis hermosas damas, eso es ahora, cuando era adolescente, estoy seguro que ninguna se me hubiera acercado.
No es que algo extremadamente haya cambiado en mí, mi cabello y ojos siguen siendo los mismos, mi perfilada y recta nariz también es la misma, pero oh joder, cuando la pubertad llegó a mí, lo hizo de forma grasosa, mucha, mucha grasa, todo este hermoso rostro que veis ahora, una vez hace unos once años, estaba cubierto por los granos, no es que me guste hablar de ello; Jed es consciente que prefiero evitar el tema, y como él también estuvo a mi lado y vio, en primera fila como lo pasé, él tampoco saca a colocación el asunto.
Nunca, nunca quiero que mi Serena vea fotos de mí de joven, las que yo tenía las queme todas, pero estoy seguro que mi madre tendrá algunas en su poder, a buen recaudo; solo espero que nunca se las muestre, mi hermosa jovencita, no es que sea superficial; pero a ella le gustan los hombres atractivos, y solo puedo presumir de ello ahora, no quiero que tenga en su mente esa imagen de mí, dios ella realmente podría dejarme por eso. Como podéis ver, así de baja es mi autoestima. Pero no puedo evitarlo, mientras yo era rechazado continuamente mi hermano mayor, era adorado, porque él desgraciado siguió igual, cosas de genética supongo.
En cambio mi Serena, ella siempre fue hermosa, su hermoso rostro se mantuvo igual durante sus años de adolescencia, siguió igual de tersa y perfecta; y su pequeño cuerpo se redondeo en los lugares correctos, para mí ella se volvía cada vez más exquisita, ¡Y diablos!, no os imagináis cuan atemorizado estaba de que conociera a alguien, que se enamorara, no quería que nadie fuera su primero, yo quería tener ese honor, lo quería todo con ella, yo tendría que haber sido él único, pero no la culpo -sería un hijo de puta, si la culpara-. Pero ese desgraciado, si se creía que podría salirse con la suya, lo tenía muy claro, pero era algo de lo que no podía hablar con mi mujer, ella no podía ni siquiera sospechar que lo estaba buscando.
Soy un hombre bastante rencoroso, seguramente en eso me parezco a mi ángel, es gracioso, ella dice eso; pero a la hora de la verdad, no la veo capaz de lastimar a nadie, solo hay que mirarla, se ve tan indefensa, con ese pequeño cuerpo suyo, tan frágil y tan...¿Tranquila? La miro y me entran ganas de reírme, debería estar temblando o al menos mirándome con odio, pero ahí esta ella, llevándose a los labios una copa con vino frío -debería decirle que lo tome con calma, se le suele subir a la cabeza muy rápido-. Pero me callo, me ha lanzado una mirada, dado que me la he quedado mirando, supongo que se dio cuenta de lo que estaba pensando.
Mírame, por favor, mi cielo; no puedo permitirme vivir sin ti, he estado haciéndolo durante años, y sí me acerque fue porque ya no podía más y la verdad sea dicha, por los celos también, ese gilipollas de Kou creyó que podía poner sus asquerosas manos sobre tú hermoso cuerpo, ese mal nacido no tendría que haber ni soñado con eso, ¿Me estoy volviendo demasiado intenso, demasiado celoso, demasiado machista? Perdóname cielo, por mirarte con posesión, lo siento por mirarte como sí me pertenecieras de esa forma, pero joder, te anhelo como nadie en la tierra lo ha hecho.
Te necesito, está semana casi me vuelvo loco, antes podía sobrellevarlo, porque no sabía lo que era vivir contigo, porque no sabía lo quera amanecer enredado entre tus piernas, envolviéndote con mis brazos, estrechándote contra mi pecho, escuchando el fuerte latir de tu corazón, pudiendo disfrutar de tocar tu sedosa piel, saber que se siente poder despertar en tí el deseo, olerte, saborearte de todas las formas posibles, saber que se siente estar tan dentro de ti, envolviéndome y dejándote amar hasta vaciarme en tí, hasta sentir cada gota de mí derramándose en tú interior, ahora que se lo que se siente el paraíso, me es imposible imaginar una vida sin tí.
Pero, mí vida, ¿Por qué no dices nada? Por qué sigues callada, solo comiendo, yo apenas si puedo tragar, tú en cambio continúas como sí nada, ¿Es por todo lo qué has vivido?, vaya debo estar frente a esa fachada de la que tanto me hablaste, pero, en cualquier momento te romperás, tú me dijiste eso, que está careta tuya, tiene ese defecto, entonces mi amor, estaré esperando, porque yo se, que es mi culpa, estaré esperando para que me explote todo en la cara, porque así es como debe ser, tú, mi hermosa ninfa, tienes que reprochármelo, tienes que castigarme.
Mi bella guerrera, puede que no te veas a ti misma, mi hermosa heroína, has luchado tanto y parece que no te das cuenta; ¿Crees que cualquiera puede vivir lo que tú has vivido? Es increíble que cuando te regocijas en tú dolor pienses que hay personas peor que tú, joder, que les den, ¿Qué coño te debería importar a ti? Son ellos, es su puta vida, mi amor, debes llorar, dejarlo salir, dejarte envolver por el dolor del que te han hecho sufrir, entonces y solo entonces podrás salir del cristal en el que estás envuelta, tú misma tienes la fuerza para romperlo, para volverlo añicos, destruyelo mi amor, estaré aquí esperando por ese quiebre.
No debería pensar esto, pero tengo la sensación de que al final, volverás a mí, no se porque lo pienso -puedo estar equivocado-, pero no se, tengo algo aquí, sera por la forma en la que me miras, o porque como el corazón se desboca en mí con cada mirada que me das, tú también debes sentirlo, no puedo ser el único en esto, no puedo estar viviendo un amor unilateral, no por la forma en la que me observas, o como te desenvuelves frente a mí, solo espero que tú rostro sonría ocultándolo todo, pero que esa mirada tan intensa, tan fogosa sea de amor.
A penas sí puedo prestar atención a lo que las chicas están diciendo, las veo de reojo, están hablando entre ellas, porque tú tampoco estas moviendo los labios para hablar, así que doy por hecho de que las estás ignorando, estoy seguro que en cierta parte estás disfrutando esto, lo veo en tú mirada, hay algo allí, casi pareciera que te echaras a reír, oh mi vida, otra vez ese hermoso defecto tuyo, esa risa nerviosa tuya; ¿Es eso? ¿Estás nerviosa? Tú cuerpo es incapaz de controlar tanta ansiedad, así que hechas a reír como una cría. Está bien, puedes reír, puede que esa sea tú forma de descargarte.
¿O te quieres reír por la situación? ¿Te parece absurdo o una jugarreta del destino? Joder, puedo jurar por todo lo sagrado que tengo, que no sabía que las conocías, quiero decir, sí lo hubiera sabido me habría aprovechado de eso, ¿Eres consciente de eso, verdad? ¿Como se le pudo pasar por alto al detective? Los años que me hubiera ahorrado de estar solo, ahora mismo estoy arrepentido por haber rechazado todas esas citas que Michiru programo para nosotros; no sé como rayos lo supo, pero ella vio futuro en nosotros. Aunque ahora puede estar odiándome por lo que he hecho, pero sabes, que le den; te amo.
Oh mi cielo, te amo, eso jamás lo dudes, puedes tacharme de lo que quieras, de enfermo, de psicópata, de extraño -aunque tú amigo Thony se me hace mas rarito-, pero nunca pongas en tela de juicio lo que siento por ti, eres la única razón por la que he avanzado en todos los aspectos de mi vida, tanto profesionalmente, porque sí mi vida, la fortuna que he acumulado es por ti y solo para ti, e incluso me has ayudado con mi familia, no me había dado cuenta de los abandonado que los tenía, tú me hiciste ver lo afortunado que soy de tenerlos.
No me hacía una idea de que existían personas -porque usar el termino "familia" es imposible-, que son capaces de desgraciar la vida de una niña, y sin embargo es algo de lo que no deberías preocuparte, él detective me dijo que tiene una pista muy grande, al parecer algo está pasando, algo grande, pero lo solucionare querida, tranquila tú amado se ocupara de todo, por ahora solo preocúpate en nosotros, en lo que nos hemos vuelto, en esto, en está extraña relación que se ha vuelto. Y ahora estamos aquí, ellas hablando sin parar o puede que medio gritándose, tú comiendo y yo viéndote, estás hermosa.
-Estás hermosa. -Alzas tú hermoso rostro y me observas directo a los ojos, ¿Cielo por qué me miras así, acaso he dicho algo?
-Debes tener muchas agallas para decir eso. -Me gruñe Michiru, ruedo los ojos, tus comentarios me dan igual Mich.
-O ser muy estúpido. -Oh Haruka, tú de verdad me odias; pero adivina, tú tampoco me caes bien, no después de que hayas entrenado a tu perra para intentar acabar con mi descendencia.
-¿De que hablan? -Mastico con fuerza la carne, la saboreo, no está mal, pero mi mujer cocina mejor, también es claro que con el asunto no soy nada objetivo- Creí que estaban demasiado ocupadas, sacándose las garras entre ustedes. -Te ríes, te oí, te miro y sonrío, sonrió de verdad.
-¿Te estás divirtiendo Serena? -arrastra tu nombre, Michiru no hagas eso, no puedes enfadarte con ella, mi hermosa mujer ya está bastante nerviosa con la situación.
-Puede ser, estoy pensando. -sigues comiendo, tan tranquila.
-¿En que piensas coneja, en el hecho de que tú acosador favorito está aquí? -estoy seguro que tengo el ceño fruncido, Haruka tú odio por favor detenlo un poco, ya estoy bastante jodido aquí.
-Ruka, él no es mi favorito. -siento como mi corazón se encoje, no puedes odiarme a ese punto, oh mi cielo no me detestes de esa forma- No es como sí tuviera una fila de "acosadores" detrás de mí, no seas ridícula.
-¡Oh dios! -Susurro, mi voz sale en un murmullo, sin aire, casi sin vida, oh mi vida no hagas eso, sabes que mi corazón se para cuando haces eso.
-Ves, así es como le sacas el aire a un hombre. -Otra vez Haruka hablando.
-Ruka tú no le sacas el aire a ningún hombre. -Bien, ¿De qué rayos están hablando?
-Claro que sí. -Se enoja, ¿Michiru te has vuelto bipolar, por qué rayos te estás riendo?
-No, no al menos como a los hombres les gusta que los dejen sin aire, te lo aseguro, tú no "haces eso". -Tus cejas doradas se mueven de arriba a abajo, con picardia, oh mi amor, estás hablando de sexo.
-¿Y tú sí? -Para que le preguntas eso Tenou, es obvio que lo ha hecho, ¡Conmigo!
-Claro, es fácil, ¿Quieres que te enseñe? -Eso no me gusta, ¿Como le puedes enseñar eso Serena?
-No gracias, no me van las pollas. -Se ha cabreado y se lleva una gran bocanada de comida, Michiru continúa riéndose por lo bajo, tú mi hermoso ángel sigo sin entender como puedes enseñarle eso.
-Por otra parte, ¿Cómo vas a arreglarlo? -Te miro detenidamente, debo tener escrito en mi rostro la confusión, porque me lo aclaras enseguida con una voz casi petulante- Darien has acosado a una mujer, eso es delito penal, y para colmo aquí estás comiendo frente a ella, tan tranquilo.
-Michiru ¿Crees que estoy tranquilo? -La miro con cansancio.- Te aseguro que entre todo lo que siento, eso no figura en mi lista de sentimientos.
-¿Oh es que tienes sentimientos? -Preguntas sarcástica, o puede que cínica, a estás alturas ya no estoy seguro de lo que estás pensando, y pensar que un día fuimos tan buenos amigos, y ahora me estás juzgando sin primero preguntar.
-Sí Michiru tengo sentimientos, que haya hecho las cosas mal no significa que no la ame, ¿Sabes lo mal que me siento ahora mismo? -Siento un nudo en la garganta, no la estoy mirando a ella, a mi ángel; quiero que tú, la que en un tiempo fue mi confidente vea la verdad en mí.- Eras mi mejor amiga, ¿No se te ha ocurrido pensar que a lo mejor tengo una explicación?
-Eso llevo repitiendo toda la semana.- Eso no me lo espero, volteo sorprendido y observo sus claros ojos, ella rueda los ojos- No sabia que eras tú, nadie en está casa lo sabia, pero bueno, porque no aprovechas y nos lo explicas.
-La amo. -Te miro de reojo, has dejado de comer, estás mirando fijamente el plato, como quisiera que puedas verme, que alces tu hermoso rostro y me veas, para que te des cuenta de cuan honesto son mis sentimientos.- Tenia miedo, por favor no me mires así Michiru, era un joven de veintitantos en aquel entonces, ¿Qué sabia yo del amor? Nada, no lo entendía, pero entonces la vi a ella, y se me hizo la cosita más hermosa y perfecta, creí, pensé que era una mujer, ¿Qué sí tendría que haberme acercado y pedir una cita? Claro, me acerque por mi cuenta, es cierto que contrate a alguien para que la encontrara, pero imaginen mi sorpresa cuando la vi salir de un instituto, se me paro el corazón; pero aún así se me hizo bella, pero lo supe, que no podía acercarme, sentí que no se me estaba permitido.
Pense, ¿Un hombre de mi edad con una niña? sabia que sí me acercaba que si lo intentaba, y que, sí tenia suerte y la conquistaba ella terminaría en mi cama. -Veo como te sobresaltas, das un pequeño brinco en el asiento y te revuelves incomoda- Sabía que no me iba a resistir, a tenerla y no poseerla, pero también sabía que sí lo hacia podía embarazar a una niña, ¿Qué sí hay anticonceptivos? No soy idiota, podía cuidarnos, pero los accidentes pasan y no quería correr ese riesgo, no quería arruinarle la vida con un bebe siendo tan joven, ahora las cosas son diferentes, pero en aquel entonces pense que era lo mejor para ella, además quería que tuviera una adolescencia normal, que se enamorara de algún chico de su edad. -Te escucho reír entre dientes, es por el tono en que lo he dicho, oh cariño te aseguro que no me hacia nada de gracia imaginarte morreandote con algún niñato- Cosa que no pasó y agradezco por mi salud mental.
-Eso fue solo por su pasado. -Murmura entre dientes Tenou, sonrío con tristeza, sí tienes razón, y hubiera preferido mil veces que tuviera novios y no que hayan abusado de ella.
-Lo sé, y eso fue algo que me dolió mucho, yo tendría que haberlo sabido, haberme dado cuenta de lo que pasaba en esa casa, con esa mujer a la que tenía que llamar madre. -Digo entre dientes, siento mi cuerpo tenso y veo que tu espalda se pone igual de tiesa que la mía- Tendría que haberla sacado de allí, sí lo hubiera sabido la habría librado de ese sufrimiento, no me hacia una idea de lo mal que la estaba pasando.
-¿Pero como es eso posible, Chiba la espiabas, no?
-Espiar, no estoy seguro sí ese sea el termino, puede que sí. -Te miro de nuevo, sigues mirando hacia abajo, solo que ahora juegas con la comida como una niña pequeña- Yo contrataba a un detective y él me informaba de las cosas que hacía, no era algo que hacia todos los días, ocasionalmente, sobre todo cuando salia, jamás viole su intimidad en su hogar, toda la información que tenía era lo que podía obtenerse viéndola, y yo no lo hacía, solo... -suspiro con fuerza, nunca he estado orgulloso de esto- Pagaba por la información, que no es mejor que haberlo hecho, pero os aseguro que el detective es de fiar.
¡Joder, esto está yendo mal! Vale solo quería saber algo de ella, como lo que le gustaba comer fuera, las películas que prefería ver, solo quería tener un poco de ventaja, lo sabes Serena, cuando me acerque a tí en el Splau, me acerque, te invite y te negaste, sí me cabree pero nunca me desquite contigo, ni intente forzarte a nada.-Mi voz se ha vuelto desesperada, hasta yo puedo oírla así, que sera de los tres pares de ojos que tengo observándome, y de los que no me había dado cuenta, no de esos claros y puros ojos azul cielo.
-Lo hiciste con Jed. -murmuras pestañeando y bastante confusa, te miro, me devuelves la mirada, pareces extrañada, te veo viendo de reojo a las chicas, niegas con la cabeza suspirando, me vuelves a ver, pareces agobiada y cansada, seguramente yo tengo la misma cara, parece que ambos lo hemos estado pasando mal.
-Él es mi saco de boxeo, tú eres mi mujer para amar. -Veo como te estremeces, ruedas los ojos y vuelves a suspirar- Juro que nunca, Serena jamás he querido hacerte daño, no puedo ni siquiera el plantearme hacerte daño, no intencionalmente al menos, yo no quería que supieras esto.
-¿Pensabas ocultarmelo para siempre? -Me preguntas, tienes los ojos rojos, mi cielo no llores, no quiero hacerte llorar.
-Pensaba ganarte primero, y entonces, solo entonces coger coraje y contártelo. -Me muerdo el labio nervioso, al ver que me estás alzando una ceja al darte cuenta de que no estoy diciéndote todo- Bien, puede que esperara que estés embarazada de unos meses, en esa época en la que no puedes correr mucho, por seguridad.
Te me quedas viendo con la boca abierta, niegas repetidamente, y diviso como la comisura de tus labios tiembla por querer reírte, la que no se corta es Tenou, ella está tosiendo falsamente intentando ocultar su risa, Michiru parece indignada.
-Dios. -Suspiras, entonces decides simplemente ignorar lo que he dicho y te llevas un bocado de comida a los labios, pero está vez te noto algo diferente, el nerviosismo que sentía en ti parece haberse desvanecido, te veo disfrutando de la comida, con los hombros relajados y el rostro más sereno. Dios te ves tan hermosa...
-¡Dios te ves tan hermosa! -Te atragantas, abro los ojos y me levanto rápido; rodeo la mesa y me pongo detrás de ti, te doy unas palmaditas al ver como te pones de roja- ¿Dios, cariño, necesitas un medico?
-Ala, ala está bien; déjala que respire. -Te fulmino con la mirada, pero parece darte igual porque me ves y me ignoras.
-Gracias por tu sabio consejo Haruka. -mi voz suena ácida, pero continúo dandole palmaditas, veo que poco a poco te recuperas y entonces veo a Michiru tendiéndome un vaso con agua, le agradezco con la cabeza y te ayudo a beber un poco- ¿Estás mejor amor?
-Sí. -Tú voz suena ahogada, muy ronca y rota.- Joder. -medio murmuras, te sigo acariciando la espalda y espero con paciencia a que te recuperes.
-¿Mejor? -Sin darme, te juro que fui inconsciente, no pensaba molestarte o sobrepasarme de alguna forma, pero, te beso, beso el tope de tu cabeza, como hace una semana; alzas tú rostro y te me quedas viendo, tus pupilas se dilatan y te me quedas viendo con sorpresa, pero parece que te da un poco igual, no te asusta y continuas bebiendo el agua, parece que el impacto desaparece, sin embargo tengo dos pares de ojos más viéndome, una medio cabreada y otra dudando de mis intenciones.
-¿Michiru? -La llamas, ella te mira alzando una ceja, creo que sigue cabreada por haberme defendido antes.
-Uhu.
-La carne está muy seca. -Dices sin más, Michiru abre su boca sorprendida, yo por mi parte, siento esa risa burbujeante desde mi garganta, y comienzo a girar mi rostro para que no se de cuenta, lo que menos quiero es que se cabree aún más conmigo- Por otra parte, ¿Qué has hecho de postre?
-Hay helado. -Entrecierra sus ojos en su dirección, mi hermosa rubia simplemente pestañea y sonríe risueña.
-¿Vaya, así que no teníamos ganas de hacer nada, verdad? -Niego con mi cabeza, parece que ellas sólitas quieren liarse, por ahora creo que mejor vuelvo a mi asiento, vuelvo a rodear la mesa y regreso a mi asiento y continúo observándote, vaya puede que si sea un poco acosador.
-Serena hay helado de varios sabores, además puesto que no quisiste ayudar, alegando que no estabas para nada interesada en el "tipo". -Entrecierro mis ojos observando a Mich, lo está haciendo a posta, lo sé- Apenas sí tuve tiempo de preparar la ensalada.
-Lo siento, eras tú la obsesionada con esto. -Te llevas el último trozo de carne a la boca y te levantas con tu plato, derechito a la cocina, por inercia yo también me pongo de pie, no es que quiera asustarte o seguirte como un acosador, es solo la costumbre; vuelvo a sentarme al ver la mirada que me lanza Haruka.
-Serena, ya que estás tú novio también quiere, y de paso me traes a mi también. -Le gritas sin dejar de mirarme, riéndote con la mirada, Michiru medio gruñe y tú observas a tú novia, le sonríes- Mich también quiere, trae para todos.
Al final termino de pie, sin importarme la mirada de las dos mujeres dueñas de está casa, llevo conmigo mi plato y lo que he dejado de la comida, que es casi toda; abro la puerta de la cocina y aquí estás, rebuscando en el congelador por los helados, estás de espaldas a mí, aún no te das cuenta de que estoy atrás tuyo, voy a decir algo cuando se me adelantan.
-¡Serena, tú acosador está contigo!
-Gracias Haruka. -Gruño entre dientes, veo como te estremeces y te das la vuelta, me miras lo que se siente una eternidad, parpadeas y luego vuelves a lo tuyo, hasta que tú también devuelves el grito.
-¡Cállate Ruka alguien puede oírte! -Le chillas, tal vez preocupada de que algún vecino escuche los gritos de Tenou, y se preocupe más de la cuenta.
-Lo siento. -susurro y camino hacía el fregadero, dejo mi plato junto al tuyo, y apoyo mis manos en la encimera, no me volteo, apenas si me muevo y casi prefiero dejar de respirar, así no te sobresaltarías, no tendrías motivo para asustarte por mí, joder, siento que eres un dulce, tierno e indefenso conejito, y yo voy a cazarte, por eso no hago notar mis movimientos, así para cuando este encima de ti, ni siquiera habrás sabido como pasó.
-Darien. -Alzo mi rostro y dejo mis pensamientos, te veo, aún sigues de espalda buscando y sacando algunas tarrinas de esos helados que tanto te gustan, no se que decir.
-Dime. -Murmuro, no estoy seguro de que decir, pero te hago saber que te estoy escuchando, que te estoy prestando la debida atención.
-Necesitamos hablar. -Dices, no se te oye nerviosa, pero sigues sin voltearte, lo que me indica que todavía no estás cómoda conmigo- Pronto.
-¿Cuanto de pronto? -Pregunto ansioso, a mí si me da igual que se me escuche desesperado, porque al fin de cuentas, así es como estoy, desesperado.
-Hoy. -Te volteas y llevas en tus pequeñas manos (o al menos lo intentas) cuatro botes de helado, tus manos se ven rojas, me acerco y te quito los tarros, bajas las manos y me continuas observando- Terminamos de comer esto fuera y nos vamos.
-De acuerdo. -Digo, no tengo más opción y siempre sera mejor hablar de nuestros asuntos fuera, que dentro de está casa, con ese par de locas vigilandonos. Volvemos a la mesa, tú le ofreces las cucharas de helados a todos y a mi me la pones frente a mí, entrego los helados, pero tú vuelves a reacomodarlo todo y pones un helado diferente a cada uno, al ver que es mi helado favorito sonrío sincero, veo como las chicas tampoco se quejan y me supongo que también son sus favoritos.
-¿Vamos a ir a bailar, como quedamos? -Pregunta Haruka, Serena y yo nos miramos confusos.
-No, no iremos. -Le responde, Serena y yo continuamos sin seguir la conversación.
-¿De que hablan? -Preguntas tú, yo las observo llevando una cuchara de chocolate a mi boca.
-Pensé que podíamos ir después a divertirnos un poco, pero dada las circunstancias. -Haces un silencio dramático, ruedo mis ojos, deja el drama Michiru- Creo que no.
-Pues yo sí me voy a divertir. -Te ríes coqueta, Michiru te ve igual que yo, con la boca abierta.
-¿Con quien? -te pregunta enfadada, yo cierro de golpe mi boca, lleno la cuchara de helado y me arrepiento, siento como mi cabeza retumba de dolor.
-Joder. -Susurro, pero me escuchan todos.
-¡Exacto, eso haremos! -Me señalas con un dedo, eso no ayuda, ya que el helado se ha derretido lo suficiente para hacerme atragantar, comienzo a toser pero me llevo enseguida un vaso con agua, se me pasa enseguida, aunque hubiera preferido seguir así; ahora tengo dos pares de ojos observándome como si fuera una especie de viejo verde pervertido.
-Eso no es así. -Digo, con una voz un poco ronca, alzas una de tus cejas rubias.
-¿No quieres? -Oh, oh, otra vez ese tono amenazador, asiento con fuerza, te relajas y continuas comiendo, ¿Eso significa que piensas que nos reconciliaremos?
-Bien, aunque como sigas así, ya veremos. -No te cortas y me amenazas, asiento despacio, no estoy para nada seguro de lo que debería decir o hacer. ¿Entonces me quieres? Oh mi cielo, mi corazón está haciendo una fiesta ahora mismo. Sin embargo se me hace una eternidad terminarme el helado, al final lo dejo a medias, tampoco creía que podría con todo, tú por tu parte parece que te tomaras tu tiempo disfrutándolo, mis cejas se fruncen un poco al verte comer tanto, se me hace raro, no sueles comer en cantidad ya que te cuidas.
-¿Vaya bomboncito, reponiendo fuerzas para está noche? -Pregunta sonriendo coqueta Haruka, por primera vez en mucho tiempo, siento como mi rostro se vuelve caliente, trago saliva y me aguanto al sentir el codazo de Michiru.
-¿Ahora sí comes, no? -Michiru pregunta enojada y sarcástica, eso me preocupa, la miro un rato y vuelvo la vista a mi hermosa mujercita.
-¿Qué significa eso? -le pregunto enfadado, no me importa que este enojada conmigo, yo ahora estoy más enfadado- ¿No ha estado comiendo?
-Más o menos. -Responde Tenou por su novia, mi ceño ahora mismo debe estar muy fruncido, porque te ves un poco nerviosa- Pero era más un menos que un más, ya sabes, apenas sí comía.
-Serena. -Digo entre dientes, te mueves inquieta, entonces me doy cuenta de que debio de ser por mi culpa, me siento aún peor, termino suspirando acongojado- Lo siento amor, no volveré a dejar que esto se repita, no quiero que pierdas tú apetito por mi culpa y mucho menos que enfermes por eso.
-Deja el drama Darien, no estoy enferma ni nada por el estilo. -Me respondes rodando los ojos, con los brazos cruzados por debajo de tu escote, pronunciándolo aún más y dejándome una maravillosa vista de tus redondos y pequeños senos.
-Usando viejas técnicas femeninas no conseguirás que se me pase, debías haber comido cariño. -Te regaño suavemente, mi voz se ha vuelto más baja y dulce para ti.
-¿Lo hecho, hecho esta, no? -Me retas con la mirada a que te contradiga, me quedo callado, estás usando esa frase en un claro doble contexto de nuestra situación.
-Así es, ya no hay marcha atrás, lo hice.
Después de eso parece que te da por comer más rápido y antes de darme cuenta terminas con tu pote de helado, el mio ya esta hecho agua, completamente derretido; te levantas y me alzas una ceja irónica, así que te igualo y me levanto tal cual, las chicas nos miran, pero más que nada te observan a ti confundidas, medio corres a la que parece es tú habitación y regresas al cabo de unos minutos con un abrigo en tus manos; Michiru al comprender tus intenciones se levanta.
-¿A donde crees que vas jovencita? -Su voz se oye enojada, muy muy enojada, pero más que nada conmigo.- ¿Qué coño le dijiste en la cocina para que decida irse contigo?
-No me dijo nada Michi, por favor soy una adulta, he decidido por mí misma que quiero sanjar este tema hoy mismo, es inútil seguir retrasandolo. -Mi corazón se salta un palpito al escucharte hablar así, con la voz fría.
-Pero Serena..-Es cortada por mi hermosa rubia.
-Pero nada, si necesito ayuda o algo, yo misma las llamare, ¿De acuerdo? -Las miras a los ojos, sonríes hacia Haruka.- Voy a seguir tú consejo.
-Bien, esa es mi chica. -Te devuelve la sonrisa, pero entonces me mira a mí y suelta un gran suspiro.- Aunque yo hubiera preferido que fuera cualquier otro.
-Ruka. -La regañas y te ríes, tu risa es cantarina y juvenil. Me despido de ambas y te sigo, Brownie debe haber estado pendiente de ti porque en cuanto escucha la puerta abrirse aparece de la nada.- Brownie, amor quédate con tus tías un ratito, tengo que hablar con tu padre.
Parece haberte entendido porque se regresa con la mascota de está casa, las chicas nos despiden con la cabeza y salimos por fin, vamos al ascensor y te quedas en una esquina, sin decir nada, yo te igualo, suspiro al cabo de un rato justo cuando el ascensor se detiene en la planta baja, te dejo salir primero y te sigo.
-¿A donde vamos a ir?
-¿A la casa, no? -me miras y parpadeas unos segundos, abres tu boca varias veces hasta que encuentres tu voz.
-¿Quieres que vaya a la casa del lobo? -me preguntas con los ojos bien abiertos, una especie de deja-vu viene a mí.
-¿Tengo un bizcocho, sí quieres? -me golpeas con la palma abierta en el brazo.
-Ya fui hay una vez con esa excusa, y no se como termine viviendo allí. -te cruzas de brazos y haces una adorable puchero.
-Ese día no solo obtuviste el bizcocho, también te regale a Brownie, quien sabe lo que puedas obtener hoy. -Vuelves a golpearme en el brazo, solo que está vez tu mano en forma de puño.-Solo estoy jugando. -Te observo fijamente, te veo moverte nerviosa, hasta que no puedes sostenerme más la mirada y desvías tus ojos de los míos.
-Tranquilízate señor intenso, está bien, pero sí intentas sobrepasarte... -Comienzas a amenazarme, pero debiste de acordarte de algo porque te callas y te sonrojas con fuerza, todo tu cuerpo se vuelve de un adorable rosa.
-No haré nada que no quieras, mi amor. -Te sonrió para darte confianza- No lo hice antes y no lo haré ahora.
-Bien. -Dices y tus ojos se abren con fuerza al ver la moto, me miras a mí y a la moto, y continuas haciendo lo mismo por unos minutos más.- ¿Por qué trajiste la moto?
-Ha sido una coincidencia. -Aclaro cualquier duda que pueda haberse creado en tí, al final decido decirte el motivo principal.- La traje porque pensé que Michiru, intentaría engatusarme de alguna manera para que termine llevando a mi "cita" a su casa, con la excusa de la moto pensaba librarme.
-Ya. -miras la moto y el casco que está sobre él, busca a un lado y no ves el otro.- ¿Pero bueno genio, ahora que haremos si falta un casco?
Te sonrió de oreja a oreja, y abro un compartimento que tiene la moto, así saco otro casco que está a buen recaudo, abres tus hermoso labios hasta formar una adorable O.
-Justo aquí. -Te lo entrego y comienzas a ponértelo, yo hago lo mismo con el mio y también quito la cadena de seguridad.
-¿Darien, sí la chica era guapa pensabas llevarla? -Niego con la cabeza.- ¿Entonces porque trajiste otro casco?
-Siempre llevo los dos, es por si ocurriese algo. -Te explico, no quiero que mal entiendas nada, suspiro mirando al suelo.- Serena, juro que no pensaba hacer nada con nadie, simplemente acepte porque Michiru no me dejo otra alternativa.
-Pudiste hacer lo mismo de siempre, no aparecer. -Te ves un poco dolida, oh mi amor, yo también lo estoy.
-¿Tú también estás aquí, no? Eras mi cita después de todo. -Te sonrojas al darte cuenta, pero rápidamente se te pasa y me miras.
-Estaba viviendo allí, se me hacia incomodo decir, no puedo Mich vivo muy lejos, cuando la sala la tengo a un minuto. -Dices irónica y te volteas.
-Bien, a mí, Michiru me informo de la cena y me colgó, no me dio elección tampoco. -Me acerco, con cuidado te abrazo por la espalda, te estremeces, pero me dejas estar así.- Yo jamás te engañaría y lo sabes, no dudes de mí Serena.
-Pero me has mentido, me has ocultado algo muy importante y serio Darien. -Te volteas, mi mano va por inercia a tu suave piel, acaricio tus hombros, tú pareces deleitarte porque cierras los ojos, eso me da esperanza.
-Lo sé, y no sabes cuan asustado estaba porque lo descubrieras de este modo, yo mismo quería decírtelo, es solo que...-Trago saliva y termino la frase que no pude hace una semana.- Es complicado, se me hacia difícil y sí a eso le añades el miedo de perder al amor de tu vida, no es fácil mi amor.
-Pero eso no cambia lo que sentí Darien, yo... -Miras el suelo y vuelves a reunir coraje para encararme.- Estaba muy asustada, creí que podrías haberme matado y yo misma te había dado ventaja.
-Por dios Serena. -Exclamo con los ojos bien abiertos.- ¿Matarte? No soy un psicópata, es cierto que he hecho las cosas mal, pero nunca te lastime. ¿Verdad? -Pregunto ahora preocupado, tal vez de algún modo la lastime, tal vez cuando le hice el amor con demasiada fuerza.
-No, pero en primera instancia. -Te callas, respiras hondamente.- Joder vamonos de aquí, si continuamos hablando con estos cascos en la cabeza terminaremos en urgencias con un tanque de oxigeno.
Me río por tu ocurrencia, pero asiento para darte la razón, me subo primero entonces te colocas detrás de mi, y está vez sin que yo diga nada tú misma envuelves tus pequeñas manos en mi cintura, sonrío al sentirte así y me relajo, disfrutare de este viaje, sintiéndote así de cerca, enciendo la moto y nos pongo en marcha. Eligo la ruta más larga, solo para sentir tus muslos apretando mis piernas, tus manos aferrandose con más fuerza a mi abdomen; mi cuerpo te reconoce, se estremece y te necesita, como siempre, se siente bien el saber que nada ha cambiado, el sentimiento sigue tal cual, siempre me gusta comprobarlo, cada vez que te veo, me gusta sentirme como la primerza vez que te vi.
Tardamos el doble del tiempo que me habría hecho cuando fui, pero no me arrepiento, entro en el parking y con cuidado espero a que bajes tu primero, te ves un poco débil, con tus hermosas y tersas piernas temblando, me muevo con rapidez para ayudarte a sostenerte, me dejas que lo haga y te recargas sobre mí, ambos hacemos la misma ruta que ya en tan repetidas ocasiones hicimos. Abro la puerta cuando llegamos a casa, por fin, en días puedo respirar con normalidad al entrar aquí, te veo como tú también tomas una gran bocanada de aire, entras y entonces cierro la puerta con seguro, eso parece alertarte porque te volteas enseguida, no se que mirada tengo pero retrocedes.
-No te asustes mi amor. -Intento calmarte, pero seguramente por la emoción de tenerte de nuevo aquí mi voz salio más ronca de lo normal.- No te haré daño.
-Chiba deja de verme así. -Tragas grueso, y miras la puerta de la casa, tal vez recordando como terminaste aquí hace una semana, siendo comida por mí, con mi boca.
-¿Así como? -Pregunto, el recordarlo no ayuda en nada, ahora mi voz se ha vuelto más intensa y mi polla está despierta por haber recordado lo bien que lo pasó.
-Como si fuera un conejo listo para ser cazado. -Tragas grueso y retrocedes más, mi cuerpo te sigue, como imán.- Chiba estoy hablando enserio, primero tenemos que hablar.
-¿Después de hablar podemos hacer el amor? -No se de donde rayos salió esa valentía, pero solté la pregunta sin más, me miras un poco impactada.
-Depende de lo que digas. -Asiento y te sigo, vas directo al sofá de la sala, me siento a tu lado nervioso.- Bien, explícate.
Me quedo callado, no había pensado en que decir, no al menos con un orden en concreto, miro por un momento el cuadro que está en la habitación tratando de reacomodar mis pensamientos, me esfuerzo, pero ya sin energías y sintiendo un palpitar en la sien me doy por vencido, suspiro y te miro, estás esperando por una respuesta, una explicación decente, pero lo siento mi amor, no la tengo.
-No se que decir. -Me miras confundida- No se como explicarte, lo que ni para mí tenía sentido mi amor, no se como defenderme, sí es que puedo defenderme de alguna manera; hice las cosas mal y lo acepto, así que lo único que puedo hacer es decir lo siento.
-¿Como que no tenía sentido? -Preguntas enojada, suspiro y te cojo de la mano, no me rechazas, sonrío de lado, ante eso.
-Te amé desde que te vi, no se como explicar eso, quisiera poder ser capaz de hacerte sentir lo que viví cuando te conocí, te volviste mi todo, y ni siquiera te conocía, pero tan solo con un minuto lo supe, que eras alguien especial, ni siquiera había escuchado tu voz pero te estaba amando, creí que era deseo, lujuria así que lo deje pasar por unas semanas, al final no pude aguantarme más y decidí saber más de ti, por eso, no tiene lógica
¿Como podía amar a alguien que ni siquiera conocía?, pero lo sabia, ¿Sabes? Sabía que eras el amor de mi vida, porque comencé a necesitarte de una forma que no te haces una idea, muchas veces me quede dormido pensando en ti, te volviste la única para mi, entonces me di cuenta de que ya no había marcha atrás para mi, además quería que fueras la única dueña de mi corazón, sabía que contigo a mi lado, todo tendría sentido.
-¿Y lo tiene Darien? -Me miras con los ojos llorosos, limpio una lagrima y no permito que resbale por tu rostro- ¿Tuvo sentido?
-Todo encajo como debía. -Me acerco y beso tu frente- Todo, absolutamente todo, tú hiciste que todos esos años solos se sintieran como minutos, me hiciste sentir que la espera valió la pena. Lo supe desde que hablamos aquel día en el centro comercial, tú con tu voz sarcástica y esa sonrisa juguetona, en ese momento lo supe. Cuando intentaste alejarme, porque me di cuenta que no te gusta jugar con los sentimientos de nadie.
Lo supe cuando poco a poco confiabas en mí, lo sentí cuando me dejaste darte nuestro primer beso, lo sentí así cuando jugamos por primera vez, sintiendo nuestros cuerpos tan cercas y nuestros labios tan calientes; te ame más cuando sonreíste con tanta ternura al ver mi corazón. Serena te ame en cada momento, casi muero cuando creí perderte aquel día en la ladera, ese día me quitaste diez años de vida.
-Yo...-Me miras, muerdes tu labio, sonrió al verte intentándolo con tanta fuerza.
-No tienes que decirlo mi amor, me basta con sentirlo en ti cuando estamos juntos, cuando nos besamos, cuando hacemos el amor, o cuando simplemente estamos sentados juntos. -Te sonrío, acaricio tu rostro, sonrío aún más al ver tu dorado cabello en forma de ondas, cojo uno y lo estiro y me fascino al ver como regresa a su forma, me acerco aún más y con mis dos manos acuno tu hermoso rostro, tu cierras tus ojos, mi corazón se exalta y me acerco con cuidado, y te beso.
Es un beso sin prisas, con cuidado y candidez, me dejas hacerlo, como la primera vez, me dejas guiarte, te siento nerviosa, pero continúo disipando tus miedos, poco a poco me recuesto sobre ti, tú te dejas, comienzo a acariciarte con lentitud, me dejas envolverte en mí, tu haces lo mismo, el vestido te permite libertad y puedes envolverme con tus piernas, te levanto cuando te siento firme en mí, camino con cuidado de no caernos y una vez en la habitación, te acuesto en la cama, me alejo solo lo suficiente para admirarte, dejo encendida la lampara de la mesa de noche.
Esta noche voy a hacerte el amor sin prisas, haciéndote sentir todo lo que he estado acumulando en mi, esta noche no guardare nada, me dejare expuesto ante ti y sera tú decisión si quieres o no quedarte con este simple hombre.
...
Bostezo satisfecho y me estremezco al sentir tus dedos sobre mi abdomen, dibujando figuras sobre mí, continúas acariciándome con tu dedo indice, hacia arriba y después de nuevo hacía abajo, pero sin llegar a mi miembro laxo; suspiras y te relajas aún más, depositas un beso en mi pecho y te acurrucas, siento como tus labios se estiran; medio adormilada lo dices, mi corazón se vuelve loco al escucharte decirlo por primera vez.
-Te amo. -Susurras, por un segundo dudo, pero lo escuche, fuerte y claro en mi cabeza, sonrío y te beso en la frente, mi cuerpo se relaja junto al tuyo listo para dormir en los brazos del amor de mi vida. Estoy a punto de arrastrarme por los brazos de morfeo cuando escucho tu móvil sonando, gruñes enfadada y te levantas de golpe, aunque no debías hacerlo, yo podía contestar por ti.
-Maldita sea, esas deben ser Haruka y Michiru -gruñes y te mueves de la cama, abandonas nuestra caliente cama y te mueves por la habitación, desnuda, dejándome ver tu perfecto cuerpo, coges la chaqueta del suelo y sacas el móvil, le das con fuerza para contestar.- ¿Joder Michiru sabes la hora que es?
No dices nada más, pero veo como tu espalda se vuelve tensa, tan recta y parece como sí de alguna forma tú respiración, se haya cortado por completo, de espaldas como estás no puedo ver tú rostro, solo escucho el crack que hace el móvil al caer al suelo y romperse, me levanto asustado, me acerco y te volteo con cuidado, al ver tu rostro tan pálido, a mi también se me va la sangre de la cara, algo debió pasarle a las chicas para que estés así.
.
.
.
Nota de Autora:
Hola mis hermosas lectoras y lectores, espero os haya gustado el capitulo anterior, como dije por facebook hoy iba a publicarlo, y bueno aquí está, para las personas que me dejen su comentario para el capitulo anterior, lo responderé en el siguiente ^^...así que sí, déjenme sus comentarios XDD
Para las personas que no tengan cuenta, dejen su comentario con un nickname.
Este capitulo tampoco está editado, así que disculpen los errores garrafales si encuentran alguno por allí.
Espero os guste este capitulo y disfruten con el pensamiento de nuestro Darien.
.
.
Reviews:
Taniagatita: Me alegra de que te haya gustado el capitulo, sobre todo el final que es la parte alegre del cap, después de todo la mayor parte del cap es triste. Muchas gracias por tus buenos deseos. Yo diría que en esta semana estará por completo ^^. Dejare pasar dos días y publicare.
yesqui2000: La separación siempre duele, quería expresar que ellos lo sufren a partes iguales y es muy doloroso porque son almas gemelas...^^ el final de este cap lo demuestra.
USAGUI MICHIRU: Lo se, lo siento. Dentro de nada lo acabare y sabran como termina la historia...Te gusto este cap?
Carmenn: Muchas gracias, que bueno que te haya gustado el capitulo. Muchas gracias, estoy adaptándome al cambio ...XD aunque a veces no es fácil.
Miriam Ortiz: Como escritora quería un corte sencillo y "grato" con Lita, pero si fuera lectora...bien, hubiera querido pelea, pelea, pelea XDD Espero que te guste este capitulo.
yssareyes48 : jajajajajaja Se cosecha lo que se siembra, las cosas a Lita es como le van por se mala. La separación fue dolorosa para ambos, con el capitulo de hoy espero que esten menos ansiosas. Falta nada, nada para el final.
Natsu: Jajajajaja no mujer tranquila, se que habran momentos en que no actualice en un tiempo, pero no voy a dejar ninguna historia a medias, eso sería imperdonable, dado que yo tambien he sido lectora y me daría algo si dejaran así la historia. Gracias por leerme.
giselamoon: Los fetiches siempre son buenos si tienes alguien con quien compartirlos. XDD jajajaja me gusta que te agraden tanto los personajes. Ojala y te guste este cap...!
: siiiiii estaban destinados, son ellos ^^. Gracias, no sabía que la historia gustara tanto, espero que el capitulo de hoy responda alguna de tus dudas...falta muy poco para el final, espero que me sigas leyendo.
.
NOS LEEMOS LA PRÓXIMA VEZ, NO QUEDA NADA PARA EL FINAL CHICAS, ME PARECE QUE DOS CAPÍTULOS Y SERA EL FINAL..
QUE TRISTE...T_T
