No, no están alucinando. Por fin he actualizado.
Como caminar sobre hielo quebrado
Silencio.
Esta muerta. No, no podía estarlo. ¿Cómo?
Una mirada de incredulidad se adueño de los rostros de los que estaban en la sala, incluso se podía percibir un deje de tristeza ante el repentino fallecimiento, sobre todo en Gizmo y Mamuth, que la conocía desde hace mucho más tiempo. A pesar de que no se lo demostraban, la querían, la necesitaban, no por nada era su líder y el hecho de que estaba muerta los entristeció de sobre manera.
Ojo, por su parte, estaba muy enojado, abrumado. El plan era atacar a Kid Flash sin hacerle daño a Jinx. No matarla a ella.
Este no era el plan. Pensaba con remordimiento.
Se sentía culpable ya que había sido él quien le había dicho a la Hermandad de la relación amorosa de Jinx y Kid Flash. Cegado por sus celos no logro ver que al haberles revelado esa información no les había dado solo un punto débil de un héroe, sino que además una traición imperdonable y por lo tanto esta era una reacción obvia por parte de ellos. Una traidora merecía ser castigada.
Sabia que tenia que decirle a Kid de su muerte, era lo menos que podía hacer. Él debía saberlo. Lo destrozaría. No le importaban los sentimientos del héroe pero sentía que al menos tenía derecho a saberlo. Un pensamiento sombrío lo asalto. Ellos quería eso, herirlo mediante Jinx. Esto lo enfureció aún más. Castigarle por ser una traidora se aceptaba, en una organización de esa magnitud no se podía perdonar una traición semejante. Eran villanos. Se movían en un sistema de pesos y contrapesos, de favores y conveniencias. Era la realidad, por mucho que pudiera doler. Pero utilizar a uno de los suyos por lastimar a un enemigo... lastimar a Jinx para llegar a Kid Flash eso ya no lo justificaba. Tal vez parezca un pensamiento teñido de moralidad. Pero no. Esta teñido por el veneno del amor. Del amor no correspondido. Ella no se merecía eso.
¿Qué fue lo que hice?
—Creo que lo mejor será dejarla en su habitación—dijo Gizmo con la voz entre cortada. A pesar de aparentar no serlo tanto, él seguía siendo un niño, un niño genio pero un niño finalmente. Ella era como una hermana mayor, siempre lo estuvo cuidando, desde que empezaron en La Academia. Mamuth la cargo y la llevo en sus brazos, lo más delicado que podía con su fuerza desmedida. No podía creer que estuviera muerta. La conocía desde hace años y ahora repentinamente ella ya no estaría más. Siempre se habían cuidado mutuamente, siempre habían sido ellos tres contra el mundo. No solo era lo más cercano que había tenido a una amistad sino que era su líder. Les proporcionaba el suficiente respeto (y miedo) a todos como para seguir sus órdenes. Estaban a la deriva hasta que les asignaran un nuevo líder o alguno de ellos tomara el lugar. No sería nunca lo mismo.
La deposito en su cama y la tapo. Su rostro reflejaba una absoluta paz, como si no estuviera muerta sino solo dormida y que pronto despertaría, les gritaría que salieran de su habitación y todo volvería a ser como antes.
Pero por más que miró no fue así.
—Llamaré a la Hermandad para comunicarles de esto—dijo Ojo dirigiéndose a los comunicadores. En la sala reinaba el silencio. Los demás solo asintieron con las cabezas.
Ojo apretó unos botones en el tablero y en la pantalla apareció Madam Rouge.
—Ojo, ¿Qué quieres?—pregunto ella con un tono indiferente
—Jinx esta muerta, pero supongo que eso ya lo sabían—informó él enojado.
— ¿Enserio? Pues lamento la perdida—decía ella como un tono algo burlón.
—Este no era el plan, ¿porque matarla a ella?
—Ojo, tú sabes todo lo que ocurrió, los traidores merecen la muerte, quien sabe todo lo que ella le pudo haber contado a Kid Flash. —justifico la aludida.
—Ella no haría eso—replico él, defendiéndola
— ¿Como lo sabes? Hasta hace poco pensabas que ella no seria capas de confabular con el enemigo y mira lo que paso.
Decidió ignorarla.
—Ahora supongo que harán que Kid Flash se entere, ¿verdad?
—Pues claro que si, no querrás que tu amiga muera en vano. Se lo diremos, vendrá a verla y ahí lo atraparemos, ¿quieres tener el honor de decirle?—decía ella con un tono tentador
—Háganlo ustedes, yo ya no participare en esto.
—Como quieras, ya hiciste suficiente, si no fuera por ti esto no podría haberse llevado a cabo—dijo la mujer con una media sonrisa.
—Lo sé—dijo él en un susurro algo entristecido y corto la comunicación. Ya no quería que le estuviera refregando en la cara que la mujer que amaba estaba muerta por su culpa. Lo invadía un profundo dolor. Por un instante, hasta creyó comprender como se sentiría Kid Flash cuando se enterara. Creyó por fin comprender que había llevado a Jinx a traicionar todo en lo que creía por estar con él. El amor desmedido. Por un instante, creyó que lo comprendía.
Mientras tanto en un lugar de la ciudad de Jump City…
Wally había estado esperando a Jinx un buen rato en el parque pero cuando los cinco minutos de tardanza se convirtiendo en cincuenta y cinco, y no había recibido noticias de ella, decidió ir a la Torre, luego la llamaría. Seguramente se había retrasado por sus compañeros de equipo, pero él no podía esperarla mucho tiempo más. Les gustaba reunirse en esos pequeños espacios que tenían en sus horarios ya que hacía más amena la espera para verse todo el tiempo que quisieran los fin de semana. Verla en esos momentos era como el café que uno necesitaba cuando no daba más. Lo llenaba de adrenalina y le calentaba el corazón. Solo que verla era dulce y mucho más placentero. Verla a los ojos eran algo tan hermoso que parecía innombrable. Si se prestaba atención hasta se podía entrever el color rosa bajo los pupilentes. Por más que le doliera irse sin esa sensación de felicidad absoluta en quince minutos tenía una reunión para jugar video juegos y prefería llegar antes así sus compañeros no sospecharían ni harían preguntas incomodas. Además varias veces habían que tenidos que cancelar encuentros por diversas razones, si ella no había llegado aún probablemente no lo haría después. Este pensamiento, en ese momento inocente, no estaba lejos de la triste verdad, pero eso él no lo sabía.
Había estado un rato jugando. Estaba distraído. Tenía mucho en la cabeza y el secreto de su relación en los labios. Debía decirlo. Debía decírselo. Él lo entendía, era su mejor amigo. Nunca podía ocultar algo por demasiado tiempo a él, y tampoco le gustaba. Su vida ya tenía demasiados secretos y él era una de las pocas personas que los conocía a todos. Él era la constante de realidad entre su vida de civil y de super héroe. Ensimismado en sus pensamientos no se dio cuenta cuando Cyborg derribo su nave… dos veces seguidas. Por lo que su turno termino y sintió la necesidad imperiosa de decirle a Robin de lo suyo con Jinx. Era su mejor amigo desde siempre y realmente necesitaba hablar con alguien.
— ¿Rob, puedo decirte algo?—pregunto en voz baja a su amigo el cual se encontraba mirando diversas pantallas. Siempre cuidando de su ciudad.
—Claro KF, ¿Qué ocurre?
—Es que tengo que decir algo…es sobre una chica—pero su última palabra quedo ahogada con la alarma porque en ese momento toda la sala se puso de un color rojizo
—Esta sonando la alarma del Banco Principal—comunico Robin
—Pero ese Banco es imposible de robar—dijo Chico Bestia sorprendido
—Algo me dice que esto no es obra de simple villanos. Vamos equipo—ordenó su líder
Todos salieron rápidamente de la Torre. Llegaron en minutos al lugar del robo donde descubrieron que la que estaban robando eran nada más y nada menos que Madam Rouge.
—Pero mira a quien tenemos aquí—dijo la mujer.
— ¿Que haces aquí? ¿Qué quieres?—demando saber el líder de los titanes.
—Solo quiero llamar su atención para darte un mensaje a ti, Kid Flash—respondió la aludida
El pelirrojo se sorprendió ante el comentario pero no perdió la compostura.
— ¿Qué quieren?
Rouge puso una sonrisa de medio lado.
—No te andas con rodeos ¿Verdad?— Sonrió.— Muy bien, quieres tener tu historia de Romeo y Julieta, pues ¿quieres saber que pasa al final de la historia? ¡Ambos mueren!—y dicho esto, Rouge, comenzó a atacar a Kid Flash y este esquivaba los ataques como podía. Los demás no entendían nada.
— ¿Que quieres decir con eso?—pregunto él confundido de cómo sabían de lo suyo con Jinx y a que se refreían con que ambos mueren.
—Pregúntale a tu Julieta, aunque no creo que puedas—dijo ella y una sonrisa malvada se dibujo en su rostro.
Flash campo el mensaje. Todo se detuvo por un segundo. No podía ser cierto. No. Nadie lo sabía, no podían haberlos visto. A menos que... y entonces lo recordó.
Estaban en el parque. Hace unas semanas. Se besaban. Eran felices. Pero algo lo sobresalto. El insistente presentimiento de que los observaban. Jinx se dio cuenta de su repentino cambio de actitud.
— ¿Ocurre algo?
No quería asustarla con sus paranoias. Así que decidió mentir.
—No, amor, no pasa nada. Estoy un poco cansado, eso es todo.
Ella sonrió, no muy convencida, pero volvieron a besarse.
Ahora ese recuerdo le dolía. Mintió. Los estaban observando. No se equivocaba y ahora por no haber dicho nada, por no advertirle, ella podría estar... Susurro—No—y fue rápidamente a la base de la Colmena.
—Creo que el mensaje esta dado—dijo dichosa la francesa y dicho esto desapareció en la sombra de un callejón.
— ¿De que estaban hablando?—preguntó Cyborg
— ¿Y a donde fue nuestro amigo?—preguntó confundida la tamareana
—Esta camino a… ¿la base de la Colmena?—dijo Robin al mirar su comunicador— ¿Que puede estar haciendo él ahí?
— ¿A que se habrá referido Rouge con eso de la historia de Romeo y Julieta?—pregunto Star un tanto confundida.
—Esa es la historia de dos enamorados de familias que eran enemigas, por así decirlo, y ambos mueren tratando de estar juntos—en ese momento el petirrojo abrió los ojos tratando de convencerse a si mismo de lo lógica y descabellada que sonaba la idea que resonaba en su cabeza—creo que se a que se referían, tenemos que ir a buscar a Wally antes de que sea demasiado tarde.
Todos se dispusieron a ir a la base, aunque un tanto confundidos ya que no sabían que pasaba por la cabeza del petirrojo.
—Eso era lo que él quería decirme—susurro Robin cuando se dirigían hacia allá.
Kid fue rápidamente a la base y cuando llegó vio que no había nadie en los alrededores. Supuso que el cuerpo de la joven estaría en su cuarto.
Cuando llego al cuarto de Jinx vio que todos estaban ahí, tristes, al lado del cuerpo inerte de la joven.
Los demás notaron su presencia.
— ¿Que haces aquí?—le pregunto Gizmo molesto, por su tono ahogado se notaba que había llorando.
Wally no les hizo caso. Se le llenaron los ojos de lágrimas y fue rápidamente al lado de su amada. Cayó de rodillas a su lado y comenzó a llorar, mientras la abrazaba.
—Eras tú—dijo Gizmo sin creerlo —Tú eras con el que ella iba a esas citas, sabia que estaba saliendo con alguien.
— ¿Como supiste que ella estaba… ya sabes?—le pregunto Billy
—La Hermandad fue a robar un banco en Jum City para llamar mi atención y me lo dijeron. Estoy seguro que ellos tienen la culpa de todo esto—dijo Kid con un tono ahogado y molesto, apretando los puños.
— ¿Que? ¿Por qué harían eso?—preguntaron todos al unísono.
—Para atrapar a Kid Flash—dijo Ojo desde la puerta.
— ¿Tú como sabes eso? —le pregunto Mamuth a Ojo.
—Porque… porque yo fui quien le dijo a la Hermadad de ustedes dos.
— ¡¿Que?!— gritó el pelirrojo y fue rápidamente enfrente de él y lo agarro del traje— ¿Me estas diciendo que por eso ella esta muerta?!
—No sabia que la matarían, la idea era hacerte daño a ti, no a ella—dijo Ojo tratando de justificarse pero sabia que no importaba lo que hiciera o dijera, el daño ya estaba hecho y que nada detendría la ira del héroe.
— ¡Por tú culpa la mataron!—le grito Flash.
—No es mi culpa, no del todo, si ella no hubiera salido contigo nada hubiera pasado—
— ¡Si no hubieras ido con tu chisme a la Hermadad hubiéramos poder seguir saliendo en paz, pero ahora esta muerta!—dijo Wally fuera de si.
Decidió no perder más tiempo con él. La ira lo cegaba pero había algo más importante ocupando su mente que pelear con una asquerosa serpiente. Con el corazón en un puño, se volteo y miro a su enamorada. Se acerco a ella. Se arrodillo a su lado, se quedo mirándola. Él estaba temblando, no podía creer que se hubiera ido. Se veía tan hermosa, como si solo durmiera. Recordó sus encuentros en los parques. En una ocasión ella estaba tan cansada que se quedo dormida y Wally supo que nunca había visto nada más hermoso.
Las sombras de las hojas de los árboles danzaban en su rostro. Reflejaba paz. La luz del Sol se reflejaba como plata en su piel blanca. No quería moverse por miedo a romper ese encantamiento en el que estaba sumido. Ese segundo perfecto. No pudo evitar pensar que algún día podría presenciar ese solemne acto todas las mañanas, por el resto de su vida. Ella en paz. Tan hermosa.
Le acarició la mejilla, no lo resistió. Era de porcelana pero no frágil. Era solo la suave cubierta, ella era de acero. Indestructible. Aún en esa absoluta paz podía verse la energía surcando sus venas. La fuerza de su cuerpo, por más que fuera delgado. La fortaleza de su espíritu. Nunca había sentido que la amaba más que cuando la vio así. Delicada y feroz.
En sueños se sobresalto y despertó, rompiendo el hechizo.
—¿Qué hora es?— preguntó nerviosa.
—Las seis— respondió él consultando su reloj. Aún bastante atontando por encantamiento que no acaba de deshacerse por completo.
— ¡Oh no! Debo irme, tenía una reunión con mi equipo y si llego tarde van a sospechar — dijo mientras recogía sus cosas a una velocidad mayor de la normal. —Adiós. Te amo. —Le dijo apresuradamente mientras le robaba un pequeño beso en los labios a su pareja. Pero antes de que ella huyera cual Cenicienta a las doce él la detuvo agarrando su muñeca. La atrajo hacia sí y le dio un beso más profundo.
Cuando se apartaron él susurró —Te amo demasiado.
Los recuerdos lo seguían atormentando. Sobre todo él de su última despedida.
—No cumplí mi promesa—le susurro a la pelirosa. —Te prometí que no seria un adiós para siempre. Lo lamento tanto—le dijo y le acarició la mejilla. Siento como se despedazaba por dentro. Oyó el lejano quejido de su corazón romperse. No podía ser cierto. No debía ser cierto. No ahora, no ahora que por fin estaban juntos. No cuando todo empezaba a salir bien. ¿Cómo fue que paso? ¿Qué había hecho para merecer esto?
Era como caminar sobre hielo quebrado. No había otra opción más que avanzar. Cada paso lo acercaba más al otro lado pero también a una inminente caída. Una caída que lo llevaría a la más profunda oscuridad. Sin embargo, cualquier cosa era mejor que ese infierno.
—Miren que tierno como se despide de su amada—dijo una voz burlona y con un marcado acento francés.
—Hagan lo que quieran conmigo, ya no me importa nada—dijo Flash rendido.
Los titanes iban a toda velocidad hacia la base pero llegaron demasiado tarde. Se colocaron el posición de ataque pero el lugar estaba vacío, no había un alma. A Robin esto solo lo puso más nervioso. No había ningún villano pero tampoco estaba su amigo. Se adentraron en la base cuidadosamente temiendo que fuera una trampa pero no lo era. Aun así se mantuvieron alertas. Supusieron que su amigo estaría en la habitación de Jinx y se dirigieron para allá. Cuando llegaron quedaron petrificados en la puerta. Sus sospechas eran ciertas: Jinx estaba muerta. Y aún peor: el comunicador se encontraba allí tirado pero Wally no estaba por ninguna parte.
Starfire examino a la joven de pies a cabeza, como buscando algún signo de vitalidad pero lo que encontró fue algo en la mano de la chica.
—Miren ese anillo, recuerdo que Wally tenia uno igual—dijo ella con la frente arrugada.
Cuidadosamente Robin tomó la mano de la joven y pudo ver el grabado que tenia.
Por fin ese mujeriego se enamora y tiene que pasar esto. Pensaba el petirrojo con cierto remordimiento. Lo siento Wally, llegue demasiado tarde.
Cyborg tomo la mano de la chica, quería estar cerca de ella. Aunque ya no fueran novios sentía un gran cariño hacia ella. Las cosas no habían acabado bien, y sabía que en gran parte era su culpa pero sentía una gran admiración por ella. Cuando la conoció advirtió que en ella se escondía una fortaleza de secretos. Un castillo impenetrable. Con una gran puerta que, aunque fuera peligroso, te incitaba a entrar. Él no supo apreciar su oportunidad, y se alegro de que su amigo si lo hubiera hecho. Al tomar su mano noto algo. Con su alta tecnología pudo percibir un leve pulso. Tan leve como el palpitar de una mariposa.
—No esta muerta—dijo sorprendido el androide.
— ¿Que?—pregunto Robin.
—Esta viva, puedo percibir un pulso muy débil. ¡Era una trampa! —dijo alarmado Cy.
—Entonces tenemos que decirle a Kid Flash, antes de que sea demasiado tarde.
Chan Chan Channn. Jinx resulta que no esta muerta. Y si, en la historia de Romeo y Julieta, Julieta aparenta estar muerta cuando solo esta dormida. Pero, en este caso, ella no tenia nada que ver con lo que ocurría. Jinx esta viva pero Wally no lo sabe, ¿dejara que Madam Rogue haga lo que quiera con él?
Hum, a mi me gustan los finales felices pero ¿esta historia lo tendrá?
Si, dejé muy tiraba mi historia. Ya la tengo prácticamente terminaba, solo busco un final que le haga justicia. Tengo que editar todo lo que escribí porque ya no escribo igual que cuando empecé esta historia aunque tampoco he mejorado tanto por la falta de práctica :/ Realmente me cuesta detenerme en una escena a narrarla bien, como ya tengo la historia en mi cabeza quiero escribirla toda ya y dejo muchos detalles ahí tirados y desperdiciados u.u Como me quede con muchas ganas de narrar un buen encuentro sobre ellos hice otra mini historia (no tiene nada que ver con esta). Una desde el punto de vista de él y otra desde el punto de vista de ella en un mundo sin super poderes. Pronto la publicare para los que les gusta verlos enamorados tanto como a mi 3 Lo que se me ocurrió hacer con esta historia es, como ven, añadirle algunos "flashbacks" de momentos que ellos pasaron juntos y no narré. Espero haber mejorado un poco pero intentaré seguir haciéndolo en los próximos capítulos.
Los saluda cordialmente, la Hechicera de la Noche :)
