Pedir deseos a las flores
Jinx abrió los ojos y ahí estaba. Ese mar azul por el que navegaba en su mirada. Sus fuertes brazos la rodeaban en un cálido abrazo de ensueño. Otra vez se habían quedado dormidos en la plaza. Extrañamente ninguno hablaba. Pero no es extraño. Sus manos estaban juntas entrelazadas en el pasto... y luego el pasto se volvió arena y estaba corriendo por la playa. Pero no era extraño. La arena y los cuerpos se entremezclan y desaparecen. Y vuelven. Y se esconden. Los rostros difusos se vuelven acuarela y sus ojos se confunden con el mar allá a lo lejos. Caemos por una colina y giramos sin marearnos y sin parar. Giramos hasta que la arena se vuelve flor y los pétalos nos rodean. Y recuerdo. Recuerdo nuestros deseos y por primera vez escucho su voz. O la recuerdo. Ya no sé. Y no es extraño.
—Pídele un deseo.
—Es una flor, Wally.
—¿Y qué? ¿No sabías que si pides un deseo a una flor esta hará lo posible por llevarlo a cabo?
—¿Por qué la flor haría eso? Parecen tan vanidosas y egoístas.
—Pero no lo son. Son suaves y tiernas. Si les pides un deseo, la próxima vez que te encuentres con la flor será porque tu deseo se cumplió.
—¿Por qué me encontraría en otro lado con la flor? ¿La arrancaron?
—No, porque se fue a cumplir tu deseo. ¿No estabas escuchando la historia?
Sonrió, no podía evitarlo.
—Eres raro.
—Y tú hermosa.
—Entonces tenemos que decirle a Kid Flash, antes de que sea demasiado tarde.
—Me temo que tal vez lo sea—comento entristecida la pelirroja
En efecto. Kid Flash estaba en la base de la Hermandad. Se podían observar diversas hinchazones en su piel que pronto se convertirían en moretones, costes por todos lados y estaba física y emocionalmente muy debilitado. Nuestro héroe se encontraba en una situación crítica.
—Es raro, ¿no? La razón de tu existir ahora es la razón de tu muerte—decía Rouge con un tono románticamente sarcástico.
Wally ya no podía ni hablar, le faltaba el aire, sentía el pecho oprimido y probablemente tenía una contusión. Las punzadas se extendían por todo el cuerpo y le martillaban la cabeza. Su rostro estaba ligeramente hinchado y tenía el labio partido. Su estado era tal que Madam Rouge ni siquiera se había preocupado por sacarle la mascara, era evidente que pronto no haría falta.
Lo tomo con un brazo y lo lanzo al otro lado de la habitación con la potencia de un látigo. Él sintió la pared y luego el golpe, ya no tenia ni fuerzas para levantarse y mucho menos defenderse. Su final se acercaba y no había nadie ahí para ayudarlo, incluso su motivación lo había abandonado hace rato. Pero ¿acaso algo de eso importaba? Ella estaba muerta y él no había hecho nada para evitarlo. El dolor y la culpa se mezclaban de tal manera que era difícil si no es que imposible diferenciarlo. Mi culpa. Mi culpa. Mi culpa. Esa golpiza era una forma de castigarse y además algo para acallar su sufrimiento. Ya nada importaba. Ni siquiera su propia vida.
—Entiendo que estés sufriendo, pero no te preocupes, pronto acabare con eso. Y con todo lo demás—le dijo la rusa mientras de acercaba a él peligrosamente
¿Es este el final de Kid Flash?
Los titanes estaban decidiendo que hacer. No había tiempo que perder, su amigo podía estar siendo cruelmente asesinado por uno de sus mayores enemigos, pero al mismo tiempo no podían llegar a la Hermandad como si nada, había que tener un plan. Estaban en medio de una discusión sobre que hacer primero cuando sintieron que la pelirosa comenzó a moverse, como despertando de un sueño. Se quedaron petrificados viendo como "la muerta" salía de su ensoñación cual Bella Duermiente.
Cuando abrió los ojos se sintió algo desorientada, sobre todo por ver a los jóvenes titanes discutiendo alrededor de su cama ocupando la mayor parte de su cuarto. Apenas lograba comprender donde se hallaba y la presencia de ellos la desconcertaba bastante. Solo se sentía más confundida por cada segundo que pasaba.
—Tenemos mucho que explicarte—le dijo Robin al ver su expresión confusa y desorientada. —Y tú tienes cosas que explicarnos a nosotros.
— ¿Que ocurrió?
—Parece ser que la Hermandad del Mal te hizo pasar por muerta—le dijo Cyborg suavemente para que no le cayera de golpe la noticia aunque sus palabras no fueron las más delicadas.
— ¡¿Qué?! ¿Por qué harían eso? —se intentó incorporar rápidamente pero una punzada en la cabeza la obligo a recostarse un poco. En ese momento abrió los ojos—Wally—dijo en un susurro.
—Exacto—dijo Robin al deducir a que se refería la pelirosa—Suponemos que usaron este artefacto—le mostró el aparato de comunicación que la chica llevaba hasta momentos atrás en su oreja—para mandar una especie de pulso que te puso en un sueño profundo y redujo tus signos vitales—continuo
Jinx estaba estupefacta ante lo que le había dicho el petirrojo. Ella había estado ''muerta'' y para ella todo había sido solo un mal sueño. Mientras estaba así sentía todo lo que ocurría a su alrededor pero le parecía irreal. Difuso. Los hechos de lo que aparentemente ocurría se entremezclaban con sueños. Sueños muy bonitos. Mucho más bonitos que esa lúgubre realidad que se le presentaba. Sintió como la cargaron hasta su cuarto. Sintió el roce de su primer beso con Wally. Escuchó como sus amigos se lamentaban. Escuchó cuando pedían deseos a las flores aunque sabía que era tan esperanzador como falso. También notó como Wally había entrado a verla, cómo llegó a su primera cita, lo había escuchado llorar, lo recordó reir, le estaba pidiendo perdón, le decía que la amaba y… había escuchado también a la mujer rusa. Este último recuerdo hizo que se estremeciera. La pesadilla era lo real. La mujer se había llevado a Wally y él no había hecho nada para impedirlo, a él ya no le importaba nada.
Él pensaba que estaba muerta.
—Madam Rouge tiene a Wally—dijo ella apenas se le vino el pensamiento a la mente.
— ¿Como lo sabes?—le pregunto el chico verde
—Yo sentía todo lo que ocurría a mí alrededor pero me parecía un mal sueño. La escuche entrar y hablar con él, luego no los escuche más.—explicó rápidamente.
— ¿Sabes donde lo tienen?—le pregunto Robin
—No, no lo dijeron—dijo ella sintiéndose inútil y frustrada.
—Deben tenerlo en su base—dedujo la pelivioleta que había estado callada todo el tiempo.
—Es lo más probable, Jinx, ¿tú sabes como podemos entrar?
—Pueden entrar con los poderes de Raven, hay un área que no esta bien vigilada. Pero seguramente lo tienen en un salón que es a prueba de súper poderes.
—De acuerdo, vamos equipo.
—Esperen, yo quiero ir, tengo que verlo—dijo ella tratando de incorporarse de la cama pero Star la detuvo.
—Necesitas descansar, te encuentras muy débil y no es conveniente que esfuerces tu cuerpo en estas condiciones—le explicó la extraterrestre.
—Ya dormí bastante, ¿no te parece?—respondió la pelirosa con sarcasmo.
—Star tiene razón, debes descansar, no sabemos con exactitud que fue lo que te hicieron—dijo Cy poniendo una mano en su hombro.
—Esta bien—dijo ella cruzándose de brazos y bajando la cabeza.
—Todos de acuerdo. Titanes, vamos.
El equipo se dirigió a la base dejando sola a la pelirosa.
—Y… ya se fueron—dijo la chica fijándose que se habían ido. Se coloco sus botas y fue hacia la base a ver a su novio y a asegurarse que él sepa que ella estaba bien.
Los titanes lograron entrar al lugar gracias a los poderes de Raven pero había un lugar que estaba protegido contra su magia y justo en esa habitación se encontraba su amigo, como les había dicho Jinx. Podían verlo desde una ventana que se encontraba sobre la habitación. No podían creer lo que veían, prácticamente él estaba dejando que lo golpearan. Estaba tirado en un lugar de la habitación y no se movía.
— ¿Qué vamos a hacer?—pregunto la tamaraneana preocupada.
—Traten de llamar su atención de alguna manera—dijo el líder
— ¿Cómo?
En ese momento Chico Bestia comenzó a golpear el vidrio y a llamar a su amigo. Los demás lo vieron, se encogieron de hombros e imitaron el gesto. Lo llamaban, le gritaban que Jinx estaba viva, que era una trampa pero no sabían si él no reaccionaba porque no los escuchaba o porque ya no tenía fuerza alguna en su cuerpo.
En un momento, al otro lado del vidrio, a Kid le pareció escuchar que sus amigos lo llamaban pero eran ruidos muy lejanos. Seguramente producto de la ensoñación en la que se sentía caer. Tal vez un golpe en la cabeza le estaba causando alucinaciones. Pero a cada momento parecían más reales por lo que se esforzó en reconocer los ruidos y en un esfuerzo sobre humano logró abrir los ojos. Pudo comprobar que en una ventana ubicada en un centro de monitoreo que estaba arriba estaban sus amigos llamándolo. No entendía mucho lo que decían.
Viva. Trampa. ¡Flash! ¿Qué era lo que estaban diciendo? Los golpes que daban entorpecían aun más lo que decían. Las fuerzas le fallaron y cerró los ojos. Los titanes perdían la esperanza.
La pelirosa iba corriendo por los pasillos. Había logrado entrar a la base por su tarjeta de verificación aunque le extraño que esta anduviera todavía. Escucho a los demás gritando y se dirigió hacia el lugar del cual provenían los gritos.
Fue directo a la ventana y lo vio ahí. Inerte. Una lágrima engañosa recorrió sus ojos y puso sus manos contra el vidrio. Y lo llamo con todas sus fuerzas.
A Wally le pareció reconocer su voz. Reunió todas sus fuerzas y miró hacia la ventana y la vio. Siento alegría recorriendo su cuerpo, una electricidad que lo hacia sentir vivo aun en ese momento, no necesitaba nada más. Solo quería correr junto a ella. Abrazarse en el parque. Rodar por la playa. Leer libros juntos, que por cierto, ella aún tenía su libro de poemas. Estaba viva y él también lo estaba. Podían estar juntos. Podían hacer todo eso y más. Podían pedirles deseos a las flores. Podían… sintió un fuerte golpe y luego no sintió nada más.
—No—susurro la pelirosa— ¡No!
Madam Rouge al ver que el chico ya no abría los ojos y que ya no se escuchaba su pesada y discontinua respiración, miro hacia donde estaban los titanes, sonrió con malicia y, sabiendo que la podían escuchar por los micrófonos incorporados en la sala que llevaban los sonidos a ese centro de mando, dijo:
—El trabajo esta hecho, la historia de Romeo y Julieta ha llegado a su fin.
¿Han sentido alguna vez como tu mundo se derrumba de un golpe?
Y se nos fue Romeo... :( /3
Ni me lo digan. Sé que es corto pero tengo el otro en proceso. Lo siento. Estoy muy dejada con mis fanfictions pero es que tengo tantos proyectos (incluso de una historia propia) que me llego a olvidar que tengo que terminar de trabajar en los capítulos para darles a ustedes el final, que tanto se merecen. Tengo la historia armada en mi cabeza pero necesito encontrar el final adecuado para esto.
Gracias por seguir comentando y participando a pesar de mi ausencia. Gracias en especial a la que me acaba de mandar ese mensaje por Facebook que me impacto tanto que alguien me reclamara por allá que, como tenía tiempo, me puse a escribir los últimos detalles.
Muchas gracias :) Nos leemos pronto
PD: enserio, si ven que me cuelgo, manden uno que otro mensaje, soy muy despistada u.u Me puse a leer viejos comentarios en otros capítulos y siempre prometo que voy a continuar pronto y no lo hago :( Me siento re mal por eso.
