*Cinco años después*

Nicole estaba recostada en su sillón. Tenía alzada la mano frente a su rostro para poder ver la luz reflejada en el anillo.

No entendía a donde la estaba llevando. Wally la había subido al auto y no había querido decirle a donde se dirigían. Un cosquilleo le recorrió el cuerpo cuando empezó a reconocer la ciudad.

-Hace mucho que no veníamos por aquí.

-Lo sé.

El cosquilleo, ocasionado por los nervios y los malos recuerdos, se fue convirtiendo poco a poco en excitación. Si, hace mucho que no iban por ahí.

Estacionó.

-Cierra los ojos.

-Wally…

-Por favor.

Cerró los ojos con una sonrisa.

-No mires.

-No lo haré.

Le abrió la puerta y la ayudó a salir. Luego la condujo delicadamente por el camino.

Claro que ella sabía donde estaban. Pero no lograba entender que lo había llevado a volver ahí.

-Ahora puedes abrir los ojos.

Lentamente sus pestañas se separaron dando lugar a la blancura delicada de las luces colocadas en los árboles. Una mesa reposaba en el centro del claro del bosque rodeado de los árboles que resguardaron su secreto hace ya tanto tiempo.

-Wally, es hermoso.

-Ven, siéntate.

Nicole, Jinx hace mucho tiempo, aceptó la silla que él le ofrecía pero él no fue a sentarse en cuenta ella se acomodó. Sino que se arrodilló frente a ella.

-¿Wally?

-Nicole Díaz.

-¿Sí?

- Te amo. Desde el momento que te vi me gustaste. Desde el momento en que te conocí supe que quería estar contigo para siempre. Hemos pasado de todo juntos, y sería feliz por envejecer a tu lado. Por todo lo que eres, y por todo lo que somos al estar juntos. Te quiero pedir, si tú quieres, casarte conmigo.

Sacó el anillo, un anillo precioso con una gema violeta.

-¡Sí!

Se arrojó a sus brazos y rodaron por el suelo.

-Wally.

-¿Qué?

-Te amo demasiado.

Esa tarde se lo iban a anunciar a sus amigos. Dick, Kori, Gar, Rachel, Victor, Tori, Roy, Dona, y muchos más de los antiguos titanes iban a reunirse a almorzar. A veces sentía la necesidad de llamarlos por sus nombres como héroes, pero otras veces sentía que no significaba nada. Tal vez un día volvería. Ya no como villana sino a combatir el crimen como había tenido que hacer otras veces cuando la situación lo requería.

-Pronto.

Wally estaba en su habitación haciendo girar otro tipo de anillo en su dedo. Un anillo con un rayo. Sabía que algún día debería volver, volver a tomar el lugar de su antecesor. Y lo haría. Ahora las cosas eran diferentes, ellos eran personas diferentes. Él era un héroe y siempre lo sería. Su ciudad lo necesitaba. Necesitaba a Flash.

Miró el anillo.

-Pronto.

Feliz Navidad, mis lectoras :) Me despido cordialmente del que probablemente será mi último fan fiction. Tal vez publique los borradores que hice en momentos de pequeña inspiración para que no queden enterrados en mi computadora pero nada más que eso.

Fue hermoso compartir esto con ustedes, y no solo esta historia, sino todas las historias que escribí a lo largo de estos 5 años (siempre son 5 años…). Ahora, como Wally y Nicole, empiezo una nueva etapa de mi vida no solo universitaria sino de historias completamente originales. Pero eso no hubiera sido posible sin todo el apoyo que recibí de ustedes y el lugar que me fue otorgado en esta hermosa plataforma.

Gracias.

Atte La Hechicera de la Noche.