Hola, no he muerto una disculpa por ausentarme dos meses pero aquí al fin la actualización.
Disclaimer: Victorious no me pertenece es propiedad de Nickelodeon.
Habían pasado dos largas semana desde que se mudó con Tori y Nolan, los días habían pasado demasiado lentos y para su desgracia los ánimos de Tori estaban realmente desechos. Se esforzaba por sonreír, pero rara vez convencía a Jade con esa mueca forzada.
Definitivamente tener a una persona amada entre la vida y la muerte no es sencillo. Cuando sus padres murieron fue el peor dolor que pudo sentir, sin embargo Jade no lograba imaginar como se sentiría si no hubieran muerto, si estuvieran en esa delgada línea entre vivos y muertos. No debe ser nada sencillo esperar… sin saber nada, sin saber si volverá a abrazarte o simplemente permanecerá inerte para siempre.
—¿Hoy volverás a llevarlo? —cuestionó la morena mientras le servía un poco de desayuno.
—No me molesta llevarlo, si a ti no te parece lo mejor ahora que estas a cargo de él, lo entenderé. —Jade había estado llevando toda esa semana a Nolan a las visitas del hospital, para poder ver a su madre.
—No, descuida es cuando se le ve más animado —decía mientras tomaba asiento a su lado.
El sonido del timbre llamó la atención de ambas, Tori pidió disculpas y se retiró a atender.
—Necesito hablar con Jade es urgente —pedía exaltado Beck, la nombrada se dirigió a la puerta cuando reconoció la voz de su amigo.
Beck tenía mal aspecto, sudaba y parecía algo despeinado, en su mirada se observaba incertidumbre y dudas.
—¿Ha sucedido algo malo?
—Nicolás te esta buscando —decía mientras relajaba su respiración.
Jade se alertó al escuchar el nombre de su hermano, tomó una chaqueta del perchero a su costado para luego dirigirse a Victoria.
—Vuelvo en un segundo. —Se despidió tomando a Beck del brazo y saliendo con prisa de esa casa hasta su auto.
—¿Hace cuánto tiempo que llego?
—Hace una semana y media. Llevo días enteros diciéndole que te marchaste de West Beach… incluso me pregunto sobre Victoria y los Vega —confesó con cierto pánico.
—¿Le mentiste? —Jade permanecía atenta, estaba aturdida pero necesitaba saber todo.
—Claro que sí, dije que Victoria no vivía más en este sitio, que se había ido días antes de su llegada. Quería que el imaginara que te fuiste con ella.
Jade asintió y se relajó un poco.
—Nos da poco tiempo, pero es lo necesario…
Él la miro sin entender del todo aquellas palabras.
—Tenemos solo este mes para que le entregues mi corazón a Tori.
xxxxxxxxx
Nolan bajo para encontrarse con su tía intranquila, tenía el celular pegado al oído y su mirada muy lejos de si.
—¿Tía?
Ella lo vio y dejo caer el teléfono, sin saber como reaccionar a lo que había escuchado tras la bocina.
Sin explicar nada, le abrió la puerta y señaló el auto donde él podía observar a Jade.
—Jade te esta esperando cariño, nos veremos más tarde cuando termine la visita, dale un beso a Trina de mi parte. —Se acercó y acaricio su pequeña cabecita, para luego abrazarlo fuertemente.
Algo no andaba bien y Nolan lo sospechaba.
Se dirigió al carro de Jade y tocó la ventanilla. Un hombre de aspecto demacrado bajo del asiento del copiloto dejándolo entrar en su lugar.
—Ya podemos irnos —dijo el pequeño.
Ella miraba atenta el retrovisor solo para ver a Beck marcharse. Nolan tiro un poco de su chaqueta.
—¿Estás bien? —Se escuchaba preocupado.
Ella asintió y le dedico una sonrisa de soslayo, esos días había pasado todo el tiempo llevándolo a ver a su madre; sentía cierta complicidad con ese sentimiento de soledad que Nolan parecía tener algunas veces por extrañas a su madre.
—Tranquilo, solo estoy algo cansada. —Arrancó el auto para llegar lo más pronto posible.
Las carreteras de West Beach en su mayoría se distinguen por no tener demasiado tráfico, y eso alegraba mucho a Jade. El hospital se encontraba a unos 25 minutos en auto. Cuando al fin llegaron y preguntaron por la paciente, no esperaba encontrarse con una visita inesperada.
—Jade West…
Su sonrisa era inquietante, para la nombrada había sido un escalofrío verlo.
—Que desagradable, huele como si algo estuviera muerto por aquí. —Fue lo único que logro comentar ella.
Nolan miraba al hombre con desconfianza escondiéndose un poco tras de Jade.
—Por supuesto, ese olor viene del aire a tu alrededor dulzura… la muerte te acompaña. —Se burló, enojando aun más a la peli negra.
Jade perdió la paciencia y, tomando a Nolan de la mano, se encaminó a la habitación de Trina.
—Qué lastima que no quieras charlar más tiempo, en especial, dejarme saludar a mi nieto. —Jade se tensó, pero continuó su camino sintiendo como Nolan le dirigía la mirada confundido.
Una vez en el cuarto soltó un enorme suspiro.
Nolan se acercó a la cama donde ya hacia su madre conectada a un respirador.
"No debe ser fácil", era lo único que podía pensar Jade. Para ella, que un niño de cuatro años se sentara al lado de su madre día tras día esperando que esta despierte… o no lo haga, no era algo sencillo.
Se acercó y acercó un pequeño sillón que estaba en la habitación, cerca del menor.
—Ese hombre, dijo que yo era su nieto… —dijo con cierto desinterés en su voz.
—Él es David Vega, el padre de tu madre y de la tía Tori —explicaba—. Es un hombre… muy ocupado. ¿Lo conocías?
—Mami lo mencionaba a veces, pero nunca antes lo había visto… no parece amable.
Jade negó.
—No es una buena persona…
Tras esa pequeña charla la conversación no se retomo, pasaron la hora de visita como comúnmente lo hacían, sentados frente a ella cada uno sumergido en sus pensamientos… aunque normalmente Jade pensaba en ¿qué tan bueno podría ser traer a Nolan? Ahora de debatían sus recuerdos en aquella charla con Beck…
— Tenemos solo este mes para que le entregues mi corazón a Tori…
Tras aquella "orden" Beck había palidecido.
—¿Quieres que yo las opere?
Jade asintió sin dirigirle la mirada.
—¿Cómo puedes pedirme eso? —reclamó dolido.
—Sabes de antemano que eres el único en el que confío, le mentiste a Nicolás… pudiste decir la verdad, pero me ayudaste —le explicaba ella con cierta tristeza, sabía que no era fácil.
—Tiene que haber un límite para esta locura, como puedes pedirme que…
Comenzaba a alzar la voz y ella lo beso, sin avisar y de forma dulce.
Se alejó y no volvió a dirigirle la mirada.
—Por lo menos una vez, quería saber como eran tus labios —dijo al aire, sin expresión aparente.
¿Era eso un chantaje? ¿O quizás en otro lugar o vida… pudo haberlo amado? Ni ella misma lo sabía.
—¿Porqué tú? Tú mereces vivir. —Sollozó con amargura.
—¿Por qué no habría de vivir ella? —respondió con la misma tristeza.
El silencio y la tensión aumentaba.
—¿Cómo te enamoras de alguien que puede morirse en cualquier momento?
La pregunta le dolió, ella no esperaba eso.
—Solo sé que, si ella muere…, para mi ya no tendría sentido estar aquí —confesó.
—Para mi tendrías sentido…
Ella apretó el volante y suspiro con pesadez.
—Lo haré, le daré tu corazón. Tienes dos semanas para despedirte o hacer lo que quieras, tendré los papeles listos —le hablaba con frialdad como si todo el sentimiento que tenía reprimido hubiera muerto. Salió del auto solo para encontrarse de frente con el pequeño.
Se alejo y miro a Tori que observaba desde la puerta…
—Así que le robaste el corazón —susurró al viento y siguió su camino.
Jade volvió en si de sus recuerdos cuando Nolan le pidió algo de tomar, ella entonces salió del cuarto aun pensativa.
¿Qué significó ese beso? Estaba segura de no sentir nada por Beck, pero no tenía idea alguna de porque actuó de esa forma. Quizá el cariño que le tenía no podría llegar nunca a algo más.
Compró un agua y volvió al cuarto, cansada de todo pues lo único que deseaba era volver a casa de Tori y dormir por las noches abrazándola… algo que habían vuelto costumbre todos esos días.
xxxxxxxx
Al llegar a casa, como de costumbre, Nolan se había quedado dormido en el trayecto. Tori ayudaba a Jade a dejarlo en su habitación para luego ellas cenar algo ligero y ver un rato las noticias.
Pero Tori no apareció en la puerta como esa costumbre así que ella sola llevo a Nolan a recostar, luego la buscó por toda la casa, hasta llegar a una puerta en el fondo que nunca había visto abierta, pero hoy, así era.
Podía notar el pequeño espacio con un enorme ventanal al jardín de la parte trasera, dentro del cuarto solo se encontraba un piano de cola y en este estaba sentada tocando una hermosa melodía, Tori.
No se atrevió a interrumpirla, solo a escucharla ahí… tan humana y tan viva…
—I knew a girl who was afraid to love to lay his heart on the bathroom rug, she drank his coffee in the same old mug…
Jade sonrío.
—And sat in silence 'til the world fell numb, until the day when a girl came by, she had eyes like the rising tide… —La voz de Tori sonaba hermosa, en especial con ese toque lento que parecía darle a la melodía.
—She felt a sharpness deep inside, the kind of ache that can't be satisfied…
La peli negra ya conocía de que canción se trataba, pero distinguía leves cambios en la letra… así que ella continuó la estrofa.
—We hate the rain when it fills up our shoes, but how we love when it washes our cars, we love to love when it fills up the room, but when it leaves, oh we're cursing the stars so she turned to the radio… —Tori se había tensado al escucharla cantar, paro por un segundo el piano para encontrarse con su mirada, no había necesidad de decir nada, continuó tocando.
—And she went to a picture show, tried to find someone else who knows all the hurt that a heart can hold. —Jade se sentó a la par solo para cantar una última estrofa.
—She smelled like cinnamon and winter clove, and sparked like firewood inside a stove, wanted to ask her just to sit and stay instead she watched as she walked away…
Tori dejo de tocar y un leve sollozo se escapo de sus labios, Jade le acaricio levemente la espalda.
—Esta mañana me han hablado del hospital… dicen que tengo un posible donador. —Sonaba con esperanzas y apretaba su mano en el pecho.
Jade la abrazo, para ayudarla a liberar las emociones; pero antes de darse cuenta Tori la alejo un poco y la atrajo lentamente a sus labios.
¿QUE DEMONIOS HABÍA PASADO?
Su cerebro dejo de recibir otra señal que no fuera corresponder a ese beso, abrazándola con fuerza. Tori enrollo sus brazos en el cuello de Jade, profundizaron el beso como si fuera el último de sus vidas, las lágrimas de Jade amenazaron en salir.
Definitivamente no sentía lo mismo por Beck, los labios de Tori le habían dado un choque de adrenalina y extasía que no imagino que podría tener.
Cuando al fin se alejaron, Tori respiró de forma descompuesta, y en la mente de la peli negra solo había otra cosa divagando.
¿Qué tanto resiste una persona con el corazón así?
Tori se levanto del piano y le tomó la mano, guiándola al cuarto donde habían dormido juntas todos esos días, cerro la llave de la habitación y volvió a besarla, sin decirle nada, sin contenerse…
¿Puedo hacer todo esto sin que su corazón pare?
Jade sabía bien las ganas que tenía de todo lo que estaba por suceder, pero no tenía ni idea de como tratarla… tenía miedo de lastimarla.
Tori pudo notarlo y una vez en la cama le tomo el rostro y la miro fijamente.
—Estará bien… si eres tú, estaré bien, lo sé. —Fue un simple comentario, pero para la peli negra aquella había sido una enorme muestra de amor y confianza.
Siguió con los besos, pasará lo que pasara ya era muy tarde para arrepentirse.
NA: Espero que les haya gustado.
Tengo una mala y una buena noticia.
La mala es que probablemente él fic termine pronto, la buena es que la inspiración volvió a mi y el bloqueo artístico que tenía se está desvaneciendo.
Muchas gracias por seguir la historia, si aun lo hacen, juro no volver ;C a tardar tanto.
Acepto de todo críticas tomatazos etcétera.
Gracias especiales a MookieRoo por su betatesteo.
Por cierto la canción es "How we love" de Ingrid Michaelson.
