Ben 10 y sus personajes, no me pertenecen.


Capitulo VII

"Fiesta"


Benjamin Tennyson tomó una respiración profunda, antes de llamar a la puerta. Pasaron solamente segundos hasta que esta se abrió, y observó a su tía Natalie frente a él.
–B-Buenas noches señora – habla con un poco de nerviosismo – soy Zack Simons.
La mujer solamente me dedicó una pequeña sonrisa, mientras dejaba pasar al muchacho.
Ben caminó hasta la sala de estar, donde encontró a su tío sentado en el sillón, fumando un puro y leyendo el periódico.
–Frank – su esposa lo llamó – él es Zack, el amigo de Gwen.
El joven Tennyson observa como el hombre se levanta de su asiento y lo examina con la mirada, haciéndolo sentir nervioso. Con algo de temor, extiende su mano y su tío la estrecha suavemente.
Antes de que el apretón finalice, Frank acerca de un jalón al joven, junto a él.
–Espero que cuides de mi hija – le dice, apretando más fuerte su mano, demostrando una clara dominancia – y que conduzcas con cuidado.
–C-Claro señor – Ben responde nervioso.
Para su alivio, su tío suelta su mano y antes de que el ambiente incómodo se siga prolongando, su prima bajó las escaleras y se acercó a ellos.

Ben volteó, observando su atuendo. Vestía una larga falda que llegaba por debajo de sus rodillas. En la parte superior, tenía una camisa blanca y un sweater color beige.
Definitivamente esa no era el tipo de vestimenta habitual en Gwen, mucho menos considerando que estaba allí para recogerla, ya que irían a una fiesta.
–Diviértanse chicos – Natalie habló, dando un poco más de calma al asunto.
Luego de despedirse, ambos salieron de allí. Se subieron a la camioneta, y tan pronto Ben comenzó a conducir, ella se movió al asiento trasero.
A él no le pareció extraño, y no le dio importancia, hasta ver por el espejo retrovisor y notar que ella estaba de espaldas, y comenzaba a quitarse el sweater. Imaginó que tenía un poco de calor, pero al ver como ella también comenzaba a desabotonar su camisa, quedó atónito.
– ¿Q-Que haces? – pregunta casi sin aliento, totalmente confundido.
Escuchó como ella reía suavemente, cómo le era típico.
– ¿En verdad creías que iría así vestida? – respondió, aún de espaldas a él – mientras tú conversabas con mis padres, me escabullí por la ventana y logre meter ropa a tu camioneta.
Ben trataba de mantener su vista en el camino, pero luego ella quitó por completo si camisa, dejando su espalda desnuda. El joven tragó saliva, mientras solamente podía ver la piel de su prima, y parte del sostén que traía.
–Trata de no mirar – ella le susurró pícaramente, riendo – no sería bueno que te distraigas y choques contra algo.
Él, quien hasta el momento estaba espiando por el espejo retrovisor, fijó definitivamente su vista hacia el frente, mientras sus manos apretaban el volante de la camioneta.

Su prima terminó de ponerse una remera sin mangas, color gris, con un poco de escote. Se levantó del asiento tanto como le era posible sin chocar con el techo, y bajó su larga falda. Ya traía puesta otra, aunque mucho más diminuta que la anterior, y muy ajustada. Finalmente se sacó sus zapatos bajos y se colocó unos tacones negros, antes de regresar al asiento del acompañante.
–Ahora sí – exclamó mientras tomaba su bolso y sacaba sus maquillajes – casi lista.
Sacó su espejo de mano, mientras se aplicaba labial rojo.
–Necesito más iluminación – gruñe mientras la única y pequeña luz que había en la parte superior del vehículo no era suficiente. La pelirroja chasquea sus dedos e inmediatamente forma una pequeña bola de energía color rosa, que ilumina el interior de la camioneta – mucho mejor.
Ben solamente rió. No podía creer como podía adaptarse a diferentes situaciones, y salirse con la suya.

Tan pronto entraron a la fiesta, en la casa de uno de sus compañeros, ambos tomaron un rumbo diferente. Ella se dirigió directo a la zona de las bebidas, mientras él se reunió con sus amigos y compañeros de fútbol.
– ¡Zack! Qué bueno verte aquí – exclamaron sus compañeros con alegría, palmeando su espalda – te has tardado un poco.
–Si... – Ben habla, mientras observaba a su alrededor, viendo el buen ambiente – es que pasé por la casa de Gwen, a recogerla.
– ¿Pasaste por ella? – exclama Gale, uno de sus amigos – ¡No puedo creerlo! Debes darme concejos algún día.
Él solamente rió, rodando sus ojos. El que pasé mucho tiempo con su prima, levantaba muchos rumores de romance en el colegio. Sus amigos le preguntaban que había hecho para conquistarla, mientras en cierta forma lo admiraban. Gwen era la chica más popular del colegio, y él ya había logrado acercarse a ella.


Varias horas habían transcurrido desde el inicio de la fiesta y ya estaba por amanecer. La mayoría de los jóvenes estaban borrachos, y Ben no era la excepción. Había bebido cómo nunca, junto a sus amigos.
La única vez que había probado el alcohol era cuando tenía diez años y por error tomó un poco de sidra que había en un vaso sobre la mesa, pensando que era agua con sabor, o limonada. En ese momento el sabor le pareció horrible y la escupió. Ahora, había perdido la cuenta de lo que ingirió, varios vasos de cerveza, y shots de vodka.
La fiesta estaba en su auge, y la música a tope. No había visto a su prima en toda la noche, pero la estaba pasando muy bien con sus amigos. Además ella se iría a dormir a lo de una amiga, por lo que no sabía si ya se había marchado.
El joven se separó unos momentos de sus amigos, para ir al baño. Intentó ir al de la planta baja, pero estaba con seguro. Subió las escaleras y al ver la puerta un poco entreabierta, no lo dudó y la abrió por completo.
Se sorprendió y quedó inmovilizado al ver a Gwen allí. La pelirroja estaba retocando su maquillaje y se había sobresaltado un poco cuando abrió la puerta.

–Oh, eres tú. Me has dado un pequeño susto – ella dice riendo – ya acabo de maquillarme y te dejó usar el baño tranquilo.
Ben no respondió, solamente se quedó observándola, pensando en lo hermosa que se veía.
– ¿Zack? – ella habló, mirándolo un poco extrañada ya que no le respondía – ¿Sucede algo?

Él solamente tomó una respiración pop profunda y se dejó llevar por los sentimientos que había reprimido con tanto esfuerzo, mandando todo al demonio. Se acercó a su prima y le plantó un beso en los labios.
Gwen se sorprendió al principio. Se había hecho la idea de que no estaba interesado en ella. No sabía si el alcohol le había dado valor o solamente la besaba porque estaba borracho, pero tampoco le importó.
La pelirroja rápidamente cedió al beso, pasando sus brazos por detrás de su cabeza, y cerrando sus ojos. Ben la acercó aún más por la cintura, mientras ambos se dejaban llevar.
Pronto el beso fue adquiriendo pasión, cada vez más. Ella abrió su boca suavemente, y sus lenguas hicieron contacto. Ben no pudo evitar que su piel de erizara suavemente. Había soñado con eso muchas veces, pero se sentía mucho mejor de lo que pensaba.
Luego de unos segundos, la falta de aire se hizo evidente y ambos se separaron lentamente. La pelirroja se alejó de él para cerrar la puerta. Estaba a punto de ponerle el pestillo, cuando él la jaló de su brazo y reclamó sus labios de nuevo.
Ben tomó a la pelirroja de sus muslos, y la subió al mueble del lavado, haciendo que se siente. Gwen lo abrazó por los hombros, y también rodeó su cintura con sus piernas, mientras se besaban apasionadamente. Ambos jadeaban suavemente contra sus labios, sintiendo cómo el éxtasis y la lujuria consumían el momento.

La puerta se abrió de repente, y ambos se separaron, sobresaltados.
Allí se encontraba Gale, quien al ver que su amigo se tardaba, se decidió a buscarlo. El muchacho comenzó a reír suavemente, sin poder evitarlo.
– ¡Definitivamente eres mi héroe! – exclamó a su amigo, y los tres rieron suavemente.
Antes de que el tercer joven pudiera irse, escucharon un escándalo proveniente de la planta baja. Rápidamente se asomaron al ver, y notaron la escena. Los padres del chico que había organizado todo, sea quien sea, estaban allí y muy enojados al ver en que se había convertido su hogar.
– ¡Corran! – Gale gritó mientras todos huían, para evitar buscarse problemas.
Gwen tomó la mano de su primo y bajaron rápidamente las escaleras, pero en algún momento de la euforia se separaron, quedando apartados.

Una vez que estaba fuera, Ben buscó con la mirada a su prima. La encontró luego de varios segundos, y sin dudarlo se acercó a ella.
– ¿Has visto a Emily? – le preguntó ella – se supone que me iría a su casa.
–No, no la he visto – él respondió – ¿Quieres que te llevé a tu casa?
La pelirroja sonrió suavemente y ambos subieron a la camioneta.

Apenas comenzó a conducir, ella encendió la radio. Levantó el volumen y ambos comenzaron a cantar a todo pulmón, totalmente borrachos, al menos él. Ben había pensando en no beber demasiado, no quería que algún control policial lo encuentre manejando intoxicado, pero aún podía conducir de una forma segura. Además, la camioneta tenía tecnología alienígena, incluyendo un aparato que mantenía el rumbo derecho del vehículo, encendiendo un piloto automático tan pronto se desvíe de carril.
Tardaron unos minutos, hasta llegar a la casa de la pelirroja. Gwen apagó la radio, mientras sonreía.

–Esta fue una gran noche – exclamó, suspirando – bueno, ahora debo escabullirme a mi habitación, para que mis padres no me encuentren así.
–Estoy seguro de que eso no será un problema para ti – él comenta, riendo.
–Gracias – le susurró su prima, antes de abrir la puerta y bajar del vehículo.
Ben cerró sus ojos un momento, suspirando al recordar lo que había hecho. Antes de que pueda encender nuevamente la camioneta y conducir a su casa, la puerta volvió a abrirse. Volteó su vista y en unos segundos la pelirroja lo tomó del mentón y lo besó de nuevo. Él rápidamente respondió, y la abrazó por su cintura tratando de acercarla un poco más.
Se besaron apasionadamente, tal como lo habían hecho en el baño. Luego de varios segundos, y muy a pesar de ambos, ellos se separaron, con la respiración agitada.

Gwen le dedicó una sonrisa, antes de marcharse a su casa. Ben, por su parte, encendió la camioneta y condujo a su casa, con una enorme sonrisa en su rostro.


¡Hola!

Tal como prometí, traigo dos capítulos en un día. Finalmente el beso entre Ben y Gwen *-*

A partir de ahora se comenzará a hacer un poco mas de hincapié en su relación, acerca de si es correcto o no. Al igual, que restan dos capítulos para que la verdad estalle de una vez por todas.

¡Muchas gracias a todos por sus reviews, son maravillosos!

¡Saludos!