Disclaimer: Victorious es propiedad de Nickelodeon.


Las mentiras más crueles, son dichas en silencio.

No hace falta aclarar la ansiedad que sientes cuando has dicho una mentira dolorosa, que quizás podría arruinar todo aquello que tienes, pero… ¿no es así, como he vivido desde que tengo memoria?

Ni siquiera yo tenía en claro eso.

Es sencillo sacar los boletos cuando tu padre es propietario de un aeropuerto privado, no hace falta siquiera que verifiquen que yo era la joven Vega la mayoría recuerda mi rostro de un sinfín de reuniones pasadas aunque estas lleven ya su tiempo atrás.

La mujer en el mostrador me entrego los boletos y tuve en claro que no había vuelta atrás. Ciertamente, estar allí, es como entrar a la boca del lobo, seguramente alguno de ellos hablaría sobre mi apresurado deseo de viajar. Hace casi dos años y medio que deje de hablar con mi padre. Esperaba que continuara de ese modo pero algunas cosas pueden fallar…

Los planes que uno considera para su vida pueden variar de una forma tan brutal, me sentía demasiado agotada y no quería volver a la casa, tan solo me dejé caer sobre uno de las incómodas sillas de la sala de espera.

Mientras miraba perdidamente por los enormes ventanales, me agolpaban los recuerdos del pasado.

Tiempo atrás, el día de esa fiesta donde todo probablemente comenzó, fue que la desgracia parecía abrazarnos a ambas. Debimos verlo venir, pero estábamos ciegas jugando a las niñas malcriadas.

Después de que los "grandes amigos" de mi padre murieran en un accidente catastrófico que acabo con la vida de otras cinco personas, se celebró un funeral conmemorativo para dar condolencias a los familiares de los West.

Mi padre ni siquiera tuvo la delicadeza de enviar un ramo, yo lo hice. Nuestra familia había caído en demasiadas deudas al ser parte responsable de los gastos causados, todo estaba desplomándose, para mi padre en especial.

Pero en el fondo, yo estaba feliz, feliz de no ser forzada a casarme, mi felicidad era egoísta y no lo noté hasta que lo vi allí.

Jamás pude conocer a los West formalmente y yo no estaba siquiera vestida de forma acorde al luto. Admiré la ceremonia de despedida a la distancia. Fue rápida, casi podía jurar que muchos de los presentes estaban revoloteando como halcones sobre el par de jóvenes frente a la tumba.

De haber sabido que era Jade…

La gente se marchó en sus lujosos carros, la joven hija también dejando solo al muchacho.

No recuerdo cuánto tiempo pasó, quizá diez o quince minutos en los que no entendía por qué, aquel muchacho, permanecía parado allí.

El tiempo se me acababa y aunque deseaba dejar las flores de mis falsas condolencias en soledad, tuve que hacerlo mientras él permanecía inalterable en ese lugar.

Con pasos lentos llegué a su lado, me ignoró por completo, como si nada existiera más que aquellas lápidas, tenía los ojos hinchados al igual que la nariz y, en su boca se admiraba una mueca de inmunda tristeza.

Dejé las flores junto a la infinidad de preciosos arreglos.

Suspiró y me dirigió una mirada desconsolada, jamás había visto unos ojos tan azules, sentí un escalofrió recorrer mi cuerpo.

Nicolás West. Era realmente apuesto, incluso en ese aspecto tan destrozado, podía notarlo.

Trague saliva y sentí un enorme aplomo en el pecho, casi como si un puñal cargado de dolor me hubiera atravesado.

¿Cómo era yo capaz de sentirme feliz? Era casi tan insensible como él hombre que me había engendrado.

Sentí asco de mí. No cruzamos palabra, aquella mirada fue lo que me abrió los ojos, no podía vivir más de ese modo, quería cambiar, quería ser diferente a todos ellos que parecían estar huecos de corazón… ser como el chico West… poder sentir.

Me terminé mudando lejos de mi familia, tratando de olvidar de donde venía.

Al parecer mi madre y mi hermana siguieron mi ejemplo, pero no todo fue color de rosa.

Mi relación con ellas se distanció terriblemente cuando me detectaron los fallos en el corazón, uno diría que en esas situaciones es cuando la familia más te acompaña; me pregunto cuántas personas podrían asombrarse de que eso es no es nada más que una mentira.

La lástima nos alejó. Sentían pena por mí. Dejaron de verme como alguien capaz. Detestaba sentirme tan frágil como el vidrio, más aún cuando todos me lo querían recordar y quizá, la del problema, fui yo… termine sola.

Hasta que apareció una joven con cara de ángel, ella parecía interesarse en mí sin limitarme, o así lo creía… hasta el día de ayer…

El timbre de mi teléfono avisó de una llamada, era Jade. Yo estaba extrañada, ella simplemente había salido a platicar con su "amigo".

Coloqué el auricular y salude sin saber lo que estaba por escuchar.

Al parecer su celular marcó accidentalmente mi número, estaba por colgar, pero escuche su voz…

—Tenemos solo este mes para que le entregues mi corazón a Tori.

Me extrañe al escucharla, pero había dicho mi nombre necesitaba escuchar un poco más para saber que no había sido un error.

—¿Quieres que yo las opere?¿Cómo puedes pedirme eso?

Él sonaba alterado y ella trataba de calmarlo.

—Sabes de antemano que eres el único en el que confió, le mentiste a Nicolás pudiste decirle la verdad, pero me ayudaste.

—Tiene que haber un límite para esta locura, como puedes pedirme que…

Sin duda era ella, su tono sonaba decidido y yo incluso creía que era otra de las artimañas de mi padre; quise huir sin decir nada no soportaba la idea de que ella me hubiese mentido de tal manera.

¿Era atenta conmigo solo por lástima? ¿Deudas con mi padre? ¿Qué demonios tenía que ver toda esa amabilidad sin sentido?

Yo tan solo seguí escuchando…

Hubo silencio hasta que habló de nuevo.

—Por lo menos una vez, quería saber cómo eran tus labios.

Estuve a punto de apagar el teléfono salir a encararla, me sentía usada, pero…

—¿Por qué tú? Tú mereces vivir Jade.

Ella ni siquiera lo medito, inmediatamente le respondió.

—¿Por qué no habría de vivir ella?

Hubo silencio, pero duro muy poco.

—¿Cómo te enamoras de alguien que puede morirse en cualquier momento?

Mis manos temblaron, en realidad no quería saber que podía contestar Jade.

—Solo sé que, si ella muere…, para mí ya no tendría sentido estar aquí…

Su amigo nuevamente intentó persuadirla, pero su voz tenía algo diferente, me hizo estremecer, su tono era de completa seguridad.

Nolan me tomó por sorpresa y mi único reflejo fue soltar el aparato. Cuando la casa se encontró sola, yo me volví un mar de lágrimas.

¿Qué podía hacer o sentir? Ella era realmente un ángel para mí, pero dolía demasiado saber que, si cumplía su palabra, la perdería para siempre.

Y entonces recordé el nombre que mencionaron. Era realmente tan obvio todo, ella era la joven West no había duda; solo en otro chico había visto unos ojos tan hipnotizantes… y conocía perfectamente su nombre "Nicolás West". ¿Acaso todo lo del accidente tenía que ver?

No quise forzar conclusiones y esperé a que volviera sin darme cuenta que, al hacerlo, estaba siendo parte de todo este extraño acuerdo.

Me negué rotundamente, no dejaría que hiciera esa locura, así que… mentí…

Mentí sobre la existencia de un donador en Canadá, mentí al decirle que todo estaría bien.

La voy a destrozar, pero será demasiado tarde para cuando intente detenerme.

Aceptar todo aquello libera un gratificante peso de mis hombros. Me encojo en un abrazo sin dejar salir ninguna lágrima aunque lo necesite. Mi teléfono suena interrumpiendo mi agonía.

— ¿Tori? Mi pequeña… ¿Eres tú?

De pronto la culpa de haber sido inmadura y alejarme de los dulces cariños de mi madre, cae rompiendo todo lo que podía soportar hasta ahora y terminé envuelta en un mar de llanto al escuchar mi nombre.

—Hola, mamá…


NA: HOLAAAA, si lamento la tardanza y no hay excusa pero en realidad esta vez el estudio si tiene mucho de mi tiempo, por otro lado me alegra saber que aún hay gente que lee y ahora prometo actualizar antes de la siguiente semana.

Liz West Vega: XD no sé por qué razón pero me he reído imaginando una Jade en llamas, bueno si el capítulo anterior te dolió…este no sé qué hará.

HayateMapacheYagami: Actualizado J

MookieRoo: MOOOM xD debo actualizar más seguido, tu presióname siempre lánzame una chancla del mal desde tu patria y jodeme para que escriba, espero te guste el capítulo.

:v todos mueren al final…xD okay no.

Marilinn: Mucho tiempo ;C la escuela.