Salí de vacaciones yeah!
Disclaimer: Victorious no es mi propiedad.
Jade estaba demasiado ansiosa y dudaba de haber dejado ir sola a comprar los boletos a Tori.
—Vamos ella no es minusválida... pero. —En su pecho se escondía un sentimiento de intranquilidad, algo andaba mal y no tenía la menor idea de que.
Nolan sin embargo se encontraba indiferente al mundo exterior siempre que estaba en esa habitación no perdía el tiempo de contarle sobre sus días a su madre.
¿Por qué el edificio parecía tan deshabitado? No había tantas enfermeras dando rondines, ni pacientes como de costumbre.
Era otra de las ideas que aquejaba aún más a Jade, desde la entrada le parecía inusual que no los recibiera un médico. Conocían perfectamente a la enfermera del hospital y en ese mismo instante de noche a la mañana la joven que se encontraba en la recepción era otra totalmente distinta.
Algo definitivamente no andaba bien, las dudas se fueron acumulando y la inestabilidad que le estaba provocando tanta incertidumbre termino por desbordarla cuando los gritos de Nolan inundaron el silencio.
—¡Se mueve! ¡Está despertando!
La pelinegra lo miraba indiferente, la bruma de todas las incongruencias de ese día tenían solo un significado en su mente.
El pequeño niño tuvo que insistir nuevamente hasta guiarla frente a la ahora despierta Trina.
—¿Cómo es que? —Ahora estaba perpleja y contrariada ¿es que enserio hablarle a alguien en coma es efectivo?
Nolan continuaba dando saltitos en toda la habitación.
—Yo… agua… —jadeaba con dificultad la mayor de las Vega.
Jade le acerco una botella de agua y se dispuso darle un ligero sorbo.
—Avisare a un médico. —Salió de la habitación, sin saber que sería la última vez que vería al pequeño y su madre esa tarde.
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Las jornadas de trabajo últimamente eran reducidas para Beck, tenía escasos pacientes y solicitaba rondines en el hospital de corta duración, era un medico apasionado de su vocación así que sus superiores accedían sin ningún problema si el joven se retiraba unas horas antes.
Aunque de cierto modo jamás dejaba el trabajo de lado, mantenía su teléfono encendido y bien cargado en caso de cualquier emergencia. Si alguno de sus casos necesitaba una revisión más a fondo se llevaba a casa los análisis para seguir examinando los posibles modelos preventivos que requería el paciente.
Esa tarde llegaba completamente derrotado, no había llevado bien la decisión de hace días de Jade, mucho menos el repentino beso que ella le había dado.
¿Cómo era capaz de jugar con sus sentimientos con tal facilidad?
No podía odiarla, por el contrario siempre la quiso como a nadie.
Dio una rápida mirada al refrigerador para encontrarse con una enorme variedad de comida y demás. Desde que la pelirroja y la rubia se quedaban a su cuidado esa casa se mantenía un tanto más viva y llena que cuando el prácticamente solo pasaba en su despacho encerrado.
Le parecía curioso el hecho de que aquella joven aun no lo hubiera aporreado con algún abrazo amistoso, la casa estaba silenciosa. ¿Estarían en algún paseo?
Era lo más seguro, esas chicas parecían más que amigas cada que las veía, tal cual Jade y la joven Vega.
Comenzaba a resignarse a la idea de que la mayoría de las chicas lindas se estaban volviendo grandes fans del coctel de papaya y mango.*
—¿Sería bueno dejarme el cabello largo? Puede que así me vea más femenino, parece que algo de eso les llama a las chicas. —Se bufaba.
Después de una rápida comida decidió continuar con el caso de la morena, leyendo sus análisis clínicos determino que el trasplanté debería ser lo más pronto posible; lástima que necesitaran la autorización legal de algún familiar… probablemente tendría que dirigirse al repulsivo del señor Vega.
No era conveniente hacerlo de forma ilegal, de ser así podría terminar tras las rejas incluso si Jade dejase un documento aceptando dicho trasplante.
El sonido de la puerta principal trozándose en miles de pedazos lo alerto de tal manera que cayo rudamente de espaldas al piso.
—¿Me recuerdas? —La grotesca sonrisa que llevaba el hombre parado en la derrumbada puerta, podría aterrar a cualquiera.
Beck sabia perfectamente quién era, no cabía duda, el mismo gorilla de aquella noche cuando los retuvieron en la casa West. Con el orgullo magullado se levantó de un impulso.
—Lo sé perfectamente y aparecer de ese modo en mi casa te costará caro. —amenazó con el ceño fruncido y una voz tan imponente que el mismo se desconoció, no iba a dejarse atrapar tan fácil.
Corrió con la velocidad que sus piernas le dieron esperando poder llegar a la puerta trasera y buscar cualquier oficina de policías, se les había salido de las manos todo este asunto necesitaban ayuda.
Divisó la puerta y estando a unos centímetros de la perilla una silla de madera impacto su espalda derribándolo nuevamente, una vez en el suelo fue blanco fácil de una lluvia de golpes llenos de furia contra su estómago.
Le faltaba el aire y le dolían las costillas, probablemente le había provocado fisuras.
No podía gritar pero esperaba que alguien cercano escuchara tal alboroto, al fin su robusto atacante le colocó un pañuelo de olor dudoso Beck cerró sus ojos cayendo en la profunda y aterradora oscuridad.
CHAN CHAN CHAN!
Actualización repentina espero les guste... Estamos cerca del final pero nos faltan unos cuantos capítulos. Felices fiestas.
Ligera referencia en el capítulo al Fic Lost Soul de MintBlueNeon dense una vuelta por ese fic, es largo pero actualiza constantemente.
