La batalla estaba llegando a su clímax. Lo entendía, a mí, Ryas Gremory, no me quedaba ningún plan. En otras palabras, era un jaque mate. Nadie tenía fuerza para luchar. Pero ella continuaba levantándose.
Ella era la única que continuaba oponiéndose a Rize. Pero era el fin. El golpe de Rize terminó con todo.
Cuando ella cayó hacia atrás, me moví a su lado inconscientemente. Cuando la sostuve, vi que estaba cubierta de sangre y en una condición terrible. Aún así, la amaba.
—…Mi linda sirvienta, lo hiciste bien. Ya puedes descansar. Buen trabajo—le susurré suavemente, pero ellla siguió intentando levantarse—¡Ya basta, Ichigo!
Ella movió mis manos tratando de levantarse. Era una vista bizarra. Todos la veían mientras contenían la respiración. Su oponente, Rize, se acercó a nosotros. ¡No! ¡Si permito que esto continúe así la perderé!
¡Mi lindo linda sirvienta!
Mi preciada sirvienta... ¡Pensaba mimarla más de ahora en adelante! ¡No quiero perderla por algo así!
—¡Ichigo! ¡¿Acaso no puedes escuchar…?! —Me detuve en ese momento. Claro,esto….ella…..Ichigo….. Ichigo ya había perdido la consciencia. Sus ojos estaban vacíos y aparentemente sin vida. Aún así, continuaba intentado safarse de mi agarre.
—…Tú…..Aunque estás en este estado…
Había lágrimas en mis mejillas. Puse mis manos en las mejillas de mi adorable Ichigo. Estaban lastimadas, y sangrantes... No podía sentir su habilidad para darme fuerzas cuando lo acariciaba.
—…..Tonta…—Abracé a Ichigo, la cual seguía intentando moverse—…ya es suficiente, Icchie…
Cuando dije eso, toda su fuerza desapareció y cayó al suelo. La bracé y la apoyé en mis piernas. Decías que querías usar mi regazo como almohada, ¿Cierto?
"¡Presidente! ¡Le aseguro que le traeré la victoria!"
Apenas había aprendido a usar magia, aún así continuaba moviéndose con toda su fuerza. Apenas y tenía experiencia
en combate. Seguro tenía miedo. Debió haber momentos en los que estuviera a punto de perder su vida…
"No me rendiré. Soy una idiota, así que no entiendo cosas como predecir el resultado o Jaque Mate. Pero aún puedo luchar. ¡Mientras pueda mover mi mano podré luchar!"
Ella continuó luchando por mí aunque sus manos estaban destrozadas… Siempre, siempre estaba sonriendo. Siempre daba lo mejor de sí por mí. Estuve a punto de perderla para siempre.
—Gracias, Akihiko, Yuko, Kaneki, Axel…y mi preciada sirvienta. Gracias por luchar por alguien como yo…
Luego de acariciar la frente de mi persona amada, miré fijamente a Rize y le dije:
—Es mi derrota. Me rindo.
Mi primer Rating Game.
Una derrota dolorosa.
Nunca la olvidaré.
