Capítulo 6 Defensa.

"La fuerza no implica la victoria, la inteligencia y la habilidad te darán la victoria"

Luna regresó al campamento y se reunió rápidamente con Trixie y Ame. La princesa de la noche parecía apurada y preocupada, sin embargo, también se le notaba segura.

-Necesitamos preparar a las tropas. El enemigo nos atacara de nuevo y tememos que sea pronto- Explicó Luna.

-¿Que le paso al ejército que se aproximaba?-preguntó Ame.

-Acabé con ellos y por esa razón sabemos que volverán a atacar pero esta vez no serán solo mil de ellos- agregó Luna.

-¡¿Acabaste con el batallón enemigo sola?!- Preguntó Trixie sorprendida.

-¡No tenemos mucho tiempo hay que preparar las tropas! –Respondió Luna.

Ame se dirigió al centro del campamento y desde ahí empezó a movilizar a las tropas. Luna voló hasta el castillo de popa de la fragata Nocte Velum y desde ahí observo la movilización del campamento. Las tropas armaron uno que otro cañón y los acercaron a las barricadas junto con la pólvora, la munición y las respectivas herramientas de un cañón. Con troncos cortados y piedras reforzaban todo lo que podían las barricadas. Los tiradores iban tomando posiciones en zonas altas incluso desde los barcos. A donde uno viera encontraría, mosquetes y espadas siendo repartidos. Trixie era una de las que se encontraba repartiendo los mosquetes, a la vez que los cargaban.

-¡Quiero a los tiradores con al menos dos mosquetes cada uno, que alguien los ayudé a recargar mientras disparan con el segundo mosquete!–ordenó Ame.

-¡Almirante Umbra, lleve a un pequeño grupo de los suyos a recoger a nuestros vigías! ¡Esas atalayas ya no son seguras! ¡Queremos a todos en el campamento para ayudar en la defensa! – ordenó Luna.

-¡A su servicio alteza! –respondió Umbra.

Castillo lúgubre 3:45 Am.

En la guardia de Exitium el dios de la destrucción esperaba el regresó de su ejército, mas este nunca llegaría. Erinias llegó en su lugar y le informó a Exitium de la caída de su batallón.

-¡¿Como que fueron derrotados?! ¡¿Cómo pudieron quinientos batponis con mil de los míos?!- alegó Exitium furioso.

-No fueron quinientos, solo fue una. Luna por su cuenta acabo con sus tropas- añadió Erinias.

-¿Cómo?-cuestionó Exitium.

-Te lo advertí Exitium, cometías una imprudencia al desafiar a una diosa con miserable número –alegó Ákri.

Exitium parecía más furioso que nunca, su respiración era pesada y sus alas se iban abriendo parcialmente. Por un momento vio a Ákri y de ella paso su mirada a Erinias.

-Erinias quiero que dirijas dos legiones hasta el campamento de Luna. Lleva de todo, nigromantes, vampiros, no muertos, arpías, leones de nemea. Destroza el ejército de Luna –Ordenó Exitium.

-Como deseé mi señor- Dijo Erinias antes de salir del salo.

-Sabes, sigo sin entender porque haces esto –alegó Ákri.

-¿Qué parte de: Es mi deber de nacimiento, no entiendes? – cuestionó Exitium.

-¡¿Siquiera te has molestado en preguntarte porque existes?! –Añadió Ákri

-Existo para traer el Armagedón a este y al próximo mundo. Como dios de la destrucción ese es el destino que se me ha dado – respondió Exitium.

-En que te beneficia. No comprendo porque seguir un destino que no te traerá nada –alegó Ákri.

-No me es necesario que lo comprendas –añadió Exitium.

-Sabes, vas a caer y yo estaré ahí para verte exhalar tu último aliento –dijo Ákri amenazante.

-Pareciera que alguien olvido quien es el único que le puede devolver a su madre –contestó Exitium de manera burlona y amenazante.

La expresión de Ákri cambio totalmente y volvió a someterse ante Exitium. Con lágrimas en sus ojos dijo:

-Perdóneme mi señor

-Eso está mejor- alegó Exitium yendo a su trono y sentándose en el mismo.

Campamento 4:07 Am

Las tropas estaban posicionadas y las armas preparadas para la tormenta que se avecinaba. El acero resplandecía ante el brillo de la Luna, al igual que las armaduras y los cañones. Nadie podía quitar la vista del bosque por temor a que apareciera el enemigo. La tensión se sentía en el aire.

Luna vigilaba desde el castillo de popa de su fragata, pero, no parecía haber movimiento alguno. Los vigías que se habían situado en los mástiles de los barcos tampoco veían al enemigo. Los vigías al tener la posición más alta del campamento y la mejor puntería entre las tropas, se les habían dejado los mejores mosquetes.

Ame se reunió con sus marinos en las barricadas y el oficial de su barco le dio un mosquete y le preparó otro.

-Capitana, estamos a su disposición –dijo el oficial del Son of the Wind. El oficial era un poni terrestre de pelaje amarillo con una corta crin naranja, portaba una casaca militar de estilo inglés. Su nombre era Soldat Loyal

Ame tomó el mosquete, observo a todos sus marinos y respondió:

-Yo les agradezco a ustedes por haberme acompañado en tantas travesías. Nunca han cuestionado mis decisiones y hemos enfrentado juntos tormentas, corsarios, piratas. Hoy enfrentaremos un ejército bestial, pero estoy segura de que si nos mantenemos unidos lograremos abatir hasta al último de ellos ¿Me seguirán hasta el final de esta batalla? –agregó Ame.

-La respaldaremos hasta que la muerte venga por cada uno de nosotros –contestó uno de los marinos.

Ame sonrió y estuvo a punto de decir algo cuando un cuerno de guerra sonó desde el bosque. Trixie que se encontraba en otra zona de las barricadas gritó:

-¡ALGUIEN MAS VE LA CANTIDAD DE ENEMIGOS QUE VIENE A NOSOTROS!

Luna los alcanzaba a ver desde el barco, a simple vista se daba cuenta que eran más que los que atacaron la última vez, muchos más. FireRune apenas se acercó a la barricada notó que todo el frente del bosque estaba repleto de enemigos. Los habían rodeado.

Del frente del ejército surgió Erinias. La pegaso guerrera se quitó su casco, se adelantó un poco al ejército junto con dos guardias y sentenció:

-Les damos una última oportunidad de rendirse, si no la aceptan arrasaremos con su pequeño campamento, si la toman los dejaremos marchar.

Luna supo de inmediato que estaba mintiendo. Esa pegaso solo quería hacer que bajaran la guardia para poder masacrarlos. Trixis miró a Ame como si le estuviera preguntando: ¿Qué hacemos? Sin embargo, Ame no dejo de apuntar el mosquete, puso su casco encima del largo gatillo, adaptado para los cascos y espero una señal. Luna le respondió a Erinias fríamente:

-¡No nos subestimes, no vamos a caer en tu patético engaño! ¡Dispara Ame!

Con lo último dicho Ame abrió fuego y junto a ella todos sus marinos. Acto seguido, toda la tropa de Luna abrió fuego. La bala que disparo Ame fue a darle a uno de los ponis que estaba alado de Erinias fue cuando la pegaso se echó atrás de una roca para evitar los disparos, su ejército al versé atacado hizo lo mismo.

Una vez paró el fuego, Erinias saco su pistola y disparó:

-¡tráiganme sus cabezas! –ordenó Erinias.

Algunos de sus soldados trataron de llegar hasta las barricadas, pero eran abatidos antes por los mosquetes. El combate paso a ser un tiroteo cuando la tropa de Erinias empezó a usar los mosquetes con los que contaban.

Luna observaba aun desde el castillo de popa. La diosa de la noche estaba localizando con la vista en qué lugares se habían acumulado los enemigos tratando de cubrirse. Cuando los tuvo ubicados lanzó proyectiles elementales hacia estos lugares. La magia de Luna era poderosa sus proyectiles elementales causaban un gran daño y la explosión que causaban tenía un radio considerable.

Ame estaba intentando acertarle a la que era la líder del ejército enemigo, Erinias. Parecía un duelo de tiro entre Ame y Erinias pues ambas intentaban acertar un disparó a la otra.

Finalmente lograron acercarse algunos de los enemigos a la barricada, Trixie lo notó e invocó su guadaña. El primer enemigo que saltó la barricada fue víctima de Trixie quien de un tajó certero lo empaló en la hoja de su guadaña. Así fue como dio inicio el combate cuerpo a cuerpo en la posición de Trixie mientras que en la de Ame aún se mantenía el tiroteo.

Luna con sus diversos hechizos lograba a cavar con pequeños grupos de enemigos desde su posición, esto al menos hasta que fue sorprendida por una manticora de pelaje negro, esta manticora logró elevar un tanto a la diosa de la noche. Luna invocó su guadaña y contraataco a la manticora atravesándole la hoja de la guadaña desde la mandíbula hasta el cráneo. En ese momento Luna vio los amenazantes ojos carmesís de la manticora y acto seguido, retiró la hoja de su guadaña del cráneo de su enemigo este calló directo al mar. Rápidamente se acercaron varias arpías, pegasos y un par de manticoras a Luna.

En tierra algunos enemigos estaban peligrosamente cerca de la barricada de Ame, con Luna ocupada defendiendo los cielos ya no tenían ningún apoyo en tierra.

-¡Preparen los cañones, cárguenlos de metralla! –ordenó Ame.

FireRune escuchó esto y ayudó a cargar uno de los cañones. Los cañones fueron cargados y posicionados, estaban a la espera de la orden de Ame.

-¡Todo listo Ame! –agregó FireRune.

-¡Paren el fuego! –ordenó Ame.

Su oficial de confianza la miró extrañado pero obedeció.

-¡Asegúrense de que sus armas estén cargadas y apunten hacia el enemigo, no disparen solo apunten! –aclaró Ame.

Todos los marinos de Ame obedecieron a su capitana y esperaron. El enemigo vio una oportunidad en ese alto del fuego y comenzaron a correr directo a la barricada. Ame solo observaba acercarse al enemigo, mas no daba la orden. Erinias se dio cuenta demasiado tarde lo que planeaba Ame.

-¡Deténganse montón de zánganos! ¡es una trampa! –Ordenó Erinias pero fue demasiado tarde.

-¡Acribíllenlos! – Ordenó Ame justo cuando los enemigos se encontraban a apenas unos metros de la barricada.

Tanto los cañones como los mosquetes, dispararon al altísono y los enemigos cayeron a montones. Una vez lanzada la primera andanada siguió el ritual de antes, disparó y cambio de mosquete mientras recargan el otro, para lograr disparos casi consecutivos. Algunas de las unidades pensantes del enemigo intentaron retirarse al bosque para obtener cobertura, por otro lado las bestias no lo hicieron y murieron.

Del lado de Trixie el enfrentamiento cercano se iba tornando más y más agresivo. Algunas criaturas nocturnas del enemigo eran poderosas y otras eran casi invulnerables los vampiros entre estas. mas los batponis sabían cómo acabar con criaturas como esas, pues su deber era cuidar las noches. La guadaña de Trixie no había tardado en mancharse considerablemente de sangre. Los enemigos al verla como una de las líderes se abalanzaban sobre ella.

Luna seguía enfrentándose a los enemigos que trataban de abatirla en el aire. Todo intentó que hicieran era inútil contra ella, era una diosa peleando contra criaturas mucho más débiles que ella, lo que la mantenía ocupada era el número de enemigos.

La mayoría de los soldados de Erinias estaban en problemas, sin embargo, seguían siendo más que la tropa de Luna. Erinias sonrió y les dedico una mirada cruel a sus adversarios. Ame tuvo un mal presentimiento al ver esto.

-Prepárense para cualquier cosa –alegó Ame.

Erinias guardó su pistola de chispa y desenvainó una de sus dos espadas, acto seguido declaró:

-¡segunda horda conmigo! –

Erinias empezó a correr en dirección a la barricada justo cuando salían barias bestias desde atrás de ella, entre estas, dos leones de nemea. Los leones de nemea eran leones dorados de gran tamaño cuya fuerza era implacable. Ame no se esperaba ver semejantes criaturas.

Erinias emprendió vuelo y detrás de ella avanzó la segunda horda del ejército. Ame disparó el mosquete y apenas logró dañar a uno de los leones.

-Prepárense para la embestida –advirtió Ame.

Los enemigos llegaron a la barricada y saltaron esta. Ame levantó el mosquete quedando este apuntando al cielo.

-Mosquetes arriba déjenlos empalarse solos –ordenó Ame.

Sus marinos obedecieron y apuntaron los moquetes hacia el cielo. El efecto fue obvio, varios de los que saltaron la barricada cayeron directo en las afiladas bayonetas de los mosquetes.

Cuando un no muerto quedo clavado en el mosquete de Ame esta arrojo el mosquete, desenvaino su espada primaria y desenfundo su pistola. Con la espada se bloqueó el ataque de un engendro, al siguiente movimiento logró desarmarlo y de una estocada le enterró la espada. Otro de los enemigos intento dispararle a Ame, pero esta uso el cadáver para cubrirse, casi inmediatamente Ame disparó de vuelta. La bala le atravesó la cabeza de su adversario.

La batalla cuerpo a cuerpo había empezado en la posición de Ame, mientras Luna masacraba a las unidades aéreas que trataban de derivarla. Ya casi no quedaban unidades aéreas enemigas, sin embargo, Luna empezaba a enfadarse.

Trixie seguía manteniendo el combate por su lado, ya habían hecho retroceder a las bestias, mas, las bajas de los suyos habían sido in evitables. Un vamiro ataco a Trixie por la espalda, esta apenas reaccionó a tiempo para poner la guadaña entre ella y la bestia. El vampiro impactó contra la guadaña eh intentó alcanzar a Trixie, sin embargo, esta desenvainó la espada oculta en la guadaña y decapitó al vampiro de un tajó.

-¡ninguna bestia pude detener a Trixie con un ataque tan predecible! –dijo Trixie, antes de ser golpeada por un león de nemea.

Trixie fue a impactar con una pierda y cuando se recobró observó a la enrome criatura y dijo:

-Trixie tiene un problema.

Ame y sus marinos mantenían el combate bastante bien contra las bestias habían logrado evitar que estas avanzaran mucho más. Sin embargo, la atención de Ame fue atraída por la pegaso Erinias quien aniquiló a tres de sus tripulantes con sus fluidos movimientos y sus dos espadas Khopesh. Ame al ver a sus queridos marinos caer muertos a los pies de esta pegaso sintió rabia y desenvainó su espada secundaria.

Erinias le regresó la mirada a Ame y después de un momento ambas se abalanzaron sobre la otra. Una no muerto intento embestir a Ame pero esta lo vio de reojo y estrenó las cuchillas que le había regalado Luna y degolló al no muerto. Finalmente chocaron espadas de ambas y ahí fue cuando empezó un feroz duelo entre las dos pegaso, ambas armadas con dos espadas. El viento silbaba mientras ellas blandían sus espadas implacables. Algunos de los marinos e incluso algunos de los soldados de Erinias pararon de luchar para ver el duelo entre sus respectivos líderes.

Trixie se encontraba esquivando los ataques que le lanzaba el león de nemea. Trixie buscaba constantemente como abatir a la bestia sin salir ella afectada. Traía en uno de sus cascos la espada y con su magia sostenía la guadaña, algo debía poder hacer solo necesitaba esperar la oportunidad. El león de nemea trato de saltar sobre ella pero Trixie lo esquivó y de un tajó enterró la hoja de la guadaña en el lomo de la bestia. Trixie se apresuró a abalanzarse sobre la bestia y de una estocada clavo la espada en el cráneo de esta.

Trixie quiso descansar un momento pero un grupo de enemigos intentó abalanzarse sobre ella. Trixie lanzó un impulso mágico que arrojó a los enemigos contra la barricada.

-Denle a Trixie un maldito suspiro – Alegó Trixie.

Ame y Erinias seguían su duelo ninguna daba tregua pero tampoco lograban darle siquiera un rasguño a la otra era un combate bastante parejo. Sin embargo la pelea fue interrumpida cuando la última manticora cayó muerta entre las dos. Erinias retrocedió y dirigió su mirada al cielo. Luna estaba furiosa, como gobernante odiaba ver a su gente morir y no lo podía perdonar.

-¡Todos ustedes van a pagar desgraciados paganos! –sentenció Luna mientras las nubes de tormenta se acumulaban tras de ella.

Erinias supo lo que iba a hacer Luna e inmediatamente se retiró.

-¡Reagrúpense! ¡Regresen al bosque! –Ordenó Erinias.

El enemigo comenzó a retirarse, pero el ataque de Luna comenzó antes. Los relámpagos comenzaron a azotar a l ejército enemigo causando gran cantidad de bajas. Los marinos de Ame y los batponi tomaron ventaja de esto y masacraron a los que lograron alcanzar. Cuando finalmente desapareció el enemigo entre el bosque la batalla se había cobrado un total de 14.293 bajas del lado enemigo y 54 bajas del suyo y 70 heridos. La defensa había resultado. Al desaparecer ene l bosque el último de los enemigos la tropa de Luna festejó.

-Lo logramos, pero, no podemos dejar de lado a los caídos –dijo Luna acercándose a todos los heridos.

Ame envainó sus espadas y por su parte se acercó a sus marinos caídos. Se sentó frente a uno, con su casco cerro sus ojos y con ayuda de sus marinos sobrantes cargó a sus 4 caídos.

Al medio día ya estaban reunidos todos los muertos en piras de madera.

A los pocos instantes las pilas comenzaron a arder. Era un adiós para todos los que habían perecido.

10:00 pm.

Ame estaba recostada en el barandal de su barco Son of the Wind. Trixie se acercó a ella y le ofreció una copa llena de vino era la única bebida de ese tipo que tomaba Ame.

-Lo logramos, ganamos – dijo Trixie.

Ame tomo un poco de su vino y respondió:

-No ganamos, nadie puede salir victorioso en una guerra. Cada vida perdida, cada sangre derramada. No lo consideró una victoria mientras sepa que la sangre se seguirá derramando.

-Trixie esta confundida ¿Por qué piensas así? ¿Alguna vez luchaste junto a las tropas de Huricane? ¿No? – cuestionó Trixie.

-Y justamente en esos conflictos fue donde me percaté que la guerra solo es un negocio para que otros lleguen a tener cierto poder. También me di cuenta que en la guerra siempre habrá soldados que no saben por qué luchan, solo lo hacen porque se los ordenan. Estas, Trixie, son las palabras de una pegaso que tiene la sangre de muchos en sus cascos. Eh asesinado a demasiados en la guerra, unos lo merecían, pero, otros ni siquiera sabían por qué o por quien luchaban. La típica celebración después de una batalla es como celebrar el trágico final de muchos pecadores, pero, también de muchos inocentes. Por eso prefiero no celebrar.

-Trixie lo comprende –añadió Trixie.

Trixe se retiró dejando a Ame en el barco con sus pensamientos, un momento después Ame comenzó a cantar una vieja canción que solía cantarle a su hija cuando esta era una potrilla.

En esta noche violeta.

te dedico mi canción

Descansa en tu velo

De plata

A la luz de estas velas

Yo te acunó hoy

Ven a mí y

Duerme en mis alas

Si lejos estas

Solo el cielo has de mirar

Pues yo estaré ahí

Velando por ti en las estrellas.

-Akri como te extraño –dijo Ame después de recitar la canción de cuna –quiero a mi hija de vuelta.


bueno tarde un rato en actualizar este fic pero al fin les traigo un capitulo espero que les haya gustado también me gustaría alguna opinión sobre la letra de la canción: Velo de Plata