Bueno como dije aqui esta el cap. , bueno con los estudios y la casa , apenas me da tiempo de escribir , pero aqui esta al fin no creen.
Ulquiorra: es mentira estuvo fantaseando con sebastian toda la semana ¬¬ ( aclaracion se refiere a Sebastian Micaelis de Kurushitsuji un dios *¬*) .
L : tienes razon hijo (aww sono lindo) , deberias dejar eso es un poco pertubardor 0.o
- hey! bueno si con esas vamos , les pondre el mejor melodrama de la vida que dicen
Ulqui/L: No te atreverias
- Quieren apostar por que creen que soy la autora muajajjajjjajaja (risa malvada)
L: 0.o
Ulqui: Para esa risa asustas a mi padre
-Que ! (finje estar sorda) que estaba haciendo , a si muajajajajajaj ( sigue)
Ulqui: Por eso odio a las mujeres locas ¬¬
L: yo igual (ahora esta escondido tras su hijo )
- que dijeron , ah no importa aqui esta el cap. sufran mis no personajes sufran...
L: noooooooooo! ( sigue escondido )
Ulqui: te odio .
- que dijeron a no importa aqui esta el cap disfruten ...
Bleach y Death note no me pertenecen .
Aclaraciones
*Pensamiento*
Flashback
-conversación-
Después de una semana.
L se encontraba resolviendo un caso menor, ya que encontró al famoso estafador y ahora enviaba los últimos archivos a la policía, pero exactamente no se encontraba pensando en el caso, más bien su atención se centraba en que haría en esta situación, debido a que Watari se encontraba yendo a la Wammy House debido a un problema.
Pero eso no era lo que le preocupaba sino que ahora era el quien cuidaba a Ulquiorra, no tenía ni la más mínima idea de que hacer. A pesar de que le dieran indicaciones una cosa era tener saber y otra era el practicarlo, por lo que ahora estaba debatiéndose por sí debería llamar a Watari para que le explique todo el proceso de nuevo, recordaba vagamente que solo sabía cómo amamantarlo desde esa vez.
Flashback.
-L, ¿podrías venir un momento por favor?- pidió el anciano, el detective al escuchar la voz del mayor se reincorporo de su asiento y camino tranquilamente a donde lo llamaban.
-Sí, ¿Qué necesitas Watari?- cuestiono observando al mayor notando que este tenía una mamadera en la mano, observo ahora el rostro del anciano notando que esta estaba emocionada.
*¿Qué tramas Watari?*
Abrió grandemente los ojos al ser prácticamente arrastrado a un cuarto que conocía muy bien.
Al entrar observo directamente la cuna donde actualmente residía su primogénito, el anciano se acercó a la misma y cuidadosamente lo levanto, paso un brazo para sostener su espalda y el otro sujetándolo desde abajo, con el niño bien sujeto volteo y se encontró con el detective que lo observaba curioso. Camino hacia mesita de luz donde antes había dejado el biberón.
Lo tomo y se lo entrego al padre del niño, le haría falta para lo que haría después, el anciano sonrió al descubrir que Ulquiorra noto a su padre y pronto novia sus pequeñas manitas para alcanzarlo, después de unos minutos en el que el despistado padre lo notara acerco su mano izquierda para que jugara un poco, ambos parecían muy tranquilos al estar jugando. Watari suavemente alejo un poco la mano del joven padre y le indico que lo siguiera a la sala.
-¿Cuál es la razón por la que venimos aquí? Ulqui-kun puede tomar su biberón en la comodidad de su habitación- sugirió con voz monótona, noto de nuevo que su hijo buscaba su atención, se acercó otro vez al más pequeño y volvieron a jugar.
-Lo se L, pero sé que si lo amamantas te cansaras mucho si lo haces parado en su cuarto, no hay sillas allí sería un poco incómodo para ti, además necesita salir un poco de ese cuarto y tu deberías darle más atención- le acuso, el detective detuvo su juego para observar la cara decepcionada de su tutor, la culpa lo hizo removerse incómodo.
-Lo siento, aun no me acostumbro a mis nuevas responsabilidades- dijo apenado, el mayor solo lo miro brevemente antes de regresar la vista al bebe, pensó que tal vez deberían ir un paso a la vez.
-L entiendo, sin embargo te enseñare como darle el biberón ya que será como lo básico que aprenderás y tendrán más tiempo para crear un fuerte lazo- dictamino ante el detective que entro en shock, pero solo duro unos segundos antes de que su calma e inferencia natural volviera. Se rindió porque de todas formas accedería.
-Está bien, ¿dime que debo hacer Watari?- el mayor se vio complacido con esa respuesta, mientras que el azabache mayor siguió un poco perdido en su mundo.
-Veras primero lo sostendrás con cuidado- le explico, pasando a sus brazos a Ulquiorra, que al notar que estaba otra vez en los brazos de su progenitor sujeto con sus pequeñas manitas la polera que traía, el detective sonrió tímidamente, tal vez porque él nunca tuvo un padre a pesar de tener a Watari sentía que le faltaba algo, pero ahora el único sentimiento que sentía era la alegría, se prometió a si mismo que le daría a su pequeño el padre que merecía, su pequeño tendría un padre, tendría al menos una familia, no estaría solo.
Watari los observaba emocionado en ese momento enternecedor, pero volvió a la realidad rápidamente pues Ulquiorra aún no había comido, llamo la atención del detective y volvió a instruirlo.
-Ahora apoya a Ulqui-kun en tu brazo derecho, pero ahuecándolo un poco para que este en posición vertical, asi tomara con mayor facilidad el biberón.
El detective hizo lo que le indicaron.
-Ahora solo tienes que darle el biberón, tendrás que acercárselo y esperas un poco para que lo tomes, no le des sin sostenerlo aún, ya que puede ahogarse- el detective también hizo la próxima indicación notando que no era muy difícil, él bebe bebía muy despacio, pero lo hacía bien y el solo tenía que sostenerlo con cuidado.
Después de que el pequeño estaba satisfecho, Watari le indico que sacara el gas que Ulquiorra tenía, L no entendió mucho lo que dijo, por lo que el anciano le explico que después de tomar el biberón tenía que sostenerlo contra su hombro y suavemente dar unas palmadas, para sacar el gas de lo que había tomado, sino después estaría molesto y lloroso, ya que estaría hinchado.
End Flashback
Llevaba 30 minutos desde que decidió abrir otro caso que tampoco representaba un reto para el detective, así que ahora se planteaba unas hipótesis e teorías, ya había calculado el tiempo que le tomaría y no le sumaria ni un día, sin embargo a pesar de intentar concentrarse en el caso algo en su interior le decía que algo marchaba mal.
Quiso ignorar esa sensación, pero su cuerpo de repente comenzó a sentir un ligero temblor, no sabía la razón pero pronto por su cuerpo un ligero cosquilleo incomodo que le alertara algo. Dejo su taza de café y guardo silencio esperando escuchar algo que estuviera mal, pero pasaron 15 minutos en donde no oyó nada hasta que.
¡Buah! ¡Buah! ¡Buah!
El llanto de Ulquiorra lleno el silencio, de repente todo tuvo sentido.
*Mi reacción física, el hecho de sentir incomodidad era una sensación, era mi instinto paternal, algo debía pasarle* pensó y pronto sin pensarlo dos veces ya se dirigía al cuarto donde se escuchaba el llantos mientras se recriminaba así mismo.
*Fui un tonto ¿Cómo pensé en dejarlo allí solo?, ¿hay alguien? ¿Tiene algo? ¿Está herido? ¡Mierda!* el tren de pensamientos no se detuvo hasta estar frente a la puerta y rápidamente entrar.
Corrió hasta llegar a la cuna, ¿Cómo no hacerlo si su hijo nunca lloraba?, ni cuando tenía hambre o quería que le cambian el pañal, más bien era muy tranquilo e silencioso, era la primera vez que lo escuchaba llorar de esa manera y estaba aterrado de lo que le había pasado.
Al estar frente a la cuna se agacho para levantarlo, pero cuando toco su cuerpo lo logro sentir a través de la tela húmeda que estaba muy caliente, pronto observo su pequeño rostro notando las mejillas sonrojadas, no era normal eso, su piel es como la de él, Incolora.
Al estar ya cerca de la cuna se agacho para levantarlo, pero cuando toco su cuerpo lo noto muy caliente, es más recién noto que sus mejillas estaban sonrojadas y eso era normal ya que su piel era como la de él incolora.
Acerco su mano a la pequeña frente.
*Esta temperatura es muy elevada, tiene fiebre* pensó mientras caminaba a la cama donde lo deposito con cuidado.
*Su ropa esta húmeda por la fiebre y la temperatura es muy alta ¿Qué hago?* pensó seriamente mientras impacientemente comenzaba a sacarle la ropita, pues primero tenía que quitarle la ropa húmeda.
Quito con cuidado y rápido la ropa del bebe, después corrió al mueble y saco una prenda, no importo cual sea mientras que sea ropa, no le importaba ahora. Lo vistió con un enterito azul, busco unas mantas e improvisadamente lo envolvió, pero mientras hacía eso el llanto del bebe aumento, lo que aumento el miedo del padre.
Termino de envolverlo y lo volvió a levantar para ahora dirigirse a un cajón, si saldría tendría que llevar gorrito por el frio de afuera, después tomo el bolso que Watari le preparo en caso de que saliera con Ulquiorra, lo puso en su brazo izquierdo mientras afianzaba el agarre del menor.
Salió del cuarto ahora a otra dirección, el suyo propio, al entrar se colocó el calzado viejo que siempre usaba para salir, cuando ya tenía todo lo necesario camino con rapidez a dirección de la puerta, llevaría a Ulquiorra rápido al hospital.
Ya estando afuera paro un taxi, el pequeño Ulquiorra siguió llorando mientras el solo estaba asustado y con muchas emociones que pasaban por su corazón, porque no sabía que tenía su hijo, inseguro de si hacia bien en llevarlo al hospital pues su falta de confianza a los extraños le impedía hacerlo, impotente de no poder hacer nada por su bebe, y por último la inseguridad.
El taxista solo observo preocupado al joven pues se veía que era un padre primerizo, presa del miedo y la desesperación, con un pequeño bebe volando en fiebre. Así que sin que se lo dijeran arranco directo al hospital.
L estaba pasando un momento horrible pues su pequeño Ulquiorra lloraba como nunca, el también lloraría si no fuera porque temblaba como loco, la angustia lo carcomía mientras abrazaba más a su bebe, temiendo de lo que pasaría si tenía algo mal, si estaba enfermo o cualquier cosa. Cada pensamiento rompía más su corazón y el miedo de perder a su única familia lo mataba.
-Ya, ya, ya llegamos no llores por favor- susurro, su voz sustituida por un lamento que comenzaba a hipar. Pero el llanto del menor parecía no querer ceder.
-No llores, no te preocupes ya llegaremos, si te pondrás mejor, te sanaran, no te dolerá más por lo que por favor no llores- rogaba por lo bajo, no sabía que más hacer que rogar porque se calmara, así que comenzó a acariciar con delicadeza su espalda esperando menguar al menos un poco su dolor.
El conductor solo sintió el corazón estrujarse al ver tan triste escena, por el espejo retrovisor podía observar al muchacho que rogaba en silencio que su bebe no estuviera mal, que ese mismo joven estuviera al borde del llanto, al igual que su pequeño que seguía mal. Tal imagen era increíblemente desgarradora.
Llegaron rápido, pero algo alarmo al mayor fue escuchar al padre otra vez que seguía en la parte de atrás.
-¡Ulquiorra! ¡Ulquiorra por favor no cierres los ojos! - se escuchó el grito del detective que movía a su bebe para ver si despertaba -¡Ulquiorra por favor! -rogaba llantos, no podía ser cierto no podía, sabía a ciencia cierta que alguien si podía morir por fiebre. Podía pero no su bebe. No podía.
El conductor observo la escena con pena por lo que se acercó al auto, abrió la puerta trasera sacando al joven que aun abrasaba al pequeño bebe que solo se durmió por el cansancio y la fiebre.
- Todo esto es mi culpa - se dijo el joven mientras lloraba, abrazando al bebe con todas sus fuerzas- Yo lo siento Ulquiorra…
El chofer observo con firmeza al muchacho pues aun podía tratar al pequeño y tal vez el miedo nublo el juicio del padre primerizo.
- Señor aún podemos hacer algo, ahora por favor sígame al hospital allí lo trataran - lo tomo de la manga y lo arrastro a adentro, sin esperar que L se opusiera, el detective solo se dejó guiar mientras seguía angustiado y lloroso. El chofer calmo un poco su cabeza y pronto comenzó a pensar con más lógica.
Al entrar el taxista llamo a dos enfermeras que pronto fueron con el detective que se negaba a darles a bebe, pero después de convencerlo de que era lo mejor se los cedió.
- Señor por favor entrégueselo, ellas lo llevaran con un pediatra así lo atienden - pidió con suavidad el taxista, observo que L suavemente se los entregaba aunque aún se veía muy mal
- No se preocupe lo deja en buenas manos - sonrió una de las enfermeras, pero el simplemente las ignoro, no tenía tiempo de que lo reconforten tenían que atender a su hijo ya.
Las dos ayudantes entendieron la prioridad del joven y rápido se fueron para que atiendan al bebe, el taxista le aviso al detective que se iría, el azabache recordó que no trajo dinero pero el chofer le dijo que lo considerara una mano de ayuda y que no le cobraría nada, pronto el señor se despidió cordialmente le deseo que todo esté bien y se fue.
40 minutos después.
El detective ya recuperado del miedo inicial, entendió que lo que tuvo en el auto fue un arrebato muy adelantado, por lo que comenzó a pensar un poco más en cuál era el estado del pequeño y que no pasaría nada malo, todo mejoraría.
5 minutos más
Y las enfermeras llegaron con un bebe dormido tranquilamente en brazos, se acercaron al padre joven que ahora se veía mejor en estado de ánimo que antes
- Señor – lo llamaron, el detective las observo y se acercó a ellas para tomar ahora a su bebe en brazos
Las enfermeras le explicaron que la fiebre fue tratada, y que si volvía a subir se las bajara con compresas frías, aunque había una posibilidad de que se estuviera engripando pero era muy baja, le dieron un jarabe por si sucedía otra vez funcionaria bien , también le enseñaron como cambiarles los pañales .
Después del horrible susto L llego otra vez a su departamento agotado física, mental, sentimentalmente, sí que este susto fue el peor de su vida, pero estaba feliz de que Ulquiorra estaba bien, camino con él en brazos hasta su cuarto, no dejaría solo al bebe por nada del mundo y menos por el día de hoy, aun su cuerpo temblaba así que dormirían juntos.
Se recostó en la cama esta sería una de las pocas veces, pero dormiría hoy, cubrió a su bebe con las mantas y sus brazos , notando que el sueño lo vencía , pero antes de perder la conciencia beso su pequeña frente antes de susurrar
-Buenas noches Ulqui-kun - y las luces se apagaron el sueño lo venció así que ahora dormiría con su hijo.
Watari llego muy tarde aproximándose a las 12 de la noche así que, cuando llego se sorprendió de no encontrar a L en la computadora, camino ahora hacia el cuarto de su protegido para encontrar la hermosa escena de padre e hijo
L tenía sus brazos sobre Ulquiorra, formando un abrazo protector, mientras Ulquiorra con sus manitas sujetaba con fuerza la polera de su padre.
Sonrió otra vez, sin saber el susto que tuvo L hoy, saco algo de su bolsillo, era una cámara tomo una foto estas escenas hay que recordarlas de por vida
- Tal vez, no fue mala idea el irme - dijo y salió.
Continuara...
Bueno aquí está el cap. como lo prometí lleno de drama no lo creen.
L: Ulqui-kun por que!( lloraba L en un rincón mientras Ulquiorra estaba parado intentando pararlo )
Ulquiorra: no llore padre, ya le dije que es una idea de la demente que tenemos por autora (*intentaba* calmar a L )
- A no me metas ustedes se lo buscaron
L: pero eso fue muy cruel (seguia llorando, aunque ahora Ulquiorra lo abrazaba)
Ulquiorra: ya ya , no me pasa nada si deje de llorar , y a la loca mujer no quiero comentarios ¬¬
- pero es una hermosa escena no creen
Ulquiorra- cállate ¬/¬
- bueno cualquier cosa dejen rewies , comentarios sip me animan , y gracias por la guia sohma-chan , bueno este fue el cap. espero que lo allan disfruado
L: fue horrible! como me pudiste hacer eso
- Ah eso perdon , bueno y la foto de Ulqui-bebe con L se la pedire a Watari-san y la vendere en internet
Ulquiorra- ni se te ocurra , le avisare a Watari-ojisama , que no lo aga
- no importa tengo mis contactos asi que adios espero que les aya gustado Sayonara.
