Capituló 7 Memorias de Vinyl.

"las heridas sanan pero uno nunca vuelve a ser el mismo"

Vinyl se encontraba en el castillo de Villefleur, el pasado aun atormentaba a la reina infernal. Cada noche era el mismo ritual, al no poder conciliar el sueño Vinyl observaba la ciudad desde el balcón, en una de tantas noches recordó a Neon. Al irse de ponyville con rapidez dejaron a Neon atrás, ¿ahora que había sido de el? Vinyl sentía el deseo, no, la necesidad de saberlo. Con esto en mente Vinyl preparó una nota informándole a Octavia de su partida y acto seguido, emprendió vuelo a ponyville.

La reina infernal sobrevoló los mares sin pensar en nada más que en su objetivo, encontrar a Neon. Las alas de fuego de Vinyl se reflejaban resplandecientes en las aguas que a la vez eran alumbradas por la tenue luz de la luna. Vinyl paró a descansar llevando recorrida una considerable distancia, se recostó en una nube e intentó dormir.

29 años antes

Vinyl y Neon se encontraban afuera de un club. En ese entonces ninguno de los dos era famoso al contrario apenas iban empezando en la música. Vinyl parecía emocionada era como su quina presentación desde que había conocido a Neon.

-Hey Vinyl estas lista para entrar –preguntó Neon.

-Claro –respondió Vinyl poniéndose sus gafas.

-Pues vamos – añadió Neon.

Ambos entraron y fueron directo a las mesas de mesclas ya instaladas. Las bocinas resonaron con el sonido eléctrico de su música. Poco sabían en ese entonces que de ahí su fama se dispararía y conocerían diversos lugares de Equestria. En menos de dos años su primer disco había superado las 300 copias vendidas.

En los años que estuvieron viajando forjaron una gran amistad, fue entonces cuando conocieron a Octavia y surgiría el amor entre ella y Vinyl. Ella solía tenerlo todo, dinero para viajar, hordas de fans, amistades, amor, un hogar que ella y Octavia habían comprado.

En su vida no le faltaba nada, estaba rodeada de sus fans, no tenía ningún enemigo, todos los que la conocían la apreciaban. Esa poni fiestera, esa música, esa amiga, ese ídolo de muchos, aquella a la que llamaban DJPON3, se desvaneció.

Si su vida era tan perfecta y libre de problemas. ¿Qué fue lo que salió mal? ¿Qué hizo ella para que todo se le acabara? La respuesta era nada, ella no había hecho nada malo, pero, si había salido algo mal. El error que condenó a Vinyl fue aquel día que aceptó en su grupo a Silver Disck, ese día Vinyl firmó su condena.

16 años atrás.

Silver Disck se encontraba intentando entender la mesa de mesclas, aun no podía dominar ciertas cosas, solo comprendía lo básico. Desde la entrada del estudio Vinyl observaba a su pupilo intentar y fracasar una y otra vez. Silver Disck estaba totalmente perdido.

-Me rindo no sé cómo hacerlo Vinyl – alegó Silver.

-¿Sabes después de todos estos intentos que es lo que estabas haciendo mal? – cuestionó Vinyl con su habitual tonó de voz.

-Si lo supiera – respondió Silver.

Vinyl soltó una pequeña risa y acto seguido, se acercó a la mesa de mesclas y comenzó a guiar a Silver. Repitiendo este proceso día a día Silver fue aprendiendo hasta que finalmente podía componer e interpretar canciones, se volvió parte del equipo oficialmente.

Cada uno de sus viajes parecía perfecto pero Silver en lugar de ser paciente y esperar su tiempo, envidió a Vinyl y a Neon. Silve guardó ese odio injustificado y esa envidia hacia aquellos que lo habían apoyado y le habían mostrado el mundo de la música, no supo apreciar lo que se le había dado.

Finalmente sucedió la envidia de Silver llego al punto de hacerle daño a aquellos que lo apoyaban. Con un contrato firmado y un sacrificio Silver saltó a la fama, mas, ese sacrificio seria exiliado al infierno sin merecer siquiera lo que le paso.

En esa cruda celda infernal, en ese tormento, DJPON3 dejó de existir. Al estar ahí tanto tiempo algo dentro de Vinyl se apagó, algo murió, la pony fiestera y animada que todos habían conocido, no era más.

Con sumida por el rencor y el dolor, Vinyl había muerto y había renacido. Su aspecto había sufrido varios cambios. Su pelaje blanco se había opacado, los tonos azules de su crin se habían tornado más grises y su peinado era otro, actualmente su crin estaba totalmente lisa y más corta que antes al igual que su cola. Ambas tanto la crin y la cola estaban peinadas de forma que las puntas que alguna vez tuvieron habían desaparecido, la crin estaba peinada hacia atrás cubriéndole totalmente el cuello, la cola estaba caída totalmente y tenía un listo rojo al inicio de esta. Vinyl ahora portaba una túnica en su mayoría negra con bordeado rojos y otros detalles del mismo color. La túnica había sido fabricada con telas que solo se consiguen en el infierno, esa túnica tapaba la cambiada Cutie mark de Vinyl con sus dos largos faldones que formaban un triángulo. La túnica tenía un símbolo tejido en la zona que cubría la cutie mark. Dicho símbolo era una especie de diamante rodeado por las alas de un dragón. El significado del símbolo era de horror para algunos y de respeto para otros pues era un símbolo de una rama muerta de la realeza divina.

9:10 Am.

Vinyl despertó, pero, recordaba exactamente lo que había soñado o mejor dicho, lo que había recordado. Últimamente sus sueños eran así, recuerdos, el pasado la perseguía por más que ella trataba de dejarlo atrás.

La reina del infierno invocó sus alas de fuego y emprendió el vuelo una vez más. Al poco tiempo pudo ver Equestria, esa tierra que ella había abandonado tiempo atrás. Vinyl aterrizó en el muelle, era de mañana todavía no había nadie ahí.

Vinyl siguió su camino a pie por un rato. Tiempo después tomó el tren y desde la pequeña ventana vio los paisajes de Equestria. No podía evitar pensar que ella había abandonado a todos los que algunas ves la consideraron un ídolo. El tren paro en ponyville y lentamente Vinyl se dirigió a la salida, una vez sus cascos tocaron el verde pasto de ponyville su corazón sintió un gran pesar, se preguntaba si alguien de ahí la recordaría.

La reina paso un rato caminando por las calles de ponyville, sin embargo, nadie parecía reconocerla. Cerca del capitolio se encontró a Lyra y a Bon Bon, de inmediato recordó las charlas que ella y Octavia habían tenido con ellas. Vinyl se acercó a ellas pero cuando estuvo cerca se le vino la pregunta: ¿Qué les diría? Vinyl pensó un momento, les preguntaría por Neon, tal vez ellas sabían algo.

-Disculpen ¿saben algo de Neon Lights? debió haber venido aquí hace un par de años –preguntó Vinyl.

Lyra y BonBon la vieron pero no la reconocieron, sin embargo, el nombre de Neon si lo recordaban

-Neon Lights, creo que la última vez que lo vimos fue hace 3 meses en un show en ponyhattan –respondió Bon Bon.

-¿Por qué lo estás buscando? –cuestionó Lyra.

-Lyra, soy yo Vinyl –contestó Vinyl.

-Vinyl, espera ¿tú eres Vinyl Scratch? – agregó Lyra.

-¿No se supone que Vinyl murió? –añadió Bon Bon.

-¿de verdad no me reconocen? Está bien, sigan con lo suyo, yo solo… ah –contestó Vinyl soltando un suspiro y retirándose.

Vinyl no podía creérselo, ni siquiera quienes alguna vez fueron sus amigas la reconocían. Caminó por un rato con la mirada baja hasta que llego un árbol que estaba en el centro del parque de Ponyville, mismo árbol en el que se sentaban Neon y Octavia durante el exilio de Vinyl, ahí se sentó y medito. Abría alguien que la recordara o solo era una sombra del pasado. Vinyl paso en ese árbol un buen rato hasta que escuchó a un par de ponis hablando de música, una de ellas estaba escuchando un tema que ella habida hecho casi al final de su antigua vida.

-¿Qué canción es? –preguntó una de ellas.

-Bass canon de Vinyl Scartch ¿Nunca la escuchaste? – respondió.

-Escuche que la nombraron alguna vez, pero, tengo entendido que ella desapareció ¿no? –cuestionó la otra.

Vinyl quiso decir algo en ese momento, peor no lograba formular palabra alguna, en vez de palabras lo que salió de ella fueron lágrimas. Todo lo que había perdido, la vida que había dejado atrás. Vinyl se acostó en la hierba bajo el árbol y se cubrió la cabeza con sus patas delanteras para que no la vieran llorar. La poni dueña del reproductor de música se quedó sola pues su amiga había ido por unos cupcakes a sugar cubecorner. Ella era una poni terrestre con el pelaje verde limón y la crin rosada, su cutie mark era una flor de lirio. Esta poni logro ver a Vinyl bajo el árbol y notó que se encontraba llorando, esto hizo que se acercara a Vinyl.

-¿Estás bien? – le preguntó a Vinyl.

Vinyl subió la mirada y vio a la poni verde a su lado, sin embargo, esto no la consoló ni un poco así que solo volvió a bajar la mirada.

-¿Qué tienes? –cuestionó la poni.

-Que todos aquellos que me conocieron me ven ahora y no me logran reconocer –contestó Vinyl levantándose con rapidez y mirando a la poni con sus ojos sumidos en la tristeza y su voz quebrada.

La poni la miró extrañada pero a pesar de estar escuchando una canción de ella no la reconoció. Vinyl se dio media vuelta y se retiró no le veía más sentido a quedarse donde ya no había lugar para ella.

De camino al tren Vinyl se topó con el viejo estudio ahora en ruinas. Se acercó a la ventana y observó el interior, fue como una ventana al pasado. Vinyl recordaba a Neon tras la ventana del estudio ordenando los diversos discos y a ella manipulando un poco la mesa de mesclas con sus lentes de sol que siempre solía llevar. El recuerdo fue rotó por su propio reflejo, en el cual Vinyl todavía podía imaginarse su antiguo rostro, aquella sonrisa que perdió junto con sus sueños. Todo eso jamás volvería, había recuperado a Octavia pero su vida no volvería a ser igual haga lo que haga.

-No debería ni molestarme, lo que perdí ya no volverá. ¿Qué estoy haciendo? – se preguntó Vinyl.

Vinyl se sentó a la puerta del estudio y con la mirada fija en el frente dijo:

-Ya nadie puede reconocer a Vinyl Scratch, la dj que simplemente se esfumó.

Vinyl se levantó y siguió su camino al tren, sin embargo, no le veía demasiado sentido a seguir ese trayecto, ella había muerto por dentro y lo sabía sus sueños se habían ido por siempre y nada podría cambiar eso. Entre más y más meditaba esto Vinyl más de caída se sentía.

-Que gran mentira es decirle a alguien que todo estará bien. Puede que las heridas sanen, pero, una no vuelve a ser la misma. Ya ni siquiera debería llamarme a mí misma Vinyl Scratch. Esa unicornio era amigable, era divertida y poco interesada por la vida, tienen razón Vinyl murió. ¿Porque sigo llamándome así entonces? –se cuestionó Vinyl.

La reina del infierno, llegó a la estación del tren compró un boleto y esperó. Sus recuerdos eran lo único que conservaba de su pasado, aunque en ocasiones deseaba no tener dichos recuerdos. Ya no sentía la necesidad de obtener justicia, pero, aun sentía que le hacía falta algo ¿Qué le faltaba?

El silbato del tren sonó y este se detuvo en la estación de Ponyville, Vinyl subió y tomó asiento. En Ponyhattan se encontraba Neon o al menos eso le habían dicho. Tal vez él podría darle las respuestas que necesitaba y si no, no le quedaría más que aceptar que sus sueños se fueron para jamás regresar y que el curso de su vida se había alterado. Neon era su última oportunidad de encontrar respuesta, además necesitaba volver a verlo, necesitaba decirle muchas cosas.

Para poder responderse a sí misma una pregunta. ¿Ella seguía siendo Vinyl Scratch o Vinyl solo era una sombra más de su desquebrajado pasado?