Capítulo 9 Dj Pon3

"No podemos regresar al pasado solo podemos continuar y ser mejores cada día."

El tren se detuvo en la estación de Ponyhattan. Vinyl bajó del mismo y se adentró en la ciudad, los altos edificios seguían exactamente como ella los recordaba, sin embargo, no se sentían como antes. Todo lo que veía Vinyl rodeándola era indiferente para ella, nada parecía importar ya.

En antaño apenas ella y Neon ponían un casco ahí las masas de fans se acumulaban, ahora todos pasaban junto a ella sin siquiera darle importancia.

Vinyl se dirigió hacia donde creía que encontraría a Neon. Caminar por las calles de esa ciudad era como recorrer el pasado, gran parte de su carrera la pasó ahí antes de mudarse a Ponyville con Octavia. Antes ella quedaba perfecta con ese lugar, ahora parecía ser un punto negro en un montón de blanca nieve.

Simplemente Vinyl no cuadraba en ningún lado. Era una sensación de soledad tan profunda que nadie de los que ella conociese podía siquiera imaginarse. Aunque las personas la rodearan ella se seguía sintiendo sola, a veces en vez de hacerla sentir acompañada la hacían sentir aún más sola.

Vinyl llegó a una zona donde solía grabar con Neon en sus inicios. Esperaba encontrarlo ahí pero al estar cerrado el lugar se desilusionó. Vinyl estaba a punto de retirarse cuando escuchó una voz muy familiar, era Neon.

Vinyl siguió su voz y llegó a una plaza donde una pequeña multitud rodeaba a Neon. Vinyl observó desde la distancia, parecía ser que la fama de Neon aunque había descendido aún era recordada. En algún punto de esa plática que estaba dando Neon este la vio, su vista se cruzó con la de Vinyl.

La multitud se iba agrandando por la simple curiosidad de algunos dejando fuera de la vista de Neon a Vinyl, sin embargo, este la siguió con la vista hasta donde podía. Vinyl estaba por darse media vuelta y marcharse cuando Neon empezó a abrirse paso por la multitud.

-¡Vinyl espera! –alegó Neon.

Vinyl se dio media vuelta para encontrarse cara a cara con Neon quien sin pensarlo le dio un abrazo. Vinyl pudo sentir el calor de Neon, y al estar tan cerca de el también logro escuchar su corazón, uno de sus beneficios como reina del infierno era que sus sentidos se habían agudizado.

Neon separo el abrazo y miró los melancólicos ojos de Vinyl. Los ponis se acercaron atraídos por la reacción de Neon al ver a esta poni y por haber escuchado el nombre Vinyl.

-Fui a Ponyville a buscarte después de que me dejaste en el Imperio de Cristal pero no las encontré ni a ti ni a Octavia –dijo Neon.

-Nos vimos obligados a partir, lamento no haberte podido esperar Neon, pero ahora he regresado buscándote esperando poder encontrar las respuestas que buscó.

Los ponis que lograron escuchar esto se acercaron más con tal de ver con quien hablaba Neon. Este se dio cuenta de lo que hacían y se volteó hacia ellos.

-Podrían dejar un poco de espacio, necesito hablar con mi amiga –alegó Neon.

-No lo harán – añadió Vinyl sacando sus alas de fuego, cargando a Neon con su magia y poniéndolo en su lomo.

-¿Vinyl, que haces? –preguntó Neon.

-Sujétate-respondió Vinyl

Acto seguido, Vinyl emprendió vuelo con Neon en su lomo, fue a aterrizar en uno de los edificios, ni los pegasos presentes vieron interés en perseguirlos.

Una vez estuvieron solos en la punta de un rascacielos Neon se acercó a Vinyl y le preguntó.

-¿Dónde han estado Vinyl?

-En las tierras ubicadas al noroeste de Equestria, en las tierras de las cuales salieron los fundadores de Equestria. Pero siento que me ha estado faltando algo Neon. –respondió Vinyl.

-Y por eso viniste a buscarme –agregó Neon.

-Neon, al despertar hace un par de días me di cuenta de algo, me he perdido a mí misma, necesito al menos intentar recuperarme.

- Comprendo, sígueme creo que tengo algo que mostrarte. Intentaré ayudarte. –dijo Neon.

Con esto dicho bajaron del rascacielos y fueron directo al último club donde se habían presentado como Vinyl Scratch y Neon Lights.

-Recuerdas este sitio, era un lugar donde nos presentábamos más a menudo, también fue nuestra última presentación aquí ¿aun recuerdas? -dijo Neon.

-Lo que recuerdo de este sitio es que sería la última vez que vería la luz de la luna, pues ese día empezó mi tormento. –Añadió Vinyl.

-¿Dónde habías estado durante tantos años? ¿Qué fue lo que te hicieron que no se pueda remediar? – cuestionó Neon.

-Me robaron mi vida, la Vinyl que tú conociste hace tiempo murió –respondió Vinyl.

-¿Qué fue lo que paso aquella noche Vinyl? –preguntó Neon.

-Esa noche fui traicionada. Silver Disck guiado por su avaricia fue con un necromago, este vil seguidor de las artes demoniacas le propuso un trato a Silver. Le iba a dar toda la fama que quisiera a cambio de un sacrificio. Silver no titubeó al decir mi nombre. El sacrificio consistía en exiliar al desafortunado al infierno, en este caso fui yo. Al ser enviada ahí mi alma fue muriendo detrás de las paredes de obsidiana de mi celda. En ese sitio no se distingue el día de la noche. Uno no necesita comer o dormir. El lugar te mantiene vivo como si fuera un sustentó.

-¿sufriste? –cuestionó Neon.

-Sí, sufrí, Psicológica y físicamente, en un sitio como ese tu voluntad se va desmoronando. Ese sitio consumió a Vinyl Scratch y trajo a lo que hoy ves enfrente de ti.

-Pero quien dice que tu antiguo yo no puede regresar –alegó Neon.

-Simplemente no puede regresar porque ya soy alguien distinto.

-Acompáñame Vinyl –agregó Neon.

Ambos caminaron un rato por la ciudad hasta que llegaron a una especie de camino de piedra que se dirigía hacia, afuera de la ciudad. Siguieron este camino un rato hasta que llegaron a un parque, Neon siguió caminando asegurándose de que Vinyl fuera atrás de él.

-¿Adónde me llevas Neon? –preguntó Vinyl pero este no respondió.

Siguieron caminando por un rato hasta que llegaron a un pequeño edificio, se parecía a su estudio de Ponyville. Neon entró y Vinyl lo siguió con sus dudas. Adentro había algunos ponis que de inmediato se acercaron a Neon. Parecía un club de fans.

-Escúchenme, quiero que vuelvan a conocer a Vinyl –los seguidores de Neon al escuchar ese nombre se quedaron viendo a Vinyl. No se parecía ni lo más mínimo al recuerdo que tenían de ella.

-¿Tú eres Vinyl Scratch?- preguntó una de ellas.

Vinyl sentía que las lágrimas estaban a punto de escaparse de sus ojos pero las contuvo y movió la cabeza en una ademan afirmativo. Los ponis presentes mostraron una sonrisa y se le acercaron.

-Vinyl ¿Dónde has estado?- preguntó uno de los presentes-¿nos interpretarías alguna de tus canciones?-preguntó otro.

Vinyl pudo ver en ese momento que no había sido tan olvidada, sin embargo, aún sentía que le faltaba algo. Su vista pasó por todos sus antiguos fans, pero no encontró confort. Entonces paso, al fondo del lugar vio un altar con varias velas apagadas y atrás de estas un cuadro con la foto de Vinyl. Los presentes se percataron de que Vinyl había encontrado el cuadro y de inmediato intentaron explicarle.

-Vinyl, veras muchos creímos que habías muerto, no pensamos que te volveríamos a ver en ningún lado.

-Todos tus fans pensamos lo mismo –añadió otro.

Las lágrimas comenzaron a escaparse de los ojos de Vinyl simplemente no podía soportar ver su antiguo rostro y en el cristal del cuadro ver reflejado su rostro actual. El cambio era demasiado no parecían la misma poni. La Vinyl del cuadro reflejaba felicidad, emoción, esperanza, la Vinyl actual solo reflejaba dolor. En ese mismo lugar Vinyl rompió en un llanto desconsolado, los ponis presentes solo la podían ver con lastima u otros no podían ni verla. Neon se acercó a Vinyl una vez más y le dijo:

-Vinyl, deja que tu alma regresé a lo que fue, aun puedes regresar.

Neon puso su casco en el hombro de Vinyl pero esta reaccionó de manera inesperada tomó el casco de Neon y lo apartó.

-¡No puedo volver a tras porque simplemente ya soy alguien distinto! No, nadie me regresara mi antigua vida, nadie me regresara esos años que pasé en el infierno. Nadie me regresara mis sueños –explicó Vinyl.

Con esto dicho Vinyl se dirigió a la entrada del lugar, en su mente ya no valía la pena seguir intentando, le era obvio que lo que había perdido lo había perdido por siempre.

Antes de que se fuera Vinyl, Neon tomó algo de una cajita que se encontraba bajo el altar y alcanzó a Vinyl antes de que saliera del lugar.

-¡Espera un momento Vinyl! –ordenó Neon poniéndose frente a ella y mostrándole sus antiguos lentes ahora cuarteados y maltratados.

Vinyl se paró en seco, su mirada se quedó fija en uno de los objetos que la habían acompañado en todo su pasado. Después de tanto tiempo habían permanecido en la ciudad en la que los dejó. Vinyl los tomó y los observó a detalle, en efecto eran los lentes de sol que ella apreciaba tanto.

-¿Los recuerdas? –cuestiono Neon.

-Claro que los recuerdo, pasé toda mi juventud con esto lentes, no pensé que los volvería a ver después de tanto tiempo. Ahora veo que el tiempo ha hecho estragos con ellos, así como lo hizo conmigo –respondió Vinyl.

-Sí, pero se pueden reparar y estoy seguro que tus sueños también pueden volver –agregó Neon.

Vinyl se dio media vuelta y le dedicó una mirada a cada uno de los presentes, uno se acercó a ella y le dio un disco. Acto seguido, abrieron espacio y dejaron ver una mesa de mesclas.

-¿Aun recuerdas como usarla Vinyl? –cuestionó Neon.

Vinyl sostuvo el disco y sus lentes con su magia y se dirigió a la mesa de mezclas. Una vez estuvo frente a esta dejó las cosas que cargaba con su magia aun lado y comenzó. Dicen que lo que bien se aprende jamás se olvida y Vinyl no había olvidado como tocar, pudo interpretar uno de sus temas. Neon se sentía victorioso, al menos había logrado darle un momento de felicidad a Vinyl, eso era suficiente para él, mas, no se quedaría ahí.

Una vez terminada la canción, Vinyl, se sentía más viva. Los aplausos inundaron el lugar y esto la hizo sentir aún más viva y joven. Sin embargo, algo tan simple como un abrazo arruino el momento. Una de sus fans propuso un abrazo grupal y los que pudieron lograr dárselo a Vinyl, se quedaron petrificados por lo que sintieron, Vinyl, estaba helada. La mayor sorpresa fue para una pegaso que quedo pegada al pecho de Vinyl, con la mirada petrificada y con un tono débil en la voz dijo:

-No escuchó nada, no hay latidos, nada.

Vinyl se apresuró a tomar sus lentes con su magia apartó a la pegaso y salió corriendo del lugar. Lo que menos quería era dar explicaciones a eso. Al volverse reina del infierno básicamente había muerto, la sangre ya no circulaba como debería por sus venas, su corazón no latía, Vinyl estaba muerta en vida. Ella aún tenía sangre sí, pero esta no era normal, su organismo no funcionaba como el de cualquier poni. Ella lo sabía por obviedad.

Neon salió corriendo tras Vinyl, no pensó que fuera a pasar eso. Después de una pequeña carrera Neon logro darle alcance.

-¡Vinyl espera!- rogó Neon.

Vinyl se detuvo y observó a Neon. Este retomó el aliento y acto seguido, dijo:

-¿Vinyl, qué acaba de pasar?

-Estoy muerta Neon. Mi cuerpo no genera calor, mi corazón no late, estoy muerta. Soy la reina del infierno y con ese título se me arrebató la mortalidad. Ahora recuerdo porque no me puedo acercar a cualquiera, no todos reaccionan bien al sentir a una poni "viva" tan fria como yo lo estoy –explicó Vinyl.

Neon no sabía que responder, había logrado hacer sonreír a Vinyl y ahora esa sonrisa era tristeza de nuevo. Vinyl tomó sus lentes frente a ella, para así poder observarlos y comenzó a andar, Neon, la siguió.

Pero, conforme iban avanzando una extraña sensación se apoderaba de Vinyl. Podía sentir una extraña presencia. Neon lo alcanzó a notar y preguntó:

-¿Pasa algo?

-No, solo me siento algo extraño eso es todo.

Siguieron avanzando un rato hasta que la presencia se hizo tan fuerte que era imposible ignorarla, Vinyl, por pura reacción volteó su mirada hacia un sendero que quedaba en las afueras de la ciudad. Algo estaba por pasar, podía sentirlo


Me gustaría enviar un saludo a mis seguidores a aquellos que sigan esta historia y a los que puedan seguir alguna otra, especialmente quiero enviarle este saludo a, Silverwolf, Hikarus y pesadilla negra quien no tiene una cuenta mas se que esta siguiendo mis historias por sus comentarios. gracias y hasta otra ocasión